Hola Aquí les traigo otro capítulo

gracias a dark dragon Hades, Namikaze Rock, Naru-fan AVD y a sakuken por dejarme sus comentarios, eso me alegra mucho que alguien le guste mi historia y se tome la molestia de leer jejejeje

creo que voy a llorar de la alegría…snif snif

Capitulo 4

POV Hinata

Veo a la profesora, parada allí, si esa misma vieja amargada de la mañana, mi primer día y ya la odiaba; tenia la mirada hacia mí, y me veía con ojos de desprecio como si yo le hubiera hecho algo, y me detestase. Pero era mi primer día, de hecho hasta el día de hoy yo nunca pero nunca la había visto, este día era la primera vez.

-señorita ya le dije, en la mañana, que esto es una institución, creí que le quedo claro- me dijo, con una voz dura.

-sí, lo sé- digo mirándola a los ojos –si le entendí- le digo bajando la mirada, no quiero más problemas. Pero quiero responderle.

"No Hinata, van a llamar a tus padres si sigues así" me digo mentalmente, me muerdo el labio, para no decir nada más.

-los dos, se van a la dirección- dice dando se la vuelta, yo le sigo atrás, cuando siento que alguien me sostiene de la mano, y veo a Naruto.

Le sonrió –voy a estar bien- me suelto de su mano –pareces una niña que se preocupa por su novio- le digo, al ver sus ojos, me daban un sentimiento de culpa, pero en ese momento el me devuelve una sonrisa.

Camino detrás de la profesora y atrás mío esta aquel chico, se acerca a mí, no me gusta su presencia, ya que si no fuera por él yo no estaría en esta situación. Bueno al menos estrene la cancha nueva, rio internamente de solo pensarlo.

-¿estás feliz?- dice él susurrándome al oído, yo finjo como si no le escuche, y sigo como si nada –soy Kabuto, estoy en 2do A- vuelve a susurrarme

-Cómo si me importara- le digo, mirando la espalda de la profesora, mientras seguimos caminando

-eres ruda- le regreso a ver, y me siento alagada por el comentario

-soy Hinata - le digo, por fin

-voy a recordar ese nombre por siempre- dice sonriendo –eres la primera chica que me da una paliza-

-no eres él primer chico al que le golpeo- le digo, sin dejar de caminar, hasta que veo que la profesora se detiene, golpea la puerta, ella pasa. Paso un momento hasta que ella salió y dice:

-pasen-

Yo empiezo a caminar, y veo al señor que dio el discurso sentado detrás de un escritorio, donde tiene escrito Hiruzen Sarutobi, con letras negras sobre una placa dorada.

-tomen asiento- dice, veo que hay dos sillas delante, yo me siento primero, miro alrededor, las paredes son blancas, a un lado hay un armario, con mucho trofeos y fotos, no puedo distinguir de que es –puedes dejarnos Kurenai- dice, me siento que feliz de que la manden, esa profesora ya me tenía hasta la coronilla.

Kurenai, ese nombre, lo iba a escribir en una agenda para nunca olvidarlo, lo iba a marcar como la profesora que arruino mi primer día de clases. Sonrió de medio lado al ver que por fin se fue.

-la profesora Kurenai dice que ustedes dos estaban peleando- dice, mirándonos a mí y a Kabuto, el director se ve buena gente, pero a veces las apariencias engañan.

-si- digo, mientras asiento. Kabuto me mira

-¿Por qué?- miro a Kabuto, no sé qué decir, ya que es una razón ridícula, para empezar una pelea. Veo que Kabuto empieza abrir la boca para decir algo, pero enseguida la cierra –estamos en confianza- dice.

Quise responderle "si claro confianza" la confianza es algo, que no existe entre la persona que te va a juzgar, es como si un ladrón le tuviera confianza a la policía. No eso no es posible, el ladrón siempre se declara inocente pase lo que pase.

-porque…-digo, pero me quedo callada porque no se que mas decir. Kabuto alza una ceja. El director me presta toda la atención

-Hinata Hyuga- dice mi nombre, como si tratara de hacer memoria a algo –eres hija de Hiashi y prima de Neji Hyuga ¿cierto?- dice, mientras me examina; yo me limito a asentir con la cabeza –me gustaría saber porque la hija de Hiashi, se comporto de esa manera- dice, sonriendo –desde la inauguración-

-ella empezó- dice Kabuto, entonces me dio ganas de seguirle pegando. Pero entonces sentí como me ardían los puños y me dolía el ojo y el labio. Sarutobi mira a Kabuto.

-Kabuto, empieza a ver una carpeta- sin despegar los ojos de la carpeta dice –tu nunca has peleado, en ningún año- echa un vistazo a la otra carpeta que estaba alado –no puedo decir lo mismo de ti Hinata- esta era la cuarta vez que peleo en mis años de estudiante, digo mi cuarta porque las otras peleas que he tenido siempre han sido afuera del plantel –Hinata tu que tienes que decir al respecto- me dice, ya me estaba enojando esa actitud, si quería darme un castigo que lo haga ya.

-yo le golpee- dije afirmando lo que Kabuto había dicho antes, miro a Kabuto con el ceño fruncido por delator y traidor. Entonces me doy cuenta de cómo esta Kabuto. Tiene los dos ojos morados, de la nariz le sale sangre, el cachete esta rojo, y tiene roto el labio.

-Kabuto, ve a enfermería, de ti por ser tu primer antecedente solo lo marcaremos, y nada mas- dice indicándole que salga –mientras con usted señorita Hyuga tenemos que hablar- veo a Kabuto levantarse del asiento y abrir la puerta, y cerrarla atrás mío. Asiento mi codo en los brazos de la silla, y mi cabeza en mi mano, con fastidio.

Escucho el timbre, eso quiere decir que se termino el receso y yo como gran pendeja, desperdicie mi receso.

-¿quieres irte?- pregunta, como si le interesara mi respuesta

-me da igual- le digo mientras suspiro, la verdad es que no quiero ir, a clases, quisiera ir a enfermería ya me duele mucho el labio.

-bueno, si resolvemos este asunto rápido, iras a clases-

-¿Cómo lo resolveremos?- pregunto

-dime que paso- dice como si fuera lo más simple del mundo

-Kabuto, ya le dijo, yo le golpee- respondo

-pero ¿Por qué?- dice

-porque me dio la gana- digo, se que fue muy mal educado, estaba hablando con el director, no con cualquiera

-tu padre, también estudio aquí- dice, eso yo no me la sabia, y de verdad no me interesaba –y él siempre fue un alumno ejemplar, lo mismo Neji- dice mirándome, como diciéndome tu eres una basura

-usted sabe, a veces no es de tal palo tal astilla- digo, queriendo que la pare ya

-sí, ahora me convencí- se levanta y mira por la ventana. Quiero preguntar si ya me puedo ir, pero no me atrevo creo que me estoy aprovechando de mi buena suerte. –de castigo sabes que harás- dice sonriendo, y mirándome

-¿Qué?- pregunto dando gracias a que ya todo haya pasado, y no sea tan feo.

-hay una pared, aquí que necesita una mano de pintura, ya tenemos los materiales, pero no quien lo haga, este sábado vendrás a pintar- dice sonriendo, a la final bueno si era algo malo, pero solo era pintar una pared, sonrío.

-¿solo eso?- digo

-sí, ahora puedes retirarte, pero primero ve a enfermería, a que te curen ese labio- dice, mientras salgo de la oficina del director.

-por fin- dice Naruto, que estaba arrimado a una pared –ya me hice viejo, morí, volví a nacer y tu no salías- dice mirándome atentamente

-hmps- digo, como lo hacía Sasuke

-sonaste a ese tonto- dice Naruto, mientras camina junto a mí a la enfermería. -¿Cómo quedo él?- me pregunta

-peor que yo- digo sonriendo. Naruto ríe y dice:

-eso espero, porque ya le iba a dar sus buenos golpes, por haberte golpeado- eso me molesta, solo el simple hecho que quiera pelear por mí, por defenderme. Me saca de quicio.

-no necesito que me defiendas- digo, mirando el suelo –no necesito tu lastima-

-no es lástima- dice dándome una palmada en la espalda, entonces me doy cuenta que Neji tiene mi saco, y que mi camisa y falda están hecho un asco –los amigos siempre se ayudan- menciona

-es mi pelea, no la tuya- respondo, cada vez más furiosa –no te necesito para defenderme, siempre lo he hecho sola- respondo.

-bueno, no te exaltes, mejor vamos a que te vean ese ojo y el labio- sonríe.

Desde ahí estuvimos callados hasta llegar, aun estaba un poco resentida, porque Naruto no quiso ir a jugar conmigo, tal vez nada de eso hubiera pasado si él hubiera venido conmigo, es egoísta, bueno yo soy egoísta, no quiero que Naruto este con otra persona cuando yo lo necesito, se supone que es mi amigo; pero supongo que los amigos, no están siempre juntos, a veces necesitan alejarse del otro, a veces la vida no gira en torno a ellos. Entonces llego a la conclusión que necesito a alguien para remplazar a Naruto.

Veo enfermería, de seguro era un pequeño lastimado como para ir a la enfermería, asi que me paso de largo y prefiero ir a un baño.

-¿adónde vas?- pregunta Naruto

-al baño- digo, indiferente, a pocos pasos veo que dice baños, eso era lo bueno todo estaba señalado, para no perderse.

Entro al baño de chicas Naruto se queda afuera, me veo al espejo y me veo toda despeinada, con los pelos salidos de la cola, y sucios, mi blusa igual sucia, mi rostro mi ojos, esta rojo, no era la primera vez que lo veía así, mi labio veo que tiene sangre seca, entonces me echo agua, el agua esta helada, cojo un poco de papel, lo mojo y con eso me limpio el labio, esta hinchado. Suelto una carcajada viendo, como soy, me limpio las mejillas, ya que están sucias de la tierra, me recogió bien el pelo en la coleta, y sacudo un poco el uniforme, y salgo donde esta Naruto.

-¿Qué te dijo el director?- pregunto supongo que para romper el hielo, mientras caminábamos hacia, nuestro salón de clases

-tengo que venir a pintar un muro- le digo, cansada.

-¿te puedo ayudar?- me pregunta, pero esa pregunta me encanto que me la hiciera, yo le muestro una de mis mejores sonrisas.

-claro- digo, feliz de pensar que no voy a estar sola –veras que ya no hay marcha atrás- le digo asegurándome que Naruto cumpla.

-sí, sí, si- dice riendo -deberías ver tu cara-

-primero deberías ver la tuya, antes de fijarte en la mía- digo riendo

-al menos, no estoy golpeado- yo empiezo a reír ya que no se me ocurre que mas decirle.

-me veo muy mal- atino a decir por fin

Llegamos a nuestra clase, pero la verdad es que tengo mucha pereza de entrar y sentarme a escuchar lo que tengan que decirme, Naruto está a punto de abrir la puerta, lo sostengo de la mano.

-no quiero entrar a clases- susurro, por si acaso se escuche, Naruto levanta la ceja.

-¿quieres mas castigos?- dice, como si él fuera el racional entre los dos; empiezo a jugar con mis dedos.

-no- digo con voz baja

-entonces entremos- dice golpeando la puerta, para mi sorpresa veo a esa profesora a margada, Dios ¿Por qué tenía que estar donde yo estaba?, era un castigo o algo.

-¿puedo pasar?- dice Naruto

-¿Qué hacia afuera?- pregunta

-estaba con mi amiga, en la enfermería- miente, bueno no es tan mentira, el me iba a llevar allá, pero yo no quise.

-pasa- le dice, yo entro igual que Naruto –señorita espere, su amigo puede pasar más a usted no le he dicho que pase- me enojo a tal punto que siento que me arde la cara, que me arde el estomago, siento que me va a dar una gastritis.

-bueno- digo saliendo de la clase, al cabo que no quería entrar, y cierro la puerta antes que me diga nada.

Si como dije antes no quería entrar a clases y si ella no me dejo entrar, era problema de ella, aunque se me ocurrió, una brillante idea, salí corriendo a la oficina del director, una vez allí, golpee, esperando que él salga.

-Pase- dice, yo entro, y lo veo escribiendo unos papeles.

-disculpe- digo, mirándolo con tristeza, como si quisiera llorar

-¿Qué sucede Hinata?- dice

-no me dejan entrar a clases por haber llegado tarde- digo, mientras dejo escapar lagrimas.

-tranquila, voy a hablar con el profesor- dice levantándose

-no es profesor, es la profesora Kurenai- digo mientras sollozo

-vamos, yo hare que te dejan entrar- dice mientras camina conmigo hacia la puerta.

Quiero reírme, gozarme si es necesario, pero me salió excelente la actuación, no sabía esos dotes artísticos míos.

Llegando al salón de clases, el director golpea la puerta y abre Kurenai, quiero sonreírle y reírme en la cara de ella, pero no puedo, porque allí está el director.

-Kurenai, ¿Por qué no deja entrar a clases a la señorita?- reclama Sarutobi –ella estaba en mi oficina, usted mismo la llevo allí- dijo, el director, ella me mira con furia, pero no dice nada, pero yo no quería una profesora que me odie.

-pase- me dice Kurenai, al pasar a lado de Kurenai sonrío, pero fue una sonrisa, rápida, que tal vez ni se dio cuenta, paso a sentarme.

Así trascurrió el primer día de clases, la sirena suena, marcando que ya es hora de salida, me siento emocionada porque por fin se acabo. Es curioso, porque las cosas siempre son así, cuando tienes algo ya no lo quieres ¿Por qué las personas somos así?, tal vez esa pregunta nunca tenga respuesta, o algún día la encontrare.

-Hyuga, Namikaze- nos llama Kurenai, ya se me hacía que este día no podía empeorar –sus, 300 veces- dice, entonces lo recordé, no podía ser, lo había olvidado por completo. Naruto empieza a buscar en la maleta, entonces siento como ya mismo me va a dar un paro cardiaco. ¿Naruto Namikaze, iba a presentar la tarea?, claro eso era lo que él estaba escribiendo durante toda la ultima hora.

Se me viene a la mente, cuando Josh en el programa de televisión Drake y Josh, finge un ataque cardiaco, para que no le den la multa ya que Drake había escuchado, que un señor, se salvo de ir a la cárcel o una vaina parecida. Naruto en realidad era un idiota, ese bobo, se había quedado haciendo él solo, sin decírmelo, como si yo no importara.

-bien Namikaze, te pondré una nota extra, por haber cumplido la tarea- dice sonriendo, en realidad no entendía porque era amargada, cuando sonreía, era realmente hermosa. Luego me mira, con una mirada nada amable -¿tu tarea?- me pregunta, estirando la mano. Siento que me da un tic en el ojo, hasta que tomo aire y digo:

-lo olvide- agacho la mirada -¿le puedo presentar mañana?- pregunto, a ver si me podía salvar de algún modo.

-pero ya no 300 sino 500, pero mientras tanto así como Namikaze tuvo su calificación buena por haber cumplido, tu tendrás tu primer 0- ¿Cómo era eso posible? Yo tenía 0 y Naruto tenía buena nota –si cumples te lo borrare, pero no tendrás ninguna calificación extra- dice, mientras se levanta y se va –por cierto, tienen que limpiar este curso, ya deberían empezar- veo como la bruja, sale del curso y nos deja solo a Naruto y a mí, voy a la puerta a esperar que se haya alejado y cuando veo que se pierde en el pasillo.

-¡NARUTO NAMIKAZE UZUMAKI!- grito, estoy muy enojada, por cómo se está comportando Naruto.

-lo siento- dice –creí que como siempre eres tú, la que haces las cosas esta vez también las ibas hacer- dice, sonriendo, y rascándose la cabeza

-ya nada- respondo, sentándome en una banca –como recompensa de lo que hiciste tendrás que limpiar este curso solo- le digo, levantándome y cogiendo mi mochila y saliendo del curso.

Cerré la puerta apenas salí, para no escucharlo, y empiezo a caminar, hacia la salida, camino por un largo tiempo, hasta que llego a la estación. Me siento sola, de hecho esta era la primera vez que regresaba sola a casa, nunca antes, siempre nos habíamos esperado. Llego a la parada del bus, el bus todavía no llegaba, cuando el bus llegan, me subo y paso el ticket. No quiero sentarme, así que me cojo del tubo. Cuando veo que ya es mi parada, apretó el botón para que el conductor sepa que allí me bajo; para, abre las puertas y me bajo, camino lentamente hacia mi casa, la verdad es que no tengo mucho apuro, aparte que tengo un ojo rojo que capaz y ahorita ya esta morado y un labio roto.

Mi madre me iba a retar, lo sé, mi padre lo mismo capaz que hasta me castigaban, eso era para completar un excelente día. Sonrió ante mi propio sarcasmo.

Entro a mi casa, no digo nada para que noten que entre.

-Hinata, toma tu saco- Neji me hace brincar, y lo veo allí parado tendiéndome el saco

-gracias- le digo mientras cojo el saco bruscamente.

-¿Qué te pasa?- pregunta

-bueno, me golpearon, me castigaron, me saque cero, estoy cansada y aparte tengo muchos deberes- digo fastidiada de todo

-tu empezaste- me dice Neji, riendo , empieza a caminar –deberías bañarte, y lavar tu ropa, y maquillarte un poco- se dirige al comedor y yo me quedo parada allí en la entrada.

Empiezo a caminar hacia mi cuarto cuando siento que mi estomago me gruñe, tenía que comer, no había comido en todo el santo día.

Neji había mencionado, que era mi culpa, como lo dijo Kabuto; ¿era mi culpa que Kabuto me haya dicho que no puedo jugar? ¿era mi culpa que él me hubiera ofendido? No para nada eso no era mi culpa, tal vez el pegarle si era mi culpa. Por supuesto un ser pensante se hubiera callado y demostrado en la cancha que si puedo jugar, pero no, yo no soy un ser tan pensante, nunca lo he sido ni lo seré, o tal vez en un universo donde los peces vuelen y las aves naden, yo sería una persona pensante.

Entro a mi cuarto, veo esas estúpidas paredes rosadas (mi mama no me deja cambiar de color, bueno la verdad no tengo nada en contra del rosado, pero un pared rosada, no me va bien y mucho menos cuando hay posters de mi equipo de futbol favorito e igual de básquet, mi grupo de música) me acuesto en la cama, pero entonces me acuerdo que estoy toda sucia, así que me levanto y voy al baño, entro y me empiezo a desamarrar los zapatos, a quitarme las medias, la camisa, la falda, soltarme el pelo, mi bra, y me meto, si me meto con todo y bragas. Pero no me la iba a sacar, hasta que este mojada, me encantaba sacármela en la tina.

Cuando acabo de darme un baño, me pongo lo primero que encuentro, una camiseta holgada morada, y un pantalón azul, así mismo holgado, no me pongo ni medias, ni zapatos. Me siento en mi peinadora, y me veo al espejo, mi ojo derecho estaba efectivamente morado, y mi labio estaba partido, me pongo vaselina haber si con eso se quita.

En el ojo me pongo base, gracias a dios mi mama, me sabia dar ese tipo de cosas a pesar de que yo no las usara, me agarro dos coletas a los lados y bajo lo más rápido que puedo a almorzar.

-¿Cómo te fue tu primer día?- dice Hanabi, que está sentada en la mesa, mirando la comida.

-bien- digo, sonriendo, me doy cuenta que no quiere comer -¿no te gusta?-

-no- la empleada, me sirve, veo que es sopa de vegetales, la verdad es que ni a mí me gusta; yo también sonrió –qué más da, nos toca comer- veo que de la sopa sale humo, y empiezo a soplar.

Mi hermana Hanabi, es 5 años menor a mí, ella cumple años el 27 de marzo, tiene el cabello negro, largo y lacio, unos ojos color perla como los míos, pequeña, dulce y la esperanza de papa. Papa siempre dice que quiere que Hanabi se haga cargo de la empresa cuando ella, se gradué, en mi ni lo piensa.

-es raro verte aquí- dice, me olvidaba mencionar que también siempre dice lo que piensa, aunque sus comentarios sean hirientes, en este caso por supuesto que no me hirió.

-¿es raro que este en mi casa?- digo, metiéndome una cucharada en la boca, trato de no masticar, para no sentir el sabor de esas cosas en mi boca.

-sí, pasas todo el día con tu novio- dice, ese comentario viniendo de mi hermana me sonroja

-¿Naruto?- pregunto

-sí, el chico rubio- dice, tomando un sorbo de zumo de naranja, veo que la jarra de zumo está del lado de ella así que le estiro mi vaso y digo:

-ponme porfa- ella hace caso a lo que le digo, y me vuelve a pasar el vaso –gracias-

-de nada- dice pegando una mirada a su sopa, otra vez –el chico rubio- siento que me atoro

-él es mi mejor amigo- le digo, mientras trago bien los alimentos

-¿Por qué no estás con él?- dice mientras se mete a la boca una cucharada de caldo

-porque se quedo en el colegio- digo, tomando un poco de zumo

-lastima, le hubieras esperado- dice, mientras doy otra cucharada, siento como un brócoli, va pasándome por la garganta –y te hubieras salvado de esta comida- yo suspiro

-supongo que sí, pero ya nada- digo, comiendo lo más rápido que puedo para ir hacer ese maldito deber.

No era justo, si había algo que odiaba era que manden deberes los primeros días de clases, no respetan que uno recién se está adaptando al cole, aun no era hora para los deberes, pero esa vieja.

Me termino por fin mi sopa, y me levanto de la mesa, veo que mi hermana solo va hasta la mitad, me rio por ella.

-gracias por la comida- digo tomándome todo mi vaso de zumo, poniéndome otro y saliendo del comedor.

Subo a mi cuarto, muy rápido saco mi cuaderno y me pongo a escribir, si alguna vez había escuchado la expresión "escribí tanto hasta que mi dedo sangro" realmente ahora la creía, no sé cuánto tiempo escribí, pero ya sentía que me salía musculo en el dedo y en el brazo. Escribí y escribí , sin parar hasta que vi, que el reloj marcaba las 18 horas, entonces tomo el teléfono y marco a la casa de Naruto.

-Aló buenas tardes- escucho la voz de Kushina

-hola ma, ¿Cómo esta?- le pregunto

-bien gracias, ¿Cómo te fue tu primer día?- la misma pregunta que la mayoría de gente hacía.

-bien- miento –disculpe ¿está Naruto?-

-no, aun no llega- dice, con voz preocupada

-es que se quedo castigado- digo, para que se tranquilice –no se preocupe, voy a llamarle al celular- digo

-gracias-

-chau, ma- con eso cuelgo el teléfono, cojo mi celular y marco rápidamente, pero nadie me contesta, vuelvo a llamar.

-hola- escucho decir a Naruto

-¿Por qué no estás en tu casa tonto?- le digo, ríe, Naruto no podía ser más tonto

-estoy dejando en la casa a Shion- entonces, siento, como si todo mi mundo se desmorona, me siento mal, siento un dolor en el pecho, no sé que responder, no sé qué pensar, ya nada importa. Me doy fuerzas para que parezca que nada paso.

-bueno, tu mama está preocupada por ti, nos vemos en el cole- digo esto y cuelgo, el teléfono no quiero escucharlo más. Siento como lagrimas caen de mis ojos. Pero ¿Por qué?.

Bueno… hasta aquí va este cap…

Espero que les guste...prometo darle más vida en el próximo

Bye