Title:Una buena acción tiene su premio.
Autor: writergleek
Chapter: 1/1
Pairing: Santana/Rachel, Quinn/Brittany
Summary: Pezberry Week, día 4. Having Children. Rachel y Santana llevan dos años intentando tener hijos. Pero nada de lo que intentaron hasta ahora sirve. A Quinn le encanta mostrar y hablar sobre sus hijos con Brittany a pesar del sufrimiento de sus mejores amigas. Santana salva a una mujer que le da una extraño agradecimiento. G!P Rachel.
Word Count: 5,991
Rating: M
Disclaimer: Hay menciones de un Rachel/Noah/Santana, hay menciones de G!P y hay sexo. O sea...tenía que anunciarlo. Y es raro.
Una buena acción tiene su premio
Volvía triste a su departamento en New York. Sabía que Rachel iba a estar mucho más triste que ella cuando supiera la noticia. Y no quería darle todavía la noticia. Quizás debería esperar a que su diva se fuera hacia el teatro para volver al hogar.
"Dos años" dijo mientras caminaba por calles que pocas veces había recorrido, pero que ya no le importaba. Hacía dos años que junto a Rachel venían intentando tener hijos. Incluso un poco más, si se cuentan los seis meses previos, en donde intentaron con Puckerman. Pero nada, no había forma de que los embriones se peguen en el útero de Santana. No había forma de que el esperma utilizado fecunde a Santana. No había ninguna forma. Y ella, a pesar de lo que muchos podrían decir, quería un hijo y si era de Rachel, mucho mejor.
Se apoyo contra el paredón de un edificio, mientras daba rienda suelta a sus lágrimas y se sentó en el piso, sucio, a llorar. No quería siquiera contarle a Brittany, quien le iba a contar a Quinn, quien la iba a llamar y en el medio de la conversación intentando consolarla iba a comenzar a hablar de los dos niños hermosos que ellas tenían. Ya no era cuestión de suerte, tampoco. Sus ginecólogos no entendían porque los tratamientos no habían funcionado en ninguna de las dos. Y eso que su relación era lo suficientemente fuertepara dejar entrar a Puckerman en su cama, para intentar ser madres. Una nueva oleada de llanto arribó a los ojos de Santana. ¿Cómo iba a explicarle a Rachel que no solo no estaba embarazada sino que solo les quedaba dinero para una vez más?¿Cómo iba a calmar a la diva que toda las noches volvía con la cosa más simple que encontraba por la calle para adornar el cuarto de un bebé que no sabían si iban a tener o no?
"Quizás deberías relajarte" dijo una voz al frente de la latina y al mirar, se encontró con una niña que era una mezcla de ella y de Rachel.
"¿Quién rayos eres tú?" preguntó secándose los ojos de las lágrimas.
"Hay muchas respuestas para esa pregunta, pero no tengo ganas de decirte quien soy" dijo la niña caminando hacia el interior del callejón. Santana siguió un segundo la mirada para levantarse y seguir la figura. La niña tenía ese color caramelo de piel de ella y de Rachel. El pelo le caía negro hasta los hombros. Sus ojos eran como los de Santana y la nariz era la mezcla perfecta de la nariz de Rachel y de ella. Y los labios, Santana estaba segura de que esos labios eran de parte de los Berry.
"Ya me estoy volviendo loca" dijo en voz alta. La niña no estaba en ningún lado vista y ahora se encontraba a la entrada de un nuevo callejón donde podía ver algunos locales. Nunca había escuchado hablar de un lugar así, y parecía que se había transportado a la edad media de los callejones, aunque no supiera que si existía o no.
De pronto, pudo notar dos figuras entrando en escena. Ninguna de las dos era conocida. La mujer era hermosa, rubia y de ojos celestes. "No es de mi tipo" dijo Santana mientras fruncía la mirada al ver que el hombre que caminaba junto a la mujer la miraba de una forma extraña. No a ella, a la mujer. Ella parecía que no podía ser vista.
El hombre, en un movimiento extraño empujó a la mujer en contra de la pared y la misma empezó a gritar, intentando sacarselo de encima. Pero era una cuestión de segundos, en los que Santana tomó la decisión.
Marcando el 911 en su celular, gritó para hacer que el hombre notara su presencia. Cuando miró hacia su lado, el rostro del hombre demostraba miedo y salió corriendo cuando una de las puertas del callejón se abrió. Santana corrío hacia la mujer que había caído al piso y se agachó para ayudarla.
"Gracias" dijo la mujer mientras se levantaba.
"No hay problema. Espero que algún día alguien haga algo así si me sucede algo parecido. ¿Estás bien?" preguntó Santana notanto que el hombre había alcanzado a romperle la manga de la camisa que llevaba.
"Si. Solo un poco de tela rota, no hay ningún problema" dijo la mujer mirando alrededor. "¿Cómo llegaste hasta este lugar?"
"Ahh...bueno...por allá" dijo señalando su destino y la mujer la miró extrañada
"¿Sola?" preguntó la mujer agarrándole la mano a Santana y comenzando a observar la palma de la misma. La latina se dio cuenta de lo que estaba haciendo la mujer, pero quizás ya no le importaba.
"Seguí a una niña que se me apareció" dijo Santana mientras la mujer le agarraba la otra mano.
"Estás demasiado perturbada, deberías relajarte." dijo la mujer "A partir de la luna llena, va a haber un cambio en tu mujer. No solo va a ayudar a que se relajen, sino que con el tiempo les dará lo que más desean. Esto aparecerá hasta que cumpla su función, cada luna llena. Es un regalo por ayudarme"
"Gracias por la cuota de fé" dijo Santana sintiendo como la mujer soltaba suavemente sus manos.
"Ahora deberías irte y yo iré al refugio de mi casa" dijo la mujer y Santana la miró desaparecer en una de las puertas del callejón. "Recuerda, cada luna llena"
"A veces estar loca lleva a estar más loca" dijo Santana volviendo por el lugar por el que había llegado. Suspiró cuando se encontró en alguna de las calles principales, y caminó hacia el subterráneo para ir a su casa a decirle a Rachel lo que había sucedido. Tanto lo extraño como lo malo.
Cinco días después de aquel día que ahora Santana se había olvidado del encuentro con esa mujer y la latina se encontraba esperando a su mujer a la salida del teatro. Era la última noche de la obra en escena y además de fascinante como el resto de las noches, Rachel había estado espectacular.
La latina esperaba nerviosa porque la veía llegar a donde ella estaba, pero tenía que pasar por todos los fans que querían un autógrafo.
"Por fin" dijo Rachel dos horas después, solo quedaban pocas personas a la salida del teatro y había llegado junto a su mujer.
"Lo mismo digo" dijo Santana dándole un beso y agarrando la mano de la diva para comenzar la caminata.
Fueron hasta un pequeño bar italiano en la cuadra de su departamento, y se sentaron a esperar ser atendidas.
"¿Rach?" preguntó Santana. La diva nunca le echaba la culpa de nada y realmente sabía que nunca lo iba a hacer, pero ya hace un tiempo atrás la actividad sexual entre ellas se estaba viniendo abajo debido a la depresión que ambas tenían por no poder quedar embarazadas.
"¿Mmm?" preguntó la diva dejando la carta en la mesa.
"¿Por qué no nos vamos de vacaciones?"
Rachel la observó sorprendida, sabía que los ahorros eran para un nuevo intento y si los gastaban en vacaciones iban a tener que esperar a que Santana ganara algún bono en su trabajo o Rachel consiguiera un nuevo papel. No es que ésto último sea lo más difícil, pero trabajar desde la universidad había desgastado a la diva y quería descansar un tiempo.
"Sé que podemos volver a intentarlo más adelante, todavía somos jóvenes. Y estoy segura que las dos estamos lo suficientemente estresadas y por eso no funciona." explicó Santana
"De paso no veríamos a Brittany y a Quinn con las fotos de sus hijos por unos días" agregó la diva.
"Pensé que no opinabas lo mismo que yo en ese aspecto" dijo la latina.
"Oh vamos, como si no lo hiciera. Brittany te pone una cara de lástima cada vez que ella sola saca el tema de nuestra fecundación y Quinn, milagrosamente, encuentra una foto de sus hijos haciendo caca en el balcón de los vecinos" dijo la diva y Santana sonrió un poco. Sabía que era cierto y no quería volver por unos días a soportar eso.
"¿San?" preguntó Rachel después de unos segundos. Miraba hacia la calle y la latina siguió su mirada. "Esa nena es como una mezcla perfecta de nosotras"
"Si, es hermosa" dijo la latina agarrando la mano de la diva.
Las dos, dejaron de mirar a la niña, y volvieron a buscar los ojos de la otra. No poder tener hijos estaba matando de a poco su relación, y las dos lo sabían. Pero no culpaban a la otra, se culpaban a si mismas.
"Vamos de vacaciones, San" dijo Rachel y la latina sonrío.
Organizaron todo bastante rápido y partieron rumbo a Hawaii. Sabían que ahí no iban a molestarlas, menos cuando decidieron a su vez dejar los teléfonos en las habitaciones. No podían no haberlo llevado, pero eventualmente, tenían que hacerlo por si surgía algo. Pero no iban a concentrarse en ellos.
Era un jueves a la mañana, cuando Rachel apareció emocionada por la habitación, después de haber ido a buscar unas frutas a un mercado cercano.
Si, el hotel servía desayuno y utilizaba frutas frescas, y Rachel lo sabía y lo había consumido, pero a veces le gustaba comprar frutas.
"Hoy es la fiesta del hombre lobo en el bar del hotel" dijo saltando sobre la cama donde Santana todavía seguía acostada.
"¿No quieres morderme?" preguntó en cambio la latina levantando las cejas y sacando la sábana para mostrar que estaba completamente desnuda.
Habían llegado hacía 3 días, y no habían tenido ningún tipo de relación sexual, más allá de besos. Sabían las dos que tenían que pensar en las cosas que habían sucedido en los últimos meses.
"Oh..." dijo Rachel lamiéndose los labios ante la vista de su esposa desnuda.
Santana se quedó esperando un movimiento, mientras comenzaba a sentirse consciente de la mirada de Rachel pasar por su cuerpo. No sabía y no podía saber si la diva la seguía viendo atractiva o no. Tenía mucho miedo de que la respuesta fuera negativa. Decidió cerrar los ojos para esperar que decisión iba a tomar su mujer, mientras por dentro se preguntaba si no había sido muy directa.
Pero, cuando unos dedos comenzaron a acariciar su estómago, se dio cuenta de que había extrañado ese contacto en su piel.
"San" susurró Rachel y la latina decidió que lo mejor era abrir los ojos. Se encontró con los ojos marrones de la diva mirándola con preocupación y Santana solo sonrió. "Te extraño" dijo Rachel acortando la distancia y besando a Santana despacio mientras sus manos comenzaron a cubrir más parte del torso de la latina.
Quizás porque en Hawaii hacía calor o porque las dos sentían calor hace tiempo que no se podía calmar el beso escaló en cuestión de segundos y Santana ya estaba tratando de desvestir a su esposa, quien intentaba separar su boca lo menos posible de la de Santana.
Cuando terminaron las dos desnudas, Rachel se ubicó mejor encima de Santana y comenzó a besar la mándibula y la garganta de la latina, mientras sus manos acariciaban los pechos de Santana mientras estaba se arqueaba hacia la diva.
"Ohhhh, Diosss...lo que te extrañaba" dijo Santana cuando sintió la boca de Rachel encerrar uno de sus pezones y comenzar a succionar y lamer. Las manos de la latina, inmediatamente volaron hacia la cabellera de la diva, para mantenerla ahí hasta que ese pecho estuviera completamente abusado.
Pero, sorprendiendo a Santana, Rachel al soltar el pecho, siguió descendiendo por su estómago con su boca, mientras con sus manos abría más las piernas de la latina.
Cuando se encontró cara a cara con la vagina de Santana, Rachel emitió un gemido de placer, mientras su lengua probaba el sabor dulce que la latina le ofrecía.
"Yo extrañé tu sabor" dijo antes de comenzar a lamer y morder el clítoris de Santana, mientras con una mano mantenía la cadera quieta.
Fue descendiendo hasta la entrada de Santana y enterró su lengua unos segundos, saboreando con más placer los líquidos de la latina, quien no dejaba de repetir su nombre para entonces.
Cuando Rachel introdujo dos dedos en la vagina de Santana, ésta empezó a tirar hacia arriba, para tener a la diva cara a cara.
No tuvo que hacer mucho juego preliminar antes de imitar lo que su esposa estaba haciendo, porque Rachel estaba tan húmeda como ella y sus dedos entraron fácilmente.
Las dos acrecentaron el paso al sentir su orgasmo acercarse y explotaron en un beso que fue más dientes chocando que otra cosa.
Rachel decidió tapar entonces a Santana y dormir un rato las dos juntas.
Por ahora, las cosas estaban mejorando.
Las dos abrieron los ojos al mismo tiempo y se sorprendieron al ver que afuera estaba oscuro.
"¿Rach?" dijo Santana apretando más sus brazos alrededor de la diva, mientras tenía la vista clavada al frente. "Creo que hay alguien en la habitación" agregó y la diva siguió su mirada hasta notar lo mismo.
Poco a poco, la habitación fue iluminándose con la luz de la luna llena que empezaba ese día, y las dos pudieron notar que era la pequeña niña que habían visto últimamente.
"Es luna llena" dijo la voz. Era casi tan angelical como la de Rachel, pero sus ojos tenían ese rasgo rebelde de Santana. "Es momento de que comience a cumplirse sus deseos"
Cuando las dos se miraron después de las palabras, un dolor circuló por la más pequeña de las morenas, haciéndola sentar en la cama.
"¿Qué sucede?" preguntó Santana sentándose junto a ella y abrazándola.
"Es tu deseo. Hoy empieza a cumplirse. Cada luna llena y durante tres días, eso va a aparecer para que Rachel y tú puedan tener un hijo" dijo la niña sentándose en la cama. "O una hija" agregó.
"¿Qué?" preguntó Santana y la niña sacó la sábana que las estaba cubriendo. Rachel, no quería sacar las manos de su entrepierna, le estaba doliendo tremendamente y todo era muy extraño a su alrededor como para entender que estaba pasando.
Como la diva no movía las manos, la niña hizo el intento, pero Santana las sacó del camino.
"Si no miras, ¿cómo vas a entender?" preguntó la niña.
"Lo hago yo" dijo Santana y puso sus manos sobre las de Rachel, que ahora estaba dejando de sentir dolor, para sentir calor.
Cuando las retiró, en el lugar donde antes estaba la vagina de una mujer, se encontraron con un pene y sus dos testículos.
"¿Qué rayos está pasando, Santana?" preguntó Rachel y la latina miraba el pene y a la diva y a la niña sin entender nada.
"Santana ayudó a alguien que estaba en peligro, mientras se sentía mal porque no podía darte un hijo. Esa persona a la cual Santana le ayudó, le dio como agradecimiento ésto. Tienen 3 días para usarlo, y después desaparecerá. Si no vuelve en la próxima luna llena, es porque Santana está exitosamente embarazada. Si vuelve, es porque hay que seguir intentándolo." dijo la niña desapareciendo de la habitación.
"¿Qué?" preguntó Santana mientras las palabras entraban en su mente y Rachel miraba el apéndice que ahora tenía en su entrepierna.
"¿San?" preguntó la diva unos minutos después.
"¿Qué?" preguntó Santana quien todavía estaba tratando de entender que estaba pasando.
"¿Por qué está tan parado y duro?" preguntó Rachel mirando el pene, que en realidad estaba erecto, pero que como no entendía todavía demasiado, no quería hacer nada.
"Esta erecto, Rachel" respondió Santana buscando una explicación en su cabeza.
"¿Quieres decirme que está sucediendo? Porque realmente no entiendo nada y esa nena parece que te conoce" dijo Rachel tapándose nuevamente con la sábana.
Santana suspiró y se acostó mientras pensaba lo que había sucedido aquella vez que vio a la niña por primera vez, y decidió entonces contarle a su esposa lo que sabía.
"¿Me estás diciendo que...?" comenzó a decir Rachel cuando escuchó la historia y como Santana sabía que no podía pensar bien, continúo la frase.
"Que tienes un pene por mi deseo de tener un hijo y que me encontré con una mujer que evidentemente es bruja o gitana y la salvé de algo, que no sé bien que iba a ser y nos dio este regalo" dijo Santana.
"Bueno..." y la latina esta vez esperó, porque sabía que Rachel estaba buscando que pregunta hacer primero. Podía escuchar como su cerebro se movía pensando e intentando todavía buscar una solución. "¿Esto funciona?" preguntó al final, señalando a su entrepierna en donde la latina todavía podía ver la erección.
"No lo sabremos si no lo vas a usar" dijo Santana. Quizás sonaba como un reproche y por dentro lo hacía. En el fondo de su mente, había comenzado a surgir dudas. ¿Si al final Rachel no quería tener un hijo con ella?¿Qué pasaría?¿Su mujer se había dado por vencida? Tantas preguntas sobre ese pene que ahora iba a aparecer en su esposa, a Santana no le estaban haciendo bien.
"¿Cuál es tu problema?" preguntó Rachel enojándose de pronto.
"Tenemos una oportunidad" dijo Santana sentándose de nuevo y levantándose para caminar por la habitación.
"Dime que está sucediendo, Santana" dijo Rachel.
"Quizás sea nuestra oportunidad, Rachel. Nuestra oportunidad de tener un hijo, y siento que estás completamente en otro lado"
"Santana, me acaba de crecer un pene en la entrepierna, a mi, que soy una mujer. Por supuesto que mi mente va a estar en otro lado"
"Si, pero míralo desde el lado que yo lo veo"
"Si en vez de saltar enojada en contra de mi persona, me lo explicarás, quizás lo podría ver del lado que tú lo ves."
Santana suspiró y se arrodilló al lado de la cama, estirando las manos en dirección a Rachel, mientras acomodaba las palabras.
"No está funcionando nada, Rach. Ese día estaba desesperada, otro tratamiento más que no funcionaba. Lo único que pensaba era en el porque a nosotros nada nos funcionó. Ni siquiera meter a Puckerman en nuestra cama, cuando deja a mujeres embarazadas por toda la nación. Y nos está destruyendo, porque no estamos hablando de lo que nos pasa a cada una con cada noticia negativa. Y de pronto, apareció esta nena y me distrajo de lo que estaba pasando, llevándome a ese lugar en donde encontré a esa mujer y la salvé. Pero en realidad, la seguí porque la miré y pensé: es la mezcla perfecta entre Rachel y yo. Y sentía que te estaba perdiendo, y todavía lo siento."
Rachel la observó unos momentos, y se estiró para agarrar las manos de Santana que todavía estaban en la cama.
"No me vas a perder."
"Entonces, por más que no sepamos si esto va a funcionar o no, probemos esta posibilidad, Rachel."
"No te parece que tendríamos que ponernos a pensar también que esto es un poco raro"
"Todo el mundo hace hechizos, Rachel. Éste nos puede llegar a favorecer" dijo Santana cansada. "Solo quiero tener un hijo contigo, Rach. Y de pronto nos ocurre esto completamente extraño e incompresible, lo sé. Pero nos pasa a nosotras, nos está pasando a nosotras. Quizás, era lo que nos tenía que pasar"
"¿Quieres estar con un hombre?" preguntó Rachel. "Porque en cierta forma ésto me hace menos mujer y más hombre"
"No, quiero estar con vos, el resto de mi vida Rachel. Por eso quiero tener un hijo con vos. Pero no sé si notaste, que lo normal en estas situaciones, no nos está funcionando como debiera funcionar. Y qué quizás tendríamos que aprovechar esta locura que nos está tocando y probar. Y no quiero estar con un hombre, quiero estar con vos"
"Pero parezco un hombre"
"Pero eres Rachel Berry. Y nuestro hijo o hija, si eso logra que yo quede embarazada, va a ser 50% tuyo y 50% mío. Mitad y mitad, Rachel. No creo que muchas personas en el mundo homosexual tengan esta oportunidad. Y además, Brittany y Quinn se van a morir de envidia si se enteran."
Ante lo último, la diva sonrió.
"¿Quieres que pruebe si funciona?" preguntó Santana levantando las cejas y comenzando a gatear por la cama, hacia donde estaba la diva.
"Sería algo muy interesante" dijo Rachel esperando ver que era lo que Santana iba a hacer.
"Te amo, Rachel Berry. Aunque el mundo se nos esté desmoronando y no encontremos las paredes para sostenernos, te amo" dijo Santana besando a la diva mientras la acostaba en la cama.
"Te amo, Santana López" dijo Rachel después de romper el beso y prepararse para saber si el pene funciona.
Si Santana no había comprobado que ese miembro viril masculino que estaba en la entrepierna de su mujer funcionó la primera, no lo creería, pero la cantidad de semen que Rachel terminó largando en su garganta fue la prueba suficiente, para que la diva se convenciera de que, a pesar de ser todo muy loco en ese momento, quizás si tenían una oportunidad.
Cuando Santana estaba montada encima de ella, agarrando la cabeza de la diva que besaba sus pechos, con el miembro de Rachel llegando a lugares que la posición le estaba dando, se le ocurrió pensar que a pesar de que lo que estaba pasando era un sueño inducido por algunos de esos hongos que Brittany siempre tenía encima, no le estaba importando. Porque quizás, en ese momento, en el que Rachel estaba vertiendo su semilla dentro de ella, mientras le permitía llegar al orgasmo, estaban creando un pequeño bebé Berry – López.
Tres meses después, cuando Rachel se preparaba para la luna llena (el cambio siempre le producía dolor al comienzo) nada sucedió. Ni siquiera apareció la niña para decir que estaba sucediendo. Por lo tanto, la diva mientras esperaba a Santana con la cena, se quedó pensando en el porque no existía dolor y salió corriendo a la farmacia más cercana.
Cuando volvió a la casa, Santana estaba esperándola, mirando la mesa preparada y con el conjunto de lencería más sexy que existía.
"¿A dónde fuiste?" preguntó caminando seductoramente hacia Rachel que tenía la bolsa de la farmacia escondida detrás suyo.
"No sucedió" dijo la diva, mientras se lamía los labios mirando el cuerpo de su esposa. En este momento, un mes atrás, sentiría una erección, pero ahora sentía una gran pileta en su ropa interior y sufría porque iba a tener que tirarla, porque de seguro estaba arruinada.
"¿Qué no sucedió?" preguntó Santana que ya estaba a solo un suspiro de Rachel, quien estaba intentando mantenerse completamente concentrada en lo que tenía que decirle a Santana.
No era que su vida sexual había aumentado gracias a esos tres días por mes, sino que la misma había vuelto a ser como era antes de tanta preocupación por el embarazo. Tanto con o sin el pene mensual de Rachel.
"No apareció" dijo Rachel mirando hacia abajo.
"¿En serio?" preguntó Santana y Rachel levantó la mirada porque pensó que su esposa estaría decepcionada, pero la sonrisa que tenía no era de decepción.
"Cuando me di cuenta fui a la farmacia." dijo Rachel mostrando la bolsa que tenía detrás.
"¿Cuantos compraste?" preguntó Santana mirando el tamaño.
"Bastantes" dijo la diva y Santana le sacó la bolsa y corrió hacia el baño.
10 minutos y 3 pruebas de embarazo les decían que por fin sus plegarias se habían cumplido.
Rachel Berry y Santana López iban a ser madres.
Por supuesto, que antes de contarles a sus conocidos, no solo iban a esperar la confirmación médica, sino que iban a celebrar de la mejor forma que ellas podían hacerlo. En una cama, desnudas, y proporcionándose orgasmos una y otra vez.
Cuando confirmaron que iban a ser madres, Santana se largó a llorar apenas pusieron un pie fuera de la oficina de su ginecóloga, quien no entendía como había sucedido, pero estaba feliz de que hubiera sucedido.
Rachel, aguantó hasta que estuvo en la seguridad de su hogar, y le agradecía a la latina entre lágrimas la posibilidad de darle un hijo.
Quinn y Brittany, cuando se enteraron, se quedaron sorprendidas porque no sabían con que dinero habían pagado el último tratamiento y las morenas no querían explicar la verdad de lo sucedido.
Todos tenían historias distintas. Bueno, no todos.
La doctora, tenía la historia de que habían vuelto a intentar con un donante de carne y hueso, pero que si la prensa preguntaba, había sido por causa de los tratamientos. Y sus amigas, amigos y familia, de que era a causa de los tratamientos.
Santana, parecía ser la más feliz de todas, menos después de pasar media hora vomitando todas las mañanas y terminar adhiriendo a la dieta vegana de su esposa porque su cuerpo no podía soportar demasiadas cosas.
Rachel, mientras tanto, comenzó a caminar por las calles que Santana le había dicho que había sucedido el encuentro, intentando encontrar a la niña o a la mujer, o ese callejón extraño para agradecer lo que les estaba sucediendo.
Cuando hicieron la primer ecografía, casi a los 3 meses, la doctora puso una cara que asustó a la morena, pero inmediatamente las tranquilizó. Lo que le había llamado la atención, era el pequeño eco que se sentía en el corazón del bebé. Pero, después de mover un poco la panza con el escaner del ecógrafo, el latido no siguió con eco, sino que se hizo doble.
"Felicidades, van a tener mellizos o gemelos" dijo la doctora y las morenas estallaron nuevamente en llanto.
Cuando Santana entró al cuarto mes de embarazo, Quinn apareció con su esposa y sus hijos en la casa de las morenas, con una sonrisa maligna.
"¿Cuál es tu problema?" le preguntó Santana tres horas después, ya que la sonrisa siempre estaba dirigida a Rachel.
"Estoy imaginando a Rachel cuando las hormonas comiencen a golpearte." dijo Quinn "Y eso va a ser muy divertido" dijo la rubia.
"No entiendo que puede llegar a ser divertido" dijo Santana levantándose y con lágrimas en los ojos salió de la habitación.
Cuando Rachel salía buscando a su esposa, escuchó como Quinn le pedía permiso a Brittany para pasar el resto del embarazo de Santana en esa casa, y así divertirse.
La diva logró frenar a su esposa antes de que volviera enojada al living. Había controlado el tiempo y se sorprendió al notar que el cambio de humor se había dado en dos minutos.
"¿A dónde vas?" preguntó empujando a Santana dentro del cuarto y cerrando la puerta.
"A matarla" dijo la latina. "Déjame salir"
"No, siéntate" dijo Rachel y Santana obedeció, porque la diva no estaba usando su voz de enojada, o de dar órdenes. Sino que estaba tranquila. "Sé que estás comenzando a ser una bomba hormonal andante, pero no me importa. No me importa porque pasaría el resto de mi vida viéndote en este estado a escuchar las estupideces que dice Quinn"
"Me tendrías que haber defendido" dijo Santana haciendo un puchero.
"No lo hice, lo sé. Pero tengo una razón de peso para no haberlo hecho"
"¿Qué puede ser más importante que defender a tu mujer?"
"Saber que nuestros hijos son la mezcla de nosotras dos y no que fueron hechos en un laboratorio"
"Si Quinn se entera de la verdad, se volvería loca" dijo la latina ahora con una sonrisa.
"Si, por eso. ¿No te sientes mejor cuando recuerdas ese detalle?"
"Si, me siento mucho mejor" dijo Santana y se levantó para ir directamente al living, donde sus amigas estaban esperando.
Para el final del quinto mes, Santana había empeorado con las hormonas y todavía faltaba la peor parte, pero no al frente de Quinn.
Al frente de Quinn siempre sonreía y cuando la rubia buscaba hacer explotar a la latina, ésta sonreía más extrañamente que antes.
Quinn decidió que lo mejor era verse un poco menos, ya que las morenas iban a comenzar a estar ocupadas con la llegada del nacimiento.
"Por favor, no seas así Quinn" dijo Rachel con una mano en la rodilla de Santana.
"Es que no me gusta que esté sonriendo todo el tiempo" dijo la rubia señalándola y no notó a Brittany girar los ojos en hastío.
"En realidad es porque no puede hacer que San salte de emoción en emoción a causa de las hormonas" dijo Brittany "Ella sufrió horrores con las hormonas y no puede soportar que San no las sufra"
"Oh, si las sufro" dijo la latina
"Si las sufre" dijo Rachel. "Pero no nos importa, porque..."
"Porque estamos embarazadas después de tanto buscarlo" completó Santana y Rachel asintió.
"Uds. dos me dan escalofríos" dijo Quinn
"Solo porque disfrutan del embarazo te dan escalofríos. Te recuerdo, que tanto tu embarazo como el mío, te la pasaste quejando. Si no era por lo que sentías, era por mis hormonas. Así que déjalas que disfruten" le dijo Brittany y ambas morenas sonrieron.
"Le quedan los tres últimos meses. Las hormonas al duplicado recorriendo a Santana y con lo fascinada que es por el sexo, seguro que le toca una terrible abstinencia sexual" dijo Quinn logrando por fin borrarle la sonrisa del rostro a Santana.
Pero Quinn se había vuelto a equivocar. Y Rachel no podía estar más agradecida de estar en un año sabático.
Por un lado, tenía que ir a distintas horas al trabajo de Santana para ayudarla a calmar las ansias sexuales que le habían agarrado a mitad del primer trimestre. Por el otro, porque en los momentos que podía pasar en su casa, había aprovechado para terminar el cuarto de los niños, y aunque no sabían que eran, salvo que eran mellizos, lo había pintado de verde agua.
Incluso había sacado de su mente el recuerdo de algún carpintero y había logrado hacer las dos cunas y un mueble para cambiar los pañales.
Ni que decir, que Santana la había felicitado con varios orgasmos después de verlos.
"Pareces más la mujer embarazada que yo, Quinn" dijo Santana en una de sus reuniones semanales. Ya había entrado en el octavo mes y le habían dado la licencia por maternidad.
"No entiendo que es lo que está pasando en tu cuerpo" dijo la rubia ofendida.
Rachel y Brittany escuchaban la conversación desde la cocina.
"No entiendo porque esto también es una competencia para vos" dijo Santana
"Soy competitiva por naturaleza" dijo Quinn.
"Si, pero deberías dejar que tus amigas disfruten de este momento, Quinn" dijo Brittany entrando de nuevo en el living con Rachel detrás.
"Esta bien" dijo Quinn quejándose. Todavía le quedaba el momento en que nacieran y fueran creciendo y no se parecieran a una de sus madres.
Cuando Rachel salió de la sala de partos, cansada después de 13 horas de trabajo de parto por parte de Santana, sonreía tranquilamente.
Toda su familia, la de Santana, Puck, Quinn y Brittany estaban esperando para ver que eran.
"Un niño y una niña" dijo la diva.
Todos la felicitaron y ella dijo que mejor volvía con Santana porque estaba segura de que la latina no había terminado con los insultos hacia su persona.
Pero en el cuarto de hospital, Santana estaba durmiendo tranquilamente y Rachel decidió acostarse con ella.
Meses después de ser madres, mientras Santana terminaba de cambiar a Carlos y bajaba, se dio cuenta de que había olor a galletas en la casa.
Después de dejar a su hijo junto a Sofía, su otra hija en el cuarto de juegos, Santana se dio cuenta de que Rachel, últimamente cocinaba galletas, pero ella no había probado ninguna.
"¿Me estás engañando?" preguntó esa noche cuando Rachel volvió del ensayo de su nueva obra.
"¿Eh?" fue la respuesta de la diva, mientras se sentaba en el sillón, casi encima de la latina.
"Haces galletas, todos los días, y no puedo comer ninguna" dijo Santana
"Oh" dijo Rachel levantándose de nuevo y caminando hacia el bolso del teatro, desde donde sacó dos paquetes enteros.
"Hoy por fin nadie las encontró en el teatro, y quedaron ahí" dijo la diva volviendo a su lugar.
"¿Por qué haces galletas?" preguntó Santana sacándoles el papel que tenían encima y comenzar a comerlas.
"Estoy esperando volver a ver a esa niña, para agradecerle" dijo Rachel mirando fijamente a la latina.
"¿Qué niña?" preguntó la latina con la boca llena de galletas, pero Rachel no le dijo nada sino que se estiró y le dio un beso en la boca, cuando ya había tragado por supuesto.
"La niña esa que se nos aparecía. También estuve dando vueltas por la zona donde viste a esa mujer, pero no puedo hallar ese supuesto callejón, San." dijo la diva.
Santana asintió y dejó el plato de galletas en la mesa ratona antes de darle toda su atención a la diva.
"¿Sabías que eres la mujer más especial que puedo haber conocido?" preguntó acostándola sobre el sillón.
"¿En serio?¿Por qué?" preguntó la diva y Santana sonrío
"Estas buscando algo que hemos estado buscando hace mucho, con dos platos de galletas en el bolso, para dárselos"
"Son mi galletas para decir "Gracias"" dijo la diva con un puchero.
"Para mi son las galletas "Pre hacerle el amor a mi sexy esposa antes de que mis hijos se despierten y la envíe a ella a cuidarlos" " dijo Santana apretando los pechos de la diva, mientras esta se reía.
Cuando Carlos y Sofía cumplieron 4 años, fue Quinn quien entró en la casa de las morenas con una mirada decisiva, casi, casi, una mirada que cambiaría el rumbo del planeta.
Según ella, por supuesto, ya que Rachel y Santana la ignoraron cuando se paró en la puerta de la cocina con esa mirada y cruzando los brazos.
"¿Se te ofrece algo?" preguntó Rachel quince minutos después, cuando Quinn había perdido un poco la postura ya que ni siquiera los niños le habían prestado atención.
"¿Quién fue su ginecóloga?" preguntó señalando a los niños, quienes miraron a Quinn y se bajaron de la mesa para ir a jugar al patio.
"La misma que la de uds." dijo Santana agarrando la mano de Rachel.
"No entiendo como le salieron tan perfectos" dijo Quinn.
"Envidiosa" dijo Santana y Rachel le apretó con un poco de fuerza la mano.
"Quinn, no siempre debemos pensar en nosotros" dijo Rachel y Santana revoleó los ojos.
"Rachel, disculpa, pero tengo que decir, esos chicos no tienen ni un miligramo de su ADN que no sea Berry o que no sea López, por eso estoy preguntando. Carlos, extrañamente, es tu clon físico pero masculino Rachel. Y Sofía es igual a Santana a los 4 años de edad. Y los sé porque éste fin de semana en Lima fui a visitar a sus padres y exigí ver las fotos de uds. a esa edad"
"¿No crees que estás dejando tu deseo de ganar llegar un poco lejos?" preguntó Rachel
"¡No! Quiero saber porque Santana tiene mellizos y uno de ellos es igual a tí, si tendría que tener algún gen del donante" gritó Quinn y Santana se cansó.
"Porque ayudé a alguien que tenía cierto poder y en agradecimiento hizo que cada luna llena hasta que yo quedara embarazada a Rachel le creciera un pene por tres días." dijo la latina y Quinn abrió la boca y estuvo así como 10 minutos.
"¿Qué le pasa a tía Quinn?" preguntó Carlos entrando en la cocina y mirando a la mencionada.
"Quiere ser una estatua viviente. ¿Por qué no le pones estos 25 centavos en la boca?" preguntó Rachel dándole una moneda al niño que se acercó a la rubia y comenzó a tirar la moneda hacia ella hasta que Quinn casi se atraganta con la misma.
"He estado pensando" dijo Quinn mirando a Carlos desaparecer nuevamente en el patio trasero. "Y creo que lo mejor es que dejemos el tema de la concepción de nuestros hijos en el pasado. Si. Eso" agregó antes de dar media vuelta y salir de la casa Berry López.
"¿Quién hubiera pensado que eso nos la sacaba de encima? " dijo Santana besando a Rachel quien sacudía la cabeza.
Buenas!
Feliz Día de San Valentín o no, la verdad, jajaja
¿Qué opinan del one shot que acaban de leer? Este iba a formar parte de las Aventuras de San y Rach donde me habían pedido que Santana fuera la que quedara embarazada y ya estaba bastante escrito cuando lo acomodé para la Pezberry Week.
Es mucho más largo que los anteriores, pero personalmente me gusta mucho. Así que espero que les guste mucho a uds.
Gracias por las reviews, favorites y alerts!
Pregunta: ¿qué opinan del JulyBerry? Ya tengo la respuesta de alguien, pero me gustaría saber que opinan uds.
Espero que les haya gustado ésto y nos vemos mañana!
Saludos!
Lore
