Disculpen mi falta de ortografía y errores.
Las letras en cursiva son lo que piensan los personajes.
DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen son de la Gran Naoko Takeuchi.
El Día de la Presentación
Capítulo 4
─ Si mi amor, este lugar es mi empleo trabajo con mi hermana y mi… ─no termino porque fue interrumpida.
─ ¡Señorita Serena! ─llegaba una agitada Sra. dado a que venía corriendo.
─ ¿Qué paso Takara? ¿Por qué viene a toda prisa? ─preguntó Serena.
─ La estaba esperando porque hace un momento el mensajero del Sr. Takumi mando los papeles que usted le pidió.
─ Ah que bien así sacare mejores conclusiones para su caso. Soy una mala educada déjame presentarlos. Mi amor ella es la Sra. Takara es mi nueva secretaria debido a que la anterior se mudó de ciudad ─dijo la rubia.
_ Mucho gusto Sra. Takara mi nombre es Seiya y soy el novio de su jefa ─se presentó y extendió su mano para saludarla y ahora entendía porque no la había mirado antes.
─ Es un placer conocerlo Sr. Seiya ─recibiendo el saludo de mano.
─ Solo llámeme Seiya todavía soy bastante joven para que me diga señor ─le guiño el ojo.
Ella asintió sonrojada.
─ Mi novio es un egocéntrico, arrogante y presumido. No le haga caso enseguida voy para la oficina ─voltea a mirar a su novio.
La secretaria asintió y regreso a su trabajo.
─ ¡En serio que eres un caso! Eres bastante presumido, pobre de mí secretaria la sonrojaste ─mencionó Serena.
─ Solo soy tu presumido. Créeme jamás había sido de esta manera, pero contigo soy otro me has enseñado que la vida tiene sentido. Contigo a mi lado Bombón.
─ Por supuesto que eres mi ─enfatizo esa palabra ─presumido.
La atrae a él y le daba un beso lleno de amor, pero a la vez con mucha pasión.
Se separaban lentamente.
─ Pasare por ti a las cinco para ir a cenar juntos y después a que recojas algo de ropa porque te quedaras en mi departamento ─dijo Seiya.
─ Está bien mi amor te estaré esperando para ir a recoger algo de ropa y lo que más necesite ─respondió Serena.
Ambos se despiden de un beso. Seiya se marchaba a su trabajo mientras Serena entraba al de ella.
S&S
Serena entraba a su oficina, colocaba su bolso y saco de vestir en su pequeño armario. Se sentaba, allí en su escritorio estaban los papeles en una carpeta roja. Empezaba a hojearlas y buscar algo que la ayudara para ese caso difícil. Esta vez con una sonrisa en sus labios se sentía que andaba en las nubes.
─ Seiya ─musitó en un suspiro.
Mina llegaba al bufete de abogados, iba corriendo a donde su hermana se hallaba y pidiéndole a Kamisama que le contara lo de la noche anterior.
Serena tenía unos papeles en sus manos observándolos. Había encontrado algo que le daría la victoria en ese caso.
Mina entraba cuidadosamente ya que al verla con esa sonrisa que no le había mirado antes.
Ella se alegraba pues sabe muy bien a que se debe.
─ ¡Serena Tsukino! ─grita una rubia.
La rubia estaba tan concentrada que se asustaba al escucharla y tiraba los papeles como siempre lo hacía cuando su hermana la espantaba.
─ ¿Por Kamisama, Mina que te pasa? ─preguntó la ojiazul.
─ No pasa nada, más bien dime que es lo que te tiene tan contenta. Desde que abrí la puerta tienes una sonrisa que no te había mirado ─comento con una risa traviesa.
─ ¿A que te refieres? Siempre estoy con esta actitud.
─ ¡Eres una mentirosa Serena! Jamás te había mirado reír, así como ahora.
─ ¿En verdad se me nota tanto?
─ Claro que se te nota hermana. ¿Cuéntame que paso anoche y con lujo de detalles?
Serena se sonrojaba al imaginarse lo que paso entre Seiya y ella. En esa noche inolvidable para los dos que fue su primera vez.
─ Ha sido lo mejor que me…─no termino por que tocaban la puerta y era su cuñado.
─ ¡Buenos días Serena! ─dijo Yaten con una sonrisa pensando en el beso que había mirado de su hermano y ella.
─ ¡Buenos días Yaten! ─respondió la rubia.
─ Mi Diosa del Amor tengo que salir voy con Sei… hermano ─por poco decía el nombre de Seiya y agregó ─deje unos pendientes en mi escritorio por favor revísalos.
Mina lo miraba con reproche.
─ Este bien amor yo me encargo ─se levanta de la silla y añadió ─Serena nos vamos juntas a la hora de nuestro receso.
La otra rubia solo asintió.
Mina y Yaten salieron de la oficina.
─ ¿Qué te pasa? Por poco descubres todo ─le reclamo Mina.
─ Lo siento, se me iba a salir el nombre de Seiya pero recapacite ─mencionó Yaten.
Mina lo observaba.
─ Olvídalo ahora ve con él y te lo llevas a comer donde siempre vamos. Llego la hora de que nuestros hermanos se conozcan y la sorpresa que se llevaran ─soltaba una carcajada.
─ Jajaja ya se conocen solo no saben que son ellos a los que tanto les mencionábamos ─dijo el peliplata.
Yaten se despidió de Mina dándole un beso en los labios y se iba a ver a su hermano.
S&S
Seiya se encontraba en su oficina le daba los últimos toques al plano en el que estaba trabajando. Tenía una sonrisa resplandeciente y tarareaba una canción.
Yaten entraba y lo escuchaba. Al observar a su hermano que estaba tarareando una canción con una sonrisa que no le había visto jamás.
─ Veo que alguien está de buen humor. ¿A que se debe? ─preguntó el peliplata mientras se acercaba al sillón y se sentaba.
─ No te enseñaron a tocar la puerta antes de entrar ─levanta la mirada ─así es estoy muy contento por fin encontré la felicidad ─dijo un sonriente pelinegro.
─ ¿Acaso la Mariposa la Rosa logró su cometido en someterte a su voluntad? ─le preguntó Yaten bromeando.
─ Deja de decir tonterías, sabes bien que ni a la esquina saliera con esa loca ─respondió muy enfadado Seiya.
─ ¡Estaba bromeando! ¿Dime a que se debe tu felicidad? ─se recargaba en el respaldo del sillón fingiendo no saber nada.
─ Antes de decirte te agradezco por mandarme a ese lugar. Sino lo hubiese hecho me arrepentiría por el resto de mi vida.
─ De eso estoy seguro. En cuanto la veas te arrepentirás hermanito de no haberla conocido antes ─eso ultimo lo pensó el ojiverde.
─ En tu mi Complemento mi Media Naranja conocí a la mujer más bella del Universo. La que estaba esperando por tanto tiempo mi amada Bombón ─dijo un conmocionado ojiazul.
─ Eres un tonto Seiya desde cuando la hubieses conocido, ya estarías casado con ella y hasta con hijos los dos son unos testarudos ─estaba pensando cuando escucho ese sobrenombre ─ ¿Bombón?
─ De esa manera la llamo es mi dulce Bombón.
─ Vaya que esa chica te dio con todo. ¿Cómo se llama me refiero a su nombre verdadero?
─ Se llama Serena ─contestó el pelinegro.
─ Me alegro por ti ─no quiso preguntar más porque podría recordar que así se llama su cuñada ─te invito a comer vamos para que me sigas contando ─sugirió el peliplata.
Los dos salieron de la oficina de Seiya y se dirigieron al auto del pelinegro. Yaten le había mencionado donde se encontraba y arranco rumbo al restaurante.
S&S
Mina y Serena se hallaban en el Restaurante en la parte de afuera pues la Sra. Kou no quería que se vieran desde la entrada y deseaba estar aparte de la gente. No quería perder ningún detalle del encuentro de su cuñado y su hermana.
─ Mina no sabía de este lugar, es bello y tranquilo. Me gusta porque no hay tanta gente como en otros restaurantes ─mencionó Serena.
─ ¿Como se suponía que te invitara? Siempre que te mencionaba vamos a comer me decías ve tú, yo tengo que seguir trabajando y comeré aquí en mi oficina ─argumento Mina.
Se les aproxima el mesero.
─ ¡Buenas tardes! ¿Gustan algo de tomar? ─y les daba la cartilla para que vieran los platillos que ofrecían.
─ Yo quiero un jugo de naranja por el momento ─respondió Serena.
─ A mí me da una limonada ─dijo Mina.
─ En seguida regreso con sus bebidas, permiso ─contestó el mesero y se marchaba.
Mina estaba toda impaciente ya era tiempo de que su esposo llegara con su hermano. El mesero llegaba con las bebidas y le dijeron que en rato más ordenaban.
Yaten y Seiya ya habían arribado. Entraron al restaurante y el peliplata buscaba a su esposa de un lado para otro. Hasta que la miraba afuera sentada con su cuñada y esta última de espaldas. Todo estaba saliendo como lo habían planeado.
─ Vamos Seiya, Mina está afuera ─dijo el peliplata.
─ ¿Mina está aquí? ─preguntó el pelinegro algo confundido.
─ Si comeremos con su hermana y ella ─solo contestó eso el ojiverde.
Seiya se detenía y se giraba para mirar a Yaten.
─ ¿Que es todo esto? ¿Acaso quieren Mina y tú, que entre ella y yo haiga romance? Porque déjame decirte que ya encontré al amor de mi vida ─inquirió el ojiazul.
─ ¿Como se te ocurre decir disparates?
─ Es lo que pienso. Que casualidad que me invitas a comer y ella está aquí ─se defendió Seiya.
─ Bájale a tu histeria creo que es el momento de que conozcas a mi cuñada. Algún día esto debería pasar y más adelante se estarán viendo las caras. En las reuniones que tengamos. ¿No crees? Sorpresa que te llevaras cuando mires quien es mi famosa cuñada nadie más que tu novia hermanito ─eso ultimo lo pensó Yaten.
Seiya se quedaba pensando en todo lo que su hermano le había mencionado.
─ Tienes razón es tiempo de que la conozca y solo lo hago por ti. ¿Cómo me dijiste que se llama? ─preguntó.
─ Serena….Serena Tsukino ─lo miraba de reojo pues quería ver su expresión.
Al escuchar el nombre se tensaba acaso era común ese nombre ─Se….re….na... se llama como mi novia.
─ Así es su nombre es Serena Tsukino ─no quería darle tanta información para que no sospechara.
Comenzaban a caminar hacia donde estaba Mina con su hermana.
Seiya con cada paso que daba se sentía nervioso no sabía el por que. Cuando observo la mesa donde se encontraba su cuñada y miraba a la otra rubia su corazón empezaba a latir más fuerte. Se acercaban cada vez más esa sensación no se le quitaba al contrario aumentaba más y más.
Serena le daba pequeños sorbos a su jugo y a la vez sentía algo dentro de ella.
─ Ya llegaron ─dijo Mina al mirarlos.
─ ¿Quiénes llegaron? ─preguntó la otra rubia.
─ Yaten y mi cuñado ─fue todo lo que respondió.
─ ¿Qué? ¿Por eso querías que viniera para presentármelo? ─preguntó muy molesta Serena.
─ No Serena, es tiempo de que se conozcan porque cuando Yaten y yo tengamos a nuestro primer bebe ustedes serán los padrinos ─se defendió Mina y era verdad todo lo que mencionó.
─ Está bien solo recuerda que ya tengo novio. ¿Y cómo se llama?
Mina sonreía a la pregunta ─Seiya….Seiya Kou.
─ Se…i…ya… que coincidencia ese es el nombre de mi novio.
─ Se cortes hermanita como te dije serán nuestros futuros compadres.
Serena solo asintió.
Seiya cada vez que se aproximaban se le hacia un nudo en la garganta pues al mirar a la hermana de Mina se le hacía familiar el saco que llevaba puesto la hermana de ella.
─ ¿Sera posible? ─Se preguntó, asimismo.
Llegaban a la mesa donde estaban ellas esperándolos.
─ Mi amor por fin llegan ─se levanta Mina y le daba un beso a su esposo con una sonrisa traviesa.
─ Disculpa mi Diosa del Amor había bastante tráfico por eso nos tardamos. Hola cuñada de seguro no nos esperabas ─la miro intrigante por lo que respondería.
─ La verdad no los esperaba ya que mi adorada hermanita no me dijo nada ─dijo muy bajo la rubia.
Seiya se había quedado unos pasos atrás así que no escucho la voz de la rubia porque si lo hubiese hecho sabría de quien se trataba.
─ Hermano acércate para presentarte a mi cuñada ─comento Yaten muy contento.
Seiya sentía los pies pesados es como si no le quisieran responder y seguía sintiendo ese nerviosismo. Cuando quedada de lado de la rubia y la miraba su corazón se aceleraba mas no lo podía creer la hermana de su cuñada era su novia.
Serena al sentir que alguien se posaba a su lado levantaba la mirada lentamente su corazón latía a mil por hora. No lo creía su novio era el famoso hermano de su cuñado que tanto le querían presentar.
Yaten y Mina habían logrado su cometido en sorprenderlos.
─ Serena te presento a mi hermano Seiya Kou ─dijo Yaten.
─ Seiya te presento a mi hermana Serena Tsukino al fin se conocen ─mencionó una efusiva rubia.
Seiya y Serena no sabían que hacer dado a que estaban paralizados de saber que eran ellos mismos a los que tanto querían presentar.
El pelinegro se recupera de la impresión, la tomaba de la mano y le daba un beso al dorso.
─ Ahora que sabemos que ustedes son los autores intelectuales. Era para estar molestos por intervenir y enviarnos a ese antro, pero la verdad les agradezco a los dos por ser tan obstinados en querer que nos conociéramos. Mina no entiendo como convenciste al gruñón de mi hermano para que te apoyara en tu locura ─mira a su rubia ─gracias a ambos porque conocí a la mujer más bella y amorosa que tanto estaba buscando les presento a mi novia Serena más bien mi dulce Bombón ─dijo un emocionado Seiya.
─ Concuerdo contigo mi amor esto fue obra de ellos dos. Ya que sus planes por querer presentarnos no funcionaban por último nos hicieron que fuéramos a tu mi Complemento mi Media Naranja. Conociendo como es mi hermana de cuando se le mete algo en esa mente traviesa no lo deja hasta lograr lo que se propone ─mira a su hermana ─ gracias por insistir en que teníamos que conocernos pues encontré al hombre que tanto estaba esperando. Les presento a mi novio Seiya ─mencionó una alegre Serena.
Mina se dejaba llevar por la euforia y abrazaba a su hermana.
─ Me siento tan feliz de verte tan enamorada, ya era hora de que cayeran par de pillines ─dijo mientras voltea a mirar a su cuñado.
─ Tienes razón amor, ya era tiempo de que estos dos cayeran bajo las redes del amor ─comento Yaten y le daba un abrazo a Seiya.
─ Gracias a ustedes ─dijeron Serena y Seiya a la misma vez.
Las dos parejas se sentaban en sus lugares para ordenar su comida. Durante el tiempo que esperaban ambas parejas estaban conversando, en eso llegaba el mesero con sus platillos y comenzaban a comer.
Ya después de haber terminado ordenaron un postre cada uno, Seiya y Serena un pedazo de pastel de fresa. Yaten y Mina un helado de chocolate para cada quien.
─ Les queremos comunicar que mi Bombón y yo viviremos juntos desde hoy ─dijo un alegre pelinegro.
Mina y Yaten estaban comiendo su helado, pero en cuanto escuchaba lo que Seiya terminaba de decirles los dos empezaban a toser ya que los tomaba por sorpresa.
─ ¿Vivir juntos? ─preguntó un peliplata recuperándose de la noticia.
─ Es demasiado pronto. ¿No creen? ─esta vez cuestiono la rubia.
─ Lo sabemos, pero de mi parte no puedo estar ni un día sin mi Bombón y quiero que este conmigo ─se gira para verla y le toma la mano ─eres mi todo y sin ti no concibo la vida sino estas a mi lado ─dijo un conmocionado Seiya
─ Y yo a ti mi amor, no soportaría estar separada de ti ─mira a Mina ─lo se hermana que apenas nos acabamos de conocer ayer en la noche, pero estamos hechos el uno para el otro. Tu sabes, yo no soy de esas que piensan en tener una relación por tantos años y siento que a mi Seiya lo conozco desde tiempo atrás.
─ Los apoyamos con su decisión ─dijeron Yaten y Mina al unísono.
Después se encontraban conversando de las veces falladas para que se conocieran. Cuando de repente se escuchaba una persona,
─ ¡No lo puedo creer los hermanos Kou y las hermanas Tsukino!
Espero les haya gustado este capítulo. Esta pareja no quiere perder el tiempo y ya quieren vivir juntos.
Ahora a contestar los reviews:
Maria Jor: Me alegra que te gustara ese lemon no lo hice tan fuerte porque estoy guardándolo para el otro Fic. Siiii la Mariposa Rosa es toda una loca y espero te siga gustando cómo va la trama.
Fatima Rivas: Me da tanto gusto que te guste espero este capítulo te haiga gustado.
Try Kou: Gracias amiga por la espera y me alegro de que ese lemon te gustara. Ah y a tu petición esa idea ya la traigo la empezare ya que vaya llegando al final de esta historia y muchas gracias por leerme.
Gregorioabel: Me encanta que sigas con la lectura de esta loca historia. No resistieron las ganas de estar juntos por lo menos yo teniendo a Seiya claro que me le voy con todo jajaja. Que te puedo decir soy muy romántica y esta pareja me hace que los haga así de amorosos solo les queda a ellos. ¿Quién crees que apareció al final del capítulo?
Laozee: Gracias por empezar a leer esta historia y que te guste.
Kath Kou19: Gracias amiga me das más ánimos de seguir escribiendo y tú sabes cómo empezó a escribir cada vez más creo voy mejorando, aunque se me hace algo difícil en las palabras.
Ericka Yasmin: Gracias por tus bellos comentarios en Messenger y por leer mi historia. Me da tanto gusto que te guste.
Quiero agradecer a todos los que leen esta historia y los que me dejan sus comentarios. Estoy tan contenta de que la sigan leyendo los quiero mucho.
¡Que las Estrellas Fugaces iluminen su camino besos!
