¿¡Caballero!?
Jabu se fue a la mañana siguiente después de desayunar. Miho ordeno la casa con ayuda del maestro y luego salió a caminar. Ahora que estaba sola en la orilla del mar se dedicó a pensar como no lo había hecho en días, ya que lo único que ocupaba su mente era Seiya y el entrenamiento. Pensó en Erii y los niños del orfanato, si también la extrañaban como ella a ellos, tal vez no había pensado mucho tiempo en ellos, pero antes de dormir tenían un pensamiento sobre ellos. Extrañaba Japón y a todas las personas de ahí, quería verlos, vaya que sí. Disfruta tus vacaciones y no pienses mucho en nosotros- le había aconsejado Erii. Erii quería que Miho disfrutara y pensando constante mente en ellos no lo lograría
Regreso a la casa, era hora de comer, vio al maestro sentado a fuera de la casa. Ambos entraron y Miho se dio cuenta que la comida estaba hecha –Ya que tú has cocinado desde que llegaste creí que sería buena idea que hoy lo hiciera yo
-Gracias maestro, pero no me molesta hacerlo
-Solo un pequeño detalle, y te lo estoy advirtiendo, no cocino muy bien- ambos se sentaron y empezaron a comer
-¡Esta rico!
-No son necesarias las mentiras, Miho
-no miento maestro, en verdad esta rico
-Siendo así, Gracias- Terminaron de comer, Miho empezó a recoger las cosas, pero el maestro la detuvo – Yo lo hago, pero antes quisiera hablar contigo
-¿De qué maestro?
-Te he visto entrenar con Jabu y he notado que eres muy buena
-Gracias maestro, pero no creo serlo- y era verdad, no creía ser buena para ese entrenamiento, ya que la mayoria de veces era bastante torpe.
-Si lo eres, todo lo que Jabu te ha enseñado yo se lo enseñe a él, pero tú lo has hecho mucho más rápido
-No le creo- dijo Miho con una sonrisa llena de diversión, no sería la primera vez que le jugaba una broma el maestro
-Deberías, tú lograste en un día lo que a Jabu y a mí nos llevó semanas, has aprendido a lanzar golpes correctamente en un par de días, nosotros tardamos casi un mes
-Jabu era un niño y supongo que cuando usted empezó también lo era
-Y por eso mismo debimos hacerlo más rápido. Pero todo fue cuestión de empeño y técnica
-Puedo asegurar que fue por la presión, no hay ninguna razón por la cual yo deba aprenderlo y ustedes tenían la presión de ser un caballero
-Es por eso que me sorprendes, no tienes por qué aprenderlo y sin embargo lo haces y mejor que nosotros los caballeros
-Yo no me siento presionada u obligada a hacerlo, lo hago por gusto, por entretenimiento. Creo que eso es lo que difiere
-Eres una gran chica, ¿sabías?
-Gracias- un leve tono carmín se hizo presente en las mejillas de Miho, era raro escuchar cumplidos y mucho más viniendo de alguien como el maestro
-Jabu tardara varios días en volver
-Lo sé
-¿Qué piensa hacer en ese tiempo?- el maestro la miraba fijamente, lo cual puso un poco incomoda a Miho
-No lo sé
-Porque no continuas con el entrenamiento- "sugirió" estaba por decírselo, llevaba días esperando ese momento. Solo quería esperar a que ella estuviese lista
-Bueno yo... la verdad no sé
-Sería bueno tener un discípulo muy bueno- lo había soltado y lo único que noto en su cara fue confusión
-¿¡Ah!'?- Miho no había entendido del todo, ¿le estaba pidiendo ser su alumna, porque no había tenido a nadie aplicado? -¿Y qué hay de Jabu?
-No me mal entiendas- a diferencia de Miho él si había comprendido la duda de Miho, y se apresuró a contestar –Jabu fue un gran alumno, pero jamás quiso superarse, yo quiero un discípulo que busque superarse, que sea inteligente y sea hábil, que no lo haga por compromiso sino que en verdad quiera hacerlo, Y sobre todo que tenga lo que se necesita para ser un caballero y no solo sea un capricho
-Lo entiendo- Miho entendía perfectamente a que se refería era similar a lo que ella quería para los niños del orfanato, que se superaran porque así lo deseaban. También entendía que Jabu se sentido obligado a hacerlo. Lo único que no había comprendido era la parte del capricho
-Entonces qué dices, ¿Serás mi nueva discípula?, ¿Quieres ser un caballero de Atenea?
-¿Yo un caballero de Atenea?- Miho estaba sorprendida, había entendido que la quería como alumna, pero ¿¡ser un caballero de atenea!?
-Sí- el maestro estaba extrañado con la expresión, de Miho, pensó en alegría tal vez molestia y sorpresa, pero no duda, eso era realmente extraño, cualquier persona hubiera saltado de alegría con esa propuesta, o le hubieran dicho que no dijera estupideces, pero Miho no, había una posibilidad en que aceptara o lo rechazara, pero sabía que su duda era a falta de confianza
-No lo creo, no soy tan fuerte- esa era una de las duda de Miho, ¿si podría serlo?, ¿ella? una chica simple y sin chiste
-Pero lo serás- el maestro confía en ella, la había visto entrenar, tenía determinación y si no estuviera seguro de que ella lo lograría jamás se lo hubiera preguntado –Muchos de los caballeros eran débiles, pero creyeron en ellos y ahora son leyendas o han hecho grandes cosas- comentó el maestro en un intento de convencerla
-¿Por qué yo?
-Porque tienes potencial, y determinación, porque eres una chica fuerte a su manera, porque te gusta ayudar, porque te quieres superar
-No lo sé, jamás pensé en ello y no estoy segura de querer llevar una vida como un caballero
-¿Por qué?- le había sorprendido, el que nunca lo pensara era lógico, pero no querer llevar la vida de uno, era diferente
-Porque he visto la vida de los caballeros, alejo a una persona muy preciada para mí y…- no supo cómo continuar, estaba diciendo la verdad, siempre lo hacía, pero se sentía diferente
-¿Hablas de Jabu?- el maestro estaba interesado en ello, hablaba con verdadero dolor
-No, Jabu es un gran amigo. Lo conocía desde niños, pero nunca hablamos, hasta después de su regreso como caballero de unicornio
-Entonces tienes más amigos caballeros y la persona que mencionas es uno de ellos
-Sí, se llama Seiya, es el cabalero de Pegaso
-Jabu lo menciono una vez, al igual que el caballero de Andrómeda, dijo que eran grandes caballeros y he escuchado hablar del caballero de Pegaso, siempre grandes historias
-Lo que lo hace un gran caballero es su forma de ser, creo que la fuerza de los caballeros viene del interior- el maestro la miro esa era la razón por la cual "quería" que fuese un caballero. Miho tenía una sonrisa como siempre, pero esta vez era diferente, era más radiante
-Considéralo, Miho. Aquí estaré sea cual sea tu decisión
No logro dormir mucho. Su mente estaba llena de pensamientos. Ser un caballero. Eso era lo que ocupaba la mayor parte de sus pensamientos. También estaban sus recuerdos con Seiya. El día en que se enteró de su partida a Grecia para entrenar y convertirse en el caballero de Pegaso, su discusión porque no entendía su empeño en convertirse caballero. Ella tenía miedo a perderlo y no volverlo a ver. No entendió a Seiya en ese entonces y tampoco lo hacía ahora
¿Podría llegar a ser un caballero como lo era Seiya? No tenía idea lo que significaba ser un caballero
Violet Ladii: se que es muy poco usual que Miho sea la protagonista de una historia, pero a mi me gusta mucho. Ademas, creo que kuramada pudo darle más papel y no simplemente en el olvido.
Es la primera historia que escribo, y me da mucha alegria que te guste. Espero y el capitulo haya sido de tu agrado.
