• Sakura: Apariencias •


─Sakura... ─la llamo Sasuke con aquel tono sensible de su voz. Ella levantó la vista y lo observó con una sonrisa fingida─. Se supone que el helado debe derretirse en tu boca, no en tus manos ─le sugirió con cierto tono divertido mientras él se ponía de cuclillas frente a ella.

La chica llevaba un par de minutos contemplando el barquillo de chocolate que se estaba derritiendo entre sus dedos, era por eso que quizá no estaba prestando demasiada atención a su pequeña y delicada "cita de amor".

─Sakura. Estás muy pensativa el día de hoy, ¿qué sucede? ─le preguntó acariciando su mejilla a lo que ella amplió su sonrisa para tratar de despreocuparlo.

─No es nada ─le contestó de forma simple sin mirarlo a los ojos, esos dos hermosos ojos negros y en cuyos ónix le gustaba reflejarse, aunque en ese momento ella no tenía ganas de eso porque sabía que si los miraba a los ojos soltaría a llorar y ya estaba harta de eso.

Ya bastante había llorado en casa así que, sólo sonrió.

─De acuerdo ─lo escuchó murmurar.

Ella miró los pies de Sasuke y observó cómo este se levantaba, tomó su mano y retiró el helado. Sakura no dijo nada, tan sólo lo vio alejarse y tirar el barquillo a la basura.

─Vamos, levante. Te llevaré a casa ─le dijo una vez que regreso─. Te ves algo cansada.

La chica asintió y acto seguido Sasuke la tomo por la cintura, llevándola así hasta su auto.

Mientras caminaban ella iba pensando en todas esas cosas que la gente le decía con frecuencia y que le eran difíciles de aceptar sobre todo porque él era atento, cuidadoso y tierno con ella sin embargo, ahora Sakura sabía que toda esa simpatía era mentira.

─Sasuke ─murmuró cuando él le abrió la puerta─, no estoy tan cansada. Si quieres podemos ir al cine ─le dijo intentando continuar con la farsa.

─¿Estás segura?

─Sí ─le contestó más motivada─. Hoy es domingo, el único día que tienes libre además, es medio día ─en verdad ella estaba haciendo un gran esfuerzo por tolerarlo.

Sakura debía mostrarse firme, emocionada, enamorada, no obstante ahora sentía que lo odiaba.

─¿Es enserio? ─inquirió él de nuevo.

─Sí ─repitió ella y por primera vez pudo notar a través de sus ojos el claro fastidio que significaba para él hacer ese pequeño "sacrificio"─. Aunque si tienes algo más que hacer...

─No, no. Está bien ─le contestó con rapidez─. Si mi chica quiere ir al cine entonces iremos ─le dijo sonriendo para después depositar un casto beso sobre sus labios.

Él la ayudo a entrar y cerró la puerta para luego rodear el auto por la parte frontal y llegar hasta su lugar.

─¿Y… qué película quieres ver? ─le preguntó tomando su rodilla.

─Creo que aún está en cartelera una vieja película.

─Está bien ─le dedicó otra media sonrisa y arrancó.

Un par de minutos después Sasuke viro en una esquina luego, dio vuelta en otra y continuó derecho hasta que llegaron al estacionamiento del cine.

Para esos momentos Sakura había regresado al pasado, lo había olvidado todo y se sentía igual que antes.

Bajaron del auto y se dirigieron a taquilla tomados de la mano.

Al principio todo iba bien pero luego las cosas cambiaron. Estaban a mitad de película cuando de pronto ella escuchó un leve ronquido a su lado, Sakura volteó discretamente y pudo notar que Sasuke estaba dormitando.

Ella dejó escapar un largo soplido, después de todo el que él se hubiera dormido o el que ella hubiera ido sola era lo mismo.

Soltó su mano y lo contempló por unos instantes, luego volvió la vista a la pantalla; se acomodó en el asiento y por un segundo quiso volver a enlazar sus dedos y lo hubiera hecho de no haber sido porque en esos instantes el celular de Sasuke vibró.

─Está sonando en tú otro bolsillo ─le indicó Sakura con la vista.

─Lo siento. Me quede dormido.

─Está bien, no te preocupes ─ella tomó su mano─. ¿Qué sucede? ─le preguntó al ver su rostro disgustado.

─No es nada.

─¿Seguro? ─él la miró─. Parece que algo te molesto.

─Enserio, no es nada ─le contestó suavemente mientras se acercaba y la besaba.

El beso fue lento y sutil por parte de Sakura aunque por parte Sasuke fue diferente ya que él comenzó a hacerlo más intenso; el chico la tomo de la nuca y la atrajo hacia él con más fuerza mientras comenzaba con su otra mano a acariciarla por debajo de sus ropas.

─Espera, estamos en un cine ─Sakura lo detuvo a lo que él chasqueó los dientes de manera discreta.

─Lo lamento ─se disculpó este volviendo la vista a la pantalla, posteriormente sacó el celular y envió un mensaje.

Sakura lo observó y entonces supo que su cita ya había terminado─ ¿Te irás?

─Lo siento, me necesitan en la empresa ─Sasuke introdujo una de sus manos en sus bolsillos y le ofreció un poco de dinero─. Para el taxi. Te llamo luego ─le dijo y besó su frente.

Sakura torció una mueca y lo vio perderse en la oscuridad del pasillo, luego tomo sus cosas y salió de la sala pensando en cuántas veces ella tontamente le había creído.

Horas más tarde cuando ella llego a casa se encontró con la visita de Ino.

La chica la saludo con emoción sin embargo, la rubia no le contesto del mismo modo.

─¿Qué sucede? ¿Estás bien? ─le preguntó al notar su tristeza, Ino sonrió y luego negó con la cabeza─. ¿Qué paso?

─Es Sasuke ─le contestó sin mirarla.

─¿Qué pasa con él?

─Que es un maldito idiota ─la peli rosa frunció el entrecejo─. Por favor Sakura, no te cases con él. Cancela tú compromiso. Él no te merece.

─Ino, ¿por qué dices eso?

─Porque es la verdad. Él te está usando. Sasuke sólo está jugando contigo.

─Eso no es cierto.

─Por supuesto que sí. Su compromiso es sólo por pura apariencia.

─Te equivocas.

─No, no lo hago. Tú más que nadie sabes que eres la única que puedes salvar a su familia de sus problemas.

─Eso no es cierto y ellos no tienen ningún problema, sólo están pasando por un mal momento y el que mi compromiso haya coincido con eso no quiere decir que Sasuke este conmigo sólo por conveniencia.

─Sakura, no seas tonta. Claro que lo está y no sólo eso, te está viendo la cara. Él no te ama, Sasuke te engaña.

─Es mentira, él nunca me engañaría ─le dijo con dolor.

─¡Claro que sí! Lo hace todo el tiempo.

Sakura volteo el rostro, ella sabía que lo que lo que estaba diciendo Ino era verdad─ ¿Por qué me estás diciendo esto ahora?

─Porque eres mi amiga y no quiero verte sufrir.

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Continuará…