¡Hola! Muchísimas gracias por todos sus reviews, favs y follows de verdad me hacen inmensamente feliz. Les agradezco un montón por dedicar unos minutos de su tiempo a escribir y animarme a seguir con esto que es algo completamente nuevo para mi.
Capitulo 4
Dos años atrás...
El helado piso le provocó escalofríos al contacto con sus pies, estaba oscuro a pesar de tener su lamparita de noche encendida. Caminó hacia el pasillo, asomó la cabeza para antes de atreverse a caminar sola hasta la habitación contigua donde dormía su mamá. Tanto la puerta del cuarto de Jane como la de Maura se mantenían semi abiertas durante la noche. Pues a la pequeña se le daba por escabullirse en alguna de sus camas con frecuencia. Se acercó y tocó suavemente la mejilla de su madre que dormía con la boca abierta.
-Ma - susurró e instantáneamente Jane abrió los ojos al oir la voz de su pequeña -
-¿Qué haces aquí Sofi? - preguntó haciéndose a un lado mientras abría las sabanas.
-No puedo dormir - respondió subiéndose para acomodarse al lado de la detective. Jane la acomodó, la cubrió con las mantas y pasó su brazo sobre su pancita.
-¿Por que? - preguntó adormilada, la pequeña se puso de costado para poder ver a su madre de frente -
-¿Qué es lo que hace una mamá? - Jane creyó haber oído mal en sus ensoñaciones. No lograba conectar la pregunta con la situación. -
-¿Qué hace una mamá? - preguntó y la niña asintió – Bueno... - dijo arrastrando la palabra – Las mamás te cuidan cuando estás enferma, te hacen comidas ricas, te enseñan cosas nuevas, te levantan con amor en las mañanas, te leen cuentos en las noches... - Si la morena hubiera abierto los ojos, podría haber notado la confusión en el rostro de su hija. - Es quien se preocupa por ti y te pone antes que cualquier otra cosa en el mundo.
-Ma, si Maura hace todas las cosas que dices entonces ¿También es mi mamá? - Jane ésta vez abrió los ojos y miró a la pequeña asombrada. -
-¿Por qué preguntas eso cariño? - la niña escondió su rostro en el cuello de su madre y suspiró nerviosa. -
-Ella siempre me cuida cuando tu no estas, siempre me dice que me ama como lo haces tú, juega conmigo y me hace sentir feliz. - Jane no pudo evitar sonreír, posó su mano sobre la cabeza de la niña y la besó con ternura. - ¿Está bien decirle mamá aunque no me haya tenido en su barriguita? - Jane hubiera deseado estar más despierta para mantener esa conversación con su hija. Intentó alejar un poco el sueño frotándose los ojos.
-Cielo, eso no hace a una madre- hizo una pausa buscando el modo de explicarle para que entendiese. - La abuela Constance es la mamá de Maura porque es quien la ha criado, pero quien la llevó en su vientre fue la abuela Hope. ¿Entiendes? - Sofia se alejó un poco para poder verla mejor.
-¿Yo también puedo tener dos mamás como Maura? - Jane la besó en la cabeza y sonrió.
-Si así lo sientes cariño. -
-¿Puedo decirle mamá entonces? - preguntó ilusionada. Jane suspiró con una sonrisa en los labios.
-Eso debes preguntarselo a ella. - Sofia asintió y abrazó a su madre. Mucho más tranquila al haber resuelto sus inquietudes.
A la mañana siguiente durante el desayuno. Jane, Maura, Angela y Sofia disfrutaban de los pancakes de conejo que había preparado la mayor de las mujeres. La más pequeña se había comido todo lo que habían puesto en su plato y sonrió satisfecha. Maura limpió con una servilleta el jarabe que había alcanzado su nariz.
-Maura – dijo tímidamente la pequeña llamando su atención.- ¿Puedo preguntarte algo?. - Ella notó el tono de voz un tanto angustiado de la niña y dedicó una mirada de preocupación a su amiga. Jane alzó las cejas con una sonrisa y se llevó la taza a los labios. -
-Por supuesto, ¿Que quieres saber? - respondió con una sonrisa. -
-Tu.. bueno, si quieres... ¿Puedes ser mi otra mamá? - Maura volvió a ver a Jane que sonreía con ternura encogiéndose de hombros. La doctora aún con la boca abierta y emocionada. No supo que decir. - ¿Puedo llamarte mamá? - Los ojos verde avellana volvieron a fijarse en los de su amiga que asintió levemente en aprobación. Rápidamente un calor intenso se apoderó de su pecho y sus ojos se aguaron.
-¿Qué estás diciendo Sofi? - preguntó temiendo ilusionarse.
-Ma, me dijo que una mamá es la que te ama y te cuida. Yo te quiero así. - Maura llevó sus manos emocionada a su boca y Angela suspiró un "aww" llevándose una mano al pecho.
-Cariño, realmente me hace muy feliz que me digas eso, te amo como si fueras mía, pero tu ya tienes a tu mamá.- Sofi se desilusionó un poco, pero no se dio por vencida.
-Ma me dijo que yo puedo tener dos mamás igual que tu, que tienes a la abuela Hope que te llevó en su panza y a la abuela Constance que es tu mamá de corazón. - Miró a su madre y luego a Maura. - Yo quiero que seas mi mamá de corazón. - Ella volvio a ver a la detective que asintió nuevamente alentándola con una sonrisa.
-Por supuesto que si, si así lo quieres puedes llamarme como tú gustes. - Maura abrazó con fuerza a la pequeña que al separarse miró con una amplia sonrisa a su madre biológica. -Gracias – dijo Maura acariciando el rostro de la pequeña que se volvió a verla confundida. - Eres realmente lo más hermoso que me ha dado la vida. - Volvió a abrazarla y besó su cabeza. Cuando se alejó para volver a su sitio Sofi sonrió satisfecha y continuó con su desayuno.
Sabado 9.45 pm.
-¡Nina!- Jane corrió hacia el sitio habitual donde se encontraba su compañera. Ya la había puesto al tanto de camino a la comisaría. - Aquí está. - le entregó el pequeño artefacto y se quedó a su lado mordiéndose las uñas cuando ella insertó la tarjeta en la lectora. Nina abrió el archivo y Jane se dio la vuelta para salir de allí cuando comenzó a ver las primeras imágenes nuevamente.
-Calma, ahora sólo nos queda esperar a tener alguna pista.- dijo Frankie apoyando su mano sobre el hombro de su hermana. Jane sonrió como pudo y se sentó en su escritorio. - Al menos se han contactado de algún modo con nosotros.
-Buenas noches – se escuchó desde el ingreso al piso, los hermanos Rizzoli giraron la cabeza para ver quien se encontraba allí. Jane reconoció aquella voz y sabía que hacía años no la escuchaba. Cuando lo vio aparecer acompañado de una mujer trajeada, rubia y de aspecto severo, se incorporó en su sitio, siempre que los federales aparecían nada bueno estaba sucediendo.
-Agente Dean- murmuró Jane al verlo -
-Buenas noches detective – saludó la mujer, él le sonrió apretando los labios en señal de saludo -
-¿A que debemos el honor de su visita? - Gabriel se rascó la cabeza presintiendo lo que seguiría cuando les dieran la razón.
-Venimos a informarle que la desaparición de la doctora Isles pasa a ser jurisdicción federal. - resumió la mujer. Jane abrió los ojos enormes. - Disculpe que no me haya presentado.- dijo la mujer extendiéndole la mano – Mi nombre es Marissa Keen, soy parte de la unidad de secuestros y desapariciones del FBI. -
-Mucho gusto, Detective Jane Rizzoli – dijo devolviendo el saludo a pesar de no estar conforme. -
-Antes de que puedas decir algo – intervino Dean – Ella está aquí para mantenerte informada constantemente sobre el caso. -
-Siempre que no comprometa nuestra investigación usted puede seguir con el curso de la suya propia, pero debe informar inmediatamente cualquier novedad. -
-¿Y ustedes me dirán cada cosa que descubran sobre la desaparición de mi hija y de Maura? - preguntó en un tono evidentemente desconfiado. - No entiendo porque tienen que intervenir ustedes.
-Jane, no estamos aquí para complicarte las cosas, vinimos a ayudarte. - el tono calmado de Dean no la convenció en absoluto. -
-La desaparición del Jefe de medicina forense del estado de Massachussets no es algo que deba de tomarse a la ligera. - continuó ella.
-Aunque tu no lo creas Jane, Maura es una persona importante. No podemos quedarnos de brazos cruzados ni dejarlo en manos inexpertas. -
-¿Nos estas llamando inexpertos? - gruñó poniéndose en guardia. -
-No, del todo, pero nosotros tenemos toda una unidad especializada en ésta materia – respondió la mujer – y estamos aquí para brindarle nuestro apoyo.
-Oh muchas gracias – ironizó Jane volviendo a sentarse. - ¿Y por qué aparecen ahora? Pasaron más de 24 horas.
-Porque supimos que se han comunicado con usted. - Jane se sentó cruzándose de brazos y de piernas moviendo enérgicamente el pie que estaba en el aire.
-Odio que ustedes siempre saben lo que les conviene. Tienen ojos en todos lados pero intervienen cuando les viene en gana. -
- ¿Podría informarnos lo que han encontrado? - pidió amablemente la mujer ignorando la hostilidad de la detective. Jane miró a Dean que alzó las cejas animándola a hacer las cosas más fáciles.
-Arrojaron una piedra con una tarjeta SD, donde hay un video de Sofi, ella dice que está sola. No hay rastros de Maura, no piden rescate, no dan una señal. - Hace una pausa intentando enfocarse. - No hay nada. Por ahora. -
-¿Puedo hablar con quien está procesando la tarjeta? - Solicitó la rubia. Frankie miró a Jane y ella movió levemente la cabeza asintiendo. El hizo un gesto para que lo acompañara, ella lo siguió y Dean se acercó lentamente a Jane.
-Será una larga noche. ¿Aceptarías un café? - Jane lo miró con gesto frío, pero se puso de pie, era inútil quedarse esperando mientras la rubia escrutaba todo lo que podía sobre el caso. Debía admitir que era bueno que el FBI interviniera, tenían muchos más recursos y además acceso a datos que ellos no tenían. Comenzó a caminar hacia la cafetería seguida por el agente.
Estuvieron en silencio largo rato. Ella tenía su vista fija en su tazón. Esperaba que de un momento a otro empezasen las preguntas.
-Años sin tomar algo juntos. - comentó el para romper el hielo. Jane sonrió sin decir nada. - ¿Unos cinco? ¿Seis?.
-Sí, algo así... - comentó indiferente. -
-Así que... estas con Maura. - Jane levantó su mirada al sentir su nombre y sonrió forzadamente.
-Vivimos juntas, si. - respondió sin importarle cuan ambiguo sonara aquella información. -
-No sé porque no me extraña. Quiero decir, sabía que eran amigas muy cercanas, pero de igual modo me sorprendió el saber que... -
-No creo que sea momento de hablar de eso - lo interrumpió - no tengo deseos de dar explicaciones – El asintió en silencio. Un silencio que se tornó incómodo para ambos.
-¿Cuantos años tiene la pequeña? - su voz sonaba calmada.
-Cuatro, cumplirá cinco dentro de poco. - respondió ella con un suspiro. -
-Yo tengo una hija también – confesó el intentando cortar un poco la tensión. Sacó su teléfono y le mostró una fotografía, la pequeña tenía el cabello rubio y los ojos pardos, con una sonrisa inocente similar a la de Sofi - Su nombre es Samantha, acaba de cumplir los tres años. -
-Es muy bonita, te felicito. - dijo con honestidad. - así que te has casado - el negó con la cabeza.
-No hace falta casarse para tener hijos, pero de todos modos nos llevamos bien con su madre. - Jane asintió y no quiso saber más. Sinceramente no le importaba. Ya no. Lo único que quería saber es si había algún dato extra en la tarjeta. Dean comprendió la indirecta de su silencio y ambos volvieron hacia donde estaba Nina con Marissa y Frankie. -
-Había un mensaje encriptado en el video – Empezó a decir Nina. Cuando Jane abrió los ojos impaciente por conocer el mensaje la mujer continuó - "Me pagarás con lágrimas de sangre el haberme arruinado la vida"
-¿Cuanto tiempo más estaremos aquí? - preguntó Sofia. Ambas estaban acostadas en la pequeña cama, la niña apoyaba su cabeza en el brazo de su madre. Ella le sonrió. -
-No lo sé cariño. Hasta que nos encuentren.-
-¿Y cuando será eso? - Maura acarició su mejilla.
-Depende, pero no te preocupes por eso, ahora, quiero que recuerdes una cosa. Si llegasen a separarnos en algún momento. Si algo sucede, recuerda las cosas que te hemos enseñado ¿de acuerdo? Jane te ha explicado lo que se hace en estas situaciones, debes portarte bien y ser buena. Intenta no molestarlos para que no se alteren y si gritan intenta mantener la calma. Tarde o temprano volveremos a vernos. -
-No quiero que nos separemos. - la angustia en la voz de su hija estrujó su corazón.
-Yo tampoco. -Maura besó su cabeza – Pero no pienses en eso. Aquí me tienes, así que duerme tranquila. Sé que Jane está pensando en nosotras ahora.
-La extraño - susurró la pequeña. Maura suspiró y volvió a besarla.
-Yo tambien cariño, mucho, pero ella está buscándonos. Sabes que ella es la mejor detective del mundo. Nos encontrará. Pronto estaremos juntas nuevamente. - Sofia asintió y abrazó con fuerza el torso de Maura. Ella volvió a besarla una vez más y acarició su cabello hasta que la respiración de su hija se volvió regular y tranquila a causa del sueño.
Esto es todo por hoy! prontito subo el capitulo 5 :3
muchísimas gracias por sus reviews, son los que me animan a seguir actualizando seguido.
