LA ESFINGE DE CEFIRO

(Una cordial bienvenida)

La noche no estaba siendo complaciente con ella, no podía dormir, se daba muchas vueltas y se preguntaba así misma porque tuvo que sucederle a ella, que hizo para merecer eso. ¿Fue acaso demasiado inocente o fue malo confiar en alguien así? Ella solo quería ayudarle pero los planes de él eran otros.

-Nunca debí haber tomado esa bebida, se suponía que solo íbamos a estudiar, debí haber hecho caso a las advertencias de Anaïs, cuando me dijo que ese muchacho estaba un poco perturbado, en especial cuando se obsesiona con algo no para hasta conseguirlo, si tan solo pudiera recordar con exactitud que fue lo que sucedió ese día...--. Dijo una pensativa Lucy.

Lucy se levanto de la cama y se dirigió hacia donde el destino la llevará en ese inmenso castillo, los ecos de esos recuerdos la atormentaban terriblemente hasta que observo un extraño pasadizo y mientras caminaba, en sus oídos resonaba un sonido de aire tan fuerte como un huracán que al escucharlo solo le causaba dolor, entonces comenzó a correr. Sin querer llego hasta el final del pasadizo, donde se encontraba un cuarto lleno de armas hechas de escudo, eran tan bellas y filosas a la vez, algunas brillaban como diamantes y de pronto la puerta se cerro, asustando a la pobre Lucy.

-¡¡ Auxilio!, ¡déjenme salir de aquí!,. . . no puede ser, solo esto me tiene que pasar a mí.- Exclamaba Lucy

Mientras gritaba a todo pulmón se dio cuenta que nadie la escuchaba, eso quería decir que ella misma tenía que tumbar esa puerta, ella era fuerte pero sería tan fuerte como para tumbar ese tipo de puerta, del cual desconocía el material, no tenia poderes, ¿cómo lo haría? y quien la encerró de esa manera tan cruel, si era una broma, no era gracioso.

Lucy comenzó a golpear la puerta con los pies y también con los codos para poder abrirla pero nada solo había conseguido lastimarse ella misma, al dar un último golpe consiguió lastimarse severamente la rodilla con una de las lanzas de escudo que le cayó encima . El ruido causado por la caida de la lanza y el grito que lanzo Lucy fue lo suficientemente fuerte como para que alguien la escuchará.

Aunque Lucy no se daba por vencida, utilizo la lanza que quito de su pierna y con la punta de ella golpeo la extraña cerradura justo cuando la puerta se estaba abriendo y ella cayó al piso rendida...

- ¿Que estas haciendo aquí?- Le dijo una voz

- No puedo creerlo... él era la última persona a quien yo quería ver - dijo Lucy en voz baja para despues dirigirle la mirada a Latis- Este hola Latís ¿Cómo estas? vaya como se nota que has crecido.

Latís la miraba bastante serio y no hizo ningún gesto de alegría o tristeza solo la miraba, Lucy tampoco decía nada, hasta que...

--Bueno creo que el piso no es muy cómodo, así que prefiero irme a dormir a mi habitación, creo que será mejor que me vaya- Dijo Lucy

Al intentar levantarse, intento disimular el intenso dolor que recorría su pierna pero Latís se agacho y evito que se levantara, se puso a observar su pierna, cosa que no le agrado mucho a ella, no le gustaba que la observara de esa manera en ese momento y en ese lugar oscuro donde solo estaban ellos y nadie más... Latís levanto su mano derecha y toco la rodilla de Lucy, examinando si tenía alguna herida grave o hueso roto, cosa que hizo que ella se avergonzara (obviamente en esas situaciones a quien le gustaría), además ella ya no era tan inocente como para pensar que todo era sanamente

- ¿Que haces?, suéltame... estoy bien y no es necesario, no tengo nada- Reaccionando Lucy de una manera un poco brusca y quitando la mano de Latís de su rodilla

-Me parece que esta fracturada, así que dime donde esta tu habitación, mañana temprano le diré a Guruclef que te cure. Ya es muy tarde y dudo mucho que le agrade enterarse de este incidente...—Dijo Latís muy serio

Latís toma en brazos a Lucy y le vuelve a preguntar donde esta su habitación, Lucy no puede creer lo que le esta sucediendo y resignada le indica donde debía ir... Lucy comienza a sentir un estado de confusión en su ser, solo quería que llegaran y se fuera, pero mientras más cerca estaban se sentía un poco de avergonzada en su forma de actuar con él. Latís abre la puerta y la recuesta de una forma delicada en su cama, al momento de ser acostada automáticamente puso sus brazos en el cuello de Latís.

En esos instantes ambas miradas se cruzaron después de mucho tiempo, como nunca antes, no había sido el encuentro más apropiado entre ellos pero las circunstancias así lo desearon... al darse cuenta de ello, Lucy bajo la mirada y quito sus brazos del cuello de Latís, él aun permanecía ahincado junto a ella, no se movía.

- Gracias por traerme en brazos a mi habitación y discúlpame si fui descortés contigo al principio, yo lo lamento...—Dijo una apenada Lucy

Al levantar la mirada, vio que Latís aun no se movía solo la miraba, pero sin querer las manos de él se encontraban tomando las manos de ellas, fuertemente, la respiración de ambos era cada vez más intensa. Así que una de sus manos de Latís la jala hacia él y sin decir palabra alguna, él la besa intensamente, dejando a Lucy con los ojos muy abiertos... ellos estaban solos, en una habitación, de noche, nadie aparecería ahí hasta la mañana siguiente, eso no estaba bien.

Al día siguiente comenzaban a llegar naves de Autozam, Faren, Siseta y Eternidad (Es un mundo tan místico como Céfiro, pero su energía mental es aun más poderosa)....

Guruclef, Ráfaga y Paris estaban en la puerta

--Bienvenidos sean, amigos de otros mundos hoy se celebrará le rehabilitación total de Autozam, sean todos bienvenidos.- Dijo Guruclef

Los recién llegados ingresaban a un inmenso salón

--Tengo el agrado de presentarles a las niñas del mundo místico, a las legendarias Guerreras Mágicas- Dijo Guruclef

Después de una efusiva bienvenida de Caldina, ella se encargo de diseñarles junto con presea algunas vestimentas para las chicas, las tres lucían muy bien, la ropa era parecida a la de Presea, pero con algunos arreglos de Caldina.

Las tres ingresan al salón muy tranquilas, saludando a los extranjeros de Céfiro, pero quedaron un poco inquietas con las miradas de las personas que representaban a Eternidad, que las miraban de una manera bastante despectiva..... uno de los monjes de Eternia decía:

- como puede ser posible que el Pilar de Céfiro sea una de ellas, si se nota que son totalmente ordinarias, sin ningún poder mental que sea natural...-

Marina sintió enfurecer al escuchar tales palabras, mencionadas de una forma no muy discreta…

-Si tienes algún problema porque no me lo dices en mi cara, monje ridículo- Dijo Marina no muy calmada

-Marina, cálmate- Dijo Anaïs

- Soy uno de los seres supremos de eternidad y es una falta de respeto que tan solo me dirijas la palabra- Dijo el Monje, observando la cara no muy a amical de Marina-- Al menos que tu seas el pilar de céfiro, aunque ni aun así te permito que me hables así, por más que ustedes. hallan salvado Céfiro siguen siendo solamente seres inferiores a nosotros

-¿Cómo te atreves a decir eso?, si son tan fuertes como dices porque no ayudaron a Céfiro, cuando ellos más los necesitaban-

-Si Céfiro se desmoronaba, es solo culpa del propio gobierno Cefiriano no de nosotros-

El monje se da la vuelta y se retira, mientras Marina es agarrada por Lucy y Anaïs

--¿Quién rayos se cree este?- Decía Marina furiosa

-Tienes que calmarte Marina, todos nos están mirando- Dijo Lucy

- ¡Grrr... Ya me las pagar ese tipo con vestido de payaso! – Después observa a Lucy con curiosidad-- ¿Lucy, veo que ya te sientes mejor, que le había sucedido a tu pierna?-

-Cuando llegamos a tu habitación, dijiste que te habías lastimado que sucedió- Dijo Anaïs

-Bueno verán... Es que yo no podía dormir y salí a pasear después tropecé con algo pesado y me lastime- Responde Lucy con una gotita en la cabeza

-¿Y cómo llegaste a tu habitación con esa pierna lastimada?- Dice Marina con una ceja levantada

-Es verdad, cuando llegamos no te podías mover mucho y te ayudamos a llegar en donde estaba Guruclef- Dijo Anais

- bue-bueno... Uno de los espadachines me ayudo...- Dijo Lucy

En eso se acercan la gente de Autozam

-¿Cómo te ha ido Lucy?- Dijo Águila

- ¡Águila!... no lo puedo creer, estas con vida, que alegría me da - Dijo Lucy entre lagrimas

Lucy abraza efusivamente a Águila y las chicas se le quedan mirando con mucha alegría

--Nos alegra saber que aun continúas vivo- Dijo Marina, con algunas lágrimas se escapan de sus ojos

-Vine con toda la gente de Autozam, con Geo, Zazu y mi hermana Lilandra, que debe estar en estos momentos con Latís, paseando por el castillo- Dijo Águila


ESTE ES MI PRIMER FANFICS EN PROCESO ESPERO QUE SEA DEL AGRADO DE VARIOS

Notas del autor:

En esta historia, Águila no murió, simplemente quedó en coma a pesar de que las muchachas pensaron que estaba muerto, ¿Qué sucedió?, simplemente que en la parte donde se encontraba Águila, tenía una capsula protectora, recuerden que Autozam tiene mucha tecnología así que eso no sería raro, pero aún así salió casi muerto, por la intensa explosión. Su equipo de búsqueda encontró su capsula vital casi destruída, (obviamente que tenían que buscar su cuerpo, aunque sea la ceniza), pero se encontraron con la sorpresa de que su cuerpo, aunque muy maltratado, aun continuaba con vida, y de paso esa es una razón para que su hermana, no mire con buenos ojos a las Guerreras Mágicas. Así aclaro algunas dudas, no resucitó, ni nada por el estilo.

HEFINI