Capitulo 4: "Encuentros"
- Kagome ... despierta Kagome - dijo Yuki moviendo un poco a la dormida miko-youkai
- 5 minutos más mamá - dijo tapando la cabeza algo que le causó gracia a la youkai de cabello rojo.
- Kagome mi señor te esta esperando abajo para entrenar.
Apenas escuchó eso se levantó de inmediato.
- Diez, ponte esto - le entrego un paquete.
La pelinegra recibió el paquete yó comenzó a quitar el papel. Dentro de un hermoso pero sencillo traje de batalla.
- Te queda muy bien Kagome, este es un especial para tu entrenamiento - Yuki mientras la miko terminaba de vestirse.
- Es muy bonito - dijo viendose en el espejo.
El traje consistía en unas calzas negras hasta las rodillas, una corta yukata color morado hasta los muslos y un obi delgado color amarillo amarrado en el centro. Por ultimo, unas delgadas y finas sandalias.
- Bueno Kagome vamos. mi señor te espera.
- ¡Si!
Pov Kagome.
Fuimos al primer piso y Raku me esperaba al final de la escalera. El vestido un haori blanco al igual que su hakama y un obi color delgado celeste en su cintura y su largo cabello plateado amarrado a una coleta. Se veia muy guapo.
- Kagome el traje te queda muy bien - dijo sonriendome.
- Gracias, la verdad me gusta mucho y es muy cómodo- Me alegro que te guste. Bueno vamos al campo de entrenamiento para comenzar - extendió su mano derecha hacia mi y yo la tomé.
Me llevo a la parte trasera del castillo, según estaba allí el campo de entrenamiento. Mientras caminabamos no pude evitar sonrojarme, pues Raku nunca soltó mi mano.
Entrenamos todo el día, solo parábamos para descansar o comer algo. Practicamos con espadas, arcos y muchas más armas.
Después de eso el tiempo pasó muy rápido. Todos los días entrenabamos y también me ayudaba a controlar mi poder espiritual, que a pesar de ser consciente de los poderes de este, aún conservaba mis poderes de sacerdotisa. De vez en cuando iba a mi poca, Raku me iba a dejar al pozo y ocultamos nuestras presencias, porque a pesar de todo no quería encontrarme con Inuyasha. Aún no. También me enteraba de cuando Naraku atacaba o algo así. Raku mandaba a alguien por mes, por petición mía por supuesto. Al parecer Inuyasha y los demás creen que estoy desaparecida o muerta, y creo que es lo mejor por el momento. Tuve que hablar con mi familia para que no le dijeran a Inuyasha que me encontraba con vida, me costó convencerlos pero aceptaron mi decisión. Según Souta, Inuyasha solo fué una vez a la casa y fue para avisar que había desaparecido. Se veía triste, pero prometió encontrarme. Enserio lo siento Inuyasha, pero lo mejor, es que no lo hagas. Así los meses pasaron, convirtiéndose en un año. Un año de entrenamiento, y ya era una prueba en batalla gracias a Raku.
- ¿Raku puedo pasar? - pregunté golpeando la puerta de su estudio.
- Claro Kagome pasa.
Entre lentamente y cerré la puerta detrás de mí. Mire a Raku, estaba sentado viendo unos papeles que parecían ser importantes.
- Raku ... necesito decirte algo - dije mientras lo miraba seriamente.
- Dime Kagome - me miró poniendo los papeles sobre el escritorio.
- Yo debo derrotar a Naraku y reunir la perla, ahora soy más fuerte y tengo que cumplir con mi objetivo - Raku abrió sus ojos sorprendido.
- Pero ... aah esta bien, no puedo detenerte, solo cuidate ¿si? y cuando termines ven a verme - dijo abrazandome.
- Gracias por entender Raku y no te preocupes que ahora nada me puede hacer daño - conteste separandome de su abrazo.
- Kagome toma esto - dijo tomando un paquete - Te servirá
- Muchas gracias Raku - dije besando su mejilla y el sonrojó un poco.
- D..De nada Kagome - contestó balbuceando aún sonrojado.
Después de eso salí y camine directo a mi habitación. Abrí el paquete que me dio Raku y me encontré con un hermoso traje de batalla. Consiste en un kimono color blanco con mangas anchas y pequeños pétalos color rosa lo adornaba. El obi era de color fucsia y tenía un largo corte en el lado izquierdo, desde el muslo hasta abajo. En fin, un kimono precioso.
Me veo hermosa. El obi resaltaba mis curvas y hacía que se levantaran mas mis pechos.
Para terminar, puse mi espada en la cinta a un costado y salí de mi habitación. Iba a extrañar este lugar.
Me despedí de Yuki y de los demás sirvientes que me tomaron mucho cariño.
Salí del castillo dirigiéndome a la salida, allí se encuentra Raku observando el cielo. Se dio cuenta de mi presencia y volteó a verme.
- Te ves hermosa Kagome - dijo mirándome detalladamente.
- Gracias Raku - dije sosteniendole
De un momento a otro Raku se acerco a mi y me abrazó fuertemente, dejándome paralizada. Él se separó de mí y miró con ternura.
- Cuidate mucho Kagome - dijo acariciando suavemente mi mejilla.
- Si Raku, adiós - hablé separandome un poco y avanzando hacia la salida.
Me di vuelta por última vez y le sonreí. Me convertí en una esfera de luz y me alejó de ese lugar.
Mientras volaba pensaba en el extraño abrazo que me dio en ese instante. Lo hizo con fuerza, como si tuviera miedo a perderme. ¿Qué le pasaba? hace un tiempo se estaba comportando extraño.
- Bueno ahora no creo en eso, por el momento tengo que encontrar un ese desgraciado de Naraku.
/ Narra autora /
Por otro lado, un grupo formado por un inuyoukai, un youkai sapo, un youkai dragón de dos cabezas y una niña humana, caminaban por un frondoso bosque.
- Yaken - llamó una fría voz.
- ¿Si amo?
- Lleva a Rin a buscar comida - dijo caminando
- Como usted diga amo - Contestó el pequeño youkai.
- Señor Yaken, ¿dónde fue el señor Sesshomaru? - preguntó la niña.
- ¡Y como voy a saber yo niña! - gritó - Vamos a buscar comida.
- ¡Si! - respondió alegremente la pequeña pelinegra.
Caminaron un poco y se detuvieron en un gran río.
No entiendo como mi amo puede traer a una humana como esta, es solo un estorbo. Pensó el sapo
- Señor Yaken! - gritó la niña al ser atrapada por un ciempiés gigante
- ¡Rin!
El sapo fue en su ayuda pero el ciempiés fue más rápido. Lo golpeó y cayó al suelo inconsciente.
- ¡Ahora sí te comeré! - dijo feliz el repugnante ser.
En ese momento un destello azul se interpuso y corto en pedazos al ciempiés. La pequeña cayó pero antes de tocar el río la atraparon unos cálidos brazos, llevándola hacia la orilla.
- ¿Estas bien Rin? - Pregunta suavemente la hermosa mujer.
- ¡Si! muchas gracias por salvarme, pero ¿como sabe mi nombre?
- Rin ¿no me reconoces?
- Su voz se parece a ... ¿señorita Kagome? - preguntó la niña con los ojos abiertos como plato.
- Si Rin, soy yo - dijo la youkai sonriéndole.
- ¡Guau! ¿Pero qué le pasó? ¿Por qué es una youkai?
- Es una larga historia, ahora debo irme - dijo volteandose y se encontró con unos ojos dorados que la miraban atentamente.
- ¡Señor Sesshomaru! que bien, ¡ya regreso! - gritó corriendo hacia el inuyoukai
- Rin ¿te encuentras bien? - pregunto el oji dorado.
- ¡Si! la señorita Kagome me salvó de ese ciempiés gigante, lo malo es que al señor Yaken lo lastimaron - dijo bajando la cabeza.
- No te pongas triste Rin, lo ayudaré - Habló mientras caminaba hacia el youkai sapo que estaba en el suelo con una herida en la cabeza. Se agachó y Puso una mano sobre su cabeza, pero sin tocarla y de esta salió una luz azul pálido.
- Señorita Kagome ¿qué hace?
- Lo estoy curando Rin, con esto debe ser más que suficiente, dentro de unos minutos despertará - comentó poniéndose de pie
- Señorita Kagome ¡usted es sorprendente! - dijo la niña feliz.
- No es para tanto Rin - sonrió - ahora tengo que irme.
- ¿Pero porqué no se queda un poco con nosotros? - preguntó la niña.
- Lo siento Rin pero ahora no puedo, te prometo que un día de estos vendré y me quedaré todo un día contigo, claro si a Sesshomaru no le importa - dijo volviéndolo a ver
- ¡Verdad que si puede señor Sesshomaru!
Él solo respondió con su típico "hmp"
- ¡SI!
- Bueno Rin, ahora me iré. Prometo que vendré pronto - dijo despidiéndose de la niña humana. Se separó de ella y comenzó a caminar hacia el inuyoukai. Pasó por su lado sin decir nada pero notando como este la miraba.
- ¡Hay! ¿Que Paso ? - preguntó desesperado el sapo y se encontró con su amo casi matándolo con la mirada.
- Vamos señor Yaken póngase en contacto con nosotros.
- Continuemos - ordenó la peliplata comenzando a caminar. Esa humana ¿cómo pudo transformarse en youkai? tengo que encontrarla y hablar con ella . Pensó
Continuar ...
