Disclaimer: todo el universo Harry Potter pertenece a JKR, sí, Severus también, yo solo lo convierto es eso que a mi cabeza se le pueda ocurrir…
Chapter 4: Lecciones I
Hermione no sabía que mas pensar, el simple hecho de que Severus quisiera enseñarle a conducir la motocicleta, como ella le había pedido, le parecía irremediablemente tentador y las palabras que había usado cuando ella quiso replicar, la hacían pensar que él era una especie de rebelde sin causa, y le parecía simplemente encantador, sus pensamientos ahora se tornaban estúpidos, pero últimamente se había dado cuenta que estando en compañía de ese hombre esa era su única realidad, una adolecente estúpida y hormonada, que cambiaba de determinación con cualquier palabrita medianamente seductora que él le dedicara.
Nuevamente se encontraba frente a aquella pequeña y destruida casa en el barrio industrial, y a pesar del triste panorama la chica sintió una extraña sensación de felicidad al verla. Hermione se quedó de pie en la banqueta en la que aparecieron, esperando a que Snape entrara y fuera por la moto, el hombre caminó hasta el umbral de la puerta.
− ¿Qué tu no vienes? – preguntó dándose la vuelta con una mano sobre el pomo de la puerta.
−Ehmm n-no yo lo esperaré− dijo ella titubeante, eso definitivamente la tomó por sorpresa, era más de lo que esperaba.
−Vamos que prometo no morderte, ni nada parecido− ahí estaba él nuevamente tratándola de tu, y eso definitivamente le encantaba, la chica solo dio unos cuantos pasos apresurados y se detuvo junto al hombre. − adelante− dijo Severus al abrir la puerta.
El acogedor interior se abrió ante sus ojos, era mucho más amplia de lo que aparentaba, seguramente un hechizo extensible, las paredes estaban revestidas con una tapicería antigua pero bien cuidada y el resto de ellas estaban cubiertas con enormes estanterías repletas de mil y un ejemplares de libros antiguos, había una salita con chimenea y un comedor junto a la cocina, justo frente a ella se alzaba una escalera de roble y en el piso superior podía apreciar tres puertas de la misma madera, dos de ellas a los lados y una más justo frente a la escalera, la casa en general se encontraba cubierta por una fina capa de polvo, pero no era por descuido, más bien era por desuso, a su lado derecho en la planta baja había otra puerta que seguro daba al garaje donde se encontraba la moto, ya se dirigía allí cuando Severus la detuvo y le dijo que primero debían hacer algo. Snape señaló las escaleras, Hermione abrió los ojos y enrojeció.
− Ya prometí no morderte, anda ¿Qué esperas? sube− Hermione empezó a subir las escaleras con lentitud, Severus a su espalda y ella lo suficiente nerviosa como para no voltear a verle.
Snape le indicó la puerta que estaba justo en frente, la chica miro a todos lados antes de decidirse a abrirla. Una cama enorme, un armario igual de grande y una decoración un tanto Slytherin era lo que la esperaba del otro lado, la chica se hizo a un lado de la puerta, pero no se atrevió a entrar mas, Snape ignoró a la avergonzada chica y solo se dirigió hacia el enorme armario.
−Esto servirá− dijo mientras sacaba unas cuantas prendas y dos pares de botas enormes del inmenso closet. – Ven aquí – llamó a la Gryffindor.
Hermione traía un ligero sweater lila muy delgado en su opinión, tal vez bueno para estar dentro de la librería con el calor de la chimenea, pero no la llevaría en la moto vestida solo con eso, también tenía unos vaqueros ajustados que no le quedaban nada mal, esos definitivamente se quedaban y unas baletas lilas que no le favorecerían cuando metiera los cambios de la moto, necesitaba unas botas.
La chica se acercó un tanto más calmada y se le puso en frente, Snape soltó todo lo que traía en las manos encima de la cama, del montón tomo una chaqueta de cuero café oscura, con ella rodeo a la chica y se la coloco como si de una chiquilla se tratara, ella no hacía más que actuar como autómata e intentar no sonrojarse. La prenda era mucho más grande que su talla y las mangas le quedaban una tanto largas, Severus le acomodó las mangas, hasta que sus manos salieron nuevamente y le cerró la cremallera para luego acomodar en cuello de la chaqueta.
−Excelente− soltó simplemente− quisieras – dijo él señalándole la cama y enseñándole uno de los pares de botas que acababa de tomar.
−Yo puedo Sr− dijo ella extendiendo su mano y tomando las pesadas botas, no sabía si resistiría poco mas teniéndolo a él en frente mientras la vestía con sus delicadas manos, él solo le dedicó esa sonrisa torcida suya cargada de sarcasmo.
− Pues adelante – el hombre la vio mientras cambiaba sus baletas por esas grandes botas cafés, era obvio que tampoco eran de su talla, Hermione se levantó de la cama, donde se había sentado para ponerse las botas.
− ¿Y bien? – preguntó levantando a un poco los brazos, con las piernas un poco separadas, mostrándole "su atuendo de motociclista". Severus retrocedió un poco mientras la miraba fijamente.
−Creo que algo no va bien− dijo al fin con la cabeza inclinada hacia un lado.
− ¿Te parece? – soltó ella con sarcasmo mientras resoplaba apartándose un rebelde bucle de la cara. La joven se veía encantadora con ese mechón rebelde en la cara, las mejillas un poco sonrosadas, la chaqueta enorme y las botas que no podían quedarle más grandes. En realidad dudaba que pudiera dar un paso sin tropezar, mucho menos podría conducir la motocicleta
− Esta bien solo déjame intentar esto− Severus se acercó más de lo que debería mientras con su varita iba arreglando aquí y allá, hasta que la chaqueta quedo del talle perfecto y las botas se amoldaron a sus pies como si de guantes se trataran, entonces viéndola perfecta acomodo ese bucle rebelde tras su oreja. – ahora si, perfecta.
El hombre comenzó a desabrocharse la túnica y a sacarse la ropa de encima, Hermione no podía evitar mirarlo, de repente solo había quedado con el pantalón y una camiseta blanca de cuello en v, esa imagen en serio era digna de admirar.
−date la vuelta− demandó Severus de repente.
− ¿Eh? ¿Pero por qué? – se le escapó a ella.
−Porque me voy a cambiar el pantalón, pero si quieres ver…− la chica se giró de un brinco avergonzada.
−Está bien ya puedes girarte− ella se dio la vuelta y su profesor ya estaba enfundado en su ajustado pantalón negro y se estaba poniendo las botas del mismo color. – estamos listos vámonos. – entonces tomó la chaqueta que era la única prenda de las que había sacado del armario, que aun quedaba sobre la cama, justo al lado de una nueva pila de ropa negra que era incluso más grande que la que había habido hacia un rato. Hermione soltó una risita. − ¿Qué te parece gracioso? – preguntó el hombre mirándola con un poco de incomodidad.
−Nada es solo que acabamos de vestirnos los dos, con menos ropa de la que habitualmente llevas encima, no sé como caminas con tantos kilos de tela encima Severus.
−Jaja – rio el haciéndole mala cara− pues para que veas que esta viejo aun tiene bastantes energías.
−Vamos no estás viejo, solo un poco estrenado – la chica rió de nuevo y salió del lugar.
−Ven acá Granger ¿Cómo es eso de que estoy estrenado? –corrió él tras ella.
La joven ya se encontraba en el garaje para cuando la alcanzó.
− solo lo dije para hacerte reír, no se, ten un poco de humor.
−Y como se supone que me ría de algo como eso ¿estrenado? No sé si es un cumplido o más bien si debería ofenderme contigo.
−Ya déjalo, ¿Cómo vas a decir que estas viejo cuando haces un montón de cosas que cualquier adolecente envidiaría?
− ¿Como que cosas? ¿leer, castigar estudiantes, soportar mocosos estúpidos o rebajar puntos del que se me atraviese? – contestó él irónicamente.
− Más bien estaba hablando de las motos, pero creo que más de uno disfrutaría rebajando puntos a su antojo, claro que les sería más divertido si pudieran hacerlo con cierta persona. – la chica solo sonrió abiertamente y se acercó a la enorme moto negra que estaba en medió del garaje.
− Hoy no Hermione, aprenderás en mi antigua motocicleta− el hombre se acercó a la esquina del lugar y levantó una lona que cubría algo. Entonces la pudo ver una hermosa motocicleta negra con detalles plateados, era una más tradicional que la que habían montado juntos, pero a sus ojos era más hermosa, era más al estilo de como ella se imaginaría una motocicleta de Severus Snape, si es que se la hubiera imaginado, porque Severus y motocicletas... antes no lo habría creído si se lo dijeran.
…
Tenía a Severus sentado a su espalda, en la moto que según él había sido la primera que tuvo y que había conducido cuando estaba en séptimo como ella, ¿a que eso era muy especial? Sonaba muy especial para ella al menos, aprender a conducir en la moto que él uso cuando curso el mismo curso que ella estaba cursando, ¡demonios! De nuevo estaba divagando, él le daba algunas indicaciones y a ella le costaba bastante trabajo concentrarse en su palabras, mas si las susurraba como hacía ahora en su oído.
− Los cambios Hermione los tienes en tu pierna izquierda, el freno principal en la derecha, pero siempre está este de acá, –el hombre puso su mano sobre la derecha de ella, –el acelerador– Severus hizo que girara la manija hacia adelante, aun con su mano sobre la suya, el motor rugió sobresaltándola un poco, estaba nerviosa, –y por último el embrague –dijo él susurrando en su oído izquierdo y apretando su mano izquierda entre su fuerte mano. – bien eso es todo, no te preocupes del equilibrio, la moto esta arreglada con magia no se desequilibraría ni aunque le monte un elefante y la deje en completa quietud− ¿estás lista?
−No, en realidad me falta esto− Hermione tomó las manos de Severus y rodeo con ellas sus cintura. – lista profesor. – soltó descaradamente.
