My first kiss

Ya amaneció. Un sol radiante se asomaba por las gruesas cortinas de tela hosca, dando marcha a otro día y a la vez despertando al joven peliverde de una de sus recurrentes fantasías húmedas con el tierno chico. Después de todo, sus hormonas trastornadas provocaban estas permutaciones en su cuerpo adolecente.

-Las siete- Aun era temprano para levantarse ya que debía estar en el estudio a las diez, como de costumbre se había levantado antes que su despertador. Tiro las sabanas de una patada para dirigirse al baño y tomar una ducha de agua fría, o los pantalones no le cabrían. Ese, era uno de los tipos de reacciones que Shuichi provocaba en el.

Debía de verse más atractivo que nunca para él. Paso arto rato en la ducha fregándose con jabón de eucalipto, al igual que su cabello con champú, eso le daría una sensación de frescura prolongada. El cantante no despegaría la nariz de su pecho.

Salió de la ducha y se seco mientras se envolvía una toalla en su cintura-Te ves bien Suguru, vas a conquistarlo-dijo al mirarse al espejo.

Se dirigió a su habitación, abriendo su closet tirándolo todo en busca de algo que le sentara bien, cualquier orden que se hallara en la habitación había sepultado. Provo, evaluó y arrojo más de treinta mudas completas de ropa. Nada era perfecto para este día.

Pasada una hora…

Termino por elegir algo casual, un par de zapatos sin cordón, un pantalón oscuro haciendo juego con el saco desabrochado y una camisa verde hosco. Se distinguía atractivo, esperaba que al cantante también le agradara.

Miro su reloj de muñeca-ya son nueve treinta, mejor me apresuro si quiero verlo llegar-Se dio unos últimos toques en el espejo y se marcho. Tomo un taxi hasta NG, no quería sudar en lo mas mínimo así estaría fresco como lechuga cuando viera a Shuichi o cuando estuvieran en contacto.

Apenas entro se encontró con la típica escena de todas las mañanas: Sakano preparando su infusión y k puliendo su arma.

-"Good morning"-Saludo.

-Mph- Gruño dirigiéndose directamente asía el estuche de su teclado para empezar a acomodarlo.

-¿S-sucede algo Fujisaki-kun?-Pregunto casi sereno.

-Shuichi dijo que…-Había dejado todo lo que estaba haciendo para voltearse a enfrentarlos.

-"Wait". ¿Si o no?-Ambos se encontraban sorprendidos, la expresión de Suguru en esos momentos era todo en dilema.

De repente sus ojos tomaron un fulgor distinto-Dijo que si-Susurro.

-¡Eso es fantástico "Boy"!-Festejo-¿Cuando hablaste con el?

-No hablamos, solo me envió un mensaje, con el cuando y donde-Pareciera que recién caía en cuenta de lo que en realidad significaba todo esto, se sintió inseguro de improviso, sus piernas se tambalearon lo mínimo que pudo hacer fue sentar en la silla mas cercana a controlar su pecho eufórico.

Sakano se acerco a el y le ofreció un te que recibió con gusto.

-"Boy" no tienes porque sentirte nervioso, el primer beso con la persona que quieres es de lo mas maravilloso-Le puso una mano en el hombro-Lo recordaras por el resto de tu vida, por eso debe ser perfecto… a propósito-Continuo-¿donde y cuando será?

-Hoy, en el baño del cuarto piso.

A Sakano se le resbalo té de las manos al igual que k su magun.

-"Ho my god"-Exclamo-Eso sí que es un problema, tenemos muy poco tiempo, para evitar que lo eches a perder-Suguru lo miro ofendido-Pero no te preocupes, te enseñare todo lo que se.

-¿Por qué en un baño?-Pregunto Sakano juntando los restos de la tasa-¿y no en un lugar mas romántico como el parque o tu apartamento?

El baño no le parecía mala idea, de hecho allí eran una de sus fantasías, pero en su apartamento seria muchísimo mas privado, cómodo y una estantería llena de vinos finos-En el parque, si nos descubrieran le causaría graves problemas a su relación con Yuki-san-Lo cual seria genial si Tohma, no le recriminara luego-Además al fin y al cabo, él decidió que fuera allí-suspiro.

-Ya veo, te ayudare a que todo salga lo mejor posible… ¿Que tanto sabes de besar?

-No tienes que ayudarme con eso.-Recrimino enojado.

-"Boy boy boy", besar es un arte que se aprende con la practica y este es tu primer beso, ¿A caso crees que no notara la diferencia de habilidades de Yuki-san y la tuya?- Ahora que lo decía de esa forma, puede que tuviera razón- Además estas en desventaja, el baño no es un lugar muy practico para demostrar lo que tienes.

-k tiene razón, en una situación así todo cuenta- ¡Lo que faltaba, Sakano también aconsejándole¡

-Principalmente, debes tomar en cuenta la diferencia de alturas-k de una puerta tipo closet arrastro una pizarra y comenzó a anotar todo lo que decía.- podrías arrinconarlo contra la pared rodeando su cintura para que se mantuviera en puntas de pie-Sakano que se había sentado al costado de Suguru alzó su mano-Mmm…-dudo-¡sí!, tu el de lentes-llamo.

-Gracias. También podría bajar la tapa de la tasa y sentar a Shindo-kun en sus rodillas-Respondió sin pudor.

-¡Very good¡-Lo anoto-Fugisaki ¿Algo que compartir con la clase?

-Claro que también podría mantenerlo contra la pared y que me rodé con sus piernas ¿no?-Le siguió el juego mientras se cruzaba de brazos.

-Mmm, ¡ok! puede ser, pero es algo atrevido para la primera cita-Le surgió un tic en el ojo, estaba a punto de decapitar al americano.

-¡No es una cita!-Grito.

-Bueno, como siguiente aspecto tenemos el…-Se abrió la puerta del estudio.

-¡Hojayo!-Entro el pelirrojo al estudio saludando como todas las mañanas pero… faltaba algo.

-¿Donde esta Shindo-kun?-Sakano se le adelanto a preguntar.

-Ya sube, esta comprando goma de mascar en la cafetería-Sus ojos se detuvieron en la pizarra que lo dejo boquiabierto, en ella se distinguían unos ilustrados eróticos o por lo menos muy obscenos-No preguntare, pero desásganse de esto antes de que llegue ¿quieren?-Y con su mala suerte…

-¡La li ho!-Sakano tomo las tasas de té medio llenas, y en un torpe movimiento intencionado, callo derramándolas sobre la pizarra borrando la tiza, K le izo un gesto con el pulgar felicitándolo.

Tal ves fuera su imaginación, pero le parecía que el cantante se veía mas lindo y adorable que en cualquier otra mañana, no era que no vistiese sus típicos shorts o que no luciera su extravagante cabello roza, sino que se veía mas radiante.

Hiroshi le hecho una mirada, y se aproximo hasta él simulando que iba por su guitarra-¡Actúa natural imbécil!-Enseguida su cara de bobo se torno seria, debía aparentar que nada pasaba, "Un día normal en el estudio", no podía pasarse mirándolo, ya tendría tiempo y no solo para mirarlo.

Se concentraba más en el reloj que en el ensayo y más en el chico que en el reloj.

Era meramente mas fuerte que él mismo, por suerte su posición estaba de tras del cantante, otorgándole una vista panorámica de los sutiles movimientos de caderas mientras canta. Su gran destreza en el teclado le permitía no despegar sus ojos del tierno cuerpo, y al saberse de memoria las notas de las canciones no tenía que perder tiempo ojeando las partituras.

-Es suficiente por hoy, "relax"-Decía el americano mientras Sakano les repartía unas botellas de agua mineral.

-Gracias-El cantante la recibió y fue a beberla a unos de los sillones.

-Oye-Lo llamo el guitarrista-Ya será hora, ¿Por que no te vas adelantando y te preparas?-Le izo unos gestos con la cabeza hacia la puerta-Shuichi te alcanzara enseguida y recuerda, en el ultimo, te golpeara la puerta "irregularmente"-Se fue a tomar asiento junto al chico.

Su reloj de muñeca marca las cinco y diez, el día había pasado rápidamente y ahora se acercaba el momento que había estado esperando desde que lo concedieron y no exageraba en lo más mínimo.

Salió del estudio sin avisar, de igual modo estaba seguro que imaginaban a donde iría, para que y porque. Sus piernas se sentían flojas al recorrer lentamente los pasillos del cuarto piso- Justo cuando más los necesito-suspiro, lo peor que podría pasarle era cruzarse con su primo y que le hiciera un interrogatorio retrasándolo.

Maldijo su suerte.

En sentido contrario se aproximaba él, metido en unos cuantos papeles caminando casi a ciegas a paso rápido a tomar seguramente el ascensor hasta su oficina en los pisos superiores, los disciplinados empleados de la compañía debían apartarse de su camino y no al revés aunque fuera el que debía prestar atención por donde iba.

Volteo hacia todos lados en busca de una salida-Una puerta-y no lo pensó dos veces antes de entrar, era un deposito de escobas, desinfectantes, etc.

Maldijo su endemoniada suerte… una vez más.

Si llegara a mancharse su perfecta vestimenta pondría una bomba en la compañía con todo mundo dentro y no exageraba… en lo más mínimo. Calculo con la velocidad y distancia de cuanto tardaría Tohma en perderlo totalmente de vista, pasados unos veinte segundos, se asomo. No había moros en la costa. Resurgió como si nunca hubiera ingresado a ese horrible cuarto de limpieza y continuo avanzando con largas zancadas, hasta su destino.

Al llegar, no había nadie y estos estaban inusualmente relucientes. Las baldosas y azulejos blancos con detalles en celeste le daban un aire de paz y silencio sorprendentes, se oiría muy bien cuando hiciera suspirar al cantante. Había cinco cubículos y tres mingitorios que toda su vida odio por ser degradantes. Se echo un vistazo en el amplio espejo, se veía casi igual que en la mañana, levanto su brazo y acerco su nariz a su axila para identificar cualquier aroma desagradable en él. Lavo sus manos con abundante jabón, si iba a manosear la suave piel no quería contaminarla con sus impuros dedos pecadores.

Sin perder más tiempo ingreso al último "santuario" donde se llevaría a cabo la desvirgarizacion de sus labios con el hermoso angelito roza. No se decidía entre esperarlo parado con una cara muy sexi o sentado con los brazos cruzados y con una mirada fría como esas que le da el desgraciado escritor que lo derriten.

Ese pequeño espacio mediría algo así como un metro x un metro, la distancia entre el retrete y la puerta seria de la mitad, era poco espacio pero no necesaria mas de este, él se encargaría de que permanecieran bien anudados.

Dejo la puerta sin seguro, y decidió esperar sentado para no cansarse a su anhelada llegada. Miro su reloj de reojo-Cinco y veintiocho, solo dos minutos, ciento veinte segundos, siete mil doscientos centésimas de segundo, cuatrocientos-El sonido de la puerta principal del baño al abrirse lo izo quedarse mudo, era un paso ligero así que había un 80 porciento de probabilidades de que fuera el cantante, además si su audición no fallaba, venia solo y por la hora tan solo afirmaba mas su deducción.

Se acercaban casa ves mas a donde él hasta que se detuvo-Ta, tatatata. Tan. Tan-¿A eso se refería Hiroshi con que tocarían la puerta irregularmente? ¿Una rima de niños más antigua que la muralla china? Si, eso definitivamente confirmaba que era Shuichi el del otro lado.

-Entra-susurro-La puerta se movió pausadamente hasta poder vislumbrar su fina silueta completamente.

Notas finales del capítulo:

Quiero criticas, no babosadas. y respondo cada una, asi que a mas tardar en un dia revisen si ya les conteste.

gracias por leer. Dejen mail, asi las agrego ^.^

.ar