CAPÍTULO 4: LA PRUEBA
-¡Sé que algún día podré luchar a tu lado codo con codo! ¡Y no solo eso! ¡Los cuatro lucharemos felices juntos como Alto Mando que somos!
Catleya no se podía quitar de la cabeza aquellas palabras que le acababa de decir su nueva compañera Anís. En el fondo, pensaba que era una ingenua por poner tantas esperanzas en un futuro que no se sabe lo que puede ocurrir, pero también sabía que aquella chica risueña era especial… No es que lo supiera, es que lo creía…
-No tenemos derecho a conocer el futuro, pero nada nos impide adelantarnos a él, ¿verdad?
Aquellas palabras de Aza la sacaron de sus pensamientos. Aza, Lotto y ella estaban en la mesa esperando a que los dos restantes vinieran para dar comienzo a la comida. Lotto miró extrañado a Aza:
-¿A qué han venido esas palabras?
Aza miró a Catleya y sonrió fríamente. Catleya entendió que su compañero le estaba pidiendo que hablaran como sólo ellos dos sabían: leyendo la mente.
-(¿Cómo has sabido que estaba pensando eso?)
-(Sabes perfectamente que mi trabajo como croupier me ha dado la habilidad de leer la mente a la gente mirándola a los ojos. No por algo se dice que los ojos son el espejo del alma.)
-(¡Habló quién pudo! Seguro que ningún croupier de tu nivel podría leer tus miradas falsas ni aunque Uxie le ayudará.)
-(No compares a todos los croupier como si estuvieran en un mismo grupo. Sabes perfectamente que no me gusta mostrar mis sentimientos frente a nadie. Me lo enseñó la calle.)
-(El pobre gatito está asustado…)
-(Eso debería decírtelo yo a ti. ¿Qué te ha ocurrido con la chica al final?)
Catleya miró a Aza sorprendida. Nadie sabía que había ido a hablar con ella, pero la pose de Aza, con las manos juntas y apoyando la cabeza con su típica sonrisa maliciosa, la hacía saber que ella no era la única que lo sabía.
-(¿Me has estado espiando?)
-(Heh… No tengo otra cosa mejor que hacer que espiarte.)
-(Entonces, ¿cómo lo sabes?)
-(Recuerda que yo también puedo leer tus miradas, por muy maestra de Psíquico que seas…)
Mientras entablaban esta conversación mental, Lotto no le quitaba ojo a los embutidos que había en un planto. Tras observar que sus dos compañeros estaban enfrascados en un discurso, movió disimuladamente la mano para coger un trozo de chorizo, pero… ¡Misteriosamente el chorizo se movió!
-Ni se te ocurra-le advirtió Catleya clavándole una mirada aterradora.
-¿En tu tribu no te han enseñado que hay que esperar a que todos estén en la mesa o aún estáis aprendiendo a criar a los Miltank?-se rió pícaramente Aza.
-Para tú información, nosotros ya tratamos con pokémon de la talla de Haxorus. ¿En vuestro castillo aún os despertáis con ayuda de los Litwick por la noche?-contraatacó Lotto.
Catleya no pudo evitar sonreír. La encantaba los enfrentamientos tan llenos de sarcasmos entre Lotto y Aza. Claro que gracias a esto, cuando regresaba al Frente de Batalla, soltaba algún sarcasmo sin darse cuenta y su madre se desmayaba y el padre denunciaba a Mirto por criar mal a su pequeña.
Lotto cruzó los brazos e intentó cambiar de tema ya que contra Aza los sarcasmos no funcionaban:
-Bueno… ¿Y qué andabais hablando antes?
-Nada importante…-dijo un poco nerviosa Catleya.
-Sobre cómo vas a hacer eso. Catleya y yo nos preguntábamos qué tenías en mente-quiso salvar la situación Aza.
-Podrías haberme leído la mente.-Lotto se había dado cuenta del engaño.
-Si sabes el resultado, no es nada divertido el juego, ¿no crees?-dijo Aza moviendo un mazo de barajas entre sus manos.
-Cierto. ¿Por qué no jugamos una "Carta invertida"? Me parece que hoy estoy de suerte.-Catleya intentaba cambiar de tema lo antes posible.
-Humm… Me parece bien mientras esperamos.-Lotto no estaba muy convencido.
Aza movió todas las cartas como buen croupier que era. Después de barajarlas, puso el mazo boca abajo en la mesa y puso una carta en la mesa:
-¿Qué carta creéis que es de las 24 que tengo?
-A ver… Druddigon 11.-dijo no muy convencida Catleya.
-Yo digo Accelgor 23.-respondió algo resignado Lotto.
-Bien, pues…
-¡HALAAA! ¡¿ES "CARTA INVERTIDA"?!-irrumpió en la sala.
Anís entró corriendo en el restaurante. Catleya no sabía cómo reaccionar ante su presencia después de quedarse tan vulnerable frente a ella y Lotto se protegió con los brazos por miedo a que lo atropellara al estar él más cerca de la puerta. El único que no había perdido la compostura era Aza, que la miraba gélidamente de arriba abajo.
-¡Siento haber tardado tanto! ¡La ducha no iba muy bien y de fontanera no valgo!-dijo con su sonrisa de oreja a oreja.- ¿Es "Carta invertida", verdad? ¿Puedo jugar?
-Cuantos más mejor, ¿no creéis?-preguntó Lotto a sus dos compañeros.
Catleya miraba la mesa por miedo a que Anís pudiera leer su gesto de nerviosismo. ¡¿Ella estaba nerviosa frente a una novata en el Alto Mando?! Por otra parte, Aza movía las 23 cartas en sus manos.
-De acuerdo. Di que pokémon y número crees que es.-la ordenó Aza.
-A ver… Humm…
-No tenemos todo el día…-la avisó Catleya.
-Mi pokémon favorito es Chandelure, así que… ¡Chandelure 7!
Aza se rió hacia adentro y empezó a levantar la carta. Los tres miraban expectantes la carta y su solución… ¿Quién sería el ganador? ¿Quién estaba más cerca de la victoria? Esas preguntas les agobiaban mucho mientras esperaban a que la parte roja desapareciera y diera paso a la parte blanca con el pokémon y el número…
Lo que no contaban es que Mirto venía embalado desde su sala y se tragó toda la mesa. Lotto consiguió salvar el embutido, Catleya consiguió levantarse a tiempo antes de que todo el agua la diera, Anís se cayó al suelo de culo y Aza seguía sentado como si nada hubiera ocurrido, como si lo que acababa de pasar era la cosa más normal del mundo: Un hombre se tira sobre la mesa mientras juegan a las cartas. Quiénes peor pasaron el momento fueron las cartas, empapadas y esparcidas por el suelo. ¡Ya nadie sabría quién era el ganador!
-Siento mucho el estropicio, chicos…-dijo Mirto con una gran sonrisa y rascándose la cabeza mientras se levantaba de la mesa.
-Parece que ha pasado una manada de Tauros por encima de nuestra comida…-dijo desilusionada Catleya.
-Miremos el lado bueno. He salvado el embutido.-intentó tranquilizarlos Lotto.
-Todo para ti.-dijo Aza levantándose de la mesa.
-¿Te vas tan rápido?-preguntó extrañado Mirto.
-Sí. Se me ha quitado el hambre al ver que mi comida está llena de sudor humano.
Mirto lo miró algo enfadado. Anís se dio cuenta de que las cartas seguían en el suelo.
-¿No las vas a recoger?
-Tengo más en mi sala.-la respondió fríamente y sin dirigirla la mirada.-Nos vemos.
Aza dejó el restaurante. Tras de sí quedaba una escena de lo más cómica: Mirto se quitaba los fideos del pelo mientras suspiraba, Catleya se limpiaba el vestido lleno de ensalada, Lotto seguía sujetando, como si fuera un trofeo, el plato de los embutidos y Anís seguía en el suelo buscando sus gafas donde quiera que estuvieran…
Volviendo a la normalidad y mientras Mirto comía un poco de ensalada, empezó a explayarse como él sólo sabía:
-¿Qué tal el día, chicos?
-Igual de aburrido que siempre.-dijo bostezando Catleya mientras pinchaba un poco de jamón.-Me faltan horas de sueño.
-Descontando que casi nos matas con una silla…
Catleya miró enfadada a Lotto por aquel comentario. Mirto se atragantó al escuchar eso y Anís miró tristemente a Catleya… Sabía que no fue culpa suya, sino de sus poderes tal y como la había dicho…
-¡¿Q-que casi os mata?!
-Sí. Se enfadó con Aza por decir que necesitaba un exorcista para protegerse de ella y Catleya le lanzó una silla con sus poderes, pero la silla fue hacia la chica esta.-dijo señalando a Anís.
-¡¿Estás bien, Anís?! ¿No te habrás hecho nada, no?
-No… Lotto me salvó antes de que me diera la silla.
-Ese es un acto muy caballeroso, Lotto. Estoy muy orgulloso de ti.-sonrió Mirto cruzando los brazos.
-No puedo decir lo mismo de ti, maestro. Te dedicas a coger plantas en vez de entrenar. ¿Y si viniera un aspirante?-dijo enfadado Lotto.
-Hace que no nos viene un aspirante eones. Y si viene, lo derrotáis vosotros…
-¡Espabila, maestro! ¡Eres el Campeón de Teselia!-Lotto se levantó de un salto de la mesa.
-No consiento que me chilles, Lotto. Así no te he educado.-el rostro de Mirto se volvió serio.
-Lotto tiene razón. Desde que se murió tu pokémon, no has sido el mismo. Ya casi no te consideramos el Campeón. Aza te ha perdido todo el respeto.-Catleya apoyaba a su compañero.
Muda, Anís observaba la escena. Se notaba que el Alto Mando estaba muy enfadado con Mirto por alguna razón, pero Mirto los intentaba consolar:
-Mientras nadie me derrote, yo seguiré siendo el Campeón de la Liga Pokémon de Teselia: Mirto. Y vosotros seguiréis siendo mi Alto Mando. ¿Queda entendido?
Aquellas palabras callaron al Alto Mando hasta terminar la comida. Mirto decidió irse a observar unas cosas en la Calle Victoria, Catleya se fue ya que los estragos del sueño eran evidentes en su cara y, por fin, llegó el momento que tanto esperó Lotto: quedarse a solas con Anís para iniciar el plan que él y sus compañeros habían hecho…
-Me gustaría pedirte algo.-dijo Lotto levantándose de la mesa.
Anís se terminó su helado y se levantó:
-¿Qué quieres?
-Sígueme.
Y siguiendo la orden de Lotto, ambos entrenadores salieron del restaurante y entraron en la sala del Alto Mando Lucha. Anís tuvo que taparse la nariz porque precisamente aquel lugar no olía a rosas. Mientras caminaban, inspeccionó el lugar: había varias pesas en el suelo y todo estaba completamente desordenado. Anís se dio cuenta de que Lotto siempre entrenaba pasara lo que pasase. Sus pensamientos se detuvieron cuando llegaron a un ring.
-Quédate aquí.-la ordenó Lotto.
Anís se quedó confundida en donde la había dicho y Lotto se puso enfrente al otro lado de aquel ring. Las luces iluminaron un campo de batalla y Lotto sacó una pokeball.
-Desde que te vi, siempre he tenido las ganas de medirme contra ti. ¡Demuéstrame que eres una del Alto Mando! ¡Te reto, Anís!
Anís tragó saliva. No sabía cómo reaccionar a aquel momento tan repentino, pero su mano fue derecha a sus pokeballs y cogió una:
-¡Adelante!
-¡Throh, te elijo a ti!
-¡Adelante Cofagrigus!
-Será un combate de tres contra tres, ¿entendido?
-¡Sí!
-¡Utiliza Llave Corsé!
Aquel ataque, al ser de Lucha, no hizo efecto sobre Cofagrigus al ser un pokémon de tipo fantasma:
-Qué raro… Si es Alto Mando debería saber que ese movimiento no le hace efecto…-pensó Anís.-¡Da igual! ¡Cofagrigus, utiliza Bola Sombra!
Cofagrigus dio en el blanco e hizo retroceder a Throh, quién salió algo lastimado del ataque. Pero Lotto no parecía preocuparse de la situación, más bien él sabía que ella utilizaría un ataque Fantasma al estar en plena desventaja…
-¡Todo Alto Mando tenemos un as en la manga! ¡No nos subestimes! ¡Throh, usa Vendetta!
Anís no podía creérselo… ¡Vendetta era un ataque de tipo Siniestro y todo el mundo sabía que los pokémon de tipo Fantasma no tienen nada que hacer contra los de tipo Siniestro! Cofagrigus no pudo esquivar aquel ataque y acabó debilitado.
-Vendetta es un ataque que duplica el daño recibido en el anterior turno y se lo lanza al contrario, y siendo tu pokémon de tipo Fantasma, no podría haber sobrevivido ni aunque lo hubiera usado en el primer turno.-explicó Lotto devolviendo a su Throh a la pokeball.
-Por eso utilizaste Llave Corsé al principio… Para que yo me confiara, ¿no?-preguntó Anís regresando a su pokémon.
-Has sido muy lenta para darte cuenta. Recuerda que estás luchando contra un Alto Mando. Eso ya lo predecimos nosotros.
Anís empezó a sentir que ella no daba la talla como Alto Mando, pero decidió sacar su siguiente pokémon:
-¡Vamos, Jellicent!
-¡Sal, Conkeldurr!
-¡Utiliza Bola Sombra!
Conkeldurr consiguió detener el ataque con sus dos columnas:
-¡Muy lenta! ¡Usa Hierba Lazo!
Hierba Lazo dejó muy malherida a la Jellicent al ser esta también de tipo Agua.
-¡No te rindas y vuelve a usar Bola Sombra!
Jellicent fue a lanzar el ataque, pero Lotto fue más rápido:
-¡Utiliza otra vez Hierba Lazo! ¡Pero hacia el suelo!
-¡¿hacia el suelo?!
El Hierba Lazo rebotó contra el suelo y un ciclón de hojas envolvió a Jellicent hasta caer debilitada al suelo.
-¡Oh, no! ¡Jellicent!
-¡Otra vez lo has hecho! ¡Piensas que siendo mis pokémon de tipo Lucha puedes derrotarme con sólo movimientos de tipo Fantasma! Creo que con Conkeldurr podré derrotarte.
-Maldición…
Anís guardó a Jellicent y sacó otra pokéball:
-¡Mi último Pokémon, Golurk!
El gran pokémon de tipo fantasma-tierra se puso enfrente de Conkeldurr con un aire aterrador.
-¡No me hagas reír! ¡Usa Hierba Lazo!
En una de los balcones los observaba Aza.
-Será imbécil… ¿Y se hace llamar él mismo Alto Mando?
-Parece que te está gustando el combate.
Por detrás suyo apareció Catleya, quién se paró a su lado y observó el combate:
-Parece que lleva todas las de ganar Lotto.
-No. Ahora se está dejando llevar. Y eso es algo que suelo detestar.
-¿Dejarse llevar? ¿A qué te refieres?
-Lotto siempre ha tenido la estrategia de luchar, luchar y luchar. O sino, fíjate en eso…
Aza apuntó a Conkeldurr, quién no podía reaccionar a la orden de su entrenador:
-¡¿Qué te ocurre, Conkeldurr?!
-La habilidad de Jellicent es Cuerpo Maldito. Anula el último ataque usado por el contrincante, so melón.-le dijo Aza desde el balcón.
Anís se sorprendió. Allí estaban los dos Alto Mando prestando atención al combate y ella no se había ni percatado.
-Y esa chica lo ha usado sobre ti. La verdad es que para la poca cosa que he visto, ésta ha sido la más astuta.
-¡Noooo! ¡No me había dado cuenta!-exclamó agarrándose la cabeza Lotto.-Voy a tener que tenerla en cuenta… Es una contrincante muy dura…-pensó Lotto mirándola fijamente.
-Vaya… ¿En serio esa es la habilidad de Jellicent? ¡No lo sabía!
Catleya se quedó con la boca abierta, Lotto se cayó hacia atrás con un "¿Qué?" muy sonoro y Aza cerró los ojos intentando ignorar la ignorancia de Anís. Anís se rió:
-¡Vaya golpe de suerte! ¡Golurk, usa Bola Sombra!
La Bola Sombra impactó en Conkeldurr, quien cayó al suelo debilitado.
-¡Lo hicimos!-gritó Anís saltando con su Golurk.
Lotto guardó a su Conkeldurr suspirando. No sabía quién de los dos había sido el más ignorante en aquel momento y estaba empezando a pensar las respuestas a las burlas de Aza para cuando terminara el combate...
-¡Adelante, Sawk!
-¡Vamos, Golurk! ¡Podemos dar la vuelta a esto!
-¿Quieres hacer una apuesta?-le preguntó Aza.
-Según lo que sea.-respondió Catleya.
-Si mi intuición es correcta… Utilizará un ataque de tipo Fantasma… Esos pokémon que tiene no saben otro tipo de ataque.
-¡Bola Sombra!
-Acerté.
El Bola Sombra impactó en Sawk y Anís ya estaba cantando su victoria, cuando Sawk se levantó:
-La habilidad de Sawk es Robustez, no puedes debilitarlo de un solo ataque. ¡Usa Hierba Lazo!
-¡¿Él también conoce Hierba Lazo?!
El ataque fue crítico y sumado al cansancio de Golurk, cayó debilitado en el ring dando por vencedor de aquel combate a Lotto.
-He… Perdido…
-Y no me extraña.-Lotto se acercó a ella y la dio tres Máx. Revivir.-Todos tus pokémon sólo saben ataques de tipo Fantasma, ¿me equivoco?
-No…-dijo Anís mientras les daba sus Máx. Revivir a sus pokémon debilitados.
-¿Qué hubieras hecho si en vez de luchar contra mí hubieras luchado contra Aza que es de tipo Siniestro? A él los ataques de tipo fantasma no les hace nada de efecto. Hubieras perdido miserablemente. Esto que he hecho es una prueba para ver por qué Mirto te escogió, pero veo que no tienes nada de especial. Eres como los demás entrenadores, sólo entrenan a un tipo de pokémon… Déjame decirte algo que aprendí de Junco, el Líder del Gimnasio Teja: "No te limites al frío o al calor. Contrólalos a ambos por voluntad." Significa que no te limites sólo a un tipo de pokémon, debes controlar los demás como hemos hecho nosotros.
-¡De acuerdo! ¡Lo lograré! ¡Muchas gracias!-sonrió Anís.
-De nada. Y recuerda que es mejor lograr lo que otros no han soñado que soñar lo que otros han logrado, ¿vale?
Anís se quedó atónica al oír eso… ¡Eran las palabras del niño de la noria! Ya no la cabía duda… ¡Lotto era…!
-¡Oye parejita! ¡No he venido aquí para ver este combate sino para daros una noticia!-avisó Catleya.
-¿Una noticia? ¿De parte de quién?-preguntó Lotto.
-De Mirto. Dice que vayamos a cierto sitio a recoger un recado.
-Ya estamos… Como las abuelas, de arriba para abajo con bolsitas…-suspiró Aza.-¿Y tenemos que ir los tres?
-Sois cuatro, Aza.
En el ring entró Mirto, quién había visto toda la lucha:
-Ese plan que habéis tenido sobre retarla ha sido muy buena, sin duda. La habéis enseñado cómo pelea un Alto Mando. Estoy orgulloso de vosotros.
Los tres Alto Mando desviaron la mirada resignados. Se notaba en el ambiente que el Campeón no era muy bien recibido ya entre los del Alto Mando.
-Cambiando de tema, Anís irá con vosotros como Alto Mando que es, ¿entendido?-dijo en tono serio en Campeón.
-¿Y a dónde debemos ir, maestro?
-Mañana por la mañana saldréis rumbo a Pueblo Terracota…-Y al decir esto, Mirto abandonó la sala dejando como recuerdo un gesto serio en todos los miembros del Alto Mando…
-¿Qué querrá de Pueblo Terracota Mirto?-era la pregunta que se hacía Anís.
Pero el Alto Mando no se hizo esa pregunta para nada. Al contrario, cada vez que Mirto les mandaba a algún lugar, era para enseñarles algo, y por la expresión seria de su cara, dedujeron que no sería una charla de naturaleza ni nada por el estilo. Era algo que inquietaba de verdad al Campeón…
Bueno, pues aquí está el capítulo 4 después de una semana agotadora de exámenes finales... ¡Aunque ya terminé! Puede que el capítulo esté un poco flojo porque aún tenía los estudios en la cabeza, así que me disculpo... Sólo podré subir capítulos los fines de semana o viernes (cuando el Internet me deje) ¡Pero siempre intentaré subir uno por semana! :D
¡Muchas gracias por los comentarios que me habéis puesto e intentaré que el próximo capítulo sea un poco más entretenido que éste!
¡Feliz verano a todos! :D
