Los personajes no son míos , yo solo los tomo para crear mi historia.
aviso:
Algunos personajes no son tan fieles en sus personalidades como en los libros.
Esta es una historia ficticia.
Notas abajo y respondiendo comentarios.
El final
A la mañana siguiente decidí no quedarme a esperar a Edward para que me viniera a buscar, seria incomodo y Alicia lucía nerviosa, como no si Jasper se quería ir, había conversado con él, por mucho que había intentado lastimar a Edward sabía que mi hermano no lo había hecho con todos sus cábeles, que estaba haciendo todo lo posible por mejorar cada día. No podía molestarme con él.
—No tienes por qué hacerlo, no estoy molesta— Le dije Jasper que estaba con el rostro de culpable— Jasper.
—Sé que no estas molestan, Bella—dijo con un suspiro— pero lo estarás cuando le haga daño… No podre soportarlo hermanita—me miro al rostro— será por un tiempo que no nos veremos a ver, te llamare todos los días si te hace sentir triste.
Después de eso no pude cambiarle su determinación. Lo habíamos intentado todos, Alice, Carlisle, Emmett, Rosalie por supuesto que Esme que era la que más sufría si unos de sus cachorros se iban.
Edward me esperaba en su auto con el rostro serio, parecía que algo no andaba bien, cuando me vio embozo una sonrisa forzada.
—Como te sientes, te duele—dije refiriéndome a su herida, él se escogió de hombros.
—No, ya no me duele, estoy bien—mentía pero no quería empeorar la situación.
Anduvimos en silencio, algo me decía que no estaba bien en totalidad, Edward no formulo ninguna pregunta como yo esperaba que fuera, menos me hablo sobre que había sucedido con Alice hasta que llegó la hora del almuerzo.
—Donde esta Alice—dijo mirando a su alrededor.
—Esta con Jasper.
—Él se encuentra bien—me contesto mostrando su preocupación.
—… Se irán un temporada pero van a volver, ya lo habían pensado antes pero...
—Déjalo—dijo con la voz demasiado fría para mi gusto, me hizo sentir extraña.
Sentía que algo no andaba bien, me negaba pesar que era referido a nosotros, seguro en unos días se le pasaría, sabía que había sido mi culpa que esto había pasado.
—Te molesta el brazo—quise saber. Quizás podía entenderlo ahora que era hora de almuerzo.
—A quién le importa mi maldito brazo—dijo con una voz disgustada apartando la vista, mirando hacia afuera.
Al final del día, el silencio se había convertido en una situación en algo ridícula. Yo no quería ser quien lo rompiera, pero aparentemente no habría más remedio si quería que él volviera a hablarme otra vez.
—Quieres que vaya a tu casa después—pregunte mientras caminábamos hacia mi auto.
—En la noche—dijo como si lo pichara con la guardia baja
—Sí, si quieres—dije
—Si quieres bien por mí no hay problema, a mi padre le agradara tu visita—dijo después de unos segundos
—Siempre quiero— dejando salir mi intensidad, esperaba que racionara con un risa, o al menos me sonriera pero parecía indiferente a todo lo que pasaba.
Me subí auto mientras el avanza al suyo, salí del aparcamiento con un nudo en la cargante, me autoconvencí que necesitaba tiempo, quizás se sentía culpable por que Jasper se había marchado, que todo volvería a la normalidad, pues lo que había pasado anoche no era nada, sabía que Edward no era rencoroso seguirá visitando a mi casa, y si él no quería pues no importaba no, al final de cuantas tenía que volver a su casa para que le cocinara no quería que se seguirá alimentado de comida chatarra.
—Pareces tensa—dijo Rose sentándose al lado mío en las escaleras— sucede algo
—Eso solo que Edward parece molesto conmigo, pero tiene razón fue mi culpa por lo que paso.
—Bella—dijo Rose callándome—, fue un accidente deja de culparte asta porque Edward se tropiece con el aire, él se cortó dedo, no fuiste tú.
—A un así.
—Mira si te hace sentir bien, no creo que sea nada, solo debe sentirse culpable por lo de Jasper se haya marchado, se ve que te quiere, solo debe estar preocupado.
Permanecí en silencio, mientras Rosalie se marchaba hacia las escaleras arriba, para su cuarto. Miré el cielo que era cubierto por las nubes, me autoconvencí que era pasajero. Vi la hora y me di cuenta de que ya era demasiado tarde, había prometido a Edward que iría a su casa.
Cuando llegue a la casa, el que me abrió la puerta fue su padre, me sonrió y me dejo pasar.
—Como has estado Bella—dijo el señor Masen cuando tomo asiento, le sonríe para no mostrar mi nerviosismo.
—He estado bien señor Masen.
—Cuantas veces te he dicho que me digas Edward, o al menos señor—dijo un suspiro moviendo la cabeza — eres la novia de mi hijo, deja las formalidades.
—Está bien señor—dije riendo.
Me encaminé hacia la cocina, donde Edward estaba sentado en unas de las sillas, él estaba mirando hacia la nada, de pronto me sentí nerviosa sin ninguna razón. Toque mi bolsillo donde descansaba la cámara que me había regalado mi padre, me acerque Edward sin que se diera cuanta, el señor Masen se rio entre dientes por mi idea. Se la tome rápidamente haciendo que se sombre saltara. Cuando mire la foto, su mirada estaba tan vacía, como si no hubiera nada en ella.
—Que haces Bella—dijo Edward sin inmutarse y volviendo a la misma expresión.
—Bueno, es un regalo de mi padre, y tengo que hacer uso del ya sabes. Y te recuerdo que rompiste tu promesa— dije sin mírale a la cara, me aterraba mirar su expresión de frialdad, me dedique al señor Masen que mira algo molesto a su hijo— venga Edward, tómame una foto con mi suegro— dije lanzando la cámara a Edward, a pesar tener reflejos humanos la atrapo con agilidad.
Me senté en el brazo del sillón poniendo mis manos en los hombros del señor Masen que parecía forzar una sonrisa.
—Venga les tomo yo una, para que quieren tomarle una foto a este viejo—dijo quitándole la cámara Edward y empujándolo hacia mí, Edward solo dio un suspiro de fastidio, me puso las manos en mis hombro sonrió con una sonrisa vacía sin ánimo como si estuviera arto de esto.
No me sentía en casa como las otras veces, sabía que solo estaba estorbando a Edward así que era tiempo de irme, no quería seguir con este ambiente tan… pesado me levante haciendo que señor Masen me mirara sorprendido por la hora.
—Creo que debo marcharme—dije viendo como Edward se levanta con pesadez y me acompañaba hacia la puerta, noté la mirada de señor Masen que era de molestia.
—Quieres que me quede—dije cuando ya estábamos apartados, el negó.
—Esta noche no—dijo frio
Me subí al auto, hasta que escuché la voz de señor Masen molesta dentro de la casa.
—No deberías tratarla de esa forma Edward, cuando le piensas decir—dijo con un voz seriamente molesta
Edward no respondió solo se marchó a su cuarto, por lo que prendí mi auto y me marché a mi casa. Cuando llegue me fui al bosque con la cámara en mis manos, me quede pesando, quizás solo está preocupado por su padre, quizás tiene algún problema que no me quiere decir.
Cuando me di cuenta el sol estaba saliendo me volví a mi casa sin ser vista por nadie, no tenía ánimo para aparentar que todo estaba bien con Edward, y Alice estaba demasiada ocupada convenciendo a Jasper con que se quedara en casa al menos, lo que recibió negativas de parte de este.
Durante el día fue parecido lo que había pasado al día anterior, Edward seguí sin hablarme con normalidad, su actitud fría ya me estaba hartando y tenía ganas de llorar lo que sabía que no era posible.
Mientras transcurría el día me sentía cada vez más desesperada, si esto seguí así, hablaría seriamente, no quería forzarlo pero esto se me estaba yendo de las manos como nunca, me sentí aliviada cuando llegamos al aparcamiento pero todo seguí igual, su sonrisa forzada y sus ojos fríos.
Sacaría a colación lo que había pasado le dejaría claro que no fue su culpa, que no tenía por qué sentirse así, que todo estaría bien.
Nos detuvimos en mi coche, me miro por unos segundo esta que su mirada se volviera firme
—Te importa si vas hoy a mi casa— dejándome casi fuera de combate sobre mi idea de hablar de esto.
—Claro que no.
—¿Ahora? — volví o preguntar mientras abría la puerta.
—Si, claro—dije sorprendía que al fin me hablara casi normal— solo iba revelar el carrete fotos
—Yo lo hago—dijo quitándome la cámara que estaba en mi asiento— será más fácil.
Me embozo una sonrisa torcida de esas que me encantaban, pero a pesar de esa sonrisa no llego a sus ojos.
Cuando llegue él estaba en su casa, pero afuera, mire que traía unas maletas que las ponían su auto, el señor Masen estaba afuera me miro al rostro, parecía triste me dirigió una mirada de culpa para después entrar a la casa.
—A donde llevas tanto peso—dije para bromear, Edward me miro y me entrego un recibo cuando tenía que ir a buscar las fotos, me tomo las mano para ir hacia el patio de su casa donde solo había bosque. Porque de pronto tenía miedo si solo habíamos caminado un par de senderos de su casa, no era mucho.
Edward se recostó en un árbol y me miro sin expresión.
—Está bien que pasa Edward me estas asustando con tanta drama—dije con la voz intensa y controlando para que no se me rompiera.
—Bella me voy.
Aspiré aire cuando me di cuenta de sus palabras.
—No te entiendo— no quería entenderlas.
—He recibido una beca para estudiar en Londres y he acepto, es buena oportunidad que no puedo dejar de aprovechar.
Moví mi cabeza para aclaró mis ideas así que era eso, tenía miedo a mi ración ¿no?
—Vale— dije intento sonreír— voy contigo, no haya problema.
—No puedes Bella, piensa en tu familia, cada día los separo más.
—No digas estupidez Edward, solo será un tiempo, siempre puedo llamar.
—No te convengo bella—dijo
—No seas ridículo— intente que mis voz sonara enojada pero parecía más una súplica— eres lo mejor que me ha pasado.
—Lo único que hago es hacerte daño.
—Lo que a paso con Jasper no fue nada, él no está molesto, nadie lo está.
—Si lose, es lo que espera—concedió sin mirarme, dio un suspiro largo y miro el suelo para después mirarme a los ojos, lucían más duros que antes— no quiero que me acompañes—su voz sonaba tan dura, me quede hecho de piedra mientras analizaba sus palabras, mire directamente a su ojos hasta que las entendí, aunque no quería decirla, las expulsé como pude.
—¿Tu…ya no… me quieres—dije con un voz aguda.
—No.
Le miré, sin comprenderle aún. Me devolvió la mirada sin remordimiento. Sus ojos brillaban como las esmeraldas, duros, claros y muy profundos. Me sentí como si cayera dentro de ellos y no pude encontrar nada, en sus honduras sin fondo, que contrarrestara la palabra que había pronunciado.
—Bien, eso cambia las cosas —me sorprendió lo tranquila y razonable que sonaba mi voz. Quizás se debía al aturdimiento. En realidad, no entendía lo que me había dicho. Seguía sin tener sentido.
Miró a lo lejos, entre los árboles, cuando volvió a hablar
—De cierta forma te he querido— dijo apartando la mirada— pero lo que ha pasado la última noche anterior me hizo darme cuenta de que he convido con lo antinatural, soy humano Bella, lo siento si deje esto haya ido demasiado lejos.
—No —contesté con un hilo de voz; empezaba a tomar conciencia de lo que ocurría y la comprensión fluía como ácido por mis venas—. No lo hagas.
Se limitó a observarme durante un instante, pero pude ver en sus ojos que mis palabras habían ido demasiado lejos. Sin embargo, él también lo había hecho.
—No me convienes Bella, contigo nunca avanzare, me quedare estancado de por vida—dijo con palabras frías sin remordimiento.
Invirtió el sentido de sus primeras palabras, y no tenía réplica para eso. Bien sabía yo que no estaba a su altura, que no le convenía.
Abrí la boca para decir algo, pero volví a cerrarla. Aguardó con paciencia. Su rostro estaba desprovisto de cualquier tipo de emoción. Lo intenté de nuevo.
—Si... es eso lo que quieres.
Se limitó a asentir una sola vez. Se me entumeció todo el cuerpo. No notaba nada por debajo del cuello.
—Me gustaría pedirte un favor, a pesar de todo, si no es demasiado —dijo. Me pregunté qué vería en mi rostro para que el suyo se descompusiera al mirarme, pero logró controlar las facciones y recuperar la máscara de serenidad antes de que yo fuera capaz de descubrirlo.
—Lo que quieras —prometí, con la voz ligeramente más fuerte.
—Cuídate si— dijo haciendo que su voz se hiciera más sobrecogedora— entiendes lo que te digo verdad.
Asentí sin fuerza
—De hacerlo por tu familia—dijo pues de un rato— Esme le dolerá si algo te pasara, piensa en Carlisle.
—Lo are—murmure.
—Te haré un promesa a cambio—su voz sonaba divertida muestras hablaba— no me volverás a ver nunca más, no volveré a este pueblo, podrás seguir con tú vida como lo hacías siempre, será como si yo no existiera.
Todo me daba vueltas empecé sentir que todo ya no tenía valor en mi vida, nada por que seguir. Solo me dedicaba asentir, sin saber cómo cumpliría esa promesa.
Me sonrió con amabilidad.
—No te preocupes, habrá otros chicos que mejores que yo, muy pronto solo seré un recuerdo en tu memoria.
—y tu—dije sin ser capaz de refutar parecía que da vez mi mente se estaba muriendo como si una parte de mi conciencia se perdiera de poco.
—Bueno soy humano—dijo sonriendo una vez más— mis recuerdos son más fácil de olvidar… debo irme, mi vuelo ya está por salir— dijo caminado hacia su casa de nuevo me quede ahí parada sin saber qué hacer.
Edward se acercó a mi frente con su labio me dio un beso mientras cerraba los ojos.
—Cuídate mucho— dijo alejándose, me que ahí, Edward nunca voltio a verme de nuevo, su corazón se alejaba haciéndome darme cuenta de que ya todo había terminado. Camine hacia bosque por inercia. Nada tenía sentido, mis fuerzas me fallaron pesar de ser más fuerte, solo me recorte en un árbol cayendo al suelo, cerrándolo los ojos, la lluvia me mojaba cada vez más, y mi mente divago solo recuerdos borrosos, auto cerrándome.
RESPONDIENDO COMENTARIOS:
No me maten, lo siento. en verdad lo siento.
Bueno primero antes que todo. no respondí comentario anterior es que está más enfocada en decir que la esta historia se va a tratar más de la familia y se me olvido.
andreasotoseneca
Bueno si, la segunda parte esta lista. lo que no es la redacción y la ortografía espero en verdad también actualizar seguido como minino me del ánimo de actualizar varios capítulos a la vez, como a veces me pasa. muchas gracias por leerlo.
LaPatataAnonima
Juro que la reacción estaba bien, enserio. cuando leí tu comentario volví a leer ese capítulo, me sentí horrible fanfiction me cambio palabras y movió párrafos y borro otros. volví a subir el capítulo espero que esta vez esté bien.
Creo que este capítulo confirmo lo que pensabas que Edward iba hacer...si lo sintió en verdad pero no podía imaginar de otra manera, me encantaría decirte que va a mejorar todo, y que bella saldrá adelante en siguiente capítulo, pero la depresión no funciona así, en ninguno de los casos. será proceso lento, y que solo la familia de bella poder ayudar.
espero aun continúes leyendo. y gracias por comentar.
notas:
Me siento en verdad molesta por que paso en capítulo anterior como fanfiction me cambio párrafos y palabras. casi ni se entendía lo que está leyendo, no soy mejor escribiendo la verdad tengo mala redacción pero nunca para dejar el capítulo anterior como me dejo fanfiction.
La verdad es que este capítulo se publica bien, no es la primera vez que pasa. es molesto, porque me esfuerzo mucho en leer, y volver a leer, y redactar, como hago para leer la palabra en mi alta voz.
bueno quitando mi molestia, espero que les guste el capítulo. Los quiero besos y abrazos.
