Caminaba apresurada hacia la entrada de BBQ, había tenido que salir por la puerta trasera y sin supervisión tomar las llaves del auto de su madre, de todas maneras para cuando salió sus padres ya no se encontraban en la sala, pero igual tuvo precaución y evitó encontrárselos.
Durante el viaje se sintió estupida, sabía que lo quería, si, pero este tipo de cosa no las haces por tu ex y mucho menos si te engañó.
Abrió la puerta del local y como típico sábado en la noche se encontraba lleno de gente, sobretodo hombres, le fue difícil encontrar a Shikamaru si no es porque reconoció sus cabellos en un coleta al fondón del lugar, lo daba por perdido.
Camino hacia la mesa y cuando estuvo de frente se dio cuenta de que estaba completamente dormido.
–Shikamaru. — le dijo. — Oye.

El apenas y se movió pero murmuró algunas palabras.

—¿cómo dices? —ella se sentó s su lado. — Oye, ¿me pediste que viniera y ahora estás dormido?

El giro la cabeza y miro en su dirección. — Lo siento. — olía demasiado a alcohol y estaba aún con los ojos cerrados.

Ella nerviosa y dudando le acarició el hombro. —Vamos. Te llevo a casa.

—No. — abrió los ojos para mirarla. — Mi mamá me va a pegar.

Ella sonrió. — Yo te cubro. Has bebido mucho...

—Yo... —la señaló. — No te quiero cerca.

Temari lo miró confundida. — Bien, me alejo. — Se separó un poco de el.—¿Bien?

—Si. —El suspiro. — Me voy a casa.—Tambaleándose se puso de pie. — No podemos hablar hoy...

Temari intentó ayudarlo y él se alejó. — Oye, déjame llevarte. — lo miró preocupada mientras el negaba. — No siquiera puedes caminar bien.

Shikamaru testarudo camino hacia la salida, Temari continuó siguiéndolo, irritada por supuesto. —Yo puedo irme a casa Temari. — Se tambaleó un poco y se apoyó de un auto. — No entiendo porque si me odias tanto lo consideras.

—¿perdón? — Ella bufo. — Me dijiste que viniera, si te recuerdo.

—¿Porque vienes? — El le dijo y ella estaba apunto de respónderle pero la interrumpió. — No te comprendo Temari... — Se llevó las manos a la cabeza.

—¿Qué demonios pasa contigo? — La chica se acercó hacia el. — Me preocupas, por eso vine. Te dije que conmigo podías contar, pero al parecer estas confundiéndote Shikamaru...

El comenzó a reír mientras sacaba un cigarrillo. — No tengo nada que hablar contigo. Claramente si te hubiese interesado de verdad nunca me hubieses dejado. — Temari estaba a punto de respónderle pero el llevó su dedo a la boca de la chica. — ... y mucho menos en ese momento.

— Tu... — Ella se sonrojó de la rabia. — Tu tienes que superarlo ¿Ok? — Se alejó de él mientras el chico encendía el cigarrillo. —¿Qué demonios iba a saber yo que tú padre moriría? ¿Piensas que soy estupida como para aguantar lo que me hacías?

— El problema es que no sabes nada. Lo mejor que puedes hacer ahora es no opinar. — El chico dio una calada

— No puedo creer que tengamos esta conversación cuatro años después Shikamaru. — Cruzo los brazos. — Ni siquiera sé porque fui tan amable contigo; yo fui la engañada... No tuve que venir aquí.

— Bien. — El soltó el cigarrillo y camino hacia la puerta del auto del cual estaba apoyado. — Eso es lo que quería decirte, déjame en paz. — Abrió la puerta del auto y entro. — Créeme que solo quería dejarte eso claro, si hubiese querido verte hubiese ido hasta tu casa.

Ella lo miró con desprecio. — Eres un enfermo. — camino en dirección hasta el auto de su madre. — Supéralo, supera que tu padre murió y supera lo nuestro.

El chico bajó del auto y cerró la puerta tan fuerte que Temari se dio la vuelta. — Bien Temari, sigue opinando de cosas de las cuales no sabes nada... — Los ojos del muchacho estaban llenos de lagrimas, Temari lo conocía, y llorar era algo normal cuando estaba molesto. — Cuando pierdas cosas muy importantes en menos de tres meses, quizás me entiendas.

Shikamaru regresó hasta su auto y lo encendió y arranco tan rápido que la chica quedó sorprendida. Estaba totalmente en shock, ella lo había superado, había conversado con él y ofrecido su ayuda solo por consideración; se sentía la personas más terrible del mundo pero también tenía claro que él se había comportado como una basura. Encendió su auto, su respiración era fuerte y podía sentir el calor en su cara, estaba muy molesta, avergonzada y arrepentida. ¿Qué le pasaba a Shikamaru? Estaba resentido con el mundo y con ella, ¿era ella la causante de todas sus desgracias? No, y Temari lo sabía.
Todo era tan absurdo; golpeó el volante una vez, estaba tan furiosa y se sentía tan estupida por ir a reunirse con el, sobretodo a estas horas ¿en qué estaba pensando?

Prendió la radio, necesitaba despegar la mente. La mayoría de las canciones a esta hora eran de baile así que se animó un poco. — One blablabla you know he is only calling cuz he is drunk and alone. Two blabla — comenzó a cantar tan fuerte que si tuviese los vídrios abajo los autos a su alrededor se asustarían. — Se acabo Dua, otra emisora. — ... Im in love we the Shape of you ouououou. — Aunque intentará relajarse no podía, estaba tan molesta que continuaba maldiciendo en cada verso.

—... Y no he dejado de fumar y no puedo dormir y en medio de la soledad sigo pensando en ti...

—Oh no, no. Nada depresivo. — cambio la emisora por tercera vez.

— Ahora al fin, vuelvo a ser yo... Pero me acuerdo de ti y otra vez pierdo la calma...

Toco el botón una vez más. — No me están apoyando...

— ... Y fue tan fácil quererte tanto...

— Carajo, ¿porque?... — Ella suspiro y retiró el dedo del botón. — ... Fue entregarte mi amor con una mirada... — continuo cantando a par con la radio. Era imposible no cantar esta canción, y mucho más en este momento. — ... El universo escribió que fueras para mí...

-

El campamento de verano de matemáticas había finalizado, habían sido semanas de aprendizaje y entretenimiento, incluso conoció a tantas personas, entre ellas Shikamaru, un chico algo raro, que le gustaba pasar por invisible, silencioso y tranquilo pero siempre conseguía llamar la atención de todos, inclusive la suya; era muy inteligente y siempre que lo desafiaba él parecía muy animado, pero Temari sabía que siempre la dejaba ganar. Se podía decir que estaba encantada con el, nunca había conocido una persona tan diferente a ella pero a la vez tan parecida, le gustaba conversar con el, pasear y pasar el rato, pero en la noche de la fogata, deseaban estar a solas, algo que se cumplió por casualidad.

Temari comenzó a toser, alejándose entonces de la fogata, llegando hasta un troncó, todos los chicos comían marshmellows y tocaban algunas canciones en la guitarra.

— Hola. — Temari alzó la visto y se percató que la voz era de Shikamaru quien estaba de pie a su lado. — ¿Puedo?

— Claro. — Ella le sonrió. — no te había visto ¿Dónde estabas?

— Dormido. — El sonrió, ambos siempre bromearon durante su estadía ahí, Shikamaru dormía demasiado.

— Pero despertaste...

— Si. — El miro al piso. — Me caes muy bien, quizás no te vea otra vez así que es bueno despedirse.

Temari sonrió. — Que tierno. — El le sonrió de vuelta. — Pero primero debías dormir claro jajaja

— Si Temari hay cosas mas importantes en la vida. — Ambos rieron.

Aunque quizás él no lo noto ella si, la tensión entre ambos había crecido en la última semana, cuando hablaron en la terraza de cosas tan profundas hasta dormir.

— ¿Me... — El pensó durante algunos segundos, pero parecía demasiado nervioso así que sacó su celular. — Tu numero.

Temari ocultó su sonrisa. — No.

— Oh, bien. — Estaba apunto de guardar el celular cuando ella lo tomo e ingreso su numero de teléfono, se llamó y automáticamente ambos guardaron los contactos.

— Te rindes muy fácil...

— No quería sonar molesto. — El la miro y agregó. — Gracias.

Ella asintió y continuo mirándolo fijamente hasta que ninguno de los dos soporto y retiraron la mirada.

— Si no me escribes para invitarme a una cita... — Ella hizo un puchero. — Me vas a decepcionar mucho.

Shikamaru se sonrojó y apartó la mirada. — ¿Quieres? — Ella solo sonrió. — Vaya. Pensé que iba a ser un problema.

Temari continuaba sonriendo, era tan gracioso la manera en que trataba de acercarse a ella, lo meditaba demasiado y actuaba han nervioso, era como un niño. El volvió a mirarle y ella lo desafío manteniendo la mirada. — Mmm. — murmuró. — A ver si puedes con mis lindos ojos niñita...

— Y si... — dijo el sarcásticamente. Continuaba mirándola, no pasaron ni siquiera unos dos minutos cuando sin pensarlo demasiado se acercó hasta su rostro y lo tomo con sus manos hasta presionar sus labios. Fue un beso corto, se alejó y bajo su mirada.

— UUUUH— dijeron algunas de las fogatas más cercanas.

— ... Y fue tan fácil quererte tanto ... — continuaba cantando en chico en la fogata aunque esta vez lo hizo en dirección de ambos. — Algo que no imaginaba.

Temari se puso muy nerviosa, aunque fue un beso corto, todas las fogatas cercanas hacían bromas sobre ambos, Temari sentía el corazon demasiado acelerado, Shikamaru a su lado miraba hacia el piso, ella estaba tan nerviosa, no se esperaba eso de el, aunque estaba segura que de entre los dos de seguro el estaba mucho peor.
El muchacho se puso de pie y extendió su mano. — Ven,— le dijo mirando en otra dirección. — vayamos a otro lugar.

Ella tomó su mano y le siguió.
A partir de ese momento hasta unos cuatro años atrás no se separaron y cada que escuchaban esa canción recordaban su primer beso juntos

-

— ... Y así te fui sniff queriendo a diarioaaajaaa sin una ley... — Temari cantaba mientras lloraba y se reía. Primero estaba molesta aún, se sentía triste y nostálgica, se sentía culpable, y le causaba risa mirarse tan ridícula. — aaaa ¿Qué me pasa? — esta vez incluso había apagado la radio y escuchaba las músicas directamente desde su teléfono.
Permanecía encerrada en el auto, sería ridiculo entrar a estas horas a su cuarto a escuchar música y llorar, y era de lo que en realidad tenía ganas.

Claro que no se imaginaba que se quedaría dormida en el auto y a la mañana siguiente la encontraría si madre y la castigaría por dos semanas.

— Lo empeore... — Shikamaru se llevó las manos a la cabeza. — Ay que resentido soy cuando bebo.

— La cagaste amigo... — Chouji miraba directamente su celular. — Ahora Karui te odiara, mi novia Karui.

Shikamaru lo miro sonriendo. — Discúlpame. — El se acostó en su cama. — Las mujeres solo llenan de problemas mi vida.

Chouji lo miró confundido. — No entiendo cuál es el problema entre ustedes dos... — Le cuestionó. — terminaron hace cuatro años y solo por cuestiones de encuentros ya se vuelven a odiar/amar.

— Nadie se está amando...

— ¿Enserio? — Su amigo suspiro. — Suena patético amigo pero creo que pronto superaras a Noah...

—¿Quién?

— El diario de Noah... — Shikamaru negó. — La casa con las ventanas azules...— Su amigo volvió a negar. — Vamos, la lluvia y los besos. — Shikamaru parecía no entenderle nada. — Bien, el punto es que el tipo espero demasiado.

— Yo no estoy esperando por nadie Chouji, es difícil solo tenerla allí. — El Nara hizo unas caras. — La odio y la... Ash — negó. — deseo.

Ambos amigos rieron a carcajadas.

— Bien, ya te confiesas... — Chouji se encogió de hombros. — Si la odias entonces llegar a algo te hará actuar resentido, si la deseas nunca nada estará bien porque estarás odiándola.

— Por supuesto no pensaba hacer nada... — Shikamaru soltó un gran suspiro. — Tengo tantas cosas pendientes con ella que me gustaría aclarar.

— Y como dejaste las cosas la última vez dudo que quiera hablar contigo, o más...

— Ya lo sé, — Shikamaru miro a su amigo. — La llamaré y le pediré disculpas, pero le dejaré claro que hablaba enserio sobre no necesitarla... — El chasqueo la lengua. — Y le dejaré cosas claras para que deje de hacer comentarios estupidos sobre temas que no conoce.

— Bien como sea, no me interesa. — Chouji se puso de pie. — Iré con mi chocolate al mall ...

— Que buen amigo eres.

— Gracias Shikamaru. — Chouji actuó sorprendido. — Adiós.

— Adiós. — Shikamaru tomó su celular y estuvo mirando el contacto de Temari por varios minutos. La conocía perfectamente si la llamaba lo ignoraría o le responderia insultandole en todos los idiomas posibles, ella era así, impulsiva, sobretodo cuando la dejaban con la palabra en la boca; Shikamaru recordaba perfectamente todo lo que había pasado ayer, ¿Porque hablo de más? Eso sí no lo sabe, se sentía tan mal por ella, ella no sabía nada de el tema, no entendía que había pasado, pensaba lo que siempre pensó sobre él y aún así intento ayudarle, o por lo menos acercarse, y el odiosamente la alejó.
No podía llamarla sería vergonzoso, ya no había vuelta atrás a sus palabras, todo volvería a ser como antes, y aunque quisiera aclararle muchas cosas, podría terminar mucho peor.

Temari continuaba buscando a su amiga entre la multitud, luego pudo encontrar una cabeza de cabello rojo y corrió hacia ella, cruzándose con personas y chocándose con algunas de ella llegó hasta donde estaba Karui. La abrazo por detrás y esta se giró sorprendida.

— Hola. — le dijo la rubia.

— Hola... — su amiga parecía nerviosa. La abrazo esta vez de frente y le susurró al oído. — Te juro que Chouji me dijo que no vendrían... Perdoname.

Temari miro hacia el frente y solo encontró muchas personas, y la tarima mucho más lejos; la única condición con la que aceptó venir al concierto con su amiga es porque según ella sería una noche de chicas y su banda favorita, pero, una semana antes le comentó que Chouji iría, solo, por lo que Temari le dijo que estaría bien siempre y cuando no fuese la tercera rueda, al parecer, no lo iba a ser porque Chouji había traído a todos sus amigos.
Aunque aún no se encontraba con ellos y por ahora se tomaba fotos con su amiga seguía imaginando el encuentro incómodo con Shikamaru luego de dos meses de esas estupida pelea en BBQ. No se había encontrado más con el, y había evitado salir con Karui y Chouji, además de que no quería verlo ni en pintura, este sería sin lugar a dudas un momento el cual quería y no podía evitar.
Pasaron algunos minutos cuando llegaron todos, Ino, Chouji, Shikamaru, Kiba y una chica con moños a los lados. Temari continuó abrazando a su amiga incluso cuando está se alzo para besar Chouji, no quería estar ahí y evitaba en lo que podía mirar fijamente a Shikamaru, los saludo claro, pero fue el saludo más hipócrita del mundo, ya tenía claro que el le odiaba así que caso tenía intentar ser amigable.

El concierto iba bien, Karui hacia el esfuerzo de no abandonarla, juntas iban por bebidas, bailaban juntas e incluso se cantaban las canciones, gritaban y saltaban, así que Temari relativamente la estaba pasando bien, Chouji y sus amigos estaban detrás de ellas, así que no era nada incomodo, no tenía que encontrarse con la mirada de nadie, no sabía ni siquiera en donde estaba parado, se sentía muy cómoda de esta manera.
Habían bebido demasiado, y Temari tenía tanta hambre que el estómago solo le rugía, habían comido una salchicha, pero del resto solo fueron cervezas y cócteles, se la estaba pasando muy bien, y agradecía que Karui, aunque quisiera porque era muy obvio, estar con Chouji hubiera permanecido con ella.
La noche estaba llegando a ser madrugada en este punto, Temari que estaba usando un vestido y botines no podía estar más tan descubierta.

— ME MUERO DEL FRÍO. — Le grito Temari a su amiga.

— ¿QUÉ TRÍO? — Le respondió.

— FRÍO — hizo una seña de congelarse. — IRÉ AL AUTO POR MI CHAQUETA.

— SI ESTA BIEN — Karui asintio y mientras su amiga se retiraba aprovechó para estar con Chouji.

Temari comenzó a caminar en dirección a su auto, bueno el de su madre, todo estaba oscuro y con las botas y las bebidas le era difícil caminar un poco así que iba muy despacio, había gente por todos lados, y de todo tipo así que tenía un poco de miedo de toparse con algo raro en el estacionamiento. Busco su teléfono y encendió la linterna.

Llego a su auto, y abrió la puerta trasera, comenzó a buscar, con ayuda de la linterna su chaqueta pero no le encontraba. — Maldicion. — continuo buscando y con cuidado cubría trasero ya que con el vestido alguien podía llegar a ver sus panties.

— Temari. — Ella reconocía esa voz por supuesto , así que continuo buscando entre las cosas e ignoraba lo que había dicho Shikamaru. — Oye... Quisiera hablar contigo.

Había encontrado la chaqueta así que se enderezó y cerró la puerta tras de sí, al encontrarse frente a frente con Shikamaru le respondió. — Tu y yo no tenemos nada de qué hablar. — Ella estaba apunto de continuar caminando pero el le impidió el paso. — Permiso.

— Ya Temari... Es tonto discúlpame. — El olía a alcohol al igual que a ella, pero su aroma se mezclaba al perfume de siempre, no sabía cuál era pero era masculino y le recordaba a él. — Me siento tan incomodo aquí, solo vine porque Chouji me obligó...

— ¿Hace cuánto te invito? — Esa Karui le había mentido.

— Hace mucho... Nuestras entradas tenían reserva. — Temari bufo y el continuo— Mira solo hablemos...

— No. — Temari lo esquivo y empezó a caminar. Shikamaru tomó el brazo de la chica y la halo hacia el.

— Discúlpame. — Sabía que era el alcohol la que hacía que viese a Shikamaru como el hombre más hermoso de la tierra en esos momentos, su olor, su ropa, el color de sus ojos y la forma en que cabello caía sobre su cara la estaban derritiendo, sin darse cuenta no ponía oposición. — Por todo lo que creas que hice y por lo que hice. — El continuaba tomando su brazo, y ella despertó de su transe. — No disfruto para nada esto si todos pasan la noche viéndome esperando que haga algo.

— Sueltame. — Puso resistencia para soltar a Shikamaru, pero este continuo tomándola. — ¿Siempre eres así no? — El continuaba mirándola fijamente. — Haces lo que quieras conmigo y pretendes que yo actué como si nada. ¿Qué te crees? — Trato otra vez de que Shikamaru soltara su muñeca pero solo consiguió que este tomará su mano. — ...Me sentí ofendida...

— Es que te odio Temari. — Ella lo miró ofendida. — ¿Cómo puedes quejarte de todo lo que te hice y no ves por lo que pase?

— Ya empiezas... — Se dio la vuelta pero el la halo nuevamente, los cabellos rubios de la chica se movieron al girar, brillaban en la noche al igual que sus ojos verdes. — Mira no quiero discutir otra vez.

— Pudiste haberte ido hace mucho. — El se acercó un poco más a ella. — ¿Porque no lo haces? — Miro en otra dirección y aclaró su garganta. — Mira, solo quiero que las cosas entre nosotros estén bien, Chouji es demasiado molesto, me quitaron mi celular y si no venia no me lo devolvían. — Temari asintio. — Entonces. — Soltó la mano de la rubia. — Todo bien.

— Si. — Ella sonrió. — Todo bien.

Ambos continuaron de pie en silencio, Shikamaru miraba a los alrededores, Temari por su parte lo miraba a él, y a su celular.

— Te ves bien. — le dijo a su ex. — Aunque el vestido es demasiado, hace mucho frío debiste usar pantalones.

— Me veo bien. — Ella se encogió de hombros. — es lo que importa. Tu hueles bien.

El la miro extrañado y sonrió. — ¿Gracias?

Ella asintió. — De nada. — se dirigió hacia las tiendas. — Iré por unas bebidas.

— No. — El se adelantó. — Yo invito.

Luego de que regresara con las cervezas continuaron bebiendo y escuchando el concierto desde el auto, ya eran las dos de la mañana y aún faltaban dos grupos por presentarse. No hablaron en ningún momento, solo estuvieron ahí bebiendo cervezas durante mucho tiempo.
Temari se sentía tan tonta, apenas hace unas horas lo detestaba con su vida, pero ahora estaba dispuesta a ser la mejor de las ex novias con el, el que se había portado como un idiota con ella. — ¿Sabes? — Lo señaló. — Soy demasiado buena contigo.

El asintio. — Mm. — El chico estaba apoyado del auto. — sim.

—¿Estás borracho Shikamaru? — Ella se quejó. Shikamaru nunca fue bueno con la bebida, nunca, a todas las fiestas que iban terminaba vomitando pidiendo algún taxi hasta su casa y golpeado por su mama, lo movió y el chico se tambaleaba demasiado. — Por Dios apenas unos 30 minutos antes estabas hablando, ahora ni siquiera te entiendo.

El tomó su cabeza e hizo un gesto de quejido. — Aish. — Abrió la puerta de pasajeros del auto de Temari y se sentó sin cerrar la puerta, dejando las piernas fuera y el resto dentro — Te ves muy lindap. Ip

— Sal de mi auto, vas a vomitarlo. — Ella comenzó a halarlo desde el auto pero entre halada y halada, Shikamaru la empujó hacia el, y sus pechos se unieron, por lo que sus caras estabas muy cercas.

— Tu... —. Shikamaru tomó el rostro de la chica y lo acercó al suyo, entonces sin pensarlo dos veces se besaron, se besaron porque ninguno de los dos obligó al otro, ambos simplemente unieron los labios, y convirtieron lo que era un beso simple en un profundo; Shikamaru la acercaba a su cintura y ella enredaba sus manos en los cabellos del chico.
Se besaron como cualquier pareja enamorada que tiene años sin verse, el problema es que se supone que no eran una pareja; el beso era con deseo y entusiasmo, era cada vez más profundo, haciendo que Shikamaru atrajera a Temari adentro del auto, está por su parte nunca puso ninguna resistencia, se sentía en un transe, perdida, como si no tuviese control de lo hacía, aunque en el fondo tenía muchas ganas de hacerlo, sabía que no estaba en sus cinco sentidos y que tenía que detenerse, pero no podía, algo, en el, ellos, el beso, el alcohol, algo la hacía no poder dejarle, necesitaba tocarle y tenerlo cerca.
Entraron por completo al auto y Temari cerró la puerta de este, lo que sea que pasase allí culparía . al alcohol.