Ann: Bom Baby xD
Ro: Estoy sorprendida n¬n. Incluso creo que comienzo a extrañar a la turba enfurecida xD
Ann: Si dices su nombre tres veces seguro aparece o.o
Ro: Turba…
Ann: ¡KYA NO!
(Transmisión interrumpida xDD)
Lo primero y más importante que deben saber, es que ESTO ES UN YAOI u¬uUU, no importa que sea FemKai. A lo largo de la historia lo entenderán, así que no se confundan por favor oÔ
BeyBlade no nos pertenece bla, bla, bla, no ganamos ni un peso con esto, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir -.-
También es una situación inusual que no nos hace responsables de pérdida de neuronas oO, pues aunque Ann dice que esto contiene humor ¬¬UU, no puedo asegurarlo u.u.
Homo fóbicos ¡HUYAN! YuriyxKai, luego no digan que no se los advertí u.u, Kai hace de uke.
CAPITULO CUATRO: NOT A LOVE SONG (Ross Lynch)
A veces Yuriy piensa que su vida sería mucho más fácil si…bueno, en realidad no tenía idea de cómo mejorarla, porque si supiera ya lo habría hecho. Aunque estaba casi seguro que el camino del cambio y la superación personal, tenía que ver con buscarse nuevos amigos que fueran menos psicópatas y no tan desequilibrados. Cosa que en realidad no era pedir mucho.
Porque sabía que si se pensaba como un loco, entonces cosas locas sucederían, lo que es exactamente lo que ocurría cuando se juntaba a los Blitzkrieg Boyz, con los antiguos Blade-Brakers. Era algo así como un efecto cadena.
—Hn.
Uno que no lo hacía muy feliz en ese momento, dado que resopló por lo bajo, seguro de que si lo hacía con más fuerza su cabeza estallaría. Esa no era una sensación bonita, pero considerando toda la maldita situación resultaba casi comprensible. Por eso se apoyó en un árbol mientras veía a su equipo adentrarse en lo que parecía un pantano. Era eso, o el parque más feo que jamás había visto en su vida. Incluso había maleza a su alrededor, y toda clase de charcos y musgo. Sólo faltaba un demente con un cuchillo de carnicero, y tendrían el ambiente perfecto de una masacre.
—Tks.
Sin embargo, cuando Yuriy miró a su izquierda, frunció el ceño una vez Kai se apoyó en otro árbol. Ella hizo una mueca de desagrado por la humedad que la obligó a limpiarse en la ropa, SU ropa. Muchas gracias. Donde la muchacha sólo lucia algo despeinada y completamente desarreglada, aunque imaginaba que su propio estado no debería ser mejor.
Pero como la ropa le quedaba grande, la bicolor no necesito un disfraz esta vez.
—¡Muévanse!- gritó Ian una vez paso cerca de ambos.
…La orden no los hizo más felices, pero al menos logro que se movieran. En el proceso maldijeron al bajito, y casi estuvieron seguros que tuvieron el mismo pensamiento cuando empezaron a correr: Necesitaban unas vacaciones.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
¿Alguna vez han sentido ese agradable aturdimiento que produce el sueño? ¿Sí? Bueno este no es el caso. Aunque resultaba tan extrañamente familiar, que un par de ojos azules temblaron sin abrirse. Ivanov lo intentó un par de veces, hasta que consiguió una imagen borrosa de un lugar que no reconoció al principio. También había sombras, y murmullos que no fue capaz de identificar.
Por eso dio un largo parpadeo…o quizás se quedó dormido, en realidad no estuvo seguro, pero cuando volvió a abrirlos las sombras seguían ahí. Eran difusas y no tenían sentido, así que para despertar intentó enfocar algo. Al principio no tuvo mucho éxito, pero cuando las imágenes dejaron de tener ese tono vaporoso de una foto gastada…en realidad no entendió lo que sucedía.
Por eso el pelirrojo comenzó a sentirse un poco idiota, y casi mareado. También pensó que todo podía ser un sueño muy extraño, ya que una parte de su cerebro (la que intentaba ordenar el caos), le indicó que por alguna razón (sabrá Dios cual), había una bonita chica de largas pestañas y carnosos labios acostada a su lado.
Yuriy no recordaba haber traído a nadie a su cama (asumiendo claro está, que esa sea SU cama). No había bebido, y digamos que no es el tipo de hombre que trae a una extraña consigo. ¿Lo habría drogado? Porque no era la primera vez que sucedía. Además eso explicaría el sabor de su boca.
—Hn- se quejó al apretar los ojos como si eso le ayudara a acomodar las ideas.
Los murmullos se aplacaron casi de inmediato, pero sin mediar con ellos por el momento, se esforzó en concentrarse en la chica que se acurruco a su lado. Algunos mechones caían rebeldemente por su rostro, y casi tuvo el peculiar deseo de acomodarlos detrás de su oreja. Sin embargo, el pensamiento escapó de su mente cuando se dio cuenta que no quería moverse.
Y con la mirada entreabierta, vio a la mujer acercarse hasta que escondió el rostro en su pecho. Ahí se dio cuenta que ella lo abrazaba por la cintura, mientras sus propios brazos la envolvían por la espalda. No iba a mentir, se sentía tan cómodo y cálido que volvió a cerrar los ojos sin importarle las voces o las sombras. Donde la idea de estar abrazando a una extraña no le importó tanto como debería, o al menos así fue hasta que un estruendo lo alerto.
—"Y…Yu…Yuriy…¡YURIY!"
PUM-PUM
Muy lentamente, el capitán ruso se dio cuenta que alguien golpeaba la puerta, o intentaba derribarla. Sinceramente le intereso tanto como si Boris quisiera ser su mejor amigo, pero el ruido hizo que su cabeza doliera, así que gruñó entre dientes. Era como si tuviera resaca, porque lo siguiente que supo es que estaba tan desorientado que no se le ocurrió moverse.
—Hn- áspero al sujetarse la cabeza.
—"¡Oigan! ¡¿Qué están haciendo?!"- gritó alguien desde el pasillo, por lo que pronto se oyó un ruido, igual al de alguien que está siendo arrastrado.
—"¡¿Qué espera?! ¡Abra la maldita puerta!"
Le tomó un momento a Ivanov reconocer la voz de Bryan, aunque el hecho que estuviera gritando empeoró su nueva jaqueca.
—"¿E-esta es su habitación?"- preguntó lo que podría ser un encargado.
—"¡ABRA!"- gritaron a coro los rusos, mientras Yuriy comenzó a moverse. Una parte lejana y estúpida se preguntó qué demonios hizo Kuznetvoz con las llaves, porque si el hotel se las cobraba él definitivamente no iba a pagar por ellas.
—Nh.
Sin embargo cuando logró apoyarse en un codo, sintió que algo se movió a su lado. Había olvidado por un momento que no estaba solo, porque su cerebro se estaba tomando su tiempo en despertar. Él definitivamente no era bueno madrugando, era más bien el tipo de persona que le gustaba levantarse después de las 10 AM, claro que no es como si pudiera hacer eso. Porque entre ser capitán y lidiar con los novatos de la abadía, la idea sonaba ridícula.
Como fuera, mientras su amotriz cerebro se reiniciaba y le explicaba que demonios estaba sucediendo, hubo algo que hizo cortó circuito y dejó en su mente en blanco. Pues, cuando fue capaz de reconocer a esa adormilada bicolor que bostezó perezosa, todo definitivamente se fue al diablo.
Ella estaba sexymente despeinada (lo cual no creía posible), pero cuando sus ojos se encontraron, el silencio que los envolvió opacó el ruido de afuera. Ninguno de los dos hizo algún gesto, quizás porque seguían medio dormidos.
Aun así, ambos finalmente tuvieron un deje de conciencia cuando analizaron donde estaban. Aunque encontrar la habitación de hotel del pelirrojo, no esclareció el asunto, ni siquiera explicaba que hacían en la misma cama.
…al menos tenían la ropa puesta. De lo contrario sería más embarazoso de lo que ya era.
—¡Yuriy!
PUM
La exclamación debió asustarlo, porque cuando los Blitzkrieg Boyz entraron con atropellada rudeza, Ivanov se fue de espaldas. Ahí se quejó por lo bajo, porque definitivamente fue la cosa más extraña y estúpida que había hecho últimamente, además ni siquiera estaban haciendo nada malo por lo que no debería ser él quien saliera corriendo de su propia cama.
Pero mientras se sentaba de mala gana, vio que su equipo entró como un grupo de salvajes (donde dejaron tirado a un encargado en toda la entrada), para luego petrificarse en sus puestos. La razón era muy obvia, porque cuando Kai se sentó con una camisa de tira que le quedaba algo holgada, unas de las tiras se deslizó coquetamente por su hombro y acarició la pálida piel para mostrar esa sensual apariencia donde apenas, y cubría uno de sus pechos.
Hiwatari llevaba unos boxers negros, pero sus torneadas y largas piernas le daban un sexy toque difícil de ignorar. Y eso…esa chica con poca ropa consiguió que el rudo, viril y bien macho equipo ruso se detuviera en seco. Casi tropiezan entre si debido a la impresión, por lo que Yuriy rodó los ojos una vez apoyó los brazos en el colchón.
Por cierto él estaba bien, gracias por preguntar, sólo se cayó de espaldas. No había nada de qué preocuparse, después de todo no es como si le moleste desacomodarse unas cuantas vertebras en el proceso, ni nada parecido.
…estúpido equipo.
—¿Qué paso?- preguntó Bryan cuando desvió un poco la mirada. Quizás, recordando por primera vez que Yuriy se había caído de la cama.
—¡¿Qué le hiciste?!- interrumpió Spencer. En realidad fue el primero en moverse, ya que se abalanzó sobre Kai y la resguardo entre sus grandes brazos como si Ivanov hubiera hecho algo malo. Pero mientras le daba a su capitán la peor mirada del mundo, como si fuera un violador de niños en un convento, pareció ignorar los esfuerzos de la chica por soltarse.
—¡Están en la calle!- señaló Ian al asomarse por la ventana- ¡Muévanse!
—Yeb (maldición)- áspero el grandote mientras se quitó la chaqueta, y se la puso encima a Kai- ¡No intentes nada!
—¡Alístense los esperamos en el parque!- dijo Bryan antes que Ivanov pudiera reclamar.
Así sin más, los tres salieron con un último "No se demoren" que se perdió cuando azotaron la puerta. Luego hubo un largo y denso silencio, donde Kai y Yuriy vieron la puerta como si esperaran que algo más sucediera.
—¿Qué hago aquí?- preguntó la ruso-japonés una vez deslizó la chaqueta que descansaba sobre su cabeza.
—Iba a preguntarte lo mismo- suspiró aburrido. Era demasiado temprano como para lidiar con esto.
Pero antes de poder agregar algo más, Kai se inclinó sobre el colchón para mirarlo a los ojos. La posición no fue la mejor, porque además de estar a un palmo de distancia, Hiwatari pareció olvidar que era una chica. Una cuya camisa holgada, le dio una buena vista de sus pechos en cuanto se movió.
—¿Sabes algo de lo que está pasando?
Decir que el pelirrojo se sonrojo seria poco, pero se las arregló para fruncir el ceño mientras se puso de pie. Desde ahí vio a su compañero de equipo con desdén, mientras Kai se sentó para luego notar finalmente lo que tenía puesto.
Él podía ser una chica, pero eso no significaba que durmiera de esta manera. Pero cuando intentó moverse para ver si su ropa estaba cerca, se sintió aturdido y todavía pesado.
—¿Nos drogaron?- preguntó al ver como el otro se tambaleó hacia el closet. Dios le dolía la cabeza. Lo último que recordaba era la cena en la casa de Tyson, y luego…nada.
—Ponte esto- indicó Yuriy tras lanzarle algo de ropa- Puedes usar el baño mientras averiguo que está sucediendo.
Ivanov también sentía ese sabor tan peculiar en la boca, propio de una droga que ya antes había probado en la época de Boris y sus locos experimentos. Pero cuando fue por su celular para llamar a alguno de sus amigos, Kai se puso de pie. El problema es que todavía se sentía torpe y débil, así que apenas tocó el suelo se fue hacia adelante.
Lo extraño, fue el cuerpo que amortiguo la caída.
—Hn- se quejó Yuriy. No tenía la fuerza para mantenerlos a los dos de pie, demonios ni siquiera podía hacerlo por sí mismo. Pero fue un simple reflejo, algo que se vio obligado a realizar para salvar a la chica. Por eso estaba en el suelo, con los brazos alrededor de la estrecha cintura, y un cálido cuerpo femenino que apretó con suavidad.
Eso fue lo suficientemente raro como para que Kai apoyara las manos en el pecho contrario, y se alzara para verlo a los ojos.
—Ivanov…-empezó con esa fría expresión que le recordó a Yuriy que quien tenía en brazos, era el agresivo bicolor. A veces lo olvidaba-… tienes cinco segundos para soltarme o…
PUM
Tan delicado como siempre, Yuriy la empujó. Por eso Hiwatari rodó a su lado mientras se quejó de mala gana. También maldijo por lo bajo, pero no medio con nada más mientras tomó la ropa que le fue arrojada y caminó al baño. Ahí cerró con menos fuerza de la que le hubiera gustado, y se apoyó en la puerta para luego golpear su cabeza contra ella.
Ese idiota de Ivanov lo estaba haciendo de nuevo, lo trataba como si fuera una niña, con esa asquerosa prudencia y el cuidado que una chica requería.
—Imbécil.
…¿Qué demonios estaba mal con el pelirrojo?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Bueno, eso básicamente resumía su "agradable" despertar. Aunque no explicaba que hacían en el pantano. Quizás fue entre el aturdimiento y el jodido dolor de cabeza, cuando se subieron al metro y llegaron ahí. Claro que Kai respiró hondo al saber que el viaje fue extraño e incómodo, o al menos para "ella", aunque no podía explicar exactamente porque.
Su capitán no le habló, ni siquiera la miró. Por lo que en realidad no debería representar ningún problema, de hecho se sentaron cerca pero como si fueran un par de desconocidos. Lo cual de cierta manera eran, pero…había algo. Algo que no iba bien, y que faltaba. Sólo que la bicolor no todavía no descubría lo que era.
—Hn- gruñó enojada al detenerse, y apoyar las manos en las rodillas.
Por ahora Kai sopló un molesto mechón que le obstruía la vista, sólo para afilar la mirada cuando volvió a la misma posición. Estaba cansada, la ropa de Ivanov le quedaba grande, y la humedad del lugar mojó sus pantalones hasta la rodilla. Seguramente porque era un poco más bajita de lo acostumbrado, y sus piernas no eran tan largas como para evitar los charcos grandes. Eso sin mencionar que la droga no había salido por completo de su sistema, así que sus movimientos seguían siendo algo descuidados.
Al menos la ropa no era de chica, y cuando decía eso también quería decir que no tenía sostén. Lo que consiguió que tuviera tres chaquetas encima (gracias a sus estúpidos compañeros de equipo) Pero omitiendo que se estaba muriendo de calor, en realidad desde que despertó no tuvo uno, por lo que alguien debió quitárselo. Y estaba casi seguro que fueron Mariam y Julia, así que no le importo demasiado. Sin embargo estar corriendo era realmente incómodo.
Como fuera, mientras viaja en el tren, Ivanov le explicó lo que sucedía luego de hablar con el resto de los rusos. Aparentemente Tyson y compañía estaba detrás de esto, ellos los drogaron (incluso a los Blitzkrieg Boyz) para tomar unas fotos donde se aprovecharon de su estado femenino, para chantajear al pelirrojo.
Por eso amenazaban con publicar las imágenes, y exponer a Yuriy como el bastardo que engaño a su novio con una chica. La cual por cierto tenía un terrible parecido con Hiwatari, así que además de ser un asqueroso traidor, tenía fetiches algo extraños.
—¡Por aquí!- señaló Bryan a los árboles.
Habían estado persiguiendo a los ex-BladeBreakers todo el día, así que Kai rodó los ojos mientras se irguió. De reojo vio a su Blade girar a su lado. Lo había estado usando para encontrar más rápido a los demás. Sin embargo ahora lo llamó y volvió a colocarlo en el lanzador, dispuesto a disparar en cualquier momento.
En algún punto esto se había convertido en un juego, o algo similar, porque habían estado detrás de sus amigos como si fuera el gato y el ratón (versión blade luchadores) Así que suspiró mientras comenzó a correr hacia el lugar señalado, los rusos también estaban un poco lentos por las drogas pero lo disimulaban lo mejor que podían.
Según sabia, sacaron a Bryan de la habitación que compartía con Yuriy y lo colocaron con Ian y Spencer. También les dejaron un mensaje donde se les informaba que tenían las fotos que arruinarían la reputación de su capitán, a menos que rompiera su noviazgo con Kai.
Lastimosamente los rusos despertaron antes, por lo que se vieron obligados a salir corriendo antes de lo esperado. Por eso estaban ahí.
—Nh- musitó Kai al apoyar una mano en un árbol, mientras el atardecer teñía el cielo de carmín y más sombras.
—¿Todo bien?- preguntó Spencer cuando se detuvo a su lado.
—Perfecto- áspero al ponerse derecha- Hace demasiado calor.
Se quejó, así que sin delicadeza se quitó las chaquetas, y prácticamente se las arrojo encima. Sin embargo, en cuanto lo hizo sintió una mirada intrusa, que la llevó a notar que Yuriy la observaba con poco interés antes de seguir su camino.
Definitivamente algo había cambiado con él.
—Vamos, ya los tenemos- dijo Spencer en cuanto comenzó a correr.
—Da (si)- dijo apática antes de seguirle el paso.
Quizás los demás se sobrepusieron rápido, pero ella no tanto. Seguramente porque hora era diferente, Kai era más bajita y suministrarle la misma dosis que usualmente se usaba siendo hombre, lo dejaba tal y como estaba ahora: atontada y torpe. Pero de alguna manera se las arregló para llegar al punto donde todos se reunían, aunque no tan bien como se supone, ya que debió carraspear para disimular su agotamiento. Incluso estaba jadeando un poco y eso que ni siquiera había corrido dos jodidos metros.
—¡Entreguen la cámara!- exigió Ian.
—¡Ni lo sueñes!- rugió Mariam con el lanzador en alto- ¡Nos costó mucho conseguir las fotos!
—Pues perdón por no apreciar su duro trabajo- dijo Bryan— Pero-necesitamos-la-camará.
Puntualizo algo enojado, porque en realidad todos lo estaban. Ser drogados no los hacia las personas más felices del mundo, en especial si era para manipularlos con un sucio plan que sonaba más como algo que Boris haría. Esto definitivamente era guerra, y si ellos querían jugar sucio, PUES QUE VENGA. Por eso los acorralaron contra esa muralla de árboles, y el pequeño lago que estaba a la derecha.
La maleza parecía lo suficientemente espesa como para no poder atravesarla, en especial cuando la noche comenzaba a caer. Quién sabe si podría salir un cocodrilo en su encuentro, después de todo era un pantano.
…¿había cocodrilos en esa parte del país, o incluso andando libres en Japón?
Con miradas de recelo, los Blitzkrieg Boyz dieron un rápido paneo para luego centrarse en sus recientes "enemigos" Eran cinco contra cinco (además de Hilary y Kenny que se ocultaron detrás de Tyson), todos estaban tensos y con sus Blades dispuestos a ser lanzados en cualquier momento.
—Hn, entreguen la cámara- pidió Kai con un largo suspiro que disimulaba su agitación. Cansado dejó caer su brazo lánguidamente a un lado, mientras sujetaba a Dranzer con un gesto escueto.
—Pero Kai…- se quejó Kinomiya al bajar a Dragoon.
—Pero nada- áspero- No quiero salir semi-desnuda en los periódicos.
—Nadie sabrá que eres tú- intervino Ray.
—Yo lo sabré- prosiguió la bicolor- Así que dénmela.
—Les dije que no era buena idea- se quejó Max cuando bajo su Blade.
—¡De ninguna maldita manera!- señaló Mariam- No vamos a darles nada.
Tuvieron que pasar por mucho para que el plan funcionara, y no iban a desistir sólo porque Hiwatari les pedía "por favor" que renunciaran a él. Sin embargo, también estaban siendo algo ingenuos al pensar que los rusos abandonarían el asunto tan fácilmente. Así que aprovechando la breve distracción, lanzador sus bestias bit.
Luego hubo gritos de sorpresa, blades chocando entres si, y un fuerte temblor que sacudió el pequeño claro.
…lo curioso fue el chapoteo del agua cuando un cuerpo cayó en el lago. No es como si a Kai le sorprendiera perder el equilibrio considerando su situación, además todo el maldito lugar estaba lleno de raíces, arbustos, y piedras que le obstruían el paso.
Sin mencionar que tampoco le importó demasiado, así que no hizo nada. Se podría decir que se dejó llevar, el gua estaba fría e hizo un agradable cambio con su piel caliente. Era casi relajante. Por eso miró la superficie mientras se hundía. El agua comenzaba a oscurecerse, por lo que los brillos del sol apenas y la tocaban. Era hermoso, pero tétrico al mismo tiempo, ya tras su espalda sólo había más penumbra.
Complacida con la imagen, soltó un poco el aire. Todavía podía aguantar un poco más, y esto se sentía tan bien que quería retener la sensación hasta que necesitara aire…o hasta que alguien la sacara a la fuerza.
Una mano sujetó herméticamente su brazo y la jaló con violencia para obligarla a emerger. Fue tan repentino e inesperado, que botó todo el aire y comenzó a toser.
—¡¿Qué estás haciendo?!- reclamó Yuriy, mientras Kai flotaba a su lado ya que ninguno de los dos podía tocar el suelo.
—Cof, cof ¿Yo? Cof cof… ¿Q-que haces tú?- reclamó mientras se quitaba el cabello de los ojos, y las ramitas y hojas que tenía encima.
—¡¿Están bien?!- gritó Julia desde la orilla, que a pesar de no estar tan lejos, bastó como para que todos se apiñaran para poder ver.
Más, el pelirrojo la ignoró cuando enarcó una ceja, porque la voz del bicolor sonó diferente. Así que curioso por ello lo siguió hasta que ambos pudieron tocar el suelo. ¿Kai creció el en los últimos cinco minutos? Dudoso le colocó una mano en la cabeza para medirlo, podía ser el desnivel. Pero cuando vio su pecho, inevitablemente lo jaló por el brazo para que volvieran a estar frente a frente.
—¿Uh?- masculló Kai, debido a la mano que se apoyó en su corazón y le hizo ver que el par de voluptuosos pechos sencillamente habían desaparecido- ¿Qué…?
Dijo completamente descolocado, pero antes de siquiera poder revisarse apropiadamente, un par de manos acunaron su rostro para que esos intensos ojos azules encontraron los suyos. Luego Yuriy apartó los mechones que le impedían verlo apropiadamente, y abrió grandes los ojos por ver al ruso-japonés tal y como era, un arisco y rebelde muchacho…que estaba completamente mojado.
Por el momento, Kai se apartó un poco para tocar su pecho que estaba tan plano como el de cualquier chico. De hecho las pronunciadas curvas, y las caderas anchas también se fueron. Así que sonrió cuando se centró en Yuriy.
—¡Volví!
—S-si- musitó el pelirrojo mientras lo vio tomar el cuello de la camisa, para inspeccionar bajo la ropa que todo hubiera vuelto a la normalidad.
Claro que Ivanov se quejó en sorpresa cuando un par de brazos lo envolvieron. Kai lo abrazó sin pensar, sólo lo hizo por la emoción. Y quizás eso fue impropio, y totalmente fuera de su personalidad pero quienes no han sido embrujados y obligados a cambiar de sexo, entonces no tienen derecho a opinar. Gracias.
—Volviste- concedió Yuriy algo aturdido una vez bajó la mirada, hacia el muchacho que tenía tan cerca. Dudoso en un principio, al final sonrió y devolvió el abrazo.
Sus manos se deslizaron lenta pero fuertemente alrededor de su espalda, hasta que lo jaló tan cerca que casi se caen por la resbalosa consistencia del suelo. Aunque la euforia inicial de Hiwatari desaprecio tan rápido como llegó, ya que se dio cuenta que tenía el rostro apoyado contra el pecho contrario.
Por eso lo único que pudo hacer, fue formular la pregunta más estúpida que se le hubiera ocurrido hasta ese momento: ¿Por qué se estaban abrazando? Es decir, él simplemente sufrió un lapsus de euforia, pero no esperaba que Ivanov respondiera, mucho menos que no lo soltara y que sus manos lo jalaran tan cerca.
No es como si se sintiera mal, es sólo que…bueno, en realidad no importó, porque Kai no pudo seguir esa línea de pensamientos gracias a los flashes que se dispararon. Su reacción natural fue encogerse un poco por el brillo cegador.
Yuriy imitó el movimiento, aunque lo apretó un poco más, seguramente para evitar que ambos volvieran a quedar bajo el agua. No obstante la situación apenas duro un momento, dado que el ruso-japonés lo empujó con un gruñido.
—¡Volviste!- celebró Tyson, mientras Mariam intentaba recuperar la cámara que esos abusivos rusos le quitaron en un momento de distracción.
Por ello Bryan y Spencer cubrían a Ian, mientras el bajito tomaba las fotos para que la agresiva peliazul no interrumpiera. Él ni siquiera dejó de tomar fotos cuando Yuriy y Kai se soltaron.
…pero cuando ambos estuvieron lo suficientemente cerca de la orilla, Tyson se lanzó sobre su amigo, seguido de cerca por Ray y Max. Pero eso Yuriy se cubrió con un brazo, por los tres idiotas que derribaron a Hiwatari.
No era nada interesante, así que el pelirrojo siguió su camino hasta que llegó a tierra firme, donde su equipo le ayudo a salir, ya que tener los pies básicamente adheridos al lodo no era fácil.
—Salgan, está anocheciendo- dijo Hilary mientras Kai mencionó algo sobre llamar a Hiro. Después de todo, tenía que saber si recupero su cuerpo gracias a él.
—Oh por Dios- áspero Yuriy en cuanto rodó los ojos y comenzó a caminar. De repente parecía extrañamente enojado, lo cual era inusual considerando que todo el tiempo estuvo calmado.
—¿Qué ocurre con él?- preguntó Bryan.
Los otros dos se encogieron de hombros, y miraron a su capitán y luego a Kai. Pero sin saber lo que sucedía, siguieron a Ivanov. De todas maneras no valía la pena tomar fotos de la "pareja" si no estaba junta.
—¡Hey!
Pero cuando Ian iba a borrar las fotos incriminatorias, encontró que la memoria de la cámara no estaba. Así que todo lo que tomó quedo en esa pequeña y maldita memoria, que el aparato tenía incorporado.
—No creíste que la dejaría en la cámara ¿cierto?- sonrió Mariam- ¿Qué tan tonta crees que soy?
Así comenzó una discusión, donde la peliazul y Julia retaban al otro equipo a buscar la memoria si se atrevían. Seguramente la escondieron en alguna parte de sus cuerpos, así que con la insinuación hecha siguió otro pequeño pleito. Y así estuvieron hasta que salieron del boscoso lugar, y caminaron por la calle hacia el metro.
Indiferente a la discusión, Kai sólo pudo usar el celular de Hilary (porque desde que despertó no lo tuvo consigo), cuando salieron del pantano porque no había señal.
—Hey Hiro, es Kai- dijo justo cuando las puertas del metro se abrieron, y Julia lo guió para que entrara.
—Tks.
Yuriy por su parte, chasqueó la lengua mientras seguía a los demás. La situación sólo empeoró ya que era la hora pico. Por eso todos estaban incomodos y apretados. Incluso fueron empujados y separados, donde algunos pasajeros hicieron algunos gestos desagradables por los mojados muchachos, y… ¿olía a pantano? Pero considerando que los blade luchadores no podían hacer nada, lo ignoraron lo mejor que pudieron.
—Cuelga, estas molestando a le gente.
Siendo justos, Kai hubiera esperado ese reclamo de cualquier persona menos de Ivanov. Por eso alzó sus bonitos ojos carmín contra la puerta del metro, para ver el reflejo contrario. Por el momento le estaba dando la espalda, aunque no hizo nada por intentar girar y encararlo. Eso sería incomodo, sin mencionar que no pareció interesado en hacerlo.
El tren estaba lo suficientemente lleno como para que todos se hubieran separado en pequeñas parejas, o incluso estaban solos. Y aunque consiente del poco agrado que sentía Yuriy hacia él, no es como si el pelirrojo decidiera donde quería estar considerando la multitud que lo obligaba a permanecer ahí.
—¿Qué crees que significa?- le preguntó a Kinomiya, todavía viendo por la puerta, esta vez concentrado en el paisaje nocturno de la ciudad.
Porque esta conversación era importante, como de vida o muerte. Así que podían venírsele todos los pasajeros encima, pero la única manera que soltara el celular es que el mismo Hiro colgara, o le quitaran el aparato de su mano inerte (así de dramático, gracias) Como sea iba a seguir hablando.
—Entiendo- masculló justo cuando entraron a un túnel.
Entonces hubo algo peculiar. Era ese "algo" que había sentido que le faltaba, y que no había notado que desapareció desde que…bueno, desde que todo este estúpido asunto empezó. Pero cuando buscó el motivo, sus ojos se centraron en el reflejo del vidrio. Esta vez, debido a la oscuridad del exterior pudo apreciar mejor la expresión de Yuriy. Donde ese par de ojos azules lo estaban mirando.
Su capitán no lucia muy contento, y podía entender porque. Después de todo estaba mojado, rodeado de gente, y cada cierto tiempo alguien lo empujaba.
—Uh… ¿Qué?...Ah sí, sigo aquí- masculló Kai.
Por un momento dejó de oír la voz de Hiro, aunque no supo exactamente en qué momento se distrajo de esa manera. Sin embargo su desconcierto pareció llamar la atención del más alto, porque Yuriy abandono su expresión molesta cuando se dio cuenta que podía ver a Hiwatari por su reflejo. Aunque eso le auspicio una mirada curiosa, por notar que Kai lo había estado viendo.
—Entiendo- prosiguió el bicolor.
Por instinto agachó la mirada para que algunos mechones lo ocultaran. Luego frunció el ceño y se mordió los labios, mientras escuchaba al peliazul. Porque había algo fastidioso aquí, tal vez era darse cuenta (de esta estúpida manera), que Yuriy no lo había mirado desde que se convirtió en una chica, o al menos no de esta forma tan curiosa y extraña.
Pero probablemente lo que más le fastidiaba, es que se estaba sonrojando.
¿Qué demonios?
CONTINUARA:
Ann: ¡Wiiiiii ~(°¬°)~!
Ro: Chan, chan, chan channnn (música de suspenso xD) Un giro en la historia xD, veamos cuanto le dura el respiro a Kai ñ-n
Ann: Molestarlo siempre se divertido Ne n0n. Pero prometo que en el próximo capítulo habrá un acercamiento más directo entre los dos n-n
Ro: Oks, por el momento nos despedimos n-n. Como saben el Fanfiction está colocando los anónimos como Guest oO, así que no sabemos quienes escriben. Por favor coloquen sus nicknames para poder responderles adecuadamente n—n.
De acuerdo como hay una estúpida norma en el FanFiction que impide contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n-n.
Para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. Bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORES QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n-n
NOTA: QUIENES ESTAN REGISTRADOS EN EL FANFICTION, LES ENVIE LAS RESPUESTAS A SUS RESPECTIVAS CUENTAS oO, SI ALGUIEN NO LA RECIBIÓ POR FAVOR AVISAR! (Aunque si tienen bloqueada la opción para enviar mensajes o.o, entonces lo pongo en mi profil)
Para dejarme un Reviewer escriben dentro del rectángulo que esta aquí abajo n.n, no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction para hacerlo u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile.
Se despiden:
Ann: Esperamos que hayan pasado unas bonitas fiestas navideñas n—n.
Ro: También les deseamos lo mejor, y que todos sus proyectos de año se cumplan Ne n0n.
PD: No se olviden de visitar el canal de Youtube, y el Facebook XDD. Nuevos videos e imágenes °-°
