Vive cada día como si fuera el último.

-Nessie… ¿Hace cuanto no nos divertimos como antes? Jacob tenía razón, yo lo sabía, pero se me hacia imposible tan solo pensar en pasar un buen rato.

-Losé Jake, pero tú sabes que no es un buen momento…

-¿Por qué no? ¿Quieres estar así hasta que finalmente lleguen y no pase nada?.Vamos… No quiero verte más deprimida.

-Para mí, estar aquí contigo ya es pasar un buen rato- Respondí algo picada. Sabía que en realidad no tenía buenos argumentos.

-Tal vez te creería ese embuste si no tuvieras cara de cachorro mojado.- ¿Crees que no me agrada estar contigo? ¿Tan poco me conoces? – Dijo con tono serio. Pero luego soltó una de esas sonrisas tan típicas de el, que rompían con todos los esquemas de seriedad existentes.

Solté una carcajada. –Bueno Jake… Digamos que según Rosalíe, no soy exactamente yo la que tiene cara de cachorro. Y no Jacob Black, te conozco como la palma de mi mano. ¿Quieres una prueba acaso?

-Mmm.… Eso me suena interesante. ¿Cómo planeas probármelo?- dijo sonriendo.

-Es bastante sencillo. –le contesté. Coloqué mi mano blanca sobre su tostada mejilla y contemplé su rostro mientras yo trataba de pensar en un completo informe de su personalidad, acompañado con imágenes, claro. ¿Me crees ahora?

-Nunca lo dudé.- Luego me dio un beso rápido en la punta de los labios.

-De acuerdo… Me has convencido. Tus poderes persuasivos me superan Jacob Black.

¿A dónde me invitas?- Me sonrojé.

-¿Es una cita? Será una sorpresa.-dijo con una sonrisa maliciosa. Él sabía que yo odiaba las sorpresas, pero no en ese momento realmente no me importó.

-…Está bien, te saliste con la tuya- Le guiñé el ojo. –Pero no creas que no tendré mi venganza.

-Esperaré ansioso ese día entonces. Ahora, será mejor que te lleve a casa, presiento que Edward ya va a venir a buscarte el mismo.

Nos fuimos en moto, y finalmente llegamos a mi casa. Presentí que mi papá estaría algo enojado, mañana yo tenía que ir a la escuela. OGH. Escuela.

-Te pasaré a buscar en la mañana, y no olvides nuestra salida más tarde después de la escuela. Me recordó Jake. Claro, nuestra cita.

-Bien, Adiós Jake. – Lo abrasé y me levanto con sus brazos para darme un beso. Te amo. Nos vemos.

El día siguiente me desperté sobresaltada. Con una nueva pesadilla, pero decidí olvidarla, no pensar más en ello. Me levanté para ir a la escuela, la verdad no tenía nada de ganas de ir. Nunca tuve problemas para controlar mi sed, pero no había ido a cazar hace mucho tiempo, no es que haya estado muy sedienta, pero aún así.... Probablemente iré a cazar con Jake el fin de semana.-Me dije con una sonrisa.

Me encontré con Jake al salir de mi casa, como todos los días. Me llevó a la escuela en su moto negra, él ya nunca usaba auto. Pero yo lo prefería así, Me gustaba aferrarme a Jacob cuando sentía la brisa del viento chocar con mi rostro. Era muy extraño el sentimiento que yo sentía por él. Con Jake me sentía totalmente completa y cada vez que estábamos cerca, mi corazón se ponía a latir exageradamente. Lo amaba, con locura, sin duda alguna.- En eso estaba pensando cuando me dí cuenta que no era el camino habitual a la escuela. Íbamos por la carretera vacía y sin tráfico. Se me escapó una risilla tímida.

Giró su cabeza hacia el lado y me miró por un segundo-

¿Qué te causa tanta gracia, amor? Luego se volteó para seguir conduciendo la moto.

-Me da risa lo locamente enamorada que estoy de ti, Jake. Dije y me sonrojé, aunque él no pudo ver mi rostro.

Su cabeza dio media vuelta denuevo para dedicarme una gran sonrisa, me iba a decir algo, pero con los ojos sobresaltados vi un camión que iba en la pista contraria se descontrolaba a causa de la pista mojada por la lluvia y se aproximaba a nosotros.

-¡¡Jake!! Grité exasperadamente. Se giró rápidamente pero ya era muy tarde. El camión ahora estaba ahora frente a frente, dirigí una mirada fugaz a un auto extrañamente conocido, se encontraba detrás del camión que se nos aproximaba. ¿Era el Porche de Alice? ¿Que hacían ahí….? Oh, Oh no…. Ya no había vuelta atrás. Quedé paralizada y todo paso como en cámara lenta.

Aturdida abrí los ojos. ¿Cuánto había pasado? Probablemente solo unos segundos desde el impacto. Aún no había nadie allí. Sentía un agudo dolor en la pierna y en mi cabeza, pero estaba más preocupada por otra cosa. Miré hacia delante en su búsqueda. No verlo me provocó un nudo en la garganta. Gateé hasta donde estaba la moto y finalmente lo encontré -¡¡Jake!! ¿¡Estás bien!?-Gemí. Mi rostro ya estaba empapado en lágrimas. Vi una herida en su cabeza, tenía sangre, pero eso no me importaba. Sentía mi corazón a punto de estallar. Las gotas de lluvia caían sobre nosotros. ¿Cómo no había llegado nadie todavía? Finalmente abrió levemente sus ojos y me miro fijamente. Sentí como el aire volvía a entrar por mis pulmones.

-¡Oh. Jake! Todo va a estar bien, amor-se me quebró la voz nuevamente.

Nessie… Voy a estar bien.... Yo….- Yo también te amo, locamente.- Y me dedicó una sonrisa torcida.

Me acerqué para darle un beso. Eso no podía estar pasando. Él se curaba rápido. Él era más fuerte. Me repetí una y otra vez. ¿Cómo era posible que no me hubiera pasado nada y a él si? Fue en ese momento que escuché una voz conocida.