Los chicos escuchaban atentos a sus primas mientras explicaban y repasaban una vez más lo que habían ideado.
- Como es sábado, supongo que cuento con todos.
- No en realidad, Christian Woods me invito por la tarde a una cita, pero prometo que después de allí vengo directo para acá con ustedes- sonrió Halley felizmente.
- okey, entonces, ¿Todos entendieron?
Los tres asintieron y pusieron sus manos en el centro junto con las de sus primas.
- Démosles un San Valentín que no olviden- sonrió Halley mirando a sus primos.
A la mañana siguiente, como cada mañana, Penny revisó su celular para ver si tenía algún mensaje.
- Que extraño- exclamó la rubia dándole un sorbo a su café.
- ¿Que ocurre?- le preguntó intrigado Leonard.
- Bernadette me acaba de mandar un mensaje diciendo que quiere que nos juntemos a cenar por San Valentín.
- Suena bien, ¿no?
- Si, es genial, pero me parece raro, habíamos acordado que no íbamos a hacer nada,
- Bueno pues parece que cambiaron de opinión.
- Asi parece.
Por otro lado, Amy y Bernadette recibieron el mismo mensaje, pero este era de parte de Penny.
- Parece que Penny quiere hacer algo por San Valentín- se sorprendió Amy aún en la cama- Una cena los seis juntos, se oye bien.
- Si, pero hay un problema- afirmó Sheldon.
- ¿Cual?
- No quiero ir.
- Bueno pues igual vamos a ir, son nuestros amigos y nos están invitando, así que lo correcto es ir.
Sheldon rodó los ojos y se levantó para tomar su cereal de todas las mañanas.
Por la noche, mientras Katie, Luke y Elliot se reunían en el tejado del edificio y Halley llegaba a casa para estar junto con su hermano, el grupo ya había llegado al restaurante.
- Debo admitir Penny que esta idea tuya de venir al restaurante fue muy buena- sonrió Bernadette mirando el menú.
- ¿Que? Pero si la idea fue tuya, no mía.
- Ehm... No, la idea fue tuya, mira- afirmó Amy mostrándole el mensaje.
- ¿Pero que? Si yo tengo un mensaje igual de... ¡Agh Kathleen!- exclamó enojada la rubia al darse cuenta de lo que pasaba- Todo esto fue cosa de ella.
- Y si ella está involucrada, seguro que mis chicos también- afirmó frustrada Amy.
- Y los míos seguramente, suena a algo que haría Halley, ¡Ay dios van a estar en tantos problemas!
- Chicas chicas- intentó calmarlas Leonard- Yo se que lo que los chicos hicieron no está bien, pero ya que estamos acá podríamos tratar de disfrutarlo, ¿no creen?
Las chicas se miraron y decidieron guardar su enojo para la llegada a casa.
Una vez en casa, Bernadette se dispuso a buscar a sus hijos, pero antes de encontrarlos a ellos, encontró una pequeña caja de regalo en su cuarto.
- ¿Que es eso?- preguntó Howard curioso.
- No lo se, debe ser obra de nuestros queridos hijitos- respondió sarcástica.
Howard tomó la caja y se dispuso a abrirla, dentro de esta, encontró el collar con la estrella que le había regalado a Bernadette y una foto de ellos en un marco.
Al verlo, el enojo de Bernadette se desvaneció, siendo reemplazado por una nostalgia enorme. Howard levantó el cabello de su esposa y le puso el collar.
- Te sigue quedando hermoso- sonrió.
- Muy hermoso- dijo Halley, que Miraba desde la escalera junto con su hermano.
- ¡Ustedes dos!- exclamó con enojo Bernadette, para luego reír y abrazar a sus hijos- Los amo.
Los hermanos se miraron y chocaron puños detrás de su madre.
Mientras tanto, Penny y Leonard también habían recibido su caja.
- ¿Que crees que haya adentro?- le preguntó nerviosa Penny a Leonard.
- Si no lo abrís no lo vamos a saber.
Penny rodó los ojos y abrió lentamente la caja, Al ver lo que había dentro, miró a Leonard conmocionada. La rubia sacó de la caja el copo de nieve que le había regalado el castaño un tiempo atrás, dejándolo con la misma mirada de conmoción que ella.
- ¡No lo creo!- exclamó tomando el copo- No lo veía hace años, todavía recuerdo cuando te lo di
- Si, recuerdo que te extrañé mucho esa vez cuando te fuiste.
- Yo también te extrañe- La besó- Creo qué hay otra cosa.
- A ver.
Esta vez Leonard sacó la foto en el marco rosa que la rubia le había regalado tiempo atrás.
- El mejor regalo de todos- le sonrió Leonard- Te amo Penny.
- Yo también te amo- Lo besó.
Por su parte, Sheldon y Amy encontraron la caja en la isla de la cocina.
- Bueno abrámosla.
- ¡¿Que?!¡¿Estas loca?! No sabemos quien lo puso ahí, ¿Que tal si es una bomba o algo así?
- Sheldon seguro los chicos lo pusieron ahí, no creo que sea una bomba.
- Sabes que no creo en las suposiciones, soy científico.
- Voy a abrirlo.
Sheldon se tapó los oídos y cerró los ojos en lo que Amy sacaba de la caja una tiara. Cuando el castaño la vió se quedó perplejo.
- ¡Wow!¡Es la tiara que te regale!
- Si, lo es- dijo emocionada.
Sheldon tomó la tiara y la acomodó en la cabeza de Amy.
- Te queda igual de bien que cuando te la di.
- Gracias Sheldon- respondió ligeramente sorprendida, los halagos no eran comunes en el.
Esta vez fue él el que sacó algo de la caja, esto era una foto de ellos dos en el cumpleaños de Amy.
- Eso fue uno de los mejores días de mi vida.
- También lo fue para mi- dijo Sheldon antes de que se besaran.
- Bueno según Halley a sus padres les encantó el regalo espero que los nuestros piensen igual- les dijo Katie a Elliot y Luke mientras bajaban las escaleras.
- ¿Creen que se lo tomaron bien?- preguntó Luke.
Apenas entraron a sus respectivos apartamentos, sus padres los abrazaron emocionados.
- Luke...- dijo Elliot con dificultad debido al abrazo de su madre.
- ¿Si Elliot?
- Creo que lo tomaron bien.
Dado que ese día había llegado una visita a su casa, Bernadette y Howard decidieron invitar a sus amigos a cenar.
- Chicos- comenzó a hablar Howard una vez que todos llegaron- Les quiero presentar a mi prima Judith y a su hijo Noah.
La castaña que estaba su lado con un hermoso bebé en los brazos sonrió feliz.
- ¡Que lindo es!- exclamó Penny mirando al bebé- ¿Cuanto tiene?
- Un año y medio- respondió orgullosa Judith.
- ¡Que chiquito!- siguió Amy- Y... ¿Que te trae a Pasadena?
- Me divorcie hace unas semanas así que decidí alejarme de ese ambiente y venir aquí.
- Siento mucho lo del divorcio- dijo Leonard con pesar.
- Si también yo, pero bueno, la vida continúa.
Una vez que se empezó a servir la cena, Bernadette llamó a los chicos que estaban charlando arriba.
- Aww, Hola Noah- le sonrió Halley al bebé quien rió- Es hermoso, ¿No Neil?
- Si, Hola Noah- sonrió de la misma manera Neil, pero esta vez el bebé lloró.
Todos los presentes rieron, provocando enojo en el joven.
- No entiendo por qué lloró.
- Debe ser porque el bebé sabe con quien puede sentirse seguro y con quien no- afirmó Halley aún riendo.
- ¿Y por qué no podría estar seguro conmigo según vos?
- ¡Vamos Neil!- exclamó la rubia- Vos y yo sabemos que no te caracterizas por ser... Como decirlo... responsable.
- ¡Soy muy responsable!
- Cariño, creo qué hay que darle la razón a tu hermana en eso- afirmó Bernadette- Nunca demostraste mucha responsabilidad que digamos...
Neil frunció el ceño y se cruzó de brazos.
- Ya les voy a demostrar lo responsable que soy, van a ver.
Un día después, Judith recordó que había olvidado algo muy importante en su casa de South Gate.
- ¿Howard crees que podrías llevarme?- Le preguntó a su primo.
- Supongo, pero... ¿Iremos con el bebé? Bernadette no está para cuidarlo...
- Bueno...- comenzó a pensar Judith.
- ¡Yo puedo hacerlo!- exclamó Neil, quien recién volvía del colegio, feliz.
- ¡Claro que no!- exclamó Howard- Es una responsabilidad muy grande Michael.
- Puedo hacerlo y si pasa algo el tío Stuart está cerca- insistió el castaño- Por favooor.
- Está bien- afirmó Judith con desconfianza en sus ojos verdes- Pero prométenos que si pasa cualquier cosa vas a llamarnos.
- Lo prometo
Mientras Judith le explicaba cómo cuidar de Noah, Neil sonreía al pensar en la sorpresa de todos cuando vieran lo responsable que podía ser.
Una vez su tía y su padre se hubieron ido, el pequeño comenzó a llorar desconsoladamente. El castaño trató de parar el llanto por todos los medios, pero sin éxito. No quería avisarle a sus tíos porque sus padres lo sabrían y volverían a llamarlo irresponsable, quería demostrar que podía sin la ayuda de un adulto.
Finalmente decidió llamar a Luke y a Elliot, quienes accedieron a darle una mano.
- ¿Probaste dándole de comer?- Interrogó Luke- Quizás tiene hambre.
- ¿Sabes cómo hacer un biberón?- Preguntó esta vez Neil.
- Eso creo.
- ¡Genial! Porque honestamente yo no tengo idea.
Luke rodó los ojos y se dispuso a hacer el biberón.
- No creo que así sea como se hace- afirmó Elliot viendo a su hermano.
- Lo siento experto en bebés- dijo con sarcasmo Luke.
- No soy experto en bebés pero se que un biberón no debería estar tanto tiempo en el microondas.
- Se lo que hago Elliot.
Cuando el microondas sonó, el castaño intentó sacar el biberón, pero lo había calentado tanto que este le quemó la mano y lo soltó dejándolo caer. Afortunadamente era de plástico, por lo que no se rompió, pero la leche que contenía se derramó en el piso.
Antes de que Elliot pudiera decir algo, su mellizo lo miró frustrado.
- No digas nada- ordenó para seguidamente levantar el biberón.
- Creo que necesitamos ayuda- sugirió Luke mirando a Neil.
- ¿Y a quien se la pedimos? Halley no quiere ayudar y si le digo al alguien más mis padres sabrán que no soy lo bastante responsable para cuidar del bebé,
- ¿Y que otra opción tenemos?- cuestionó Elliot.
Al cabo de un rato, Kathleen estaba allí sin siquiera saber para que. Al llegar se encontró con Noah llorando desconsoladamente y Luke sosteniéndolo en brazos preocupado.
- ¡Que Bueno que pudiste venir!- exclamó con alivio
-Aww, hola Noah- le sonrió- ¿Esta era la emergencia? ¿Que problema puede haber con esa ternurita?
- Que el tonto de Neil se ofreció para cuidarlo sin tener la más mínima idea de cómo cuidar bebés y le pidió ayuda a Halley que no quiso tener nada que ver.
- Y no se si lo sepas pero... Nosotros tampoco tenemos mucha idea en la materia de cuidar bebés- acotó Elliot.
- Nah, ¿En serio?, creí que eras experto.
- Bueno pues no lo soy- contestó el castaño sin entender el sarcasmo de su prima- ¿Por qué todo el mundo cree eso?
- ¿Nos vas a ayudar o no?- preguntó Neil.
Katie finalmente aceptó ayudarlos, lo que no sabía era que cuidar del bebé iba a ser más difícil de lo que ella esperaba.
Lo primero que la rubia hizo fue enseñarle a los chicos cuanto tiempo calentar el biberón. Mientras se lo daba al bebé, la rubia notó como Luke los miraba con ternura.
- ¿Queres hacerlo vos?
- Eh... Si claro.
Le pasó el bebé a el castaño para que esté terminara de darle el biberón.
- ¿Viste que no era tan difícil?
- Si, la verdad que no e...- no terminó de hablar ya que Noah le vomitó encima.
Katie no podía parar de reír mientras Luke le pasaba a Noah para cambiarse.
- Pobrecito- dijo mirando al pequeño- Fue sin querer, solo...
Katie se detuvo debido a un olor horrible.
- ¡Ay no!- exclamó al darse cuenta de dónde provenía el olor.
- Ahora ya no te reís tanto eh- rió Luke entrando con una remera de Neil.
Al enterarse donde estaba su hija, Leonard convenció a Penny de ir a ayudar a los chicos. Al llegar, Michael les abrió la puerta, este se encontraba leyendo cómics con Elliot.
- ¿Donde están Luke y Katie?
- En el cuarto de Michael- afirmó sincero Elliot.
Leonard y Penny se miraron y subieron rápido las
escaleras. Al llegar observaron, por la puerta entreabierta, a Luke haciendo dormir a Noah mientras Katie lo veía tirada en la cama algo adormilada.
- Tenes habilidad con los bebés- susurró la rubia llamando la atención del castaño.
- Creí que te habías quedado dormida.
- No, trate pero no pude, así que te estuve viendo y... Serias un gran padre.
- Gr- Gracias- sonrió- Vos tampoco estuviste mal.
- Aww- exclamó en voz baja Penny ante la escena.
- Iagh- exclamó en el mismo tono Leonard- No puedo creer esto.
Hubo un silencio hasta que Luke volvió a hablar.
- Ehm... Creo que ya se durmió.
- Ah genial- contestó parándose.
Mientras ellos acomodaban al bebé en la cama, Penny y Leonard se fueron al living para que los chicos no los vieran espiar.
- Hola- saludó la joven rubia entrando en el living- No los había escuchado llegar.
- Me imaginó- rió por lo bajo Penny.
- ¡Se durmió!- celebró en alto Neil al ver a los chicos, despertando al bebé- Lo siento.
- ¡Ay no!- exclamó Katie tapándose la cara con ambas manos.
- Tranquila yo voy.
- No no, voy yo, vos ya lo hiciste antes- respondió la rubia.
- Que tierna pareja de casados- bromeó Neil y Leonard lo miró con el sueño fruncido- ¿Que?
-Costó, pero finalmente volvió a dormir- dijo Katie. cansada tirándose en el sillón.
- Gracias por la ayuda Katie- dijo Neil.
- Si, sin vos nos hubiera costado el doble- afirmó Luke.
- No es nada- sonrió la rubia- Ademas no fue tan...
- ¡Llegamos!- exclamó Howard entrando con Judith y despertando al bebé, por lo que todos voltearon a verlo- Ups...
- Se nota que son familia- afirmó Penny.
- Me da igual es su turno ahora- siguió Katie acomodándose en el sillón.
- Otra vez gracias por venir a ver a los chicos- afirmó Bernadette cuando Penny, Leonard y Katie se iban- Espero que no los hayan agotado...
- No para nada- respondió Leonard.
- Bueno, al menos no a nosotros- siguió Penny apuntando con la cabeza a los sillones donde los tres chicos dormían.
- Pobres- rió Bernadette.
Se acercaban los últimos días de invierno, y con el, el cumpleaños número doce de Katie, por el cual está no estaba na emocionada y, por el contrario, se alegraba de que ninguno de sus parientes hubiera sacado el tema. Hasta que, en la cena, su tía Bernadette recordó la fecha.
- Por cierto- recordó- Se acerca el cumpleaños de Katie, ¿Van a hacer algo?
- Ehm... No yo... No creo- dijo dubitativa la rubia mirando a su madre.
- ¿Por qué no?- cuestionó Penny- Siempre por tu cumpleaños te gusta que hagamos algo.
- Este año no, ¿Podemos cambiar de tema y no volver a hablar de esto por favor? Gracias.
Aunque Penny no dijo nada más, cuando todos se fueron, excepto Sheldon, quien decidió quedarse a pasar el rato con Leonard, esta sacó otra vez el tema a la luz, lo que comenzó una gran pelea.
