Nota de la autora: Hola queridos lectores, sus reviews me hicieron muy feliz, me gusta mucho que les agradaran mis drabbles, espero que les guste este nuevo Drabble
Drabble 4. Tabla de planchar
Era un día tranquilo en el santuario, todos estaban con calma, algunos disfrutando de su día libre como el caballero de Acuario y la amazona de Escorpión, quienes estaban leyendo un rato, más bien Camus de Acuario trataba de leer.
—Camus hazme caso estoy aburrida— decía estando acostada a los pies del escritorio del santo.
—Estoy ocupado Milo, no molestes—
—Camus, no seas así estoy aburrida anda por que no hacemos algo como la última vez, porque no vamos al pueblo, o al bosque? —
—Estoy ocupado que no entiendes pequeña cabeza hueca—
—Oye no me digas de esa manera me molesta mucho, o vamos Camus, hazme caso— comento recargándose en la mesa dejando ver sus atributos. —No prefieres ver a esta linda y guapa Escorpioncita? — pregunto ella con coquetería, a lo que el santo levanto la mirada y vio a su amiga y paso saliva, a pesar de ser un santo seguía siendo un adolecente de 17 años y lleno de hormonas.
—Milo deja de hacer eso, además no hay nada lindo de ver, eres como cualquiera de mis compañeros y así te veo, ahora deja de jugar y ve a hacer tus deberes—
—Como que no hay nada que ver vez estas curvas, o vamos parezco modelo—
—Milo no hay nada que ver solo un bicho coludo irrespetuoso, además a todo caso estas plana y sin nada de atractivo eres solo una tabla de planchar y nada más— dijo volviendo a su lectura.
—Bien si soy plana supongo que deberá de haber alguien que no me vea así, quizá el pulgoso no me vea como una tabla de planchar—comento marchándose indignada.
La amazona comenzó a bajar rumbo a Leo cuando se topó con Shura quien estaba entrenando en la entrada de su templo.
—HOLA! —grito la chica logrando distraer al santo, tanto que termino por cortar un poco de su blusa dejando al descubierto el nacimiento de su pecho.
—Ten más cuido cabra loca—Exclamo molesta por lo que había pasado en acuario.
—Y ahora que te hizo mi vecino Milo? — pregunto el de capricornio deteniendo su entrenamiento y evitando mirarla.
—Cabra Loca que bueno que te encuentro, puedo hacerte una pregunta? —
—Claro maja la que desees si puedo contestarte tu pregunta lo hare con gusto—
—Dime la verdad Cabra acaso no tengo buenas curvas? —Pregunto ella posando para que la vieran mejor.
—Disculpa que has dicho? —
—Que quiero que me digas si tengo buenas curvas, que si estoy bien dotada que si tengo buen cuerpo entiendes o te explico más detalladamente? —
—Quien te metio esa idea absurda en la cabeza? —Pregunto sonrojado y tratando de no mirarla fijamente, pero realmente le estaba costando trabajo, la chica era un dulce a la vista y eso que aún no había desarrollado por completo todos sus atributos.
—Camus me dijo que soy una tabla de planchar así que quería saber si realmente lo soy, dime soy una tabla de planchar? —Pregunto tomando su pecho y mostrándoselo al santo quien solo paso saliva.
—Eres muy guapa Milo, no hay razones para que te consideres plana, tienes todo lo que debe tener una bella mujer— Dijo sin verla, estaba sumamente rojo
—Tú me estas mintiendo, porque no estás viéndome, así que si me disculpas iré a ver quién me ayuda a contestar mi pregunta— comento molesta levantándose para ir a buscar quien le hiciera caso, se notaba que estaba muy molesta, tanto que no noto el cambio del santo del de capricornio quien estaba totalmente rojo, negó con la cabeza antes de ir al baño para darse una ducha lo más fría que lograra aguantarla.
La chica bajo a su templo para cambiarse de blusa, pero al pasar por uno de los espejos de la zona residencial de su templo, se quedó mirándose fijamente, la verdad es que se veía muy bien con la blusa rota, alzo lo hombros y decidió continuar con su camino encontraría a alguien que la mirara a la cara al contestarle su duda, ya que Shura no la había querido mirar.
Bajo hasta virgo, esperando que el santo de ese templo le pudiera ayudar, sabía dónde encontrarle, seguramente estaba meditando por lo que fue a buscarlo directamente a su sala de meditación.
—Oye rubia estas en casa? —
—Sabes bien que me molesta que me digas de esa manera— comento con los ojos cerrados detenido su meditación.
—Oye Shaka, tu que eres el más cercano a un dios puedo hacerte una pregunta?
—Adelante, te la contestare si puedo contestarla—
—Pero primero abre los ojos porque vas a necesitarlos abiertos—
—Primero no puedo abrirlos a menos que quieras perder todos tus sentidos, y segundo olvidas que puedo ver las siluetas usando mi cosmo aunque si es necesario puedo tocar las cosas para ver mejor—
—O bueno, oye rubia tú me consideras alguien no tan agraciada? —
—Amazona de Escorpión, la belleza es también interna, y la tuya es muy agradable—
—mmm eso no me saca de la duda, a ver rubia dame tus manos— comento acercándose para tomar las manos de Shaka y colocarlas sobre su cuerpo —siente bien rubia dime estoy plana o no?— pregunto apretando las manos del santo sobre sus atributos. —Siente bien y dime estoy plana? — volvió a preguntar obligando al santo a acariciar su cuerpo, el pobre santo de virgo se había quedado confundido ante la acción de la mujer, no entendía lo que estaba tocando.
—Que se supone que estoy tocando esto es tan suave— dijo dándole otro apretón a los pechos de la chica.
—Son mis pechos aprovechado— comento quitando las manos del rubio de su cuerpo, y cubriendo sus pechos con sus brazos.
—No sé de qué te quejas no estas plana, no pude cubrirlos por completo con mis manos— dijo con inocencia, a lo que la chica le dio una bofetada antes de marcharse —No entiendo por qué se enojó yo le conteste su pregunta— dijo para sí acariciando su mejilla, sin entender por qué se había molestado su compañera.
La joven iba bajando por el templo murmurando en contra del santo de la sexta casa.
—Shaka aprovechado, mira que acariciarme fingiendo que no veía—
—Hola Milo por qué tan enojada? — pregunto Aioria al sentirse ignorado, al sentirla bajar se había colocado a la entrada de su templo para que saludarla.
—Hola Pulgoso, estoy enojada con Camus por decirme plana y con Shaka por meterme mano— respondió ella y en menos de dos segundos el de Leo iba corriendo a la velocidad de la luz rumbo a virgo.
—Escúchame bien Shaka, serás el más cercano a dios pero eso no te da derecho de meterle mano a Milo— le dijo tomándolo por el cuello de su ropa, después de eso lo dejo caer no sin antes darle un derechazo en el ojo. —No vuelvas a aprovecharte de ella, rubia— dijo marchándose dejando sumamente confundido al santo.
—Y ahora por que se molestó solo le conteste una duda a una compañera. — comento levantándose para ir a su habitación parecía que ese día no lo dejarían meditar tranquilo, primero lo interrumpían por una pregunta tan mundana, después le daban una cachetada y ahora lo habían golpeado, definitivamente ese no era su día, y eso que Camus no se había enterado que había tocado a su "Amiga".
Mientras tanto la jovencita continuo bajando, para llegar a cáncer, la verdad es que ahora estaba más molesta que antes, molesta con Camus, con Shaka y con Aioria quien la había dejado sola sin poder decirle nada más, llego a cáncer y dese ahí se escuchaba como DM y Afrodita estaban platicando, Milo camino hasta donde estaban los amigos platicando.
—Traes un carita, que es lo que ha pasado?— pregunto DM en cuanto la vio entrar a la habitación.
—Camus que me ha dicho que soy una tabla de planchar— soltó la chica a lo que el santo de cáncer que estaba tomando un vaso de agua termino escupiéndola al santo de piscis.
—Eres un asco—
—Y además de eso Shaka me manoseo— dijo haciendo que volviera a escupir.
—QUE?—
—que fui a preguntarle a Shaka si estaba plana, y si era el santo de mejor ver en el santuario y este me manoseo después de que deje sus manos en mi pecho—
—A ver niña, primero antes que nada, Shaka aún es inocente y el quizá no sabía lo que estaba tocando y segundo tienes todo lo que tienes que tener y tercero aquí el santo más hermoso del santuario soy yo no tu— dijo Afrodita, antes de que su compañero lo callara con una mano en su boca
—Por qué no mejor pasas después de que calme a la sirena—
—Está bien DM, solo espero que Alde sea más amable cuando le pregunte— dijo la chica mirando a los amigos con una interrogante antes de marcharse para bajar a Tauro.
En tanto Camus iba bajando las escaleras, después de meditarlo mucho decidió pedirle perdón a su amiga por lo que le había dicho, iba bajando con calma si la conocía estaría con Aioria así que ni se molestó en buscarla con el cosmo, entro a Capricornio, topándose con el santo de ese templo, quien iba saliendo de bañarse.
—A ti quería ver, como se te ocurre decirle a Milo que esta plana, por amor a Atena ella es un dulce a la vista, no debiste de mentirle, y para colmo entro cuando estaba entrenando mi excalibur, y le corte parte de su blusa— dijo el santo sin pensar mucho en lo que decía
—Tu haz estado viendo a Milo?— pregunto Camus molesto y bajando la temperatura, como se le ocurría esa cabra de monte ver a SU CHICA, de esa manera ella era suya y de nadie mas
—Camus vecino que te pasa?—
—Me pasa, que eres un maldito pervertido— exclamo en francés, y sin tiempo de decirle más, Shura termino dentro de un frágil y frío Ataúd de hielo, al fin de cuentas no planeaba matarlo solo quería que se enfermara por ver a su mujer de esa manera. Estaba más que furioso y eso que aún no se había enterado que habían manoseado a Milo, seguramente en cuanto se enterara Shaka terminaría en un ataúd de hielo o bajo una ejecución de Aurora, el muchacho bajo sin detenerse, siguiendo el cosmo de Milo el cual iba a Aries.
No tardó mucho en alcanzarla, el mismo iba a preguntarle a quien más había estado molestado.
—Oye Milo, que bueno que te alcanzo yo quería ofrecerte una...— empezó a decir pero en cuanto la chica volteo a verlo se quedó mudo al ver el corte que Shura le había hecho a su blusa.
—Que quieres cubo de hielo—
—Yo solo quería que acompañaras mañana al pueblo hay unas cosas que quiero comprar— cometo evitando mirarla.
—No quiero arréglatelas como puedas—
—Incluso si hay un helado gratis de por medio?—
—Bueno por helado si voy pero te va a salir caro—
—No esperaba menos, que tal si jugamos ajedrez un rato o vemos algún programa que te guste?—
—Me parece bien, oye podemos pasar por los pasadizos secretos, no quiero ver a Shaka, no después de lo que me hizo, mira que tocarme los pechos descaradamente como que no es correcto— comento haciendo que la temperatura bajada unos grados
—Me haces un favor, porque no te adelantas yo tengo que entregarle unas cosas a Aioria—
—Claro mientras preparare unas palomitas caseras— dijo subiendo rápidamente, tenía que pasar a su templo a cambiarse de blusa antes de subir a acuario para ver alguna película. Mientras el joven comenzaba a subir rumbo a virgo bajando la temperatura gradualmente.
—Oye Shaka estas en casa?—pregunto malvadamente, claramente esa sonrisa no auguraba nada bueno, el joven santo de acuario se dirigió a la sala de meditación del santo de virgo, entro y saludo al rubio, después de eso no se escuchó nada más, poco después salió con un andar calmado, subió las escaleras rumbo a su templo donde Milo ya lo esperaba, acurrucada en su sofá, Camus se acomodó a su lado y enseguida Milo se recargo en él y los tapo a ambos con una cobija, claro que el muchacho no desaprovechó la oportunidad para abrazarla.
—No quiero ir a la cena de la noche, Oye Cubo te molestaría prepararme unas de esas ricas crepas que haces?—
—Eso mismo iba a sugerir, claro puedes quedarte a cenar conmigo le avisare al primero que pase por aquí, además hoy no creo que haya cena, tiene que descongelar unas cosas, y después vigilar a dos resfriados—
—Quien está enfermo?—
—Shura cuando baje a buscarte lo vi un tanto frío y ni hablar de Shaka estaba ms que congelado— dijo como quien no quiere la cosa, probablemente ambos santos terminarían con un fuerte resfriado si no es que Shaka terminaba con una pulmonía, se alzó de hombros, ese ya no era su problema todo por estar aprovechándose de su Milo.
—Bueno no importa mejor vamos a ver esa película— comento acomodándose para ver mejor la película, ignorando lo que había pasado, seguramente mañana cuando no los viera en el entrenamiento sabría que paso pero mientras eso osaba iba a disfrutar de su tiempo con Camus.
