-¡Auch!- Elsa alejó su mano lo mas rápido que pudo

-¿Qué paso con la Elsa toda ruda de hace un rato?- Anna volvió a tomar su mano para seguir limpiando la herida, estaban sentadas en los sofás color crema de su casa: era un pequeño departamento de tres cuartos, sala comedor, cocina y un baño, estaba ubicado sobre la mueblería de su familia.

-Bueno, cuando noto que tengo una herida entonces empieza a dolerme

-Eso no tiene sentido

-En mi mundo si, auch- quería alejar nuevamente su mano pero Anna la sostenía firmemente

-Ni creas que te volverás a escapar

-Es que me arde, si al menos no usaras alcohol

-Solo dejame limpiar aquí ¿si?- la miró con preocupación

-Esta bien…- volteó el rostro para que Anna no fuera capaz de notar el sonrojo en el. Terminó de limpiar, aun con los quejidos, colocó una gasa y un mini vendaje.

-¿No crees que exageraste?

-En realidad creo que le faltó

-Por favor dime que no planeas seguir una carrera en medicina

-No te preocupes, no me gusta la sangre.

-Pero no te molestó la mía y fue mucha

-Si no sé porque, por cierto sangras demasiado

-ah si, tengo un trastorno de coagulación o algo así

-¿En que consiste?

-No tengo idea

-¿Y te quejas de mi conocimiento en medicina?

-Mi padre es medico, generalmente dicen que con mayor razón debería saber de enfermedades y medicamentos, pero la verdad es que siempre he tenido quien me cuide así que no es necesario- sonrió levemente con mucha ternura sin darse cuenta

-Vaya- Elsa reaccionó y volvió a poner su acostumbrada cara de "no me importa nada"- No eres para nada lo que se dice de ti

-¿Qué?- puso la cabeza de lado y abrió los ojos- ¿No pasó ni un día y ya te fueron con chismes sobre mi? ¡Ja!- su tono no era de molestia, hacía mucho que la sociedad le había dejado de importar, era sorpresa y algo de burla.

-No, no es lo que piensas, para empezar nunca he hecho caso de chismes, la gente de este pueblo tiene la mente muy cerrada, pero bueno esto es a lo que me refiero- tomo delicadamente su mano herida y la dirigió hacia la puerta, había un balcón a lo largo de todo el piso, ambas se recargaron en el barandal de concreto

-¿Entonces a que?

-Mira allá abajo

-Jaja tienes que estar bromeando

-Lo estas viendo por ti misma

-Mi padre trabaja en ese consultorio por las tardes, vengo saliendo de la escuela para irnos a casa juntos

-Lo sé…- se hizo una breve pausa

-Hoy en la oficina del director…- Elsa no volteaba a verla, por alguna razón no quería hacerlo- no era la primera vez que me veías ¿verdad?

-Bueno, primero escuche como mil veces tu nombre en la escuela, durante años tuve que escuchar la leyenda de "la perfecta Elsa."

-¿Qué no fue hoy tu primer día?

-Fue en la secundaria

-Oh, entonces no es "la perfecta Elsa" ¿En serio aun me recuerdan?

-Todo el mundo dice que te acostaste con el director anterior para salir con un diez perfecto

-¿Y tu lo crees?

-Al principio no pensaba en ello, te digo que no hago caso de chismes, pero una noche estaba aquí parada y tu estabas allá abajo, sentada en la banqueta frente al consultorio de tu padre, con unos audífonos de Dj puestos y escuché como él te llamaba por tu nombre completo, así pude ponerle una cara al nombre

-Y entonces fue cuando comprobaste los rumores ¿no?- lo dijo sin expresión, su cara tampoco manifestaba ninguna se puso frente a ella, la observó directo a los ojos, con la mirada mas fría que nunca hubiera tenido, Anna le sostuvo la mirada, sonriente, juguetona, lo que provocó un poco de molestia en Elsa, estaba a punto de dar el primer paso para dejar esa casa

-No- Elsa se sorprendió un poco pero no cambio su expresión- fue ahí donde me di cuenta que los rumores no eran mas que meras exageraciones- La rubia relajó su cuerpo y la miró con extrañeza- supongo que quieres preguntar porque, bueno…- Anna levantó su mano encaminándola hacia el rostro de la rubia –la verdad es que…

-Maravilla de esa boca, ilumina…- el celular sonó haciendo que ambas se distrajeran, Elsa lo tomo y respondió solo con monosílabos. Colgó.

-Disculpa, tengo que irme- dio un paso hacia atrás percatándose de la cercanía- nos veremos luego- comenzó a caminar hacia la puerta pero se dio media vuelta a la mitad- gracias- levanto su mano derecha y la señalo con la izquierda- por la curación

-Gracias a ti por defenderme-

Salió por la puerta dejándola abierta por petición de Anna, ya iba a media calle cuando se le ocurrió voltear hacia atrás y miró a una sonriente Anna despidiéndose con la mano en alto

-No olvides que te espero mañana temprano en la escuela- Elsa sonrió al escucharlo, alzó la mano para despedirse también dando pasos hacia atrás, sonrió mas ampliamente y luego salió corriendo entrando al consultorio.

Son las seis de la mañana, la alarma suena y suena sin que nadie la apague un bulto rubio se revuelve en las sabanas, molesta por el sonido pero no lo suficiente como para despertarse. La puerta del cuarto se abre y la luz es encendida pero aun no es suficiente y ella sigue dormida.

-Hija ya levantate- su madre pone su mano el hombro de Elsa y la mueve delicadamente- ya es tarde

-Mmmhh, 5 minutos- se enrolla mas en las sabanas

-ya son las seis y es media hora de camino a tu escuela- jalaba la sabana pero Elsa es mas fuerte

-Llego en diez minutos.

-Sigue haciendo esos comentarios y no te prestaré el coche

-Mmhh…

-Anda parate ya es hora, te haré el desayuno

Su madre se levantó y cinco minutos después Elsa también

-Vaya fue mas rápido de lo que creí

-¿Y como no si dejaste la luz encendida?- arrastra los pies hasta el baño y media hora después sale vestida con unos jeans un poco ajustados, claros, rasgados de la rodilla derecha, tres cadenas colgados de la cadera izquierda y una blusa negra larga sin mangas. Su cabello sigue húmedo así que lo trae suelto. Se dirige a la sala donde su madre desayuna viendo las noticias. Se sienta en el sillón que no ocupaba ella y toma su plato.

-¿Puedo cambiarle?

-Deberías aprender a ver las noticias- su madre hacia malabares entre comer, maquillarse, alistar su portafolio y buscar sus zapatos.

-Y tu deberías aprender a arreglar tus cosas en la noche- dio una mordida a su quesadilla

-Claro como tu ni mochila llevas a la escuela

-Voy a educación física sabes que no es necesario

-¿Y ayer?

-ah… eh… ¿Te diste cuenta de eso?

-Hija yo me doy cuenta de todo, además no es la primera vez que te pasa

Siguieron platicando otros cinco minutos en lo que Elsa terminaba de comer, se lavo los dientes, se hizo su acostumbrada trenza de lado dejando caer unos mechones por su ojo izquierdo.

-¿Dónde están las llaves?- su madre señaló detrás de ella a la pared- claro en el llavero- las tomó y salió por la puerta, subió al coche de su madre un chevy C2 color plata supuesta edición limitada. Su madre se asomó por la puerta y le dijo adiós con la mano.

-Sabía que llegaba en diez minutos- bostezó -aun es temprano- bajó del auto y se encaminó al portón de la escuela

-¡Hola!

-Hey Mérida…- La pelirroja se había puesto frente a ella pero ágilmente la esquivo

-Entonces ¿Nos vamos?

-Supongo, tenemos que ir a clase

-jaja, sabes de que hablo Elsa, anda vamos a tu casa- Elsa se volteó sorprendida para verla

-Debes estar bromeando-Mérida se acercó a ella

-Oye, el que no seamos pareja no significa que no podamos…-jaló su blusa para acercarla mas

-Tienes novio…-estaba perdiéndose en sus ojos llenos de deseo

-¿Desde cuando eres tan puritana?- Elsa se estaba acercando para besarla pero Mérida retrocedió

-Aquí no, la gente puede vernos- Eso la sacó de sus pensamientos y se molestó

-Jaja, no sé como pude si quiera pensar en hacerlo-

-oh vamos Elsa, no te pongas de dramática

-¿qué no me…- se dio cuenta que subió la voz y se calmó- me voy- se dio la vuelta

-Oye no tan rápido- la tomó de la muñeca- tu sabes que esto no ha acabado…

-Oh pero claro que acabó- lo decía calmada incluso su expresión pues no quería llamar la atención- Tengo clase, suéltame

-No has ido a esa clase en meses-

-Ya sabes lo que dicen, nuevo año nueva vida, anda suéltame

-No creo que lo haga

-Oye zanahoria gigante- alguien detrás de Mérida hablo- si ella no quiere ir contigo deja de molestarla- volteó para saber quien era

-¿Tu otra vez?

-¿Otra vez? Eso no importa anda dejala

-Que ella me lo pida

-Te lo he estado pidiendo desde hace rato- Anna se acercó a Elsa y abrazó el brazo que Mérida no sujetaba

-Superalo anciana, ella esta conmigo ahora- se alzó y le dio un beso en la mejilla a Elsa que se sonrojó, Mérida soltó su mano de la sorpresa-¿Nos vamos cariño?

-Cl-cla-claro- entraron a la escuela tomadas del brazo dejando a una enojada Mérida en el estacionamiento.

-Bueno llegamos

-¿ah?- Elsa estaba distraída y embelesada solo pensando en el toque de Anna

-Al salón

-¿Qué salón?

-De clases- deja de abrazar su brazo y se pone frente a ella sujetando solo su mano- ¿Recuerdas que estamos en la escuela?

-Ah si, cierto, disculpa me distraje un poco

-Si, he notado que eres muy distraída- la miró directo a los ojos y Elsa sonrió

-Por cierto- puso su mano sobre la cabeza de Anna- Tu cabello es color Zanahoria- revolvió su cabello – pero en ti se ve hermoso –

Lo dijo sin pensar, ni siquiera se sonrojo pues no reaccionó de lo que dijo a diferencia de Anna que se había fusionado con el color de su cabello

–Gracias- La vista de Anna volvió a su rostro –Por lo de hace un rato

-Oh eso, te veías muy alterada, así que tuve que intervenir

-¿De que hablas? Estaba de lo mas calmada

-Tu rostro tal vez lo estaba- Elsa se sorprendió pero no dijo nada- Por cierto ¿Quién era ella?-Se mordió levemente el labio

-Bueno ella… ella es…

-Es tu pareja ¿cierto? Disculpa si compliqué las cosas, es solo que yo te vi alterada y ella no hacia mas que gritar, jalonear, y aunque tu se lo pedias ella no te soltaba y eso me hizo sentir como que raro solo quería golpearla y lo hubiera hecho de no ser porque me saca una cabeza y se ve bastante ruda, creo que me mataría si me peleara con ella y…- sus palabras salían rápidas y sobrepuestas

-Hey, hey tranquila, no te alteres, ella es mi ex –Anna se relajó- Pero creo que si empeoraste las cosas- ahora su cara era trágica- no para mi claro-contesto rápidamente

-¿A que te refieres?

-Bueno, ella no es precisamente una persona amable, centrada y pacífica

-Si, parece un oso

-Jajaja Kristoff dice lo mismo

-Señorita Arendelle- la profesora iba llegando- espero que no esté mal influenciando a los de primero- Elsa no tiende a llevarse bien con los maestros, pero Gerda no le molestaba

-No se preocupe ella ya esta bastante mal por si sola-volvió a revolver el cabello de Anna

-Tendré que mantenerla vigilada entonces señorita Spring, anda Elsa ya ve a tu clase

-Te veré cuando termine- Gerda y Anna entraron al salón, Elsa comenzó a caminar pero no dio ni tres pasos cuando se encontró con Eugene y Rapunzel

-Vaya, así que Kristoff tenía razón

-¿Qué hacen aquí?

-La pregunta era ¿Qué haces tu aquí si no has venido nunca a esta clase?-Comenzaron a caminar hacia las canchas de atrás

-¿Era?

-Si, ya vimos lo suficiente como para saber la respuesta ¿Iras a la clase o ya te vas?

-mmm supongo que puedo ir, estoy desocupada.

Fueron a su clase, el profesor regaño a Elsa por no haber ido nunca pero cuando la puso a jugar futbol junto con los demás alumnos y vio que ella fue la responsable de 9 goles le rogó que se uniera al equipo de la escuela, pero Elsa declinó alegando que no tenía tiempo. Dando las nueve su clase terminó

-¿Nos vamos?- preguntó 'Zel secándose el sudor

-Adelántense, tengo algo que hacer antes.

-Ah claro tienes que ir a ver a tu novia

-No es mi pareja

-Pero quisieras

-¿No creen que ustedes van muy rápido?-Caminaba hacia atrás viendo a Eugene y Rapunzel- No es mi pareja

-¿Quién no es tu pareja?- Anna apareció en escena

-ah eh.. eh… El profesor, es que tal vez me una al equipo de la escuela y creen que es por el

-¿Ah? Creí que hablábamos de…- La pequeña castaña le dio un codazo en el estomago a su novio para que se callara, luego se acercó a Anna

-¡Hola! Tu debes ser Anna, yo soy Rapunzel, mucho gusto

-El gusto es mío

-Aquel que se retuerce en el suelo se llama Eugene, no le hagas mucho caso a sus gritos

-aah… claro…-Anna los miró confundida

-Oigan ¿no tenían algo importante que hacer ustedes?

Eugene había vuelto a pararse junto a Rapunzel

-En realidad no tenemos nada que…-Esta vez fue Elsa quien fuerte pero sutilmente lo golpeo en el estomago

-¿Zel?-La miró como suplicante lo que sorprendió a la castaña pero reaccionó rápido

-Claro, claro ya recordé, nos veremos en clase, Anna todo un gusto- Tomó a Eugene del cuello de la camisa y salió de ahí

Dos segundos de silencio y luego la pelirroja sonrió ampliamente

-Tienes amigos muy interesantes-Elsa parpadeo- no lo esperaba

-Creo que lo tomaré como un cumplido- Anna rio dulcemente

-¿Terminaste tu clase?

-Si, era educación física, solo nos pusieron a jugar futbol

-¿Tu no jugaste?

-Pero si yo metí 9 goles- se sentaron en una pequeña banca frente al salón de Anna

-No te creo- sus ojos se abrieron y la miró con incredulidad-

-¿Por qué?- pregunto con tranquilidad mientras tomaba un refresco que acababan de regalarle

-No tienes ni una gota de sudor

-Ah eso, es que yo no sudo

-Cada vez te creo menos- Elsa sonrió con una calidez tan brillante que hasta los que pasaban alrededor tuvieron que pararse a mirarla

-Con el tiempo veras que digo la verdad- sacó una paleta roja de bolita, de su bolsillo y se la metió a la boca

-Luego de esa sonrisa te creería que la tierra es plana

-Cuidado con lo que dices, tal vez me aproveche y te secuestre

-Tendrías que decirme algo muy bueno para que me subiera a tu auto viendo que hay sogas dentro

-Bueno- se sacó la paleta de la boca y la ondeó un poco cerca de Anna- podría decirte que tengo muchos dulces

-No creo que subiera con eso

-¿Por qué? Son dulces muy ricos

-Pues…- se inclinó un poco y atrapo con su boca la paleta de Elsa quitándosela de la mano- Esta paleta es mas rica- la sacó y la lamió guiñándole un ojo –Tengo que entrar- le dio un beso a Elsa en la comisura –Nos veremos luego.

Vio como Anna se paraba dirigiéndose a su salón y antes de entrar se volteó para guiñarle un ojo para luego desaparecer. Pasaron unos segundos para que Elsa finalmente reaccionara y se dirigiera a su auto, entró colocó ambas manos en el volante y luego dejó caer su cabeza sobre éste

-Maldición…