Hola a todos!

Primero que nada quiero agradecerles infinitamente sus reviews y sorry por aquellas que se quedaron sin uñas en el capitulo anterior y otras que me recordaron a mi querida madre por dejarlo asi pero aqui esta este capitulo y les juro que no se van a quedar picadas pero aun asi no me van a querer :( . Jor y Asuka son las principales en hacermelo saber jejeje las quiero chicas por sus palabras de: mala persona y perversa y mmmm a cruel jajaja. Por cierto actualizo hoy porque al abrir mi correo tenia un mensaje de Jor por messenger: Queremos actualizacion! un abrazote Jor y aqui esta.

Bueno ¿recuerdan el primer capitulo que puse porque se me ocurrio este fic? Fue cuando vi el baile de Harry y Hermione y que esa tienda de acampar se le podia dar un mejor uso y vaya que va a ser muy buen uso. Los deje leer.


La tienda de acampar estaba exactamente en el mismo lugar donde la habían dejado sus mejores amigos y él la última vez que habían estado ahí, aquel día en que "festejaban" el quinto aniversario de la derrota de Voldemort.

La acostó sobre el sillón y se dejo caer en el piso viéndola sin poder creerlo. Le había salvado la vida, se había interpuesto para que el hechizo le diera directo a ella y Malfoy también lo había salvado ¿Por qué le dijo todo eso? ¿Qué estaba pasando? No sabia que hacer. Pensó en Ron y en Hermione pero sabia que ellos inmediatamente llamarían a la familia Weasley, pensó en Sirius y en Remus pero ellos eran aurores y tenían que cumplir con su obligación de mandar a Azkaban a cualquier mortifago, tenia que hacer lo que Malfoy le dijo: "nadie debe saber que esta contigo".

Parecía que estaba dormida. Su cabello, su piel, sus pecas eran como las recordaba en su sueño. Pasaron unas horas en las que él la veía fijamente y Ginny seguía inconsciente, eso le estaba preocupando terriblemente. Pensó en buscar a un sanador pero…

- ¡Melanie! – exclamo asustado.

Melanie lo estaba esperando en el altar y no se había presentado. Ella no se merecía tal cosa, se sentía culpable pero Ginny era más importante en esos momentos.

Sin saber que hacer le fue desabrochando la tunica de mortifago y vio que estaba herida en una pierna porque su falda estaba completamente bañada en sangre. Rápidamente busco en los armarios de la cocina algo que hubiera dejado Hermione que pudiera ayudarle. Revolvió todo desesperado encontrando un frasco de esencia de dictamo, le levanto poco a poco la falda para buscar la herida. Sentía que no debería de hacer eso porque cada vez le subía más la falda hasta que encontró que la herida la tenía en el muslo a centímetros de su ropa interior. La herida era muy profunda y se asusto porque estaba entre morado y negro alrededor suponiendo que ya tenía muchas horas que se la habían hecho. Le vacío todo el frasco de esencia de dictamo esperando que se le cerrara inmediatamente pero no sucedió así, aun estaba algo abierta pero al menos se veía mucho mejor. Tomo unas vendas que había encontrado y le vendo la pierna con mucho cuidado. Le quito completamente la tunica y limpio su ropa manchada de sangre con un hechizo y la acostó en la cama esperando que se recuperara pronto.

Se había quedado dormido toda la noche en una silla a un lado de la cama. Al despertar tenia el cuello adolorido y vio que Ginny seguía en la misma posición aun inconsciente. Tomo la decisión de informarse que hacer y comprar las pociones necesarias al igual que traer comida y si le daba tiempo hablar con Melanie, no podía dejarla así sin ninguna explicación. Arropo bien a Ginny y se apareció en su casa para darse rápidamente un baño.

Segundos después de llegar escucho mucho ruido en la casa y sin oportunidad de reaccionar tenia a Sirius jalándolo de la camisa.

- ¿Dónde demonios estabas?

- Tarde en poder salir de la mansión Malfoy – fue lo primero que se le ocurrió decir.

- ¿En que estabas pensando cuando te apareciste ahí? – Sirius estaba furioso.

- ¡En que soy un auror y ese es mi trabajo!

- ¡Te quieren matar!

- ¡Siempre lo han querido, esa no es ninguna novedad!

- ¡Todos iban detrás de ti! ¡Ni siquiera les importaba los demás aurores!

- ¿PORQUE ME OCULTASTE LOS ATAQUES? ¿ACASO CREES QUE SOY UN CHIQUILLO QUE NO SE PUEDE DEFENDER?

- TRATO DE PROTEGERTE.

- ¿CON MENTIRAS?

- Deben calmarse – les decía Hermione.

Harry volteo a ver a su amiga que estaba detrás de Sirius al igual que Ron, se notaba que no habían dormido en toda la noche, seguramente habían puesto un hechizo para avisarles en cuanto alguien entrara a su casa. Sirius lo aventó y empezó a dar vueltas preocupado.

- Ya estoy aquí y estoy bien – pero Harry noto que Sirius lo veía con una mirada de terror, sentía que su padrino estaba muy preocupado – perdón, se que debí llegar antes.

- Que bueno que estas bien Harry pensamos lo peor.

- ¿No estas herido? – le pregunto Ron.

- No estoy bien, vine a darme un baño y tengo que hablar con Melanie por lo de ayer – Sirius bufo aun mas molesto.

- Me voy, después hablo contigo.

- Si nos vemos en el cuartel para presentar mi renuncia, no quiero trabajar en un lugar en donde no confían en mí.

Sirius fulmino con la mirada a Harry pero estaba tan preocupado y nervioso porque aun seguía sin saber nada de Ginny ni de Draco, al menos Harry ya había aparecido y ahora tenia que lidiar con él acerca del porque le estuvo ocultando los ataques, pero ese no era el momento. Salio de la casa sin despedirse de nadie.

- Melanie también estaba muy preocupada – le decía Hermione después de que se fue Sirius – no te encontrábamos por ningún lado hasta que Ron nos dijo que hubo un ataque y que lo mas seguro es que estuvieras ahí.

- Yo lo supe muchísimo después y me entere de casualidad – dijo Ron.

- Al parecer nos han estado ocultando muchas cosas, pero ya después hablaremos de eso. Hermione la esencia de dictamo ¿cura cualquier herida?

- ¿Estas herido? – se asusto.

- No estoy bien, pero cuando termino todo vi a varios heridos y me pregunte que… bueno que los podría curar en ese momento – no sabía ni que inventarle.

- Si la esencia de dictamo sirve para eso.

- ¿Pero si no la cura completamente?

- Es porque la herida es muy profunda y no fue curada a tiempo, en ese caso se debe seguir poniendo el dictamo hasta que sane completamente. Lo mas seguro es que este muy débil por la perdida de sangre y se le debe de dar la poción restableciente para que su cuerpo funcione normalmente aun después de haber perdido sangre.

- Parece que hubieras contestado una pregunta de un maestro Hermione – le dijo Ron.

Harry sonrío pero nunca había estado tan contento de su mejor amiga contestara así las preguntas. Se despidió de ellos para darse un buen baño, tenía que buscar a Melanie y aclarar las cosas.

Toco la puerta de su casa aun sin saber que decir pero no fue necesario hablar en ese momento porque inmediatamente Melanie lo abrazo al abrir la puerta.

- ¿Estas bien? ¿Te hicieron daño? Déjame revisarte.

- Si estoy bien, no te preocupes.

- Tuve mucho miedo Harry…

- Melanie perdóname por lo de ayer, se que debí avisarte que no me presentaría en la boda.

- Tú no tuviste la culpa que esos dementes decidieran atacar justo el día de nuestra boda. El ministro del registro civil me dijo que lo llamara cuando quisiera para casarnos, si estas bien podría ser hoy ya todo esta listo…

- No Melanie…perdóname por favor pero no me puedo casar contigo.

- ¿De que estas hablando?

- Tú te mereces a alguien…

- ¿Mejor? – sonrió levantando la ceja.

- No…te mereces a alguien que realmente te ame – su sonrisa se borro viéndolo muy seria.

- Se perfectamente que no me amas – Harry se sorprendió – pero pensé que algún día…

- No lo creo, te juro que lo intente muchas veces...por favor perdóname.

- ¿Por qué ahora me lo dices?

- No lo se.

Y en realidad no lo sabía. Ginny estaba viva y le había salvado la vida pero aun así ella era un mortifago. Era una desconocida para él, no sabia como era ahora después de tantos años y conviviendo con sus enemigos.

Después de despedirse de Melanie compro mas esencia de dictamo y poción restableciente y metió varias latas y comida del refrigerador de su casa en una bolsa. Se volvió a aparecer en la tienda de acampar. Dejo las cosas en la mesa de la cocina y al darse la vuelta para ir a la habitación Ginny estaba frente a él viéndolo con la misma expresión de asombro. No les salían las palabras, verse frente a frente después de tantos años y en esas circunstancias era algo difícil de asimilar.

- ¿Qué hago aquí? – pregunto Ginny.

- Ayer hubo…

- Se lo que hubo ayer ¿Qué hago aquí?

- Estas herida y te traje aquí para que te recuperaras.

- ¿Dónde esta mi varita?

- Malfoy se quedo con ella. No debiste levantarte – quiso ayudarla para que se fuera a acostar.

- No te acerques – dijo en un movimiento repentino y dando un grito de dolor tomándose la pierna.

- Estas herida, no debiste levantarte – la cargo en sus brazos y sus miradas se encontraron por un momento, inmediatamente Ginny se volteo.

- Tuve que hacerlo, no sabia donde estaba.

- Voy a traer el dictamo – la acostó en la cama y fue por la botellita de dictamo.

- ¿Dónde estamos?

- En unas montañas de Escocia – Harry empezó a levantarle la falda y ella lo veía sorprendida – perdón, ayer te puse dictamo en la herida que tienes en la pierna, toma hazlo tu – le entrego la botellita.

- Gracias.

- ¿Cómo te hiciste esa herida? – le pregunto dándole la espalda para no ver cuando Ginny se levantara la falda.

- Ayer.

- Es muy profunda, no entiendo como pudiste correr hacia mí y…salvarme la vida.

Ginny se quedo callada vendándose la pierna. Recordaba que esa herida se la hicieron en un momento de distracción cuando escucho un grito de que Harry estaba ahí. Pero sin importarle el dolor y sentir la pierna caliente debido a tanta sangre que brotaba de la herida, corrió desesperada para encontrarlo mientras Draco corría detrás de ella para protegerla.

- ¿Por qué lo hiciste Ginny? – continuo Harry dándose la vuelta para verla de frente.

- Tú una vez me salvaste la vida, así que estamos a mano. Me siento mucho mejor, ya me puedo ir.

- No.

- ¿Por qué no? ¿Acaso me vas a enviar a Azkaban?

- No. Un mortifago vio que me salvaste y después huyo. Malfoy dice que si regresas te mataran, me pidió que te quedaras conmigo.

- ¿Y desde cuando le haces caso a Malfoy? – se levanto cojeando y buscando sus zapatos para irse.

- Vuelve a acostarte.

- No.

- ¿Tanto te urge regresar con él? – Ginny se detuvo sin saber que contestarle.

- No puedo regresar, tendré que buscar un lugar donde quedarme.

- Lo puedes hacer aquí.

- Dices que son unas montañas ¿Dónde crees que pueda conseguir trabajo aquí? De alguna manera tengo que mantenerme.

- ¿Y que tienes en mente?

- No lo se, tal vez vivir como muggle – siguió buscando sus zapatos aun cojeando – a ellos no les gusta ir donde están los muggles.

- Tu eres una de ellos ¿Cómo le vas a hacer si vas a estar rodeada de muggles?

- Me acostumbrare – le dijo con un dolor en su corazón al decirle que ella era una de ellos.

- No creo que te den trabajo cojeando y con esa ropa sucia.

- Ya me las arreglare mientras consigo algo.

- No voy a permitir que te vayas de aquí hasta que te encuentres totalmente recuperada.

- Ya te dije que estoy bien.

- Estas herida y eso aunado a que estar muy flaca ¿desde hace cuanto tiempo que no comes?

- Que te importa solo déjame ir.

- Ya te dije que no, aquí estas segura y yo te estaré trayendo lo que necesites.

- Tú tienes otras cosas que hacer, además no creo que a tu prometida le guste la idea de que…

- ¿Cómo sabes eso?

- Recuerda que siempre te hemos estado vigilando, juramos vengarnos.

- Bien pues aquí me tienes – fue a la cocina y le trajo un cuchillo – anda mátame y cumple con tu venganza.

- Dame tu varita.

- No, con ella te puedes desaparecer. Si me quieres matar hazlo que mas da con magia o sin ella, nadie te va a encontrar para culparte.

- Eres un idiota. Tan sencillo como dejarme ir y puedes seguir tu vida normal – se volvió acostar en la cama, conocía muy bien a Harry y sabia que no la iba a dejar ir.

- Traje comida, necesitas comer.

- No tengo hambre.

Harry la dejo sola y se fue a la cocina a prepararle de comer. Estaba sumamente confundido, ahora la tenia ahí con él pero sentía que no la conocía. No estaba seguro si era la misma Ginny de la que se enamoro o ahora era una loca como Bellatrix que sabia actuar muy bien.

Cuando regreso a la habitación encontró a Ginny viéndose su espalda en el espejo, pero inmediatamente se volvió a poner la blusa en cuanto vio a Harry.

- Pensé que ya te habías ido.

- ¿Qué te paso en la espalda?

- Nada.

- Déjame verte.

- ¡No!

- Si no es por las buenas será por las malas Ginny – le dijo Harry muy serio apuntándole con el dedo.

- Déjame en paz preocúpate por tus problemas.

Harry la tomo por la fuerza y le levanto la blusa batallando un poco por la resistencia de ella pero aun así vio que tenia heridas en la espalda como si alguien le hubiera dado latigazos y además de eso varios moretones y cicatrices.

- ¿Cómo te hiciste eso?

- ¿Acaso crees que me los hice yo sola? Fueron heridas que me hicieron tus amigos los aurores.

- Voy a curarte.

- No.

- MALDITA SEA AQUÍ SE VA A HACER LO QUE YO DIGA ¿ENTENDISTE?

- No me grites.

- No me desesperes. Te voy a curar esa espalda así tenga que petrificarte. Recuerda quien puede usar magia en este lugar y quien no – Ginny bufo resignada – ahora siéntate ahí y descubre tu espalda.

Ginny se sentó en la silla que le había indicado Harry y se quito la blusa cubriéndose la parte de enfrente mientras Harry iba por el dictamo y algodón.

- ¿Por qué tienes tantos moretones y cicatrices? – le pregunto mientras le ponía el dictamo.

- Que te importa.

- No cabe duda que has cambiado, te has vuelto una insolente. Si te viera Molly contestando así – Ginny se puso tensa.

- ¿Qué le has dicho a mis padres?

- Nada.

- ¿Piensas hacerlo? – Ginny volteo a verlo preocupada.

- Todos pensamos que estabas muerta. No se como tomarían la noticia de que estas viva pero al mismo tiempo darse cuenta en lo que te has convertido.

- ¿Lo dices por la marca que llevo en el brazo? – se volvió a voltear.

- Si, la famosa marca tenebrosa. Según se que no todos los mortifagos la llevan, solo aquellos que son realmente fieles a Voldemort o en este caso a Bellatrix ¿o me equivoco?

- Por favor no les vayas a decir nada a mi familia, es mejor que piensen que estoy muerta ¡Auch!

- Perdón, es que tienes muchos moretones ¿Quién te golpeo Ginny?

- Nadie.

- ¿Fue Malfoy? ¿El te golpeaba?

- No, aunque sea difícil de creer pero...si no fuera por Draco estaría peor – Harry se levanto para verla de frente.

- ¿Por qué permitiste que te hicieran esto? ¿Tanto lo amas?

Ginny tenía unas ganas inmensas de abrazarlo y llorar en su pecho cada golpe que le dieron solo para protegerlo. Quería llorar como una niña asustada y sentirse ahora ella protegida en los brazos de Harry. Pero debería aguantar un poco más, tenia que buscar a Draco o esperar a que él la encontrara para saber que había pasado con Bellatrix. Ya sabiendo que Bellatrix estaba muerta iba a decir la verdad, pero si no era así tenia que buscar la manera de seguir informada de los planes que tenían en contra de Harry o de su familia. Tal vez Draco seria su informante, su espía, aunque dudaba un poco que él se arriesgara tanto como ella lo hizo pero aun así tenia que resistir hasta que Draco se apareciera y fingir que no quería nada con Harry…fingir que era un mortifago sin sentimientos.

- Si – Harry bajo la mirada triste - ¿Te dijo cuando iba a venir a buscarme?

- No y aun no entiendo porque me pidió a mí que te sacara de ahí y que nadie supiera que estabas conmigo.

- El sabe que tú no me harías daño.

Pero Ginny sabía que las intenciones de Draco eran que ella estuviera con Harry a solas. El mas que nadie sabia cuanto amaba a Harry y deseaba estar con él, porque en dado caso le hubiera dicho a Harry que la llevara con Sirius o Remus, ellos también la cuidarían bien. Sonrió para si misma, Draco si que la quería mucho.

- Solo espero que él te haya hecho feliz después de que me cambiaste por él.

- ¿Perdón? – sonrió con ironía – te recuerdo que tu fuiste quien termino conmigo porque pensabas que yo era una debilucha y que no servia para nada.

- Eso no es cierto, lo hice para protegerte.

- Si claro, pero a Hermione si le permitiste que te acompañara, se supone que ella es tu amiga ¿Acaso no te importaba que le pudiera pasar algo?

- Por supuesto que si pero ella decidió…

- Yo también y tu no quisiste porque no confiabas en mi.

- Claro que no.

- ¡Claro que si! Preferías a Hermione porque siempre la consideraste mejor que yo, así que no te hagas la victima de que me fui con Draco y te cambie por él porque yo no tenía novio cuando empecé mi relación con él.

- Que equivocada estas.

- Estaba. Draco siempre me dio mi lugar y confió en mí, cosa que tú nunca hiciste.

Esas palabras fueron como una puñalada en el corazón para Harry. Dolían y dolían mucho porque en parte era verdad. Nunca se imagino que había emprendido su viaje dejando a una Ginny dolida porque él había aceptado que Hermione lo acompañara y no ella. Pensó que dejándola ella iba a estar al cuidado de otras personas aguardando su regreso pero nunca se imagino que esa persona sería precisamente Draco Malfoy.

- Bueno no tiene caso discutir por algo que ya no tiene remedio, no sabemos cuando regrese Malfoy a buscarte así que tendremos que vernos la cara nos guste o no. Te prepare unos emparedados y un vaso de leche, solo traje lo que tenia en mi casa ya mañana te traeré mas comida y ropa – le dijo saliendo de la habitación.

Llego al cuartel de aurores, tenia que presentar su renuncia y empezar a buscar un nuevo empleo sin saber cual. Empezó a redactar la carta de renuncia cuando llego Ron a la oficina de ambos.

- ¿Qué haces?

- Mi carta de renuncia.

- Debes de pensarlo mejor, eres un auror ¿Dónde demonios vas a trabajar?

- Donde sea.

- A mi también me ocultaron los ataques y no por eso voy a renunciar. Harry ponte en el lugar de Sirius solo lo hizo para protegerte, a veces nos equivocamos pensando que hacemos algo bien pero para otras personas no lo es. Ya ves tu con Ginny – Harry levanto la mirada para verlo.

- ¿Qué con Ginny? – pregunto temeroso.

- Pues que la dejaste pensando que era lo mejor para ella, así Sirius pensó que la mejor manera de protegerte era ocultándote los ataques. Habla con él Harry de veras que esta muy preocupado por ti.

- Esta bien.

- Por cierto aquí te manda unas galletas mi mamá, ya sabes sigue diciendo que estas muy flaco y que no te alimentas bien.

- Gracias.

Harry fue a buscar a Sirius a su oficina, iba a hablar con él y así decidiría que hacer después. Cuando llego estaban Remus y Sirius encima del escritorio revisando muchos expedientes, mapas, libros, etc. Se veían cansados y preocupados.

- ¿Puedo pasar?

- Harry – Remus lo abrazo - ¿Cómo estas?

- Bien. Si están ocupados regreso…

- No, pasa por favor – le dijo Sirius sentándose en la silla de su escritorio y tallándose los ojos – Harry se que estas molesto por haberte ocultado durante mucho tiempo que los mortifagos estaban atacando el mundo mágico y solo para llegar a ti, pero déjame decirte que no me arrepiento – Harry frunció el ceño – al menos duraste mas de cinco años seguidos de tu vida tranquilo.

- Sirius ¿Por qué no intentas ser más cariñoso con Harry?

- ¿Cariñoso Remus? Por Dios es un hombre – dijo Sirius fastidiado – y además un auror ¿o no?

- No entiendo porque no confiaron en mí.

- Ese no era el caso, solo queríamos que estuvieras tranquilo. Pero a como se dieron las cosas pues ya estas enterado así que ya no hay mas que ocultar, tenemos mucho trabajo lo que paso ayer fue la gota que derramo el vaso. Hay varios mortifagos muertos, otros huyeron y otros están…desaparecidos – Sirius arrugo un papel y lo aventó a la basura frustrado mientras Harry se cruzaba de brazos incomodo – solo te pido que reconsideres lo de tu renuncia, me encantaría que pudiéramos trabajar juntos… en equipo.

- ¿Qué plan tienes?

- Remus y yo estamos haciendo equipos para enviar a aurores a diferentes partes donde sabemos que huyeron algunos mortifagos pero a mi la que me interesa es Bellatrix, estoy seguro que huyo junto con Narcisa y Draco a Albania donde tenemos una prima. Hace mucho que no se de ella, como comprenderás yo no me llevaba muy bien con mi familia, pero hoy voy a buscar entre las cosas de mi madre información sobre ella y voy a ir a buscarla ¿quieres venir conmigo y con Ron?

Harry maldijo su suerte en esos momentos. Quería estar en Londres para cuidar a Ginny y saber que hacer con ella pero por otra parte era ahora o nunca que tenia que demostrar que podía ser todo un auror y no un chiquillo a quien tenían que cuidar, además a él también le interesaba Bellatrix.

- Si.

- Bien, te espero hoy en la noche en mi casa para que tú y Ron me ayuden a buscar la información sobre Violeta.

- ¿Quién?

- Mi prima. Remus se hará cargo del cuartel mientras yo no este.

- Bien entonces…nos vemos en la noche.

Salio muy apurado de su oficina solo recogiendo algunas cosas. Tenia que llevarle suficiente comida a Ginny porque no sabía cuando regresaría. Tomo su auto que tenia en el ministerio y fue directo a Londres muggle a comprarle ropa a Ginny. No sabía ni que comprarle así que tomo las primeras blusas que vio en el centro comercial, al igual que pantalones y zapatos. Fue todo un dilema su ropa interior, no tenia ni idea de que llevarse, así que casi con los ojos cerrados tomo lo primero que vio y lo puso en su canastilla. De ahí corrió al supermercado y compro todo lo necesario para comer en varios meses. Ya una vez todo junto lo guardo en una bolsa con hechizo extensible y se apareció en la tienda de acampar.

- Ginny ¡Ginny!

- Pensé que venias hasta mañana – salio de la habitación.

- No, te traje varias cosas – empezó a sacar todo de la bolsa – ropa, zapatos, comida…

- ¿Qué es esto?

- Un…sujetador – Ginny soltó una risita burlona de las que solía hacer antes. Harry se le quedo viendo extrañado pensando en que tal vez aun quedaba algo de la antigua Ginny.

- ¿Y de veras piensas que voy a rellenar esto? Este sujetador es de maternidad Harry.

- No sabia – le dijo algo colorado – ahí hay mas, lo tome de otro estante.

- Me hubiera gustado verte comprar sujetadores ¿y esto?

- Esas si son blusas.

- Si y todas iguales solo que de diferente color.

- Perdón, no me di cuenta.

- No te preocupes – se le quedo viendo a un contenedor de cocina muy conocido para ella - ¿Qué es eso?

- Galletas, me las mando Molly ¿quieres? – le pregunto al ver que ella las veía fijamente.

- ¿De veras me das una? – Harry se le hizo extraño esa mirada en Ginny, como si esas galletas fueran algo inalcanzable.

- Claro, toma las que quieras.

Harry observo cada movimiento y gesto en la cara de Ginny desde que tomo el contenedor en sus manos. Primero lo acaricio y formo una sonrisa en su cara, después tomo una galleta y la olio como si fuera una flor y al comérsela cerró los ojos saboreándola lentamente.

- Son de chispas de chocolate, una vez intente hacer unas pero… - se quedo callada.

- ¿Pero que?

- Nada – se quedo seria recordando como la habían insultado por haber entrado a la cocina.

- ¿Quieres otra?

- Si – volvió a sonreír - ¿Por qué trajiste tantas cosas?

- Porque no voy a venir en un tiempo, voy a salir de viaje.

Ginny trato de disimular su sorpresa. Pensó que como aquella noche en que fue a su casa él le decía que la amaba y que no se iba a casar porque ella había regresado ahora Harry iba a cancelar su compromiso. Pero obvio que se había equivocado, él iba a continuar con sus planes de casarse y no había duda que por eso se iba de viaje, seguramente a su luna de miel.

Harry por su parte no pensaba decirle a Ginny a donde iría, aun no confiaba en ella y no quería informarle los planes de Sirius y que Bellatrix había huido. No tenia miedo de que le fuera a hacer daño, al fin y al cabo le había salvado la vida, pero aun así prefería no hablar nada referente a mortifagos y aurores.

- ¿Y cuando regresas?

- No lo se, pero te traje suficiente comida.

- Harry yo no quiero ser una carga para ti. Yo ya estoy bien y puedo trabajar. Se cocinar, limpiar, puedo ser mesera o no se…puedo trabajar limpiando casas.

- Ginny yo nunca permitiría que trabajaras así.

- No es nada malo.

- Lo se pero…mira para mi no eres ninguna carga, por favor ten paciencia y quédate aquí mientras pienso que hacer.

- Esta bien.

Tomo el contenedor de galletas y salio de la tienda. Se sentó frente al lago haciendo esfuerzos por no llorar. Harry no entendía que si la dejaba ir al menos su mente estaría ocupada en otra cosa pero en cambio si estaba ahí solo iba a pensar que él estaba con su esposa mientras que ella estaba sola.

- ¿Qué te pasa? – le preguntaba Draco.

- Nada.

- Ese nada significa todo – se sentó a un lado de ella viendo la fuente que estaba en el jardín de la casa de Bellatrix.

- Harry tiene novia.

- ¿Y que esperabas? Ya ha pasado mucho tiempo Ginny.

- Si – empezó a llorar.

- Te lo dije muchas veces, debiste salir de aquí hace mucho, pero eres tan terca y todo por Potter y mira él esta en brazos de otra – le dijo Draco molesto.

- Yo lo amo Draco.

- Eso no me lo tienes porque decir, me lo has demostrado muchas veces…perdón por decirte eso de Potter.

- ¿Ya se habrá olvidado de mi?

- Ginny debes estar preparada para lo que venga después.

- ¿Qué quieres decir?

- Que tal vez…se puede llegar a casar.

Al menos antes tenía a Draco para platicar con él cuando mas triste se sentía, pero ahora iba a estar completamente sola y como le dijo Draco tenía que estar preparada, pero simplemente no tenía fuerzas para eso.

- Ya me voy, te deje todo en la cocina.

- Gracias.

- No te vayas muy lejos, puse hechizos protectores alrededor, si los llegas a pasar ya no veras de nuevo la tienda y seguro te perderás.

- De acuerdo.

- Bueno…nos vemos después.

- Harry – se levanto para estar frente a él y tomo las últimas fuerzas que tenia – que te vaya muy bien.

- Gracias.

Ginny se dejo caer llorando desconsoladamente una vez que Harry se desapareció frente a ella. Se sentía sumamente frágil y triste. Quería llorar, necesitaba llorar para no volverse loca.

- Adiós mi amor, solo espero que tu esposa te ame tanto como yo.


Como dice Nyra Potter esto no iba a llevar un felices para siempre porque sino se acaba la historia y aunque sea un mini-fic aun faltan algunos detallitos.

Aun nadie dice nada: ni Ginny, ni Harry, ni Sirius, ni Remus y ni Draco ¿quien será el primero en hablar?

Saludos.