N/A: Y bien, este es el tan esperado capítulo de las aclaraciones… o al menos es para aclarar sobre cierto bicho que todos tiene una idea de lo que hace, y este cap les aclarará ese aspecto, o los confunde más, lo que suceda primero. Y como es una larga explicación, ojala no les aburra.

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En este capitulo:

.Se sabe quiénes son los que se encontraron las tortugas en la alcantarilla. Tienen mucho que ver con lo que ha estado amedrentando a toda Nueva York en estas semanas. Y puede que haya una luz de esperanza en ese túnel tan oscuro en que todos han llegado a perderse.

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Disclaimer: Las TORTUGAS NINJA no me pertenecen, es mi corazón el que le pertenece a Leo, desde siempre, por siempre y para siempre. Y ni gano dinero por escribir este fic, salvo sus invaluables reviews.

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EL HUESPED

4. Visitas inesperadas

-¿A quién se le ocurre dormir en las alcantarillas?-Miguel Ángel pregunta medio despierto.

-¡Soquete!-Rafael le da un zape.

-¡Auch!-así logra despertar totalmente.

-¡Los arrollé! Apenas podía abrir los ojos y no vi que hubiera dos humanos en mis narices y me los lleve por delante.

-No te los llevaste por delante, Rafa.-dice Donatelo-Sucede que están bastante lejos del impacto.

Como que más despabilados, pueden ver que el vehículo quedó a un metro de los humanos.

-¡Uf! Por un pelito.

Leonardo se arrodilla para revisar el pulso de la chica y del chico.

-Sus corazones laten. Debieron desmayarse al ver que el vehículo los iba arrollar, pero hasta eso, reaccionaste bien, Rafa.

-Como tienen suerte los que no se bañan.-dice Miguel Ángel-¡Jajajajaja!

-Chistosito-le da un empujón.

Repentinamente el chico se sienta de golpe.

-¡Cuidado!-grita.

-¡Aaaaaahh!-también grita Miguel Ángel y muy agudo, por la sorpresa-¡Revivió!

-¡Si serás soquete, soquete! Se despertó.

-Aaah. Ya decía yo que no estaba muerto, andaba de parranda.

-Calma.-le habla Leonardo al chico-Creo que te dimos un buen susto. Discúlpanos.

-Sí….-murmura el chico, y se desmaya, otra vez.

Leonardo reacciona a tiempo para sostenerlo antes de que se dé otro fuerte golpe.

-¿Ves lo que haces Rafita?-le dice Miguel Ángel.

-¿Yo qué hice?

-Se desmayó porque lo asustaste con tu fea cara. ¡Jajajajaja! ¡Auch!-recibe otro golpe en la cabeza.

-¡Cállese!

-Se desmayó porque no se ha recuperado de la conmoción.-aclara Donatelo.

-Tendremos que llevarlos a casa.-dice Leonardo-No podemos dejarlos aquí.

-Como digas Intrépido.-dice Rafael-Yo me llevo a la chica.-y sin esperar a que lo apruebe su líder, o que alguien más ponga un pero, carga a la chica en brazos.

Leonardo carga al chico.

-¿Cuándo será el bendito día-dice Miguel Ángel más que cansado-que conozcamos gente como lo hacen los demás, como en una fiesta por ejemplo, y no en las alcantarillas?

Suben a El Acorazado. A los chicos inconcientes los dejan sobre las camillas que se despliegan de los paneles (de hecho, los humanos llevan mochilas, que acomodan a su lado), y tomas sus lugares.

-Será cuando-le contesta Donatelo-podamos caminar entre los humanos sin tener que ocultarnos.

-Y como seguro vamos a pasar por lo mismo que pasamos con Abril,-sigue Miguel Ángel-tardamos un buen rato para hacerle entender que no era un sueño… ai me avisan cuando podamos preguntarles que hacían.-se acomoda en su lugar para poder seguir durmiendo.

-Por las largas batas blancas de laboratorio… -dice Donatelo-supongo que son estudiantes de alguna ingeniería ambiental.

-Ojala y no sean de alguna excursión.-dice Rafael, en lo que pone en marcha el vehículo-No quiero encontrarme con más de estos. Con un susto tuve.

Conduce muy cansadamente de regreso a casa, pero ahora más atento al camino.

Horas más tarde…

Se oyen pasos que recorren La Guarida. Se detienen al llegar a la sala. Un par de ojos con mucha curiosidad se posan sobre cuatro chavos que están todos juntos en el sofá.

-Son tortugas.-dice un tanto sorprendido una joven y suave voz masculina.

-¡Sí!-dice otra más delicada y melodiosa voz, que no oculta su regocijo-¡Se ven lindas!

-Pero ya es tarde para estar durmiendo a las…-ve su reloj de pulsera-once de la mañana.

-Duermen tarde…-dice otra voz, que es rasposa, lo que demuestra que ha vivido por muchos años-porque se han desvelado bastante últimamente.

-Eso explica que no se despierten con nuestra charla.-dice el chico.

-Así es.

-Usted… es una rata.

-Pero igual es lindo.-dice la chica-¿Cómo se llama?

-Mi nombre es Splinter. Mis niños los encontraron a ustedes dos inconscientes en el alcantarillado.

-¿Niños?-dice la chica muy sorprendida-Creí que eran chicas, pero de cualquier modo se ven encantadores durmiendo como angelitos. Ojala tuviera mi cámara.-busca en los bolsillos de su bata blanca de laboratorio, como si fuera a aparecer por acto de magia.

-Perdone a mi amiga.-se disculpa el chico-A ella le gustan muchos los animales, pero… veo que usted y sus niños no son precisamente animales de alguna tienda de mascotas.

-No lo somos.

-Gracias por la ayuda. Estábamos… en una investigación de campo, cuando de la nada salió un tren… o un vehículo a toda marcha. Una potente luz nos cegó y… bueno, despertamos en esté lugar. No recordamos que sucedió.

-Mis hijos eran los que venían es su vehículo. Les pido una disculpa-hace una leve reverencia-por asustarlos de esa manera, pero es poco usual encontrar humanos en el drenaje.

-No hay de qué disculparse. Fue un descuido nuestro. Oh. Perdone. No nos hemos presentado. Ella es Li. Yo soy Lou.-le tiende la mano.

-Gusto en conocerlos jovencitos-estrecha la mano sin vacilar-Es curioso que no les intime mi presencia a ninguno de los dos.

-Hemos visto variedad de creaturas trabajando para un científico de prestigiado nombre.

-Sí.-dice Li, desesperada-Y como no se nos permite sacar fotos del laboratorio, por eso no cargamos con celulares con cámara ni con una cámara propiamente. ¡Con lo que necesito una en este momento!-por más que revisa sus bolsillos, no la halla. Ahora busca en la mochila que trae al hombro.

-Toma el mío, niña.-Splinter le da su celular-Yo mismo ya había pensado tomarles una foto, pero no sé muy bien cómo usar el celular ni la cámara que tiene.-se ve en su semblante como el padre que se moría por sacarles una foto a sus niños.

-¡Qué bien!-la toma de las huesudas manos de la anciana rata-¡Y tiene forma de caparazón de tortuga! ¡Qué lindo! ¡Quiero uno!

Por el grito de emoción de la chica, las tortugas se remueven en el sofá.

-Pero no conseguirás la foto si los despiertas.-le advierte Lou.

-Ups… lo siento.

Li se acerca con cuidado a las tortugas, y sin más demora, les toma varias fotos así como están en el sofá: Leonardo está sentado derecho con la cabeza ladeada a su derecha; Rafael tiene su cabeza cómodamente apoyada en el hombro izquierdo de su hermano mayor; la cabeza de Miguel Ángel está apoyada sobre la pierna derecha de Leonardo; y Donatelo se apoya sobre el caparazón de su hermano menor.

-¡Ya estuvo!-susurra emocionada-Ahora… si pudiera bajarlas…

-Mi hijo Donatelo tiene una computadora.-Splinter la señala.

-¡Genial!-y no se espera al permiso de ocuparla o no, va de prisa a sentarse frente a la máquina, y como está encendida y tiene un cable para USB al alcance, no le cuesta mucho bajar las fotos del celular y después guardarlas en su correo electrónico.

-Yo supongo-dice Lou-que no querrá que el mundo sepa de la existencia de ustedes.

-Así es muchacho.

-Le recordaré a Li que no las divulgue.

-Gracias.

-Pareciera que es irresponsable, pero no lo es. Ella es muy alegre, lista y discreta. Por esas cualidades fue contratada.

-Y por su trabajo, es por lo que estaban bajo la ciudad.

-Es correcto.

-Si pudieras decirme más al respecto.

-Por supuesto que puedo decirle más. Tal vez ustedes hayan visto lo que estamos buscando.

Mientras Lou le explica al Sensei sobre su intromisión a las alcantarillas, Li ya está de nuevo frente a las tortugas, mirándolos con mucha fascinación, como una niña en una tienda de mascotas indecisa sobre qué animalito debe llevarse a su casa.

En eso, Miguel Ángel abre un ojo perezosamente. Ve algo borrosamente sospechoso, así que abre el otro ojo…

¡Algo monstruoso está frente a él!

O eso creer ver sus ojos todavía con sueño.

-¡Aaahhhh!-grita asustado.

-¡Aaah!-gritan las otras tortugas por ser despertados tan bruscamente.

Todos ellos se despiertan sobresaltados, y por pura reacción, se levantan de prisa para ponerse en guardia, pero olvidando lo confortablemente que estaban (y sobre todo que no traen sus armas) tropiezan unos con otros y caen al suelo.

-¡Ay!

-¡Nos atacan!

-¿Pero qué dem…?

Entre forcejeos tratan de levantarse, pero no se ponen de acuerdo quién va primero.

-¡Hermanos!-Leonardo intenta poner orden, pero no le hacen caso, como suele suceder a menudo.

Se empujan y se gritan al querer levantarse todos a la vez, pero enseguida se quedan muy quietos al oír una risa, tan fresca como el rocío que queda después de una ligera llovizna matinal.

-Jajajajajaja. ¡Aún hechos bolas se ven tiernos!

Y se oye un click.

Los chicos miran hacia arriba, y se encuentran ante una hermosísima chica, al parecer un poco mayor en edad que ellos, de tez blanca y aterciopelada, cabello castaño claro y muy largo, un coqueto fleco que no cubre del todo sus alegres ojos que son de un vivo color rosa. Es lo que logran ver, y no prestan atención a la bata blanca, a su blusa de color hueso, ni su falda color azul marino.

-¡Perdónenla! ¡Ella no quería despertarlos!

Ahora ven a un chico alto, que trae también una bata blanca, viste un pantalón de vestir color negro, camisa gris perla y corbata negra. Curiosamente no notan que él es guapo (sus rasgos son finos porque todavía no llega a la edad adulta), de piel tan blanca como el mármol, su cabello ligeramente largo y entre chino y quebrado es de un color tan negro como una noche sin Luna, y sus ojos de un azul radiante reflejan vergüenza por el incidente.

-Perdónenme.-se disculpa la chica-Creí que no los molestaba, pero tienen el sueño muy ligero.-le ofrece una mano a Donatelo, que es la tortuga que está más cerca de ella.

Pero se le ve desconfiado, no la toma.

Por no desairar el gesto de gentileza, Leonardo es quien toma la delicada mano de la chica y con su ayuda sale fácil del embrollo.

-No te preocupes. De cualquier forma ya debíamos despertarnos.

-Pero no así.-Rafael se pone de pie por sí mismo ya que hay un estorbo menos.

Leonardo ayuda a Donatelo y a Miguel Ángel a levantarse.

-¿Qué hacían ustedes dos merodeando en las alcantarillas a altas horas de la madrugada?-Donatelo no se anda con rodeos.

-Doni.-le dice Leonardo-No seas brusco.

-Estaba por decirme el joven Lou.-se acerca Splinter-cuando oímos un grito.

-Lamento haberlos despertado.-se vuelve a disculpar, pero más que apenada, les ofrece una gran sonrisa.

-Es mejor ver una cara bonita como tú al despertar-dice Rafael-que ver al feo de mi hermano-señala a Leonardo-todas las mañanas cuando nos saca a rastras de la cama.

-¡Pero si él es la tortuga más linda que haya visto!-exclama de lo más indignada Li por las palabra de Rafael.

Leonardo no puede evitar sorprenderse ni menos sonrojarse por lo que acaba de decir la chica.

-¿Y yo qué?-protesta Miguel Ángel muy extrañado porque no le haya dicho lo mismo.

-Tú eres el simpático.

-Ahora sí estamos en la misma sintonía.

-Eso dices porque no lo conoces.

-Y tú eres el chico fuerte.

-Clarín.-Rafael se siente muy alagado.

-Y tú-ahora le dice a Donatelo-eres el chico inteligente.

-No quiero parecer grosero-dice el chico inteligente-pero les recuerdo que tienen una explicación que darnos.

-Y yo opino que debemos empezar de nuevo. Él es mi compañero de trabajo, de clases y amigo, Lou. Yo me llamo Li.

-¡Yo soy Miguel Ángel!-le da la mano a Li y al estrechar las manos sacude con entusiasmo el saludo-Pero dime Terroncito de Azúcar. ¡Ay!

Rafael lo hace a un lado.

-Soy Rafa, para lo que guste y mande Mi Lady.-le dedica una reverencia muy caballerosa.

-El honor es mío.-y ella hace una reverencia grácil, cual princesa-¿Y usted caballero?-le dice a la tortuga de la bandana morada.

-Don.-nada más eso dice, pero algo tiene esa simpática chica que hace que se le dibuje una sonrisa sin querer queriendo.

-Eso es el efecto 'Big Bang' que tiene Li sobre los chicos.-le dice Lou a Splinter muy secretamente.

-A mí me gustaría que así de educados fueran siempre.

Se han presentado cada uno de las tortugas, pero al parecer Leonardo ha perdido la voz.

-Él es mi hijo Leonardo.-lo presenta su Maestro para sacarlo del puro.

Li le sonríe con amabilidad a la tortuga abochornada, como diciéndole que no era su intención avergonzarlo.

Leonardo capta el mensaje. Lo tranquiliza de inmediato ese angelical rostro.

-Le pido que disculpe la descortesía de mi hijo Donatelo, Señorita.-continua Splinter-Hemos tenido días llenos de tensión.

-No hay problema. Yo también estaría disgustada si me despertarán de un susto.

-No es sólo por eso.-Donatelo trata de justificar su comportamiento-Deben estar enterados sobre el asesino que ha asechado a los humanos en las últimas semanas, y no podemos darnos el lujo de bajar la guardia. Y humanos como ustedes… con esos peculiares nombres y color de ojos…

Ha fijado la vista en las identificaciones que trae cada uno: Linka. Lothoriel, pero examina luego el color de ojos: ¿Dónde se ha visto a una chica con ojos color rosa? Aunque debe decir que es un rosa muy llamativo, más que el que posee la flor de ese nombre y de ese color. Y el azul de los ojos de Lou sería normal si fuera un color tenue como el de los ojos de su hermano Miguel Ángel, pero son de un tono tan intenso como el color de la bandana de Leonardo.

-A mí me gustan los ojos de Li.-dicen en coro Rafael y Miguel Ángel.

-Gracias.-dice la chica, muy sonriente.

-¿Cómo puedes desconfiar de una chica tan linda?-dice Rafael-Ni siquiera se ha asustado de nosotros.

-Es muy valiente.-agrega Miguel Ángel.

-Es mera precaución.

-Ya está olvidado Doni.-dice Li-Y volviendo a tu pregunta, sabemos sobre los asesinatos.

-Y sabemos quién es el causante.-dice Lou con seriedad.

-¿Cómo?

-¿En serio?

-¿No es broma?

-¡No jueguen!

-¿Pero cómo?

-¿Quién?

-¿A qué hora?

-Esperen.-habla Leonardo, finalmente-¿Qué tal si los dos no acompañan a desayunar? O más bien a almorzar. Así nos podrán contar todo.

-Gracias.-responden los dos humanos.

-Y para compensarlos del feo despertar-dice Li-yo les prepararé la merienda.

-No debe tomarse tanta molestia Señorita.

-No es molestia. Es para compensar los daños.-voltea y les guiñe un ojo a los chicos, es todo lo que necesitan para sentirse con ánimos, hasta el renuente de Donatelo.-Vamos.

Todos van a la cocina.

-Pues en ese caso…-dice Rafael, tomando su lugar.-yo quiero unos huevos con jamón

-¡A la orden!-Li deja su mochila colgada del respaldo de una silla y no tarda en buscar en la alacena los utensilios que necesita para cocinar.

-¡Y yo quiero unos superhotcakes!-pide Miguel Ángel.

-¡Enseguida!

-Reconsiderando tu oferta…-dice Donatelo más sensatamente, al ver la disposición de la chica y su sinceridad por reparar el daño-Si no es mucho pedir, me gustaría unos molletes.

-¡En un momento!

-Usted los disculpara joven Lou, pero mis niños… siguen siendo niños.

-No se fije. Yo sufro lo mismo con Li.

-Yo también amigo mío.-habla Miguel Ángel, haciendo que su voz parezca más de adulto-Yo también. ¡Ah! Pero estos diablillos me sacaran canas verdes.

-¿A quién le dices escuincle, mocoso?-no tarda la tempestiva reacción de Rafael.

-Yo prefiero darle un toque de alegría a mi vida-dice Li, y los chicos guardan compostura-y no ser una amargada como el jefe. Oh… gracias Leo.-recibe de Leonardo los fósforos para encender la estufa y le sonríe más en confianza.

Él ya no se apena con la chica, y le ayuda a traerle los ingredientes que se necesitan para preparar el desayuno.

-Un amargado pero es un genio.-dice Lou-Como le explicaba a Splinter, Li y yo trabajamos para un hombre muy importante de quien no puedo revelar su nombre. Todos sus hallazgos son estrictamente confidenciales.

-Por eso no tienen siquiera una identificación idónea.-ya había observado Donatelo-Sólo sus nombres figuran en éstas, para no revelar el nombre de su jefe ni el de su organización, en caso de que a ustedes sufrieran un incidente no grato.

-Sí. Como ser atropellados.-dice Miguel Ángel-¡Ay!-recibe un codazo de Rafael.

-Debe ser algo muy malo en lo que está metido ese señor-dice Rafael-y la paga debe ser muy buena como para que ustedes corran tanto riesgo.

-Lo primero-dice Lou-yo no diría malo, sino peligroso. Y lo segundo… no me quejo.

No dice más.

Por unos instantes lo único que se oye es el ruido de la sartén y del cucharón, y uno que otro gracias de Li para Leonardo que le está ayudando.

-Oigan.-por fin dice Miguel Ángel-Esta es la parte en la que alguien debería preguntar qué quiso decir con peligroso.

-¿Por qué no lo haces tú, si tanto quieres saber?-dice Rafael.

-Paso.

-Perdón.-dice Lou-Esperaba que ustedes conocieran al científico. Por lo que son… esperaba que lo supieran.

-Es una larga historia joven Lou. Y no tenemos que ver con ese científico.

-A menos que TU científico sea muy bajito y color rosa.-dice Miguel Ángel.

-¿Perdón?

-¿Ves?

-Bueno… Sucede que este individuo posee cierta "colección"-hace comillas con los dedos-de seres vivos muy fuera de lo común.

-Y déjame adivinar-dice Miguel Ángel-Una de sus "mascotas"-igual hace las comillas con los dedos- se le escapó.

-¿Qué comes que adivinas?-dice Li, sirviendo el desayuno junto con Leonardo.

-¡Jocaques!-Miguel Ángel recibe su plato-¡Mmmmhh!-los olfatea, huelen bastante bien-Gracias. Lo digo porque sé de mascotas. Tengo un gatito que a veces se va por días. Como hoy. Ayer estaba y hoy no.

-Ese fue el motivo-dice Donatelo-por el que bajaron a las alcantarillas, para buscar un espécimen que se escapó de la colección privada de tu jefe.

-Algo así.-dice Li, se sienta a la mesa, también Leonardo-Resulta que nuestro jefe tiene varios especímenes muy extraños. Nunca nos ha dicho de dónde los obtuvo, pero le ayudamos a estudiarlos. Lou y yo somos sus únicos ayudantes porque el trabajo es arduo y muy confidencial.

-Me imagino.-vuelve a intervenir Donatelo, ya que él sabe lo que es trabajar completamente solo en alguna investigación.

-Un día vimos la bolsa de trabajo de la escuela en donde estudiamos, dos ofertas de empleo, y, no es por presumir, pero como Lou y yo somos muy buenos alumnos, nos presentamos y nos contrato. Después de oír su oferta, nos pareció una excelente oportunidad de empleo, ya saben, podríamos obtener experiencia y eso. Como están las cosas en el mundo laboral… por eso no lo rechazamos, aun con los riesgos.

-Ya tenemos un tiempo trabajando con él.-continua Lou-Estábamos haciendo un buen trabajo… porque no hallo otra explicación… si sólo somos nosotros tres los involucrados… no entiendo cómo se escapó…

-Ahora viene la parte que no me va a gustar.-dice Miguel Ángel con cierto temor.

-Hace tres semanas-dice Li-de uno de los contenedores se escapó una creatura… la más peligrosa.

-No quiero parecer fatalista… -dice Leonardo-pero debe tener algo que ver con los asesinatos de estas semanas.

El chico y la chica asienten, claramente avergonzados por ese error tan garrafal y sus consecuencias.

-Un error lo comete cualquiera.-dice Miguel Ángel para darles ánimos a los humanos-Hasta Doni se equivoca.

-Yo también llego a cometer errores, pero Miguel, ten en cuenta de lo que estamos hablando.

-¿Qué?

-Nada más porque está Li, sino… -Rafael lo amenaza-te decía lo bruto que eres.

-Ya lo dijiste.

-Pero con mi puño.-se lo muestra.

-Niños.

Al oír la advertencia de su Maestro se quedan quietos.

-Es esa creatura la que ha estado cometiendo los asesinatos.-Lou se envalentona a decir la terrible verdad.

Los humanos se ve tan avergonzados por el incidente… tan avergonzados de ser los causantes de tantas muertes de inocentes… que todos guardan un momento de silencio.

La jovialidad que habían demostrados los dos jóvenes, pareciera que hubiera sido succionada por el oscuro túnel de la desesperanza.

-Imagino…-dice Splinter, para acabar con ese agrio silencio-que han hecho lo posible por detenerla.

-Sí.-responde Li-Pero es casi imposible seguirle el rastro.

-¿Por qué?-pregunta muy interesado Donatelo-Tratándose de un depredador, debería dejar un rastro.

-¿Algo así como leer las huellas en la tierra?-Miguel Ángel dice.

-¡Orales!-Rafael se lleva una sorpresa-Has estado viendo documentales.

-No. Es que en la peli de El Depredador….umhhmmmggg… -le tapa la boca.

-No le hagas caso, tú síguele Li.

Lou sonríe por lo graciosos que son esos dos hermanos. Li ríe despacio, para no romper con la seriedad del tema del que hablan.

Ya no se sienten tan fatal.

-En efecto.-prosigue Lou-La creatura de la que hablamos es un depredador. Pero es muy distinto a cualquier animal salvaje del que sabemos.

-Su nombre científico es Taenia Saginata Cruenta. Un adulto macho puede llegar a medir hasta 45 centímetros de largo, y una hembra adulto unos 30 centímetros. Pero no es un depredador que esté por ahí, en las calles acechando a su presa.

Miguel Ángel empieza a temblar.

-Porque no vuela,-toma la palabra Lou-no se arrastra, ni es un veloz rapaz. No tiene por qué ir en busca de una presa…

Miguel Ángel cierra los ojos, esperando oír la más espantosa de todas las muertes.

-Porque vive dentro de sus presas.-termina de decir Li.

Miguel Ángel abre los ojos, confndido por no haber oído lo terrorífica que es esa creatura.

-No entendí.

-Li y Lou-interviene Donatelo-están describiendo a un parásito.

-No entiendo.

Se ve a kilómetros que Rafael está por ponerse de pie y gritarle a su hermano que es un tremendo idiota… pero Li toma la palabra, justo a tiempo.

-Escucha Miguel.-le habla ella, con mucha más paciencia y cariño de los que es capaz el mismo Leonardo-Tú puedes tomar comida de tu refri.

-Sí.

-Esas son tus provisiones. Pero es pesado salir por la despensa cada semana.

-¡Sí! Y lo es más si Rafa acompaña a alguien y no está de humor para hacer las compras.

-Pero hay que hacer las compras.

-Hay que hacer las compras, sino, no comemos.

-Correcto.

-Hasta ahí entiendo.

-Pues bien. Hay organismos… seres que se evitan toda esa fatiga: de hacer la lista de lo que hace falta, de ir hasta quién sabe dónde, soportar el calor, la sed….

-Soportar a Rafa…

El susodicho está por caerle encima, pero Li con un suave gesto le dice que no, y le hace caso.

-Para evitar todos esos problemas, hay organismos que han encontrado una manera más fácil y sencilla: viven adentro de otros organismos. Esos son los parásitos: consiguen todo gratis.

-¡Qué gorrones!

-Algo así-Rafael pone un ejemplo-como cuando te da flojera levantarte por el control de la tele, y esperas que alguien cambie de canal por ti.

-Eeehhmm….

-O esperas a que Leo te vaya a despertar todas las mañanas en vez de levantarte por ti mismo.-dice Donatelo otro ejemplo.

-¡OK! Ya capté.

-Prosiga Señorita. Por favor.-Splinter les lanza una mirada de advertencia a sus niños.

-Gracias. Como decía, el parásito se come lo que come el animal o la persona que lo tiene. Así se evita tener que salir a buscar su propia comida. Un tipo de parásito son las lombrices que puede tener cualquiera de nosotros.

-¡Ah! ¡Por ahí hubieran empezado!

Todos respiran aliviados de que lo haya entendido. Rafael más bien resopla como toro que está por embestir.

-Ahora si dejas a la bella Li de que siga explicándonos sobre ese otro parásito…

-Adelante, adelante.

-Una lombriz no puede representar mayor daño a una persona. Le ocasiona que le de más hambre de lo normal porque una parte de lo que come se lo come la lombriz, y la persona no recibe esos nutrientes, por eso tiene más hambre, sin saber que está alimentando a ese parásito. Si no se atiende, puede padecer desnutrición, pero sin llegar a ser grave. Sin embargo, esta creatura de la que hablamos, la Taenia, es un parasito mucho mayor.

-Le decimos "el huésped"-dice Lou-como una manera sarcástica para referirnos a él. Y el humano que le da alojamiento es "el anfitrión". El huésped no sólo vive a expensas de su anfitrión, sino que, lo consume poco a poco y completamente. Todo lo que el anfitrión ingiere es para su huésped, y por consiguiente, el anfitrión va perdiendo fuerza, porque no se nutre, lo que come es todo para esa creatura.

-Por eso-agrega entusiasmado Donatelo-es que los humanos que albergan el huésped se enferman: no se alimentan adecuadamente, su sistema inmune decae, y el virus de la gripe es una enfermedad oportunista, aprovecha para invadir a la persona porque no hay defensas en el organismo que ataca… o aun si el sistema de inmunidad puede poner resistencia, están permanentemente cansados por la desnutrición grave que padecen.

-¿Eh?-es la confusión de Miguel Ángel.

-Se enferman porque no comen bien.-le dice Li.

-Ah.

Rafael empieza a sospechar que Miguel Ángel se ha estado haciendo el tonto sólo para tener la atención de Li. Y Donatelo hace muchas preguntas… se encubre en su curiosidad, pero él conoce lo que se trae…

-Exacto.-dice Lou-Y cuando el anfitrión ya ni siquiera tiene energía para poder comer porque está muy débil y enfermo, entonces el huésped ya no tiene que comer… y lo que hace es… devorarlo… se come al anfitrión por dentro. Con suerte, la pobre persona tiene una fiebre tan alta que ya no siente nada, o está en shock por la falta de energía… pero pueden estar concientes todavía cuando la Taenia los va devorando desde su interior.

Todos pegan un brinco de asombro: una cosa era sospechar que el asesino que creían era un humano y que apuñalaba a sus víctimas… pero imaginar que es una horrible creatura que… los devora vivos desde las entrañas…

-Dedo admitir-dice Donatelo-que esta creatura me es fascinante.

-Eso mismo dice mi jefe.-dice Li.

-Es que acá nuestro Cerebrito le emocionan estas cosas.-aclara Rafael.

-La madre naturaleza puede tomar caminos muy drásticos para la preservación de sus criaturas.-dice Splinter.

-Eso no cabe duda.-dice Donatelo-Debe ser una creatura muy demandante, si ya ha victimado a cinco humanos, en un tiempo relativamente corto.

-En realidad-dice Lou-el huésped busca otro anfitrión cada dos semanas. Si ha habido varios decesos es porque creemos que es más de uno.

-Pero dijeron que se escapo una creatura.-dice Leonardo.

-La creatura es una hembra-dice Li-y, por lo que ha estado pasado, es muy probable que esté preñada.

-¡Entonces va a tener cachorros!-se emociona Miguel Ángel.

-Si serás…-dice Rafael-Quiere decir que hay más de esas cosas comiéndose a los humanos.

-Ah.

-Y esa creatura tiene una alta taza de nacimientos.-dice Lou.

-¿Qué?

-Que tiene más de una cría a la vez.-dice Splinter.

-¿Qué quiso decir, Li?

-Tiene muchos hijos.

-Ah.

-Se puede volver una epidemia.-dice Lou-Al igual que la madre, las crías necesitan un anfitrión. Ella debe buscar otro humano que alimente a su pequeño.

-¡Qué bonita familia!-dice Rafael.

-¿Y como hacen eso?-Donatelo vuelve a preguntar.

-Una Taenia adulta-dice Lou-tiene la capacidad para controlar a su anfitrión.

-Li, ¿algo así como hipnotizarlo?

-No Miguel. Es algo más sofisticado. Son creaturas muy inteligentes. Son tan listas como un delfín. Pero el delfín es amistoso, la Taenia es un depredador implacable: planea el momento adecuado para buscar otro anfitrión, lo acecha con cierta anticipación y elige el momento adecuado para pasar a su cuerpo. Sabe lo que sucede en el exterior con ayuda de su anfitrión, porque puede ver y oír a través de él. Aunque parezca grande, al habitar un cuerpo, puede compactarse, como los pulpos o las morenas que pueden meterse en escondites muy estrechos, y ya que se ha instalado, usa unos filamentos del grosor de un cabello para conectarse directa y literalmente al cerebro de su anfitrión, y de esa manera controla a la persona. Como está "enchufado" al cerebro, sabe cómo actúa y piensa su anfitrión, así que actúa exactamente como él para no levantar sospechas. No sabemos con exactitud que le pasa a la conciencia del humano, tal vez es como si durmiera, o quizás está conciente de todo lo que pasa pero no tiene control sobre su cuerpo. Lo que sabemos es que esta Taenia que buscamos está teniendo bebés y cómodamente elige a otros humanos para que en ellos deposite a sus crías. La primera semana es crucial, ya que las crías crecen muy rápido en la primer semana, por eso a la semana deben buscar otro anfitrión, después se adaptan al plazo de dos semanas para pasar de un individuo a otro. La hembra sólo tiene 3 crías por semana, aún así el número de decesos irá en aumento sino la atrapamos.

-¿Pero por qué la buscaban en las alcantarillas?-Leonardo pregunta.

-La Tenia-dice Lou-no deja ningún rastro. Si es que consigue lo que busca, puede pasarse de un humano a otro furtivamente…

-¡Así como…! ¡Ay!-dice Miguel Ángel pero Rafael le avienta a la cara una servilleta sucia.

-Algo así como un pase del balón a escondidas.-se refiere al futbol americano.

-Buena metafora Rafa.-le dice Li.

-¡Yo iba a decir eso!

-Ejeem.-Splinter le pide que se comporte.

La tortuga de la bandana naranja mira con resentimiento a la tortuga de la bandana roja.

-Pero no siempre es así.-sigue Lou-Si las cosas no le resultan y/o debe abandonar forzosamente el anfitrión en el que está, tiene arrastrarse como gusano, y va dejando una mucosidad como la que deja un caracol, pero no se puede ver a simple vista, debe usarse luz infrarroja para hallar ese rastro.

-Algo que la policía no se le ocurrió hacer-dice Donatelo-porque usa la luz ultravioleta para resolver crímenes.

-Sí.-dice Rafael, aparentando que sabe lo que dijo su hermano el genio-Ellos sólo usan luz ultravioleta.

-Pero lo descubrimos por pura suerte.-dice Li-Visitamos a toda persona que tuviera algún tipo de relación con el primer individuo que murió. Fuimos a escuelas, casas, oficinas… donde sea que estuvieran para poder realizar un escaneo a sus cuerpos-saca un raro aparato de su mochila, parecido al que usa un policía de seguridad para detectar objetos metálicos y punzo-cortantes (Donatelo lo mira detenidamente)-lo pasamos así-hace el mismo movimiento que haría el oficial-.

-¡Exactamente en eso había pensado!-dice Donatelo, al ver que estaba yendo por el rumbo correcto-Eso es lo que pretendía: elaborar un diagrama en el que se pudiera apreciar la interrelación entre los fallecidos y sus familiares, pero sobre todo con colaboradores o amigos… pero la lista resultaría muy larga.

-No puedes con todo, Doni.-Rafael le da unas palmaditas de consuelo, como si eso le hiciera quedar mal ante la chica.

-Es una tarea pesada.-dice la chica, sorprendida por todo lo que esos chicos han hecho por ayudar-Nos tomó bastante tiempo ver persona por persona y no fue fácil tampoco pedirles que les hiciéramos ese rápido escaneo, aun haciéndonos pasar por médicos.-guarda el aparato.

-Era un contador el primer anfitrión,-dice Lou-y resultó que el huésped se alojó en uno de los auxiliares. Cuando llegamos a la casa de la familia Villanueva… el huésped ya había abandonado el cuerpo del joven auxiliar, pero había un rastro de viscosidad de la Taenia y conducía hacia afuera, a la perrera. Y el perro no estaba.

-Lo vimos cuando corría a la calle. Por suerte tenía insertado un GPS bajo la piel. Captamos la señal antes de que lo perdiéramos de vista.

-Se metió en una alcantarilla, y bajamos a buscarlo. Nos tomó algo de tiempo porque en el subsuelo hubo interferencia con la señal, pero logramos encontrarlo…-por un momento todos creen que será algo bueno-pero el animalito estaba muerto. La Taenia abandono el cuerpo mucho más rápido de lo que esperábamos, y la luz infrarroja no sirvió en un lugar tan húmedo. No tenemos idea de lo que pudo haber pasado.

-Suele suceder-dice Donatelo-que miembros del Departamento de Sanidad inspecciona el drenaje. O hay vagabundos buscando algún sustento.

-Pensamos en una posible persona sin hogar…-dice Li-porque revisamos el itinerario de inspecciones de ese Departamento y no hubo ninguna ese día ni a esas horas. Y una persona sin hogar y sin ningún registro de ella… es imposible hallar el rastro de nuevo.

-Ayer buscábamos en las alcantarillas otra vez por si teníamos suerte, si regresaba el vagabundo, o si acaso la Taenia pudo haberse ahogado, pero no la hubo. Si acaso ustedes hayan visto algo, lo que sea.

Todos mueven la cabeza.

Pero luego, Leonardo se queda pensativo.

Y Donatelo se da cuenta.

-¿En que túnel encontraron al perro?

-Un segundo…- Lou busca y saca de su mochila un ipad.

Pulsa sobre éste varia veces, hasta que halla un mapa del ramificado del drenaje.

-Toma.-le entrega el aparato a Donatelo.

-Tenemos un sistema de seguridad, y cualquiera que se acerque, lo sabemos. Y el perro lo hallaron muy lejos de aquí, por lo que aprecio en el mapa. Por eso no nos enteramos de que hubiera un perro en las alcantarillas.

Le entrega el ipad a su dueño.

Discretamente, Donatelo mira a Leonardo, parece convencido.

-Bueno.-dice Li, poniéndose de pie-Entonces no les incomodará que nos aseguremos de que no tengan ese bicho. Es mera prevención, y para que mi conciencia esté tranquila.

Lou también se levanta de su asiento y se queda cerca de su amiga.

-Pero yo ya no tengo lombrices.

-Ese bicho no, Miguel.-le dice Li.

-Ah.-y le sonríe.

-Lo que digas Princesa. Miguel es un miedoso.-Rafael se pone de pie y se acerca a Li.

-¡Yo no soy miedoso! Sólo dije que ya no tengo lombrices.-se levanta y forma después de Rafael.

Li le pide a Rafael que se acerque y con el aparato de seguridad en la mano lo pasa en el frente y por la espalda de la tortuga.

No hace ningún sonido.

-¿Ves? No pasa nada.-Rafael le restriega en la cara a su hermano el miedoso.

Se aparta y sigue Miguel Ángel.

-Ya sé que no pasa nada.

Y no pasa nada.

-Tú eres el que le tiene más miedo al sanguijuela ese.

Splinter decide no hacer caso a sus hijos, mientras termina la revisión.

En la fila sigue Leonardo, Splinter, y por último Donatelo, que se ve un poco nervioso.

Pasan Leonardo y Splinter, y no hay ningún sonido de alerta.

Donatelo duda en dar un paso al frente.

-¿Qué sucede Doni?-Li le pregunta amablemente.

Donatelo echa un vistazo discretamente a su alrededor: nadie bloquea la entrada de la cocina. El fregadero no está lejos, pero el boquete del desagüe es pequeño… ahora recuerda que hay una grieta de suficiente tamaño debajo del fregadero, por ahí podría colarse. Quizás sea más prudente escapar. Sin un arma no puede enfrentarse a esos cuatro individuos que sin duda podrían apresarlo con facilidad. Los dos humanos son esbeltos, pasan demasiado tiempo en el laboratorio, ellos no pueden enfrentarse a él, pero sin duda deben traer algo en esas mochilas que sí lo detendrían. Sin embargo… tiene otros medios para defenderse…

Da un paso al frente.

-Sí. Hay algo que me gustaría decir.

-Te oigo.-Li le sonríe para darle confianza.

Y por esa dulce sonrisa… una parte de él grita:

¡No! ¡Por favor! ¡No lo hagas!

Pero la parte que es inmisericorde, la parte que ha dominado sus acciones, sus emociones, sus pensamientos… esa parte no le importa en lo absoluto esparcir sangre… ese Demonio que está en él no le importa…

No sabía por qué no podía volar.

No quería estar pegado al suelo.

Quería volar a través del cielo.

Pero algo me mantenía abajo.

.

¿Qué me tenía agazapado en el miedo?

¿Qué era eso que no podía ver?

La respuesta cerca, pero nada clara.

Estaba luchando

contra el Demonio que hay en mí.

.

El Demonio en mí.

El Demonio en mí.

.

Batalla extraña,

más aún lo que temía.

Estaba luchando

contra el Demonio que hay en mí.

.

-Quiero decir que… -empieza Donatelo, con esas palabras firmes.

Abre la boca de nuevo.

Los demás están impacientes o expectantes sobre lo que tiene que hablar la tortuga de la bandana morada, en medio de un tema tan serio…

Donatelo, de repente, abre tremendamente toda su boca, casi como una serpiente al desencajar su quijada para abrir ampliamente sus fauces y poder tragar a su presa. Pero de la boca de la tortuga no se ven colmillos llenos de veneno, sino que surge una horripilante cosa con delgados tentáculos que en cada punta tienen extrañas lancetas.

Los tentáculos bailan como si saludaran a los atónitos presentes.

Y como asustadizas liebres paralizadas frente a una imponente serpiente, son tomados por sorpresa los dos humanos: un tentáculo se lanza contra Li, traspasando su corazón, y otro más, al unísono, perfora el pecho de Lou.

Es tan inesperado y rapidísimo el ataque, que los humanos ni siquiera tienen tiempo de exhalar su último aliento. La muerte los abriga instantáneamente.

Los mutantes observan con abrumadora incredulidad al chico y a la chica, en el piso, hundidos en su propia sangre.

Aprovechando la conmoción, Donatelo (que ya luce como la tortuga mutante que es) corre al elevador, llega a la bodega y se sube a El Acorazado. Acelera cuanto antes para irse a perder en la noche que, curiosamente, hoy es más negra que ninguna otra.

:-:

-¿Qué sucede Doni?-Li le pregunta amablemente.

Donatelo deja a un lado sus pensamientos para atender a la hermosa chica que tiene al frente.

-Nada. Pensaba en la forma en que debe funcionar ese detector de Taenias.

-Es sencillo.-pasa el aparato por Donatelo y no suena (le parece extraño a la tortuga, pero lo disimula)-Lo que hace es advertir dos ritmos cardiacos diferentes: el del anfitrión y el del huésped. Pero si sólo hay un corazón latiendo, no se activa la alarma.

Lo que los estúpidos humanos no consideran para ese rastreo, es que el caparazón y el plastrón son demasiado gruesos para que el dispositivo detecte algo.

-¿Por qué sonríes Cerebrito?

-Por todo el equipo sofisticado con el que cuentan Li y Lou. Me gustaría examinarlo más de cerca.

-Tal vez después.-dice Lou-Y perdonen por la desconfianza, pero es de rigor no dejar pasar por alto a nadie.

Todos vuelven a tomar asiento.

-No hay problema joven Lou.

-Lo que me parece raro…-dice Rafael muy seriamente-es que ese aparatito no se haya vuelto loco por la enorme anaconda que tiene Miguel en su barriga.

-¿Anaconda?-los humanos preguntan muy confundidos.

-Ignórenlos, por favor.

-Pero ya no soy yo el único que come mucho. Todos estamos dando el estirón, menos Leo.

-¡Jajajaja! ¡Es cierto! Te vas a quedar chaparro, Intrépido. Ya no serás Intrépido, serás….

-¡Rafael! ¡Miguel Ángel!-la voz autoritaria del Maestro resuena en la cocina.

Los regañados se limitan a mirar a otro lado… o mejor dicho, Miguel Ángel voltea hacia Li y mueve los dedos de una mano a manera de saludo.

Ella le contesta con un leve movimiento de su mano y una pequeña sonrisa. Luego ella mira a Rafael, que parece estar muy molesto, pero él en cuanto siente la mirada de ella, le dedica un coqueto guiño y una sagaz sonrisa.

-Por favor, señorita, joven, continúen. Seguramente hay más por decirnos.

-Gracias.-dice Li, teniendo que dejar de sonreír-La Taenia hembra tiene tres crías por semana, llegando a parir hasta cien. Y no es necesario un papá ni una mamá para procrear más hijos.

-¡Ay chirrión!-se asombra Miguel Ángel-¿Y cómo hace eso?

-Se ve que no pones atención a las clases.-le dice Rafael-Hay bichos que se parten a la mitad y se vuelen dos bichos.

-Ooorales Rafita. Sí te has aplicado.

-Ai para que veas, Li, lo burro que es.

-Bueno. Li podría ser mi tutora. ¿Verdad Li?

Eso ya no le gustó a Rafael.

-Tal vez Miguel. Pero Rafa tiene razón. La Taenia hembra al llegar a la edad adulta, no se divide para engendrar a otras Taenias, sino que engendra algo similar a huevos, que se desarrollan en bebés. Puede engendrar hasta cien hijos, y los bebés llegan a la adultez en un mes, y a su vez, las Taenias hembras tendrán cien hijos. Los machos adultos son los que procuran mantener a salvo a los bebés cuando es necesario. Pero sucede que se engendran más hembras que machos. Así que esto de puede volver una pandemia.

Todos guardan silencio ante el Apocalipsis que puede desatarse.

-Así que-dice Leonardo-para resumir: el primer fallecimiento fue a causa de la madre; los tres de la semana antepasada fueron las crías; la semana pasada fue la madre de nuevo. Así que esta noche las crías volverán a buscar a otros anfitriones. Pero ¿no quiere decir que habrá tres crías más?

-Es muy posible.-dice Lou

-Lamentablemente-dice Li-es casi difícil saber quien está infectado. A menos que se pudiera someter a toda la ciudad a este rastreo que les acabamos de hacer… pero esta noticia causaría pánico. Por eso no se ha dicho nada a la ciudadanía.

-Sería mucho más sencillo si dijeran la verdad.-dice Splinter.

-Lo sabemos.-dice Lou-Pero estamos atados de manos.

-Por no decir que dañaría la reputación de tu jefecito.-dice Rafael.

-Él también está buscando una solución.-dice Li, en un vano intento por proteger a su jefe-Está permanentemente en el laboratorio buscando algún químico que aniquile a la Taenia sin dañar a los humanos.

-Bien por él.-dice la tortuga de la bandana roja, no muy convencido.

-Podemos intentar algo-dice Lou con algo de esperanza-es posible atrapar a las crías ahora que saldrán al descubierto. Si atrapamos a las crías, es posible que la madre intente defenderlos.

-¿Podrán ustedes dos contra cuatro de esas cosas?-dice Leonardo un poco preocupado-Si es que no son siete. Nosotros podemos ayudar.

Li y Lou se miran.

-Serán de gran ayuda.-dice Li.

-¿Qué esperamos?-Leonardo se pone de pie, muy animado.

Sus hermanos lo imitan.

-Hijo, entiendo que quieran ayudar, pero también deben descansar un momento. Han dormido muy poco estos días.

-Descansaremos después. No podemos perder tiempo.

-No me gusta decirlo-dice Lou-pero Leo tiene razón, debemos aprovechar.

-No se preocupe-dice Li, le entrega el celular discretamente-Yo veré que tomen una siesta antes de esta noche.

-Se lo agradezco.

-Ni que fuéramos unos escuincles que deben tomar su sienta vespertina.

-Yo si voy a hacerle caso a la chula Li.-dice Miguel Ángel-¿Me cantarás para que me duerma?

-¡Claro!

-Pues…-otra vez queriendo sacar provecho, pero no se la dejara tan fácil-si me arrullas…sí duermo la siesta.-dice Rafael.

-No la molesten-dice Leonardo.

-Los arrullaré.-acepta gustosa-Me sé una muy bonita canción de cuna.

-Con o sin canción de cuna-dice Donatelo-debemos descansar para esta noche.

-Sí.-dice Miguel Ángel-Pero me gustaría saber… quién canta más bonito: Li o Leo.

-Mejor… vámonos.-los apremia Leonardo.

-¿Tú cantas, Leo?-Li le pregunta muy animada.

-Eeehhh… voy por mis katanas.

Sube rápido a su habitación. Las otras tortugas van al área de entrenamiento, que es en donde dejaron sus armas al llegar.

Los seis chicos se encaminan a planear lo que harán esta noche. Y para nada se trata de una fiesta, aunque tendrá que bailar una pieza con la Muerte.

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N/A: ¡UF! Ya quedó. Cómo batalle con este epi. Es más fácil imaginar que escribir lo que tengo en la cabeza, pero espero que haya al menos quedado pasable. El siguiente cap está más... entretenido. Y sobre el fragmento que parece poema o canción, es una canción. Me la tope no recuerdo cuando. Lo que puse es sólo un pedazo. Me gustó mucho la letra y la música y estaba piense y piense si podría ocuparla en algún fic, y que me cae el 20 ¡pos en este! Creo que encaja bien. Después en otro cap pondré la letra completa y el link del video, de momento quiero hacerla de emoción.

Comentarios, sugerencias, dudas, peticiones, aclaraciones, zapes, jitomatazos, abucheos, reclamos, ultimátums, etc., etc., son bienvenidos.

Gracias por tomarse su tiempo y leer mi fic.