Laxana's week

Día 4: AU

Laxus Drayer era un hombre de poca paciencia pero gran temple; podía esperar cualquier cosa aunque por dentro estuviese desesperado por obtener lo que deseaba; pero había ciertas cosas que el jamás soportaría y por las que mandaría de viaje su paciencia y cordura en un dos por tres, la principal de esas cosas, era Cana y cualquier asunto que girara en torno a la chica y era ESA precisamente la razón por la que se encontraba tan frustrado y enfadado. Eran exactamente las 10:30 de la noche y Cana aún no se aparecía por su casa, teóricamente sería "temprano" sí fuese viernes o sábado y la chica estuviese en alguna fiesta con sus amigos y compañeros de clase, pero ese no era el caso, volvió a mirar el reloj que ahora marcaban las 10:35 pm de un ¡MARTES!; se sentiría tranquilo si su novia estuviese en una fiesta, en la casa de alguna de sus amigas e incluso algún amigo de la escuela que él conociera; ¡incluso metiéndose en problemas que mañana le casarán problemas en el instituto, ¡pero NO!, ella le había jurado que no se metería en ningún problema y no para que Gildarts estuviese orgulloso sino para que no se vieran en la necesidad de separarse; no estaba de fiesta, estaba haciendo un trabajo asignado por el profesor Zeref y estaba con tres compañeros de la escuela que él mismo conocía: Lucy Heartfilia, Gray Fullbuster y a uno que él deseaba moler personalmente a golpes, maldito perro de Bachus; el mismo Bachus que había intentado abusar de su novia cuando eran adolescentes y que tanto Gildarts como él querían ver unos cuantos metros bajo tierra.

Recordaba que tres semanas atrás al llegar a casa con la idea de ver de primera mano la tortura que Cana estaba pasando entre sus trabajos escolares que los demás profesores y él mismo habían decido darle a la chica para entregar ese viernes. Supo que algo estaba mal cuando al entrar al departamento que compartía con la chica y no encontrarla ni en la sala, el comedor o el pequeño estudio donde ambos solían trabajar, se dirigió a la recámara donde se encontró con ella ahogada en alcohol llorando abrazada de una almohada en medio de la cama, escena que no solo alerto a Laxus, sino que le partió el alma, y en menos de un segundo el hombre estaba arrodillado en la mullida cama junto a la chica que se rehusaba a verlo a la cara.

- ¡Cana! ¿Qué tienes? ¡Por Dios Cana, mírame! – Laxus era un hombre duro, desde que su padre lo abandonado para nunca más saber de él había construido un sólido y cruel carácter que solo dos personas habían logrado romper sin problemas y a las que permitía ver su lado más amable: su abuelo Makarov que había fallecido tres meses atrás y la chica que en esos momentos se encontraba sollozando entre sus brazos.

Cana se limitó a sustituir la almohada por el cuerpo de Laxus, al cual se aferró como si su vida dependiera de ello y él entendiendo que la joven solo necesitaba un hombro en el cual llorar dejo que se desahogara hasta el cansancio, y así para la media noche Laxus estaba colocando una taza de té frente a una cansada y ya sobria Cana.

- ¿Me vas a decir qué te pasó? ¿Acaso es Gildarts? ¿algún amigo tuyo? - preguntó el hombre preocupado, con la muerte de Makarov tan fresca y la pérdida de su madre a muy temprana edad rogaba por que Cana no tuviese que sufrir ahora la pérdida de su padre.

- No, no es eso Laxus; ¿recuerdas… a Bachus? - le dijo con voz queda, por su parte la mirada del rubio no pudo evitar oscurecerse, ¡Oh sí que recordaba a ese mal nacido! Aquel joven rebelde de cabello negro que cuando se alejo de Cana trató de ocupar su lugar como compañero de la chica; gracias a algo que aún desconocía Gildarts le había prácticamente exigido regresar a Inglaterra para solucionar las asperezas con Cana; la cual irónicamente había sido una discusión cuando días antes de partir a Japón para estudiar Ingeniería bioquímica en la que la joven de en ese entonces 13 años se había confesando en la que fue su primera borrachera a causa de él mismo. Aunque él sentía lo mismo no quería atar a la joven a una persona como él y la rechazó cruelmente diciendo que ella era demasiado inmadura como para poder estar con él llevando como resultado un gran cambio en la joven que se dedicó a ahogarse en alcohol y fiestas, acompañada de Bachus quien probablemente hubiese logrado abusar de ella en aquella fiesta de secundaria de no ser por que él había llegado a ese lugar con la esperanza de hablar con ella. Cabe mencionar que sus problemas se resolvieron esa noche aunque hablar había sido lo último que hicieron. Gildarts supo lo sucedido y envío a Cana al internado Fairy Tail, donde Laxus más tarde entraría como profesor, en Japón en el primer vuelo al día siguiente, alejándola de Bachus, quien había desaparecido del mapa sin dejar rastro.

- Claro que lo recuerdo – contesto en un gruñido

- Laxus… Bachus ha venido como parte de un programa de intercambio entre institutos; y está en mi clase.

- ¡Eso es imposible! – dijo encolerizado – yo tendría que estar enterad…

- Él mismo comentó que fue un convenio especial hecho entre los directores directamente, ningún profesor o alumno sería notificado por que él esta aquí con la misma misión que Lyon, el hermano de Gray, fue enviado al instituto Blue Pegasus, regresar con un informe del instituto para el comité escolar.

Después de aquellas palabras, ambos se sumieron en un profundo silencio, Cana observando a Laxus que había cerrado los ojos tratando de encontrar una solución al problema, y es que el detalle más grande era que Bachus podía revelar que él tenía una relación con Cana. El tren de sus pensamientos se vio interrumpido cuando sintió el gentil tacto de la mano de la joven sobre la suya mirándole con ojos llorosos amenazando a volver a caer en aquel estado de exasperación en el que la había encontrado; en un rápido movimientos Laxus se puso de pie, cargó a la chica estilo nupcial para después sentarse en el sillón más grande de la sala con Cana sentada en su regazo abrazándola contra su cuerpo.

- Te prometo, que no te va a molestar – dijo besando la frente de la joven al tiempo que acariciaba su espalda y ella acariciaba su pecho.

Para su buena o mala suerte, resultó que cuando se encontraron Bachus y él frente a frente no pareció reconocerle; Laxus agradeció mentalmente que aquella fatídica noche Bachus estuviera tan ebrio que solo recordaba a un hombre encolerizado alejándolo de Cana gritando que la chica era su novia y que si lo volvía a ver intentando algo con ella lo mataba. De aquello habían pasado poco más de tres semanas, solo tenía que soportar a Bachus hasta el viernes y entonces el exceso de estrés que la pobre Cana tenía encima y las locas ganas que él tenía de cometer homicidio se esfumarían.

Laxus lanzo un suspiro intentando relajarse ignorando el reloj, al levantar la vista vio una fotografía de ellos dos de pequeños, sonrío al recordar que aquella foto fue tomada el día que se conocieron cuando Gildarts llevó a Cana con su abuelo para presentarla; desde ese día habían sido unidos y Makarov se encargaba no solo de calmar la ira del celoso y sobreprotector padre que era Gildarts, sino que también en su debido momento había convencido al hombre para dar luz verde a su relación y a…

- ¡Estoy en casa! – escucho la cansada voz de Cana y cual resorte se levantó de la cama para recibir a la joven.

- ¡Cana! – dijo totalmente exasperado – Mira la hora que es, ¿por qué no me llamaste?

- También me alegro de verte, Laxus – contestó simplemente recostándose exhausta sobre el sofá más cercano y botando su mochila y otras pertenencias al piso.

- Hablo enserio Cana -

- Y yo también Laxus, pensé en hablarte pero la profesora Ur obligó a Gray a traerme a casa mientras que ella y Bachus llevaron a Lucy a su casa, ¿Qué querías que hiciera? – cuestiono mirándolo molesta – además, ¡Tú no eres mi padre o mi dueño para reclamarme la hora en que llego! Y si quieres culpar a alguien culpa a Zeref, ese trabajo no se podía hacer en un solo día, ¡Está loco! – dijo hundiendo más su cuerpo en el mueble.

- Sí tienes razón, Zeref puede ser desalmado cuando se lo propone – le dijo Laxus acercándose lentamente a donde la chica estaba – No, no soy tu padre, pero soy tu novio, estaba muy preocupado por ti y ahora que se que ese chico te trajo estoy sumamente celoso – dijo recostándose en el mueble sobre ella y apoderándose de sus labios – y que no se te olvide que tu eres mía, soy muy posesivo de mi cosas y me crispa los nervios el pensar que Gray o peor aún Bachus estaban contigo a tan altas horas de la noche.

- Tonto – respondió simplemente Cana devolviendo el abrazo obligando al mayor recargar su peso sobre ella. Enredados en aquel abrazo ambos se entregaron al sueño.

A la mañana siguiente, como era costumbre todos los días, Cana corría desesperada para llegar por su cuenta al instituto, mientras Laxus se encontraba sentado en la mesa del pequeño comedor del apartamento leyendo el periódico con una taza de café en la mano vistiendo solo un pantalón.

- Nos vemos más tarde Laxus - dijo la chica depositando un casto beso en la mejilla del hombre para después salir como cohete fuera del apartamento, Laxus rió divertido por dicha acción; no pasaron más de 10 minutos cuando escucho que tocaban desesperadamente la puerta, sonrió divertido pues se imaginaba Cana había olvidado alguna tarea… junto con las llaves del apartamento.

- ¿Y ahora que se te olvidó Ca-na? – el rostro de Laxus cambió a uno serio al reconocer a la persona frente a él que le miraba con el seño fruncido.

El día había pasado volando para Cana lleno de buenas noticias; en prime lugar solo necesitaba soportar un par de días más a Bachus y no tendría que volver a verle por el resto de su vida; en segundo, el profesor Zeref había dado dos trabajos con máxima calificación, el primero, perteneciente al equipo de Levy, su novio Gajeel, Natsu, novio de Lucy y Juvia, novia de Gray; y el segundo el de su equipo. No tenía clases con Laxus por lo que no había tenido oportunidad de hacerlo rabiar un poco en clase así que esperaba ansiosa terminara la clase de derecho de Zeref para poder ir a descansar a su casa y molestar a su novio.

El timbre que marcaba el final de la jornada del día sonó, y sin esperar mucho los alumnos comenzaron a salir fuera del salón.

- Alberona, Heartfilia – les llamo el profesor Zeref – esperen un momento, necesito me acompañen – dijo sin más y ambas chicas se miraron extrañadas.

Apenas el salón se vacío, siendo Natsu arrastrado por Gajeel y Gray pues no quería dejar a su novia sola, siguieron al profesor con rumbo a la oficina de la directora. Al entrar encontraron a la directora Mavis, y a los profesores Ur, Jerall, Erza, Elfman, Evergreen, Fried, Mirajane, Reedus y Bixlow, discutiendo acaloradamente con Laxus. El silencio se hizo cuando Zeref entró junto a Cana y Lucy, quienes miraban sin entender la situación; Laxus de inmediato palideció y comenzó a mover la cabeza de un lado a otro negando al tiempo que se colocaba frente a Cana y la abrazaba dándole la espalda al grupo de nada impactados profesores, evitando que así tuvieran contacto visual con ella.

- Les dije que yo les podía explicar todo, ¿Por qué han tenido que traerla aquí? – preguntó con molestia observando al grupo de profesores por sobre su hombro.

- Ella es parte del problema, profesor Laxus – dijo con severidad Ur

- ¿Y la señorita Heartfillia? – cuestiono tratando de, por lo menos, no involucrar a la joven en problemas ajenos.

- Si lo que dijo Gray es correcto, ella seguro ya conocía de su… situación entre la joven Alberona y usted, señor Drayer – contesto en el mismo tono severo Ur.

Ante el comentario Cana entendió la situación, habían sido descubiertos, se separo un poco del cuerpo de Laxus que intentaba protegerla y con tristeza acarició su rostro; ya no había marcha atrás y si habían de saber toda la verdad, lo enfrentarían de la forma como lo habían hecho desde que eran niños: juntos.

Los profesores miraban atentos a la pareja frente a ellos; Fried, Bislow y Evergreen se miraban entre ellos para tranquilizarse el uno al otro, conocían a Laxus desde que eran adolescentes y sabían por boca de él mismo que siempre había estado enamorado de una chica menor que él y que actualmente mantenían una relación pero jamás se imaginaron que esa chica fuera Cana.

Ur estaba por acercarse para separarlos cuando la directora Mavis la detuvo y con una simple mirada le pidió no interviniera, ya había hecho demasiado. Resulto que cuando Gray volvió de dejar a Cana comentó que la zona departamental donde vivía la chica era bastante acogedor y se veía en buen estado y que no entendía por que Lucy y ella habían dicho en la tarde que el lugar estaba en mal estado y prefirieron ir a trabajar en casa del Fullbuster; Bachus, que se quedaba con la familia de Lyon, comentó que cuando él era amigo de Cana en secundaria tampoco le permitía entrar a su casa ya que su padre solo permitía que entrara el misterioso novio de la chica al cual nunca conoció y sin tomarle mucha importancia se fue a dormir; el detalle sin embargo fue que Ur, la secretaria de la escuela, conocía los expedientes de cada maestro y alumno, se extraño al escuchar el comentario pues se suponía que la chica vivía en una casa del otro lado de la ciudad y la única persona que vivía en esos rumbos era nada más que Laxus Drayer; por un momento la mujer dudo, pues no quería armar un lio por algo que no era cierto, pero después de una serie de preguntas a su hijo menor sobre la vida de la chica además de ver a Cana salir por la mañana del edificio que se suponía era el departamento de Laxus Drayer, Troya ardió con el joven profesor dentro.

- Esto – dijo la directora Mavis – es un problema que no toleraré y que tampoco permitiré salga de esta habitación, por lo menos hasta que el Sr. Bachus regrese a su escuela de procedencia – sentenció la mujer - pero les advierto que los tres serán reprendi…

- Sólo yo directora – interrumpió Laxus separándose de su novia y enfrentando a los profesores.

- Cana esta por salir y no merece que por mi culpa al hacerle vivir conmigo no le permita graduarse, y Heartfilia no sabía nada al respecto - la mencionada negó con la cabeza repetidas veces antes las atentas y severas miradas de Cana y Laxus.

- Muy bien, en ese caso, profesor Drayer, en el momento en que el Sr. Bachus se retire, considérese despedido – dijo tranquilamente Mavis – pueden retirarse.

El camino a casa fue cargado de tristeza y en total silencio sin deshacer el agarre de sus manos; Lucy se había despedido de ellos agradeciendo que la protegieran y disculpándose por no poder hacer nada por ellos.

Cuando por fin ingresaron al departamento que compartían Laxus extendió los brazos recibiendo a una llorosa Cana que le pedía entre sollozos no la abandonara, y entre besos ahogados en lágrimas Laxus le juro que aunque ya no trabajara en el instituto él jamás la dejaría.

- Laxus… - susurró la joven mientras se removía aún dormida haciendo que la fina sábana se resbalara por su cuerpo dejando su espalda desnuda al descubierto; el rubio que estaba acostado junto a ella observándola dormir tomo su mano entre las suyas logrando que la chica se relajara al reconocer el tacto del hombre.

Una pequeña pero sincera sonrisa surco el rostro del rubio mientras acariciaba el cuerpo de la joven y la atraía a su pecho dejándose envolver por la sensación de sus cuerpos unidos piel contra piel; él era demasiado egoísta para apartarse de ella, así que decidió jugar su única carta…

El viernes llego en un abrir y cerrar de ojos, Bachus se despidió de los alumnos y profesores bastante contento, llevaba una buena crítica del instituto y había hecho buenos amigos; lo único que lamentaba era no haber podido hacer que Cana lo mirase aunque fuese una vez, era una lástima que estuviese enamorada de aquel rubio y seco profesor y esperaba sinceramente que algún día el tipo le hiciera caso sino siempre estaría él disponible para consolarla. Con ese pensamiento y una sonrisa burlona, Bachus abordo la camioneta que lo llevaría de regreso a su instituto.

Cuando los estudiantes se retiraron, solo Cana se quedo a mitad de la cancha con la mirada perdida hacia el cielo, justo en ese momento se acerco Laxus.

- Profesor Drayer – susurró ella con melancolía.

- Es Laxus, Cana, ya no soy tu maestro – contesto con cariño y algo de tristeza, pues parecía que aquella "última carta" no había salido bien – así que ahora soy simplemente tu novio y nadie puede decir nada.

Cana lo pensó un par de segundos antes de lanzarse hacía él envolviéndolo en un fuerte abrazo, como tratando de que el hombre no se desvaneciera.

- Ejem – se escuchó una voz tras de ellos, al girarse se encontraron con la profesora Ur – entiendo que quieran demostrar cariño pero absténganse a hacerlo solo en casa; profesor Drayer, la directora me pidió le dijera que los espera el lunes a primera hora para dejar en claro algunos puntos de la situación.

Laxus parpadeo un par de veces antes de sonreír triunfante y asentir; por su parte Cana alternaba la mirada entre los dos sin entender nada. Cuando Ur se alejó del lugar observo a Laxus interrogante, causando que su sonrisa burlona cambiara por una sincera.

- Veras Cana, creo que recuerdas que cuando Gildarts y Makarov te trajeron para acá te dieron a firmar varios papeles, ¿No es así? – La chica parpadeo un momento y asintió. Laxus se separo un poco de ella, metió la mano en el bolsillo y tomo la mano izquierda de la joven para colocar un pequeño objeto metálico que hizo que el corazón de la chica se acelerará.

- Previendo que pudiera pasar algo como esto, te hicieron firmar un acta… bastante particular – dijo Laxus mirando la sonrojada cara de la chica – te prometo que, cuando estemos listos para la ceremonia religiosa seré lo más cursi posible, pero por ahora debes saber que no me pueden despedir, por que cuando entraste al instituto… tu y yo ya estábamos casados – dijo con una sonrisa que Cana correspondió con lágrimas acumuladas para después volverse a lanzar a los brazos de su ahora esposo.

La directora sonrió leyendo el documento frente a ella, el cual consistía en el permiso de Gildarts Clive y Makarov Drayer para que Cana Alberona y Laxus Drayer contrajeran matrimonio cuando ella contaba con quince años y él veintiuno; todo en perfecto orden, así que sin más le pidió a Ur que avisara al joven matrimonio que al conocer su situación especial no había problema alguno en que el profesor permaneciera en la academia, pues no había infringido ninguna regla; sentado frente a ella estaba el padre de Cana, Gildarts Clive, observando con cierto enfado y alegría el abrazo y beso que su hija y yerno compartían junto a media cancha.

Al romper el beso, Laxus y Cana apoyaron sus frentes y sonrieron cálidamente, definitivamente no importaban los obstáculos, siempre serían ellos dos contra el mundo.

Bueno, solo por si tenían curiosidad, mientras Bachus fue enviado a Fairy Tail y Lyon a Blue Pegasus, Yukino participo en el intercambio siendo enviada a Mermaid Hers, Kagura a Sabertooth e Hibiki a Quatrum Cerberus XD

Jueves 18 de Abril

Día 4: AU