Sol de Otoño.


Disclaimer: Boku No Hero Academia pertenece a Kohei Horikoshi. Ninguno de estos personajes me pertenece solo la historia a base de ellos.

ADVERTENCIA:

1. Kacchako. Si no te gusta dale retroceder por favor.

2. Lenguaje fuerte y contenido sexual explícito.


Capítulo 4.

Consecuencias.

Frotó sus siempre resecos ojos y dió un largo suspiro. Buscó sus lentes en la mesa de noche y con una de sus manos tanteó por su móvil mientras se ponía los lentes. Encendió la pantalla y revisó que era lo que había despertado su frágil sueño. Ser tutor de unos mocosos era detestable.

— ¿¡QUÉ DEMONIOS!? — tomó con ambas manos el aparato fijando toda su atención en él.

Rápidamente bajó de la cama y buscó una bata cualquiera y su bufanda. Salió de la habitación azotando la puerta. Oh, menudo alboroto que se iba a armar.

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El aire podría fácilmente ser cortado con una cuchilla debido a la gran tensión en el lugar. Deslizó sus manos por los hombros de Ochako cayendo lentamente por las curvas dueñas de su pequeña cintura, apretando su piel suavemente a su paso. Una vez en aquel arco enloquecedor de su torso, sostuvo éste jalando suave pero firmemente hacia su propio cuerpo.

No hubo reacción alguna, solo un par de ojos chocolate abiertos hasta casi salirse de sus cuencas por tal intromisión. Sonrió de lado y acercó sus labios a la oreja de la joven susurrándole suavemente.

— ¿Asustada, cabeza redonda? — sonrió aún más grande y en tono seductor advirtiéndo la mirada de Ochako en sus labios. Pasó los mismos por su mejilla haciendo un tortuoso recorrido hasta estar a centímetros de los contrarios. Relamió sus labios provocando que la castaña aumente su nerviosismo y evitando por instinto su cercanía intentando safarse empujando su cuerpo hacia atrás. Gruñó suavemente y la volvió a atraer hacia si posando casi a milímetros sus labios llegando a tocar los de la joven demasiado tenue. Abrió levemente los mismos para atrapar los labios de Uravity.

—¡TODA LA CLASE A, A LA SALA COMPARTIDA, AHORA! — una voz muy conocida para todos resonó por los altavoces haciendo que Ochako tenga la oportunidad perfecta para empujar a Bakugo y salir corriendo de la habitación.

— ¡POR UNA MIERDA! — pasó su antebrazo por sus labios que estaban ligeramente empapados por su previa preparación e intento fallido de besar a la chica gravedad. Ofuscado salió al pasillo en el que encontró a todos sus compañeros mirándose entre sí. Kirishima se aproximó a él mientras todos los demás le miraban como si tuviera un tercer ojo en la cara.

— Bro, ¿Qué hacías en el cuarto de Ochako? — captó todo enseguida. Las miradas de sus compañeros y cierta en especial se volvieron mas intensas. Sus ojos rojos destellaron satisfacción de regreso, acción que fue respondida por un ceño fruncido. Pobre cabeza de brócoli.

— Da igual, ¿Qué mierda pasa? — miró su alrededor en busca de algún profesor que explique lo sucedido.

— Ya valimos verga. Midoriya me dijo que Monoma nos había tendido una trampa. Estamos jodidos a niveles estratosféricos.

— No recuerdo nada. ¿Al menos si me llegué a coger a la mesera? — Kirishima rodó los ojos.

— ¿Ah, es en serio? ¡¿Es lo único que te preocupa de todo ésto?!

—Tch, lo peor que puede pasar es una tarde de entrenamiento duro o que les revoquen las putas licencias provisionales de héroe. A mi eso no afecta en nada, por que no tengo.

— A veces odio tu puta suerte.

—¡CLASE A, A LA SALA, QUE ESPERAN!

Un aura negra invadió el pasillo, todos caminaron en dirección al lugar citado a paso lento, deprimente.

Una vez en el lugar encontraron al profesor Aizawa en modo héroe y con unos ojos más rojos y secos de lo normal. Conclusión, estaba furioso. El director y All Might también estaban ahí mirándolos con decepción. Una luz cegadora invadió la sala en cuanto Aizawa apretó un botón en una especie de control.

Un proyector. Que reproducía las fotos, las fotos del karaoke.

Bakugo buscó con la mirada a la castaña que momentos antes había huido de su propia habitación producto del momento intenso en el que estuvieron. Estaba sentada en un mueble con la cara escondida entre sus piernas mientras las abrazaba. Se notaba que estaba sumamente roja.

— ¿Alguien tiene una explicación de lo sucedido?

— ¡YO PUEDO EXPLICAR TODO SENSEI! — Iida tomó la palabra enérgicamente.

—¿Explicar qué? Esta es una falta grave a muchas reglas de la institución, UA se encuentra en crisis y ustedes arman todo este alboroto. ¡¿En que demonios estaban pensando?! Las consecuencias de esto serán graves y no habrán indulgencias.

— Aizawa, ¿me das un momento por favor? — la voz calmada y amable del director le bajó un par de puntos a la tensión. El salón entero dió un suspiro soltando todo el aire contenido por el reciente sermón.

— Chicos, entendemos que a su edad estén en todo el auge de su juventud, ganas de disfrutar la vida y sus placeres culpables, pero éste no fue el modo correcto. Lastimosamente tendremos que imponerles una sanción.

— ¡TODO FUE CULPA DE MONOMA! EL TAMBIÉN DEBERÍA SER CASTIGADO POR COMETER ACTOS EN CONTRA DE SUS PROPIOS COMPAÑEROS, EL TENDIÓ ESTA TRAMPA!— Ashido vociferó lo que casi todo el salón tenía en mente.

—Monoma tendrá una reunión con nosotros luego. Concéntrense en ustedes ahora, y lo que se les viene. — la voz de Aizawa era escalofriante. All Might suspiró mirando al maldito nerd con decepción. Él respondió ésto cabizbajo. Harto de la situación decidió intervenir.

— ¡Y UNA MIERDA! ¿MONOMA NOS TIENDE UNA TRAMPA Y NO SERÁ SANCIONADO IGUAL? ¡¿QUÉ CLASE DE FAVORITISMO DE PORQUERÍA ES ESTE?! ¡PARA EMPEZAR YO NI SIQUIERA QUERÍA IR! ¡TODOS AQUÍ ME TIENEN HARTO DESDE LA JODIDA MAÑANA POR QUE LA TONTA DE LA CARA REDONDA SE ENFADÓ GRACIAS AL IMBÉCIL DE MINETA, Y ME OBLIGARON A IR A ESA ESTÚPIDA FIESTA PARA RECON- — las vendas de Aizawa se estrellaron en su cuello levantándolo en el aire y atrayéndolo tan cerca de modo que puedan estar frente a frente.

— Estoy harto de tus actitudes, Bakugo. Parece que no aprendiste nada con la limpieza de esta tarde. ¿No es así?

— Aizawa, por favor mantén la calma. — All Might se acercó al castaño con una sonrisa deforme por la impresión ante las actitudes histéricas de Eraser Head.

— ¿Aizawa sensei? — la voz nerviosa de Ochako invadió el momento cargado de tensión. Las vendas de Eraser Head movieron a un lado al rubio para tomarle atención. —N-nosotros lo sentimos. Aplique el castigo que usted quiera p-pero está asfixiando a Bakugo - kun. — la joven tenia las manos juntas y los ojos muy cerrados para darse valor mientras temblaba ante su maestro que parecía un demonio de lo enfadado que se encontraba. Bakugo estrelló en el suelo, mordió su labio inferior en busca de auto-control, pues la joven estaba tratando de ayudarlo, odiaba recibir apoyo pero si permanecía por unos minutos más en esas vendas hubiera quedado asfixiado.

— Estamos evaluando el castigo aún, lo más probable sería un entrenamiento en algún lugar inhóspito y a prueba de muchos peligros. All Might conoce casi todos estos y nos apoyara con la sanción. — el rubio asintió reservado.

— Jóvenes, hoy decepcionaron a su institución poniendo en peligro la reputación de ésta y su propio futuro como héroes, un escándalo de estos conseguiría su expulsión directa, si aun permanecen aquí es por los recientes acontecimientos contra la liga de villanos, la paz aun no es permanente y necesitamos de la mayor fuerza para mantener a salvo el mundo. Ustedes tienen un propósito, una meta, un sueño. ¿Qué sucedería si después de esto todos ustedes quedarían multados de por vida sin poder usar sus quirks? ¿Estarían de acuerdo con ello si ese fue el castigo? ¿Una vida simple y ser llamados mukesoei por infracción? — muchos en la habitación tragaron grueso ante la revelación, una fiesta simple de una noche pudo arruinar su futuro para siempre y recién lo podían asimilar. Maldito seas Monoma.

Las miradas ahora se posaron en Kaminari y Mineta que estaban más callados y deprimidos que el resto.

— Queremos saber quienes fueron los autores de estas identificasiones. — del escritorio el símbolo de la paz recogió unas tarjetas brillantes, las mismas que les permitieron beber alcohol hace un par de horas. Un silencio sepulcral se mantuvo en la habitación, por mas problemas que hayan causado, Mineta y Kaminari eran parte del equipo y no se sentían con los ánimos de buscar algún culpable por más enfadados que estuviesen con ellos.

— Fui yo. — la voz gruesa y rasposa de Katsuki rompió el silencio abruptamente, con una declaración totalmente falsa.

— ¡Bakugo! — llamó Iida consternado. Como precursor del buen comportamiento, no podía creer que estuviera adjudicándose un delito que no había cometido, aun considerando todos los problemas que venía arrastrando desde la mañana.

— Y yo. — Midoriya habló. Los restantes ahora miraron a Izuku con asombro. — Y yo. —Uraraka también se echó la culpa. Aizawa suspiró fastidiado ante semejante insulto a su inteligencia.

— Esperaba que mínimo tuvieran el valor de admitir lo que hicieron. — sus vendas jalaron las orejas de Mineta y Kaminari al mismo tiempo que chillaron en respuesta.

— ¡Lo sentimos! — gritaron tratando de liberarse del agarre del castaño. El director ya cansado de tanto parloteo toco el hombro de All Might para que interviniera en la situación.

— Aizawa, ya es hora de dormir, son las 4 de la mañana, tenemos clases mas tarde. — llamó con voz suave.

— Hmp. — soltó a los aprendices que lloriquearon al sentise libres del dolor.

— Pueden ir a sus dormitorios. Las clases se retrasarán un par de horas. Usen ese tiempo para empacar sus maletas solo con lo necesario, mañana se les informará el destino del castigo. Ahora largo.

Al fin acabada la maldita reunión, que no salió tan accidentada como esperó (ya había armado un escenario donde rueden cabezas y demás cosas tenebrosas). Siguió a Uraraka que caminaba temblando por estar tan poco abrigada. Quitó su camisa y la puso en su cabeza haciendo que aleteara llena de confusión.

— ¡Alguien quiteme esto! — chilló y miró a su lado para detectar a su agresor. — Bakugo... — miró a un lado evitándolo. Hace unos minutos los labios gruesos y rojizos del rubio estuvieron a punto de tomar los suyos en una pose demasiado comprometedora. Su cuerpo recibió una descarga de algo desconocido al imaginar lo que pudo suceder después. ¿Sería que el chico explosivo estaba provocándola de alguna manera? Últimamente su cordura y libido estaban en otro mundo cuando lo tenia cerca, y todo solo había sucedido en un día. Nunca antes habían sido tan cercanos, esta situación le ponía los pelos de punta. La voz del rubio interrumpió su pequeño monólogo interior.

— Tch, vi que temblabas como pollo de tombola. Solo eso, no es que me interese como te sientas ni nada. — sus mejillas se colorearon casi imperceptiblemente provocándole un enojo consigo mismo.

Caminó a su lado en total silencio, aprovechando que el maldito nerd se encontraba hablando con All Might aun en la sala.

A lo lejos divisó ciertos cabellos rubios pálidos esconderse por los pasillos. Ah... Monoma.

Aceleró los pasos en búsqueda de éste. En el lugar más oscuro del pasillo donde estaba la conexión de los dormitorios con el segundo salón de UA vio al maldito hijo de puta que les arruinó todo el día.

—Asi que aquí te escondes, lagartija. — sus manos expulsaron humo al ver al chico copia. Al encontrarse distraído dió un sobresalto al notar la presencia del demonio de la clase A frente a él en una pose amenazante.

— ¿Uy, te castigaron cachorrito? — su mirada ladina acompañada de esa sonrisa descarada le terminó de arruinar la paciencia. Corrió hacia él quitándole en un dos por tres esa falsa valentía, como un gallina empezó a huir aventando las macetas del pasillo para impedirle el paso. Bakugo estaba más que enfurecido, ese pequeño gilipollas se había salido con las suyas y sin recibir castigo alguno, para su mala suerte, el sería con quién descargue toda la frustración que guardaba en el día. Ni siquiera con Deku pudo hacerlo, al diablo Jeanist, el necesitaba sangre y ese imbécil se merecía una buena golpiza.

Llegaron hasta unas escaleras con un pasillo sin salida que conducían a un sótano, Monoma tembló al ver la sonrisa maniática que tenía Bakugo en su rostro. Sus ojos destellaban fuego, era atemorizante.

— ¡Ahora muere! — corrió a el encendiendo sus palmas y empujándolo escaleras abajo. Rodaron juntos hasta caer dentro del sótano golpeándose en muchas partes del cuerpo, la adrenalina e ira que tenía Katsuki acumulada no le hizo sentir absolutamente ningún dolor solo más y más deseo de partir a golpes a Monoma que gritaba de dolor por el choque de su cuerpo contra el metal de la escalera.

— ¡¿Qué mierda sucede contigo, me quieres matar acaso?! — su voz resonó en un eco doloroso casi como un lamento. Escupió sangre al ser golpeado en el estómago por una certera patada de Bakugo.

— ¡SI ESO QUIERO, MUERE! — ahora juntó sus manos dándole un golpe en la espalda al verlo doblado y tirado en el suelo. Poco a poco su visión se iba nublando y le daba paso a un placer casi sexual el estar desquitándose con aquel imbécil. Reprimirse demasiado tenía sus consecuencias y él estaba pagándolas todas. A pesar de estar furioso y casi al borde de la locura, aún mantenía cierto recelo en golpear el rostro de Monoma, para no dejar visible el hecho de que había sido golpeado por alguien. Su abdomen , espalda y muslos estaban recibiendo una descarga de golpes consecutivos, pero su rostro y extremidades eran obviadas para no dejar evidencias demasiado visibles de la golpiza que le estaba propinando.

— ¡Por favor... Ya basta...! — Monoma estaba llorando.

"— ¡Si no te detienes no te lo perdonaré, Kacchan!

— Bakugo-kun, detente. "

— Maldito nerd, Ochako. — balbuceó desorbitado.

— Por favor... Lo siento yo solo, estoy harto de que ustedes siempre sean reconocidos y... ya no me golpees más... No diré que fuiste tú pero ya... basta. — abrió los ojos en todo el sentido de la palabra viendo los labios de Monoma brotando un poco de sangre proviniendo seguramente de su interior mas no de alguna rotura de labio.

Asombradopor lo que acababa de suceder retrocedió dos pasos y subió las escaleras corriendo sin parar, mientras una sombra en una esquina del pasillo se ocultaba en la penumbra mirándo seriamente lo que acababa de pasar. Bakugo continuó corriendo hasta llegar a su dormitorio y echándose en su cama temblando.

¿Qué demonios le acababa de suceder?

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Entrecerró los ojos difuminando su panorama, se sentía demasiado cansado. Su cabello verdoso le tapaba los ojos ligeramente dificultando aun mas su visión.

La voz de Kirishima seguida de la de Kacchan le asaltaron los oídos recordandole lo sucedido antes de entrar a la sala donde recibió el regaño de su vida. Apretó la mandíbula al volver a visualizar a su rival saliendo semidesnudo de la habitación de la chica que horas antes había confesado era de quien gustaba.

Se sentía demasiado confundido, confiaba en el buen juicio de Uraraka-san, pero Bakugo, el disfrutaba de adueñarse de todo lo que el deseaba, y no descartaba la opción de que Ochako fuera otro de esos juegos en el que siempre solía ganar. Solo tenía que llevarlo a su cuarto, por qué dejarlo quedarse en su habitación, por qué salió corriendo, por qué tenia la blusa de dormir desarreglada. Su desesperación fue en aumento al sentir aquel punzón en el pecho, eso llamado celos.

Tenía que hacer algo cuanto antes, o Kacchan ganaría, de nuevo.

— ¿Ya están listos para el castigo? — Aizawa-sensei sonrió con malicia. El salón entero tomó atención, la tensión se sentía en el lugar. — Caminata de supervivencia, tres lugares. El recorrido empezará en un bosque, continuará en el desierto y terminará en la costa playera del distrito. Solo llevaran una linterna, un cuchillo, una muda de ropa y una cantimplora por persona. No usarán sus quirks. Tendrán unos brazaletes especiales que su querida compañera Hatsume diseñó para detectar donde están a todo momento y si usan sus quirks. Los que infrinjan éstas reglas serán restringidos del agua que se les dará como recompensa al final del desierto, si quieren tomar agua salada directa del mar, adelante. Ah y quedarán suspendidos por un mes de las clases si infringen estas reglas.

El infierno estaba cerca, gracias querido Monoma.

—Oye Bakugo. — la voz de Kaminari llamando a Kacchan captó su atención. Su mirada era fría nunca lo había notado actuar de esa forma, ni en campo de batalla.

— Anoche vi lo que hiciste.


Asdfghjkl, ¡Hola! Si, lo sé demoro regular en actualizar, les cuento que me gradué y estuve en toda la celebración, salí de viaje y bueno, recién tengo tiempo e internet para subir el capítulo uwu/

Noté que gracias a recomendaciones de unas bellas personitas de un bello grupo Kacchako el tráfico hacia mi historia aumentó. ¡Muchísimas gracias! El sólo hecho de ver sus views me hace muy feliz y ni que decir cuando comentan, le dejan fav y follow.

Bueno, hablemos un poco de la historia, alguien más casi patea la computadora o avienta el móvil cuando interrumpieron el momento Kacchako(?) :,v Hasta a mi me dolió escribirlo, no veo la hora de pasar a la travesía del castigo para empezar con la "buena trama xd" ok no.

Y lo que todos deseaban una buena partida de madre a Monoma. Cómo que en este capítulo todos se salieron de sus casillas uwu (Aizawa me asustas)

Bakugo y Ochako cada vez son más conscientes de sus sentimientos y reacciones ante el otro, eso me emociona ya que muero por darles el protagonismo.

Eli Lawliet: Hola! Bienvenida uwu Gracias por comentar uwu Lo de los errores lo sé x.x Tengo un conflicto grave con las tildes y el verbo hecho/echo XD trato de corregirlo, lo tendré aún más en cuenta. Espero te haya gustado este nuevo capítulo. (y si describo tan sexy a Bakugo es por que me tiene loca (?) ahre)

Kimi Nyan: Ayyyy perdona alfjals al final si me demoré XD ya expliqué arribita, espero que el capítulo haya llenado tus expectativas uwu Muchas gracias por comentar y ser tan animosa. 3 (yo también quiero matar a Monoma, Bakugo casi lo hace (?) )

PamDoux: Aquí otro capítulo uwu Muchísimas gracias por comentar, espero te haya gustado :3 3

BUENOOOOO es todo por hoy, muero de sueño a si que está nena se va a dormir x.x Nos vemos en el siguiente capítulo, las/los quiero. 3

PD: No olviden su cantimplora pal desierto XD.

Akai Sumi.