N/A: No hay mucho que decir, respondo reviews, pues
YunneMiku: La verdad no esperaba review tuyo xD, y Lizzy lo logro papu, mejorar un pcoco su forma de narrar y dar situaciones (al menos eso creo :,v) See faltan muchas cosas por dar a conocer aquí, y con eso de que no sabes mucho de D Gray-man pues, tengo que explicarte casi todo xD, pero tú sabes que te amo u/3/u
Nella D. Campbell: Me dio risa leer lo que escribiste, realmente me imagine una escenita montada de Cross, respondiendo tu pregunta, si, Cross saldrá en esta historia más adelante, pero tenlo por seguro, no quedra a nuestro espadachín cerca de la linda e inocente Moyashi 7u7, no aseguro la supervivencia de Komui :v, cualquier otra duda que tengas, con confianza ponla en un review y en capitulo siguiente te la aclaro uwu
Ahora sí, eme aquí el capitulo
Capitulo 4: ¿Secretos en la Orden?
Anteriormente:
—N-no me dejes, tengo miedo Mana—Kanda acaricio el cabello de Allen, esta se aferro con más fuerza y empezó a llorar, Kanda la escuchaba hipar pero no se atrevía a decir nada, de repente sintió como Allen dejaba de aferrarse a él y empezaba a caer, la sostuvo de los hombros y la observo preocupado
—¡Moyashi!—
Ahora estaban en enfermería, Allen estaba sobre la cama con una bata blanca, su rostro permanecía pacifico, Kanda estaba sentado a un lado de la cama esperando a que llegaran los demás. Veía el modo tranquilo en el que el pecho de la Moyashi subía y baja, como ella susurraba cosas sobre comida. Empezaba a darle vueltas a la muñeca que la Moyashi tenía antes de desmayarse y meditaba, cuando fue a pedir ayuda guardo a lo que ella tanto se aferraba
—Llegara una exorcista que dará a luz al corazón…—Decía recordando la nota, ¿Qué demonios le había pasado a la Moyashi? ¿De dónde saco esa muñeca y la nota? ¿Porque estaba tan agitada y asustada cuando la vio? Suspiro y volvió su vista a la puerta, nadie venia a ver a la Moyashi, eso estaba colmando su paciencia, su golem sonó
—Kanda-kun te están esperando para partir a tu misión, ¿todo en orden?—Escucho la voz de Komui a través de este
—Tsk, si consigues a alguien que se quede a cuidar a la idiota Moyashi iré en un minuto, sino…—Kanda no iba a creer lo que estaría a punto de decir, pero como estaba la situación esa Moyashi se terminaría auto-suicidando sin darse cuenta —…encuentra a otro exorcista, cuidare a esta niñata depresiva— Y así se corto la comunicación
—¿A quién le llamas "niñata depresiva" BaKanda?—Preguntaba Allen mientras se reincorporaba, con el ceño fruncido, Kanda soltó un bufido divertido
—Obviamente a la idiota Moyashi que se aferro a mí cuando solo caminaba tranquilamente— Y así empezaron su típica discusión, Kanda dejo la muñeca en la mesa junto al papel doblado con aquel raro mensaje, a un lado de la cama y se cruzo de brazos mirando fijamente a Allen
—¿Q-Que?—Pregunto Allen incomoda desviando la mirada hacia la pared, Kanda no decía nada, y Allen termino dirigiéndole la mirada
—¿Qué demonios estabas haciendo antes de chocar conmigo?—Allen lo miro extrañada, de pronto todo el recuerdo de esa mañana le regreso y miro hacia el piso mientras jugaba con sus manos
—Me perdí, eso es todo—Kanda la vio con clara desconfianza y sin creerle en absoluto su explicación, Allen se removió incomoda y abrió la boca para decir la verdad cuando nuevamente aquella tenebrosa y horrible voz sonó dentro de ella
—No hables…Allen Walker—Sus ojos buscaron por toda la enfermería alguna otra persona que pudiera estar haciendo esa voz pero solo estaban ella y Kanda, quiso dejarlo pasar, miro a Kanda que seguía en la misma posición observándola
—Lo que paso fue…— En ese momento un "te lo advertí" sonó en su mente y se llevo las manos a la boca, sintió nauseas, horribles nauseas, era como si algo dentro de ella se estuviera desgarrando, se levanto de la cama y corrió al baño y vomito en el lavabo, nuevamente se quedo petrificada, ¿vomito sangre?, observo su reflejo en el espejo pero en lugar de ella había una figura femenina de cabello castaño rizado con la mirada baja y una sonrisa torcida, Allen se aparto de el espejo mientras que agarraba lo que estaba más cerca de ella, y antes de poder lanzarlo fue detenida por la mano del espadachín
—¡Suéltame!—Decía al darse cuenta que el espadachín la había cargado para terminar llevándola nuevamente a la cama y sentarla, antes de poder hacer cualquier cosa, sintió el filo de Mugen sobre su cuello
—Un movimiento y te cortare en rajas—Allen le dirigió la mirada antes de calmar su respiración y sus aceleradas palpitaciones
—Estoy bien…— Decía mientras observaba hacia el baño, estaba evitando el impulso de ir y saber que si lo que había visto era una simple ilusión o fue real
—No estás bien, ahora levántate y vístete—Kanda guardo a Mugen y se daba la vuelta para salir cuando Allen lo tomo de la manga y este se giro a verla con irritación
—¿Ahora qué?—Pregunto mal humorado Kanda
—Yo…vomite sangre… ¿no debería decírselo a Komui-san?—Kanda se giro hacia ella y le dio un golpe en la cabeza
—Idiota Moyashi, no sé de que hablas, simplemente corriste al baño y casi rompes el espejo…—Y al decir eso Kanda se giro sobre sus talones y salió de la enfermería, dejando sola a Allen
—¿Una ilusión?—Se levanto y se coloco su vestido y zapatos, decidió no ponerse los guantes, metió la nota en uno de estos y tomo la muñeca, se dirigió a la puerta y giro la perilla para ver al espadachín a un lado de esta
—¿Me estabas esperando?—Pregunto Allen sorprendida
—Solo me aseguro de que no te auto-suicides— Respondió Kanda con simpleza, Allen dio un resoplido de indignación y camino al lado del espadachín
—¿Puedo ir a mi habitación?, necesito dejar mis guantes…—Kanda se encogió de hombros, Allen camino rumbo a su habitación seguida de Kanda, abrió la puerta y fue a su mesa de noche para dejar los guantes junto a la muñeca ahí
—¿Tienes 15 años y aun juegas con muñecas?—Preguntaba Kanda con burla, Allen negó con la cabeza un poco pensativa
—Aunque no me creas, la encontré hoy, es algo vieja, no le des importancia—Decía Allen para salir del tema, se sentía observada, definitivamente fue mala idea intentar de ayudar a Lenalee a encontrar a ese espadachín, ahora que lo recordaba, había olvidado completamente eso
—Kanda, en la mañana Lenalee te estaba buscando—Kanda chasqueo la lengua y frunció el ceño mientras se apoyaba en la puerta
—Tenía que ir a una misión, pero ahora soy el niñero de una Moyashi depresiva y loca…—Allen tomo a Timcanpy y se lo lanzo en la cara a Kanda, este maldijo por lo bajo y observaba de forma amenazante a Allen, esta termino sentándose en su cama y le hizo señas a Kanda de que cerrara la puerta, este entro en la habitación y cerró la puerta claramente enojado
—Kanda…sé que no te agrado, que me odias, desprecias y todo eso, pero puedo pedirte que dejemos eso de lado, tu realmente no me desagradas… quise llevarme bien contigo cuando nos conocimos, aun con aquel inconveniente en el que casi me matas…—Allen rio incomoda ante el recuerdo, Kanda se encogió de hombros restándole importancia mientras se apoyaba en la pared
—En nuestra misión a Mater, básicamente dejaste más que claro que me odias, pero… cuando ambos vencimos al akuma, me dejaste volver a poner la inocencia en el cuerpo de Lala… a pesar de que ambos sabíamos que la promesa de ellos no se cumpliría…—Allen jugueteaba con la tela de su vestido sin despegar la vista de este, quería acabar con las discusiones por ese momento, aunque tuviera que humillarse a sí misma
—En ese momento no te veía como una mala persona… y no lo eres, yo…yo realmente te admiro…—Sentía sus mejillas sonrojarse de la pena, no podía creer que le estaba diciendo todo eso al espadachín mal humorado que tenía como padre de su hijo
—Y… aunque sé que me odias por todo este asunto… quiero que por lo menos dejemos de discutir—Allen levanto la cabeza y el espadachín la observaba prestando atención
—Te seré honesto, me importa poco que seas mujer, Moyashi. Y también me importaría poco el que estés embarazada, pero esa…cosa es hijo mío quiera o no, en este momento eres inútil como exorcista…—Allen se ofendió por lo ultimo y antes de levantarse para golpear a Kanda este prosiguió hablando
—El punto es que, a pesar de que eres el ser más molesto que eh conocido hasta ahora, te tengo aprecio…—Allen abrió los ojos como platos, ¿ese era Kanda?, ¿el BaKanda que ella conocía? —Antes de tu llegada nadie se atrevía a cruzar palabra conmigo, y menos llegar a una discusión o peleas, eres el motivo por el que estar en este lugar no sea tan aburrido—Allen no sabía que decir, Kanda estaba siendo muy honesto con ella, y hablaba como si no se tratara del mismo Kanda
—Claro que, no vendría mal que no fueras tan depresiva y no te dejaras dominar tanto por tus emociones— En seguida la atmosfera tranquila había desaparecido
—¡¿Ah?! ¡¿Cómo se supone que debo de tomar eso BaKanda?!—Este suspiro mientras cerraba los ojos y giraba hacia la puerta
—Me recuerdas a un idiota que conocí hace tiempo—Kanda se giro a unos pasos y Allen se sorprendió de ver sus facciones relajadas
Kanda salió de la habitación y Allen se recostó en su cama, ¿habían llegado a un acuerdo? No lo sabía, agito su cabeza para volver al problema más inquietante que tenía ahora, estiro su mano y sujeto la muñeca que se había encontrado, aquella habitación, sea quien fuera el exorcista que escribió la nota, sabia del corazón de la inocencia más que todos en la Orden, se levanto de su cama, se cambio de ropa por un pantalón negro, sus botas de exorcista y se coloco una camiseta de manga larga, se coloco sus guantes blancos y salió de su habitación, dio un salto del susto al encontrar a Kanda afuera
—¡Creí que te habías ido!—Grito mientras se llevaba la mano al pecho calmándose del susto que le había provocado
—¿Cuándo dije eso?, además, ahora te cuidare ya que Lee y el estúpido conejo tomaron mi lugar en la misión, solo me asegurare de que no cometas estupideces— Allen asintió de mala gana, su plan de ir a reunir más información sobre aquella habitación y del exorcista se vio frustrada, además, iba a salir de compras de nuevo con Lenalee y Lavi
—Va a ser aburrido…—Allen había empezado a caminar en paso lento y perezoso, Kanda suspiro en desaprobación para después volver a ver a la Moyashi
—¿Quieres ir a la ciudad?—Allen al instante se giro pero luego sonrió con un poco de desilusión
—Tenía pensado ir con Lenalee y Lavi… pero ellos no están, no es lo mismo ir sola—Kanda camino hacia ella y paso por su lado
—Vamos, después de todo, prefiero salir de aquí en lugar de tener que soportar los inventos fallidos de Komui— Allen lo alcanzo
—Pero ¿y si aparece un akuma? Yo no puedo activar mi inocencia, te seria un estorbo—Kanda le dio un golpe en la frente, estaba intentando de ser "amable" por culpa de Lee, pero esa Moyashi lo hacía imposible
—Tsk, ¿Acaso no es el deber de un exorcista deshacerse de los akumas?—Allen asintió, decidió tomar la propuesta del exorcista ya que podía notar que se estaba enfadando.
Ambos salieron de la Orden, caminaron por las calles de la ciudad, Allen observaba sus alrededores, sentía una rara presencia observándola, en un momento choco con alguien
—Ah, lo siento— Ella observo a la persona con la que había chocado, era un hombre de unos 25 a 30 años, alto y esbelto, cabello azabache y unas gafas gruesas que no dejaban apreciar sus ojos, vestido como un obrero o vagabundo
—Lo siento, ¿se encuentra bien?— Allen asintió con la cabeza, Kanda la paso de largo continuando caminando, cuando Allen se dio cuenta de ello apresuro el paso
—¡Espérame BaKanda!— Una vez que Allen se alejo de aquel hombre, este sonrió de medio lado y observo a la dirección por la que se había ido
—Así que ella es Allen Walker, será interesante ver cuanta fuerza tienes…—Y así metió las manos a sus bolsillos y camino despreocupado, camuflándose entre la multitud
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Una hora después Allen observo una tienda de ropa, sintió interés y por ello agarro al espadachín y lo llevo arrastrando con ella, vio distintos vestidos, conjuntos, todo iba de maravilla, hasta que…
—¡¿Qué quieres decir con que no se me mira bien?!—Gritaba Allen impaciente mientras Kanda estaba sentado en una silla frente a los vestidores, viendo desinteresado a Allen, se había puesto un vestido negro de manga corta, con vuelo y acabado blanco, de escote moderado en "v", se le veía bien en su opinión, pero para el espadachín…
—Simple, no se te ve bien, ¿es tan difícil entender eso?— Decía Kanda ya con poca paciencia, tanta discusión por un vestido, era absurdo, pero debía mantener la calma
—¡¿Pero no puedes decirme el porqué?!—Decía Allen mirando con odio al espadachín
—¡Tsk! ¡Bien! No te queda en ningún sentido, igual que el anterior a ese, y todos los demás, ninguno le queda a una Moyashi como tu—Decía Kanda con simpleza, pero para Allen eso fue un golpe a su orgullo, se sintió ofendida, miro molesta al espadachín
—¡¿Por qué me estas ayudando a escoger ropa?!— Kanda lanzo su típico "Tsk" y se fue dejando a Allen sola
—definitivamente no lo entiendo…—Allen se dio la vuelta para cambiarse de ropa
—Allen Walker—Escucho una voz desgarrada, como si hubiera gritado de dolor, automáticamente se giro pero no vio nada, ni nadie, se extraño, hace un momento el lugar estaba lleno, entro a el vestidor y se cambio lo más rápido posible, estaba a punto de salir cuando sintió que alguien se aferraba a su muñeca, volteo la vista pero no había nada
—¿Timcanpy?—Llamo a su fiel amigo pero este no aparecía por ninguna parte "¿se quedo con BaKanda?" Salió de los vestidores a prisa, de la tienda y ahora buscaba a Kanda, y lo encontró frente a la fuente del lugar, a penas lo vio y corrió a su dirección, cuando estuvo a su lado este la vio, para después cambiar su semblante a ¿inquietud?
—Tsk, ¿Qué demonios te paso? Te descuido un segundo y te pasa esto—Decía Kanda mientras agarraba su muñeca derecha, estaba cubierta de sangre, justo donde había sentido aquella cosa aferrándose
—Volvamos a la Orden— Decía Allen mientras retiraba su mano, sin esperar respuesta de Kanda se echo a correr en dirección a la Orden, una vez entro fue a su habitación y busco vendas y alcohol para desinfectar la herida, pero cuando dirigió su vista a la herida esta había desaparecido, junto con la sangre y cualquier rastro de ella
—Sígueme Allen…— de nuevo aquella voz tenebrosa, levanto la mirada enojada
—¡¿Quién demonios eres?! ¡¿Qué quieres de mí?!—Allen miraba por todas partes esperando una señal o algo, luego volvió la vista a su muñeca y está de nuevo sangraba
—Sigue el rastro carmesí y encontraras las respuestas—¿Aquella voz quería guiarla? ¿A qué?
—¡¿Tu sabes lo que significa la nota?! ¡¿Esa muñeca porque se parece a mí?!—Preguntaba Allen a la nada, estaba frustrada, con dudas, miedo, ¿Qué debía de hacer?
—Sigue el rastro carmesí, Allen Walker— Allen observo el piso, en este había gotas de sangre, ¿rastro carmesí? Se acerco a su cajón y saco la muñeca y la nota, salió de su habitación siguiendo el rastro de sangre, comenzó a correr al ver que llamaba la atención de algunos investigadores y buscadores, llego al mismo pasillo donde se había perdido, con la vista en alto entro al pasillo y camino por él, ahora todo estaba en una gran oscuridad, pero gracias al "entrenamiento" que le había dado su maestro, no se le dificultaba, era casi como visión nocturna, llego al final del pasillo y vio la perilla, tiro de ella y la puerta se abrió, entro a la habitación y estaba impactada, todo estaba intacto, era una habitación normal, como si nunca hubiera sido abandonada con el tiempo
—¿Que paso aquí?—Pregunto Allen a la nada, no tenía a Timcanpy para gravar nada, estaba sola
—Yo morí aquí…—Allen volteo a su alrededor, la aterradora voz sonaba nuevamente
—¿Tu? ¿Tú eres la dueña de esta habitación?—Decía Allen mientras pasaba su vista por los documentos, ahora los entendía a la perfección, todo parecía relacionado al corazón de la inocencia
—Así es, claro ya nadie me recuerda, me sorprendí cuando me di cuenta de que tú estabas aquí, pero bueno, fue predicho, Allen Walker, debes de escucharme…—La tenebrosa voz era ahora una armónica y linda voz, "similar a la de Lala" Pensó para sí misma Allen
—¿Tu sabes todo del corazón? —Pregunto Allen interrumpiendo a ese ser que le hablaba
—Así es, pero el corazón debe de ser destruido— Allen abrió los ojos sorprendida
—Allen… el corazón es peligroso si cae en manos equivocadas, antes de morir predije que el corazón terminaría en manos de una persona normal que traería caos y la destrucción del mundo—Allen no podía procesar todo eso, se sentó en la cama mientras revolvía su cabello, empezaba a considerar que Kanda tenía razón en cuanto a que se estaba volviendo loca, de nueva cuenta, aquella voz sonaba para sacarla de sus pensamientos
—Es mucha información que procesar considerando lo que sabes de la inocencia, si, es cierto, al destruir al corazón, destruyes toda la inocencia existente en el mundo— Allen miro hacia el techo
—Pero ¿Qué pasaría con el conde del milenio? ¿Cómo se que no eres algún Noé o algo que envió el conde para creer en ti?—Hubo silencio por unos minutos cuando la voz sonó de nuevo
—Acércate al espejo…—Allen observo el espejo de cuerpo completo y se reincorporo, una vez ahí miro solo su reflejo
—¿Que se supone que tengo que ver?—De la nada en el espejo se reprodujeron momentos de su vida, cuando estuvo en el circo, cuando conoció a Mana, el día de su muerte, el trato que hizo con el conde, cuando conoció a Cross, cuando empezó a viajar con él, lo que aprendió con él, sus trampas en juegos de azar, cuando llego a la Orden, cuando casi es asesinada por Kanda, su encuentro con Road , así y muchos más recuerdos le fueron mostrados
Finalmente la cinemática ceso y ahora en el reflejo estaba la misma mujer de cabello castaño rizado que había visto aquella mañana, pero ya no era tenebrosa, sus ojos eran de un tono azul claro mezclado con morado, una rara pero hermosa combinación, tenía un uniforme de exorcista que era un vestido hasta las rodillas con un poco de vuelo, botas largas y unos guantes negros, manga completa y el símbolo de la orden era plateado, así como los encajes en el vestido
—¿Un Noé puede hacer eso? Allen, el Conde del Milenio busca la destrucción, pero la Orden no es muy diferente, si la inocencia sigue existiendo, esta guerra jamás terminaría y puede llegar al fin de la humanidad, la inocencia busca alguien que esté dispuesto a dar su vida para acabar con los Akumas, algunos son obligados, pero al final es su destino—Allen la observaba fijamente, aunque solo era un reflejo buscaba rastros o indicios de que fuera mentira
—Allen, tu…—Empezaba a hablar de nuevo la chica, cuando la voz de Lenalee a la lejanía sonó, acababa de volver de su misión y ahora la buscaba
—¡¿Allen-chan?!—Allen se tenso pensando que en cualquier momento entraría
—Descuida, nadie más puede entrar aquí, el pasillo solo puedes verlo, se que tienes muchas dudas, pero por el momento ve a donde te llaman—Decía la chica con una sonrisa, Allen se giro a la puerta
—Espe…—Pero todo en la habitación se volvió viejo, Allen salió de la habitación y como la ultima vez no pudo volver a abrir la puerta, corrió por el pasillo y termino topándose con Lenalee, por lo menos estaba en estado consiente, a diferencia de cuando se había topado con Kanda
—¿Dónde estabas? Medio mundo te está buscando—Lenalee se giro y empezó a caminar, tomando la mano de Allen, ella simplemente sonrió y se dejo guiar
—Me perdí, tengo pésimo sentido de orientación—Lenalee se rio nerviosa, Allen suspiro de alivio, le había creído su "explicación"
—Buahhh…muero de hambre— Decía Allen mientras entraban a cafetería, de la nada una pelota dorada a golpeo en la frente con fuerza
—¡Gahh! ¡Eso duele Timcanpy!—Decía Allen mientras se sobaba la frente, donde se quedaba la marca
—Es tu culpa Baka Moyashi—Allen miro molesta a Kanda, antes de responderle este hablo
—¿Y tu herida?—Allen se tenso por un momento antes de ver su mano
—Era una herida superficial, ya ni siquiera se ve…—Allen se golpeo mentalmente por su excusa, el espadachín continuo caminando sin mostrar interés, Allen se recordó que era Kanda, y realmente no le interesaba lo que le pasaba, fue con Jerry y le pidió su comida
—Allen-chan, ¿cómo te la pasaste hoy?, Nee-san me dijo que Kanda te cuido hoy, ¿tuviste un accidente esta mañana?—Allen se rasco la mejilla sin saber que decir, no quería mentirle a Lenalee, pero no sabía cómo explicar todo lo que sucedió
—Solo un ataque de ansiedad—Mintió, Lenalee la vio preocupada
—Que suerte que te encontraste con Kanda-kun, ¿estás bien? ¿De qué herida hablaba Kanda?—Allen tomo la mano de Lenalee mientras le sonreía de forma calmada
—Estoy bien Lenalee—Allen volvió su vista hacia la gran pila de comida que le había traído Jerry, empezó a comer con emoción
—Allen…—Levanto la mirada confundida, era aquella voz de nuevo
—¿Qué sucede Allen-chan?—Preguntaba Lenalee, Allen negó con la cabeza
—Es solo que el pollo está muy bueno—Mintió nuevamente, termino de comer con mas prisa de la usual y se levanto de la mesa
—Tengo algo de sueño, no he dormido bien estos días, nos vemos mañana—Lenalee asintió con la cabeza y Allen salió de la cafetería, camino a paso tranquilo por los pasillos
—Te escucho—Dijo Allen a la nada
—Menos mal, Allen tu vida está en peligro, debes de dejar la Orden antes de que "el" lo sepa…—Allen frunció el seño confundida
—¿"el"?—Allen pregunto confundida, escucho pasos detrás de ella
—¿Que tanto balbuceas Moyashi?—Allen al instante cambio su semblante al instante, nadie debía de enterarse de nada, se giro para ver a Kanda acompañado de su golem
—Nada que te importe, BaKanda— Timcanpy voló hasta posarse en la cabeza de Allen, Kanda detuvo su paso a un metro de ella
—No necesitas mi ayuda ahora, es todo—Kanda se giro y Allen se sorprendió por la actitud de Kanda
—Espera, Kanda…—Este detuvo su paso sin voltearla a ver
—¿Eso significa que todo continuara como antes?—Allen bajo la mirada, esperaba un cometario cruel como de costumbre pero este nunca llego, alzo un poco la vista y el espadachín ya se había ido
—¿BaKanda?—Pregunto al aire, todo ese día fue extraño, en todo sentido, ¿ella y Kanda conviviendo? ¿Una exorcista muerta que le hablaba? Se llevo una mano a su cabello para desordenarlo, aquella chica le había dicho cosas que la confundieron, ¿La Orden no es lo que ella creía? ¿Aquella ser sabia sobre el corazón de la inocencia? ¿Cómo sabia de ella desde tanto tiempo? ¿Cómo murió? ¿Debía renunciar a la Orden?
Camino a su habitación con todas esas preguntas, se quito su ropa y se puso un camisón para dormir, se recostó en su cama con Timcanpy en su estomago
—¿Qué oculta la Orden?—Decía Allen mientras veía el techo, no sabía qué hacer, que pensar, como sentirse ante todo eso, pero…definitivamente iba a tratar con todo ello con la frente en alto, es lo que Mana le diría.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Kanda se recostó en su cama, estaba cansado por todo lo que paso ese día, tenía jaqueca, ¿cómo era que una Moyashi pudiera causarle una jaqueca así? Cerró los ojos recordando ese día
— Llegara una exorcista que dará a luz al corazón, ¿en qué demonios se está metiendo esa Moyashi?— Se preguntaba mientras observaba el techo, debía de cuidar a esa Moyashi imprudente, pero su trabajo como exorcista era más importante
Cerró los ojos disponiéndose a dormir
Estaba en un bosque de bambú, era de noche, había una leve brisa cálida que movía su cabello, miro hacia el suelo y vio una cabellera albina, ¿La Moyashi? Efectivamente era ella, estaba tendida en el suelo con la mirada perdida y los ojos opacos, estaba rodeada de un enorme charco de sangre, su inocencia no estaba presente, Kanda estaba estático, la Moyashi estaba muerta, su hijo estaba muerto, perdió lo más cercano a una familia que tuvo, y estaba frente a él, y no pudo hacer nada para evitarlo
Kanda se levanto sudando, ¿Qué demonios fue todo eso? Se calmo y fijo su vista en su habitación, todo era normal, pero ¿Por qué soñó con la Moyashi?, se llevo una mano a su frente
—Estúpida Moyashi…—
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Hasta aquí el capitulo, bien, ya tenemos algunas dudas resueltas, surgieron otras como ¿Cómo demonios funcionan esas raras alucinaciones de nuestra Moyashi? ¿Exactamente que es el corazón? ¿Por qué murió aquella chica? ¿Qué tiene que ver nuestra Moyashi en todo esto? ¿Finalmente están progresando en su relación :,v? Esto y más, en el próximo capítulo (sonó muy de comercial?)
Besos Lizzy u3u
