Hola, perdón por la tardanza para este capítulo, sin embargo este último me he obsesionado con otro fandom, pero no se preocupen, acabaré esta historia como sea.
Tú turno.
El dulce sol acaricia el césped donde está. Oh, ahora mismo no hay ni una sola nube en el cielo y los pájaros cantan —él puede oírlos— a lo lejos muy alegres. En este lugar es primavera, el comienzo del calor, donde las flores despiertan y es la estación llamada del amor. Esto, si él fuera humano, se le llamaría como un día perfecto para tener una cita…, lástima que Ferid no es humano. Pues para los seres de la noche cada día es perfecto para lo que sea menos una cita. Tener una relación romántica para los vampiros es tonto, pues las emociones murieron como ellos debieron hacerlo hace tiempo. Tener a alguien importante en tu vida eterna solo hace que se sientan más desesperados por no conseguir su debido descanso.
Así que llegando a este punto es obvio deducir que la cosa que está haciendo con Crowley en este momento es… absurda. Ferid lo sabe, pues en un principio no quiso tocar ese pasatiempo tan tonto de los humanos, pero oh, el aburrimiento es algo peor que la sed. El aburrimiento no se sacia fácilmente y las cosas que puedes hacer para combatirlas se pueden acabar. Como último recurso usó este pasatiempo y la verdad es que resultó bastante entretenido. Cuando le propuso a Crowley el tener sexo, este dio una cara extraña, pero divertida. Tenía la expresión mezclada entre la sorpresa y el asco mismo, pero raramente ninguna de las dos bien definidas, pues él pudo notar que cuando este pensaba en aquello tenía un cierto brillo de… curiosidad. Con ese hecho Ferid estuvo dispuesto a hacerlo —pues en un principio el mismo dudaba en hacer tal ritual humano—. Así que aquí estamos.
Cuando se separó de Crowley —que no fue hace más de unas cuantas horas— Ferid decidió caminar por el bosque sin rumbo alguno. Estaba —hasta cierta parte— molesto que el pequeño Crowley-kun quiera saber su pasado, pero supone que era algo obvio… pues el pelirrojo siempre tuvo curiosidad de aquello. Cada cincuenta años Eusford probaba suerte y le pregunta de su pasado, jamás pudo sacar ni una sílaba de aquello, hasta ahora. Quizás por eso viene el descontento de Ferid, pues Crowley jugó bien sus cartas y… sacó algo. Báthory supone que pronto Eusford preguntará de nuevo de su pasado. No quiere decirle nada de ello y en realidad antes tampoco quería hacerlo… pero lo hizo. No sabe cómo pasó que él, Ferid Báthory, dijera algo que es cierto. Una mini parte de su pasado sin algo de mentira… suponía que lo que dijo fue debido a que de verdad tenía sed y no pensaba muy bien.
En fin, la parte de ahora será divertida para él y si tiene suerte será una leve venganza a Crowley por hacerle contar cosas que no quería. Una vez salido el sol camina en rumbo a la pequeña mansión que tiene Crowley, el cual comparte con esas dos chicas. Ferid no puede evitar dar una sonrisa mientras abre la puerta de la mansión, pues una vez encuentre a su compañero de ochocientos años comenzará todo. Mientras entra puede observar la poca decoración que tiene el lugar. Aún recuerda que una vez él quiso dar a Eusford una de sus mansión, pero este lo rechazó… al parecer que no quería ver la decoración y recodarlo a él.
Sus pasos hacen ecos y parece todo vacío. Su buen oído no escucha nada y se pregunta si Crowley decidió irse de su mansión. Entonces… escucha una voz molesta. La voz quejosa y chillona que tiene la chiquita de Chess, venida por la voz severa y seria de Horn. Esas voces hacen que Ferid se sienta de nuevo emocionado por lo que va a hacer. Ya que él sabe que esas dos chicas sienten algo por Crowley. Aún no comprende cómo pueden esas dos querer a Eusford siendo… vampiros, pero no le importa demasiado. Solo disfruta que va a ser divertido. Además sabe muy bien que las dos chicas odian su presencia.
Hace unas cuantas semanas atrás, cuando él estaba «desaparecido» a los ojos de Crowley, pudo escuchar la conversación que ellas dos tuvieron con el pelirrojo. Aquella que él era malo y nada bueno traía. Describieron a Ferid como un ser perverso y cruel… Báthory no se molestó en aceptar —en silencio— que aquello si estaba bien fundamentado, pero aun así le daba risa pensar que querían alejar al pequeño Crowley de él. Cuando el pelirrojo ni siquiera escuchó ese discurso que le dieron, Ferid casi ríe —sonido que lo hubiera delatado—. Las dos chicas no eran del agrada de él.
Y ahora mismo, con lo que está planeando, las chicas acabaran shokeadas. Oh, ya quiere ver sus rostros.
Camina hacía las voces molestas. Al parecer se encontraban en el patio trasero. La molesta Chess recoge flores para Crowley-kun, mientras que la seria Horn la riñe por ensuciar sus ropas. Ferid busca a su camarada con la vista antes de entrar. Eusford está también sentado en el pasto con los ojos perdidos en el cielo.
—¿Crowley-kun~?
Los tres pares de ojos se dirigen a su persona.
Ferid sonríe alegre, mientras camina por el patio con total calma y elegancia. Saluda con la mano y Crowley le devuelve el saludo. Las dos chicas le siguen con la mirada endurecida, casi frunciendo el ceño.
—Lord Ferid —Pronuncia Horn en modo de saludo— ¿A qué se debe su visita?
Pero Ferid la ignora. Sigue caminado hasta estar cerca de la chiquita Chess quien sigue de rodillas recogiendo flores. La chica le ve con desconfianza.
—¿Qué haces? —Ferid baja la mirada para verla y regalarle una sonrisa.
Chess aprieta el ramo de flores entre sus senos, haciendo que uno que otro pétalo caiga al suelo; con este hecho piensa que es una lástima que manos tan torpes agarren aquellas plantas. La chica parece celosa de las flores, como si temiera que se las quitaran.
—¿Son flores? ¿Para quién son?
—Lord Crowley —Oh, la chiquita frunce el ceño con tanta cautela que da risa.
—¿Puedo verlas~? —Los otros dos ojos rojos están fijos en su persona. Unos ojos molestos y otros curiosos. Ferid está encantado por la atención, lo único malo es que la vampiresa con la que habla niega el mostrarle las flores.
Pero Ferid ríe ante esa negación, pues ella es muy lenta para siquiera darse cuenta que en las delicadas manos de Báthory ya se encuentra el pequeño ramo de flores. Esas flores eran muy aburridas, por excepción de una. Entre los Girasoles y los Dientes de León, se encuentra un solo Amaranto. Es de un color rojo intenso, es perfecto. Antes que las demás personas decidan intervenir se agacha y él mismo comienza a ver el jardín bastante variado. Recoge Carmelitas blancas, Crisantemos rojos, Gardenias, Campánulas y Tulipanes negros. Alrededor hay Dientes de León, pero en medio ese único Amaranto. *
Bota los girasoles a la cara impactada de Chess, la dulce cara casi asustada de la chica es un muy lindo regalo. Horn ve a Crowley como pidiéndole que bote a Ferid.
—Oh, linda, habiendo tantas flores, no pudiste elegir algo mejor —Sonríe y luego camina hasta donde está Eusford. Cuando pasa cerca de la rubia ríe un segundo. Esto es tan divertido —Crowley-kun, querido, estas flores son para ti~.
El pelirrojo ve las flores por unos momentos y da una risa irónica. Sabe el significado de cada una de ellas, pues en cierto momento Ferid le ha enseñado a reconocer y saber sus significados. Agarra el ramo de flores y las ve por un rato. Examina cada flor y parece feliz con el aroma de cada uno de ellos, pero no dice nada. Ferid piensa por un momento que Crowley está muy callado y más tranquilo de lo habitual. Pero si pasa algo malo con su compañero lo sabrá luego, ahora quiere molestar un poco a las dos chicas, así que entrega algo al pelirrojo que sacó de… por ahí.
—Ferid-kun, ¿Para qué me das esto?
—Bueno~ estos dos regalos son para pedirte un cita —Sonríe, haciéndole saber a su compañero que la próxima vez él será quién dé el regalo.
Las dos chicas de atrás tienen la cara sorprendida luego de oír bien las palabras de Báthroy.
—Bien… —Susurra viendo la caja de chocolates robados— Pero ¿Por qué chocolates?
—Los humanos siempre se dan ese tipo de regalos entre sí.
La rubia ve fijamente esa caja. Ferid se pregunta cuánto tiempo tardará Horn para darse cuenta que es la misma caja que cree tener en la espalda.
—Ferid-kun, soy un vampiro y no como chocolates —Ferid demuestra una cara de no comprender lo que dice, pero por dentro está sonriendo— Además regalarnos flores entre nosotros es absurdo, pues ellas mueren antes de que me dé cuenta.
—¿Estás diciendo que no te gustan los regalos que te di?
—Estoy diciendo que los chocolates son de Horn, las flores idea de Chess y tú los robaste por qué sí, y luego me diste a mí como si fuera tuyo.
—Pero son míos. Chess eligió dignidad, gloria, homenaje, devoción, fidelidad y alegría. Tuvo suerte en encontrar inmortalidad, vida eterna y fidelidad*. Yo recogí todo lo demás. Ella no sabe los significados de esas flores, pero yo sí y tú igual. Me tomé la molestia de buscar y darte esas flores. Además Horn, con su caja de dulces, no iba a tener la voluntad de darte ese regalo, pues parece que ella lo intentó por bastante tiempo ¿Me equivoco?
Siente como ambas chicas parecen apenadas, pues todo lo que dijo es cierto. Chess buscaba flores bonitas para dárselas a Crowley, las cuales también podían representar una leve declaración de amor, mientras que Horn intentó varias veces darle esos chocolates en forma de corazón por quizás unos cinco días. Ambas, al final, jamás le iban a dar aquellos regalos a pelirrojo, pues tenían pena. Crowley simplemente medito por unos momentos y luego agarró un chocolate y lo mordió. Del dulce salió sangre. Esa caja de chocolates es especial para vampiros, pues están rellenos del líquido rojo.
Ferid sabía eso, pues vio a la rubia preparar ese dulce hace un tiempo.
—Wow si están ricos —Pronuncio el pelirrojo, haciendo que Horn se sonroje por desgracia.
—¿Verdad? Yo los preparé con mucho amor.
—Los hizo Horn.
—No, yo te los hice solo para ti con mucho, mucho amor. —Crowley se limita a dar una sonrisa irónica, sutil, pero algo divertida. Con un toque que decía «Bueno, eres tú después de todo».
Ferid está feliz con todo esto, pues las dos chicas están algo avergonzadas y molestas. Lo malo es que Crowley alagó esos dulces de la chica y ella se puso feliz… Supone que no puede tener todo lo que quiere. Pero bueno, al menos Chess está impactada… aunque ahora que lo piensa se está olvidado de algo importante.
—Crowley-kun… ¿Vamos a nuestra cita?
El pelirrojo está aún en el pasto ensuciando sus ropas cuando lo ve. Hay un leve suspiro que sale de sus labios aún sonrientes y entonces se para, demostrando una vez más que es mucho más alto que Ferid.
—Está bien… Vamos.
—¿A-A dónde va Lord Crowley?
La chiquita Chess se para asustado con todo esto. La otra chica queda paralizada sin poder moverse. Ante esto Ferid casi ríe, pero debe contenerse. Esto es bastante divertido y piensa cómo podía mejorarlo… está pensando en… Oh, al ver la cara de Crowley se desconcentra. La cara del pelirrojo tiene un toque de incomodidad al responder, venida con…
—Em… —Ladea la cabeza hacía la izquierda— Tengo que irme…
—A tener una cita conmigo. Así que no le esperen despiertas ¿Sí? —Interrumpe alegremente.
—¿Una… cita? —Horn mueve los labios.
—Sí~. Es una cita. ¿Tu pobre cabeza no lo comprende…? —Casi, por un minuto, sale su nombre de sus labios. Claro, Ferid sabe el nombre de las chicas por desgracia, pero no quiere que se entere de aquello su compañero, pues le gusta jugar a no recordar.
—Ferid-kun, basta. Déjalas en paz. —Y a pesar de todo, Crowley no parece enojado ni tampoco niega el hecho de la cita. Su forma de hablar calmada sigue presente mientras se acerca a las dos chicas— Volveré luego.
—¿Por qué las defiendes? ¿Debería sentirme celoso?
Crowley comienza a caminar sin hacerle verdadero caso, entonces lo sigue para seguir quejándose. Antes de irse puede ver la cara asustada y preocupada que tienen ambas chicas. Ferid sonríe algo macabro. Fue divertido.
Una vez fuera, Eusford le ve.
—¿Qué fue todo ese espectáculo?
—¿De qué hablas?
—Ya sabes… siempre vas y molestas a Horn y Chess.
—Bueno… ya sabes, no me agradan. Sobre todo a hora que estamos saliendo. Pasas mucho tiempo con ellas, y según la tradición humana debería sentirme celoso y marcar mi territorio.
—No estamos saliendo.
—¿Y que son esas citas que tuvimos hace poco?
—A eso se le llama matar el tiempo por el exceso de aburrimiento.
—No, tonto, a eso se le llama cortejar. Ya casi salimos, solo falta que alguien de nosotros se declaré y como yo ya he hecho muchas cosas por ti, debes ser tú quién lo haga.
—¿Yo? Yo no deseo hacerlo Ferid-kun.
—Pero debes hacerlo. Yo di todos los pasos. Te di flores.
—Robados de Chess.
—Chocolates.
—Igualmente usurpados de Horn.
—Y te invite a una cita.
—Porque estabas aburrido.
—Bueno, bueno, si crees que yo no he hecho nada por ti, entonces tú deberías hacer algo por mí, ¿No crees? Bien, comencemos hoy. Me tendrás que dar un regalo y ver a dónde vamos a ir hoy.
Sonríe, pero la cara del otro no parece nada divertida. Es como un mezcla de disgusto y "¿De verdad debo hacerlo?". Eso hace que Ferid desee reír un poco más. Aquí está la venganza que Crowley se merece por hacerle contar algo de su pasado tonto.
—¿En serio?
—Sí, hablo muy en serio Crowley-kun. Así que ¿Dónde será nuestra cita ahora?
—La verdad es que no tengo ni la menor idea.
—No seas así, intenta pensar en algo. Hay tantas opciones donde podemos ir, piensa en algo. Ah, pero no te puedes olvidar de mi regalo, debe ser algo grande y sorpresivo…
Crowley no parece nada contento con este trato, pero eso no importa.
—¿Y qué gano con eso?
—¿Eh?
—¿Qué, qué cosa gano haciendo eso?
—¿Quieres algo? Bah, tonteras. Yo hice eso antes y jamás te pedí algo a cambio.
—Porque estaba aburrido.
—¿Y de ti es un caso diferente? Ayer me dijiste que estabas aburrido, hasta exclamaste ese ¡Ferid-kun, no me dejes solo, quiero quedarme contigo para siempre! —hizo una imitación dramática y errónea de lo que pasó.
Ante esto la cara de Crowley se tornó molesta, algo avergonzada, pero resignada. Oh, adoraba cuando el pequeño Eusford ya no podía hacer más y solo quedaba con el silencio. Ferid siempre ganaba, esa era la ley del mundo.
—Además~, si quieres intentar volver a sacar algo más de mi pasado no lo conseguirás. Eso ya no pasara.
—Entonces ya no deseo hacer este ritual humano.
Fue la primera vez que Ferid en serio se encontraba desconcertado. ¿En verdad que para el joven Crowley le era tan importante la historia tonta de su pasado como para preferir volver a aburrirse? Lo tomo como una broma, pues aquello era tonto. El aburrimiento era la peor que se puede sentir, era mejor quedarse todo un día sin beber sangre a aburrirse por tanto tiempo.
Río.
—No creo que sepas que dices. Ahora deja de juegos y… —El pelirrojo tenía las manos cruzadas y su expresión de resignación se desapareció— ¿Hablas en serio? —Otra risa trato de salir de sus labios— Vamos~, no es divertido. Debemos hacer este ritual o morir de aburrimiento.
Suspira. El pelirrojo suspira.
Ferid no lo entiende. Su historia es tan tonta que no hay necesidad de siquiera mencionarla. Resopla algo molesto con ese comportamiento. Es raro que el pequeño Crowley no le siga en su juego, mayormente lo hace sin muchos reclamos, pero… supone que esto se debe al pedazo de historia que le entregó ayer.
La curiosidad mata el gato, estaba a punto de decir, mas no lo hizo porque sabía que en esta ocasión el perjudicado por esa curiosidad no sería el gato.
Puso su dedo en la comisura de sus labios para pensar en algo. Bueno parecía que Eusford no se iba a mover de ahí hasta que le dijera que iba a hablar. A pesar que en su interior le dice que podría intentar convencer al pelirrojo de hacer el ritual aún si él no hablara, sabía que eso no funcionaría ahora. Y en realidad el más aburrido era él, quien vivió tanto tiempo, él que deseo tener una compañía. Esa maldición era la peor que conoció. Si tan solo… Negó con la cabeza, no, eso no. Ahora no iba a recordar su pasado. Ah, ese tonto de Crowley que le hace recuerdo que tiene un pasado.
—Bueno, bueno, no pongas esa cara. Haremos un trato ¿Sí? Vamos a ver si me gusta esta cita y tu regalo sorpresa que me debes. Sí me gusta y sorprende mucho, te diré algo de mi pasado ¿Esta bien?
Ferid sonrió de manera confiada, pues si bien la cita podría acabar bien, algo que le sorprendiera era casi imposible de lograr. Era como pedir peras al olmo.
Los ojos rojos le vieron por unos segundos y luego nació la sonrisa de Eusford. Ferid puede decir que nunca antes había odiado tanto una sonrisa en su vida. Esta era leve, pero confiada. Un toque de victoria saboreado por primera vez y mezclada, de forma casi perfecta, con cierta felicidad. Serena y tranquila, casi armoniosa.
Ferid estaba seguro de una cosa, él no perdería esto.
Recoge Carmelitas blancas, Crisantemos rojos, Gardenias, Campánulas y Tulipanes negros. Alrededor hay Dientes de León, pero en medio ese único Amaranto. * Aquí viene el significado de las flores:
Amaranto significa: Inmortalidad, vida eterna, fidelidad. (Representa su vida de vampiros y el tiempo que estuvieron juntos en la maldición).
Camelia blanca: Belleza perfecta. (Lo que aquí se fue, es más la belleza de Ferid, quien la agarró para representarse a sí mismo).
Crisantemo rojo: Te quiero, te quiero. (Cosas empalagosas que se dicen los humanos, como un tipo coqueteo hacía Crowley).
Dientes de León: Fidelidad, alegría. (Como un agradecimiento a Crowley, por quedarse junto a él por tanto tiempo. También puede llegar a significar un… una burla ante eso).
Gardenia: Amor secreto. (Otro coqueteo…. ¿Cierto?)
Tulipán negro: Elegancia, sofisticación, también conocida como "reina de la noche". (Es Ferid. También representado como el vampirismo).
Campánula: Coquetería (Em… el coqueteo…).
Chess eligió dignidad, gloria, homenaje, devoción, fidelidad y alegría. Tuvo suerte en encontrar inmortalidad, vida eterna y fidelidad*. Dignidad, gloria, homenaje y devoción son el significado de los girasoles.
Las demás… son de las otras flores…
Aquí está.
¿Qué tal?
La verdad es que me costó mucho, ya que lo escribí rápido, sin embargo me tranque, a la vez, muy fácil. Este capítulo tenía que ser mucho más largo, debía acabar cuando… bueno, Crowley le dé el regalo a Ferid, no se pudo.
Quede trancada hasta en el manejo de los personajes. Me fui un tiempo corto a un fandom y… me olvidé de cómo era Ferid y Crowley, llegue al pánico. Por eso tarde un montón. Y pido disculpas si aquí hay un fallo en las personalidades de ambos, aún me siendo algo insegura.
Espero que les haya gustado y ya deseo leerlos en sus comentarios.
Ojala nos leamos pronto.
Espacio dedicado a mis comentarios:
Cleoru Misumi.
¡Ciao! O sea, ¡Hola! Es un gusto volver a hablarte por este medio. Aquí está. Espero que te guste y lamento tardar tanto.
En verdad que a mí me ha pasado el estar tan aburrida como para extrañar algo que nunca antes quisiste… extrañar. Sip… a veces extraño a mi acosador XD, aunque la verdad deseo que jamás lo vuelva a ver.
Y bueno, Crowley está atrapado en el vórtice que hizo Ferid, por lo cual el pobre debe dejarse llevar o aprovechar el viento. Ahora mismo está intentando hacer lo segundo… deséale suerte.
¡Espero que no haya tantos errores!
Jajajaja, ya veo porque me confundiste con una persona que te exigía el volver a escribir. Espero, sin embargo, que sí aún te gusta el hecho de escribir, lo hagas con el reducido tiempo que tienes. Al menos de mi parte, quisiera jamás dejar de escribir.
Ojala te guste, en la última parte, la descripción de la sonrisa de Crowley.
Espero leerte pronto…
Kiaradelioncourt:
Hola.
Es un gusto ver un lector nuevo. Te agradezco mucho el comentario, en serio. Me dio las suficientes ganas de seguir escribiendo. Yo igual adoro esta pareja, por eso me dio una rabia fatal el saber que nadie escribía de este par.
Espero que aún te guste este capítulo y leerte pronto.
Nos leemos.
Marcia Andrea:
Sí, sí. Lo sé. Este capítulo te lo debía hace tiempo, pero joder, Hetalia me tiene atrapada. Deseo confesarte, humildemente aquí (pues en otro medio… como que me da cositas) que quizás…. Bueno, lo estoy pensando, aún no está seguro, pero… quizás deje D. Gray-man. Como que ya no me llama mucho. Sin embargo intentaré acabar todas las historias que debía. Tampoco deseo dejar Resurgiendo entre las cenizas. Solo informo… por sí.
En fin, en esta parte… ojala que te guste y espero mi comentario (que llegará el próximo año ¿Verdad?). Use la parte que me recomendaste de las flores y los chocolates como ya habrás visto. Gracias, por cierto, por esa idea.
No sé qué más decirte, así que cualquier cosa que quieras decirme… háblame por WhatsApp.
Espacio dedicado a los que me dejen en favoritos o los que me siguen: (y no comentan).
Pazhitaa714.
¡Gracias por el favorito! Es bueno saber que a pesar de no comentar nada te llegó a gustar lo suficiente mi historia como para que esté entre tu lista de historias que te guste. Ahora… no sería malo que comentes (No te obligó a nada, solo digo que sería bien)
Akire Uchiha.
¡Gracias por seguirme! Es una gran alegría saber que estas pendiente de mi historia. Espero que te guste este capítulo. Sí te gusto… podrías comentar.
