Su sonrisa me hizo sonrojar aún más, y lo peor de todo es que él parecía disfrutarlo.
Ese día le tocaba entrenamiento a Nícolas. Él era capitán y guardián del equipo de Quidditch de Slytherin. Era muy bueno volando; él me había enseñado a volar en escoba y decía que lo hacía bien.
-¿Quieres ver algo curioso? - le dijo Henry a Clary mientras arrancaba una flor del pasto.
Sentí ganas de volar, quería que llegara ya la clase de vuelo, me emocionaba verlos alto en el aire, unos golpeaban unas pelotas grandes, uno solo rondaba por allí y los demás se lanzaban una pelota de cuero, miré a los aros que hacían de portería, se me hacía conocido quien estaba allí pero no alcanzaba a ver bien, de pronto a alguien se le escapo una atrapada y la pelota de cuero se dirigió a mi cara, de puro milagro la agarré antes de que me lastimara la nariz.
- Hmm... claro -le respondí a Henry, mientras veía como arrancaba una pequeña flor que estaba cerca de nosotros. Lo miré intrigada, muchas cosas pasaron por mi cabeza pero no sabía qué haría con ella.
Nick vio como se les escapó la quaffle y fue tras ella. Siguió su dirección, a gran velocidad, pero se detuvo en seco cuando descubrió quién la había atrapado. Una chica estaba sentada en las gradas, observando, con la pelota cerca de su rostro. Es ella..., pensó.
Henry sacó su varita y con un movimiento y unas palabras animó a la flor, la cual se inclinó ante Clarissa haciendo una reverencia y danzó sobre su eje, hasta depositarse delicadamente en su mano, perdiendo todo movimiento. Henry miró su rostro, quería ver su expresión.
-Eh...¿a quién se la paso?- dije con torpeza viendo como varios se acercaban por ella, noté que eran de Slytherin, no me había fijado en eso.
-Vaya, vaya ¿qué tenemos aquí? Es la misma niña sangre sucia que se cayó al lago el otro día ¿no, Nícolas?- dijo un chico de piel clara, ojos azules y cabello negro y largo.
"Sangre sucia" dijo, no entendí, miré a Nícolas, no supe si saludarlo o no, le arrojé la pelota a una chica quien la atrapó y volvió volando a donde estaban.
Me sorprendí con su hechizo, además de que me emocionó más de lo que yo quería. No creía que él supiera hacer ese tipo de hechizo y menos que lo usaría hacía conmigo. Sólo pude abrir la boca emocionada y reír con la pequeña danza, mis ojos siguieron en todo momento los movimientos de la flor, hasta que cayó inerte. Y después, lo miré a los ojos.
- ¡Tranquilos, yo me encargo de esto! -dijo Nícolas, bajando rápidamente sin descender de su escoba- ¡Sigan entrenando! ¡Collins, ocupa mi lugar! -se dirigió a Kailen- ¿Qué haces aquí?
Collins, el chico que había dicho las palabras que no comprendí, sonrió de lado y ocupó el lugar de Nícolas, lo miré, aún pensando en sangre sucia.
-Paseaba y los vi volar.
Henry la miró y se empezó a perder en su mirada, le gustaban sus ojos, se le hacían cristalinos, sonrió y se sonrojó un poco.
Él también se había sonrojado. Pensar que un chico tenía esa clase de detalles conmigo, a pesar de lo poco que nos conocíamos, me hacía imaginar muchas cosas... muchas cosas que yo quería realmente que pasaran. Pero no, no era el momento. No podía ilusionarme tan rápido. Moví mi cabeza, para tratar de despejarla. Tenía que distraerme con algo... y recordé a Kailen.
- Deberíamos buscar a Kailen.
Nick no pudo decirle nada a Kailen. Por unos segundos, prestó atención a la presencia de la chica. Se fijó en sus ojos, a la vez negros, a la vez castaños. Su cabello sí era toda una maraña, pero le quedaba, no parecía un elemento fuera de lugar, aunque era un poco bajita para su edad. Se dio cuenta de la evaluación que estaba haciendo y decidió decir cualquier cosa.
- Serías buena como guardián, ¿sabías? Tus reflejos son buenos, esa quaffle pudo romperte la nariz.
Henry regresó a la realidad, ya se había olvidado de mí. Miró hacía donde había caminado, asintió.-Vamos pues.
-¿Quaffle? ¿Así se llama la pelota? mmm ¿el guardían es como el portero?- pregunté, decidí leer luego un poco más sobre ese deporte.
Nos levantamos y seguimos el camino por donde se había ido Kailen. Caminamos por un rato, en silencio, hasta que divisé el campo de Quidditch. Supuse donde estaría ella.
Nick se empezó a reír, lo que hizo que se tambaleara un poco sobre la escoba. Mi primo había olvidado por completo que ella era hija de padres muggles y no sabía gran cosa del mundo mágico. Pero paró de reír cuando pensó que eso podría hacer sentir mal a la chica. Y le contestó:
- Sí y sí, es parecido a la función de un portero. Yo soy guardián, así que tengo que evitar que la quaffle atraviese alguno de esos tres aros. ¿Los ves? -y los señaló.
En cuanto estuvo en su campo visual, Henry supuso que estaría en el campo de Quidditch, no me había paseado por allí así que la curiosidad debería haberme ganado.
Nick se reía de mi, creo que me sonrojé un poco por la pena de mi ignorancia, me explicó lo que él hacía en el equipo.
-Sí, mmm ellos...-señalé a los cazadores- son los que juegan con la quaffle y tratan de hacer goles ¿no? ay, ¿sí se dice gol?
Y sí. Kailen estaba en el campo de Quidditch... con alguien. La figura se me hizo conocida pero no supe quién era. Nos acercamos más, trataba de recordar quién era, pero mi memoria no ayudaba mucho.
- Hmm. Podríamos llamarles simplemente "anotaciones"; cada vez que la quaffle pase por el aro, el equipo gana 10 puntos -Nick había notado el sonrojo de Kailen y sólo sonrió.
-Ya veo. ¿Y qué hace la persona que solo está dando vueltas por el campo?- señalé al buscador del equipo que en ese momento aceleró y estiró la mano como si tratara de alcanzar algo.
- Ése de ahí, es el buscador. Él se encarga de encontrar la snitch dorada, él sólo se enfoca en eso -respondió Nick, como si se tratara de un maestro que explica algo difícil a una pequeña alumna.
- Por Merlín... -dije, cubriéndome la boca con la mano. Ya sabía quién era el acompañante de Kailen.
-¿Qué ocurre?- le preguntó Henry al oír su expresión.
-Ya veo, ¿y los que tienen el bate? creo que se dedican a golpear esas pelotas que andan volando por allí, esas sí me darían miedo si se acercan a mí. Mmm por cierto, ¿qué es una snitch?- cada vez me intrigaba más el juego, por un segundo mi mirada se cruzó con la suya, me atrajeron sus ojos, creo que me sonrojé, desvié mi mirada hacia los que entrenaban.
Arrastré a Henry hacia un árbol para evitar que nos vieran. No quería interrumpirlos, pero tampoco quería perderme ese momento.
- El chico que está con Kailen es mi primo Nícolas. ¿Lo recuerdas? Quien la rescató del lago -le contesté en voz baja, por si nos llegaban a escuchar.
- Los del bate son los golpeadores, ellos protegen al resto del equipo, desviando las bludgers, las dos pelotas que dices. La snitch dorada es una pequeña pelota, demasiado veloz, que el buscador debe encontrar para que su casa gane, pues vale 150 puntos. Y con ello se termina el juego -Nick notó el repentino sonrojo de Kailen y no pudo evitar sonreír.
-Sí lo recuerdo.- respondió Henry estando oculto con ella.- ¿Por qué los espiamos desde aquí?
-Ok, creo que sería mala como buscadora, no tengo muy buena vista, como golpeadora no tengo fuerza, como cazadora tal vez pero nunca he sido muy buena en los deportes. En casa juego futbol con tres hermanos y siempre juego de portera porque es la que menos hace algo, como de ellos soy la única chica no me creen competente.-Los miré jugando, entonces decidí que un día intentaría jugar ese deporte.
- Es la mejor vista que tenemos. Si llegó con ellos, Nick se irá y no veré gran cosa.
- Sí, guardián sería una buena posición para ti. ¿Has volado en escoba? -preguntó Nícolas, cada vez más interesado en la chica.
Henry miró a su alrededor, otras alternativas para espiar mejor.-Podríamos escondernos tras las gradas, así podrías ver y escuchar.
Negué con la cabeza.-Mañana es mi primer clase de vuelo.-Sentí emoción,ya quería que fuera la clase, sonreí y creo que hasta me brillaron los ojos, cada vez me emocionaba más la idea de volar.
Me le quedé viendo. Era una buena idea, pero...
- ¿Crees que no nos verán? Realmente quiero que sigan hablando -le pregunté, pensando si era una buena opción.
- Cierto, eres una sa... -Nick se calló de repente y su rostro se volvió indiferente, pensó en decir algo más.
-¿Quieres escuchar?-preguntó Henry.
-Sangre sucia.-miré su rostro, cambió de pronto, sonreía y ahora era indiferente, miré a otro lado, pensé un poco en el término.-Es alguien que no ha vivido en el mundo mágico...muggle tal vez...supongo es una manera irrespetuosa de decirlo considerando sus expresiones.-lo miré de nuevo.
- Pues sí -le contesté, todavía dudando.
Nick no podía mirar a Kailen. Le avergonzaba decirle así, él realmente no lo quería, pero estaba terriblemente acostumbrado a la arrogancia de los Slytherin, aunque él era diferente. Pero no podía demostrarlo frente a ellos.
- Sí, es un término despectivo que suelen usar los que se regocijan por ser sangre limpia, para hablar de los magos y brujas que tienen padres muggles. No debería de usarse -seguía sin poder sostenerle la mirada.
Noté que no me miraba, supuse que sería porque estuvo a punto de llamarme así, vi que el chico llamado Collins nos miraba a ratos. Henry sacó algo de su mochila, era una especie de cono, se lo pasó.
-Tengo unos primos muggles que lo usan para escuchar y espiar, en la mañana estaba jugando con él con Kailen, tal vez sirva.
-Es como muchas palabras que no deberían usarse pero se usan, entiendo porqué la dices, no me ofendes, sin embargo si ese chico me vuelve a llamar así, un día tomaré revancha, tú lo hiciste por costumbre, él lo hace con saña.
- Vamos entonces -le dije a Henry, pero seguía sin estar convencida. Caminamos hasta llegar a las gradas, siempre mirando hacia el campo para que ningún Slytherin nos viera, y menos Kailen o Nícolas.
El comentario sorprendió a Nick. Tiene agallas. Sin quererlo, él sonrió y la miró directo a los ojos.
- No será necesario, porque si llega a suceder eso en mi presencia de nuevo, él se las verá conmigo -dijo con voz amenazadora.
Lograron colarse a donde no los viéramos ni escucháramos, a Henry no le importaba mucho pero le gustaba estar con ella.
- Si me defendieras otros Slytherin se darían cuenta, se correría la voz de que proteges a una sangre sucia de primero y entonces tendrías problemas, se ve que eres popular entre ellos.-Guardé un poco de silencio, miré al suelo, jugué con mi cabello.- Además no necesito que me protejan, estoy acostumbrada a estas cosas, me sé cuidar.- Lo miré y sonreí, esperaba se viera sincera mi sonrisa.
Espero escuchar algo interesante. Deseaba con todo mi ser que Nick se fijará en ella, para que tuviera un pequeño escarmiento; además, era una chica buena para él, como él para ella, verlos juntos me emocionaba en verdad. Agudicé mi oído y traté de escuchar.
- Hay veces en que lo demás no importa... Y si supieras cuidarte sola, no tendría que haberte rescatado del lago y no serías famosa por todo Slytherin por ser la chica que cayó al lago y fue rescatada por el prefecto -Nick levantó una ceja y le dedicó media sonrisa.
Me apené, no se me había ocurrido que era famosa por eso, famosa por mi torpeza, no es que fuera algo inusual pero nunca dejaba de avergonzarme. Miré al suelo y jugué con mi cabello.
-Sé cuidarme de otras personas pero... siempre seré un peligro para mí misma...por cierto, gracias por sacarme del lago.- le sonreí un poco.
- No tienes que agradecerlo. Hubiera sido una pena que hubieras muerto en el lago... -se detuvo y miró hacia abajo, creía haber escuchado un ruido- ...pues te convertiste en la mejor amiga de mi prima en poco tiempo y ella se habría puesto muy triste. También tengo que velar por el bienestar de ella, es como una hermana para mí.
Esta siendo amable, pensé satisfecha. Cuando escuché que él dijo que hubiera sido una pena su muerte, solté un gemido. Y se detuvo de repente, me tapé la boca con ambas manos. Él continuó, pero no de la manera que yo había esperado. Lo último que había dicho hizo que derramara un par de lágrimas, que no supe si Henry había visto o no.
Henry notó un par de lágrimas resbalando por las mejillas de Clarissa, no dijo nada y fingió haber visto nada, supuso que se deberían a que lo que Nícolas dijo era extraño de escuchar y muy preciado por ella.
Sonreí ante las palabras de Nícolas, me agradaba que era diferente a lo que parecían otros Slytherin, él y su prima eran diferentes a los rumores que había escuchado sobre ellos. Justo cuando iba a decirle algo una bludger se dirigió hacia nosotros.
La bludger iba tan veloz hacia ellos que ni Kailen ni Nícolas la vieron a tiempo para detenerla. Yo salí de atrás de las gradas para advertirles pero Henry fue más rápido que yo, hizo aparecer un bate y desvió la pelota a tiempo. Me quedé sorprendida. Nícolas se tambaleó sobre su escoba.
Me espantó la bludger y más la aparición espontánea de Henry, choqué sin querer con Nícolas.
-¿Están bien? -preguntó Henry .
Seguía sorprendida por el rápido movimiento que había hecho Henry, me puse a un lado de él y los miré, sin poder evitar hacer la misma pregunta. Ellos sólo se nos quedaron viendo, sin decir nada.
Miré a Henry y asentí, me aparté con torpeza de Nick.-Nos vemos luego Nícolas, me agrado hablar contigo.- le sonreí dispuesta a ya marcharme.
- ¿Quién dijo que ya nos íbamos? -le dije a Kailen, miré a Nick.- Podemos quedarnos a ver el resto del entrenamiento, ¿verdad? Algún día seré buscadora en este equipo y los demás también quieren jugar Quidditch, así que estaría bien verlos -sonreí y miré desafiante a Nick. No duramos mucho tiempo mirándonos, él sólo asintió y regresó a su posición frente a los aros. Yo me senté a un lado de Kailen.
Ahora tenía ganas de irme, pero al parecer eso no iba a ser posible, empecé a jugar ansiosa con mi cabello haciendo pequeñas trenzas. Henry miraba serio el entrenamiento, como si analizara cada movimiento.
Nícolas sí que era un buen guardián. Nunca lo había visto en un juego formal de Quidditch, sólo en su casa cuando me enseñaba a volar. Los demás no estaban mal, aunque los golpeadores eran chicos enormes e intimidantes, me sentía afortunada, y aliviada, de tenerlos de "mi lado". De reojo vi a mis dos amigos: Henry mira muy atento el entrenamiento, mientras que Kailen se veía un poco incómoda. La haré sufrir un poco más.
- ¿Entiendes el juego, Kailen? -le pregunté, sacándola de su ensimismo.
Asentí, me puse ahora a deshacer las trenzas que había hecho en mi cabello, no la miraba, estaba tratando de no mirar a nadie, sobre todo el juego.
Hmm, desvía la mirada.- Entonces, de eso platicaban Níck y tú, ¿no? Sobre Quidditch -dije con una pequeña sonrisa de satisfacción, que Kailen no vió.
Asentí, miré a los jugadores, sentí una mirada fría, miré a Collins, sí, la mirada era suya. Sonreí y él volvió a su juego.
-Iré al baño.- Dije y caminé rumbo a las escaleras.
Uno de los amigos de mi primo que estaba en el entrenamiento, le lanzó una mirada escalofriante a Kailen. Lo que no me gustó para nada.
- Sí no estás cómoda, podemos irnos -le dije a mi amiga, con la esperanza de que me alcanzara a escuchar antes de que bajara las escaleras. Me volteé para saber si me había escuchado.
-No es eso, es que quiero ir al baño.- Mentí, en realidad me estaba poniendo nerviosa ese chico Collins, sentía que estaba pensando muchas cosas en contra de los que somos hijos de padres muggles y me estaba estresando, necesitaba despejarme un poco.
Se fue. No sé por qué tengo la sensación de que me está mintiendo. Miré de nuevo al amigo de Nick. Seguro que si supiera un hechizo para tumbarlo de su escoba, lo usaría. Puse mi rostro entre mis manos, apoyando los codos sobre mis rodillas. Comenzaba a estresarme otra vez. Mis manos hormigueaban.
-Nícolas, tomaré agua, ya vuelvo.-Le avisó Collins mientras se dirigía hacia tierra.
Henry murmuraba algunas cosas sobre el Quidditch así mismo mientras miraba el entrenamiento.-¿Quieres ser buscadora, Clary?
Me senté en el tercer escalón, mirando el pasto, esperando a que esos pensamientos se fueran, pero la voz de Collins y las cosas que había imaginado las seguía pensando, no sabía si era imaginación mía o real, pero estaba segura de que había pensado varias cosas malas.
Estaba tan concentrada en mitigar mi estrés y en no quitarle la vista de encima al amigo de Nick, que no escuché lo que Henry me decía. Volteé con él, en el momento justo en que de reojo noté que alguien salía del campo.
- Disculpa, no te escuché. ¿Qué decías? -le dije, un poco avergonzada, me enderecé y cerré mis manos, formando unos puños preparados para golpear.
Nícolas encontraba extraño el comportamiento de Collins, pero decidió no darle importancia y siguió con el juego, sin antes checar las gradas donde estábamos. No vió a Kailen.
Henry notó su tensión y con delicadeza posó sus manos sobre las suyas y le sonrió.- Tranquila Clary, te ves más linda sonriendo y tranquila, todo estará bien.
Antes de que me diera cuenta estaba acorralada por Collins, no le presté mucha atención a lo que decía hasta que tomó mi barbilla y me hizo mirarlo.- En realidad eres curiosa ya que se te ve de cerca, demasiado curiosa para no ser nada más que una sangre sucia.-No dije nada y no desvié la mirada, estaba alterada por dentro pero no se lo mostraría, él sonrió.- No me temas pequeña, no lastimo niñas que no serían capaces de defenderse a sí mismas, pero recuerda, no soy el único a quien no le agradan las personas como tú.
El gesto de Henry me ayudó poco, sólo puede medio sonreir. Sentía una tensión más allá de lo común, era algo diferente a lo de siempre. No sabía describirlo. Lo miré y tomé sus manos entre las mías. - Gracias -y agaché de nuevo la mirada.
A Nick se le hizo aún más raro que Kailen no estuviera en las gradas. Sólo me veía a mí y a Henry tomados de las manos, se rió un poco y decidió seguir a Collins.
-No eres de buenas intenciones...piensas algo diferente a lo que dices...
La sonrisa prepotente que había mantenido de pronto cambió a un gesto de seriedad y se me quedó viendo, lo empujé para apartarlo de mí y tomé mi varita, eso lo hizo reír.-Llevas un par de días aquí y ya te pones en pose de retadora asi solo lograrás que alguien te lastime.-Con un movimiento de su varita me desarmó.
Henry notó que aún estaba tensa, se levantó.-Iré por ella si eso te angustia.
Alcancé a tomarlo del brazo.- No es eso. Bueno, creo que no es eso. No te preocupes, ya estaré bien -y traté de fingir una sonrisa.
Nícolas vió a Collins sacar su varita y desarmar a alguien. Se ocultó lo mejor que pudo para ver lo que estaba haciendo, sacando lentamente su varita de la capa.
Corrí para agarrar mi varita pero él tomó mi brazo, lo miré, intenté mantenerme serena. Me liberé de su agarre, entonces hizo un movimiento brusco y no pude evitar dar un saltito de susto, comenzó a reír.- Pobre pequeña sangre sucia, eres un ratoncito miedoso.-Sonrió y se alejó, tomé mi varita, traté de recordar rápido algún hechizo que hubiera leído y que creyera poder hacer.
Henry notó que no era sincera su sonrisa pero fingió creerla para que no se sintiera presionada o algo así, se sentó a su lado y continuó viendo el entrenamiento, mirándola de vez en cuando de reojo.
¿Sangre sucia? Mi primo era un chico inteligente, que aprendía rápido. Y una de las cosas más útiles para un brujo, él ya lo tenía dominado: hacer hechizos sin pronunciarlos. Y eso estaba dispuesto a hacer cuando descubrió a quién estaba molestando Collins.
A pesar de que yo sabía que no era convincente, Henry se había vuelto a sentar. Me incliné un poco hacia adelante, no veía el juego, no veía nada. Seguía concentrada en ese sentimiento, esa carga que sentía. Y una voz me habló.
-Collins.-me miró y sonrió.
Se acercó de nuevo a mí.-¿Sí pequeño ratón?
-¿Me piensas dejar en paz?- comenzó a reír, me empujó, movió su varita, no supe bien que quería hacer pensó en algo colgando de cabeza, tomé con fuerza mi varita y lo señalé.-Tragacaracoles
Collins se detuvo y palideció, se dobló por la mitad y comenzó a vomitar, espantosas babosas salían de su boca, me miró encolerizado y empuñó su varita como pudo, eché a correr hacia las escaleras.
Cuando Nícolas se dispuso a atacar, vio una pequeña luz brillante y se acercó corriendo. Collins escupía babosas por la boca. Mi primo sólo sonrió y siguió a Kailen por las escaleras.
Era una vocecilla muy singular, se parecía mucho a la de mi serpiente, pero sabía que en Hogwarts no había. Me decía algo, pero no entendía bien. Quise seguir la voz y me levanté. Caminé hacia las escaleras, porque pensaba que venía de allí. Bajé un par de escalones y me topé con Kailen.
Creo que estaba algo pálida tras lo que acababa de hacer, pero estaba emocionada y feliz, aunque asustada de la revancha que algún día podría cobrar. Me topé en las escaleras con Clarissa y tras ella iba Henry que le intrigó el porqué se levantó tan de pronto.
El entrenamiento terminó y al encontrar a Collins vomitando babosas unos compañeros lo llevaron a la enfermería.
Encontrarme a Kailen me sacó de mi ensimismo. Henry me había seguido. Y la vocecilla se había ido. Pero otro sonido me distrajo, miré a abajo y vi a Nick, quien se alejó sin que nadie lo viera, excepto yo.
Les conté lo que había hecho, les causó risa, yo también reí. Estuvimos platicando hasta la hora de la cena, para la cual nos fuimos cada quien a nuestras mesas y después Henry y yo fuimos a nuestra sala común a hacer tarea. Estuve feliz al escuchar rumorear a algunos Slytherin que Collins seguía en la enfermería.
El resto del día fue de mucha diversión, Collins se tenía muy merecido el hechizo que Kailen le había lanzado. Cuando regresé a mi sala común, para ordenar mis cosas para el día siguiente, el recuerdo de la vocecilla vino a mi cabeza. ¿Qué había sido eso? Lo había pensado bastante, y sabía que una serpiente era imposible. Pero, ¿entonces qué era? Dormí al poco rato, estaba muy cansada.
Pasaron un par de días, las clases siguieron su rumbo normal, empecé a odiar unas y a adorar otras, no vi nunca a Collins y desde que había subido a la escoba por primera vez me había decidido a que quería intentar entrar al equipo de Quidditch cuando ya pudiera tener mi propia escoba. Tampoco vi mucho a Nícolas, si acabo lo veía en el Gran Comedor, fueron unos días más tranquilos.
Como iban pasando los días, los deberes aumentaban. Cada día iba a biblioteca a terminar lo que podía de mis tareas, pero parecían interminables. Aunque siempre hacía un pequeño espacio para los amigos, obviamente. No volví a escuchar a la vocecilla y con el tiempo, la fui olvidando, pues lo que ocupaba mi atención -además de las clases y tareas- era el próximo partido de Quidditch.
Un día de la nada llegó Henry con un gran gorro de Hufflepuff y me puso una bufanda que tenía un pequeño tejón de felpa que se movía, yo encantada por el pequeño animalito pero ni idea de porqué él y otros estaban vestidos de tal manera, y no solo los de Hufflepuff sino los de Slytherin también. Me explicó que ese día sería el primer partido de Quidditch.
Era uno de los días más fríos desde que estaba yo en el colegio. Me pusé mi bufanda de Slytherin y salí temprano de mi habitación. Nícolas seguía en la sala común. Bajé corriendo y lo abracé.
- Te deseo mucha suerte, primo -le dije mientras caminábamos hacia el Gran Comedor-. Hoy será un gran día.
- Pero jugamos contra Hufflepuff, ¿eso no importa? -me preguntó Nick, levantando una ceja. Tomamos asiento.
- El Quidditch es el Quidditch -respondí y comencé a desayunar.
Vi a Clary y Nick en su mesa pero me dio cosa acercarme cuando había tanto Slytherin emocionado además de que Henry no me dejaba, decía que eran el enemigo, cuando le pregunté por nuestros amigos respondió algo de que el Quidditch era Quidditch, esa frase me dio risa.
Cuando la gente se comenzó a dispersar, alcancé a Clary y Nick.-Hola
- ¡Hola! -le dije emocionada, Nick no dijo nada- ¿Lista para ver el partido?
