Ella puede ser la cara que no consigo olvidar

Un rastro de placer o remordimiento

Puede ser mi tesoro o el precio que tengo que pagar.

ELVIS COSTELLO – SHE

— Creo que la comida me a sentado mal.

Havoc escucho las palabras del alquimista de fuego antes de verlo correr nuevamente hacia el baño, igual que en Xing parecía que la comida no era favorable para el alquimista, su soldado y guardaespaldas sentía cierta pena de ver a su superior siempre fuerte en un estado tan sensible.

— Tal vez deberíamos llamar al medico- Havoc empezaba a tomar el teléfono cuando Edward le dijo que lo mejor sería no llamar a nadie.

— Yo se lo que tiene- aseguro Edward— De verdad que ustedes los soldados no se enteran de nada— el alquimista adopto una postura de filosofo y continuo diciendo— El führer vomita, eventualmente tiene nauseas, sufre de antojos y se le nota cansado, ¿No es obvio lo que tiene?

— Pues para mi no- fue lo que el Armstrong y Havoc dijeron a coro.

— ¡Tiene insolación!- soltó a decir Edward mientras moría de risa. Mei que había estado escuchando todo el intercambio de palabras no pudo evitar llevar los ojos al cielo, los hombres no se enteraban de nada. El führer estaba tan embarazado como su esposa, tenía síndrome de embarazo empático.

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CAPITULO IV: ISABELLA

— POR: Erol

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Frontera oeste con Creta, ciudad de Zakros.

— ¿Está todo a tu gusto? Regina dijo que la habitación estaría bien por ser la más fresca de la casa, pero si no te gusta podemos arreglar otra.

— Está perfecta- respondió Riza a su interlocutora que no era otra que Isabella.

Hasta el momento Riza no se había atrevido a preguntar quien era Isabella dentro de la familia Mustang después de todo desde el momento de su llegada a Zakros lo que la rubia más temía eran las preguntas, ¿Qué hacía ella en Zakros? ¿Dónde estaba Roy? ¿Y porque viajaba con Alphonse? Las preguntas no había llegado ni de parte del padre de Roy, de su tía o del hermano de Roy que en apariencia parecía saber todo y ocultar algo.

Richard parecía bien enterado que Roy había logrado el gran acenso gracias a que había hecho caer a ella de las filas del ejercito, también se mostraba interesado por la alquimia de Alphonse y se mostraba siempre expectante de que Riza le contara algo acerca de la alquimia de fuego. Primero intento persuadirla por medio de la conquista eso fue hasta que de alguna forma averiguo su embarazo, después intento que se lo dijera a cambio de revelar información de Roy ella sintió curiosidad pero igual se negó a infórmale nada de la alquimia de su padre, finalmente Richard parecía iniciar el camino de la amistad y hasta el momento se manejaba con una paciencia parecida a la de Riza, si su cuñado hubiera sido francotirador sería tan bueno como ella, y a ella no por nada la habían apodado halcón.

— No sufres ningún achaque de embarazo y la tripa apenas se te nota pero aún así pareces preocupada, ¿Pasa algo Riza?

— No- respondió Riza.

Isabella no insistió más y se despidió con su habitual sonrisa. Cuando Roy había descrito a su tía como era Isabella y la había definido como bellísima no se había equivocado, la pelirroja de ojos azules tenía un carácter demasiado sencillo y apacible, por eso cuando se había fugado con Richard todos incluyendo ella misma se habían mostrado sorprendidos. Aunque en ese entonces tenía escasos diecisiete aún le parecía escuchar a Richard convenciéndola de dejar a Roy, el hermano mayor había trabajado por mucho tiempo los piropos a la belleza pelirroja, bromeaba con ella, pasaban largo tiempo platicando y ella se había enamorado, pero él no.

— Parece que Riza no necesita nada- dijo la pelirroja al entrar en la sala de estar donde Regina Mustang leía— ¿Debería pedirle que me acompañe de compras? Aquí en la casa no hay mucho con que distraerse.

— No me parece conveniente en este momento- dijo Regina estudiando el rostro de Isabella— Ella no sabe quién eras tú hasta hace poco y si entablas amistad en estas condiciones solo terminara por tenerte resentimiento.

— Si me dejaras explicarle…- Isabella frunció los labios al encontrarse con la negativa de Regina— Roy y yo nos casamos pero fue todo tan extraño que nadie lo diría, estábamos él, yo, y ese tipo ebrio que nos caso, ahí tienes me fugue primero con él, luego con el hermano, todo ello en menos de un día y fue el mismo tiempo en que ambos me botaron.

— Cuando lo pones de esa manera me haces sentir mal- dijo Regina dando por terminada su lectura— ¿Me guardas resentimiento Isabella, por lo que yo y mis sobrinos te hicimos?

— No Regina, todos estos años me diste una familia lo único que hubiera querido es que Richard… bueno ya no importa dentro de poco me marchare. Ya eh estado demasiado tiempo cerca del hombre que quiero gracias a ti, pero ya estos resignada ¿Sabes?

— Richard solo hizo lo que yo le pedí- Regina se cubrió el rostro avergonzada— Roy era demasiado joven, tú también si se hubiera quedado aquí al servicio de su hermano y su padre habría terminado odiándolos y tú junto con él. Roy no tiene nada de servicial esta acostumbrado al mando, a conseguir lo que desea y ya ves siempre sacrifica lo que quiere si con ello llega a su meta, creo que por eso su esposa llego sin él.

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FULL METAL ALCHEMIST

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Xiao- Mei no dudo en lazar sus cuchillas hacía la pared de cemento, los hombres que la rodeaban rieron creyendo que la puntería de la chica era mala pero sus rostros no tardaron en mostrarse aterrados cuando la alquimia se puso en funcionamiento, la chica no pudo evitar sonreír al ver como había logrado ahuyentar a sus acosadores por eso cuando vio una descarga de alquimia en su dirección no pudo evitar el golpe que la aturdió apenas un instante, acostumbrada como estaba a pelear no dudo en hacer nuevamente uso de sus cuchillos hasta atrapar a su atacante. El señor Robbins desde luego no vivia en un barrio tranquilo.

— ¡Te tengo!- grito pero su hábil oponente previno un nuevo ataque impulsando su alquimia junto con la de ella. Furiosa por su fracaso la morena no dudo en una lucha cuerpo a cuerpo que pareció sorprender a su atacante, Mei era demasiado rápida y no tardo en posar el filo de su espada en el cuello de su oponente que miraba alucinado a la chica— No esperaba conocerlo así señor Robbins, ¿Se viene por las buenas o por las malas?

Robbins después de sentir muy de cerca el filo de la espada fue por las buena con Mei rumbo al cuartel general, el alquimista parecía asustado cuando lo metieron en una habitación y poco después entro un alquimista que usaba un gabardina roja y tenía un largo y trenzado pelo rubio.

— ¡Me tienes impresionado Xiao-Mei!- Edward calmo al hombre al verlo temblar de los nervios— No esta aquí como prisionero, bueno no de momento. Mei creo que es a ti a quien tiene miedo, ¿Por qué no vas en busca de mi hermano y le informas tu hallazgo?

— Tu y tu hermano tienen una odiosa tendencia a ordenar más que a pedir- la morena se encogió de hombros mientras salía de la habitación— Es igual hoy mismo regreso a Xing.

La chica no tardo en llegar a la casa Mustang después de todos los días que había estado vigilando los movimientos de Riza, lo nuevo era que esta vez en lugar de ir de incógnita y vigilar a lo lejos podía llegar por la puerta principal, cuando llego a Zakros su vestimenta había llamado mucho la atención así que no se le ocurrió pensar que en algún punto los varones admiraban la figura juvenil de la artista marcial más que la ropa.

— Quiero ese cargamento al medio día eso fue lo acordado y si el señor Marshall se niega ya le puedes ir informando que no dudare en pedirle el pago que le di, ¿Entendiste?

A Mei no le costo localizar la voz gruesa de Richard que parecía atenderse con el trabajador de alguien que evidentemente subestimaba el carácter del hermano mayor, la morena lo vio desatenderse del hombre con el que Richard había estado discutiendo. Richard empezaba a entrar a la casa cuando aprecio la figura femenina que se acercaba.

— Adoro Xing- murmuro el moreno— Siempre hay cosas bellas que provienes de ahí, bienvenida a su hogar señorita.

Mei no sabía como responder el descarado galanteo de Richard que siendo honesta era un hombre apuesto como su hermano menor, con pesar se dio cuenta que seguir por tanto tiempo a Alphonse la había hecho ignorar su alrededor y si lo pensaba bien el coqueteo de otros chicos que habían estado más que depuestos a ser afecto de sus atenciones.

— Necesito ver a Alphonse- informo mientras una sonrisa se formaba al ver la pantomima de Richard de tener el corazón roto— Tengo un mensaje importante para él.

— ¿Y después de darle el mensaje que harás?

— Regresar a Xing.

— De eso nada. Te invito a salir, ¿Qué dices?

Para cuando Alphonse llego a la casa de los Mustang luego de otro día infructuoso en su búsqueda de Robbins estaba bastante fastidiado por no conseguir la información deseada, cuando entro a la casa de los Mustang se encontró a Riza esperando por él, la rubia tenía rostro de circunstancia, ¿Por qué sería? El alquimista se distrajo cuando escucho unas fuertes risas provenientes de la sala de estar, no pudo menos que sorprenderse de ver a Xiao- Mei y Richard platicando muy cómodamente el uno frente al otro.

— El tacto no es lo suyo- dijo Isabella que se alejaba de ahí tratando de ignorar la cháchara de Richard con una perfecta desconocida.

— Para cuando me percate que Xiao- Mei llegó, ya Richard la tenía contra pared…literalmente- dijo Riza observando en rostro perplejo de Alphonse.

Mei se giro a ver a Alphonse solo para decirle que el señor Robbins ya estaba a buen resguardo en el cuartel general de Zakros, después de darle el mensaje regreso su atención a Richard que le comentaba sus viajes rumbo a Xing.

— En una ocasión quisieron hacerme pasar por un traficante- le platicaba Richard— Lo más absurdo es que el guarda que quería capturarme ni si quiera estaba seguro de que era lo que según el traficaba se invento que pasaba contrabando de pasteles, ¿Te imaginas ese ridículo?

— ¡OH! Lo que sucede es que en Xing ciertas plantas son pasadas como ingredientes en ocasiones como azúcar.

— ¡Pero ingredientes! El pastel entero ya es otra cosa además no veo como se iba a hornear nada en medio del desierto.

— Con alquimia no sería tan imposible- dijo una sonriente Mei.

— ¿Eres alquimista?- un vivo interés se despertó de nuevo en Richard— ¿Por qué no te quedas a vivir conmigo?

La respuesta no alcanzo a llegar, una explosión distrajo la atención de los presentes, cuando Mei se dirigió a la ventana se encontró viendo una humarada de polvo que un vez dispersa dejo ver la figura de los hombres que habían peleado con ella por la mañana solo que esta vez iban con una mole de dos metros con marcas de alquimia en los brazos, la morena se apresura a salir a su encuentro dispuesta a una nueva batalla.

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FULL METAL ALCHEMIST

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— ¿Y mis chocolates?- Roy miro de forma retadora a Havoc mientras se colocaba la chaqueta y la gorra militar— ¿Compraste mis chocolates?

— Si los compre, ¿No le parece que últimamente tiene muchos antojos?

— Eso es por la nostalgia de regresar a casa, ya pronto se me pasara- afirmo Roy que para todo tenía una explicación coherente a sus síntomas— ¡Mayor acelere este coche!

El mayor Armstrong obedeció mientras miraba por el retrovisor al führer, al teniente Havoc con su acostumbrado cigarrillo y a Edward que iba emocionado por comentar con Alphonse sobre lo platicado con Robbins, los cuatro se alertaron cuando escucharon los sonidos inequívocos de una batalla, antes de llegar a la casa de Roy ya todos habían bajado del auto dispuestos a la pelea, Havoc tenía sus armas preparadas para cubrir al führer, el mayor Armstrong se colocaba su brazo de acero y Edward estudiaba la situación, había que derrotar a ocho malencarados que ya estaban encontrando su pelea con Mei.

— ¡Eh bastardos!- grito Edward— Hoy es buen día para pelear, ¿Quién quiere que le rompa la cara primero?

Aquello se volvió un caos generalizado, los sonidos de las armas disparando habían encendido una alarma, en el cuartel del oeste corrió la noticia de un ataque contra el máximo dirigente del país lo que hizo a las tropas movilizarse, la energía de la alquimia empezaba a acumularse, dentro de la casa Mustang Riza preparaba sus armas mientras ordenaba a Isabella y Regina mantenerse alejadas de las ventanas, las tres se asustaron igualmente cuando un hombre choco contra la puerta de la habitación donde ellas permanecían, el tipo parecía nervioso, un hombre así con una metralleta en mano eran muy malas noticias. Las mujeres chillaron cuando el hombre grito por la quemazón del arma en su mano, esta vez quien entraba era Roy que miraba a Riza cargando aún el arma, el alquimista no pudo evitar sonreír al dar con lo que por largo tiempo había estado buscando. Riza.

Continuara…

¿Os gusto? Debo decir que yo me emocione escribiendo este chapter xD

Algo que siempre me gusto de FMA fueron las peleas y las bromas en medio de la batalla, como el capitulo cuando los soldados pelean contra Scar y Hughes aparece luego de que todo acabo jaja. En fin, os quería recompensar porque la ultima vez tarde en actualizar, y bueno, entonces que ¿Estamos a mano?

GRACIAS POR SUS COMENTARIOS A: Rukia,vetagiXD, Noriko X, Argin Heart, HoneyHawkeye y okashira janet. Gracias por tanto apoyo chicas, ojalá sigan disfrutando de las barbaridades de este fic. La proxima actualización viene... hum ya veremos. Besitos! :D