El mundo y los personajes de Digimon no me pertenecen.


Agosto, 29.

Las vacaciones de verano casi acaban. Es bueno empezar las clases de nuevo, creo. Hay demasiado tiempo libre en casa y muy poco que hacer. Taichi no está tan animado como siempre —algo está mal y creo que tiene que ver con Agumon— pero creo que le hará bien volver a la escuela, también. Para distraerse. Además, seguramente volverá a interesarse en el soccer porque los torneos de fultbol siempre le animan.

Me siento mucho mejor que antes del verano y Kido-san dice que todo salió bien con mi control médico. Es... es como si el Mundo Digital me hubiese ayudado a sanar.

Espero poder mantenerme al corriente en este semestre... Quizá hasta pueda hablar con alguien más que mi compañera de pupitre.

Mis amigos del jardín materno se dispersaron en otras escuelas primarias, eramos muy pequeños y perdí contacto con ellos. En primer grado no solía tener muchos compañeros que se interesasen por mí, ¿quién lo haría? Era la niña enfermiza que apenas asistía a clases. La única que puedo recordar es Ayane-chan, que siempre me daba las tareas cuando me ausentaba y era amable conmigo cuando nos tocaba sentarnos juntas.

Ayane-chan es muy buena conmigo pero... ella tiene sus amigas y soy la niña rara que casi nunca sale de su casa porque está débil. ¿Y si le hablo pero no les agrado?

¿Sabes? Me gustaría tener a alguien a quién le pudiese contar todo (hasta mis pesadillas), así como mi hermano tiene a Sora-san. Además de Takeru-kun, a quién no he visto desde hace semanas, no tengo muchos amigos de mi edad. En Hikarigaoka quedaron algunos de los que conocía de pequeña y no he podido asistir mucho a la escuela este año... Así que la mayoría de mis compañeros son los mismos desconocidos que el año pasado... No tengo a nadie tan cercano, salvo a Tailmon. Y ella ya no está aquí.