22- 12- 11/12- 01- 12


Viejos Recuerdos


_ ¿Entonces… así son las cosas?

Decía Rachel mientras tomaba una cucharada de su helado y lo ponía en su boca, el dulce sabor la llenó un momento mientras se deshacía entre el paladar y la lengua.

_ Así es, hija… no quiero que te sientas obligada o algo por el estilo, se lo que para ti significa tocar este tema, entenderé si te niegas.

_ Lo haré, no conozco a esta chica… su historia es similar a la mía y se cuanto debe estar sufriendo, por eso voy a ayudarla a sopesar eso que esta sintiendo, entre ambas podemos ayudarnos, ¿no lo crees?

_ También lo pensé… eres una chica especial y la vida te lo recompensara de alguna manera

_ ¿Crees que… podría compensarlo… ahora mismo?

_ No entiendo

_ ¿Recuerdas la visita del amigo del Doctor Stone para entregarte unos documentos?

_ ¿Si?

_ El me dijo algo que… me ha estado dando vueltas en la cabeza

_ ¿Qué te dijo?

_ Mas bien, me preguntó si pensaba seguir estudiando… al principio pensé en decirle que no, pero ahora…

_ ¿Quieres hacerlo?

_ Me gustaría mucho

_ Me da mucho gusto que pienses de esa manera… tienes todo mi apoyo, te inscribiré en la mejor universidad de la ciudad.

_ No… mamá… quiero una universidad sencilla, no quiero lujos, quiero hacerlo por mi misma.

_ Muy bien… se hará lo que digas.

Un gran peso sobre sus hombros la había dejado tranquila, pensó que su madre quizás se negaría o por lo menos le daría excusas para no hacerlo, tantos años lejos de ella le habían hecho olvidar lo amorosa y desinteresada que era… es su madre.

_ Termina con eso y volvamos a la casa.

_ Bien.

De regreso a casa todo parecía mas claro, por supuesto que ahora tenia una responsabilidad, se había comprometido con su madre a ayudarla con el caso de esta chica y ver el asunto de su escuela, por primera vez desde que salió de la clínica se sentía una mujer, ya no una niña a la que tenían que proteger de la brisa del viento.


Al día siguiente:

Rachel no sabía como llegar con esa chica que su madre le había dicho. Un ¿Hola?, muy simple, ¿Quieres hablar conmigo?, no, muy apresurado, quizás solo dejar que corra el agua. Si, es la mejor manera. Mientras su madre estaba en una charla medica con el doctor Stone, Rachel caminaba sobre el suelo rumbo a las habitaciones, pensaba en cuan bueno o malo seria ver su antigua habitación, podría tal vez olvidar traumas de la infancia o solo empeorar las cosas, al doblar en la esquina donde esperaba encontrar su puerta, un instante reflejo le cruzó por la mente. Se vió a si misma acorralada en la barandilla y a Karl acercándose intimidante, le causaba terror.

Por fortuna ya no pasaba mas por eso, la puerta que buscaba estaba frente a ella, tomó el picaporte y esperó que éste no girara sin embargo, lo hizo, empujo con un poco de fuerza. La oscuridad reinaba en la habitación sin importar la luz del día, comenzaba a oler a humedad, a soledad, hace unos meses ella estaba ahí sin nadie que la comprendiera, que la apoyara, hasta que llegó el Doctor Stone y su amigo, ambos se volvieron sus cómplices y salvadores. Ya no era esa niña deprimida, asustada y aterrorizada por un hombre que decía amarla y que la violó. Ya no.

Se adentró en la habitación con pasos sigilosos como no queriendo estar ahí, el único buen recuerdo que conservaba era exactamente ese librero a la derecha frente a la puerta tan lleno de libros como lo había dejado, ellos fueron sus únicos confidentes durante mucho tiempo de sufrimiento. Con la yema de sus dedos fue tocando lomo por lomo cada uno de sus libros, todos completos, quizás le pediría permiso al doctor Stone para llevárselos podría necesitarlos para la universidad.

Sin más dejó esos pensamientos para otro día, tenía una tarea que cumplir y según el doctor, la chica estaba del otro lado de la pared. Volvió sus pasos al pasillo y cerró la puerta tras de si. Se dirigió ahora a la puerta contigua, se tensó un momento recordando que a ella le gustaba estar sumergida en su pena y que por desconfianza no aceptaba la ayuda de nadie. Tal vez con Tara no todo estaba perdida pues ella si había aceptado la suya.

Se armó de valor, llenó sus pulmones con aire y lo expulsó en un soplido, su mano se volvió un puño ligero y dio tres pequeños golpes en la puerta, esperó una respuesta. Nadie respondió, pensó que quizás temía descubrir quien se hallaba detrás de su resguardo e intentó otra cosa.

_ ¿Tara?, ehm… soy… soy Rachel, mi madre vino ayer a hablar contigo

Si bien su tono no había sonado grosero, ni demandante, si sonó inseguro y pensó que se lo transmitiría a ella, pero para su sorpresa la puerta se abrió.

_ ¿Tu eres Rachel?

_ Si

_ No te quedes ahí, pasa.

Sorprendida ella misma por la actitud tan tranquila que demostraba Tara, ella misma se forzó a portar tal actitud ante la rubia también. Ella no ha pasado lo que Rachel pasó en esa clínica quizás por eso era su tranquilidad.

_ Eres bonita, creo que entiendo porque… viviste lo que yo.

_ Sabes… yo no me consideraba bonita, y no lo hago, simplemente quiero ser otra persona. Quiero dejar de pensar por lo que pasé.

_ Tienes suerte, yo no podría sabiendo que ese desgraciado anda por ahí y mi madre me considera una loca.

_ ¿Crees que tener suerte es saber que alguien te hizo una promesa de volver y que no puedas ni conciliar el sueño por eso?

_ Al menos tú madre no te considera una amenaza

_ No, porque acabamos de reencontrarnos, mi madre estuvo en coma cinco años, mi padre la golpeo hasta casi matarla y luego vino por mi. Tu tienes una madre que te cuidó y aun lo hace sin importar que pero eres ciega al no aceptarlo.

_ No Rachel, mi madre esta ciegamente enamorada de mi padrastro, el maldito bastardo la enamoró y desde entonces solo existe el en su vida, yo salgo sobrando.

_ Nadie sale sobrando Tara, lo que tienes que hacer es hacerle ver a tu madre que tenias la razón.

_ Ya lo he intentado. Nada funcionó.

_ Esta bien… dejemos esto ¿si?, ¿Qué te parece si vamos al jardín?

_ Suena bien.

Al dirigirse al jardín, Rachel notó que Tara estaba un poco inquieta y ella misma por la situación tan estresante por la que acababan de pasar, quería preguntarle un poco mas sobre como sucedieron los hechos pues por lo que pudo conseguir, el hombre que la violó era su padrastro, casi similar pero no igual.

Notó también la curiosidad con la que veía las salas de los suicidas y se dió a la tarea de mostrarle cada una de ellas hasta dar con el pequeño lago que había por allí, ambas se sentaron a la orilla.

_ Entonces… ¿Hace cuanto estuviste aquí?

Comenzó preguntando Tara, pues si bien su actitud al principio no fue buena para con Rachel, por lo menos esperaba que no se llevara una mala impresión.

_ Hace unos meses, seis para ser exactas.

_ Todo lo que viviste es reciente, lamento haber preguntado.

Entonces de pronto a Rachel le vino una idea, dejar que ella hurgara en su pasado para que se abriera cuando su turno llegara, no era una mala idea solo que los tragos serian mas amargos de cómo habían sido en un inicio.

_ No, no lo lamentes, algún día tenia que hablar sobre ello y quien mejor que tu para entenderlo. Pregunta lo que desees.

_ No quiero incomodarte… pero si, me gustaría saber, principalmente ¿Por qué aceptaste ayudarme con esto?

_ Creo que lo sabes pero te lo diré. Al igual que tu fui victima de mi padre y… de un chico, aquí mismo, en esta clínica, ambos solían decir que me querían, que me amaban, mi padre esta loco y solo me utilizó para desquitar su coraje pues se entero de que mi madre no planeaba dejarle ni un solo céntimo, yo era su heredera universal. Si yo no le cedía la fortuna iba a matarme, después de conseguirlo… también iba a matarme.

Por otro lado estaba Karl, el era el sobrino del fundador de esta clínica. Mató en este mismo lago al hijo del dueño cuando eran niños, después de eso fue por mi, el me violó cuando tenia quince años, desde entonces intente quitarme la vida, no quería seguir viviendo si las cosas iban a seguir de la misma manera.

Pero comprendí que eso no podía ser, hasta que llegó el doctor Stone y su amigo Richard, ellos me ayudaron.

Por eso es que acepté ayudarte, por que se lo difícil que es que alguien que considerabas tu ejemplo te trate como una basura, que te sientas humillada y usada. Por eso y porque amo a mi madre y diez años lejos de ella me han hecho pensar en un por venir y no solo en mi.

_ Lo que dices… esas palabras son bellas porque tu tienes un motivo por el cual seguir adelante en cambio yo… solo tenia a mi madre y ahora…

_... ahora vive para ti, si tu madre no te cree, esfuérzate para demostrarle que tu tenias razón y cuando lo hagas no guardes rencores, sal, diviértete con la gente, mientras dure tu estancia aquí te recomiendo que estés lo mas cerca posible de Mark, el doctor Stone y Richard. Ellos son quienes mas te pueden proteger.

_ Supongo que… tienes razón. Y supongo también que ahora querrás que te cuente lo mío.

_ No si no quieres hacerlo. Pero algún día querré saberlo, para entonces espero que confíes en mí, porque no soy tu enemiga, soy tu aliada.

_ Gracias Rachel.

Nuevamente se vió sorprendida ante el inesperado abrazo de la rubia, correspondió un poco tímida pues era la primera vez que podía abrazar a una persona, después de su madre, sin sentir que se ahogaba.

A lo lejos se escuchó el timbre de una campana, eso indicaba que los enfermos mentales podían salir a pasear por el jardín, había resultado muy bien esta parte del tratamiento, nadie se dañaba o dañaba a otros.

_ Mi dama triste.

Una voz a sus espaldas las hizo separarse y voltear inmediatamente, detrás de Rachel había un muchacho poco mayor que ella, sus ojos verdes se clavaron en los violeta de ella.

_ Mark.

Y nuevamente se fundió en un cálido abrazo con el chico rubio quien le correspondió mas que gustoso de hacerlo e incluso le dio un pequeño beso en la mejilla cuando se hubieron separado.

_ ¿Qué haces aquí de nuevo?

_ Vine porque mi madre me lo pidió, ayudo a Tara con su… problema.

_ Ah si… creo que serán grandes amigas.

_ ¿Qué tal te ha ido? Ese día ya no pudimos charlar como se debe.

_ Me gustaría sentarme a platicar con ustedes pero… es el trabajo.

_ Lo se, no quiero interrumpirte, quizás luego.

_ ¿Podría invitarte a tomar un té?

_ ¿Té?

_ Según recuerdo es tu bebida favorita

_ Por supuesto.

Otra vez estaba sorprendida, pues había aceptado salir con Garfield Mark Logan, es decir, no era una cita formal pero contaba como una ¿cierto?, aceptar así sin más quería decir que había logrado una estabilidad poco más que firme para poder estar con un hombre a solas.

Se despidieron. Ambas chicas volvieron al dormitorio de Tara.

_ ¿Te gusta?

_ ¿Quién?

_ Ese chico… ¿Mark?

_ Oh no, es solo un buen amigo, ya te he dicho que el me ha ayudado.

_ ¿Y… es lindo?

_ Espera… ¿te gusta?

_ Quizás solo atracción.

_ No me malinterpretes pero si quieres conseguir que el salga contigo debes estar fuera de este lugar, eres bonita y creo que el te corresponderá. Solo que en este lugar por ética, a los empleados no se les permite relaciones amorosas con los mismos empleados o que tomen mayor confianza en sus pacientes, ¿entiendes?

_ Lo sé, ¿crees que le guste?

_ Sin duda alguna.

_ ¿Vendrás pronto?

_ Por supuesto… pero antes debo ver una escuela.

_ ¿Seguirás estudiando?

_ Antes hubiera dicho que no pero ahora… es una meta que debo cumplir.

_ Te deseo suerte

_ Te veré otro día, cuídate.

_ Tú igual.

Al cerrar nuevamente la puerta y encontrarse en el pasillo, se sintió aliviada como ayer cuando le dijo a su madre que quería estudiar, el asunto ahora el tipo de carrera que iba a escoger, quizás podría pedirle a Richard que la ayudara a elegir pues el había sido la espina en su zapato por la cual lo había meditado durante un buen rato.

Caminó ahora rumbo al consultorio principal, ojalá Richard estuviera disponible para ella por cinco minutos. Tocó pero nadie le respondió, pensó que su madre y el doctor Stone estarían en alguna revisión por ahí en las instalaciones por lo que entró y se sentó a esperar a cualquiera que llegara.

No tardó mucho en escuchar pasos en el pasillo, dos voces, la del doctor y su madre, hablaban pero no entendía sobre que pues se distorsionaban las voces, solo alcanzó a escuchar una última frase antes de que ellos entraran y se sorprendieran al encontrarla ahí.


HOLA DE NEW! Tiempo record! dos actualizaciones seguidad eso es bueno... para mi. Solo tengo una pregunta que hacer ¿He mejorado el tipo de escritura?, es decir, menos parrafos largos, mas puntos en luigar de comas, siempre es bueno los reviews con ese tipo de correcciones. ¿Alguien tiene algo que decir al respecto?