Buenas noches, les traigo otro capitulo y espero esta historia sea de sus agrado.
Saludos.
Capítulo 4
«Sabes exactamente qué quiero». Sus palabras sonaban como un eco que se repetía en los oídos de Yoruichi, al tiempo que se sentaba en la mesa frente a la peli azul haciendo un esfuerzo por mantener el control.
Soi -preguntó Grimjow - ¿está aquí de vacaciones?
Soi Fong nunca toma vacaciones -replicó la morena con seriedad.
No - asintió tranquilamente la peli azul, mirando a Yoruichi-. He venido para llevarme a Yoruichi.
Nelly se acerco a la morena y le tomo de la mano, miró con furia a la peli azul y le dijo:-¡No te puedes llevar a la tía Yoruichi!
Tia gritó el nombre de Nell a modo de regaño, pero Soi sólo se rió y ofreció: -Bueno, entonces negociaremos por ella Nell, ¿Estás de acuerdo?
La pequeña le puso mala cara, y le preguntó con suspicacia: -¿Qué es negociar?
Momentáneamente, Soi se quedó en silencio. Entonces, Grimjow le explicó:-Significa hacer un trato.
Ah -dijo la peli verde, pensativa. Pero Yoruichi advirtió: - La señorita Fong es una dura negociante.
La pequeña seguía con mala cara, pero la peli azul dijo: -Imagino que tú también eres muy dura negociando, ¿no, Nell?
«Aduladora», se dijo Yoruichi. Mientras Tia sonreía ligeramente y Grimjow parecía divertido ante la situación, Tia le sonrió con una mueca a Soi, advirtiéndole:-Si se descuida, ella podría quitarle su mejor camisa; o incluso, un guardarropa completo para sus muñecas.
Así es -convino Grimjow. Y añadió, dirigiéndose a sus hijos-: Vamos, chicos... ¡hora de dormir! ¡El primero en subir enciende las lamparillas de noche!
Yushiro salió corriendo lo más rápidamente que pudo del comedor, pero se detuvo bruscamente cuando su madre le dijo: -¡Detente! Y da las buenas noches a todos.
Buenas noches -dijo Yushiro.
Nelly estaba de pie, observando a la peli azul con gesto pensativo-Buenas noches, señora...-balbuceó el nombre de Soi-. Buenas noches, mamá; buenas noches tía Yoruichi... ¿me leerás algo más tarde?
Dentro de un minuto -le dijo Yoruichi con una sonrisa.
Yushiro hizo un puchero y añadió: -¿A mí también, tía Yoru?
A ti también, Yushiro- su sonrisa se desvaneció al darse la vuelta y ver que Soi Fong miraba a los niños con un leve disgusto. Dado que se pasaba la vida negociando con propiedades de millones de dólares y trabajando con arquitectos y constructores, la morena estaba segura de que Soi nunca se había sentado a la mesa a comer con dos niños.
La morena se pasó la mano por el pelo. Soi dijo: -Quiero hablar contigo. A solas.
Yoruichi levantó su plato y el de Yushiro, apilándolos, y le dijo: -Voy a ayudar a Tia a fregar; luego voy a leerles un cuento a los niños. Ella notó que, después de todo, sus miradas eran de llenas de pasión. Sintió los fuertes latidos de su corazón mientras se miraban la una a la otra en una breve y silenciosa batalla de deseos.
Tia se levantó y comenzó a recoger la mesa- voy a fregar los platos Yoruichi, tú sal al patio con la señorita Fong - y, volviéndose hacia la invitada con una sonrisa, le dijo: Soi, tiene que conocer nuestro mar de Cortés, le aseguro que hay un mundo de diferencia en comparación con las costas de Vancouver.
Soi enarco una ceja curiosa y parecía interesada, pero Yoruichi pensaba que para ella todo lo que estuviera por debajo de la frontera de Estados Unidos era ajeno a este mundo- te acompañaré dentro de un minuto, cuando recoja los cacharros -le dijo, y tomó el plato de la peli azul; hubo un momento, en que sintió que la iba a tomar de la mano y si querer se hizo rápidamente hacia atrás, para luego sonrojarse al darse cuenta de que Soi le había sorprendido su pánico.
Se retiró rápidamente hacia la cocina. Detrás de ella, Tia hablaba con Soi Fong de las vistas y le recomendaba que se sentara en una de las tumbonas porque eran más cómodas. Yoruichi apretó los dientes y dejó los cacharros en la mesa de la cocina con estrépito –Maldita seas Soi -murmuró- unas cuantas palabras suaves y estoy segura de que podría encantar a un escorpión mexicano- dijo para sí. Cuando oyó que Tia entraba en la cocina, se volvió hacia ella y rápidamente le dijo:-¿Por qué la atiendes tanto? No es una invitada- Tia abrió los labios para protestar, asombrada u confusa, la morena insistió con total firmeza- No la quiero aquí y ella lo sabe, y ni siquiera eso la detiene...Soi Fong siempre consigue lo que quiere y cree que esta vez sera igual, pero se equivoca.
-Yoruichi...
No, esta vez Soi Fong no logrará salirse con la suya. No conmigo -Yoruichi se golpeó la pierna con el puño-. He hecho todo por ella; he hecho mías sus necesidades, he... pero, ¡todo ha terminado! Y eso... eso es todo -Tia la miraba fijamente moviendo la cabeza, impotente y preocupada. Yoruichi avergonzada al oír sus propias palabras, que las había pronunciado en voz alta y con un dejo de histeria se mordió el labio para tratar de calmarse. Finalizando en tono débil dijo- en cuanto a su estancia aquí, no hay punto de discusión- Tia colocó los cacharros en la pila y abrió el grifo sobre ellos. Entonces, su hermana dijo con dificultad: Lo siento, Tia, no he querido gritarte.
Pensé que ya se te había endulzado el carácter -dijo Tia al momento, ajustando la temperatura del agua-. Solía callarme cuanto te enfadabas de esa manera.
Yoruichi trató de sonreír-¿Quieres decir como cuando yo te decía que arruinarías mi vida si no me prestabas tu vestido amarillo?
Tia sonrió también, recordando aquella pelea infantil. Tia tenía once, Yoruichi diez años, su hermana le pregunto al instante -¿Por qué no quieres a Soi Fong aquí? -Yoruichi movió la cabeza - ¿Estás enamorada de ella?- pregunto- ¿Sucedio algo?.
No -contestó Yoruichi, pero no podía mirar a los ojos de su hermana.
Has estado enamorada de ella desde que la conociste y luego cuando empezaste a trabajar en la Compañía Fong- dijo su hermana.
Yoruichi le replicó nuevamente- No -pero Tia ni siquiera la escuchó.
Crees que soy tonta, lo he sabido desde la primera vez que contaste que le habías conocido y habías negociado con ella una venta de un edificio, luego días después de que empezaras a trabajar con ella- suspiro- cuando venias de visita no podías esperar para regresar junto a ella. Y ahora... bueno, la cosa no funciona, ¿no? Tenía la esperanza de que estuvieras saliendo con ella, de que tú... pero ahora tienes algún tipo de pelea o de desacuerdo con ella, ¿no es así? – Yoruichi miraba fijamente las manos de su hermana, que sostenían una olla que había levantado del fuego. Tia insistió- Yoruichi, por lo menos deberías escuchar lo que ha venido a decirte. ¿No crees que sería razonable?
Por supuesto, eso seria razonable - respondió la morena poniendo los ojos.
Tia se volvió rápidamente, para mirar la cara de su hermana- Yoruichi, yo... -se interrumpió y abrió los ojos de par en par-. ¡Oh, no! Yo...
Yoruichi se volvió lentamente; Soi Fong estaba parada en la puerta de la cocina, ella miraba fijamente a la morena, no a Tia, que estaba hablando rápidamente acerca del frío de la noche y de que la morena debería ponerse algo de más abrigo que esa blusa sin mangas y el bañador.
Soi hizo un movimiento con la cabeza, llamando a Yoruichi; luego se volvió y caminó hacia el patio. Tia dijo entonces- Yoruichi, yo... lo siento.
No importa- dijo su pequeña hermana ¿Cuánto habría escuchado Soi? Demasiado, a juzgar por su mirada. Seguramente había escuchado a Tia decir que Yoruichi siempre le había amado. No tenía ningún sentido ahora esconder sus sentimientos y tratar de evitar la confrontación. Si dudaba en seguirle, entonces Soi Fong sabría que Tia había dicho la verdad.
Yoruichi fue tras ella y le alcanzó en el patio. Cuando la peli azul se detuvo en el centro, ella la adelantó y se detuvo al final de la barandilla, mirando hacia el mar, ahora oscuro. Junto a ella estaba Soi, paralizada. Esperando. Observando. No era la misma Soi Fong de aquella noche en su apartamento, sino la Soi que ella conocía mejor. Yoruichi respiró profundamente y se decidió a hablar -No es verdad, Soi.
¿Quieres decir que no has estado enamorada de mí todos estos años?- cuestiono la peli azul, la morena abrió los labios, pero las palabras no salieron - sé que no es cierto -dijo Soi sin esperar su respuesta- tú eres la única persona que siempre me ha visto tal como soy, sin ideas falsas acerca de mí, sin ideales y romanticismos.
La morena se volvió y la miró -¿Por qué estás aquí? -Yoruichi sabía la respuesta, pero ahí era donde la negociación debía empezar.
He venido a llevarte conmigo, Yoruichi- dijo con total seriedad- no tengo intenciones de permitir que me dejes ahora.
¿Ahora? ¿dejarte? -preguntó Yoruichi, tratando de leer la expresión en sus ojos; pero no había nada que pudiera leer.
Siempre supe que un día te marcharías- soltó la peli azul.
¿Qué? -susurró-¿Que sabías que me marcharía? ¿Y por qué iba a hacerlo?- cuestiono confusa de sus palabras.
Inevitable -Soi metió su mano izquierda en el bolsillo-. No soy tonta, Yoruichi; era inevitable que, cuando te dieras cuenta de que podrías hacerlo por tu cuenta, habrías de intentarlo.
-¡Hacerlo! -exclamó la morena-. ¿Crees que estoy planeando algún tipo de especulación por mi cuenta?
-Sí, por supuesto- contesto la peli azul con un tono desinteresado.
¿Con qué dinero? -preguntó Yoruichi, interesada en ese respuesta muy a su pesar.
Supongo que con unos veinte mil tuyos. Invertiste en Elson, ¿no es así?- dijo con tono firme y seguro.
Sí -asintió mecánicamente la morena.
Pues ahora valen fácilmente veinte -dijo, encogiéndose de hombros-. Podrías conseguir el resto del capital por tu cuenta; eres lo suficientemente buena para ello- dijo la peli azul.
¿Lo soy? -tal vez Soi tuviera razón; ella podría tener las agallas para jugar el juego de la peli azul, pero por su cuenta. Yoruichi había aprendido mucho de ella. Sin embargo le dijo- No me conoces muy bien Soi.
¿No te conozco? – dijo con su mirada acerada y un tono sarcástico.
¿Piensas que te traicionaría?- dijo ella- ¿Que me marcharía y usaría lo que he aprendido trabajando para ti, en mi propio beneficio? – cuestiono y la morena vio que la peli azul se encogía de hombros.
Traición es una palabra fuerte; nunca me prometiste quedarte para siempre- replico Soi.
Ella había firmado un contrato por cinco años; entonces, Yoruichi dijo suavemente: tú eres la que juega, no yo... nunca lo fui. Por eso pienso dejar mi juego; las apuestas están muy altas.
¿Hablando con acertijos, Yoruichi? – Preguntó Soi con voz suave y añadió- nadie se queda para siempre, lo sé mejor que nadie- le miro fríamente- pero tú no me dejarás todavía. Lo que estés planeando en tu cabecita, tendrás que olvidarlo y encontraremos otra solución para tus deseos de independencia.
¿Sabes lo arrogante que pareces diciendo eso?- exclamo Yoruichi- como si tuvieras mi vida en la palma de tu mano -dijo molesta y se estremeció, porque aunque no le agradaba esa afirmación estaba muy cerca de la realidad auqnue ella no lo quisiera asi- piensas que te he dejado para... ¿usar algo que he aprendido trabajando para ti? ¿En mi propio beneficio? Eso es simplemente una locura. ¿Acaso no sabes por qué me he ido? Después de que nosotras...-Ella paró de hablar, ante el sonido de la mano de Soi Fong moviendo algo en su bolsillo; una moneda tal vez.
Irte a la cama conmigo tal vez te dio la excusa conveniente para marcharte- expreso la peli azul con tono molesto.
¡Excusa conveniente! – Repitió la morena con incredulidad y molestia- Soi, me fui porque... ¡demonios! – exclamo y dio unos pasos, inquieta, sabiendo que los ojos grises de la peli azul le miraban, que incluso en las sombras un movimiento en falso la delataría por completo. Soi le había enseñado a permanecer firme, para esconder emociones y pensamientos pero hoy eso le estaba resultando dificil.
Trató de acordarse de cómo mantener el control de acuerdo con esas enseñanzas. Pero sólo sentía coraje por la forma tan cínica en que Soi se había propuesto ver los motivos de todos los que le rodeaban. Entonces Yoruichi dijo en voz baja- si esa noche no hubiéramos hecho el amor, tal vez habría continuado trabajando para ti, quizá por siempre, ciertamente, nunca soñé con marcharme- suspiro- pero... bueno, después de que nosotras... después de que... después de eso, habría sido imposible para mí...- Soi Fong no se había movido, pero la morena cruzó el patio, diciendo en una explosión de frustración- no puedo trabajar para ti. No ahora, tienes que comprenderlo, después de lo que ha pasado yo…simplemente no podría.
Soi se movió hacia la barandilla. Observó fijamente el mar al tiempo que decía- nunca pensé que serías lo suficientemente tonta como para arruinar tu carrera por culpa de una mala noche.
¡Una Mala noche! – Yoruichi se sintió dolida, se movió hacia las cosas que había traído de la playa y se inclinó para tomar uno de los barquitos de Yushiro, abrazándolo fuertemente.
¿Estás enamorada de mí, Yoruichi? – pregunto al instante Soi Fong.
¡Gracias al cielo que no estaba frente a Soi! Yoruichi tragó saliva y murmuró- es una extraña pregunta viniendo de ti. Según dijiste aquella noche tú no crees en el amor, ¿verdad? – Se puso de pie frente a la peli azul, que parecía furiosa – realmente no sé por qué has venido a buscarme. Yo sé que es un contratiempo que haya dejado el trabajo. Pero tú no me necesitas. Acaso no hay nadie en tu organización en quien no puedas confiar; pero al mismo tiempo, todo el mundo es prescindible. Tú lo has preparado para que así sea.
Soi le lanzó una mirada inescrutable. Entonces dijo -tú no eres prescindible, Yoruichi.
La morena lanzó una carcajada- sí lo soy. Sólo tienes que encontrar una joven con la preparación adecuada. Vivían Chelton, diría yo que es muy buena. Trabaja para Kent Ferguson, pero estoy segura la puedes convencer y Después de seis meses... no notarás la diferencia. Vivían o yo, no importará.
Te necesito para el trato de Berlín- dijo la peli azul con tono serio.
¿Y el trato posterior a ése? No, Soi- dijo la morena.
Yoruichi...
No- replico la morena enérgicamente, Soi metió la mano en el bolsillo y se oyó un ruido de monedas, Yoruichi le dijo- necesitas un lápiz.
¿Qué?- dijo la peli azul un poco confusa.
Un lápiz para jugar; siempre lo haces cuando estás enfadada- señalo la morena.
No estoy enfadada- replico la peli azul.
Sí, sí lo estás –la morena reafirmo y dejó el barquito de plástico-. Siempre lo he podido detectar; ¿por qué no me gritas, en lugar de ponerte esa máscara seria.
Yo no le grito a la gente- dijo Soi con énfasis.
Yoruichi suspiró cansinamente -tengo que subir a leerle a mi sobrina un cuento para que se duerma... se lo he prometido.
Soi Fong alzó la cabeza y le miro seria – recuerda que tienes un contrato firmado conmigo. Un compromiso escrito.
Expira dentro de seis semanas y me debes seis semanas de vacaciones, Soi- hasta en la oscuridad, la morena notó que el gesto de la peli azul se había vuelto áspero.
Te daré un puesto en el consejo, algunas acciones; te lo has ganado- dijo al instante.
Yoruichi continuaba abrazándose, pero ahora se agarraba fuertemente con los dedos, dejando que las uñas se le clavaran en los brazos – este asunto no es negociable, Soi Fong.
La peli azul respiro y pregunto-Dime qué es lo que quieres Yoruichi.
Quiero tener todo lo que no tendría si me quedara contigo- dijo la morena sin vacilar.
La voz de Soi se agudizó -¿Qué cosas?- pregunto.
Yoruichi se movió un poco incómoda -Son esas cosas en las que tú no crees... familia, niños, amor. Las cosas que mi hermana tiene.
Yoruichi, eso es una locura –Soi Fong tenía las dos manos en los bolsillos, su cuerpo y su voz fuertemente bajo control.
Los ojos de dorados de Yoruichi buscaron la luz en la ventana de la habitación donde Nell estaría esperando su cuento, Yushiro estaría esperando también, pero él se quedaría dormido si no llegaba pronto. La peli verde no se dormiría tan fácilmente; era una niña obstinada.
¿Has sido infeliz trabajando junto a mí, Yoruichi?- pregunto de pronto la peli azul.
No -dijo sinceramente; no tenía sentido mentirle a Soi; ella sabría la verdad al final- me fui porque lo que pasó entre nosotras, porque fue un duro golpe para mí que permití que eso ocurriera. Y... yo no... No pude enfrentarme a ti después, porque sabía exactamente lo que ibas a sentir cuando despertaras -levantó la cabeza y miró fijamente a la peli azul. Luego le preguntó en voz baja- Despertaste molesta contigo misma, ¿no es cierto, Soi?
Sí- respondió al instante la peli azul.
Sabía que lo estarías- dijo Yoruichi- seguramente te despertaste planeando cómo deshacerte de esa situación, cómo hacer de esa noche un suceso inexistente y yo no iba poder soportar escuchar tus planes de cómo olvidar lo que había pasado entre nosotras. Entonces... por eso huí.
Soi tocó el hombro de color moca de la morena; un breve contacto que cortó inmediatamente- has tenido tiempo para...Yoruichi, podemos simplemente olvidar lo ocurrido, borrarlo; no tiene por qué importar.
Oh, claro, sabía que dirías algo parecido- dijo la morena con tono molesto- la noche de la boda de Byakuya y Rangiku es un gran inconveniente que ansías borrar de tu vida, ¿verdad? – Dijo todo eso sin poder ocultar el dolor en su voz- pero yo no voy a poder olvidarlo. Podrías suponer que todos los hombres con los que salgo se convierten en mis amantes, pero estás equivocada. No es mi costumbre invitar a los hombres a la cama y supongo que huir fue una reacción natural para mí, porque...
Soi la tomó por los hombros y la volvió hacia ella - Yoruichi, no quise decir...
No digas nada, Soi, ¡por favor! Después de huir de ti... bueno, empecé a pensar en todas las cosas que necesitaba, que quería- dijo la morena.
¿Qué cosas?- cuestiono la peli azul.
Aire fresco, un jardín, mascotas, una familia, algún motivo para regresar a casa- dijo con un tono suave- no voy a volver. Voy a encontrar a alguien con quien... con quien casarme.
No te creo- dijo Soi con un tono molesto.
No voy a ser tu ayudante por más tiempo- dijo con firmeza- voy a recuperar todo de lo que me he perdido estos últimos cinco años- la morena se había apartado de la peli azul, pensaba que estaba fuera de su alcance, pero inesperadamente Soi la tomó de la barbilla y la obligó a mirarla directamente a los ojos. Estaba oscuro, pero aun así, sintió su mirada escrutadora.
¿Es ésta la Yoruichi que yo conozco? -preguntó con voz suave la peli azul -. ¿Vas a echar a perder tu carrera por una estupidez semejante? Es una lástima- dijo con tono molesto- ¿acaso ya tienes algún hombre en mente?
Ella rió con amargura-¿Cómo podía encontrar a alguna persona? No tenía tiempo trabajando para ti y el ultimo que se atrevio a ser paciente tu lo despachaste en un taxi- se quejo.
El dedo de la peli azul presionaba casi dolorosamente la barbilla de Yoruichi- estas hablando de ese idiota pusilanime de Urahara- su voz era monótona, sin énfasis -¿Vas a dejar los altos ingresos de tu trabajo para casarte, sin haber encontrado un hombre todavía?
Ella se apartó. -Haces que parezca ridículo- dijo la morena.
Es ridículo- dijo Soi con énfasis en sus palabras y con un dejo de molestia.
Claro que lo era, Yoruichi no comprendía por qué lo había dicho. Se apartó nuevamente de la peli azul y dijo con dificultad -esta conversación no nos lleva a ningún lado. Voy a leerles un cuento a mis sobrinos- dio media vuelta y la dejo ahí con sus pensamientos.
¿Te llevará Soi con ella? –preguntó Nell, al tiempo que Yoruichi dejaba el libro de cuentos sobre la mesilla.
Es la señorita Fong -corrigió Yoruichi, mientras tapaba a su sobrina con una manta.
Nelly se retorció bajo la manta - hace mucho calor, tía Yoru y ella dijo que le llamara Soi.
A tu madre no le gusta que llames a los adultos por su nombre- le recordó la morena.
La peli verde se sentó bruscamente; las mantas se cayeron a su alrededor- si te casas con ella, entonces será tía Soi, y no tendré que llamarla por su apellido.
Entonces Yoruichi respondió tajantemente -Eso no va a ocurrir - Nell le dirigió una mirada de preocupación, Yoruichi dijo con firmeza: - la señorita Fong era mi jefa, pero ya no trabajo para ella y ahora quiere que regrese a trabajar, pero yo no lo voy a hacer.
¿Quién es tu jefe ahora? -preguntó Nell mientras sus ojos empezaban a cerrarse.
Nadie- respondió Yoruichi- estoy de vacaciones, descansando.
Léeme otra historia, tía Yoruichi- dijo casi balbuceando.
Esta noche no- dijo con una leve sonrisa- ahora tienes que dormir, Yushiro ya está dormido -Yoruichi se inclinó para besar el sonrojado rostro de Nell, y sonrió al ver que los ojos de la niña estaban cerrados.
Buenas noches, tía Yoruichi -susurró la peli verde.
Buenas noches- respondió, Yoruichi, pudo oír la voz de Soi al tiempo que bajaba por la escalera. La peli azul y Grimjow hablaban; Tia murmuraba algo de vez en cuando. La morena no sabía sí bajar; si pudiera quedarse arriba y dejar a Soi con su cuñado y su hermana... suspiro, ya que con esa actitud no resolvería nada, eso no detendría a la peli azul. Peor aún, su actitud le revelaría su miedo a enfrentarse a ella.
Abajo, Grimjow y Tia le estaban preguntando en dónde pensaba quedarse. Al momento que decían que era bienvenida si deseaba quedarse allí en la casa de la playa pues había una habitación adicional. Cuando La morena atravesó la sala, su cuñado la miró con una sonrisa-¿Los has dejado durmiendo? –preguntó.
Yoruichi asintió - Yushiro está totalmente dormido, Nell balbuceaba que no estaba cansada, pero cuando la dejé ya había cerrados los ojos –Soi al instante se puso de pie y la morena preguntó-¿Te marchas?
¿Te puedo convencer de que regreses conmigo a Canadá mañana? -le dijo Soi Fong.
-No -contestó Yoruichi con seriedad.
En ese caso, acepto tu oferta, Grimjow- dijo la peli azul con una media sonrisa.
¿Qué oferta? -preguntó Yoruichi pero nadie le supo decir algo.
La peli azul hizo un gesto de despedida- Yoruichi ¿podrías pedir un taxi para mí?
Entonces; ella dijo con voz temblorosa -Eduardo, al final de la calle; tiene un servicio de taxis.
Soi murmuró despedidas para su cuñado y hermana. Cuando Yoruichi le abrió la puerta principal, la peli azul le hizo un gesto para que le acompañara.
Una vez fuera, ella se detuvo repentinamente – es la casa del final, la del portón de hierro de color verde. Sólo llama y pregúntale.
¿Habla inglés?- cuestiono la peli azul.
-Pues... no- respondió la morena.
Yo no hablo español- dijo suavemente Soi.
La morena le miró con recelo, Soi hablaba un fluido francés y alemán, podría decirse que buen italiano. Ella le dijo-No estoy segura de creerte.
Ve a ponerte algo de más abrigo y luego consígueme un taxi - dijo con molestia y cansancio-. Esa es la única forma de deshacerte de mí esta noche.
¿Qué oferta te ha hecho Grimjow? – cuestiono la morena.
Soi se metió una mano en el bolsillo -Me ha invitado a dejar mi hotel y quedarme aquí durante las fiestas.
Ella se mordió el labio – tú nunca tomas vacaciones y debes ver lo de Berlin.
La peli azul la tomó del brazo -Difícilmente puedes contemplar cómo te deshaces de mí efectivamente- la sintió temblar- estás tiritando de frío, ve a cambiarte Yoruichi.
Gracias por leer...
