Luto y guerra: los dioses se dividen en dos bandos
Santuario de Athena.
El cuerpo de Nachi fue enviado por medio de un portal a cada uno de los recintos sagrados para recibir las honras fúnebres, su última escala fue el santuario de la diosa de la guerra, lugar donde Shion y Ares dedicaron palabras de consuelo a sus compañeros y ejemplificaron el trabajo en equipo que Nachi, Hyoga, Winber y Niobe habían realizado, también se supo resaltar que Ichi no había estado sin hacer nada, ya que había quedado inconsciente al evitar que el ataque inicial matara a sus compañeros, ya que iba dirigido a Nachi, pero Ichi logro evitar que le golpeara, por su parte el joven de la hidra se lamentaba no haber podido salvar la vida de su amigo participando en el combate, de todos los santos que Ichi conocía, solo Nachi y Jabú eran a los que consideraba sus amigos.
En el entierro hubo representantes en la mesa de honor de todos los santuarios divinos bajo el control humano, Radamantis y Pandora, junto a Lune por el inframundo, Syd de Mizar Zeta, Hilda, Lyfia, Fler por Asgard, Isaak, Thetis, Julián y Krisna por Atlantis y toda la hueste presente en el santuario de Athena. Por supuesto que había más representantes de Asgard y Atlantis, pero los ya mencionados fueron los elegidos para la mesa de honor del funeral de Nachi.
Olimpo, templo de Hades.
Perséfone y su discípula, Keres, observaban desde el cielo como los humanos rendían honor a su primer mártir, mientras Keres sostenía una esmeralda en su mano derecha, dado que su obligación era recoger las almas caídas en el campo de batalla, la diosa castaña y de verdes ojos había cumplido su deber, ahí en sus manos estaba el alma del fallecido Nachi, encerrada en una piedra preciosa.
Señora, ¿está segura que Zeus no se dará cuenta que estoy recogiendo las almas y en lugar de enviarlas al vacío, las estoy preparando para los campos elíseos?
Zeus no tiene potestad en el inframundo, además, si los humanos se han rebelado ha sido porque nosotros como dioses lo hemos permitido al no dejar opinar a los humanos sobre nuestras intenciones para con su mundo, ya que la tierra no es de nosotros los dioses, la tierra fue un regalo para la humanidad, de parte de Gea.
Pero si el rey de los dioses se da cuenta nos encerrara en el tártaro.
No te preocupes, necesito hablar con Aiacos, ve a los campos elíseos y dile a Hipnos y a Thanatos, que es hora de despertar a Hades, luego preparate, parece que Artemisa planea atacar Rodorio, quiero que evites que mueran civiles, te concedo temporalmente la potestad sobre la muerte, solo no intervengas si dioses o guerreros deben morir.
Si mi señora, ¿Qué hago si Artemisa me ve?
Llevate el casco de invisibilidad de Hades, yo misma le diré que te di esta orden, pero si te resulta inevitable, combate al lado de los humanos, los dioses estamos para guiarlos, no para esclavizarlos.
Si señora, ¿nos veremos en este templo luego de que haya terminado el ataque de Artemisa?
Creo que no, esperame en la entrada al inframundo, el castillo Heinstein, pero ya vete que nos agarra la tarde – termino ordenando Perséfone a su joven discípula.
Al momento se separaron, sin saberse observadas por Eris, la discordia en persona, quien sonrió ante la idea de que alguien traicionara al olimpo, en especial sabiendo que hacía siglos que Zeus quería deshacerse de su hermano Hades y pensaba que quizá si ponía de acuerdo a algunos humanos y otros dioses podría ayudar a sembrar discordias y quien sabe, quizá hasta podía lograr que su maestro y compañero de armas Ares, recuperara su cosmos.
Santuario de Athena, casa de Aries.
Julián no sabía que era la reencarnación de Poseidón, o su avatar mejor dicho, pues Thetis lo había convencido de que él no era más que un elegido para proteger este mundo contra los abusos de los dioses, cosa en la que Julián estuvo de acuerdo al escuchar los relatos de la guerras santas que cada dos siglos y fracción asolaban el mundo, así fue como Kanon lo envió con un cargamento de oricalco, con la expresa orden de pedirle a Mu de Aries que le hiciera el favor de crearle una scale con el tótem de alguna bestia mitológica que fuera de su agrado pero que no estuviera ya ocupado por alguno de los otros generales marinos, Julián había demostrado que aprendía rápido y con Albiore de cefeo educándolo, había resultado un diamante en bruto que el maestro sustituto de Atlantis había sabido pulir en estas tres semanas, así que había recibido el rango de general marino pero necesitaba su propia scale, así que se presentó ante el de Aries.
Bueno, si es así, puedo crear tu scale, pero ¿qué bestia marina quieres? – el Ariano pregunto después de escuchar la razón de la visita del joven Julián al santuario.
El gran tiburón blanco.
¿estás seguro? No recuerdo que ese animal sea parte de algún mito.
Si es parte de un mito ¿no has visto las películas de tiburón? Son buenas y se ve que son letales, todo un mito entre cinéfilos.
Bueno, la construiré, ya que trajiste los materiales, eso sí, más tarde vendrás y me regalaras de tu sangre para poder hacer que tome vida y sea uno contigo, ¿vienes en 6 horas? – Mu se preguntaba que eran los "cinéfilos", mientras su cerebro agradecía tan práctico tótem para el joven ante él, aunque dudaba que Kanon estuviese de acuerdo.
¿tan rápido será?
Un tiburón no tiene muchos detalles, así que si, será rápido, solo recuerda alimentarte bien o la falta de sangre te hará desmayarte y eso podría molestar a Kanon, a él no le gustan las señoritas como soldados – Mu de Aries recordó un comentario del general del dragón de mar.
Ok, regreso en seis horas, gracias desde ya – contesto el avatar del rey de los océanos sin darse cuenta que tan pronto él se marchó Mu de Aries realizo una llamada telefónica.
…
Aló, ¿Quién llama?
¿Kanon? Soy Mu de Aries, me alegra saludarte y te llamaba porque necesito saber una cosa ¿estás de acuerdo en que le haga una scale al chico este, Julián?
Si, por cierto, tiene cierta fijación por los tiburones, así que creo que si le puedes hacer un tótem de tiburón, te lo agradeceré, ese niño es toda una promesa.
¿ya sabias que me pediría eso?
Si, digo, no, bueno, Albiore me lo comento y me dijo que sería bueno darle ese título, de general marino del tiburón ¿tú qué opinas?
Por mí, me da igual, y mejor aún, será más fácil y rápido, entonces me pondré a trabajar, te avisare cuando termine, para que vengas si quieres a ver como esa scale toma vida junto a su futuro portador.
Me gustaría estar ahí para tan magnánimo momento, tengo tres discípulos que querrán usar una scale plateada, ¿podrías diseñar algunos bosquejos para analizarlas?
Qué casualidad, había pensado en eso y sí, tengo unos bosquejos de langosta, de pez globo y de orca, ya sabes, la ballena asesina.
Enviámelos por mail y te llevo respuesta cuando llegue.
Ok, te veo luego.
Así fue como Kanon y Mu de Aries se pusieron de acuerdo sobre cierta scale para el que debería ser el avatar del dios de los mares, y de nuevas scales para los aprendices de marinos.
Asgard (dos días después).
Camús tenía pesadillas, sabía que tarde que temprano los dioses podían devolver la vida a Hércules, no se le había ocurrido cuando envió al abismo el ataúd de hielo, hasta ahora pensaba en que debió encerrar su alma en una vasija, así que mientras pensaba en que el sacrificio de Nachi había sido en vano al no pensar en eso a tiempo, decidió que definitivamente se lo comunicaría a Shion y le pediría vasijas con sellos de Ares para encerrar a los guerreros de los dioses, en esos pensamientos estaba cuando Cristal se acercó a él acompañado de Hilda, este haciendo la respectiva reverencia que un alumno debía a su maestro le pidió hablar algo a solas.
Tuvieron una conversación en la que se dejó en claro que Camús no era el único que había pensado en que se habían equivocado al deshacerse del cuerpo de Hércules sin encerrar su alma.
En eso estaban cuando Syd y su hermano se presentaron ante Camús y rindiendo reverencia anunciaron algo que preocupo a los dos mayores presentes.
Señor Camús, me gustaría que usted y la señora Hilda me acompañen, hay un visitante esperándoles, me preocupa la presencia de ese individuo aquí.
¿de quién se trata que te tiene tan preocupado?
El señor Odín en persona – contesto Bud haciendo que tanto los guerreros de los hielos como Hilda sintieran un escalofrió recorrer sus cuerpos.
En seguida iremos, dile que pase a la sala del trono, solo me arreglare para no llegar desaliñada – Hilda hablo dejando en claro que se presentaría con esplendor para no dejarse intimidar de ningún dios.
Si señora – contestaron ambos guerreros mientras iban a recibir al rey de los dioses nórdicos.
Señorita Hilda, maestro Camús, iré a preparar las defensas, los guerreros que fueron al santuario a los actos fúnebres de Nachi ya volvieron y están preparados para la batalla, les ordenare prepararse.
Si, por favor, te lo agradeceré mucho Cristal – Hilda agradeció la idea, mientras Camús solo asentía, el dorado tenía un mal presentimiento.
Luego de colocarse un vestido de gala, y el santo dorado la armadura, ambos llegaron al salón del trono, Hilda se sentó en el mientras el santo de oro se colocó a su derecha y Sigfried (también llamado Siegfried en su lengua natal) a su izquierda.
El rey del panteón nórdico les miraba con cierta diversión en los ojos, pensando que si él quisiera, ellos ya estarían muertos, pero ese no era el motivo por el que estaba aquí, su misión consistía en hacerles creer que él los apoyaba.
Observo a los 3 dioses guerreros y los santos de Athena, más los espectros presentes y vio sus sospechas confirmadas, sonrió de medio lado y dijo a nadie en particular:
He venido en son de paz, no tengo intención de derramar sangre innecesariamente en Asgard, he traído los siete zafiros divinos para los dioses guerreros, cada zafiro sustituirá los zafiros originales de cada armadura, espero entiendan que con estos zafiros sus armaduras alcanzaran proporciones idénticas a las de las armaduras doradas, como la del santo dorado acá presente – dijo mientras miraba al de acuario y este le miraba con su gélida mirada insondable de manera desafiante – nosotros los dioses nórdicos hemos abandonado este mundo hace siglos, y estamos de acuerdo en que es hora de que los humanos elijan su camino, por ello decidimos traer los zafiros divinos y ayudarles, pero en cuanto a ti Bud, te corresponderá luchar con tu armadura original, pero si te destruyesen esa armadura, mi armadura oculta en la estatua que me representa, esa armadura te protegerá y no necesitaras los Zafiros para invocarla ya que yo le ordene protegerte, bueno, solo a eso vine, por cierto, en las afueras hay un semidiós griego, y doce santos de Athena de épocas pasadas que vienen a luchar contra ustedes, suerte y mi bendición mis amados guerreros – Odín no dio tiempo a preguntas ni dudas, miro paternalmente a Bud y acto seguido desapareció dejando en estado de alerta a los guerreros, aunque olvidando que no habían 8 guerreros divinos actualmente sino 15, los dioses guerreros de Loki habían sido enviados por este para ayudar a los humanos a liberarse de la tiranía de los demás dioses, Loki por su parte estaba en otra galaxia creando un nuevo paraíso.
Camús estaba impactado por la noticia, doce santos de Athena de épocas pasadas, eso era algo malo, muy malo, especialmente si resultaban ser santos dorados.
Mientras tanto en las afueras de la fortaleza de Asgard.
¿Estás seguro de lo que dices Aquiles? – Kardia el escorpión miraba con desconfianza al semidiós.
Ustedes recibieron órdenes de su diosa, así que es su problema si no las obedecen, Atalanta llegara pronto, solo espero que ya se hayan decidido para cuando ella llegue – Aquiles contestaba con ese modo tan suyo y tan prepotente, dejando en claro que pensaba que no necesitaba de ellos.
Pues yo también tengo mis dudas, ¿qué dices aspros? – Deguél miraba al semidiós de manera pensativa y preocupada.
Tras ellos los otros diez santos solo pensaban en lo que era obvio: los dioses habían llamado a humanos y semi divinos a luchar contra los humanos rebeldes para no enfrentarlos ellos pues consideraban la posibilidad de ser derrotados.
Dando lugar a la posibilidad de enfrentarse a sus antecesores, Camús decidió salir el solo a averiguarlo, lamentablemente para él ni Ichi ni Cristal lo dejarían ir solo, tampoco Bud el tigre siberiano de las sombras, así que el cuarteto partió dejando a los espectros y demás dioses guerreros más los saints presentes al cuidado de Hilda, pues ella era muy importante como para dejarla sin cuidados, Syd los seguía de lejos ocultando su cosmos, pues no quería que su hermano muriera, aunque se hubiesen dado cuenta que eran hermanos hacía apenas unos meses.
Camús les pidió que lo esperaran mientras el salía a encontrarse con el joven santo que estaba aguardándolos, aparentemente para la batalla. Se acercó lo suficiente para ver que no se había equivocado, ante él estaba el santo dorado del escorpión de una época anterior con una armadura idéntica a las doradas que ellos tenían, pero tanto la armadura del guerrero como el semblante de este mostraban una fiereza que dejaba helado a cualquiera incluido el mago de los hielos eternos, así que se le acerco lo suficiente, sin notar que a su izquierda era observado por los santos de aries y libra, quienes habían llegado para proteger a su compañero, pero que seguramente no pensaban intervenir pues ambos estaban de brazos cruzados.
Buenos días guerrero, los dioses me han enviado a asesinarte, pero no soy un asesino a sueldo, te daré la opción de retractarte para salvar la vida, jurale lealtad a la diosa Athena – fue lo que Kardia le dijo como quien no quiere la cosa, sin andarse con rodeos y de manera sincera, haciendo que Camús se sorprendiera del parecido entre el actual escorpión y el anterior, quizá solo se diferenciaban en que este ponía ojos de psicópata cuando hablaba.
¿Quién eres tú y porque portas una armadura idéntica a la del escorpión dorado?
Perdón – Kardia mostro un fingido arrepentimiento, haciendo que el de los hielos se molestara aunque tratara de no hacelo visible – y no te enojes hielitos, yo conozco esa manía maldita de los acuarianos de esconder sus emociones, volviendo al tema, me llamo Kardia de escorpión, santo dorado de Athena al servicio de su reencarnación, la señorita Sasha, ¿tienes algún problema con eso?
No, no tengo problema con eso, solo quería saber que nombre colocare en tu ataúd de hielo – Camús mentía, ver confirmada su sospecha de que sus enemigos eran saints dorados de otra época lo había descolocado, pero lo que más le preocupaba es que ese saint ahí presente era antepasado directo de Milo de escorpión, y un saint bastante fuerte, tanto así que había derrotado al Wyvern ya en una ocasión y se consideraba que Radamantis era tan poderoso como Saga o Dohko, así que sabía que estaban en problemas – yo soy Camús de acuario, santo dorado al servicio de la humanidad, para liberarla de la amenaza que representan los dioses.
Vaya, eres muy interesante, no luchas por los dioses, sino para liberarte de ellos, eso lo hace más entretenido, Itia, Avenir, ¿lo escucharon? Al igual que nosotros, ellos están inconformes, pero ni modo, debemos detenerlos, esas son ordenes
No estoy seguro Kardia, juraría que los dioses de esta era son diferentes a los dioses del futuro del que yo vine, es más, empiezo a dudar que este sea el mismo universo o la misma dimensión – el de aries contesto de manera directa haciendo que Camús lo viera por primera vez.
Yo pienso que los humanos debemos detenernos a pensar primero los pro y luego los contras de retar a los dioses, luego debemos decidir – el de libra, amigo de Krest les contesto dejando en claro que si los humanos de esa época creían factible acabar con los dioses, era su deber hacerlo.
Entonces, ¿del lado de quien estas escorpión? – Aquiles hizo acto de presencia, junto a Hércules y la rubia Atalanta.
Estoy del lado que se me dé la gana – el de escorpión se preparó para atacar y vio con fiereza a Camús de acuario quien vio crecer la uña que el escorpión usaría como aguijón mientras le encaraba, cualquiera diría que el santo de acuario y el terminarían enfrentados, pero Camús pudo reconocer en Kardia la misma sonrisa cómplice que Milo de Escorpión le dirigía de vez en cuando cuándo hacían alguna travesura de niños.
Entonces hagámoslo – se dejó oír avenir haciendo que los dos menores entendieran a que se refería.
Si – se dejó oír al mismo tiempo que Hércules daba un paso al frente ya que quería cobrárselas con el de acuario por haberlo encerrado en ese ataúd de hielo.
¡Aguja escarlata! – el ataque de Kardia no iba hacia el de acuario sino hacia el gigantesco semidiós quien solo salto para esquivarlos sin darse cuenta que el de aries lo estaba esperando ya en el aire.
¡Máxima gravedad, agujero negro! – aries pudo golpear con su técnica al gigante antes de ser golpeado por la lanza de Atalanta quien ni siquiera lo ataco con la punta de su pica, solo con la base para hacerse notar.
¡Me gusta jugar con la comida antes de matarla y preparar mi cena! – la exclamación de la semidiosa hizo que el de aries entendiera que estaba vivo merced al deseo de Atalanta de jugar con él - ¡Hércules, juega con los demás, este carnero es mío! – Atalanta no dijo, sino que ordeno esto al gigante quien solo le sonrió y se fue tras los aludidos.
¡Polvo de diamantes! – Camús ataco.
¡dragón infernal! – el de libra lo acompaño.
¡aguja escarlata! ¡esta vez usare toda mi velocidad gigante, hace un momento solo probé tus reflejos! – el escorpión era sincero a la vez que de los tres ataques solo el suyo hizo impacto en el cuerpo del gigante.
¡Malditos! ¡me las pagaran! ¡temblor divino! – Hércules les ataco con ambos puños dejando a los tres en el suelo del impacto pero evidentemente lograron evitar la mayor fuerza del golpe ya que no estaba heridos de gravedad.
¡Gran cuerno! – se dejó escuchar el ataque del taurino quien hizo acto de presencia, aunque su ataque iba dirigido directamente a Aquiles quien solo se movió a un lado y sin prisas lo esquivo.
Mala idea – Aquiles vio con odio al toro dorado del siglo XVIII y sonrió, tendría diversión asegurada - ¡espada de viento! – su ataque parecía que partiría en dos al toro de oro pero alguien más intervino.
¡excalibur! – capricornio protegió con su espada a su amigo – estoy listo para luchar Aquiles.
¡malditos ahora me las pagaran! – ni bien termino de decir esto último cuando su cuerpo fue alcanzado por un choque eléctrico acompañado de cuchillas filosas que le hicieron varias heridas profundas en su garganta.
¡La garra del tigre vikingo!
¡La garra de la sombra del tigre vikingo! – ambos gatos de los hielos se dejaron escuchar y fue su ataque el que dejo a Aquiles mal herido.
¡malditos! – dijo Aquiles mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro, a la vez que sus heridas empezaban a sanar de manera acelerada.
Por su parte, Atalanta estaba muy enojada, tenía las piernas y pies congelados por Cristal, el discípulo de acuario, y debido a eso el ariano había logrado evitar su ataque, recibiendo ella en su pecho una extinción de la luz de las estrellas, que dicho sea de paso, solo la enojo más, ya que su piel era protegida por el vellocino dorado.
Rodorio, población vecina al santuario.
Afrodita de Piscis y Mu de Aries estaban entretenidos junto a Aldebarán y Death Mask, viendo pasar a unas chiquillas de un local a otro, esas chiquillas no eran otras que las alumnas del santo de la virgen, Saori, June, Frey y Miho, quienes andaban en el mercado del poblado en busca de los ingredientes para preparar la cena, aunque aún no era hora ni del almuerzo, pero ellas querían prepararle una cena a los dorados presentes actualmente en el santuario, seria en el templo de virgo, por supuesto que Shaka ignoraba eso. Lo que ellas no se imaginaban era que estaban por ser parte de la guerra. Alejado del grupo, Ikki se sentía mal, tenía un mal presentimiento, el único que lo sabía era Death Mask, quien le recomendó al fénix estar alerta haciendo él lo propio solo que de manera más relajada.
Por su parte, Piscis estaba algo distraído, el sentía, lejano pero igual, lo sentía, el cosmos de los dorados de otras épocas, aunque al no saber de quien se trataba, si le preocupaba el nivel de poder que deberían tener para poder sentirse a tan grande distancia.
¿Qué tienes Afro? – Aldebarán había notado la preocupación, aunque igual sentía la batalla que se llevaba a cabo en las regiones heladas, no sentía ninguna preocupación, él estaba seguro que sus compañeros podrían hacer frente a la amenaza.
No sé, parece que nuestros enemigos son muy fuertes, para que sus cosmos se sientan hasta acá es porque son muy poderosos.
O en su defecto los dioses les han ayudado a incrementar su cosmos – June que era la única de las chicas en portar su armadura, al igual que Ikki, Afro y Death Mask (que hizo que Afrodita portara su armadura a regañadientes) por parte de los chicos.
Mmm, tienes mucha razón niña, ya veo que la perspicacia de Saga se les está pegando, ¿es cierto que él junto a Shaka las entrenan a ustedes y al pollo rostizado? – el de piscis pregunto aunque él ya la respuesta pues siempre veía oculto, a petición del santo de virgo, los entrenamientos que las chiquillas realizaban, la idea era que tomara notas para entrenar a pandora, ahora en el inframundo solo estaban cinco santos de Athena, Misty, Shiryu, Dohko, Shura y Orfeo, por su parte, Milo debía recuperarse para ir a reforzar las defensas en Asgard, por otro lado, el gato y Saga partirían hacia Egipto a pedir un convenio de no agresión al panteón egipcio, sin saber que en ese lugar estallo una guerra civil, los dioses egipcios estaban divididos entre los que apoyaban a Osiris y por ende a Zeus y los que apoyaban a Isis y Anubis en su cruzada para ayudar a los humanos.
Si señor Afrodita, pero no son los únicos, a veces los señores Shura y Aioros nos acompañan, también la señorita Shaina y la señorita Marín, ellas entrenan con ellos y con nosotras, la señorita Shaina ha hecho una versión muy suya de excalibur, tan letal como sorprendente, en un entrenamiento ella invito al señor Milo y ambos aún están en recuperación – June sonrió al recordar ese incidente que al mismo escorpión dorado le causaba risas, había sido el mismo momento en que recibieron la noticia de la muerte de Nachi, eso enfureció tanto a Milo como a Shaina y terminaron llevando su entrenamiento al extremo, ambos estaban en el sanatorio del santuario tratando sus heridas, hicieron las pases y estaban felices de haber tenido un digno rival, tanto así que hasta el geminiano mayor aplaudió el encuentro diciendo que fue una batalla entre dos santos dorados, que la armadura no los hacia ni más ni menos, que ambos tenían el mismo nivel, Milo le agradeció a Shura haber educado de esa manera a Shaina en el uso de técnicas del más alto nivel, luego fue el encuentro entre la águila y el gato, al gato le fue mal, Marín había aprendido de Saga y de Aioros directamente, un paquete doble, la garra atómica del águila fue tan potente que dio tres impactos en el cuerpo del gato, del cerca de millón de golpes soltados, pero con tal potencia que Aioria perdió dos dientes.
¿No será el mismo incidente donde Aioria perdió sus muelas? – Aldebarán era curioso, él había escuchado algo al respecto – según dicen Marín noqueo al gato y lo tuvo que revivir con un beso tres días después – June se rio de este comentario, ella sabía que no era del todo cierto, sino que Shaina lo había electrificado en el sanatorio, al estar tan cerca ella no pudo evitar cobrarse una de tantas y para evitar que el gato la agrediera Marín lo beso ahí frente a todos.
¿qué hablan ustedes? Deberían estar alerta, en cualquier momento nos atacan y ustedes distraídos y algunos sin armadura – Death Mask se acercó para hacerles notar que algo pasaba, ya que todo estaba en silencio, la gente del mercado había desaparecido.
Deberíamos traer nuestras armaduras hasta acá ¿verdad Ángelo? – Mu de Aries se acercó porque él también lo noto.
Correcto, el pollo está montando guardia, Afrodita, tú y esta enana verifiquen la zona, no quiero que nadie se acerque de sorpresa, no se ve gente ni siquiera un civil y eso solo puede significar que los gemelos están acá.
¿Artemisa y Apolo? – fue Aldebarán quien pregunto.
Hipnos y Thanatos – Ángelo respondió.
Los dioses del sueño y la muerte.
Vaya, vaya, nosotros vemos de menos a los seres humanos y mira, ya saben que estamos acá, no me sorprenderían si lograran derrotar a Zeus.
Cierto Thanatos, los humanos son distintos a lo que Zeus usa de propaganda para reclutar dioses contra ellos.
¿Qué quieren ustedes en este lugar? ¿se perdieron camino a su sanitario gemelo o algo así? – Ángelo los veía sin miedo tratando de no dejar visibles a las enanas a quienes él y el santo de piscis estaban cubriendo. Mientras el de Aries tele-transportaba las armaduras hasta el lugar.
No venimos en son de guerra, humanos, nuestra señora, Perséfone en persona nos pidió algo, en ese algo va incluido avisarles que Artemisa y tres semidioses vienen hacia acá, suerte y por favor, asesinen a esa perra – ambos dioses dijeron lo mismo al mismo tiempo lo que hizo que se escuchara algo macabro en dos voces sintonizadas con las mimas palabras al mismo tiempo, desapareciendo en el acto, y poniendo en alerta a los santos, ahora sí, la guerra llego al santuario, Aries se comunicó con Shion quien al saberlo envió refuerzos entre los que cierto juez del inframundo se incluía.
Las armaduras llegaron tele-transportadas por Mu de Aries y todos se prepararon para la batalla.
Asgard (pelea entre Atalanta, Aquiles y Hércules contra los humanos aliados y los refuerzos divinos que terminaron rebelándose también)
Atalanta bramo de cólera y lanzo su pica contra el de aries quien solo logró esquivarla gracias a que Camús lanzo una ráfaga de hielo que hizo un poco más lenta la pica en cuestión.
Por su parte, Itia y los dos tigres vikingos no podían afectar a Aquiles quien se recuperaba de manera casi instantánea de las heridas sufridas, por otro lado el señor Asgard de tauro, junto a Kardia, Ichi y Shun (que se había unido a la batalla) trataban de frenar al gigantesco Hércules que había sido congelado de los pies por el santo Cristal.
La batalla tenía tintes épicos y hasta cierto punto, trágicos, pues los humanos rebeldes no parecían tener el poder adecuado para herir a sus enemigos. Los dos tigres idearon un plan que era arriesgado pero podía funcionar y se lo comunicaron a Camús: hacer que los semidioses los atacaran al mismo tiempo y poner en medio del blanco a otro semidiós, la apuesta era lograr que Hércules y Atalanta agredieran a Aquiles, para ello usarían a Kardia y su sentido del humor negro, él sería el encargado de obligar a los semidioses a atacarlo, con uno que pudiera atacarlo bastaría para hacer que Aquiles se vuelva contra sus colegas ya que a leguas se notaba que no les tenia estima.
¿Dime Hércules, que se siente ser el segundo semidiós más poderoso de todos?
No te equivoques humano, soy el más fuerte de todos los semidioses, además, dudo que tu entiendas el alcance de mi poder.
Pero Aquiles se jacta de ser el más poderoso semidiós, además de demostrarlo al ser el quien está a cargo de ti y de Atalanta, ¿me equivoco?
¡Jajajajaja!, ese pretencioso está bajo el respaldo de Hera, por ello se jacta, pero te demostrare que soy el más poderosos destruyéndolos a ustedes y luego a él – el gigante se mostró soberbio y decidido a mostrar su punto.
A que no me das con ninguno de tus ataques – le decía el escorpión mientras los demás santos que luchaban contra el gigante no entendían porque Kardia se mostraba así de confiado.
Bien niño, como quieras, ustedes no se entrometan o aplastare sus cráneos de manera que sufran mucho – le dijo a los demás saints quienes optaron por agredir a Atalanta, sabían que algo se traía entre manos el escorpión, pero el santo de tauro hizo algo que tomo de sorpresa a todos, ataco a Aquiles, dada la velocidad del taurino, quien era el más veloz de su generación, el impacto fue tan poderoso y devastador que Aquiles fue a quedar empotrado contra una peña, salvando de paso a Bud quien casi había sido decapitado por el veloz semidiós.
La batalla estaba en su apogeo, el gigante no podía golpear a Kardia, por su parte este buscaba la posición correcta para que Aquiles quedara en el blanco.
¿Acaso no puedes derrotar a un simple mocoso Hércules? – Aquiles grito fastidiado al ver que el gigantesco semidiós solo tenía un rival mientras él y Atalanta debían luchar contra varios rivales que se turnaban cambiándose constantemente de frente de batalla complicándoles la existencia a ambos semidioses, haciendo que el gigante dejara de seguir al escorpión dorado y se volteara hacia él con una cara de pocos amigos.
¿decías?
Que no olvides a que nos han enviado, no me obligues a ponerte en cintura.
¿Tú y cuantos más? No eres más que un pretencioso hijo de mami que llora de manera caprichosa y pide auxilio de su madre cada vez que le está yendo mal – el gigante le recordó a Aquiles lo que ocurrió en Troya.
¿Cómo te atreves?
Pues así como lo vez.
El gigante sonrió, los saints y Atalanta dejaron de luchar y se quedaron viendo como la discusión entre ambos semidivinos parecía estar entrando en calor, pero fue una frase la que hizo que ellos se rieran en su interior – Hércules le pateara el trasero a Aquiles y luego se ira, así que mejor me iré, reportare esta falta de respeto a los dioses – acto seguido atalanta se quiso ir, pero la cadena de Shun la atrapó, dejándola a merced de los saints, ella bramo pidiendo ayuda pero ni Aquiles ni Hércules parecieron escucharla, así fue como Camús y cristal le aplicaron el ataúd de hielo mientras los dos tigres unían su cosmos en un solo ataque al que llamaron lanza divina, ocasionando que tanto el ataúd como la semidiosa se volvieran cientos de pedazos, acto seguido cristal hizo una urna de hielo y encerraron el alma de Atalanta con un sello de Ares, para que los dioses no devolvieran a la vida de nuevo a esa mujer.
Un potente impacto los hizo salir de su distracción, Aquiles había atacado a Hércules ocasionando que este saliera lanzado por los aires.
Rodorio, límites del santuario.
Todo estaba en aparente quietud, Mascara paseaba inquietamente de un lugar a otro, las jóvenes saints no se apresuraban a caminar con los comprados y ellos debían venir cubriéndolas, Ikki se los había dicho, que dejaran los comprados y se tele-transportaran, pero resulto que un cosmos ajeno evitaba que Mu de Aries los pudiese tele-transportar, siendo esa una señal de que debían estar listos para lo peor, aun así el fénix estaba dos cuadras más adelante, en un cruce, al dar la vuelta, por lo que no estaba en el área de visión de sus compañeros.
Ikki fue el primero en divisar a una mujer de rizos dorados, de vestido elegante y una corona con el símbolo lunar en ella, acompañada de 5 sujetos, por lo que Ikki vio, eran dos ángeles y posiblemente 3 semidioses, ya que no parecían ni humanos, ni dioses.
Artemisa por su parte se sorprendió de ver que los humanos ya le estaban esperando, era como si alguien diera la alarma, así que decidida, avanzo sin dar la orden de ataque. Llego hasta el fénix quien a su manera estaba tranquilo, eso sí, con cara de pocos amigos.
Dime humano, ¿quieres que te perdone la vida? – la diosa mostro una cara de falsa piedad, haciendo enojar al fénix quien entendió el mensaje.
No sirvo a dios alguno, no imploro ayuda a dios alguno y no pediré perdón a dios alguno.
Vaya, tienes tus agallas, ve y dile a tus compañeros que luchare contra ustedes, pero antes tráiganme al rubio de virgo, quisiera hablar con él.
Lo lamento pero dudo que Shaka esté dispuesto a venir, no le gustan las fans acosadoras.
Jajajajaja, tienes media hora para pensarlo o asesinare a esas niñas sin que lo puedas evitar – la diosa dijo eso y se alejó de Ikki, con sus acompañantes se colocó en el único paso que había desde Rodorio hasta el santuario, si querían volver o alguien venia en su auxilio ella los asesinaría, ella llevaba en su espalda las flechas y el arco, no había venido en paz, venía con sed de sangre.
Ikki tomo su teléfono y le comunico a Death Mask lo que ocurría, estaban a pocos metros de distancia pero fuera de la vista de la diosa, solo el fénix estaba de frente, así que Ikki les recomendó no dejarse ver, sin embargo, la diosa sabia cuántos eran, así que el fénix trato de entender el cómo y el porqué de esa situación.
Por su parte, Death Mask se comunicó con Shaka, quien dijo que iría, que ya sabía lo que ocurría y les ayudaría a volver, el de cáncer se alegró de escuchar que Shaka no les abandonaría, pero Shaka dio la orden de no enviar refuerzos, diciendo a todos en el santuario que no debían dejar entrara a nadie hasta que él diera la orden, acto seguido abrió un portal que lo envió lejos de Rodorio, luego, empezó a caminar hacia el pueblo, con un solo objetivo, asesinar a la diosa de la Luna, aunque las enseñanzas de Buda decían que la violencia no era el camino, Shaka decidió que por una vez en la vida, Buda debería irse a dormir.
Camino de manera lenta en un principio y luego de manera rápida hasta que llego al pueblo, caminando rumbo al santuario, paso al lado de Ángelo y compañía, para luego estar al lado del fénix.
Shaka, llegaste, esa diosa sabe que las chicas están aquí, no las ha visto pero lo sabe.
Es fácil saber cómo lo supo, es la diosa de la virginidad, por lo tanto, sabe cuándo hay vírgenes cerca – Shaka a claro su punto – vete, en la zona rural podrán tele-transportarse, yo me hare cargo de ella.
No seas estúpido, te ayudare.
Ya te lo dije Ikki, y no es una petición, es una orden.
Estúpido engreído – dijo Ikki, abandonando a Shaka, pero sin las intenciones de hacer lo que le ordeno.
Shaka solo avanzo unos metros antes de que Artemisa apareciera y le sonriera, a la rubia le agradaba el santo, quería salvarlo, de manera sincera, pero si él decía que prefería pelear, ella le daría una muerte digna de un gran guerrero, moriría a manos de una diosa.
Inframundo, campos elíseos.
Hipnos y Thanatos, haciendo lo que su señora Perséfone les había ordenado, despertaron a Hades, quien al principio quiso asesinar a sus jueces por traicionarlo, Perséfone le suplico al dios de la muerte replantearse la situación, este no quiso y acto seguido la diosa de la muerte y la primavera, valiéndose de engaños, encerró en lo más profundo del tártaro a su esposo, el dios de la muerte. Zeus sintió la ausencia de su hermano y creyéndolo muerto se alegró, imagino que eso le daba más territorios que conquistar, mas lugares que apropiarse, solo esperaba que asesinaran también a Poseidón para tomar Atlantis.
Keres envió una golondrina mensajera desde Rodorio hasta los campos elíseos atravesando el inframundo, la golondrina llego hasta Perséfone, el mensaje era el siguiente:
Señora Perséfone, ya sabe quién soy, tengo entendido que Asgard está bajo ataque y también Rodorio, estoy en el pueblo y he visto que Artemisa ha traído a Ícaro, Jasón y Arkantos, al parecer los dioses han enviado también a ex santos de Athena hacia Asgard, esto se está poniendo feo, quisiera poder evitar una muerte, pero quiero su autorización, aguardare su respuesta.
Perséfone leyó la nota, tomando tinta del escritorio de Hades, escribió la respuesta más simple que conocía para no darle tantas vueltas al asunto.
Querida Keres, salva a quien desees, pero trata de no dejarte ver a menos que sea necesario, ten cuidado, eres mi niña, quien te toque a ti morirá a mis manos, te comunico que Hades no quiso ayudarnos y lo encerré en la parte del tártaro egipcio, es mejor así, sin que nadie nos pueda traicionar. Te veré pronto, Hipnos y Thanatos ayudaran a los humanos en Asgard.
Perséfone sabía a quién era que Keres quería salvar, su niña como ella la llamaba era muy predecible, enamorada de un mortal, había seguido enamorada de sus sucesores en el rango de santos de oro de virgo desde la era tardía del mito…
Por su parte, Ker, se alegró, podría asesinar a Shaka y resucitarlo lejos del lugar de conflicto…
