Angustiadas

Sentada en un rincón miraba a su alrededor, todo en la pequeña habitación era triste, sobre todo las personas que la acompañaban.

Anna y Ernie curaban las heridas de Neville que había intentado averiguar dónde se encontraba Luna.

Padma y Parvati en otro rincón cuchicheaban abrazadas con cara de miedo.

Seamus y Justin, tenían las cabezas juntas y hablaban en susurros con gesto de preocupación, sobre un gran pergamino donde parecía que dibujaban estrategias para valla saber qué cosa.

Y Ginny… Ella era la única que se veía igual a ella misma, ambas ojerosas, con la voz tomada, no hablan casi nada, se mantenían apartadas de la mayoría, salvo cuando había que actuar, se notaba que lloraba por las noches. Sin embargo tan alejadas, tan diferentes, y tan iguales, ambas angustiadas por la situación, agravada por el amor…

Amor… si llegaba siquiera a insinuar que lo suyo había sido amor como el de ella y Harry, sabía que la pelirroja podría matarla con sus propias manos, pero era amor, estaba segura. Si no, porque sentía que moría cada segundo sin él, porque le importaba muy poco si Harry o Hermione morían mientras él estuviera bien, porque si no, prefería que vuelva con ella en sus brazos, si era necesario, pero que vuelva…

Se sentía sucia de pensar en eso, Harry y Hermione fueron sus compañeros desde el principio, sus amigos, lejanos, pero amigos… Era terrible pensar y sentir así, pero ella solo quería que regresara Ron, con o sin ellos, pero que regresara.

No pudo aguantar más y se levantó con decisión de sus sitio y avanzo hacia Ginny. Tenía que preguntarle, ella debía de saber algo más.

-Ginny- dijo con voz temblorosa a la vez que ponía una mano en su hombro- por favor…

Se miraron un instante con entendimiento.

-Se exactamente lo mismo que sabes tú Lavander.