Summary: Nunca se imagino que una simple apuesta en un videojuego la llevaría también a apostar su corazón, pues a último momento y después de una desilusión, tuvo que pedirle como castigo que se acostara con ella.

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi

APOSTANDO EL CORAZÓN

By. Yurika Cullen

Capitulo Cuatro

-.-

A la mañana siguiente entre en el instituto con los nervios a flor de piel, no sé cómo iba a actuar con Darién frente a todos o como iba a actuar él conmigo, nosotros no teníamos nada, bueno, ayer habíamos estado juntos, y aunque eso era algo realmente importante, literalmente no éramos nada y aunque en casa de Luna, Darién había actuado de forma cariñosa conmigo, no creo que frente a los demás fuera a portarse igual. Porque si no, ¿Qué les explicaríamos? ¿Cómo les diríamos que el día anterior habíamos dejado de lado las peleas y habíamos hecho el amor? No, definitivamente no podíamos. La verdad es que ahora estaba empezando a pensar que tal vez si había sido muy precipitada mi idea de acostarme con Darién, tal vez haya sido un error, no, un error no, puede ser cualquier cosa, pero estoy cien por ciento segura, de que lo que sentí con él no fue un error, y es que aunque haya sido tan apresurado fue un hermosa experiencia y a pesar de todo nunca voy a arrepentirme por ello, entonces la decisión que había tomado no podía ser de ninguna forma incorrecta.

Algo más tranquila con esa última conclusión, pero aun sintiéndome nerviosa por como actuaríamos en público o por como actuaria él conmigo frente a todos, abrí el casillero donde guardaba mis zapatillas y encontré una nota doblada y puesta en medio, fruncí el ceño y mire a todos lados esperando ver al responsable, pero no había nadie, o al menos no el posible responsable, así que sumamente curiosa la abrí y en cuanto vi la letra reconocí quien la había escrito, no podía ser otro que Diamante. Fruncí el ceño molesta, ¿Qué mierda quería ahora?

"Sé que debes estar pensando todo tipo de cosas desagradables de mi y no te culpo

pero de verdad me gustaría que habláramos, dame al menos una oportunidad para

explicarte las cosas, no te estoy pidiendo que vuelvas conmigo, pues te conozco y se

que no me vas a perdonar así de fácil, pero al menos terminemos las cosas bien…

por favor habla conmigo. Si estás de acuerdo, veámonos en el patio trasero en el receso,

te estaré esperando.

Diamante"

¿Y ahora qué demonios iba a hacer? ¿Le daba la oportunidad de hablar o simplemente lo ignoraba? La realidad es que no tenía ganas de hablar con él, y mucho menos si el tema era su infidelidad y lo estúpida que había sido todo este tiempo, pero en cierto modo, también quería escucharlo y que me dijera personalmente porque demonios había sido tan patán conmigo, quería al menos ver que fuera hombre por una vez y aceptara sus errores, yo me había portado siempre tan bien con él y lo único que había recibido a cambio eran engaños. Aunque lo mejor era pensarlo bien hasta el receso y si me animaba iría a verlo.

—¡Aja! ¡Con que recibiendo cartas de algún enamorado secreto!— gritaron en mi oído, del susto casi rompo la carta en dos

—Mina por amor a Dios, casi me matas del susto, no lo hagas nunca más— mi amiga soltó una carcajada

—Lo siento mucho, pero dime Serena— dijo con cara de complicidad y codeándome las costillas —¿Quién te dejo esa carta en el casillero? ¿Es una declaración de amor no es así? ¿Quién es?— yo suspire

—Diamante—

—¡Vaya! Nunca imagine que Diamante fuera un hombre romántico, no pareciera serlo— dijo pensativa

—No lo es— asegure, ella me miro extrañada

—Pero te dejo esa nota de amor en el casillero, eso ya es algo—

—No es una nota de amor Mina, él solo quiere que nos veamos en el receso— mi amiga pego un grito emocionada, yo fruncí el ceño, odiaba que hiciera eso y no me dejara terminar de hablar

—¡Mas romántico aun!— exclamo

—No Mina, no estás entendiendo, Diamante…—

—¿Por qué tanto alboroto chicas?— escuche la voz de Lita interrumpiéndome

—Es que Serena está recibiendo notas de amor de Diamante y piensan encontrarse en algún lugar escondido en el receso y así demostrarse su amor— yo fruncí el ceño, me gire para explicarle a Lita que Mina había entendido todo mal y me sorprendí completamente al verla acompañada de Andrew y de Darién, especialmente de Darién, que fruncía el ceño y me miraba disgustado, el pecho se me oprimió, no quería que justo él en especial pensara lo que en verdad no era

—¡Vaya que románticos!— exclamo ahora Lita emocionada— ciertas personas deberían aprender de los demás— dijo mirando poco disimulada a Andrew, él por su lado solo sonreía nervioso, para este momento Darién ya ni me miraba, sé que no tenia porque darle explicaciones, pero de alguna forma me sentía completamente necesitada por dárselas y si las cosas seguían así, mis amigas cada vez meterían mas la pata y no me dejarían hablar

—Andrew mejor nos vamos ya— lo escuche hablar totalmente serio, el ceño lo tenía realmente fruncido, yo estaba por aclarar las cosas, pero él ni siquiera me miro, se fue casi arrastrando a un confundido Andrew y ni se despidió de las chicas, yo me sentí llena de frustración

—Al parecer Darién esta de muy mal humor el día de hoy— comento Mina, yo tenía el rostro rojo por la ira ¡todo era culpa de ellas!

—¿Así que enviándose notas? ¿¡Eh!— volvió a hablar Lita ignorando el comentario de Mina

—¡No!— grite frustrada —¡¿Podrían dejar de decir tantas tonterías y escucharme de una maldita vez? ¡No me han dejado articular ni una palabra!— se que ellas no tenían la culpa, pero no lo podía evitar, ambas me miraron sorprendidas

—¡Serena!— dijeron al unísono aun asombradas por mí actitud, yo suspire tratando de calmarme

—Perdón chicas, no fue mi intención gritarles— me disculpe

—¿Pero qué te paso?— yo suspire

—Termine con Diamante, Mina— ambas abrieron los ojos sorprendidas

—¿Por qué? Si estaban tan bien— pregunto Lita

—¿Por qué mejor no vamos al salón? No quiero llegar tarde, les prometo que les contare todo— ambas asintieron y las tres nos encaminamos al salón de clases

Quince minutos más tarde les estaba contando a las chicas todos los detalles de mi discusión con Diamante y lo sucedido en su departamento, pero por alguna razón que en verdad no entendía, no les quise contar lo que paso con Darién, aun no podía hacerlo, primero tendría que aclarar todo conmigo misma y especialmente con él, y cuando de verdad tuviera claro que iba a hacer ahora, entonces tal vez se los diría.

Las primeras clases fueron un desastre, me la pase pensando todo el tiempo en Darién y su reacción en la mañana, necesitaba hablar con él y aclararle las cosas, no quería que pensara que después de todo lo que había sucedido el día de ayer, yo volvería tan fácilmente con Diamante y más aun después de que él y yo habíamos estado juntos, definitivamente necesitaba aclararle todo.

Gracias al concejo de las chicas, me decidí y hablaría con Diamante en el receso, ellas me indicaron que era lo correcto y mas que una oportunidad para que él se disculpara, era la oportunidad para que yo recibiera las explicaciones correctas y le dijera más tranquila lo que sentía y en verdad yo también lo creía, así que en cuanto sonó el timbre para el descanso, guarde todo rápido y me encamine al patio trasero.

Iba a medio camino cuando a lo lejos vi a Darién, iba solo, así que sin dudarlo más aproveche mi oportunidad y corrí hasta alcanzarlo.

—¡Darién!— lo llame cuando estuve cerca, él se giro y frunció el ceño cuando me vio

—¿Qué quieres?— dijo serio, yo sentí una opresión en el pecho por su frialdad

—¿Podemos hablar?—

—¿No tienes que ir a encontrarte con tu romántico novio?— yo fruncí el ceño

—Tú más que nadie sabe que ya no somos nada— le reproche molesta por su comentario

—Eso no fue lo que escuche esta mañana, claramente Mina dijo que te encontrarías con tu novio, y se demostrarían cuanto se amaban y no se cuanta estupidez más— espetó molesto

—¡Basta!— lo interrumpí —No sé ni porque me tomo la molestia de aclararte las cosas, si está visto que vas a creer lo que quieres creer, ni siquiera tengo porque darte explicaciones, pero sentí la necesidad de aclararlo y veo que perdí el tiempo, si vas a pensar lo que se te da la gana, ¡Entonces hazlo! No me importa— y dando media vuelta volví a retomar mi camino, pero sentí que Darién me tomaba del brazo y me hacia girar de nuevo hacia él

—¿Si lo que Mina dijo no es verdad, entonces cual es?— me pregunto ahora más calmado, pero ahora era yo la que estaba molesta

—¿Para qué te voy a dar explicaciones? Si ya me demostraste que al final vas a creer la primera tontería que salió de la boca de Mina, ya te lo dije, no voy a perder el tiempo— él suspiro

—Lo siento, no pretendía tratarte así, perdóname Serena, es solo que me molesto escuchar todo eso esta mañana después de lo que paso ayer entre nosotros— yo me sonroje un poco —¿Me lo vas a decir?— suspire

—Diamante me dejo una nota pidiendo que me encontrara con él, quiere hablar conmigo sobre lo que sucedió en su departamento— Darién frunció el ceño

—¿Vas a ir?— yo asentí —¿Acaso piensas volver con él?— pregunto sombrío, yo bufe frustrada y soltándome de su mano, puse mis manos en las caderas

—¡No Darién! No soy tan estúpida, simplemente quiero que me explique porque demonios se porto de esa forma conmigo cuando yo siempre lo trate bien, solo eso—

—A mi me parece que es una pérdida de tiempo, ya sabes la respuesta a todo eso, Diamante es un imbécil— dijo de nuevo molesto

—Aun así quiero darle la oportunidad de que me lo diga el mismo— él me miro serio por unos minutos

—Si te parece bien—

—Sí, me parece bien, aunque solo te lo estaba informando, no te estaba pidiendo permiso— así él no quisiera hablaría con Diamante, Darién suspiro

—Lo sé— dijo a modo de disculpa por su actitud —¿Aun vamos a hablar al finalizar las clases?— me pregunto más tranquilo, yo asentí

—Y preferiría que fuera en tu departamento, así podemos hablar más tranquilos— él asintió —Bueno, será mejor que me vaya, Diamante debe llevar rato esperándome— pero antes de poder dar media vuelta, Darién me tomo de la cintura y pegándome a su cuerpo me beso, al parecer pensaba tomarlo como costumbre, pero igual que la vez anterior le respondí sin dudarlo, lo abrace por el cuello y me pegue mas a él, cuando terminamos recordé el lugar en el que estábamos y algo nerviosa mire a todos lados, pero al parecer no había nadie por el lugar

—¿Te avergüenza que los demás te vean conmigo?— pregunto algo ofendido, yo me apresure a negar —¿Entonces porque no quieres que nos vean besándonos?—

—No es eso, es solo que hasta hace un par de días nosotros no nos soportábamos y de repente pasa esto, y somos…— dude —no sé que somos— dije sincera —si yo misma no puedo responderme esa pregunta, mucho menos podre hacerlo a los demás, y por ahora prefiero tratar de evitar que me pregunten tonterías, porque si analizas un poco las cosas dese otro punto de vista, llegaras a la conclusión de que no somos nada y tampoco deseo que empiecen a juzgarme—

—Tienes razón, perdóname, no sé que me paso, actué sin pensar— yo asentí

—Debo irme, nos vemos a la salida— y por fin dando media vuelta me marche, pero no dejaba de pensar en lo de hace un segundo, y de verdad quería saber ¿Qué éramos Darién y yo? Después de lo de ayer es obvio que éramos algo más que amigos, aunque en realidad nunca lo fuimos, ¿Entonces que éramos? Sacudiendo un poco esos pensamientos de mi cabeza, continúe el camino hasta el patio trasero, ya hablaría con él en la tarde.