Disclaimer: Bleach no me pertenece, pertenece a Tite Kubo. Solo tomo a los personajes prestados para mero entretenimiento.
Advertencia: En solidaridad con aracheli281 y todos los que hemos escrito algúna historia advierto lo siguiente, este fic puede tener Ooc, tratare en lo máximo posible respetar las personalidades de los personajes, pero tengan en cuenta que esto es un fanfic, no soy Tite Kubo para respetar al 100% la personalidad original, si sigues leyendo es bajo tu propio riesgo.
Aprovecho este espacio también para recomendarles que se pasen por una gran historia llamada "Bleach, las sombras del pasado" de Hollow777 denle una oportunidad y no se arrepentirán ;)
Ahora si al capitulo
O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O
BERRINCHES Y TERQUEDAD
Años en la academia de artes espirituales.
Se había esforzado mucho en su ingreso al gotei 13.
Había llegado al puesto de teniente con mucho esfuerzo y dedicación, peleo contra un poderoso espada en la batalla de hueco mundo y derroto también a un Quincy muy poderoso durante la invasión a la sociedad de almas, llegando a demostrar todo su poder.
Pero esto definitivamente estaba fuera de todo poder humano o shinigami.
—¡Noooo! —Una diminuta figura se aferraba a su pierna y se negaba a soltarla.
—Kuchiki-san no se va a ir eternamente. —Trato de calmarla Inoue. — Tan solo ira a acabar con un monstruo malo y volverá en menos de lo que crees.
—¡NO QUIERO, NO QUIERO! —Negó fervientemente y se aferró más a la joven, quien ya tenía una enorme gota de sudor en su cabeza al ver que no pretendía soltarla.
—Te prometemos quedarnos aquí y con eso te aseguraras de que ella va a volver ¿de acuerdo? —Ishida se acercó y trato de hacer que soltara a la shinigami sin éxito alguno, solo logrando que llorara más fuerte.
—¡NOOO! —Lloriqueo
Todos los presentes se querían jalar del cabello por la terquedad mostrada, ya no sabían que más hacer para que dejara ir a la ojivioleta. Sado había tenido que ir a eliminar al hollow ya que por obvias razones Rukia no había podido salir del local, Ichigo se había tenido que ir al entrenamiento de béisbol a una velocidad increíble y justo después había comenzado el problema.
O – O – O – O – O – O – O – O – FLASH BACK – O – O – O – O – O – O – O – O
Ya pasaban de las 10 de la mañana, todos estaban reunidos en la pequeña sala de Urahara. Mientras tanto la niña de cabello obscuro dormía tranquilamente sobre el regazo de Rukia, de quien no se quiso separar a partir de que le había dado aquel conejo de felpa y había caído rendida después de tanto llorar.
—Bueno ¿Y ahora? —Pregunto Ishida mirándola dormir.
—Diría que lo más conveniente es que se quedara aquí para analizarla un poco más. —Razono el ex shinigami. — Pero viendo lo sucedido esta mañana, lo mejor es que valla con Kurosaki-san y Kuchiki-san. — Soluciono con una sonrisa.
—¡¿Qué?! —Exclamo el susodicho. — Oigan, mi casa no es un hotel. — Gruño.
—En mi casa ella se aburriría. —Comento Chad.
—Y el ambiente de la mía no es lo mejor para una niña. —Respondió Ishida pensando en la relación casi nula con su padre.
—Podría quedarse conmigo. —Sugirió Inoue. —Podríamos comer atún con brotes de soja y mermelada de frambuesa juntas. —Hablo emocionada.
Todos se pusieron azules al pensar qué clase de comida le daría a la pequeña.
—Pensándolo mejor, es preferible que se quede en mi casa. —Respondió automáticamente Ichigo.
—¿Pero por qué? —Cuestiono Inoue. — ¡Seria divertido y sabe delicioso!
—N-no creo que se quiera separar de estos dos Inoue-san. —Una gota de sudor cayo por la sien de Ishida.
—Hoooo. —Hizo un mohín desanimada. —Y yo que pensé que podríamos pasarla bien.
—Bueno ¿y que se supone que haga yo? —Reclamo Rukia señalando la cabecita que dormía en sus piernas. —Debo ir a la sociedad de almas para dar un reporte y tengo que decir lo que paso.
—Parece que Kurosaki-san le agrada también. —Recordó el rubio por como Ichigo y Rukia habían entrado en la habitación y esta era cargada por el adolescente mientras hipaba. — Puede hacer de niñera unos días.
—Tch. —Desvió la mirada.
—Hmmm. —Los ojos de la pequeña comenzaron a abrirse poco a poco y se sentó en su sitio torpemente mientras se tallaba los ojos y bostezaba sonoramente. Inmediatamente al ver las caras desconocidas comenzó a inquietarse, hasta que al visualizar a Ichigo y Rukia se calmó un poco.
—Hey. —La llamo. —¿Cómo te sientes? —Pregunto Ichigo.
—… —No respondió nada.
—Ok, solo asiente si estas mejor. —Ella asintió levemente. — Así está mejor. —Le revolvió el cabello con una media sonrisa y la niña sonrió feliz.
—Creo que no nos hemos presentado. —Interrumpió Rukia. — Soy Kuchiki Rukia, puedes llamarme Rukia si quieres. —Se presentó la ojivioleta. — Ese malhumorado de ahí es Ichigo.
—¿A quién llamas malhumorado? —Una vena salto en la sien del pelinaranja y fusilo a la shinigami con la mirada.
—¿Lo ves? —Lo ignoro olímpicamente. — Es un malhumorado, pero no muerde. — Otra vena salió de la cabeza del chico. — Ella es Inoue Orihime. —Presento a la pelinaranja de ojos grises, quien la saludo con la mano. — Ellos son Uryu Ishida y Yasutora Sado. —Apunto a ambos chicos quienes asintieron levemente. —Y ese raro de ahí con sombrero es Urahara.
—Un saludo jovencita. —Saludo el ex capitán sin molestarse por haberlo llamado raro. — Ellos son mis ayudantes Jinta. —Presento al pelirrojo. —Ururu. —Apunto con su abanico a la joven. — Y Tessai. —Finalizo señalando al hombre de gafas.
—U-un placer. —Respondió bajito.
—Esto de llamarla niña ¿no es un poco frio? —Opino Inoue. —Debemos darle un nombre.
—Al menos hasta que recuerde el suyo. —Finalizo Chad.
—Y me niego a que la llamen chappy o una pendejada de esas. —Amenazo viendo a Rukia.
—¡No haría algo así! ¿Quién me crees? —Reclamo ella indignada.
—¿Misa? —Cuestiono el Rubio acercándose mientras miraba a la pequeña quien negó moviendo la cabeza. — Supongo que es un no. Eres bastante timida ¿eh? —Noto como se escondía detrás de Ichigo y asomaba levemente la cabeza sin decir palabra.
—¿Hochigo? —Opino Inoue y ella volvió a negar.
—Floy. —Hablo el de gafas, recibiendo una total negativa de la pequeña. Se notaba que no le había gustado ese nombre para nada.
—Guadalupe. —Murmuro el mexicano. La pequeña de ojos castaños hizo un mohín y negó levemente.
—A mí no me miren. —Contesto Ichigo tajante al recibir las miradas de los demás.
Rukia veía por la ventana a un punto fijo y al divisar una flor que era arrastrada por el viento hablo por inercia.
—¿Ume? —Murmuro distraída.
—¿Ciruelo? —Pregunto su compañero. Al voltear a ver a la pequeña esta asintió vigorosamente. —¿Ese te gusta? —Pregunto, recibiendo un asentimiento de cabeza en respuesta. —Pues Ume será, al menos hasta que recuerdes tu propio nombre. Y ahora que lo recuerdo. —La hizo salir de detrás de su espalda y la hizo sentar frente a todos. —Creo que debes decir algo a las personas que lastimaste ¿no crees?
—No tengas miedo. —La animo Rukia poniendo sus manos sobre sus hombros al verla asustada.
—Lo siento. —Murmuro Ume viéndolos a los ojos.
—Está bien. No importa. —Murmuro Inoue restándole importancia al asunto.
—Por nosotros no pasó nada, ¿cierto sado-kun? —Volteo a ver al susodicho.
—Hm. —Asintió en respuesta.
—Además he traído esto —Ishida saco de la bolsa de plástico que cargaba un vestido lavanda con el bordado de una rosa al frente. —Te servirá mientras estés aquí. —Se lo entrego.
—G-gracias. — Murmuro sonrojada mientras tomaba el regalo.
Gruuur…
El sonido de un estomago sonando se escuchó por toda la habitación, sacando una gota a todos los presentes que miraban a Ume frotándose el estómago.
—Tengo hambre.
—Ahora que lo recuerdo, no habías desayunado por encerrarte en el armario. —Rukia recordó la bandeja que había sido olvidada en la otra habitación con los alimentos intactos.
En ese momento Tessai se puso de pie y salió de la habitación, volviendo casi al minuto cargando una bandeja con comida caliente y poniéndola frente a Ume. Ella miro a Tessai y el solo asintió con la cabeza.
—Gracias por la comida. —Junto las manos para agradecer los alimentos y comenzó a comer.
—Ya le he dado un gigai, no debería haber problema alguno mientras averiguamos de donde ha venido. —Urahara saco una pequeña caja y la puso frente a los demás.
—¿Qué es eso? — Pregunto Inoue.
—Esto, Orihime-san. —Alzo el contenedor frente a todos. — Es un supresor de reiatsu.
—¿Supresor?
—Ya entiendo. Es para Ume-san ¿estoy en lo cierto, Urahara-san? —Dedujo el chico de gafas.
—Tan listo como siempre Ishida-kun. —Lo alabo Urahara. — Efectivamente, este supresor es para esta jovencita. Con el fuerte reiatsu que emana atraerá a los hollows como abejas a la miel, y eso es justo lo que queremos evitar. —Urahara abrió la caja, sacando un broche con forma de gato que puso en el cabello de Ume, al instante el poder espiritual que ella emanaba paro.
—Que conveniente. —Murmuro Ichigo.
—Oye Kurosaki ¿no tenías entrenamiento hoy? —Ishida extrañado desvió su atención al shinigami sustituto.
—¿Entrenamiento? —Se confundió, pero algo hizo clic en su cabeza. —¡Mierda! —Recordó la práctica de béisbol a la que había tenido que ir ese día y abandono por ir con Urahara. Tomo su maletín velozmente y se puso de pie. —¡Debo irme, pero regresare tan pronto como pueda! —Y salió corriendo de la habitación.
—¿? —Ume dejo de comer al ver que Ichigo salió corriendo. — ¿Por qué se va Ichigo-san?
—Tuvo una emergencia, pero volverá pronto. —La calmo Rukia. Al ver que la pequeña pelinegra la veía fijamente se extrañó. — ¿Pasa algo?
—Puedo… ¿puedo llamarte Rukia onee-san? —Le pregunto jalándole la falda.
—¿O-onee-san? —Se emocionó Rukia apuntándose a sí misma. — N-no hay problema por mi parte. —Se rasco la cabeza apenada.
—¿y le puedo decir onii-san a Ichigo-san? —Volvió a preguntar sonrojada y feliz.
—Ichigo no se molestará. —Le respondió Chad, el conocía bien a su amigo.
Pip, Pip, Pip
El sonido del intercomunicador espiritual de Rukia rompió la conversación.
—¿Un hollow? —Pregunto Chad.
—Si, es en el parque cercano. —Saco su gikon de chappy y salió del gigai para dirigirse al lugar indicado, pero fue detenida por una manita que la tomo del hakama. — Ume Suéltame, debo ir a eliminar al hollow.
—¡No! —Se aferró a su pierna.— ¡Si te vas no vas a regresar!
—Te prometo volver pronto, tan solo voy a eliminarlo y regresare. —La tomo de las manos para soltarla de su pierna pero no podía quitársela de encima.
—¡NO QUIEROOO! —Se encapricho Ume y se echó a llorar.
O – O – O – O – O – O – O – O – FIN DEL FLASH BACK – O – O – O – O – O – O – O – O
—¿Qué pasa aquí? —Ichigo entro en la habitación en ese momento extrañándose por el ruido que se escuchaba desde la entrada principal tras volver de la práctica.
—¡Kurosaki-kun! —Inoue se acercó al adolescente. — Ume-chan se niega a soltar a Kuchiki-san y ya no sabemos qué hacer para que la deje ir.
—¿No pueden simplemente jalarla y que se suelte sola?
—¿Crees que no hemos intentado eso? —Le respondió molesto Ishida. —Pero cada vez que lo hacemos se suelta a llorar.
—Hey. —Ichigo se puso de cuclillas frente a Ume y la tomo de la cabeza, obligándola a voltearlo a ver. — Entiendo que no conoces a nadie en esta habitación. —Le hablo directamente. — Que crees que vamos a desaparecer, pero no nos vamos a ir a ningún lado. Sin embargo, si no sueltas a Rukia para que haga su trabajo, la harán volver de donde viene y probablemente ya no regrese ¿eso quieres?
—No. —Respondió triste.
—Muy bien, si entiendes eso entonces déjala ir. —Le ordeno.
—Perdón, Rukia onee-san. —Lentamente soltó la pierna de la chica mientras se disculpaba.
—No te preocupes, no estoy molesta. —Respondió lo más amable que pudo.
—Esto confirma mi teoría, definitivamente debe ir con Kurosaki y Kuchiki. —Agrego Urahara.
—¿Dónde está Yoruichi-san? —Pregunto Ishida.
—Ya sabes cómo es ella, debe andar por ahí haciendo de las suyas. —Dijo despreocupadamente agitando su abanico, a todos les salió una gota en la cabeza al ver al hombre tan relajado.
—Supongo que no queda de otra, iras a casa con nosotros. —Ichigo miro a Ume quien asintió feliz. —Tendré que contarle a mi viejo lo sucedido.
—Ume-chan ¿Qué tal si te vistes para irte con ellos? —Le aconsejo Inoue. — ¿Te ayudo?
La pequeña de ojos castaños no le respondió, miro el vestido y luego a Rukia.
—Rukia Onee-san ¿Me ayudas? —No sabía cómo ponerse aquella prenda, ya que le era totalmente desconocida. Inoue sintió un ligero pinchazo que fue notado por el chico de gafas, pero no por los demás.
—Si, claro. Solo volveré a mi gigai. —Rukia se dirigió a su cuerpo e ingreso en el sin mayor problema. — Ven aquí. —La tomo de la mano y se la llevo a otra habitación.
Mientras esperaban Ichigo miro hacia el patio y vio una sombra a la distancia sobre uno de los edificios mirando en su dirección, pero en cuanto parpadeo esta había desaparecido.
—"¿Habra sido mi imaginación?"—Pensó.
—¡Ichigo! —Fue sacado de sus pensamientos al oír que lo llamaban. — ¿En qué demonios estás pensando? hace rato que te estoy hablando y diciéndote que estamos listas para irnos. —Ume ya llevaba aquel vestido que le había dado el Quincy, también le había conseguido un par de zapatos negros para que pudiera andar por la calle.
—No, no es nada. —Se puso de pie, ya que estaba sentado en el tatami. — ¿Nos vamos? —Pregunto colgándose el maletín al hombro.
—Nosotros también debemos irnos. —Hablo el chico de lentes refiriéndose a los demás.
—En cuanto tenga más información los contactare nuevamente. —Les informo Urahara cuando estaban en el umbral de la puerta.
—Te lo encargamos. —Respondieron todos al mismo tiempo y se separaron en dirección a sus casas.
& — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — &
Cuando todos se separaron en un punto, Orihime se quedó quieta observando a Ichigo y Rukia andar por la calle, nuevamente estaba esa sensación en su pecho que le molestaba. Si, estaba celosa de Rukia y no podía negar que le daba algo de envidia que Ume hubiera preferido la ayuda de la shinigami a la suya cuando se la ofreció.
—¿Inoue-san? —La llamo el Quincy.
—…—
—Inoue-san ¿estás bien? —Volvio a preguntar.
—¿Eh? ¿Qué cosa? —Murmuro la joven.
—Pregunte si te encuentras bien.
—E-estoy bien. Me preguntaba que cenare hoy. —Se dio unos golpecitos en la cabeza. — ¡Tal vez pescado con chocolate y crema acompañado con sopa de miso y judías dulces! —Fingió felicidad. — Vamos Ishida-kun. —Se adelantó al chico quien la veía preocupado.
Ishida no le creyó nada cuando le dijo que estaba bien, pero por el momento fingiría seguirle la corriente. Ya vería como seguían su curso las cosas.
& — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — & — &
En uno de los grandes edificios de la ciudad, una figura cubierta con una capucha gris miraba al par de shinigamis, más precisamente a la niña que iba tras ellos.
—¡Maldición! De todos los malditos lugares tenía que estar cerca de ellos, esta misión se pone cada vez peor y peor —Chasqueo la lengua molesto. — Debo calcular mi próximo movimiento con cuidado si no quiero arriesgar mi vida. —Dicho eso desapareció en una neblina negra.
O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O
N/A: Perdón por tardar, pero no quería darles un capi que no me satisfaciera al 100%. ¿Quién o que será esa sombra? ¿Qué pasara ahora que Ume está con Ichigo y Rukia? ¿Cómo reaccionara Isshin? ¿Dónde esta Yoruichi?
Sigan leyendo, que mas adelante se revelaran estas dudas.
Un review es igual a una autora feliz : )
¡Les mando besos y abrazos de mazapán!
