Los personajes de Bleach son de Tite Kubo.
ADVERTENCIA: En algunos capítulos tal vez haya OC, pero hare lo posible porque sea mínimo.
Gracias por sus comentarios.
SENTIMIENTOS
CAPITULO CUATRO. VISITANDO A BYAKUYA
Era la mañana del sábado y la familia Kurosaki, estaba ya despierta. Ese día era muy importante para el pelinaranja y la pelinegra, pues irían a ver a Byakuya para pedir permiso oficialmente para ser novios, ya que esa era una costumbre de la clase noble, además de que, conociendo a Renji no tardaría mucho en divulgarlo en alguna borrachera y entonces si estarían en problemas.
En el cuarto de Ichigo
―Ichigo, antes de irnos te quiero dar algo. ― dijo Rukia y le extendió un sobre amarillo.
―¿Y esto a que se debe?― preguntó extrañado el chico, pues era la primera vez que Rukia le daba algo.
―Pues es para recordar el día de ayer.―contestó ella.
Ichigo abrió el sobre, dentro tenía un dibujo de dos conejos regordetes vestidos de shinigamis, uno con cabello naranja y otro de cabello negro, tomados de la mano.
―jajaja que mal dibujas.― se burló él.
―Ichigo eres un tonto.―y le dio un puñetazo en el estomago.
―¡No es cierto!, era broma, si está muy bonito.―dijo el pelinaranja sobándose la parte afectada.
―Bueno, te espero abajo.―le dijo Rukia y salió del cuarto.
―Jajaja, pero sí que dibuja mal, pero recordare no decírselo.―dijo Ichigo sosteniendo el dibujo y mirándolo detenidamente.
Unos minutos más tarde, en la sala…
―Oye Rukia, ¿segura que tenemos que ir con Byakuya? ―le preguntó Ichigo.
―Claro que sí, ya te dije que es tradición de la familia y si no lo haces, de seguro te matara. —le dijo tranquilamente.
―Pero si lo hago, también va a matarme, ¿No crees?― preguntó Ichigo con algo de miedo en su voz.
―¿Quién sabe?, es un riesgo que debemos correr.―dijo ella calmadamente.
―Si, como tú no eres la que corre peligro.―dijo él por lo bajito.
―¿Van a salir?―les pregunto Yuzu.
―Sí, regresamos más tarde, vamos a ver a mi hermano.―contestó Rukia.
―¡Oye viejo ya nos vamos!―gritó Ichigo.
―Él no está, hace algunos minutos bajo las escaleras riendo y dijo que tenía que ir a hablar con alguien muy importante.― Comentó Karin.
―¿Y ahora que se traerá ese viejo loco?, bueno no importa ya nos vamos.― dijo el ojimiel.
Luego los shinigamis fueron a casa de Urahara, ahí se encontraron también con Yoruichi, pero para que les prestara el portal él tendero les pidió que les contaran todo sobre su relación con lujo de detalle. Así que a los chicos no les quedo más remedio que hacerlo, aunque se preguntaban cómo se habían enterado de lo suyo.
Cuando llegaron a la sociedad de almas, fueron a buscar a Byakuya, primero se dirigieron al sexto escuadrón, Ichigo conforme se acercaba al lugar, sudaba más, ya que tenía miedo a la reacción de Byakuya y pensaba las posibles formas de cómo el capitán lo podría atacar y las posibles formas de esquivarlas. Mientras, Rukia pensaba en que Byakuya iba a terminar aceptando la relación, porque él era una excelente persona, que jamás se atrevería a hacerle daño a alguien fuera de una batalla.
―¿Qué paso aquí?―preguntó Ichigo cuando llego al sexto escuadrón y vio que este, estaba con algunas paredes destruidas, con otras quemadas, y con hoyos en el piso.
―¡No puede ser! ¿Habrán atacado los hollows o los menos?―preguntó la pelinegra alarmada por el desastre..
―Vamos a investigar.―dijo Ichigo y los dos entraron hasta la oficina de Byakuya, que ya no tenía puerta, estaba toda desordenada y tenia rastros de sangre cerca del escritorio.
―¡Nii-sama!―exclamó Rukia al ver la sangre.
―No te preocupes, él es muy fuerte, no creo que le haya pasado nada.―Ichigo trataba de consolarla.
―Tienes razón, vamos con la capitana Unohana, a lo mejor está ahí curándose.―dijo la Shinigami.
Los shinigamis fueron a los cuarteles del cuarto escuadrón y vieron como de ellos salían algunos shinigamis del sexto escuadrón heridos levemente. Cuando entraron, se sorprendieron de ver también heridos a Renji, Ikakku, y Yumichika.
―¿Qué paso aquí, atacaron los hollows?― pregunto Ichigo.
―Algo mucho peor.― Dijeron los tres shinigamis sudando al recordar lo que les paso.
―¿Y Nii-sama?, ¿Dónde está?
―Su hermano está bien Rukia, deje de alterar a los chicos por favor.―dijo Unohana uniéndose a la plática.
―¿Pero qué paso aquí?― preguntó Ichigo de nuevo.
Los tres shinigamis intercambiaban miradas nerviosas.
―Es mejor que primero vayan a casa del capitán Byakuya.―dijo Unohana.―ahí se enteraran de todo.
Ichigo y Rukia, con muchas dudas en su cabeza, salieron de ahí y fueron rumbo a la mansión Kuchiki. Llegaron a la mansión y entraron a la sala, ahí estaba Byakuya sentado en el sillón.
―Los estaba esperando.―dijo seriamente.―siéntense, tenemos que hablar.
Los chicos se sentaron en el sillón de enfrente, estaban temerosos por lo que Byakuya les fuera a decir, pero a la vez estaban aliviados de que estuviera vivo, sobre todo Rukia.
―Nii-sama, ¿estás bien?, ¿Qué paso aquí?― pregunto Rukia después de un largo rato de silencio.
Byakuya no contestó, se limito a mirarlos fija y seriamente, en especial a Ichigo.
―Si no se lo cuentas tu, lo hare yo.―dijo la voz de alguien sentado en una esquina de la sala, y que parecía una momia, ya que no tenia parte del cuerpo que no estuviera vendada, a excepción de los ojos, nariz y boca.
―¿Tú?, ¿Pero qué haces aquí?...
CONTINUARÁ…
