Capítulo 4 – Malos planes.
El dependiente cayó en la cuenta de que la chica de la foto era la misma que laque había entrado, así que le devolvió la foto a Edward discretamente y les susurró a los hermanos:
-Tranquilos, os lo reservo, pasaos más tarde.
Los dos hermanos se alegraron al escuchar eso, ahora lo más complicado era buscar una excusa creíble.
-Al, Ed… -¿Qué hacéis aquí? – preguntó Winry sorprendida.
- Pues… esto… - decía Edward en busca de alguna excusa.
-Era una sorpresa pero… - decía Al, y su hermano mayor temía que lo contara todo– Habíamos venido a comprar el regalo de May para su cumple – respondió ágilmente.
May Chang se quedó mirando a Al, le parecía raro, ya que faltaban muchos meses para su cumpleaños, en cuanto sus miradas se encontraron él le guiñó el ojo. May sabía lo que eso significaba, ella respondió sonriendo.
-¡Menos mal! – exclamó Ed respirando fuertemente fuera de la tienda. – Creí quesería el fin…
-No exageres, hermano – dijo Al sonriendo.
- Ahora, ¿Qué haremos para mantener a Winry ''ocupada'' para que podamos comprar el anillo?
- Puedo pedirle a May que la distraiga.
-¿¡En serio!
Al asintió.
- ¡Eres el mejor hermano del mundo! – gritó Edward en medio de la calle.
Los hermanos fueron directamente a casa, cogieron el libro de las Páginas Amarillas* y se dispusieron a buscar el número de teléfono de la tienda, por suerte Alphonse se fijó en cómo se llamaba, ya que buscar tienda por tienda en toda Central…Le daría tiempo a Al a casarse dos veces. El nombre de la tienda era… Garfield Jewellery.
-Garfield… - musitó Edward.
- ¡No será hermano del Garfield que trabaja en Rush Valley! – exclamaron sorprendidos.
Pero no había que perder tiempo en sorpresas, Ed marcó el número que aparecía en la página del libro y esperó a que alguien contestara.
- ¿Sí, Joyería Garfield?
- Buenas tardes – saludó Edward. – Perdone, ¿Se acuerda de los chicos que han ido a su tienda esta mañana?
-Mmh… - decía pensativo. - ¡Ah! Los que venían a por el anillo de la señorita!
- Así es.- confesó él. – Quisiera preguntarle a qué hora cierra su tienda… para comprar el anillo.
* (N/A: Es un libro donde se encuentran registrados los números de teléfono de una ciudad)
– dijo finalmente.
- La tienda cierra a las diez y media. – le informó.
- Vale, muchas gracias.
- Nos vemos, pues. – se despidió.
- Espere…un momento. – dijo de repente el dependiente.
- ¿Es usted uno de los hermanos Elric?
- S-Sí…
- Así que sois vosotros… - dijo con voz sospechosa.
- ¡Mi hermano no deja de hablarme de vosotros! – exclamó. - ¿Estuvisteis en Rush Valley hace tiempo, verdad?
- Sí…
-¡Vaya! ¡El mundo es un pañuelo y nosotros los mocos, ja ja ja!- rio. – Ejem… -dijo recuperando la poca compostura que tenía el hombre. – Pues pasaos cuando podáis que aquí estaré yo.
- Está bien…Hasta luego.
-¡Adiós!
-¿Y bien? – quiso saber Alphonse.
-Ese hombre… - dijo Edward – Da miedo.
- ¿Eh?
De repente aparece Ling Yao bien vestido y dirigiéndose a la puerta para salir.
- Ling, ¿Dónde vas?
- ¡He quedado con Lan Fan! – dijo alegremente.
-¡QUE BONITO ES EL AMOOOOOOR! – gritó Alphonse.
-¡Que vaya bien! – le dijo Ed sonriendo levemente.
Ling se limitó a asentir y salió de la habitación.
- Voy a llamar a May – anunció el hermano menor cogiendo su móvil del bolsillo.
- ¡Qué preciosidad de vestido! – exclamó May Chang pegada a un escaparate acompañada de Winry.
Tiriririri…
- ¡Hola Al! – respondió May Chang.
- Hola – saludó el chico. – May… ¿Podrías hacerme un favor?
- ¿De qué se trata? – preguntó interesada.
- Pues… ¿Podrías entretener a Winry para que Ed vaya a comprarle el anillo?
- ¡Eso está hecho! – dijo enérgicamente.
- Muchas gracias, May.
- De nada – respondió ella. – Besos – se despidió.
- Igualmente, te quiero- se despidió Al, y colgó.
Edward miraba a su hermano menor con cara rara.
-¡¿QUÉ? – espetó Al sonrojado.
Después de unas horas los hermanos se dirigieron a la joyería para comprar el anillo de una vez por todas.
- ¡BIENVENIDOS! – gritó el dependiente.
- ¿Lo tienes? –le preguntó Alphonse.
El asintió y los dos se envolvieron en un aura maliciosa, lo que hizo que Edward se sobrecogiera.
-Venid- dijo el dependiente.
Edward pagó el anillo, mientras el dependiente lo miraba fijamente.
- ¿Cómo es que tiene una joyería? – le preguntó Ed al terminar de pagar.
- La verdad, no es mía. – confesó el dependiente. – Me la dejó mi hermano cuando se fue a Rush Valley y puso una tienda de mecánica.
- Tu eres… - dijo Al – El hermano de Garfield.- le reconoció.
-Sip. – dijo el hombre orgulloso.
- No os parecéis en nada…
El hombre no supo como tomar aquel comentario, así que hizo caso omiso.
- Gracias por venir. – dijo despidiéndose de los hermanos.
Ellos asintieron y se dispusieron a salir de la tienda cuando escucharon a sus espaldas:
-¡Y QUE VAYA BIEN LA BODA! – gritó a los cuatro vientos.
Lo que hizo que las demás personas miraran a los hermanos Elric, Al se volteó para sonreír y Edward salió lo más rápido que pudo sonrojándose.
