Como otro Viernes, aquí voy dejando el siguiente capitulo de esta historia que en lo particular estoy disfrutando mucho.

Debo ser sincero al decirles que estoy teniendo un poco de dificultad en las primeras interacciones de Kendall y Logan, así que estoy demorando un poco con los siguientes capítulos, pero descuiden siempre los tendré a tiempo, solo deseo que estén lo bastante bien para mi y para ustedes especialmente. Realmente no sé cuantos capítulos tendrá la historia, soy bastante inexacto en eso, así que por ahora les puedo decir que si les agrada, entonces no acabará pronto.

También planeo poner al final las canciones que me han inspirado en escribir toda la historia, pero eso ya será en los últimos capítulos ¿ok?

Bueno, sin más comentarios o noticias, les dejo el capítulo siguiente para que lo disfruten y me den sus opiniones en sus reviews! Agradeciéndoles siempre sus comentarios, a la gente que lo hace, me entusiasmo mucho al leerlos, espero este siendo de su agrado, y si desean opinar siéntanse en la libertad de hacerlo ¿esta claro?

Muchas gracias, y aquí esta el capitulo.


Capitulo #4

-¿No dijo nada más? ¿Simplemente te dejó y ya?- Las cuestiones del chico latino lograban ser entendibles a pesar del bocado que estaba en su boca.

-Sí, nada más, solo eso- Comentó el otro pelinegro llevando un pequeño sorbo de su jugo.

-Al menos te dio las gracias ¿cierto?-

-Estoy bastante seguro que lo dijo-

-Bueno, es lo más parecido a un agradecimiento que tendrás de él- lanzó una sonrisa mientras limpiaba su boca con una servilleta -No te sientas mal, ve el lado positivo: Ahora tendrás más tiempo para ayudarme- un entusiasmo entintando de sarcasmo hizo reír a Logan.

-Solo espero que no tenga problemas en el equipo- llevó su mirada a la mesa donde los demás chicos con el jersey puesto estaban sentados, todos platicando y riendo, todos excepto Kendall quien esta vez se encontraba ausente.

-Descuida, harán hasta lo imposible para que no lo saquen, si es necesario hasta una huelga convocarían- Carlos rodó sus ojos en señal de fastidio.

Ambos chicos observaron nuevamente la mesa del equipo y después prosiguieron con su almuerzo. Logan por su parte, no dejaba de sentirse un tanto culpable, sabía que no tenía por qué sentirse así, después de todo fue Kendall quien no acepto la ayuda, pero darse por vencido así de fácil era lo que le causaba esa extraña sensación de derrota al pelinegro, es decir, imponerse un "no" mucho antes de saberlo no es una actitud que un deportista debe tener, y por mucho que sus actitudes o influencias ayuden, con los números que Logan vio no servirían de mucho. La sensación de culpabilidad estaba, ya que pudo haber hecho más, tal vez un poco más de insistencia y planteándole nuevamente la situación pudieron haber hecho algo, y tal vez aminorar la carga que el "hubiera" tiene ahora en el chico, pues por una parte era su responsabilidad hacer que Kendall cooperara, pero…aquella actitud simplemente no le dejo salida alguna, apenas y pudo hablar o pensar, y es aquí donde nuevamente su inseguridad se hace presente y el coraje hacia sí mismo se siente.

-Entonces…- un fuerte golpe de manos en la mesa hizo brincar a ambos chicos -¿Listos para el juego de hoy en la noche?- Logan lanzó una mirada sorpresiva a James quien apareció de la nada.

-James, puedes al menos procurar no hacerlo mientras comemos! Puedes matarnos- Carlos al parecer leyó la mente de Logan quien lo apoyó moviendo rápidamente la cabeza.

-Lo siento viejo, pero realmente estoy entusiasmado por el juego, ¿vendrán cierto?- Ocupó rápidamente un lugar justo en medio de los dos chicos.

-¿Tenemos opción?- Carlos miró a Logan quien le regresó una divertida sonrisa.

-Será divertido, y Logan por fin verá su primer partido como habitante de Minnesota, además después de que ganemos habrá una fiesta en casa de uno de los chicos del equipo y están invitados-

-¿Después de que ganen? ¿Tan seguro estas de eso?- el latino volteo a ver a James con mirada incrédula.

-Por supuesto, tenemos a Kendall, y me tienen a mí- James con el tono presuntuoso que todos esperaban contestó ante aquella acusación.

-Y por cierto… ¿Dónde está él?- por fin Logan se decidió a hablar –es decir, no debería…no sé, ¿estar apoyando?- El pelinegro quiso disimular su ligera ansiedad por saber de él después de aquella culpabilidad que aún se engendraba dentro.

-No lo sé, realmente no dice mucho de a dónde va o lo que hace en su tiempo libre- el chico musculoso contestó mientras tomaba sin arrepentimiento alguno el pudin de su amigo latino –tal vez este con alguna chica o practicando en el campo-

No tuvo otra cosa que decir o preguntar, al menos no algo que sirviera para disimular, todo lo que se le ocurría eran preguntas demasiado directas y que sonarían extremadamente raro con tan solo un día de haber platicado con él, bueno…si a lo que aconteció ayer se le pudiera llamar conversación, así que simplemente se limitó a quedarse callado.

-Bueno chicos debo irme, después del descanso tengo que ir a practicar- James comenzó a hablar mientras daba las ultimas cucharadas al chocolate que sobraba.

-Pero recuerda que tenemos ciencia, debes entregar el tema que elegirás con tu compañero- Carlos rápidamente mencionó deteniendo al mayor.

-Hable con Camille, ella lo entregara por ambos…le dije que hoy era el partido- el chico contestó deteniéndose a medio camino –No hay problema, prometo ir la semana que viene- encogió sus fuertes hombros y corrió hasta la mesa de los jugadores.

-Pobre Camille a veces desearía decirle que solo la utiliza para eso- Carlos negó tristemente su cabeza –Tiene este gusto por él desde 3º año y James sabe sacarle provecho. Todo un chico deseable- El latino se puso de pie llevando su mochila a sus hombros, y Logan al ver esto hizo lo mismo.

-Por cierto, se me ocurrió algo para ayudarte en Algebra- Logan comentaba tirando su basura al bote antes de salir de la cafetería –Podemos estudiar cuando nos veamos para hacer el proyecto de ciencias. Avanzamos en el proyecto y dedicamos tiempo para estudiar ¿Qué te parece?-

-Suena a mucho…mucho trabajo- replicó Carlos haciendo una mueca de dolor.

-Hey! Las buenas notas no aparecen por arte de magia, debes esforzarte –palmeo ligeramente la espalda del menor.

-Para ti es fácil decirlo-

-Tranquilo, te ayudare para que sea sencillo-

Ambos chicos tomaron camino hacia su clase de ciencias, mientras también discutían acerca de los varios temas que ambos revisaron. Las ideas de Carlos eran bastante buenas, si estuvieran cerca de algún ecosistemas que tuviera a los animales que deseaba investigar o los lugares que quería observar, pero lamentablemente todo aquello era posible cerca de costas o en algún lugar de clima cálido, y donde residen no es exactamente el mejor lugar para eso, así que al final tuvieron que elegir la idea de Logan sobre el calentamiento global y como este afectaría al estado de Minnesota principalmente. Carlos no quiso entrar en más detalles pues sabría que tendría todo el semestre para averiguar que tratará, por ahora solo le preocupaba entregar algo al profesor y así fue. El profesor aceptó gustosamente el tema elegido y les dio unos cuantos consejos que les servirían para hacerlo un poco mejor, y después de eso la clase simplemente fue de lo más normal posible, sin mencionar claro las intermitentes oleadas de culpabilidad que aun azotaban a Logan, pero suponía que si algo hubiera sucedido tal vez ya se habrían encargado de llamarlo de dirección o el mismo profesor hubiera pedido su presencia, y hasta ahora nada de eso ha pasado.

El profesor finalizó la clase 15 minutos antes de lo planeado deseándoles un buen fin de semana a todos. Logan y Carlos se dirigieron a sus respectivos casilleros para dejar sus cosas, mientras comenzaban a hablar de los planes de la noche, cosa que gran parte del día toda la escuela estuvo comentando.

-Paso por ti 6:15 ¿te parece?- Carlos preguntó cerrando su casillero y acercándose a Logan quien dejaba sus últimos libros.

-Pensé que tu padre sería quien nos llevaría- dijo el pelinegro un poco preocupado

-Descuida, tengo mi permiso y soy hijo del jefe de policía, ¿en serio crees que haré algo mal, como embriagarme o llegar demasiado tarde?- dejó salir una ligera risa mientras seguía esperando a Logan.

-Espera, estás hablando como si también planeáramos ir a la fiesta- Logan comentó sorpresivamente mientras cerraba su casillero y emprendía su caminar hacia la salida.

-¿No quieres ir?- Carlos volteo a ver a su amigo quien le respondió con una expresión un tanto difícil de tomar como un "sí" –Vamos, podrá ser divertida. Tu primera fiesta y no sé…podrías conocer más gente, hacer más amigos-

-¿Más amigos, para qué? Créeme que contigo tengo suficiente- le sonrió de inmediato a Carlos quien expresó cierta incredulidad ante aquel comentario para después dar un pequeño y rápido apretón a los hombros de Logan –En serio, no necesito eso-

-Oh vamos, piénsalo, podemos ir un rato y…si no te agrada simplemente nos vamos ¿Qué dices?- Logan frunció un poco el ceño ante la insistencia de su amigo –No me respondas ahora, piénsalo y me dices acabando el partido ¿ok?-

Logan asintió mientras ambos salían de la escuela para encontrarse con aquel paisaje griseaseo y frio al cual Logan ya estaba acostumbrándose a ver y sentir. Ambos chicos comenzaron a tomar el camino a sus respectivas casas que para su suerte quedaban en la misma dirección. Durante el camino Carlos le dio ciertos consejos para el partido, como el lugar que ocuparán, el cual estará de lado de su equipo obviamente, pero lo más alejado posible del terreno de juego, es peligroso siendo un juego tan violento y con tanta libertad para los golpes así que Carlos prefería guardar distancia y disfrutarlo cómodamente. También mencionó en traer ropa abrigadora lo cual Logan ya había pensado con anterioridad, y algunas otras recomendaciones acerca de lo que sucedería si alguna pelea llegará a suscitarse, algo que obviamente no deseaba que sucedería, pues si así las ganas por ir al juego no le entusiasmaba tanto mucho menos sabiendo que podrían ver peleas y golpes bastante fuertes.

Al llegar a su casa la relación con su madre no se había visto afectada demasiado después de aquella ligera pelea. Logan creyó que no sería bueno volver a mencionarlo, al menos no por unos días hasta que el humor de ambos estuviera mejor equilibrado, así que por ahora trataría de llevar una convivencia más amena con ella y también con su padre.

-Logan cariño, ve cambiarte pronto, tu padre vendrá a comer- su madre le ordenó en cuanto Logan cruzaba la sala. El chico le devolvió una mirada tranquila y afirmó levemente con su cabeza, dirigiéndose a su cuarto.

Escogió la ropa que iba a usar también en la noche para no perder más tiempo en volver a cambiarse después de comer. Aprovechó el tiempo que aún le sobraba para darse un buen baño, después de todo necesitaba aparentar un humor relajado en cuanto su padre llegara ya que no deseaba tener problema alguno con el permiso que ya le habían brindado antes, pues como suele suceder el cambio de opinión es una habilidad innata en su padre. La puerta principal se escuchó cerrar, y Logan ya estaba arreglando lo último en su peinado cuando su madre no tardo en gritarle para que bajara. El chico no quiso tardar más y tomó camino para las escaleras, observando que su madre, como la última vez, ya tenía todo listo en la mesa solo que ahora había un lugar más.

Ambos padres ya ocupaban sus respectivos asientos esperando solamente a que Logan hiciera lo mismo.

-Disculpen la tardanza, me…me terminaba de alistar- Logan comentó tomando el plato que su madre ya había servido para él.

-¿Alistar? ¿Saldrás hoy?- su padre cuestionó tomando a Logan por sorpresa.

-Amm sí, te lo dije ¿recuerdas?- Logan contestó con un ligero temor en su voz mientras tomaba ambos cubiertos para partir la carne que su madre había cocinado.

Un pequeño silencio se formó cuando su padre tomó el vaso de jugo y bebió un poco. Miradas nerviosas fueron intercambiadas por parte de su madre y Logan.

-Oh es verdad ya recuerdo! Irás a ese partido de hockey- limpió sutilmente su boca con su servilleta mientras comenzaba a partir su carne -¿Desde cuándo te interesas por los deportes?-

Logan encogió sus hombros mientras terminaba de masticar el pedazo en su boca un poco más tranquilo.

-Un amigo me invitó y dije que sí, solo eso- tomo un poco de jugo –Ese chico se ha portado muy bien conmigo desde que llegue así que quise acompañarlo-

-Y ese chico es…- su padre interrogó con cierto sentido precavido en su mirada, lo cual a Logan no se le dificulto entender la indirecta, contestándole con una mirada enjuiciadora.

-Es el hijo del jefe de la policía local, Carlos Penas es su nombre-

-Vaya, me da gusto que comiences a hacer amistades, en especial con chicos que te convengan- el padre le dedicó una sonrisa que Logan tomó sin importancia alguna –Y ahora que lo mencionas, creo que lo he escuchado…- su padre entrecerró sus ojos haciendo memoria –Oh sí, el oficial se llama Gerardo Pena, dicen que es muy bueno haciendo su trabajo-

-¿En serio? Que bien, me siento bastante aliviada escuchando eso- su madre río gustosamente observando a ambos hombres.

-Creo que definitivamente llegamos en el momento justo- su padre agregó este comentario que en Logan despertó curiosidad.

-¿A qué te refieres con eso?- Logan cuestionó.

-Bueno, no se mucho…pero al parecer unos meses antes no le fue del todo bien a la familia Pena- la curiosidad de Logan ahora aumentó más, dando pauta a que su padre no se detuviera –No lo sé, creo que algo con su esposa que hizo que descuidara su trabajo. Muchos asaltos y crímenes sucedieron-

-Qué horror! Menos mal que entonces llegamos en el momento indicado- su madre suspiró ante esto.

Logan simplemente se quedó callado apoyando ambos comentarios con su mirada para después llevar lentamente su corte de carne a su boca, comenzando a hacerse cuestiones mentales acerca de lo que acababa de escuchar. Definitivamente dejaría esto de lado, aun la relación con Carlos no es tan fuerte como para comenzar a hablar acerca de temas tan íntimos, sobre todo al recordar la expresión que puso cuando Logan preguntó acerca de su madre y esa incomodidad que sintió, creo que por ahora dejaría esa curiosidad en lo profundo de su mente.

-Por cierto, después del juego habrá una fiesta en casa de uno de los jugadores, prometo no llegar tarde- Logan limpio su boca, retiro su silla y de un movimiento ágil se puso de pie –Gracias por la comida, y me iré a listar. Carlos no tarda en pasar-

Sus padres asintieron con una sonrisa sutil en sus respectivos rostros mirando a su hijo subir las escaleras. Logan terminó por ponerse unos tenis cómodos, tomar guantes para sus manos y una pequeña bufanda color rojo que resaltaba con su chaqueta color negro, sabía que las noches en Minnesota eran completamente distintas a las calurosas y ligeramente frías de Texas, así que las precauciones eran mayores, sobre todo porque a Logan le disgustaba enfermarse y tratar con medicamentos, otra razón más por lo cual medicina no es su gran pasión como sus padres lo piensan.

El tiempo pasó un poco más rápido de lo que él esperaba, hasta que el timbre de la puerta sonó dando aviso a que Carlos había llegado. Logan tomo su bufanda y bajó rápidamente antes de que alguien más abriera, pues deseaba evitar los cuestionamientos incomodos y demasiado directos que su padre suele utilizar con la gente que Logan llega a conocer. Por suerte logró hacerlo, y recibió a Carlos con una sonrisa bastante amplia.

-¿Listo?- Carlos preguntó con una ligera emoción

-Listo, solo espera un minuto- corrió a la sala donde ambos padres estaban viendo un poco de televisión. Logan se detuvo en el filo de la división –Regreso más tarde-

-Hey Logan, solo recuerda en…tener cuidado con las personas que conoces ¿está bien? No venimos hasta aquí para que desaprovecharas la oportunidad en una noche-

A Logan se le ocurrieron tantas cosas para poder contestarle a su padre pero decirlas significaba dejar a Carlos esperando más tiempo y al final tener que decirle que fuera solo, así que simplemente apretó fuertemente sus labios y con una mirada bastante enjuiciadora asintió, ayudado también por la expresión de preocupación que su madre ya tenía sobre él. Su padre asintió gustoso y sin decir más regresó su mirada al televisor.

-Cuídate cariño- su madre le dijo antes de que Logan abandonara la sala.

El chico con paso apresurado quería salir lo más pronto posible de la casa antes de que nuevamente las intenciones de contestarle algo a su padre regresaran con más fuerza aun, así que simplemente dio una mirada a Carlos y cerró la puerta detrás de él. Ambos adolescentes subieron al auto y se dispusieron a tomar su camino.

-¿Emocionado de ver tu primer juego?- Carlos no podía ocultar la suya al parecer más hiperactivo de lo normal.

-Supongo- encogió los hombros que aún tenían un poco de tensión a causa de su padre –pero al parecer tu sí-

-Me gusta el hockey no puedo negarlo-

-Entonces ¿Por qué no entras al equipo?- Logan preguntó observando como la oscuridad caía ya.

-¿Qué, y volverme como ellos? No gracias, prefiero que el gusto por el hockey siga siendo honesto, y no simplemente por conseguir atención o chicas- la rapidez y la seguridad con la que Carlos contestó sorprendió bastante a Logan, pero de una manera buena.

-¿Incluyes a James?- desafío ligeramente a Carlos, tal vez así sabría un poco más de la relación tan peculiar que ambos tienen. Carlos soltó un suspiro lo cual hizo pensar que Logan lo tomo sin defensa alguna.

-James ama tener la atención en él y no lo culpo ¿sabes?, simplemente…digamos que en su casa no obtiene mucho de eso, es decir, ser hijo único de padres con mucho dinero y dueños de una de las empresa de cosméticos más importantes en el país no resulta tan bien como suena, pero…no lo sé, sentí que no tenía la necesidad de participar en algo así, es decir, los dos estábamos bien…solo nosotros dos, pero creo que…al final los gritos, vitoreo y fiestas le gustaron más- el latino sin quitar la vista del camino dibujó una sonrisa pesada y muy poco visible.

En las palabras del chico no había solo coraje por el hecho de que James se había unido al equipo de futbol y dejado sus responsabilidades de lado, sino también existía ese tinte de impotencia al saber que no pudo hacer nada más para él, es decir, saber que gritos, golpes y chicas pudieron más que el simple hecho de tener una amistad con él, a Carlos le hacía sentir un sabor amargo en su garganta, estaba feliz porque por fin James tenía la atención que muchas veces él lograba notar que le hacía falta, pero la tristeza era mayor al saber que para eso tuvo que alejarse de él. Carlos simplemente le dolía darse cuenta que la atención que siempre le tuvo no fue lo suficiente, pero le dolía más y le llenaba de más coraje darse cuenta que a pesar de todo, sigue estando para James.

-¿Le has dicho?... ¿el cómo te sientes?- Logan no iba a mentirle, sabía el sentir de su amigo a pesar de no haberlo expresa explícitamente. Logan no podía evitar darse cuenta.

-¿De qué hablas? No hay nada que hablar, yo estoy…- la mirada chocó contra la de Logan, y hasta él mismo supo que no podía disimularlo -¿Cuál es el punto? No habría diferencia alguna, es mejor así ¿sabes? Él recibe la atención que quiere, y yo…estoy para él cuando lo requiera-

-Aunque desees ser él que tenga la atención que él quiera- Logan le regresó la mirada.

-Solo…está bien ¿ok?...Somos amigos…no…no pienses que yo...bueno, tu sabes-

-Descuida- relajó su tono de voz dedicándole una mirada –Conmigo no tienes porqué actuar así. Soy gay- Logan sonrió tímidamente pero de cierta manera brindándole seguridad al menor, quien de inmediato se notó más relajado lanzando un pequeño suspiro.

Carlos no contestó ante esto, simplemente su expresión de sorpresa fue cambiada por una pequeña pero cálida sonrisa.

-Entonces tú y James- Logan se sintió en la libertad de entrar más en ese tema.

-Somos amigos, solo eso. Él precisa de otro tipo de atención que yo, al parecer, no puedo brindarle, y lo respeto. Después de todo verlo feliz es lo mejor que puedo hacer-

-Pero…-

-Solo déjalo así. No metamos a James más en esto, suficiente tendremos con esta noche- El latino lo miró suplicando en sus ojos que cambiaran de tema, pues seguramente abriría una puerta que sería difícil de cerrar en tan solo unos minutos antes de llegar al partido.

-Ok, ok…no presiones-

Un pequeño silencio se formó después de eso, poniendo a pensar a ambos chicos en algo más que decir.

-Mi padre no está de acuerdo con esto- Logan rompió por fin ese silencio –Ya sabes, su perfecta carrera médica no quiere que se vea manchada por la vergüenza de tener un hijo homosexual-

-¿Por eso se mudaron?-

-Hay un poco de eso, mucha gente comenzaba a cuestionarlo después de que salí con un chico un par de veces, pero la realidad es que…quiere que estudie medicina y al parecer aquí era la mejor opción para ello-

-No suenas contento con esa idea-

-No lo estoy, no me gusta la medicina, prefiero algo más…artístico. El piano es mi pasión, pero para él es solo una pérdida de tiempo donde no me podré ganar la vida con ello-

-Típico- el chico dejó salir en un suspiro.

-Lo que lo hace más triste-

Logan deseaba cambiar de tema, ahora que pudo abrirse un poco más a él, quería saber acerca de la familia de Carlos, pero sus intenciones fueron interrumpidas cuando Carlos dio aviso de que estaban cerca, lo cual no era una buena idea empezar una historia que probablemente no convendría dejar a la mitad.

-Bien, llegamos. ¿Listo? Veamos algo de hockey!-

Logan dio un largo suspiro al tiempo que el latino estaciono el auto frente al pequeño estadio donde más gente y adolescentes comenzaban a llegar. El frio se intensifico un poco y en Logan corría un pequeño indicio de nervios y adrenalina, pero algo le decía que no era exactamente por apoyar a su equipo.