Capítulo 4
Lanie abrió los ojos desmedidamente. Kate acababa de contarle la historia. Por supuesto, la médica estaba al tanto de las decisiones de Kate y Rick, pero eso último acababa de suceder por teléfono la había dejado pasmada.
-¿Me estás diciendo que…tuvieron sexo telefónico?
-Bueno… técnicamente… si…- dijo Kate y se sonrojó.
-Entonces… ¿cómo estuvo?
-Digamos que cumplió su cometido…
-¿Estando en línea contigo?
-Creo que esa era la idea… - dijo Kate nerviosa.
-Quiere decir que solo hablándole, él…
-Basta Lanie… ya es suficientemente embarazoso contártelo como para que hagas hipótesis…
-¿Pero después que pasó?
-Le pedí que no viniera… me moría de vergüenza…- dijo sacudiendo la cabeza.
-Pero no puedes evitarlo toda la vida…
-Lo sé… y él se las ingenió… me pidió que cenemos hoy…
-¿Dónde irán?
-Cocinaré para él…- dijo y se mordió el labio, se imaginaba lo que venía.
-¿En tu casa?- alzó las cejas Lanie.
-¿Dónde sino?- Kate puso los ojos en blanco.
-Amiga… tengo que reconocer que hicieron todo al revés… pero finalmente tienen una cita…
-La cena es de agradecimiento…
-¿De él o tuyo?- dijo Lanie sonriendo.
-Supongo que mío… él se está portando bien conmigo…
-Él está perdidamente enamorado de ti… sería bueno que lo reconocieras…
-No lo está… solo quiere verme bien… es un amigo… un buen amigo… a pesar de que durante mucho tiempo lo resistí…
-No puedo creer que no te des cuenta… el tipo te dará un hijo, sin condiciones, solo para hacerte feliz… se ocupa de ti… por Dios, Kate, se separó de su mujer… ¿todavía dudas de lo que siente por ti?
-Está bien… tienes razón… pero en este momento… yo… yo no puedo hacer nada…
-Pero sientes algo por él…
Kate suspiró. Lanie tenía razón… el problema era cómo haría para manejar la situación…
Llegó a su casa y preparó la cena… hizo algo sencillo, no quería impactarlo, solo cumplir su promesa.
Cuando él llegó, Kate se puso nerviosa. Al abrir la puerta, él la observó sonriente y ella se sonrojó.
-¿Cómo estás Kate?- le dijo y le entregó un pequeño ramo de flores.
-Estoy bien… gracias…- dijo y no pudo evitar sonreír al recibir el ramo.
Lo hizo pasar y preparó la mesa para ambos mientras él intentaba sacar algún tema para distraerla, la notaba bastante nerviosa.
Rick la observó con detenimiento. Se imaginó una vida con ella, se imaginó volviendo a casa o esperándola con la comida cuando volviese del trabajo… se imaginó viajando junto a ella, se imaginó abrazándola y acariciando su vientre…
Kate se dio cuenta de su estado de reflexión y no pudo evitar sonreír. Toda esa situación debía ser movilizante.
-¿Tienes pensado cuándo irás a hacerte el implante?- soltó él y ella lo miró.
-En realidad puedo ir cuando quiera…
-¿Necesitas que te acompañe…?
-No es necesario…
-¿Y si quisiera hacerlo?- intentó él.
Kate sonrió. Lo comprendía en cierto modo, y también deseaba su compañía, pero no quería mezclar las cosas y al parecer, las cosas comenzaban a mezclarse.
-Rick…- dijo y se acercó- de verdad agradezco todo lo que haces, pero no quiero confundirme… nosotros no tenemos una pareja…
-No… eso es cierto…- dijo él visiblemente desilusionado.
-Y no quiero que nuestra relación se resienta… yo te quiero, realmente quiero estar bien contigo…
-Lo sé… yo también…
-Bien… entonces… ¿cenamos?- le dijo cambiando de tema y él trató de sonreír.
Cenaron y Kate lo puso al tanto de lo que había sucedido en el trabajo. Luego se sentaron a mirar una película y sin darse cuenta, se hizo muy tarde… Rick bostezó y ella sonrió.
-¿Quieres quedarte?- le dijo ella en un arranque de valentía.
-¿Te refieres a pasar la noche aquí?- preguntó él.
-Bueno… mi sillón es bastante cómodo… y esta vez no tendrás que cuidarme…- dijo ella.
-Bien… me quedaré entonces…- dijo y sonrió.
-Iré a lavar los platos… acomódate… te traeré una almohada y una manta…
-Gracias…- dijo él y se recostó.
Kate se dirigió a la cocina y se ocupó en lavar los platos y lo que habían usado durante la cena. Por un rato largo no hablaron. Cuando terminó se dirigió a su habitación y le trajo una almohada y una manta.
Sintió un pequeño golpe en su corazón cuando lo vio dormido, despatarrado en el sillón.
Se acercó sigilosamente. El se movió apenas y murmuró algo. Kate se movió despacio y se agachó un poco, le quitó los zapatos y él pareció sentirse algo más cómodo. Kate sonrió al ver su expresión de niño pequeño y se preguntó cuánto se parecería su hijo a él.
Tomó la almohada y levantó con suavidad su cabeza y la depositó ahí. Él sonrió entre sueños.
-Kate…- murmuró- tengo sueño…
Kate sonrió y lo tapó con la manta.
-Descansa…- le dijo y lo dejó ahí.
Kate se acostó en su cama y tardó en dormirse, tal como aquel día, hacía casi un año, cuando él se había quedado a cuidarla. Simplemente el hecho de que él estuviera tan cerca, le quitaba el sueño.
Finalmente se quedó dormida y se despertó con el sonido del despertador. Suspiró, era sábado… odiaba despertarse cuando no había necesidad de hacerlo.
Pensó en dormirse otra vez y recordó a Castle.
Se levantó despacio y fue a verlo. Dormía plácidamente, todo enrollado en su manta y Kate vio que se había quitado la ropa. Se mordió el labio. No estaba bien que ella estuviera ahí mirándolo. Pensó en irse a dormir otra vez. Él se movió un poco y tiró de la manta para taparse mejor. Pero estaba todo enrollado.
Kate se acercó un poco más e intentó ayudarlo, con cuidado desenrolló sus pies y luego tiró un poco para acomodar la manta y él se movió. Estaba oscuro, pero sin embargo, Kate pudo apreciarlo en todo su esplendor.
Quiso mirar para otro lado, quiso hacer de cuenta de que no había pasado nada, pero trastabilló y cayó sobre él, despertándolo.
-Hey…- dijo él y sonrió complacido- si me despertarás así todos los días, creo que vendré a vivir aquí…
-Buenos días, Castle… lo siento… solo… escuché un ruido y vi que estabas luchando con la manta y quise ayudarte…
-Lo se… y no pudiste resistirte… no te preocupes… no se lo contaré a nadie…- dijo y sonrió.
-Deja de hacer bromas…- dijo ella y se levantó- ¿pudiste descansar?
-Sí, gracias… aunque mi espalda me está pasando factura- dijo él y sonrió, frotándose los ojos- pero ¿qué hora es?
-Muy temprano… me olvidé de apagar el despertador… pero por suerte podemos seguir durmiendo…
-Si… - dijo él.
-Bien… ¿vamos?
-Quieres decir… ¿a tu cama?
-Dijiste que te duele la espalda…
-Bueno… es cierto pero…
-Pondremos unos almohadones en el medio…- dijo ella bostezando.
Rick se levantó sonriendo y la siguió. La habitación era increíble y aún en la penumbra, él pudo divisar algunos detalles que eran muy personales, muy de ella.
Kate colocó algunos almohadones en el medio y se acostó. Rick la observó un momento y luego la imitó, acomodándose bajo las mantas y suspirando.
-Descansa…
-Será un poco complicado…- dijo sumergiendo su nariz en la almohada que tenía el aroma de su pefume.
Kate se quedó dormida enseguida. Rick tardó un poco e inclusive giró para el lado de ella y la miró dormir un rato.
Un par de horas más tarde, Kate se despertó y sonrió al verlo cerca, con la cabeza apoyada sobre los almohadones, todo despeinado. Rick abrió un ojo y la sorprendió mirándolo. Kate se sonrojó pero no lo evitó.
-Solo pensaba si el bebé tendrá tan mal dormir como tú…- dijo y lanzó una carcajada.
-Espero que no… ¿te molesté mucho?- dijo sintiéndose culpable.
-No… para nada…
-Dios… me muero de hambre… dime que no es el mediodía…
-Las 10:30- dijo Kate mirando el reloj, sin poder creerlo.
-¿Puedo usar tu ducha?
-Sí, adelante… prepararé el desayuno…- dijo ella y cuando él se levantó, lo observó con curiosidad, preguntándose cómo sería estar en sus brazos, bajo la ducha…
Kate se levantó y cuando iba a la cocina suspiró, y se dio cuenta de que lo quisiera o no, él se estaba haciendo parte de su vida y cuando ella eligiera tener un hijo suyo, las cosas empeorarían… o quizás mejorarían… depende del punto de vista con que ella lo analizara…
Espero que les siga gustando! Gracias por los comentarios... me estoy yendo unos días de vacaciones, pero si consigo conectarme, podré seguir subiendo capítulos y actualizar mis otras historias!
