Capítulo 4

Rick deseó tener el valor suficiente para acercarse a ella y mirarla dormir, sentía que era la única forma de acercarse sin toparse con esa mirada casi fría que ella le dedicaba…

Cuando sus pies cobraban vida para acercarse, la vio abrir los ojos, algo perdida y enfocarlos en él, no estaban tan lejos después de todo…

-Hey…- dijo él y la vio desperezarse, aún dormida y cuando Kate lo miró a los ojos, él notó algo de nerviosismo.

-¿Castle?- dijo y cuando tomó conciencia de la forma en que vestía, se sonrojó- perdón… planeaba levantarme temprano, pero me quedé dormida… este sillón es demasiado cómodo… ¿estás bien?

-Sí… algo sorprendido…- dijo paseando su mirada por ella sin poder reprimirse.

-Lo siento…- dijo y me movió un poco- te sentías mal anoche y Alexis me avisó que no estaría… así que me quedé, para que estuvieras tranquilo…

-Entiendo…- dijo con una sonrisa y Kate se sintió un poco tonta.

-Tomé prestada una remera, estaba incómoda con el vestido…

-Está bien, Kate… no tienes que explicarme nada… te agradezco…

-Bien…- dijo y luego de estirar un poco sus brazos, hizo el intento de levantarse.

-¿Te preparo un té?

-No es necesario…- dijo ella un poco cortante.

-Es lo menos que puedo hacer, si te quedaste a cuidarme…- dijo él.

-Bien… un té…- dijo y se levantó.

Rick la siguió con su mirada hasta que se perdió, escaleras arriba. Esas piernas… Rick cerró los ojos y los apretó un momento, intentando no fantasear… ¿cómo la había dejado escapar? Y él sabía perfectamente que no se trataba solamente de algo físico… aunque en ese momento, quería golpear su cabeza contra la pared, por no haberse dado cuenta de lo que se había perdido…

Le preparó el té y se tomó unos analgésicos, se sentía algo mareado, pero no podía dejar de pensar en ella y en que se había quedado allí para cuidarlo…

-¿Te sientes bien?- dijo ella que se sintió algo incómoda cuando él giró para mirarla, se había vuelto a poner el vestido. Y también había vuelto esa mirada algo fría…

-Estoy bien… algo mareado…- dijo y le entregó la taza.

-Tomaste mucho…- dijo ella y sacudió la cabeza.

-La culpa es tuya porque no me acompañaste…

-Sí… claro…- dijo ella algo fastidiada.

-Por favor, dime que no dije nada inconveniente…

-Bueno…- dijo y sus rasgos se suavizaron- tengo que reconocer que me hiciste sonreír…

-Oh, Dios… no…- dijo Rick y ella lo miró sin comprender.

-No te preocupes, no fue nada vergonzoso…

-Lo que dije o no, no lo puedo cambiar… lo que lamento es no recordar tu sonrisa…

-Castle…- lo advirtió.

-Es la verdad, Kate… desde que volvimos a encontrarnos no te has relajado ni un momento… y menos has sonreído…

-Es que… no me siento muy cómoda…

-Y no me perdonas…

-No es que no te perdone… realmente pensé que tú y yo no volveríamos a vernos…

-Kate…- dijo él y tomó su mano, Kate hizo el intento de soltarse, a la defensiva y él no se lo permitió, se perdió en sus ojos un momento, para darle a entender que todo estaba bien- yo solo quiero que estemos bien… sé que no seremos los de siempre… pero necesito que confíes en mi…

-No sé si puedo hacerlo de la noche a la mañana, lo siento…- dijo ella y miró hacia abajo y luego, dejó que su vista descansara en sus manos reunidas.

-Quiero intentarlo… si te sirve de algo, yo también estaba muy mal cuando me fui… y quizás no quise volver para no seguir sufriendo…

-No sigamos hablando del pasado, Castle… es inútil…

-Bien… no hablemos… pero quiero que sepas que a pesar de no haber vuelto, te extrañé… en todo sentido…

Kate sintió un escalofrío y quiso disimularlo.

-¿Qué se supone que significa eso?

-Que extrañé trabajar contigo… pero también todo el resto… todo lo que compartíamos…

-¿Y no se te ocurrió llamarme para decírmelo?

-Entiendo… tu enojo es porque tampoco te llamé…- dijo él y volvió a perderse en sus ojos, sin soltar su mano.

-Castle…

-Pero tú también tenías mi teléfono…

-Escucha…- dijo y retiró su mano suavemente, sin embargo se quedó a la misma distancia- voy a decirte esto una vez y no volveré a repetirlo…

-De acuerdo…- dijo él con algo de ilusión, si sabía que era lo que a ella le había molestado, quizás pudiera aclararlo o arreglarlo.

-El día que tú te fuiste con Gina a los Hamptons… nosotros… tuvimos una conversación antes…

-Sí… lo recuerdo…

-Yo… había hablado con Tom… nosotros habíamos terminado y yo…- dijo y sacudió la cabeza, esos recuerdos eran demasiado amargos- yo había decidido aceptar tu invitación para ir a los Hamptons… contigo…- dijo y bajó la vista, para ocultar algunas lágrimas…

-Kate…- dijo Rick con algo de sorpresa, no se imaginaba semejante confesión- yo… de verdad… no tenía idea…- dijo con un nudo en la garganta.

-¿De verdad? Tanto que decías conocerme…- dijo ella con tristeza.

-Lo siento…- dijo y trató de acercarse, pero ella levantó una mano, para indicarle que quería distancia.

-Te podrás imaginar por qué no te llamé…- dijo y sonrió secándose las lágrimas…

-Créeme…- dijo y se acercó un poco más- si pudiera volver el tiempo atrás lo cambiaría… fue el error más estúpido de toda mi vida…

-Ya pasó…- dijo ella y trató de sonreír, pero falló miserablemente.

-Pero…- dijo él con ganas de seguir indagando- eso quiere decir que…

-Ya está, Castle… te conté por qué estoy así, creo que tenías derecho de saberlo… ahora te pido que hagamos lo que corresponde, que me dejes hacer mi trabajo y que no mezclemos las cosas…

-No me pidas que no mezcle… no puedo… es inevitable… siempre lo fue entre nosotros…

-¿No entiendes que no quiero volver a pasar por esto?

-No lo harás… te lo prometo… ahora sé cosas que antes no sabía…

-Las cosas cambiaron…- le advirtió ella.

-No lo creo…- dijo él y sacudió la cabeza.

-Mejor me voy…

-Nos vemos esta tarde…- dijo él y ella suspiró.

-Tenemos una firma de libros…- dijo ella.

-Sí…- asintió él.

-Bien… te paso a buscar a las seis…- dijo ella y levantó la mano para saludarlo.

-¿Podemos sellar la paz con un abrazo?- quiso saber él.

-No…- dijo con nerviosismo.

-Bien…- dijo él y extendió su mano.

Kate se la estrechó y cuando iba a retirarla, él la sostuvo y besó con delicadeza sus dedos. Ella lo miró y sintió que todo se desmoronaba a su alrededor.

Sintió que su corazón latía tan fuerte que quizás él lo estaba escuchando.

-Gracias… volviste a iluminar mi vida…- le dijo sonriendo y ella tardó en reaccionar.

-No seas melodramático…- le dijo con cara de fastidio y cuando giró para irse, no pudo evitar sonreír, sentía su cuerpo cargado de electricidad y por primera vez en mucho tiempo, sintió ganas de trabajar…


Vamos aclarando y aflojando un poco la tensión... espero que les siga gustando! Gracias!