Era increíble lo mucho que podía cambiar de un momento a otro, y es que Daffy era un tanto impulsivo, lo que hacia que muy seguido no pensara en lo que decía o hacia. Era por eso que el conejo le había arrebato el teléfono al escuchar que aquella llamada era por parte de los hermanos Warner, quienes ahora estaban al otro lado de la línea teniendo una ahora tranquila conversación con una de sus recién despedidas estrellas. Podían escuchar fácilmente las quejas del pato quien replicaba por el hecho de que ni siquiera se habían dignado a hablar con ellos de frente ahora que los querían recontratar. Solo era cuestión de tiempo para que ocurriera y ellos sabían que tanto Bugs como Daffy eran conscientes de ello, pero eran demasiado orgullosos como para dignarse a pedirles que regresaran, al menos no de frente, al menos no por otro medio que no fuese el teléfono.
Bugs cerró el pico del conejo con la mano que tenia libre y haciendo un poco de fuerza acabo por llevar al pato al cuarto de baño donde la tina se encontraba llena con una abundante cantidad de burbujas flotando en la superficie.
Entonces ¿nos están pidiendo que regresemos? Pero… creo que entienden que no podemos hacerlo, no sin que nos persuadan un poco…- dijo intentando sacar más beneficios de esa recontratación, tal vez un poco más de paga o mas vacaciones, cualquier cosa era buena.
Quito su mano del pico del pato para después empujar este de tal forma que sus largas patas terminaron chocando contra el borde de la tina, acabando por tropezarse para después caer dentro de la tina haciendo que parte del agua cayera al suelo del baño .
Maldito conejo…- no acabo de decir cuando la pata de Bugs lo empujo de regreso al agua enjabonada.
Si, entonces será el día de hoy- sonrió viendo como el pato sacaba molesto su cabeza del agua. – a las 5:30 entonces.-
Apretó el botón de colgar y dejo el teléfono en una superficie segura del lavabo para evitar que este se mojara.
Daffy miro con molestia como el conejo se metía con tranquilidad en la tina agitando un poco el agua.
¿Qué es lo que dijeron entonces ese par de pequeños gordinflones?- pregunto soltando un bufido malhumorado.
¿Qué le hiciste al pato amable de anoche, Daff?- empujo ligeramente el pico del pato usando la punta de su pata.
Llevas hablando de eso toda la mañana y no aun no entiendo a que diantres te refieres, dientón- aparto la pata del conejo con agresividad.
Lo único que el pato tenia claro era haber salido del baño, ver como el conejo se quedaba dormido hasta que este se durmió por completo, después jugueteo con el cuerpo de Bugs repartiendo caricias y besos, para después quedarse dormido encima del conejo. A partir de ahí ya no recordaba nada mas, pero aun así el conejo no había dejado de mencionar al supuesto "pato amable" que había tenido el gusto de conocer la otra noche y ahora tenia curiosidad por saber lo que había hecho o dicho mientras que no se encontraba en sus cinco sentidos.
Los Warner quieren que vayamos al estudio, dicen que han organizado una "fiesta" de recontratación, así que tenemos que ir y firmar los papeles allá.-
Entonces debo suponer que este es el término de estas cortas vacaciones.- menciono con molestia.
A pesar de todo, esos cortos dos días habían sido en cierta manera de los mejores que había tenido. Al menos había podido estar con el conejo a solas, compartir la cama con el e ir un poco mas allá también. Pero ya era momento de regresar a aquel ajetreo de despertarse temprano, desayunar café y una galleta, correr al estudio y grabar, para después salir, mal comer y grabar y terminar saliendo a eso de las seis o siete de la tarde. Si era una vida de locos, pero hacían lo que mas les gustaba, hacer reír a las personas y eso era razón más que suficiente para volver.
No seria fácil el que la gente se olvidara de todo aquel chisme que seguía saliendo tanto en la televisión como en los periódicos y revistas, pero al menos la mayoría del público lo estaba tomando bastante bien. Algunos ya se habían olvidado del asunto, otros lo vieron como algo que era privado y que no les molestaba mientras no les afectaba, otros lo apoyaban y a otros más les emocionaba la idea de que hubiera algo entre ellos. Mas sin embargo existía la otra cuarta parte de la gente que estaba en desacuerdo, y solo unos pocos los criticaban y se oponían.
¿Por qué siempre tienes que ver lo negativo Duck?- dijo dejando caer un poco de shampoo sobre su cabeza.
El jabonoso líquido cayó sobre sus orejas y los mechones de pelo que resaltaban en su cabeza justo en medio de estas sus largas y ahora húmedas orejas. Daffy miro con incomodidad como el conejo se masajeaba las orejas y el pelaje de su cabeza lavando estos, para después adentrarlos en el agua de la tina y deshacerse del shampoo. No sabía si lo estaba haciendo de manera consciente o si realmente no sabía lo sensual que lucia haciendo cada uno de esos movimientos y ahora odiaba que ese pelaje grisáceo luciera tan bien o igual de bien húmedo que seco.
Apenas y salió cuando sintió las manos del pato agarrando sus orejas con fuerza, no sabia cuando se había acercado, pero ahora estaba tan cerca que sentía su aliento rozar contra sus labios y sus patas acorralaba su cuerpo contra la orilla de la tina.
Bueno si quieres que sea mas optimista te propongo algo- aquel agarre se volvió mas delicado y los ojos del pato miraban los largos bigotes del conejo. – salgamos de este encierro, antes de que acabe atándote a la cama para que no salgamos de aquí nunca- dijo con su voz agresiva.
Intentas invitarme a salir amenazándome con atarme a la cama ¿y e supone que tengo que aceptar? Y ¿Qué harías Doc, teniéndome atado en la cama?- pregunto con escepticismo ante los posibles actos del pato.
Daffy esbozo una sonrisa traviesa antes de contestar.
Es mejor que salgamos de aquí por que entonces ni siquiera te podrás levantar para bañarte. – soltó las orejas del conejo alejándose de el.
Sin decir mas quito el tapón de la tina dejando que el agua se fuera, se puso de pie y abrió la regadera mientras que se colocaba un poco del shampoo en la cabeza, para después masajearse esta y dejar que el agua que salía continua y con fuerza se encargara de retirar el jabón que traía encima. Bugs sonrió poniéndose de pie y estando detrás del pato se esforzó por no tocarlo y limitarse a hablarle con susurros.
Aun no has contestado Duck ¿Qué se supone que haría un pato con un conejo atado a la cama?- observo las gotas de agua que recorrían el pelaje del pato y siguió una de las gotas pasando sus ojos por ese cuerpo emplumado, recorrió la espalda hasta llegar a sus largas patas donde siguió desplazándose hasta formar parte del resto del agua que quedaba bajo esas patas planas.
Sonrió con molestia al escuchar la voz de Bugs tan cerca y dándose la vuelta cambio los lugares, haciendo que ahora el cuerpo de Bugs permaneciese pegado contra la pared. El también podía jugar a actuar de esa misma manera seductora que el conejo y si era lo que él estaba buscando entonces estaba dispuesto a entrar al juego. Coloco sus manos a ambos lados del rostro del conejo y pego sus labios contra los de él, una de sus manos jugueteo con las orejas recorriéndolas y con la otra le rodeaba la cintura acercando el cuerpo al suyo, dejándolo sentir un ligero temblor por parte de Bugs. Las manos del conejo se limitaron a apoyarse contra la pared del baño, Bugs movió un poco su brazo y fue cuando su codo rozo contra la llave que controlaba el agua fría de la regadera. Rápidamente el agua cambio su temperatura y el agua fría empezó a caer súbitamente contra el cuerpo de ambos, principalmente sobre el de pato.
Daffy dio un salto lejos del agua al sentir el frio de esta y torpemente su pie resbalo con el jabón que yacía en el piso de la tina y su cuerpo termino cayendo al piso. Bugs se quedo en silencio no por más de tres segundos antes de dejar salir su risa burlándose de la figura del pato que continuaba sentado en el suelo con sus patas aun dentro de la tina. Bugs se acercó a el tras haber cerrado las llaves del baño y lanzo una toalla sobre el cuerpo del pato.
Maldito conejo…- el enojo del pato había subido hasta su cuello de manera tan rápida que sentía la necesidad de pararse y golpear el rostro del conejo que seguía observándolo mofándose de su torpeza.
Vamos, pato. Puedes atarme a la cama después, por ahora salgamos un rato.- salió del baño tras haber hablado.
se dispusieron a secar sus cuerpos y prepararse para salir del hotel, después de todo tendrían casi toda aquella mañana para poder andar tranquilos por que después de todo era entresemana y precisamente por eso no habría tanta gente en las calles, todos estarían trabajando o en la escuela.
-ooo-ooo-ooo-ooooooodo
Bugs se adentro en el carro lujoso que los habia estado esperando desde ya hacia un rato. El chico ya no lo volveria a ver igual jamas, ahora comprendia la razón por la cual ellos dos siempre compartían la misma limosina. Lo habia visto en las noticias, periódico e incluso en revista y claro estaba que al principio no pudo creerlo pero tras haberlo asimilado todo con mas detenimiento, se dio cuenta que aquello era definitivamente posible.
¿Qué hay de nuevo, viejo?- pregunto el conejo acomódense en el asiento.
El joven chofer sonrió saludando al conejo con un "buen día señor Bunny" y desde el retrovisor pudo observar como el conejo volvía sus ojos hacia el pato que se adentraba en el carro. Llevaba lentes oscuros y miraba alrededor de manera paranoica. Bugs arqueo una ceja mirando con extrañeza el comportamiento del plumífero.
Lo vio adentrarse y fue cuando le hicieron la señal al chico de que manejaran. El plan era ir a un lugar especial y Daff sabia precisamente el lugar al que irían.
Menos mal que es temprano, de lo contrario seriamos carnada para la prensa- observo por la ventana las calles solas.
Eso es cierto, una foto mas a estas alturas, podría hacer que los Warners nos cancelen el contrato por completo.-
Sintió la mirada del muchacho sobre el y precisamente el chico los estaba observando por el retrovisor, viéndolos con curiosidad, esperando que algo sucediera entre ellos para que reconfirmaran las cosas que los medios de comunicación decían por todas partes.
Bugs no era tan distraído como Daffy y era por eso que le era fácil el saber cuando alguien lo vigilaba. Así que decidiendo darle un escarmiento al chico, espero el momento correcto cuando el pato volvió su rostro hacia el y fue entonces cuando capturo su pico yendo directamente a los besos apasionados salteándose todo el procedimiento de convencimiento para llegar a aquella parte.
El acto causo el sobresalto del pato, quien al principio sintió la necesidad de retirarse sintiéndose incomodo por el espectador que estaba manejando el auto, pero termino por dejarse llevar por el adictivo sabor y los movimientos seductores del conejo.
El chico miro hacia el retrovisor otra vez y se sorprendió al ver al señor Bunny besando intensamente al pato. Los colores se le subieron al rostro y los observaba fijamente dejando de lado la calle que se extendía frente a él. No fue hasta que escucho el sonido del claxon de un tráiler, cuando reacciono volviendo sus ojos a la carretera para después mover bruscamente el volante cambiando de dirección, evadiendo al tráiler que estuvo apunto de chocarlos.
Daffy aparto al conejo poniendo sus manos sobre los hombros de este, alejándolo de él. Bugs sonrió complacido con el beso y principalmente con el efecto que había tenido sobre su chofer.
El chico freno bruscamente al ver el lugar que Daffy le había indicado que irían. Se bajo rápido y se acercó a abrir la puerta para entonces dejar salir primeramente al pato y seguido de el al conejo grisáceo que se detuvo a su lado.
¿Qué es lo que pasa, Doc? ¿Por qué te has puesto como un tomate?- pregunto de forma notablemente burlona.
El joven trago saliva sonoramente.
No, yo… bueno yo… no…- al final no logro formar ni una frase y término dándose por vencido.
Bugs metió un billete dentro del bolsillo de la camisa de su chofer y se despidió de el con una media sonrisa.
El conejo observo alrededor viendo el extraño lugar, parecía ser un parque lleno de arboles y césped un tanto largo, pero no había ni un alma alrededor.
Ven aquí conejo- volvió su mirada hacia Bugs, quien miraba intrigado a su alrededor.
Acercándose a Bugs tomo al conejo de una de sus manos agarrando con firmeza tanto el dedo índice como el medular de este y yendo el enfrente lo llevo dentro del parque. El conejo se quedo en silencio sintiendo el calor que emitía esta, miro como esa mano de color oscuro cogia la suya.
"¿Que hubieras hecho tu?"-
La pregunta floto en el otra vez revolviéndose con la imagen de aquella noche que habían pasado juntos, recordando la respiración jadeante de aquel pato sintiendo el calor subir desde sus patas hasta sus orejas y posarse traviesamente sobre sus mejillas. Hizo una ligera mueca asemejando una sonrisa ¿Qué era esa extraña sensación que le abrigaba? Era como si quisiera abrazar al pato con todas fuerzas y no dejarlo, pero también sentía un pequeño dolor en la boca de su estomago, ¿era duda? ¿Estaba dudando? Pero… ¿de que estaba dudando?
Daffy se volvió al conejo el cual sin que el pato se diera cuenta cambio rápidamente su semblante poniéndose su típica cara de tranquilidad con toques arrogantes.
Cierra los ojos dientón, prometo no tirarte por un barranco, al menos no ahora-
Ee… mas te vale Duck, por que entonces Los Warner se encargaran de buscarme por todas partes. Y como bien sabes, soy tan remplazable-
Si eres remplazable, solo es necesario poner a otro conejo con una tonta zanahoria y que diga "que hay de nuevo viejo?" – imito la voz y la cara.
Nee.. claro Daff-
Sin darle mayor importancia al comentario cerró sus ojos dispuesto a ser guiado por el pato. Pudo sentir como los dedos del emplumado se deslizaron entre los suyos, no de manera brusca como solía hacer, sino de forma lenta.
Camino con cuidado escuchando la voz de Daffy que le decía que tuviera cuidado con alguna rama, con alguna piedra o lo que fuera, pero aun así se sentía inseguro caminando con los ojos cerrados pero intentaba con todas sus fuerzas parecer tranquilo.
El pato movió un poco sus dedos sintiendo los del conejo entre los de él, aquel guante sonó un poco entre el roce de sus dedos. Intentaba llevar al conejo por un camino seguro, evitando que se tropezara con alguna rama o piedra. Vio a lo lejos el edificio que estaba ya a un par de minutos.
Sonrió mirando el edificio blanco.
Escalones- señalo diciendo en voz alta.
La pata de Bugs busco cuidadosamente el escalón y en cuanto sintió este comenzó a subir contando la cantidad de estos. Solo eran cinco escalones y ahora la superficie era de un piso fino, un poco resbaladizo y plano, sin ninguna imperfección.
La mano de Daffy soltó la suya y lo escucho abrir una puerta, las manos del pato lo tomaron por los hombros y sintió un ligero empuje por parte de este.
¿Dónde se supone que estamos, Duck?- movió sus manos por el lugar hasta que accidentalmente golpeo el pico de Daffy.
Espera conejo, Abre los ojos ya- aparto aquella mano que amenazaba con golpearlo nuevamente.
Abrió sus ojos y lo primero que vio frente a el fue una hermosa pintura de colores vivos dispersos por todo el lienzo, que muchos dirían que no tenia forma alguna ni pies ni cabeza, pero para el conejo era distinto, era Arte, la belleza del arte.
Siempre le habían fascinado las pinturas, los lienzos, las esculturas… todo aquello que estuviese considerado como una expresión artística, sin importar de lo que se tratara. Y ahora bien estaban dentro de un Museo, pero no era un museo cualquiera, no… era el museo que apenas iban a inaugurar dentro de una semana, tenían una especial colección de pinturas europeas que el deseaba ver desde hacia ya bastante tiempo. Solo que habían arrojado aquel edificio hasta un lugar remoto de la ciudad, intentando mantener apartados a los vándalos y con la intención de que se perdiera entre la belleza de la naturaleza.
Despues de todo la fama puede conseguir muchas cosas, ¿no?- dijo viendo con cierta alegría oculta tras una mueca, la reacciones de impresión del conejo.
Sabia que no había lugar que Bugs apreciara mas que ese edificio lleno de pinturas y cosas que el también apreciaba, pero no de la misma forma dedicada del conejo.
Era cierto que muchas de las cosas que le decían las llegaba a pasar por alto, se le olvidaban por su constante falta de atención o desinterés en los temas. Pero extrañamente la lista de cosas que al conejo le gustaban era algo que no olvidaba, ni por que quisiera hacerlo.
Se lo había mencionado una vez en una de sus múltiples discusiones que tenían cuando compartían el mismo apartamento.
"Al menos yo prefiero pasar una buena tarde recorriendo un museo que viendo esa pantalla"
Esas eran las palabras exactas que le había mencionado cuando el conejo lo había encontrado sentado todo una tarde viendo la televisión, lo que el tonto conejo no sabia era que el pato se había dedicado a ver cada uno de los episodio del famoso Bugs Bunny que habían estado transmitiendo durante toda la tarde. Claro que Bugs no lo sabia por que cada vez que el aparecía o se acercaba, Daffy se apresuraba a cambiar de canal.
Esto es… impresionantes…- dijo esbozando una sonrisa
Camino lento mirando a su alrededor observando las pinturas posadas sobre la pared, las esculturas en medio de los pasillos y los grandes murales cubriendo gran parte del espacio.
Aquel lugar era sencillamente esplendido y Bugs se tomaba su tiempo para admirar cada una de las piezas, mientras que Daffy por otra parte se mantenía alejado siguiendo los pasos del conejo, observándolo cuidadosamente dejando que sus ojos recorrieran esa anatomía delgada del conejo.
Tal vez para el era mas complicado el poder encontrar algún sentido a todo aquel arte abstracto pero parecía todo tan sencillo para el conejo, quien mantenía una sonrisa tranquila bien plantada en su rostro.
Una de las encargadas del lugar se acercó al conejo dispuesta a darle un tour por el lugar a lo cual Bugs accedió con entusiasmo. Así que caminando por el museo que constaba de dos pisos, la chica iba explicando un poco de cada una de las piezas, diciéndole el nombre, mencionando un poco de la historia y de su creador.
Daffy seguía manteniendo su distancia, ahora bien observando las mejillas sonrojadas de la chica la cual soltaba constantes risitas nerviosas debido a los comentarios coquetos que llegaba a hacer el conejo. El pato dejo salir un suspiro dejando escapar parte de su molestia en este, eso era algo que tal vez el jamás seria capaz de cambiar del conejo. Bugs tenia una forma peculiar de ser con las mujeres, siempre seria un donjuán y sin importar de quien se tratara el encontraba la forma de hacer que cada una de las mujeres que se cruzaban con el, terminaran anonadadas. Esas palabras encantadoras acababan metiéndose justo en el corazón de todas esas inocentes mujeres y el pato no comprendía la razón por la cual ellas resultaban ser tan ingenuas como para caer solo por unas cuantas palabras dulces.
No iba a mentir, desde antes de que se encontraran juntos, la forma coqueta de ser del conejo para con las chicas le provocaba cierta incomodidad que él se negaba a reconocer como celos.
Desvió su mirada de ellos dirigiéndola a una de las pinturas… ¿porque era que ahora el verlo actuar de esa forma despertaba una sensación de molestia mas profunda? Tal vez era por el hecho de que se encontraban juntos y el verlo comportarse a si era casi inaceptable, pero el conejo era así, desde hace 17 años que lo conocía y estaba claro que lo hacia hasta cierto punto de forma inconsciente. Mas sin embargo…
Daff…-
Dirigió su vista hacia donde venia la voz del conejo y apenas y volteo cuando un beso golpeo contra su frente siendo plantado con cierta delicadeza. Se quedo quieto por un par de segundos antes de apartar a Bugs alejándolo con un empujón, de él.
¿Qué es lo que quieres?- pregunto con un tono de enojo quitándose el beso invisible de la frente.
El conejo sonrió aun mas, había estado observando las reacciones del pato y sabia que la manera en la que estaba tratando a la chica hacia que el pato se molestara. Esa reacción de 'te miro pero me niego a parecer celoso, así que finjo que no me interesa', era la misma que había visto veces antes. Era divertido el ver a Daffy con un una mirada asesina en su rostro y su quijada apretada para no dejar salir palabra alguna que demostrara sus celos. Y todo gracias a su orgullo. Ese pato siempre seria orgulloso, siempre se le dificultaría disculparse, ser dulce o aceptar sus celos.
Nada, es solo que es raro el que no te hayas quejado de nada en todo este tiempo- miro el cuadro que el pato había estado viendo.
Eres muy poco cosa como para escuchar mis quejas.- dijo Daffy con una voz por demás de elegante. – además ¿Dónde esta la musa que te estaba dando el recorrido?- busco con su mirada la figura de la chica.
Le he dicho que se podía ir, que podía seguir yo solo- intentaba no reírse de la versión entre enojada y celosa del pato.
Bueno, si ya has terminado entonces vámonos de aquí…- no pudo evitar que un muy ligero sonrojo se posara sobre sus mejillas odiando ese calor que emitían en su rostro
Bueno entonces a donde vamos ahora, Doc?- soltó la pregunta de forma cantarina.
No era del tipo de Looney que le gustaran las cursilerías, era por eso que su mente le recriminaba cada acto amable que realizaba hacia el conejo. El no tenía por que estar haciendo eso de llevar a Bugs a una salida juntos, siendo el, el encargado de organizarlo todo. Mas sin embargo una pequeña parte de el, era la que le indicaba que lo tenia que hacer.
Saliendo del museo Bugs dio una corta despedida a la joven colocando un beso sobre su mano para después marcharse.
Daffy se detuvo un instante a observar el lugar, intentando recordar el camino por el cual se encontraba el siguiente lugar al que quería llevar al conejo. No estaba muy lejos del museo, solo se tenia que caminar un poco para poder llegar.
Pero a pesar de la cercanía que tenían esos dos lugares, ahora llevaban media hora buscando el supuesto que sitio que Daffy tenia en mente.
Debimos de dar vuelta en Alburquerque- Dijo Bugs repitiendo una vez más aquella famosa frase que solía decir en los episodios en los que se perdía cuando viajaba bajo tierra.
Cállate! No repitas esa estúpida frase!- grito perdiendo su paciencia.
Era la tercera vez que Bugs mencionaba lo mismo y aun que el conejo sabia bien que estaba jugando con la poca tranquilidad del pato no estaba dispuesto a dejar de molestarlo.
Tranquilo, Doc. Pero si seguimos caminando de esta forma sin duda acabaremos en Alburquerque-
El pato se ahorro sus palabras limitándose a mirar con sumo desprecio al conejo que caminaba un paso por detrás de él.
Solo estoy jugando, viejo- dio una "ligera" palmada en su espalda, cambiándose de lugar de tal manera que ahora caminaba junto a él.
No paso más de un minuto antes de que pudieran llegar al lugar. Bugs se quedo atónito al mirar el lugar.
Era un viejo cine de aquellos donde se podían ver las películas en blanco y negro que eran transmitidas durante toda la tarde, esos cines donde transmitían primeramente las noticias o las caricaturas antes de transmitir la película.
Se adentraron en el lugar y Bugs no sabia precisamente que esperar, hacia tanto tiempo que no veía un cine tan antiguo como aquel, no era melancolía lo que sentía sino una sensación juvenil de entusiasmo. Recordaba cuando veía los episodios de los otros Looneys en esas grandes pantallas y en las salas repletas de personas de varias edades. Lamentablemente los tiempos estaban cambiando torturosamente y el buen gusto de los niños estaba comenzando a desaparecer. Por lo tanto el ver un lugar así lo llevaba devuelta a esa época en la cual era tan solo un Looney aprendiz, cuando todos estaban completamente locos y el humor negro predominaba ante todo.
Extraños gestos, bromas pesadas y tontas, risas lunáticas, directores histéricos (bueno eso aun no cambiaba) y mucha diversión…. Ocho días sin estar en aquel loco estudio y ya empezaba a extrañar la compañía de cada uno de sus compinches. Sam con su tosca forma de ser y su avaricia, Wilie siempre queriendo devorar a RoadRunner, Porky con su inagotable amabilidad, Lola con su típica sensualidad, Sylvestre persiguiendo al astuto canario, la torpeza de Elmer, la extraña forma de hablar del gallo Claudio, el olor y romanticismo de Pepe, la empatía de Speedy, la ternura de la Granny, el salvajismo de Taz… todos tenían lo suyo…. Pero al menos no tenia que extrañar al que desde un principio se coloco en el primer lugar de importancia para el….
Algo de tomar, conejo?-
Volvió su vista a Daffy, todo aquello había pasado demasiado rápido y aun no lograba creer que estuviera con el… que pudiera tocarlo de la manera en la que antes era como un mismísimo pecado para el. Un pecado que deseaba realizar….
Un poco de agua estaría bien…Duck… -
Daffy pidió un par de bebidas tanto para el como para el conejo y se dispusieron a ir a lo que era la única sala que estaba abierta a esas tempranas horas del día. El pato había encargado a Porky el hacer todas las reservaciones y preparativos, y dentro de esos preparativos incluía la selección de los episodios que iban a ver.
La pantalla se ilumino y él estaba ansioso por ver lo que saldría en la pantalla, de lo que se transmitiera dependería si dejaba vivo o no al cerdito.
La cita comenzó a correr y el típico logo de inicio apareció en toda la pantalla seguido por la figura del conejo mordiendo una zanahoria. Y ese fue solo el comienzo de una serie de episodios en los que podían ver a cada uno de sus compañeros, tanto Sylvestre como Wile, Spike y Chester, Speedy y el Lento Rodriguez. Episodios en los que aparecían todos y cada uno de los Looneys con los que habían tenido la fortuna de trabajar y con los que seguían trabajando. Talento, eso era lo único en lo que ambos podían pensar.
Todos y cada uno de ellos poseían talentos tan parecidos para la gente común pero diferentes para ellos y Daffy había tenido la oportunidad de descubrir hasta el mas minúsculo talento de cada uno, cosas que les faltaban a otros, cosas que no solían repetirse en ninguno. La única cosa que todos poseían era el rasgo de la locura, pero esta incluso difería en cada uno de ellos.
Reían en unísono, observando las locuras y tonterías que realizaban cada uno de los Looneys. Los inútiles esfuerzos de unos, la torpeza de otros y el típico humor negro de otros tantos. Aquello era algo que no solían hacer mucho, el ver esos episodios en una pantalla grande hacia que fuese aun más entretenido.
Pero la risa del pato se dejo de escuchar cuando los episodios en el que el era el protagonista principal comenzaron a salir, uno a uno. Pero aquellos eran episodios viejos, como aquellos en los que tenia que luchar en su propia forma en contra de los nazis o en los que actuaba con Porky, como cuando salía con su traje de Robin Hood o de detective. Bugs reía divertido por las locuras del pato y esa forma torpe de ser, Daffy por otro lado se limitaba a hacer una mueca y a posar su vista en otra parte sintiéndose un tanto avergonzado por el tener que verse a el mismo haciendo unas de sus locuras.
Mas sin embargo las sonrisas de ambos decayeron por completo ante la transmisión de otro de los capítulos. Era uno de los que habían grabado juntos, en el que estaban presentándose en un teatro, recordaban lo mucho que practicaron para poder realizar ese grabado, los días que pasaron repitiendo las mismas líneas una y otra vez, hasta hacerlo todo perfecto.
Y ahora que Bugs lo veía, se daba cuenta de lo cruel que lucia todo cuando el pato presentaba sus mejores pasos de baile y no se escuchaba ni el mas mínimo aplauso, como todo le salía mal y como el era el suertudo robándose el cariño del publico.
Ahí estaba otra vez esa intensa sensación de pesar, una fibra notablemente sensible para los dos. La diferencia del Daffy de antes y el que estaba ahora en esa pantalla y que se encontraba sentado a su lado, era inmensamente grande.
Las cosas seguirán siendo asi cuando regresemos…-
La voz de Bugs salio con una extraña sensación de seriedad que el pato pudo notar con facilidad.
Tal vez no hemos sido lo suficientemente sinceros sobre todo esto… Duck- la atención de Daffy se poso por completo en el. – los problemas que hemos tenido no son mas que el comienzo… ¿crees que valga la pena, después de todo?-
¿Qué era aquello? ¿Estaba expresando sus dudas? O ¿era su sugerencia de que cortaran con todo esa ilusiones que se había vuelto real antes de que acabaran metiéndose en mas líos por estar juntos?
Aquello fue como un balde de agua fría cayendo súbitamente sobre el. Había huecos dentro de aquella relación y el ni siquiera había sido lo suficientemente bueno como para darse cuenta que dentro de la cabeza de aquel conejo que parecía tan firme en sus decisiones, había espacios para dudas tan fuertes que ahora lo llevaban a proponerle terminar con todo lo que habían logrado hasta el momento. Y bien se sorprendía del hecho que dentro de si existieran dudas igual de fuertes como para pensar por un instante en lo inconveniente que resultaría para el, el que tuviera una relación mas estrecha con aquel engreído conejo.
Y todo gracias a la sencilla transmisión de un episodio inadecuado, en el que se notaba no solo la rivalidad que tenia sino que el hecho de que Bugs siempre seria el mejor y Daffy el tonto que se esfuerza por tocarle siquiera los talones.
Silencio y Bugs no sabía que demonios estaba haciendo y mucho menos lo que quería lograr con ello. No era normal el que se comportara así, pero… toda la confusión que no se había presentado antes en él ahora llegaba.
17 años habían transcurrido para que pudieran estar juntos y estaban dispuestos a tirarlo todo por la borda por el sencillo hecho de que por la culpa de uno el otro había perdido su esencia. Bugs estaba realmente dispuesto a dejar al pato en libertad.
Que hubieras hecho tu?-
El recuerdo de la pregunta llego a de forma burlona. El terminar todo con el pato seria volver al inicio, en el que seguía con atención cada uno de sus pasos intentando evitar que el pato se acabara enganchando con alguien que no fuese el. Volver a esa frustrante sensación de tenerlo tan cerca sin poder siquiera colocar sus labrios sobre los de él.
Solo que todo será peor. Antes el no sabia lo que era besar al pato, ni el sabor deliciosamente cítrico que sus besos poseían, ni que podía sentirse completo cuando estaba con el y mucho menos que el despertar con el tan cerca fuese la mejor manera de empezar el día. Dejar todo eso de lado no seria cosa fácil, por supuesto que no, si una vez lo había llevado a casi dejarse caer en la ruina, ahora alejándose de el por voluntad propia seria algo completamente imposible, algo que no podría lograr ni con toda su fuerza de voluntad.
No, no lo podía permitir. Al menos él no estaba dispuesto a tener que dejar que todo se perdiera, si Bugs estaba pensando en hacerlo entonces… él se negaría a aceptarlo. 17 años esperando y lo podía tomar de la mano sin el peligro de que el conejo la apartara y ahora este se atrevía a dudar, después de todo lo que habían pasado… peor aun después de todo lo que habían hecho. Los moretones en el cuerpo de conejo se habían vuelto casi invisibles pero aun se podían notar estando lo suficientemente cerca. Los recuerdos de lo que habían hecho durante la mañana de aquel día aun estaban demasiado frescos, al igual que el sabor a café de ese beso que había iniciado todo.
Ha sido una tontería, olvídalo Doc.- una sonrisa nerviosa.
Esas palabras fueron el detonante para el enojo del pato, quien poniéndose de pie tomo al conejo por los brazo de forma brusca y haciendo que se pusiera de pie acerco su rostro al de él.
¿Quién demonios te has creído Dientón? ¿Quién diantres crees que eres para jugar de esa manera?- se podía notar el intento de Daffy por no partirle la cara al conejo. – decir ese tipo de estupideces para después arrepentirse de la forma mas irrazonable que existe, y se supone que el idiota soy yo?!-
¿Qué te hace pensar que ha sido sencillo para mi el tener que competir contra el looney que todos saben que seria la mejor compañía para ti que yo? Porky lo sabe, Lola también aun y cuando no lo diga, Marvin llevaría tu carrera al estrellato, gracias a Marvin tu nombre esta volviendo a sonar mientras que gracias a mi te habían colocado entre los menos apreciados.- elevo su voz, ahora hablando con disgusto.
Pero no podía, a quien intentaba engañar. Dentro de si sabía que terminaría secuestrando al pato si fuera necesario. Que no lograría soportar el verlo caminar con su traje de Duck Dodgers sabiendo que era incapaz de tocarlo.
Todo ese tiempo y Daffy apenas iba entendiendo, Bugs, el conejo que parecía tenerlo todo, el conejo de personalidad arrogante, tenía un punto flaco. Se sentía inferior ante Marvin, era esa la razón por la cual no soportaba al marciano, por que el conejo sabia que Marvin siempre compartiría un enlace fuerte con Daffy por el hecho de haber sido su contrincante en Duck Dodger, por el hecho de que resultaba mas favorable para el pato, por el hecho de que se podían llevar bien sin tener que actuar de forma arrogante entre ellos. Con Marvin el no tenia que presentar ninguna rivalidad, después de todo, los papeles que representaban hacían que el amor del público fuese el mismo para ambos. Dodgers por ser el ocurrente héroe de cada capitulo y Marvin por ser el mejor villano que intentaba sabotear inteligentemente al defensor de la galaxia. Con Bugs el solo aspiraba a ser la sombra que sentía envidia por la suerte del conejo y que intentaba sabotearlo.
Eran celos? Y el simple hecho de pensar en esa posibilidad que era prácticamente la respuesta correcta, hizo que una sensación de victoria y confusión se prendara a él.
Entonces si te sentías tan poca cosa…. Si sabias que en verdad no valía la pena el que todo esto comenzara. ¿Porque diantres diste el primer paso? ¿Por qué interviniste en mi cita con Marvin si pensabas que era mejor que estuviera con el?-
El enojo de Daffy se reflejaba en cada palabra, estaba realmente molesto, no era como sus enojos de antes donde subía la voz gritándole a maldiciones a todo el mundo. Era un enojo total y real, donde le agregaba un tono amargo y de aborrecimiento a su voz, dejando que sus palabras llegaran hasta el, metiéndose en su pecho causándole una punzada sobre de este.
Silencio…. El seño fruncido se volvió mas notable, Bugs solo permanecía pensativo y Daffy deseaba realmente el que le refutara sus palabras como siempre solía hacer… pero la voz del conejo se limito a esquivar las preguntas.
Es hora de que nos vayamos…Doc.-
