SOBERBIA

Hoy es el gran día y si existe una palabra para describir él porque estamos celebrando esta pantomima es simplemente Soberbia. Si soberbia disfrazada de una falsa redención ese es tu verdadero motor. Tu soberbia es tan grande que no te deja admitir el hecho que no supiste elegir.

Hoy te miras al espejo como siempre vestido completamente de negro. Pasas tu mano sobre tu cabello dándole ese toque rebelde que tanto le gustaba a ella. Te recriminas por estar pensando en ella pero es inevitable. Será imposible sacarla de tus pensamientos será tu condena y el suplicio de tu vida porque de hoy en adelante. Ella solo será un recuerdo que solo tendrás en tus sueños. Ese que solo te acompañara en las noches solitarias donde pesara su ausencia.

Pero tu decisión está tomada harás todo lo posible por redimirte. Si Claro tu soberbia te impide redimirte realmente. En tu soberbia ocultas tu cobardía y falta de agallas. Si fueras un hombre que de verdad es valiente ya hubieras acabo con este circo pero en el fondo te aterra salir de este lugar donde ya todo está planeado. Sin ningún tipo de sobresalto.

Te mirabas al espejo estabas a punto de ponerte la corbata cuando ves la figura de tu madre a través del espejo. Ella lucia hermosa pese a que su rostro mostraba tristeza.

-Mi niño-dice tratando de sonreírte

Ves con detenimiento sus pasos y tratas de sonreírle quieres que ella sienta que esto es lo correcto. Necesitas que al menos ella este contigo. Dulcemente se acerco y te ayudo acomodarte el cuello y la corbata.

-Sabes yo soñaba con el día de tu boda. Imaginaba Malfoy Manior lleno de luz y alegría recibiendo con gozo a mi sucesora-dijo mientras daba uno pasos hacia atrás –Pansy se hubiera visto hermosa con su vestido de novia-

-Madre-decías

-Cissy, deja a tu hijo en paz, No cambiara de opinión- Dijo tu padre entrando a la habitación –Acaban de llegar los Greengass, Hijo Se que es de último momento pero puedes detener esto- dijo mientras se acercaba a tu madre

Miras a tus padres. Y Recuerdas lo mucho que deseabas tener un matrimonio como el suyo. Uno donde no importara lo que dijera el mundo había amor. Ellos se amaban estaban juntos por amor. Siguen juntos por amor. Tú eres producto de un gran amor.

-Ya está decidido-Dices regresando tu mirada al espejo

Alcanzas a ver que tu madre niega con la cabeza y agacha su mirada limpiando disimuladamente sus lágrimas y como tu padre preocupado limpia su rostro y te dice:

-Hijo ¿estás realmente seguro de lo que haces?-

-Es lo mejor-Dices de una manera que ni tú mismo tengas dudas de lo que haces porque aunque no quieras dudas. Por más que quieres evitarlo tienes ganas de tomarles la palabra y mandar todo esto al carajo pero tu estúpida soberbia no dejara que admitas el más grande de tus fracasos. Tu arrogancia te aleja de la única que quizás hayas amado.

-No sé qué piensas pero no lo es-La Voz de tu madre sentenciando tu fracaso te saca de tu ensoñación

Volteas y les dices de manera enérgica pero tranquila. De la misma manera que te repites antes de dormir. Desde el momento que decidiste llevar esto acabo. Día tras día te repites eso para creértelo, para soportarlo y sobre todo para que tu soberbia te deje vivir tranquilo.

-Saben que es lo más conveniente-

-Pero no es lo que tú quieres-Las palabras de tu madre más que reconfortarte te torturan

-Ustedes saben que esto es lo mejor para todos-

-Lo mejor Draco es-decía tu padre –Que seas Feliz-

Los miraste y les sonreíste como cuando eras niño. Eran muy escasas sus demostraciones de cariño. Tu familia es por demás extraña pero que había amor y cariño sincero. Estuvieron envueltos en el lado oscuro del mundo. Decisiones incorrectas los llevaron por senderos de oscuridad y miseria donde por más que deseaban una vida digna siempre fueron mirados como si fueran escoria. Tú siempre has deseado que ellos salgan a la calle sin que se murmure a sus espaldas. Deseas que el mundo no dude que son una familia que se ama.

-Ya es tarde-dices dando los últimos toques a tu corbata –Ella no es conveniente-

-Cierto-contesto dice tu mama sentándose –Pero la amabas o ¿no?-

Amor ¿será eso lo que sientes por ella? Quizá si sientes amor o solo un extraña y a veces perturbadora obsesión. ¿Qué sientes por ella? Es algo que no sabes que te cuesta definir que te cuesta admitir hasta en eso tu soberbia no deja de intervenir. Quizá si tu soberbia te diera un descanso aceptarías su oscuridad. Porque ella te aceptaba con todo y soberbia con todo y tu falta de humanidad. Porque ella te amaba aunque tú no la supieras amar

-No lo sé- respondes

Tu madre te mira y solo con eso sabe el porqué de tus acciones suspira y dice:

-Compréndela, ella lo había perdido todo-

-Se equivoca hoy si pierdo todo-dice entrando a la habitación

No podía verse más hermosa llevaba puesto un vestido color verde, siempre le habías dicho que le sienta el color verde. Estaba ahí mirándote fijamente conteniendo su ira y tentando la tuya.

-Déjenos solos-dices

Tu padre se acerca a tu madre y la saca de la habitación, No sin antes darle un pequeño abrazo a ella tú niegas con la cabeza. Y piensas ¿Por qué ninguna entiende que esto debe hacerse?

-No debiste venir-dices

-¿Y perderme la boda el año?-te contesta

Ella comienza acercarse y aunque quieres restarle importancia. De hecho te importa y mucho. Ella será importante en tu vida y pese a que no tengas claro los sentimientos que te produce, una cosa si tienes clara que esos solo los sientes con ella.

-¿Sacaste tu lado masoquista?- dices

-Puede ser-susurra a tu oído y se acerca a la ventana

La observas y aspiras su perfume que te embriaga. Ese maldito embrujo que siempre te envuelve con su sola cercanía.

-Muy linda la decoración, algo cursi y burda. Oh claro es como la novia-dice aun viendo a la ventana tú te acercas pones una mano en su hombro y dices

-Explícame, ¿Por qué viniste?-

Volteo y quedaste deslumbrado por los hermosos zafiros de sus ojos tan azules que para ti siempre tuvieron una mirada de cariño y comprensión.

-Solo vine a que me vieras-dice caminando

-¿Por qué?-

-Digamos que un acto de caridad de mi parte-dice en frente del espejo-Para que veas a la original antes de quedarte con la copia-y se sienta en tu cama

Tu mirada se desvió completamente hacia ella, en el único lugar donde tienes claro lo que significa para ti. Tu cama ahí donde podías demostrar esos sentimientos que ocasiona. Donde te podías dar el lujo de ser dulce. Donde simplemente la tenías.

-Basta Parkinson. No voy a cambiar de opinión-dices en un tono enérgico

-Había olvidado lo cómoda que es tu cama-contesta ignorándote por completo

Niegas con la cabeza cuando ella se levanta y pone una mano sobre tu pecho, desvías la mirada a su delicada mano y por primera vez escuchas el latido de tu corazón. Se acerca lentamente a ti y se inclina hacia tu oído y te susurra.

-Jamás dije que iba hacerte cambiar de opinión-

Quedan mirándose frente a frente y tú ya no puedes más. Tu soberbia hasta ahí pudo soportar y la besaste. No quieres más que eso ahora. Es lo que necesitas es como ese adiós que tu mente desea. Pero no puedes al besarla sabes que si bien es un demonio que es más cruel que tu. Es mujer y te ama. Y si tienes una certeza es esa que ella te ama. Un toque de humedad te regresa a la realidad. Y ves que llora.

-Es hora de tu boda-dice y se va

Te quedas estático unos segundos y la sigues. Hay si tan solo tuvieras el valor de huir con ella a un lugar donde nadie supiera de ustedes. Donde su luz pudiera volver. Si tu soberbia la dejara equivocarse. Pero un golpe de realidad te espera en las escaleras. Literalmente llego el momento de elegir.

-Tu ¿Qué haces aquí?-dice tu prometida. Con miedo en los ojos

-Descuida yo ya me iba-contesta y voltea hacia ti

Te quedas parado en las escaleras. Ella en la puerta y tu prometida con la mano extendida rumbo al salón.

-Vamos Draco ya es hora-dice tu prometida

-Ya oíste, ya es hora-dijo en un murmullo

La miraste por última vez tomaste la mano de quien se convertirá en tu esposa y te dispusiste a entrar en el gran salón aunque quizá por la puerta se esté marchando la única que posea tu corazón.