High School DxD.

No tengo los derechos de High School DxD. Ni sus personajes ni las novelas ligeras, ni anime y manga...

"tengo que salir" personaje hablando

Todo se fue a la mierda, personaje pensando.

[a veces no puedes con todos] Ddraig o Albion Hablando a todo el mundo

{mala suerte compañero} Ddraig hablando con Issei.

Cap 4

Habían pasado tres meses desde la visita que hicieron al lago. Issei, se dio cuenta que había una niña de pelo blanco, con ojos de color miel, que lo estaba siguiendo fuera de horario de clases. Si pudiera identificarla de alguna manera era una gata. Era Koneko la niña que todavía no ingresaba a la escuela, él había hablado con Sona de ese evento; le recomendó que todavía usara el brazalete por seguridad.

Era el momento de break del almuerzo. Se encontraba almorzando un bento que su madre le había hecho, estaba solo sin sus dos amigos. Aunque se encontraba discutiendo con su pasajero, y tratando de aclarar la situaciones que tuvo ese fin de semana en el lago y las posteriores que tuvo.

En serio, no sé en que estaban pensando las chicas al salir en bikini. Y lo que es peor, después de ese día he tenido sueños malditamente eróticos con todas y cada una de ellas. Escucho al dragón como se reía alegremente {deberías sentirte afortunado. Los dos idiotas matarían por estar en tu lugar} jajaja, vete a la mierda, lagarto. En serio, ¿tenías que mostrarme a cada chica de una manera tan sensual casi bordeando lo erótico?. {no me eches la culpa, todos esos sueños son tuyos, es imposible para mi hacer algo como eso. Además, no me he metido en las relaciones que han tenido mis portadores y menos lo voy hacer con un adolescente hormonal que esconde muy bien esas reacciones... apenas} a veces te odio, Ddraig. Podía sentir casi al 100 %, que el dragón estaba sonriendo de manera sardónica. Además, Momo y Reya, no hacen nada para aplacar mis sensaciones, estoy seguro que quieren hacerme caer. Si no fuera porque me prometí a mí mismo que quiero hacer a Sona mi novia primero que todo. {¿en serio?, oh vamos niño, tienes más posibilidades con la albina que con tu cubito de hielo} oh vamos, dame algo de crédito. Creo que dentro de algunas semanas más estaré en condiciones de pedirle una cita a Sona. {¿sabes que eres un demonio, verdad?} si... a que viene la pregunta {¿sabes que las tasa de natalidad son bajas?} insisto, ¿cuál es el punto? {una palabra... Harem} Issei, se llevó la comida a la boca, pensando lo que le dijo el dragón hasta que le llego la respuesta rápidamente... a veces te odio, maldita lagartija voladora. Siguió comiendo, mientras escuchaba en su cabeza como el dragón se reía de manera estrepitosa.

"¿puedo sentarme aquí?" La voz de aquella chica, le hizo girar la cabeza. Allí frente a él estaban las dos grandes one-samas de todo el instituto. La que había hablado era Rias Gremory. Él sabía muy bien quien era ella, no estaba seguro que le había dicho Sona a su amiga Rias con respecto a él.

"claro sempai, siéntese" la vio sentarse y su acompañante Akeno se sentó al lado de ella.

"por favor dime Rias"

"ehh, no creo que sea adecuado, Gremory-san..." Vio como hizo un leve gesto de disgusto.

"está bien, dime una cosa, Hyuodou-san. ¿estás en algún club?" Issei, estrecho levemente los ojos.

"no"

"¿te interesaría unirte a mi club?, se llama club de investigación de lo oculto. Eh ¿qué dices?" Issei guardo silencio unos segundos

"puedo preguntar ¿cuáles son los objetivos y que actividades hacen en ese club?"

"bueno, son algo largas de explicar, pero me gustaría que al final de las clases fueras a la sede mi club y allí puedo explicarte con más calma todo. ¿lo harás?"

"está bien, iré después de clases. ¿Dónde queda el club?"

"esta en el edifico antiguo detrás del edificio principal"

"está bien. Iré allí en la tarde" Issei vio la sonrisa de la chica, era una grande y llena de energía. Como si quisiera abarcar todo lo que tiene. Era una personalidad muy atrayente y muy extrovertida.

Rias y Akeno. Caminaban a clases de manera tranquila, pero sus mentes era un revoltijo de cosas.

"Akeno, quiero que todos estén en la oficina cuando ese chico llegue"

"sí Buchou. Me pregunto ¿cómo lo hace?"

"tú también te diste cuenta"

"sí, es como si fuera invisible. Algo no va en ese cuadro que estoy viendo"

"además los rumores que tiene muy buenas relaciones con la nobleza de Sona, me hace sospechar más de el"

"crees que sea un demonio de clase satán, capaz de reprimir su aura"

"no, a la distancia que nos encontrábamos deberíamos haber sentido algo. No importa que, algo se debería hacer sentido..."

Issei, se encontraba escribiendo como loco un mensaje de texto para Sona.

"Kaicho... Rias Gremory, está hilando conjeturas rápido. Me acaba de invitar a su oficina hoy día después de clases. No podía rechazarlo sin sonar demasiado grosero. ¿Cómo quieres manejar ese asunto? O ¿quieres que lo maneje yo?"

Sona estaba sentada en su escritorio revisando formularios, escucho el timbre de su celular, lo vio y era un mensaje de su peón. Al leerlo, comenzó a teclear su respuesta.

"Tsubaki, necesito que tú y las chicas vayamos donde Rias, al terminar las clases. Avísale a las demás. Dejare que Ise-kun le avise a Meguri-san"

Issei, iba caminado rumbo a su sala de clases y sintió la vibración de su celular.

"Ise-kun, necesito que le avises a Meguri-san que nos reuniremos todos en mi oficina antes de ir donde Rias. Necesito que le digas que no importa lo que vaya a suceder en esa oficina, ella no tiene que hacer nada yo misma manejare la situación. Eso te incluye a ti, así que no hagas nada precipitado. Déjame manejar a mí la situación" Issei escribió un mensaje rápido.

"¿acaso su personalidad enojada es igual de caótica y destructiva como su poder?"

Issei, estaba llegando a la sala de Tomoe, cuando le llego la respuesta. "si". Levanto la vista y le lanzo una mirada a su amiga demonio. Con un gesto le dijo se acercará a él, vio como ella se levantaba feliz y se iba corriendo hacia él y se arrojó a sus brazos y se abrazó con fuerzas.

"necesito que me escuches..." Tomoe escuchaba lo que decía su amigo, decir que estaba preocupada era decir poco. Sintió como el chico la apretaba un poco y le decía.

"Kaicho, se encarga de todo. Así que no hay que preocuparse. Relájate." Después de eso, dejo a su amiga que volviera a su sala, podía escuchar como las compañeras de ellas le decían cosas del estilo, que está muy apegada a Hyoudou y que son novios, etc. El lanzo un suspiro cansado, caminando a su sala. Le quedaban unas dos horas de clases. Durante todo ese tiempo estuvo pensando en lo que podría significar esa reunión. El tiempo había pasado demasiado rápido para él. Sus dos pervertidos amigos se habían despedido de él, guardo sus pertenencias y camino de manera rápida hacia donde la sala de consejo estudiantil, trato de evitar los encuentros con los otros demonios. Al llegar cerca de la puerta, golpeo con su mano una vez, la que abrió la puerta fue Yura, le dio un leve cabeceo de saludos, entrando a la sala de manera tranquila. Allí frente a su escritorio se encontraba ella sentada en su silla. Se notaba que estaba terminando su trabajo, Tsubaki recibía los últimos informes de ella firmados y listos. El cómo siempre se dirigió hacia su lugar favorito; hacia una pared apoyaba su espalda contra esta, con las manos metidas en los bolsillos de sus pantalones, y con su rodilla izquierda flexionada apoyando el respectivo pie en la pared. Su mirada era tranquila y sin deje de nerviosismo. Tsubaki, miraba las acciones del peón de su grupo, no podía entender como ese chico, no volvía loca a su rey; la actitud, la forma de vestirse que era muy desordenada para los parámetros del consejo estudiantil, es decir camisa y chaqueta reglamentarias abiertas completamente, mostrando su camiseta roja, pantalones reglamentarios y las zapatillas deportivas blancas con azul. todo ese conjunto no cuadraba con ella de lo que se debería ser "correcto", sin embargo, el mismo le desarmo todo su argumento, con palabras "no pertenezco al consejo estudiantil y mis calificaciones son más que suficiente para decir que la inteligencia va más allá de cómo me visto". Ella iba replicar, pero luego se dio cuenta que no hallo ningún argumento válido para contrarrestarlo.

"bien, ahora que estamos acá. No podemos seguir ocultando a Issei-san de Rias" todas las chicas miraban al castaño, este contestaba contando todo lo que le dijo Rias y como había visto a Koneko, la torre de Rias espiándolo.

"Kaicho. ¿es posible que Rias-sama se enoje porque le quito una pieza valiosa para ella?" Pregunto la vice-presidenta. A la mención de que él era una pieza valiosa para la pelirroja le llamo la atención. Las situaciones y preguntas empezaron a correr por su mente.

"no. Ella no sabía nada de Issei-san. Además, si no fuera porque el mismo se presentó delante de mí, yo tampoco me hubiera dado cuenta que tenía al sekiryuutei al frente mío" respondió Sona.

"Kaicho, perdóneme mi intromisión, pero me siento siendo utilizado aquí. ¿Podemos jugar al Si - no?" Sona sonreía de manera sutil, amaba ese juego de su peón; solo su reina se daba cuenta de la verdadera naturaleza de ese juego. Además, admiraba la tremenda información que su peón manejaba; aún se preguntaba como diablos él tenía toda esa información en su cabeza. Las otras chicas, no sabían cómo manejar ese tipo de situaciones, que terminaba con ellas vueltas locas y mareadas con la información que escuchaban.

"está bien, juguemos"

"¿el valor que tengo para ella, es personal?"

"no"

"¿apuesta?"

"casi. Pero no"

"¿matrimonio forzado?"

"si" Tsubaki, admiraba la rapidez con la que llegaba a esa conjeturas.

"¿Cuándo?"

"próximo año"

"¿y Ud, kaicho?" La temperatura de la habitación bajo unos grados. Todas las chicas podían ver al único hombre, apretando los puños de manera agresiva. Sona solo podía decir la verdad.

"yo misma logre, sacarme de esa pesadilla. Sin embargo no significa que los ancianos vayan a dejarme tranquila. Estoy segura que están buscando un pretendiente para mi"

"¿odias esa sensación de sentirte como una moneda?"

"sí, la aborrezco" las chicas vieron una verdadera cara de enojo de su líder, algunas se echaron para atrás como evitando la mirada de odio.

"tu sociedad demoniaca, apesta..."

"eso no lo voy a discutir"

"gracias Kaicho."

"de nada Issei-san". Las cuatro chicas restantes parpadeaban como búhos, Sona al mirar a las chicas, se reía mentalmente, ya que era gracioso ver las caras de ellas.

"bien, ¿puedo dar mi opinión, de cómo podríamos manejar esa situación?"

"claro, sorpréndeme"

"bien. Creo que mi mera presencia será una incógnita para Rias-sama. Sin embargo, no puedo presentarme, así como así. Y menos socavar la autoridad de Kaicho. Así que lo mejor será que Kaicho, hable con ella para apaciguar los ánimos. No creo que ella sea tan loca, para pasar a llevar un deseo personal que yo mismo elegí a Kaicho. Eso no entra en los acuerdos que Uds. acordaron cuando encontraban a un usuario de Sacred gear. Asi que nos va ir bien."

"Kaicho, ¿es posible que Rias-sama, exija a Ise-kun, ya que supuestamente yo fui la última en unirme a ud?"

" No Meguri-san. No creo que eso suceda. Además, Issei-san está en lo correcto. Rias no puede pedirme a Issei-san"

"Bien, entonces tendremos que ir todos allá" dijo Tsubaki.

Rias Gremory se enorgullecía de ser ella misma, la ausencia de seres humanos con Scared gear la preocupaba, era algo no menor; necesitaba con urgencia sacarse a su prometido que en términos simples la veía a ella como un trofeo mujer y eso lo aborrecía. Quizás la presencia del chico llamado Issei Hyoudou la intrigaba como nunca, más cuando parecía ser invisible para ella y su nobleza. No podía explicarlo, las relaciones que tenían las chicas del consejo Estudiantil con él, la hacían sospechar de él de sobremanera; más cuando su amiga Sona no le había informado nada él. El golpe en la puerta de aquella habitación le iba permitir aclarar dudas y sobre todo sacarse la espina de ese chico.

Rias no estaba preparada para lo que veía, la primera en entrar era su amiga Sona, detrás toda su nobleza y terminando el chico de la pregunta del millón de dólares. Todas las miradas estaban dirigidas al chico nuevo. Sona se sentó en unos de los sofás y todos los demás se pararon detrás de ella, incluso el chico en cuestión se apoyó contra la muralla de manera desinteresada, ella se levantó y se sentó al frente de ella, detrás de ella se pusieron los otros.

"Hola Rias. He venido hablar contigo de un tema que me compete a mi" Rias se sorprende por lo que dijo su amiga, dirigía una mirada al chico mencionado. "Y por lo que puedo ver te estás preguntando quién es este chico"

"Dime Sona, ¿Qué está sucediendo aquí?"

"La verdad Rias quiero que dejes de ver a mi peón, él es mío. Y la forma de cómo lo obtuve, fue de una manera un poco ortodoxa" Rias frunció el ceño

"Explica"

"La verdad es que él se presentó delante de mí exigiendo que lo dejara ser parte de mi nobleza. Al principio me hizo dudar, ya que pensaba que era un pervertido que lo único que quería era estar rodeado de chicas lindas" auch, ese fue un golpe bajo Kaicho. {Estuvo cerca…} cállate. "Luego me di cuenta que tenía una serie de habilidades que me hicieron confiar en él, así que decidí agregarlo a mí nobleza" Rias estaba algo alterada…

"Ese no fue el acuerdo, Sona. Dijimos que compartiríamos información de los nuevos poseedores de scared gear." Las chicas de Sona estrechaban un poco los ojos como sopesando lo que dijo.

"Tienes razón, pero creo que este integrante nuevo que tengo me dio, todas las alternativas para mantenerlo en silencio. Además, él tiene un enemigo acérrimo que lo está persiguiendo por todo el mundo. Y si eso no te convence, fue el que se presentó delante de mí, pidiéndome que sea parte de mi grupo" el silencio era pesado, Sona tomaba con parsimonia la taza de té que tenía al frente de ella. Y delicadamente lo dejaba en él platillo. Rias mantenía sus neuronas trabajando a full, miraba al chico en cuestión, como si fuera un maldito puzle de mil piezas que no era fácil de solucionar. Issei, por su parte miraba a un punto lejano de la ventana, como si encontrara algo interesante en el ave que estaba posada en la rama de un árbol.

"Sona, entonces ¿me dirás quién es este chico?" Sona miraba a su amiga de manera cautelosa pensando las respuestas.

"su nombre es Issei Hyoudou, está en primer año de secundaria de esta academia..." Sona se calló cuando Rias la interrumpió.

"¡eso no es lo que quiero saber!. Necesito saber que tiene de importante para ti, tú no eres de las que acepta a alguien sin ninguna buena razón o que tenga algo de utilidad, ya sea su inteligencia, sus habilidades o un Sacred gear importante" Sona miraba impasible a su amiga, subió su mano hacia los lentes y luego los subió.

"bien, entonces me gustaría que tú le hicieras unas preguntas relacionadas a él, porque lo querías conocer. Pero a cambio, tu contestaras las preguntas que él te haga. Y no le mientas, porque él sabe cuándo alguien miente y por último estoy yo para refutar tu respuesta" Rias miraba a su amiga, como si le hubiera crecido una cabeza más, volvió la cabeza hacia el chico en cuestión y la miraba con una mirada tranquila y confiada.

"ok. Acepto Sona. Yo empiezo" el chico le afirmo levemente con la cabeza. Rias sonrió con alegría y luego pregunto "¿Qué habilidades tienes?". Esperaba una duda, silencio, o titubeo; no sucedió eso, el contesto rápidamente y sin enredarse; y lo que era peor, no hizo ningún gesto que lo delatara.

"soy bueno, en combate cuerpo a cuerpo, tengo algunos hechizos y manejo algunas armas de cuerpo, ya sean espadas, lanzas o algo relacionado con manoplas o guantes de boxeo".

aquella respuesta la dejo algo intranquila. Era un sujeto dedicado a pelear cuerpo a cuerpo o armas. Es decir era un combatiente de poder bruto. Iba a preguntar algo más pero fue interrumpida por el chico.

"mi turno. ¿con que propósito anda buscando más gente para su nobleza Rias-sama?" Aquella pregunta la desarmo, su sonrisa se borró de la cara, Akeno tuvo un leve tropiezo, podía sentir a Kiba que aumentaba su intención de vigilancia hacia el chico. Koneko lo miraba como si fuera un rompecabezas.

"necesito gente para sacarme una molestia de encima" miraba las reacciones del chico, la asustaba de sobremanera que no hizo ningún gesto ni movimiento extraño. "¿Cómo Conociste a Sona?"

"la conocí, en el pasar de los dias cuando llegué a este colegio. De hecho la primera vez que nos cruzamos palabras; ella parecía expeler un aura de tranquilidad y casi sin malas intenciones, la que me llamaba la atención era la vice-presidenta, ella era diferente" aquella repuesta era muy amplia. "¿la molestia es una persona y si es así, como se llama?"

Directo al punto, Rias estaba acorralada. Algo no estaba bien, se sentía como un interrogatorio. "se llama Raiser Phenex" Pudo verle como estrechaba los ojos levemente, como si el nombre le recordara algo. "como eres el peón de Sona, puedo hacerte esta pregunta sin problemas. ¿Qué sabes de lo sobrenatural?"

"sé muchas cosas, la guerra de las tres facciones bíblicas, las consecuencias, los ángeles, los demonios y los ángeles caídos. Se que son los Sacred gear, incluso conozco a algunos portadores; incluso los conocí cuando era un simple humano" decir que estaba sorprendida era poco. "¿existe una cláusula del contrato de matrimonio que indique que se puede romper con un rating game?" aquella pregunta dejo en silencio todo el salón, bueno casi. Lo único que se escuchaba era el leve tintineo de la taza de té con el platillo, que Sona se estaba tomando lentamente. Rias fue expuesta de manera contundente, ¿quién era ese chico?.

"sí, es mi última oportunidad para hacerlo" a estas alturas Rias ya se sentía derrotada. "¿puedo saber si puedes ayudarme?". Ella esperaba una respuesta, el silencio la carcomía; miro al chico, que la miraba atentamente como si la estuviera analizando, miro a su amiga Sona ella miraba con curiosidad a su peón como si estuviera midiéndolo. Aquel minuto de silencio fue eterno para Rias.

"sí, te puedo ayudar. Pero a cambio me deberás un favor" aquella respuesta, la dejo helada. Qué clase de favor le pedirá.

"issei-san, ¿estás seguro de hacerlo?" La pregunta de preocupación de Sona fue la antesala de la revelación de ese chico, lo sentía en sus venas.

"sí Kaicho, ya no podemos seguir así; necesito que ellos se saquen la idea preconcebida que soy algo extraño para ellos. Además, si queremos progresar como demonios y en nuestros sueños, sería bueno tener un grupo de amigos en vez de un grupo de desconocidos."

"está bien, Issei-san. Haz lo que tenga que hacer"

"gracias Kaicho"

Rias y su grupo, miraban al chico actuar. Lo vieron cómo se llevaba una mano al bolsillo interior de su chaqueta, y sacaba un vial con un líquido verde pálido. Se acercaba a la mesa donde se encontraban las tazas de té. Sona ayudaba moviendo aquellas tazas de modo que hacía espacio. Rias se sorprendió de sobremanera, cuando lo vio dibujar runas, lo hacía con rapidez, supo que era más que runas, él era el sujeto que salvo a Yura Tsubasa. Estaba segura que los demás de su nobleza pensaban lo mismo. Cuando sintieron que se aislaban de todo el mundo, se sorprendieron aún más; estaban en una barrera muy poderosa. La pregunta que tenían, era ¿Por qué?.

"bien Rias-sama. Ahora sí, vamos hablar con tranquilidad y sin que nadie sepa que yo estoy aquí. Lo primero, me escondo en esta barrera porque voy a demostrarles a Uds. con mi simple presencia lo que soy." Rias vio como el chico se sacaba el anillo que tenía en su mano izquierda. Luego un pequeño brazalete que tenía en su muñeca derecha. Apenas lo sintió, fue determinante para ella; aquella aura y energía que expelía el chico era de algo poderoso, un dragón. La respuesta a su pregunta sin hacer era la aparición de un guantelete Rojo en el brazo del chico. Al frente de ella estaba la solución, ahora entendía porque el chico le había preguntado por Riser Phenex, y el Rating Game. Ahora estaba más que de acuerdo en deberle un favor al emperador del dragón rojo. Sonrió de manera cansada.

"ahora lo entiendo todo, tienes un brazalete que te hace invisible a lo sobrenatural. Y eso lo haces para esconderte del Hakuryuukou. Tu habilidad de combate debe ser alta, para matar a un ángel caído siendo un simple humano. Y ahora que eres un demonio todos tus parámetros subieron de manera exponencial. Eres un tipo inteligente, te escondiste a la vista de todos, tus habilidades, además tienes y manejas mucha información que te hace estar preparado para los múltiples escenarios que te pueden venir por delante". Dirigió su mirada a su amiga Sona y luego le dijo "es una excelente adquisición, felicidades Sona" Sona sonrió levemente y luego le dijo a Rias.

"bueno Rias eso es suficiente para mí, como sabrás Issei-kun, no está listo para presentarse al mundo. Así que agradecería que tratáramos esta situación con calma" Sona se levantaba del sofá y luego agradeció el té a Akeno "gracias por entender Rias, nos encontraremos pasado mañana para nuestro juego habitual de ajedrez"

"sí claro" la peliroja vio cómo se iba Sona y su nobleza.

Issei iba pensando en una sola cosa, si hay algo que le gusta a él además de juntar información y ser curioso; era jugar contra jugadores de ajedrez. Para que esas dos demonios de sangre pura se estén retando a jugar casi todas las semanas era un enigma para él, no entendía aun el trasfondo de dicha actividad. Como el Instituto estaba casi vacío a esa hora Momo y Reya, se abrazaba a los brazos del chico. El por su parte no pensaba mucho en eso, la primera vez que lo hicieron él estaba un mar de nervios; hasta que simplemente se acostumbró a que esas dos prácticamente "secuestraran" sus brazos para ellas mismas.

"Hanakai y Kusaka. Recuerden donde estamos. No es momento de volverse muy amigas de Issei-kun" la que dijo eso, fue Sona. Miro de reojo a las chicas y las vio que hicieron un leve puchero, como si les hubieran quitado un juguete. Luego fue liberado por las chicas. Volvió a sus pensamientos. Hasta que Yura hablo.

"Ne Issei-san, cualquiera que te viera, diría que eres un hombre muy afortunado" capto de inmediato el tono burlesco que le hizo.

"sí creo que tienes razón, me siento un hombre muy afortunado. Así que simplemente disfruto de tener tan agradable compañía" miro de reojo a Yura y vio el gesto de entrecerrar los ojos levemente, signo que se dio cuenta de su treta. Escucho un leve risita de Sona y de Tsubaki, ya se imaginaba sus pensamientos. Issei se detuvo antes que de doblar por un pasillo.

"Kaicho, ¿necesita algo más de mí?. Necesito hacer unas cosas antes de volver a casa" Sona se dio la vuelta para enfrentar a su peón. Lo miro unos segundos y luego le dijo

"está bien Issei-kun. Pero antes que te vayas, ¿tu aceptarías una invitación mía?" Issei, miraba a la pelinegra. Ella lo miraba como expectante y como deseando que aceptara.

"¿invitación? ¿a qué me está invitando Kaicho?"

"¿jugarías ajedrez conmigo?, a mí me gusta jugar, para relajarme y pensar en otras cosas" el pelicastaño, sabía que algo se le escapaba. No podía dilucidar qué. Solo sabía una cosa, que ella era buena en el ajedrez; más para enseñarle a jugar a Tsubaki.

"ok, Kaicho. Acepto su invitación. ¿mañana?" La vio sonreír un poco, y luego la vio afirmar con la cabeza.

"sí, mañana juguemos. Espero que juegues con todo" Issei sonrió de manera alegre y luego le dijo

"claro, será hasta mañana. Adiós Kaicho, chicas..." Luego se fue caminado hacia la salida.

Todas las chicas miraban de reojo a su Rey, mientras caminaban hacia la oficina, una vez adentro la primera en hablar fue Meguri.

"Kaicho... ¿Por qué reto a Ise-kun a una partida?"

"creo que sería bueno retarlo a jugar"

"y si ¿por esas casualidades de la vida, él le gana?" Pregunto Momo. Sona sopeso lo que le dijo Momo. Sonrió levemente.

"creo que me sentiría feliz si él logra derrotarme" Tsubaki, no sabía en que estaba pensando Sona. Pero una cosa era segura, a ella le llamaba mucho la atención el chico.

"Kaicho. ¿le dirá la verdad a Hyoudo-kun?"

"sí Tsubaki, chicas le voy a pedir un último favor. Mañana cuando Issei-kun llegue a la oficina, quiero que me dejen a solas con el"

"entendido Kaicho"

Issei, caminaba por la cuidad de manera tranquila. Llego hasta un Bar, no era un bar ordinario; era uno simple donde no importaba como lo vieras, nada en ese bar era destacable. Según las leyes japonesas, los menores de edad no estaban permitido en los bares, sin embargo, los dos clientes que estaban allí, no les importo que aquel chico entrara al bar y se sentara en la barra. Cerro los ojos y luego se hizo tronar el cuello, el olor a cigarrillo inundo sus fosas nasales, abrió los ojos y a su lado se sentó un sujeto corpulento; lo miraba de manera analítica como si quisiera saber lo que era. Issei lo miraba de manera rápida, tratando de retener la mayor cantidad de detalles. Vestía un traje completo de vestir, con anteojos de sol puestos. Pasaría por un simple oficinista.

"dime mocoso, que te trae a este bar de mala muerte" Issei, sonrió ladinamente.

"decir que es de mala muerte al frente de un invitado de honor es malo para tu salud; más cuando es el mismo dueño quien expende una invitación como esta..." Issei se llevó una mano al bolsillo de su chaqueta, saco una tarjeta de color negra, que lo único que tenía era un dibujo de un cachorro de perro, hecho con una línea continua de color blanco, resaltando con el fondo negro. Vio como el sujeto abrió los ojos y luego miro al chico como su estuviera mirando una anomalía. Se le vio caer una leve gota de sudor.

"¿algún problema, chicos?" Issei miro hacia al frente, y allí estaba el barman, era un joven de unos venti y algo años, de pelo negro y estaba limpiando un vaso de vidrio con un paño, su sonrisa era tranquila y confiada. Miraba a ambos sujetos de manera alegre.

"no, ninguno..." El primero en contestar fue el hombre, que estaba algo nervioso.

"bien, ahora los tres que quedan, les recomiendo que terminen sus tragos, dejen la propina en la mesa y váyanse a hacer sus negocios, yo tengo mis negocios que atender con este chico." Issei, vio como el hombre de su lado se tomó el trago restante de un solo trago. Escucho como los dos hombres se levantaba y se iban. El joven pelinegro, agarraba el vaso que tenía en su mano y luego lo ponía al frente de él. Y luego servía un trago alcohólico de pureza refinada.

"¿sabes que está prohibido dar de beber a menores de edad?" Escucho como se reía de él, como si fuera un chiste.

"hace rato dejaste de ser un niño, además pocos saben de este bar" Issei tomaba el vaso y se llevaba el contenido a su boca, dejaba que circulara por su boca y luego dejo que bajara por su esófago calentándolo.

"simple, refinado, con gusto levemente ahumado. Esta bueno"

"gracias. ¿Qué te trae por acá Titiritero?"

"wow, que yo sepa el titiritero, está de vacaciones"

"sí lo sé, pero tu olor a demonio me indica que tienes planes más profundos que venir a disfrutar de un trago. ¿Por qué el cambio?"

"necesito el impulso que me da ser un demonio. Además, necesito balancear la balanza al inframundo y algunas razones personales"

"jo, ¿de verdad?." Vio como el chico afirmaba con la cabeza.

"además estoy en un entrenamiento personalizado de extrema peligrosidad, con consecuencias mortales para mi persona." El Barman levantaba una ceja curiosa.

"¿Qué clase de entrenamiento?"

"una palabra..." Issei levantaba un dedo, luego se acercó al joven como si fuera contarle un secreto. "… Mujeres" El pelinegro barman, se detuvo en seco, miro de manera analítica al chico, saco dos vasos cortos y luego agarro otra botella, relleno los vasos, le entrego al chico uno, los chocaron de manera leve y ambos se tomaron el contenido de un solo trago.

"solo puedo desearte la mejor de las suertes"

"gracias"

"bueno, aun no me has dicho a qué vienes"

"el blanco" issei cambio su mirada relajada a una más seria.

"sigue donde esta y como esta. Loco del ring."

"entonces sabe dónde estoy yo. Lo unico que necesita es que se encienda la mecha"

"si"

"¿Dónde crees que se pueda encender la mecha con mayor facilidad?"

"¿lugares?, muchos. Aunque si pudiera apostar, serian dos lugares; la península de los Balcanes-Roma y el último lugar acá en Kuoh"

"entiendo. No puedo defenderlas a las dos"

"y si una muere, la mecha se encenderá igual" dijo el barman. Issei pensaba en todas las posibilidades y escenarios.

"¿sabes?, hay algo que me molesta; la iglesia no puede ser tan estúpida para hacer algo así, los demonios viven y trabajan aquí. Los caídos hace rato que están todos locos y enfermos por sus malditos experimentos y manías. Y las otras facciones no les interesa nada que no sea lo de ellos mismo"

"¿renegado?" Pregunto el barman

"sí, ese podría ser el responsable de encender la mecha" un silencio se sumía el lugar, salvo por unos minutos después que se escuchara un ruido de alguien o algo como si estuviera mordiendo un pedazo de cuero. Issei dirigió su mirada hacia la izquierda, y allí vio un cachorro negro mordisqueando algo que parecía un hueso de cuero, estaba encima de la barra y lo veía jugar con entusiasmo.

"deberías tener cuidado" issei miraba al joven, como preguntándole en silencio que quería decir... "quizás tu eres el que encenderá la mecha. Cuando veas al rey muerto, tu furia iniciara todo"

"quizás debería tener cuidado..." Issei se tomaba el ultimo sorbo de su trago, se levantaba del asiento y luego se dirigía a la salida... "gracias por el trago Tobio. Adiós Jin."…

Al día siguiente

El pelicastaño, se encontraba caminando hacia el instituto de manera tranquila; vio a los dos pervertidos amigos suyos y ellos como siempre haciendo planes de espionaje. Suspiro de manera cansada, preguntándose como diablos seguía siendo amigo de esos dos sujetos. Como siempre lo dejaban solo en la entrada; por su vista cruzo un pelo castaño-rojizo.

"ne Tomo-chan. ¿Te puedo pedir un favor?" Vio a la chica sonreír de manera alegre, corrió hacia él y luego lo abrazo con fuerzas, se quedó allí como 20 segundos y luego levanto la vista para verlo a los ojos.

"claro Ise-kun, ¿Qué necesitas?"

"te necesito de testigo, para evitar malos entendidos contra mi persona" la chica, hacia caer la cabeza hacia un lado, como preguntándose qué quería decir con eso; issei al ver ese gesto, suspiro de manera cansada... "necesito que seas mi testigo presencial, para evitar que las chicas del kendo me azoten con sus shinais. Los idiotas de siempre trataran de acusarme..." Meguri estrechaba los ojos, estaba al tanto de los dos pervertidos.

"aun me pregunto ¿porque eres amigos de esos dos?"

"solo digamos que esos dos crecieron conmigo desde que estábamos en la primaria"

"está bien, vámonos"

Así ambos caminaban lado a lado, de vez en cuando haciendo comentarios de las clases que tenían y de algunas cosas que hicieron fuera de clases. Hasta que encontraron a castaña de Murayama, hecha una furia, estaba esperándolo de brazos cruzados con su shinai, todavía en su mano; la cara de enfado era evidente. El pelicastaño se acercó a ella.

"ehh, hola murayama-san. ¿Por qué la cara de enojo?" Vio como la chica hacia más evidente su cara de Furia...

"no juegues conmigo Hyoudou-san. ¡¿dónde estuviste estos últimos 10 minutos?!"

"estuve con Meguri-san, caminando con ella. Desde la puerta de entrada que estoy con ella. ¿Por qué tu enojo conmigo?" Vio a la chica que miraba a Meguri como si buscara una mentira. Al no obtener nada, relajo el ceño furioso que tenía.

"insisto. ¿Por qué demonios tienes que ser amigos de esos dos idiotas?" Pregunto de manera tranquila Meguri. La castaña miraba a la otra chica, preguntándose como sabía que esos dos pervertidos estuvieran involucrados. Vio al chico y lo vio suspirar.

"Murayama, llévame donde esos idiotas. Voy a darles un castigo que no olvidaran por el resto del mes."

"bien, sígueme" y así los dos diablos, seguían a la pelicastaña, llegando al dojo de kendo. Al entrar, vieron a los dos chicos, estaban amarrados y tenían las caras magulladas. Mostraban una cara de arrepentimiento.

"bueno par idiotas. Veo que finalmente los atraparon. Saben, voy aplicar una pequeña terapia de choque para Uds. dos" Meguri, vio como los chicos cambiaron a una cara de terror absoluto y miraban al castaño como si fuera su verdugo. Miro a su compañero diablo, y tenía una cara tranquila y sonreía de manera tranquila; algo le dio esa sonrisa no era normal, prometía mucho dolor y agonía; observo a las otras chicas alrededor y todas habían sentido lo mismo que ella. Antes de diera un tercer paso, Meguri agarro un brazo de su amigo y le dijo:

"ise-kun, no hagas una tontería, las demás chicas están alrededor tuyo". Era una apuesta arriesgada, ella no tenía idea de iba hacer el para castigar a los pervertidos. Así que apelo a la imaginación del colectivo y a la cordura que tenía el chico.

"no voy a hacer nada que ninguna pueda manejar, solo voy a asustarlos un poquito. Ellas si quieren pueden quedarse, así que terminemos esto. Las clases empezaran luego"

Meguri, vio como Issei se acercó a los chicos amarrados y amordazados. Se puso a las espaldas de ellos, y luego, los abrazo por el cuello a ambos y los acerco a su cabeza para decirles algo. Ninguna de las chicas humanas logro escuchar las palabras del pelicastaño. Salvo la única demonio de ese lugar.

"bien idiotas, les dije que yo no me hacía problemas por sus malditas perversidades. De hecho, les dije que no me involucraran a mí. Ahora, he venido a rescatarlos solo para arrojarlos a mi hoguera personal..." Meguri vio como los chicos se estremecían de puro miedo... "sí, mi hoguera personalizada para Uds. Me basta decirles que conozco cada material exclusivo que tienen escondidos en sus putos escondites secretos. Con eso, me encargare que la escena de unas mis grandiosas películas, se repita con Uds. siendo los torturados. ¿quieren saber cuál es?..." Los chicos afirmaban lentamente... "bien, me gusta que sean cooperativos. Ahora de la escena que estoy hablando es de la película "Taken". Si esa película, Uds. serán amarrados como cerdos, y como legalmente no puedo torturarlos físicamente; me encargare que vean su valioso material quemándose al frente de Uds." Meguri, veía como los chicos se volvían pálidos, sudaban como unos cerdos y lentamente parecían desvanecerse. Issei, volvía hablar para que todas las chicas lo escucharan.

"bueno, estamos claros. Por un puto mes, no volverán a espiar. O si no, ya saben lo que les sucederá. ¿están de acuerdo conmigo?" Los dos amordazados asentían con rapidez... "bien, aquí con las chicas del kendo y con una representante del consejo estudiantil como testigo. Si los veo espiando, o si los descubren y los atrapan; créanme que esa misma noche cumpliré mi deseo de hacer aquella escena de la película "taken". ¿estamos claros?" Los chicos asentían, y luego se deprimían. Issei, sonrió y volvió la vista a la capitana del equipo de kendo.

"listo, no molestaran por un mes. Créeme, si intentaba presionar más que eso, los idiotas se volverán locos. Y no queremos eso" la capitana del equipo, miraba al pelicastaño, miraba a los pervertidos y luego a la representante del consejo. Suspiro cansada.

"está bien, un mes es mejor que nada. Gracias Issei-san"

"en un rato más déjenlos afuera y suéltenlos" dijo señalando a los pervertidos. "bueno me retiro. ¿vienes Tomoe-chan?" La aludida afirmo con la cabeza y siguió a su amigo. Caminaron un rato y luego iba preguntarle algo, pero su amigo le gano.

"créeme Tomoe-chan, lo que hice es solo un juego psicológico para mentes débiles y que son susceptibles a creer en sus mayores temores. Y si, su "valioso" material, son aquellas revistas, imágenes, Cds, videos y otras cosas pervertidas. A mí en lo personal, no me molesta esas cosas; pero debe existir un límite para decir o mostrar cosas como esa"

"entiendo. ¿crees que cumplan su parte del acuerdo?"

"por el bien de ellos espero que sí..." Meguri veía sonreír a su amigo de manera leve. Luego se dio cuenta que el simplemente estaba jugando con ellos. Aunque debía admitir que le dio un poco de miedo como amenazo a esos dos.

"bueno, espero que no espíen por un mes. Nos vemos Ise-kun." La chica se separaba de él. Mirándola alejarse sabía que no tenía que perder más tiempo, sin decir más camino hacia su salón.

Decir que estaba algo nerviosa era algo extraña para ella, su mente le hacía recordar lo que ella había visto y conocido del chico en esos tres meses. Después del fin de semana del lago, donde pudo admirar la velocidad, fuerza y otras habilidades que tenían el chico con su sacred gear. Ella estaba segura que esa no era toda la fuerza de su peón. Las habilidades de runas la dejaron sorprendidas, aprendió que en el mundo había solo 5 seres vivos que sabían ese arte, Issei era uno de ellos. Ella especialmente necesitaba saber más de él, que podía hacer; necesitaba aprender sus habilidades y sus ventajas. Los días fueron pasando entre contractos, cacerías de demonios y entrenamientos. Ella no terminaba nunca de sorprenderse de él; debido a su inteligencia y su gran información, ella misma lo había alentado con aquellos libros que ella tenía en su biblioteca personal; el con avidez y curiosidad, leía cada libro que ella le pasaba, más de una vez lo tenía en su oficina leyendo libros y ella trabajaba en sus tareas del consejo. Casi siempre estaban solos; ella agradecía que estuvieran así, ya que muchas veces ellos conversaban y discutían de muchas cosas; al principio eran formalidades, pero con el paso de los días ya hablaban de cosas ya más personales como: comidas favoritas, gustos, cosas que hacían día a día.

Muchas veces ella, le pedía a issei que trajera su flauta o su violín; a la oficina para le tocara una canción o música. Se podía decir que una vez el director le pregunto a manera de broma si ella tenía una colección de cd de música clásica en la oficina del consejo estudiantil; ella por su parte no refuto nada. Había observado como se comportaban las chicas con él; sabía que Momo, Reya y Tomoe, tenían sentimientos por su peón; Yura no los demostraba o no los tenía. Tsubaki, estaba más interesada en el caballero de Rias. ¿Pero ella?. Solo sabía que algo le llamaba la atención, era muy desconcertante para ella. Por una parte, sentía que ese chico le parecía muy interesante; feo no era. La espontaneidad y su sentido del humor algo tosco, por no decir macabro, fue un toque más fresco a su personalidad que era algo cerrada para todos.

Aunque debía admitir que una vez que lo conocías, era un chico ameno, se preocupaba por las chicas y por todos. Si tenías dudas o consultas el, te respondía con claridad y/o con ejemplos claros y concisos. Todas esas aptitudes lo hacían ser un excelente orador o profesor de historia, lenguaje o algo relacionado a eso; y ella no podía estar más feliz por haber conseguido a alguien que quisiera seguirla en su sueño de crear una escuela rating game del inframundo.

Ahora se encontraba en su oficina cerrando los últimos archivos; pensaba en lo que significaba esa partida de ajedrez para ella; había escuchado las noticias de Tsubaki, quien ella había jugado otras diez veces más con él y en todas, ella perdió de manera estrepitosa. Había escuchado informes que Yura le dio, donde le decía que el jugo toda la tarde contra alrededor de una veintena de jugadores, y no perdió ninguna partida. Ella misma se preguntaba porque lo había retado a jugar. ¿curiosidad?, quizás. ¿esperanza?, quizás esa sería su respuesta; esperanza de poder quedarse un chico que para ella no era un mal partido. Y toda la esperanza de poder presentárselos a sus padres como la mejor opción que los cerdos chauvinistas del inframundo, que la veían a ella como un trampolín hacia la cima del poder. Pero la presentación de ese chico como su "prometido" haría las cosas más fáciles, ya que el mismo representaba una fuerza de batalla a temer, con la sola mención de que es el Sekiryuutei; estaba siendo egoísta con los posibles sentimientos de su peón, pero ella se aseguraría de dejarle en claro que estar comprometida con ella significaba muchas cosas positivas para él.

Ella no tenía idea de cuan equivocada estaba, a las razones de porque su peón podría llegar a quererla.

"Kaicho. Me retiro. Issei-san acaba de llegar..." No se había dado cuenta de cómo había pasado el tiempo, mientras pensaba en sus cavilaciones y planes a futuro.

"sí, gracias Tsubaki. Nos vemos mañana" ella vio cómo su reina le daba una sonrisa fraterna. Le devolvía la vista al chico y le hacia un leve gesto a modo de saludo. El miraba como se retiró la pelinegra y luego la miraba a ella; le sonrió de manera tranquila y confiada. Aquella sonrisa le hizo aumentar su pulso y darle una leve sensación agradable.

"¿estás listo, Issei-kun?"

"claro Kaicho. Juguemos" ella había invocado su tablero listo. Con las piezas negras para ella.

"bueno Issei-kun, necesito decirte algo. Y estoy segura que tú tienes una tremenda duda, de porque es tan importante esta partida de ajedrez" lo vio, parpadear un par de veces.

"kaicho, creo que lo mejor será jugar. Si lo que Ud. me dice están importante como creo que lo es. Me asegurare de escuchar sus explicaciones para después." Aquella respuesta no se la esperaba. Quizás debía confiar un poco en el para ver cómo iba tomar la noticia.

"está bien, empieza" Sona sonrió, de manera tranquila. La partida empezó de manera amena para ambos, Sona y Issei, hacían comentarios de cosas que pasaban el día a día. En más de una ocasión sonrió de manera alegre, a las locuras que hizo su peón, para controlar a los dos pervertidos de la escuela. Ella contaba algunas cosas que hizo para conseguir algunos recursos extras especialmente en lo relacionado para mejorar las condiciones de las salas. Especialmente los aires acondicionados para el verano que se acercaba pronto. Pronto la partida quedo en silencio, ambos estaban en un punto de máxima tensión; ella admiraba la manera de jugar de él, era limpia, concisa y era intrépida. Además, pudo contrarrestarles todas las jugadas que ella hizo; eso no quería decir que ella se quedaba atrás. Respondía a su manera, tranquila y pausada. Miraba el rostro de ese chico que tenía al frente; aquella mirada tranquila, confiada. Sus ojos de color almendrados le hacia un contraste a su rostro de que tenía unas facciones varoniles de un chico de 15 años y que si lo dejaba madurar más; se podía imaginar con las facciones de hombre firme y con su gracia justa. Aquel cabello algo desordenado, se lo imaginaba de pelo largo, quizás con una cola corta hasta los hombros le podría dar un efecto más de hombre maduro. Todo en ese chico, la hacía soñar como una colegiala enamorada.

Trago saliva de manera pesada, ¿se estaba distrayendo?. O quizás, ¿quería dejarlo ganar?. No, ella no quería eso. Quería demostrarle a él, que podía ganarle a él de manera legal y siendo ella misma. Y si perdía, se sentirá feliz que él le hubiera ganado a ella en sus mejores condiciones.

Pudo observarla a ella, su mirada era de concentración máxima. Nunca se había cruzado con una jugadora que le estaba dando un reto. Ella hacia jugadas predefinidas y con un objetivo detrás. El respondía siendo intrépido. Todas sus jugadas fueron leídas y él se aseguró de decirle a ella, mientras jugaba, el sabia de sus planes. La partida estaba a punto de llegar a un punto muerto; algo le decía que debía ganar esta partida, porque sentía que el destino de ella estaría en sus manos.

Él no tenía ni idea de cuan cierto, eran esos pensamientos.

Sona, miro el tablero, era la jugada definitiva. La jugada que podría inclinar la balanza hacia su victoria o su derrota. Tomo una pieza y luego miro al chico al frente suyo; se congelo al ver esa sonrisa, era una de felicidad genuina. ¿tomo la pieza incorrecta?, ¿no era la jugada que había que hacer?

Aquella jugada desencadeno, el resultado que ella quería desde el fondo de su corazón. Sin embargo, su mente fría y analítica se negaba a aceptar. Ella veía como aquel caballo mal colocado, le hizo perder su reina y más tarde la perdida de la defensa que hizo con sus peones. Ella sonreía, ella no pensaba en su derrota, si no, en aquella sonrisa de felicidad del chico. Ella admitió su derrota tumbando a su rey. Ella miraba al chico al frente suya, esperaba una cara de felicidad o alguna sonrisa. Lo que encontró fue una cara de preocupación y seriedad.

"dime. ¿me hiciste dudar de mi jugada con el caballo?"

"si. Admito que incluso yo no creí que hubieras caído en esa trampa mía" Ella sonrió de manera feliz, no se dio cuenta hasta que vio al chico, que le dio un pañuelo. Se extraño de ese gesto, hasta que se tocó el rostro. Ella estaba llorando. No se había dado cuenta de eso, le pareció extraño, quizás la mezcla de sentimientos encontrados con ella misma y la posibilidad de tener un futuro mejor, la aliviaba de toda la carga emocional que ella tuvo en el pasado por ser la heredera de la familia Sitri.

"puedo decir que esas lagrimas no son de tristeza. ¿Qué ocurre Kaicho?"

"Sona..." Miro la cara de extrañeza que le hizo el chico... "dime Sona. Ise-kun, necesito que me escuches y por favor déjame contarte todo. Si después de esto me quieres Odiar o despreciar; te juro que no te lo reprochar..." La cara del chico asumió un gesto serio.

Ella estaba preocupada, tenía que decirle todo al chico y rezar a los maous, para que el, al menos entendiera su postura.

"desde el minuto que nací en el inframundo, fui considerada una moneda de cambio o algo que sirviera como un trampolín político, para que familias de otras castas se unieran a la mía, por medio de un matrimonio. Cuando cumplí 13 años, logré por medio de un método muy común utilizado en mi familia para arreglar disputas sin derramar sangre. Logre ganarle a ese ex-prometido. La última vez que hice algo como eso fue al principio de este año, donde demostré de igual forma que ese tipo no merecía ser mi esposo" Sona miraba al chico, podía verle la cara de preocupación y/o enojo cuando describía las situaciones. "siempre he querido casarme con alguien que yo considero digno. Aunque si soy sincera conmigo misma, yo quería a alguien que me quisiera como lo soy, no por mi apellido" Vio como Issei, la miraba de manera compresiva, ella sentía que las palabras se le quedaban pegadas, sentía sus lágrimas correr de manera suave por sus mejillas. El chico no la presionaba, ella agradecía eso.

"sabes, ise-kun. En estos 3 meses que te conocí más a fondo, puedo decir muchas cosas buenas de ti y también las malas. Y créeme, me siento muy afortunada que hallas llegado a mi vida de esta forma. Quizás lo que voy a decir ahora, me odiaras y me despreciaras. ¿estás listo?" Sona miraba el rostro del chico, ella veía una seriedad absoluta, y luego vio el gesto afirmativo.

"el método que usa mi familia, para arreglar disputas; el método que utilice para sacarme a esos cerdos engreídos de encima de mi fue con una partida de ajedrez. Si el cerdo me ganaba él tenía el derecho de ser mi esposo..." Sona no lo sabía, porque no tenía las fuerzas para verle la cara al chico en cuestión; pero la cara de Issei era una de genuina sorpresa y expectación.

Un silencio sepulcral cayo en aquella oficina, salvo por aquellos leves sollozos de la chica. Issei miraba entre expectante y sorprendido a la chica al frente suyo. Se quedo pensando en aquella bomba que ella le dio; se esperaba algo más simple no esa tremenda noticia. Se levanto de su silla, se acercó al lado de ella; el decidió hacer una jugada simple. Era más una manera de calmar. Estiro su mano derecha hacia ella, al no recibir algo ella decidió hablarle suave.

"Sona..." Vio como la chica se estremeció un poco, levanto su vista y la giro hacia él, miro la mano y luego se extrañó de ver la mano del chico. "toma mi mano y levántate, por favor".

Ella lo hizo con algo de duda, la mano del chico era cálida y la tomo de manera firme, se levantó de su asiento, luego la giro para que quedara al frente de él. No sabía que iba hacer el chico, pero su mirada tranquila y segura; le dijo que confiara en él. La abrazo llevándola a su pecho, ella no esperaba esa reacción. Abrazo al chico por la cintura y luego termino por desahogarse de su pecho. Era un sollozo donde toda la presión que sentía por ser tratada como un "algo" y no como una chica normal, se desbordaba en aquellas lágrimas. El abrazo del chico era reconfortante, por primera vez desde que su hermana la había dejado sola en este mundo, se permitió llorar como una chica, al frente de alguien que ella consideraba un excelente compañero de vida. No supo cuánto rato estuvo allí llorando, solo que cuando logro calmarse, sintió que Issei, la llevaba a uno de los sofás que tenía allí en esa oficina. Se sentaron juntos, el nunca dejo de tomar su mano. Aquel contacto para ella era con un salvavidas, apretó su poco el agarre, como diciéndole que ella todavía estaba allí y también lo hizo para asegurarse que él no la dejara sola...

"Sona, ¿puedo ser sincero contigo?" ella levanto la vista hacia el chico y luego le dijo.

"claro que sí, dime lo que quieras, te escucho" Issei, suspiro levemente.

"debo admitir, que la primera vez que te vi me parecías una chica hermosa e incluso hasta el día de hoy, me doy cuenta que sigues siendo una chica cada día más hermosa. En estos tres meses en las que uní a tu nobleza, me doy cuenta que tienes ciertos gestos y detalles que podrían hacer alejar otros, a que vean lo que tienes en tu corazón. Luego me di cuenta que había un trasfondo para ese comportamiento tuyo; en la privacidad actúas atenta y hasta podría decirse que cariñosa con todos tus súbditos. Pero cuando llega la hora de ser público, llega tu papel de presidenta de Hierro. Y aunque no lo creas esa faceta tuya me gusta igual que la que muestras en privado..." Sona se sonrojo al escuchar eso, vio como el chico le sonrió. Poco a poco sentía que sus miedos y dudas desaparecían.

"sabes, debo decir que me siento utilizado por ti..." Sona sentía como su corazón se encogía de miedo y terror. No sabía que cara le puso al chico que se dio cuenta de inmediato y le puso un dedo en sus labios, como callándola...

"no me malinterpretes Sona. Creo entender tu pensamiento. Soy tu ficha salvación a un matrimonio sin amor y desdichado. Aunque sabes una cosa; me gustaría que me dieras una oportunidad..." Sona puso una cara de extrañeza. No supo que decir...

"quiero una cita" Sona se sorprendió por eso, inmediatamente se sonrojo...

"¿no crees, que es algo tarde para pedirme una cita?, tonto" dijo desviando la vista.

Issei estaba sorprendido, nunca nadie le había dicho tonto, de esa manera tan tierna. Se echo a reír de manera feliz. Estuvo así un buen rato, hasta que sintió un manotazo en su pecho...

"¿Por qué te ríes?..." Vio la cara de Sona que tenía un leve puchero...

"nadie me había dicho tonto de esa manera tan tierna" luego se rio un poco más.

"en serio Sona, quiero una cita contigo. Y sabes, lo hago por dos razones. La primera y cual me parece la más correcta, quiero salir con la chica que me gusta" Sona se sonrojo, y luego sonrió de manera alegre...

"¿y la segunda?"

"creo que esta razón no es la más adecuada, pero creo que lo estoy haciendo para conocer a la futura esposa..." Sona no entendió esa Razón.

"no entiendo..."

"sabes, me hubiera gustado que primero te conviertas en mi novia o en mi chica, antes de "comprometernos", ese hubiera sido el camino ideal. Pero viendo tu razonamiento, estoy de acuerdo contigo que si crees que puedes llegar a ser feliz conmigo, entonces dejemos esa opción como tu carta de salvamento" Issei, miro la cara de Sona, y luego la vio sonreír.

"¿entonces, estas enojado conmigo por usarte de esta manera?"

"No Sona, no estoy enojado y tampoco te voy a odiar. Así que tranquila." Issei, vio como ella lanzo un suspiro, luego procedió a verse en un espejo que tenía uno de los muros.

"espérame aquí. Estoy hecha un desastre." Issei le sonrió y luego vio como la chica iba hacia una puerta lateral, y cerró la puerta...

{ella no ha respondido por tu cita} lo sé, porque crees que todavía no me ido {sabes, tengo una duda. ¿Qué hubiera pasado si no le hubieras ganado?} no lo sé Ddraig. Escucho como se abría una puerta, y allí la vio a ella, se había lavado las manchas de las lágrimas y el leve maquillaje corrido. Ella camino hacia él, se sentó al lado de él, y luego la vio como ella tomaba su mano, entrecruzando sus dedos con los de él.

"sabes Ise-kun. Creo que tienes razón. Tengamos esa cita, si todo sale como esperamos quizás podremos decirles a las chicas que somos algo más que amigos y derechamente decirles que somos..." La chica se sonrojo un poco... "Novios" Issei, estaba atónito, no se esperaba esa resolución de ella así de rápido, pero viéndola como estaba de tranquila y segura de sí misma, le dio la pauta para decir lo siguiente.

"entonces tengamos nuestra cita el sábado. ¿puedes?" Vio a la chica sonreír.

"si ise-kun, el sábado es buen día, empecemos al mediodía, para aprovechar la tarde"

"bien, es perfecto..." Issei se calló, cuando sintió a Sona que lo abrazaba. Y luego se quedó allí unos minutos.

"gracias por comprenderme..." Aquellas palabras de Sona, fueron dichas como si hubiera dejado salir toda una carga pesada de sus hombros. El por su parte solo apretó un poco más el abrazo que ella le estaba dando. No había necesidad de palabras, tampoco gestos exagerados. Cuando termino el abrazo, Issei vio la cara de la chica, era una tranquila y tenía una leve sonrisa. El por su parte estaba embobado por esa sonrisa, sentía que sus mejillas se ponían rojas. Luego vio como Sona se reía bajo, tapándose con una mano la boca...

"no sabía que podía hacerte sonrojar..." Aquellas palabras de Sona, lo hicieron avergonzase más. El por su parte bajo su cabeza, como queriendo esconderse. Luego respiro hondo y luego levanto la cabeza.

"sabes una cosa Sona. Quiero hacerte una pregunta. ¿Puedo?" Vio como la chica hacia un gesto afirmativo. "¿qué le diremos a las chicas?" Sona se extrañó por esa pregunta.

"no entiendo tu pregunta" issei se rasco la nuca, como si tratara de aclarar más el tema.

"yo supongo que Tsubaki-san y las demás sabían de esta partida de ajedrez. Ahora, también sé que Rias-sama, te va preguntar por el resultado de esta partida. ¿Les diremos la verdad? O ¿quieres decirles que iremos lento, viendo como construiremos esta posible relación?"

Sona había pensado en algo así, diciendo simplemente a las chicas que el simplemente gano y se convertirá en "su" prometido. Pero debido a que cambiaron las cosas y como se fue dando el tema de la cita; le pareció que debía cambiar un poco las cosas.

"tienes razón, ise-kun. Creo que lo mejor es decirles que el resultado fue "tablas". Así ellas quedaran con la duda"

"¿no es algo cruel, dejarlas así?" Vio como Sona negaba con la cabeza.

"no. Prefiero que sea así. Además, tú mismo acordaste que serás mi carta de salvamento"

Issei, sonrió ladinamente.

"está bien, juguemos con las chicas. Ya quiero verles las caras de sorpresa cuando esta olla se destape" Sona tenía que admitir que el chico era algo sádico, pero reconoció que si valía la pena jugar un poco con ellas.

NA: Primero que todo no acostumbro a escribir notas de autor. Pero solo quería escribir esto como una forma de agradecimiento por los casi 57 FAV, 60 FOLLOW y casi 1500 Views. en apenas 3 cap. Espero que les agrade este nuevo cap. me demoro mas o menos 1 semana y media en escribir cada cap.

DISFRUTEN...