—Amaba ese vestido—Dijo ella tomando un trago a su copa de vino.

—Y yo amaba ese auto—Replico Itachi—Pero valió la pena, porque conocí a la mujer de mi vida—Se acerco a ella y poso sus labios sobre los de ella.

La besaba lenta y suavemente, saboreaba cada rincón de su boca con su lengua, el beso poco a poco se intensifico, sin dejar de besarla tomo su copa y la de ella y las puso en la mesita de noche. Acariciaba su mejilla y ella acariciaba los cabellos de su nuca, el bajaba con sus besos por su cuello, era tan suave y tenía ese exquisito aroma a fresas. Se decidieron de su ropa y besaba cada centímetro de ella.

—Te necesito—Dijo ella con dificultad, los labios de su esposo la dejaban sin habla. Después de caricias y besos, el entro en ella llenándola como ella tanto esperaba, esa noche la había deseado desde hace ya muchas semanas, lo extrañaba, lo necesitaba y ahora estaban ahí, como uno mismo.

—Te amo linda—Susurraba el en cada embestida que daba hacia ella.

Ella era su vida entera, lo supo desde el primer momento que la miro a los ojos. Ella apretaba con sus piernas alrededor de sus caderas, quería más, quería tenerlo así siempre, hasta que ambos llegaron. Él se derribó sobre ella, sin lastimarla, besaba y acariciaba su cuello con sus labios. Después de recobrar se acostó boca arriba y la atrajo hacia él, ella recargo su cabeza en su pecho desnudo y el acariciaba con las yemas de sus dedos su suave y sedoso brazo, y después de unos minutos, ambos cayeron en un profundo sueño. Al día siguiente, ambos despertaron y Sakura felicito a Itachi y le regalo un hermoso reloj de mano, pero se fue a la oficina, pues, aunque fuera su cumpleaños para el su trabajo era primordial.

—Señora, es el señor, la llama por teléfono—Le dijo Hikari a Sakura, quien se encontraba preparando la habitación que ocuparía Sasuke.

—Hola amor, ¿Todo bien?

—Si linda, solo para avisarte que Sasuke ya va para la casa, yo los veo en la noche, tengo una reunión y no podré ir a comer.

—Está bien, te amo.

—Yo también, linda, hasta más tarde. Sasuke entro a la casa arrastrando una maleta. Y Sakura bajo a recibirlo.

—Hola Sasuke, me alegro que ya estés aquí—Le dedico una agradable sonrisa.

—Hola cuñada, ¿Como estas? —La abrazo efusivamente. Ella sonrió divertida pues a pesar de prácticamente no conocer a Sasuke, sabía que él era una persona muy divertida e impulsiva.

—Bien gracias y ¿Tu? ¿Qué tal el viaje?

—Agh ni me digas, odio viajar tantas horas, pero en fin todo por el abuelo— Hikari llego de la cocina con una conga.

—Bienvenido niño Sasuke—Lo saludo cariñosamente, pues Hikari había trabajado para los padres de los hermanos, y los conocía desde que estaban en el vientre de su madre.

—Hikari, mírate nada más, esta preciosa—La abrazo y la cargo para dar un giro con ella, le dio un beso tronado en la mejilla.

—Niño casi hace que derrame su bebida— Rió divertida.

—No pasa nada Hikari… No me digas que es una de tus fabulosas congas.

—Oh si lo es—Le acerco el vaso y el de inmediato le dio un trago.

—Mmmm, Hikari cada vez te quedan más deliciosas. La malvada no quiere darme la formula ¿Te das cuenta? —Le dijo con un leve puchero a su cuñada.

—Lo sé, se la he pedido infinidad de veces, pero no accede.

—¿También te gustan?

—Mucho, son deliciosas.

—Haaa, deliciosa... ¿Podrías prepararme otra?—Le dijo Sasuke a Hikari, dándole el vaso ya vació.

—Claro, con gusto.

—Mientras vamos arriba y te muestro tu habitación—Le ofreció Sakura.

—Claro vamos. Subieron y Sakura le mostró donde él iba a dormir.

—Muero de hambre, ¿A qué hora comen aquí? —Pregunto Sasuke, con su mano en su estómago.

—Ya en unos 20 minutos estará listo.

—Ok, bueno mientras me doy un baño.

—Ok, si necesitas algo, por favor no dudes en pedírmelo.

—¿Tienes amigas?

—¿Cómo? —Pregunto sorprendida.

—Que si tienes amigas.

—No, bueno en realidad mi mejor amiga Ino vive en Los Ángeles, casi no la veo, más que por vídeo llamadas... ¿Por qué?

—Me preguntaste si necesitaba algo, y bueno quería ver si me presentabas a alguna amiga tuya, ya sabes para no aburrirme—Le dijo guiñándole el ojo.

—Ah emm, ok.

—Ni modo, a ver a quien me ligo esta noche, ojalá alguno de los viejos que vayan al homenaje lleven a sus hijas—Dijo con sonrisa coqueta.

—Suerte con eso— Rió levemente ella.

—Lo olvidaba, ¿Tienen planes para celebrar el cumpleaños de mi hermano?

—No, el prefirió festejar trabajando y luego en el homenaje.

—Pff… aburrido—Dijo poniendo los ojos en blanco—En fin, gracias cuñada.

—De que. — Sonrió y salió de ahí.

Después de tomar un baño Sasuke bajo y ahí estaba en el comedor Sakura sentada y vio solo un lugar más. Hikari empezó a servir.

—Cuñada, eres mala, ¿Acaso piensas mandarme a comer a la cocina? —Dijo confundido.

—No claro que no... ¿Por qué lo dices? —Dijo con sorpresa.

—Solo hay 2 lugares, el tuyo y el de mi hermano supongo, por cierto ¿Dónde está el?

—Oh, no bueno el no vendrá a comer.

—Nunca lo hace—Dijo por lo bajo Hikari inconscientemente.

—Haber… ¿Cómo que nunca lo hace? —Sasuke en verdad se sorprendió por el comentario de Hikari. Sakura miro a Hikari con los ojos abiertos como platos, en su mirada le decía que no dijera nada.

—No, lo que Hikari quiso decir es que, bueno emm. El muchas veces está ocupado y luego no puede venir, eso es… todo. ¿Cierto Hikari? —La miro fijamente para que le siguiera la corriente.

—Si justo a eso me refería— Sonrió hipócritamente.

Hikari salió del comedor, Sasuke y Sakura hablaron de cosas insignificantes, pero el tenía aun en la cabeza el comentario de Hikari, ¿A qué se refería en realidad? Entonces decidió intentar sacarle cosas al respecto a su cuñada.

—Y cuéntame… ¿Que hacen tú y mi hermano los fines de semana?

—Amm he bueno, pues nada interesante en realidad—esquivo su mirada, y Sasuke no entendía el porqué de su comportamiento.

—¿Y tú a que te dedicas? Me refiero a ¿Qué haces cuando mi hermano está en la empresa? —Pues le ayudo a Hikari, hacemos las compras, trato de mantener limpia la casa—Suspiro tristemente.

—¿Eso haces? Digo, está bien que estés involucrada en las cosas de tu hogar pero... ¿No haces algo fuera de lo cotidiano?

—No, ser ama de casa es mi prioridad— Mintió con una falsa sonrisa, pero Sasuke vio la mirada triste detrás de aquella dulce y hermosa sonrisa—Debo ir a preparar el traje de Itachi y yo debo empezar a alistarme no quiero que se me haga tarde, te veo más tarde—Se levanto rápidamente de la mesa dejándolo muy confundido.

Al llegar a su habitación Sakura no pudo evitar llorar, le dolía mucho el no tener nada lindo e interesante que platicar. Hasta ese día se dio cuenta de aquello, ya que ella prácticamente no hablaba con nadie, Hikari era su única confidente y las veces que platicaba con su amiga Ino, hacía que la plática girara en torno a ella, no sabía cómo decirle que ella tiene una vida demasiado aburrida y predecible. Itachi llego casi corriendo de la empresa, apenas saludo a su hermano quien lo felicito y le regalo una hermosa esclava de oro con su nombre grabado, después de esto, subió a tomar un baño a alistarse, se le hizo tarde por quedarse revisando unos papeles. Sasuke ya estaba listo lucía un hermoso traje color negro, una camisa blanca y un corbatín, solo esperaba que su hermano y su esposa estuvieran listos, bajo a la cocina por algo de comer, al llegar se encontró a Hikari que lavaba los trastes.

—¿Que hay? —Le dijo a Hikari mientras abría el refrigerador, de ahí saco una manzana y le dio un mordisco.

—Se ve muy guapo joven.

—Como... ¿Ya no soy tu niño? —Se acerco a ella y le hizo un puchero.

—Claro que sí.. mi niño— Sonrió divertida.

—Hikari… ¿Ahora si me vas a decir a que te referías con el comentario de esta tarde?

—No sé de qué habla—Dijo haciéndose la desentendida.

—Claro que lo sabes y me lo vas a decir ya.

Hikari suspiro y seco sus manos y miro a Sasuke.

—Está bien, lo que pasa es que su hermano es… no sé cómo decirlo.

—Habla abiertamente, tranquila— Seguía comiendo su manzana.

—El señor Itachi se ha distanciado mucho de la señora Sakura.

—A que te refieres exactamente… ¿Ya no se aman?

—Claro que sí, la señora adora a su hermano y él a ella, pero, pero el parece más enamorado de los negocios y la empresa. Hay días que no se ven en todo el día, él llega a altas horas de la noche, solo llega a dormir y sale temprano, incluso a veces ni la acompaña a tomar el desayuno, y bueno por eso dije lo que dije hace rato, casi nunca viene a comer.

—No puedo creer lo que me dices, él no era así, bueno que yo sepa, él me contaba que salían, que viajaban.

—Eso era antes, pero de un tiempo para acá, él cambio mucho.

—Y aclárame una cosa… Hace rato le pregunte qué a que se dedicaba, y me dijo que a ayudarte en la casa, me dijo que su hogar era su prioridad, pero su mirada, me dijo otra cosa

—No sé si sepa que ella estudio para ser diseñadora de imagen.

—Si lo sé, conoció a Itachi en la universidad.

—Bueno pues ella tiene el sueño de poner un salón, quiere cambiar la imagen de la gente, quiere darles consejos de belleza, incluso quiere poner un pequeño spa para que se relajen, en fin, todo eso.

—¿Y porque aún no lo hace? —Pregunto frunciendo el ceño.

—El señor no se lo permite.

—¿Qué? —Dijo incrédulo—¿Cómo que no se lo permite?¿Porque?

—Su hermano dice que ella no tiene la necesidad de trabajar, ya que él le da todo lo que ella necesita, y perdón por decírselo, pero es un machista que cree que su mujer no debe trabajar ya que debe dedicarse única y exclusivamente al hogar.

—No puedo creer que mi hermano piense de esa manera—Dijo con sorpresa y con decepción.

—Pues así piensa, en fin, son muchas cosas… El matrimonio de los señores ya no es igual, y la verdad siento mucha pena por la señora Sakura, es una excelente persona, muy dulce, pero, aunque no me guste admitirlo, el señor Itachi la está apagando. Cada día está más triste—Agacho la mirada.

—Es que se me hace increíble lo que me dices, no puedo creer que mi hermano no la deje seguir sus sueños, y lo peor que no pase tiempo con ella.

—Pues sí, pero que se puede hacer. Lo mejor es no meterse en asuntos de 2.

—Pues si—Sasuke se quedó pensativo, no conocía esa cara de su hermano, a pesar de no conocer a Sakura, él sabía que su mirada llena de tristeza tenía una fuerte razón, pero ¿Qué podría hacer él? Tal y como dijo Hikari, lo mejor es no meterse y dejar que ellos arreglen sus asuntos. Había mucha gente en la ceremonia, Sakura entro del brazo de su esposo, mostrando una sonrisa falsa la cual, ya no le costaba trabajo aparentar. Saludaban a todos a su paso, y les daban un abrazo a los hermanos Uchiha lamentando aun la muerte de Madara, incluso había quienes también lamentaban también la muerte de sus padres y otros quienes sabían de su cumpleaños y lo felicitaban.

Los 3 se sentaron en una mesa de las de hasta adelante junto con Takuma el presidente del consejo y su esposa, quienes, para la buena suerte de Sasuke, llevaron a su hermosa hija Karin, quien no perdió el tiempo y no soltó a Sasuke en toda la noche, eso sí, en ojos de Takuma, trataban de comportarse con respeto. Cada que se les daba la oportunidad se escondían para besarse y demostrarse el deseo que sentían el uno por el otro.

—Estamos aquí reunidos para recordar a nuestro gran amigo Madara, quien, con mucho trabajo, humildad y esfuerzo, llego muy lejos, logro hacer crecer su empresa, que hoy en día, es de las más importantes en el mundo del vino. Aunque no hace falta celebrar un homenaje ya que llevamos en nuestros corazones a nuestro hermano, a nuestro gran amigo, que aun después de 10 años sigue siendo un ejemplo de vida y una gran inspiración para los jóvenes que apenas conocen este hermoso mundo vinícola. Gracias a todos por estar aquí—Entre aplausos termino de hablar Takuma, quien con un leve movimiento con la cabeza invitó a Sasuke a subir a decir unas palabras.

—Gracias a todos por estar aquí. Significa mucho para mí y mi hermano este pequeño homenaje que le dedican a mi abuelo. Por dónde empezar, mi abuelo era una excelente persona, el me enseño muchas cosas, gracias a él, el amor y la pasión por el vino nació en mí, el me enseñó a cosechar las uvas, decía que para que un vino sea excelente, debes conocer la uva, olerla incluso acariciarla— Mostró una hermosa sonrisa torcida—Recuerdo la primera vez que pisamos las uvas con los pies, yo le decía que era mejor que eso lo hicieran las maquinas, pero él me dijo que para conocer y diferenciar un buen vino tenías que hacerlo como lo hacían antes. Y debo decir que no solo me enseño la mayor parte de lo que se sobre este mundo, me enseñó a luchar por lo que yo quería, me exigía a nunca rendirme, siempre me decía que era mejor lograrlos después d tropezones. Que, si no luchábamos nosotros mismos por lo que nuestro corazón más añoraba, no lo haría nadie—Instintivamente poso su mirada en Sakura, quien tras escuchar tenía los ojos cristalinos al borde de las lágrimas, sin dejar de mirarla continuo—Lucha por lo que más deseas, lucha ante todo y ante todos, solo así puedes llegar a encontrar la verdadera felicidad. Gracias por llevar a mi abuelo en sus corazones, y gracias por el apoyo de todos.

Sakura se levantó de la mesa y corrió al baño, Sasuke de inmediato la siguió, antes de que ella entrara él la detuvo y con delicadeza la volteo hacia él y la abrazo, para consolarla. En cuanto el la acogió en sus brazos, las lágrimas no aguantaron más y corrieron por sus mejillas. Lloraba como una pequeña de 5 años, las palabras que Sasuke brindo le llegaron a lo más hondo, se sentía una cobarde por no luchar por ese sueño que ella tenía, se daba lastima así misma, ahora comprendía que esa no era la vida que ella quería, no era la vida que ella había soñado

. —Tranquila, todo estará bien—Le dijo Sasuke mientras acariciaba su espalda de forma consoladora. Ella reacciono, no comprendía que hacía llorando en los brazos de su cuñado, ¿Cómo fue que él supo que esas palabras le iban a afectar tanto?

— Perdón, yo—Dijo secando sus mejillas con sus dedos, y el la interrumpió.

—Shh, no digas nada—La tomó de sus mejillas y la hizo mirarlo y entonces paso lo que le paso a su hermano, se dio cuenta de esos hermoso ojos color jade, vio esa hermosa mirada con más atención.

—Lucha Sakura, yo sé que tienes un sueño, sé que no eres completamente feliz, sé que te falta llevarlo a cabo. Lo veo en tu mirada. Tú puedes hacerlo.

—Tu no entiendes—Le susurro y bajo su mirada.

—Si lo entiendo, me di cuenta en la tarde cuando me dijiste que el hogar era tu prioridad, lo vi en tus ojos, vi esa tristeza en ellos.

—Es que yo…

—¿Qué pasa? —Ambos escucharon la voz de Itachi y giraron a mirarlo, Sakura no le sostuvo mucho la mirada, le dio la espalda y entro al baño. Itachi quiso detenerla, pero fue Sasuke quien lo detuvo con su mano en su pecho.

— Déjala.

—Pero ¿Qué tiene? ¿Se siente mal? —Pregunto preocupado.

—Si, pero no físicamente.

—No entiendo.

—Tal vez ese siempre ha sido el problema hermano—Salió y dejo a Itachi más confundido aun, Itachi no entendía a qué se refería Sasuke.

La velada llego a su fin, Sasuke se fue con Karin a pasar la noche a un lujoso hotel de la gran manzana. Itachi preocupado le preguntaba a Sakura si estaba bien, el insistía en que algo malo pasaba, ella solo le dijo que estaba bien, pero que el discurso de Sasuke le había llegado al corazón.