-Capítulo 4-
Downing Street

Al final alcanzamos la residencia de la Primer Ministra. El Doctor se identificó ante el agente y el comunicó a la Primer Ministra. Nos hicieron esperar unos diez minutos, pero enseguida salió por la puerta y nos recibió junto a su secretario personal, el Home Office y el Jefe de Scotland Yard. Nos acompañaron al interior y nos llevaron a un sala donde nos sirvieron el te. El Jefe de Scotland Yard se quedó mirando al Doctor mientras revolvía su te con una cucharita, entonces le dirigió unas palabras:

-Doctor, es un placer contar con usted una vez más para resolver este conflicto de Estado. Las fuerzas alienígenas vuelven a amenazar la estabilidad y seguridad del reino. Usted es nuestra mejor baza para resolver conflictos de este calibre-

-Ya hemos tenido una bienvenida en el Coffee Shop de A Series of Unfortunate Events. Un Dalek nos quiso saludar.

-Esos malditos Daleks -Dijo el Home Office -Son últimamente una plaga, no sabemos por dónde acceden al planeta. Afortunadamente hemos podido controlarlos con aquellos neutralizadores que nos dispuso. Han sido de gran utilidad.

Caballeros -La Primera Ministra dijo - es importante que nos centremos en el motivo de este encuentro ¿Mr. Johnson sería tan amable de explicar al Doctor el último informe de nuestros agentes de seguridad nacional?

Sí, Primera Ministra como usted crea conveniente -El Home Office Mr. Johnson sacó una carpeta lleno de documentos-Este informe lo ha estado elaborando nuestra agentes desde que detectamos la presencia activa alienígena. Al principio solo ha mostrado presencia algún Dalek que ha provocado algunos problemas en la ciudad. Pero hará un par de semanas, uno de nuestros agentes interceptó una comunicación por radio entre Daleks y Cybermen. Al parecer han forjado una alianza entre Daleks, Cybermen y Sontarans… sus eternos enemigos. Han descubierto entre ellos que solos son incapaces de acabar con usted. Por ello han decidido unirse para tenderle una trampa mortal. Saben que usted está muy ligado al Planeta Tierra y la Raza Humana, y están preparando un arma mortal para exterminar el planeta con el objetivo de dejarlo indefenso. Pero el verdadero objetivo es usted, a nosotros nos utilizarán como cebo. Nuestros analistas han concluido con los datos que el lugar más probable para iniciar el ataque será la ciudad de Londres y es por ello, que le hemos convocado. Doctor, la Tierra vuelve a estar en peligro y solo usted puede detener a la maldad de estos alienígenas.

-Interesante…interesante… interesante. Por cierto Primera Ministra, este te que nos ha servido es realmente delicioso.

-Muchas gracias Doctor ¿Qué piensa del asunto?

-No es la primera vez que los Daleks, Cybermen y Sontarans se alían para acabar conmigo y con el Planeta Tierra. Es sorprendente lo que llegan a ser de insistentes con este fin ¿Puedo tomar una de esas galletitas?

-Tome Doctor ¿Qué cree que deberíamos hacer?

-Creo que lo primero sería ir al Seguridad Nacional y empezar a comprobar con sus equipos a ver si se puede detectar por dónde vendría el ataque. Quizás necesite algunas reformas que puedo aportar.

-Mr. McGonigal -la Primer Ministra mirando al Jefe de Scotland Yard-sería tan amable de acompañar al Doctor y asistirle en todo lo que necesite.

-Será un honor Primera Ministra.

-Caballeros, esto es un asunto crucial en el futuro del Planeta Tierra. Entiendo que ustedes se hacen cargo de la dimensión y la gravedad de este asunto. Así que les ruego que dediquen todo su esfuerzo y prioridades al mismo. No escatimen en recursos, asumo toda la responsabilidad. Ahora les pido que me disculpen, tengo otros asuntos de estado de los cuales debo centrar mi atención y creo que ustedes ya saben cuál es su obligación. Les deseo un buen día y les ruego encarecidamente que me mantengan informada de cualquier dato relevante. Caballeros.

-Primera Ministra, Doctor, Jefe de Scotland Yard, señorita… ha sido un placer.

-Primera Ministra y Home Office, un placer. Por favor Doctor y señorita ¿serían tan amables de acompañarme?

-Primera Ministra, Home Office… no se preocupen que sabré resolver esta crisis jejeje.

-Eso esperamos de usted, Doctor, por Dios, por Inglaterra y por la Reina. Eso esperamos de usted.

-Pues nada, jeje, pongámonos manos a la obra. No hay un segundo que perder.

Cuando salimos de la casa de la Primera Ministra, el Doctor se acercó a mi con una sonrisa y entonces me susurró a la oreja:

-Necesito que me hagas un favor, me vendría muy bien que te acercases a la Tardis y me trajeses una caja cúbica que se encuentra sobre la cónsola. Lo voy a necesitar ¿Podrías hacerme ese favor?

-Claro que sí Doctor -Le contesté -y ¿cómo nos encontramos más adelante?

-Ya lo soluciono -El Doctor se dirigió al Jefe de Scotland Yard -Le rogaría que me hiciera otro favor. Una vez lleguemos a la destinación, ¿podría llevar a mi acompañante a Westminster? Necesito una herramienta de suma importancia y allí se encuentra la Tardis.

-Ningún problema Doctor, la acompañaré y la traeré de regreso a Seguridad Nacional.

-Perfecto, jejejeje.