Disclaimer: Pokémon no me pertenece.
Pokémon en la actualidad
A más de 15 años de la salida del primer juego realizado por la multimillonaria empresa Pokémon Company, en todas partes del mundo el juego dejó de ser un mero instrumento de diversión pasando a ser todo un deporte en varios países, y por lo tanto; en algunas ocasiones una profesión. Las grandes sumas de dinero repartidos en cada torneo regional atraen cada vez más a mas jugadores de todos los lados del planeta. Últimamente de acuerdo al último análisis fiscal económico de la compañía, se estimó que en sus arcas posee más 3000 billones dólares. Llegando a ser toda una potencia mundial y el temer de hasta regiones enteras.
Capítulo 3
MMORPG
First Part
— ¡Pikachu yo te elijo!
No había tiempo para detenerme, estaba a minutos de lograr toda una hazaña, derrotar al Dragonite de Lance con un tipo eléctrico sería difícil pero no imposible. Esperé esto por mucho tiempo. "¡Pikachu, Trueno!" Las chispas salían de las mejillas rojas de mi amigo, la velocidad con la que corría hacia su oponente era aterradoramente increíble. "Yo gané".
—Por qué soy Ash Ketchum, todo un Maestro Pokém…
¿Eh? De pronto todo se volvía borroso.
—Al fin despertaste, me tenías preocupada, ¿te encuentras bien?
No todos los días tienes el agrado de ser despertado por una linda chica, mis ojos lentamente se abrían; oía las olas chocar contra la costa, el suave soplido del viento era refrescante, suspiré. Al parecer el sueño de estar en una misión secreta, navegar por el Santa Ana, suplantar a un tal Phantom y ver pokémon en carne y hueso era todo una fantasía producto de mi imaginación. Quisiera volver a soñar cuando derrotaba el Alto Mando de Kanto. Aunque…
No me percataba en la posición en la que me encontraba, la chica de coletas castañas y una bandana roja en su cabeza veía impasible mi rostro, estoy muy seguro que estoy debajo de ella. Digo, porque… Ah, mi cabeza reposa entre sus piernas.
Uh.
—Lo siento, lo siento. ¡No estaba aprovechando la oportunidad! —En unos segundos me levanté rápidamente, no quería que se formara malentendidos otra vez En ese momento pude mirar a la chica que me recogía en su regazo; era muy linda, su atuendo me hacía recuerdo a Saphire, aunque en vez del verde en el que se veía en el juego, ella llevaba el mismo conjunto pero en rojo. Lo primero que debía hacer era preguntar en donde estaba, no había por donde orientarme. Miré de izquierda a derecha mientras que ella me veía confundida—. Disculpa, ¿en dónde estamos?
De alguna manera estaba intrigado en donde había caído, supongo que me extravié o algo así.
—Pues la verdad no lo sé, recién llegué esta mañana —colocaba su dedo en su mentón tratando de pensar, aún seguía recostada en la arena de la playa bajo las sombras de un árbol tropical.
—Ya veo, ¿entonces nos encontramos los dos solos? —Tenía la idea de que estábamos atrapados en una isla desierta y que nadie nos encontraría.
—Pues creo que sí.
Si es ese es el caso, de ahora en adelante tenemos que conseguir algo de comida, además de…
—May, mira, pude atraparlo, tal como dice el Pokédex los Pidgey son muy mansos —la llegada de un niño interrumpió mis planes de supervivencia, en sus manos sostenía a un pequeño ¿Pid-get?
— ¡¿Qué?! — Grité de la impresión, y no, no era un sueño lo de estar en una misión secreta y ser un impostor de Phantom, ahora si que regresaba a la realidad, ¡qué duro golpe! Recordaba que llegué con tranquilidad y vi a una parvada de Pìdgeys volar por el cielo, fue ahí cuando…— ¡Oh sí! ¡Alguien me golpeó la cabeza!
Estaba llamando la atención de ambos.
—Ya vera cuando le encuentre, yo mismo…
— ¡No le harás nada a mi hermana! —la advertencia del menor interrumpió mis ganas de encontrar a quien me golpeó —Si le haces algo, yo, yo… ¡Voy a tener que llamar a mi papá! —gritó tan lleno de determinación que asustó al Pidgey que anteriormente había atrapado.
La persona a la que estaba protegiendo ese niño se levantó de su lugar, se acercaba a mí con algo de pena. En todo caso yo había sido el malagradecido.
—Disculpa, pero fui yo el que te golpeó con una de mis maletas. Lo siento —no había manera de que yo me enojara por algo así, y menos cuando fue ella la que me estaba cuidando.
—Soy yo el que debería disculparse, lamento por ser todo un desconsiderado.
—Está bien, ya todo se arregló.
Después, nadie habló. Me sentía algo incómodo y nervioso, puse las manos en mí nuca tratando de pronunciar alguna palabra. Mientras que ella agachaba su rostro, y hacia círculos en la arena con uno de sus pies. Era uno de esos momentos que eran eternos pero no así placenteros.
— ¿Ustedes por qué tienen esa sonrisa tonta? —La llegada del pequeño niño destruyó ese momento —. Y dime, ya te recuperaste de tu caída, ¿no es así? Entonces vete —era demasiado brusco conmigo, sin embargo entendía su comportamiento.
—Es cierto, lamento molestarlos, entonces me iré.
—Adiós.
Me despedía alegre, había varias cosas que tenía que hacer, caminé unos cuantos pasos, hasta que me di cuenta de algo—. Disculpa, ¿me pueden decir dónde queda el acto de bienvenida?
El pequeño niño con gafas, camiseta verde y pantalones cortos casi se cae de la impresión mientras que su hermana soltaba una pequeña risa.
—Lo siento pero tampoco nosotros no lo sabemos, mis padres están buscando el lugar ahora mismo, de seguro vienen ahora —de algún modo sentí un escalofrío recorrer todo mi cuerpo. Si su hermano era demasiado sobre protector con su hermana, no quiero pensar cómo será el padre.
—Jeje —tenía una mueca nerviosa en toda mi cara —. Lo mejor será que lo averigüe por mí mismo, entonces ahora si me retiro, nos vem…
Justo cuando me iba, choqué contra una muralla. "Ouch, mi nariz"
—Oh, ya te encuentras bien, me alegro mucho, ya vez Calorine; los muchachos de hoy en día son muy resistentes.
—Aun así nos preocupó mucho, espero que mi hija no te haya molestado jovencito.
Mientras me retorcía de dolor, y tocaba mi nariz pude escuchar esas voces. Cuando alcé la vista juro que vi a dos celebridades muy conocidas de la televisión.
"Buenos días Kanto" Es el programa matutino que mi madre ve todas las mañanas de lunes a viernes, siempre me dice que es un buen programa informativo y educativo, y ni que decir de sus presentadores, el carisma que imparten ambos es muy llamativo todas las mañanas.
— Eh. ¿Son ustedes en verdad Norman y Calorine Balance? —tenía que estar seguro, que feliz se pondrá mi madre cuando le entregue el autógrafo de ambos.
—Por supuesto muchacho, no hay quien se parezca a nosotros —aclaraba el señor Norman.
—Entonces, ¿me podían dar un autógrafo para mi madre? Es una admiradora de ustedes — y con esto ya tenía una tarea ya hecha de las que me encomendó mi madre que haga en toda mi vida.
1 Conseguir una novia
2 Terminar el colegio
3 Conseguir los autógrafos de Norman y Calorine Balance
…Ya me faltaba unos pocos más, ¡y listo! Todo se finiquitaría. Subrayaba mi To do List de toda la vida, mientras intentaba sacar un pedazo de papel de mi bolsillo. No me di cuenta que se cayó mi identificación de jugador.
— ¿A quién se lo dedicamos? —preguntó la señora Calorine.
—Por favor para Delia Ketchum.
Si, cuando recibí el autógrafo de podía estar más feliz que nunca.
— ¿Por cierto eres tú también un jugador?
La pregunta del señor Norman me sorprendió un poco, digo, es también sabido que él es un gran jugador de pokémon, a tal punto que está entre los 100 mejores del mundo. Afirmé con un sí a su pregunta, me preparaba para presentarme, pero alguien me interrumpió.
—Ash Ketchum, 16 años proveniente de Kanto —estaba sorprendido que supieran eso, bueno, era ese pequeño niño que leía mi tarjeta de jugador, eh, ¿mi tarjeta? ¿Cómo? ¿Cuándo? Revisaba mis bolsillos —. Puesto número 7, en otras palabras él es Phantom —Ajustó sus gafas de manera seria mientras entregaba mi tarjeta a su padre.
Sabía muy bien que la reputación de Phantom estaba por los suelos ahora mismo, y… No sé qué me vaya a decir los señores Balance, tenía que estar preparado para lo peor.
—Vaya, ¿Calorine lo crees? —eran segundos infernales—. No puedo creer que estábamos hablando con alguien así — ¡me mata el suspenso! Cerraba los ojos—. Es un honor conocerte, joven poseedor del puesto número 7.
¿Ah? Me sorprendí un poco al ver que ambos sonreían, me entregaba mi tarjeta, de alguna manera pensé que tendrían una idea equivocada sobre mí. Que suerte que solo lo imaginé.
—Por cierto señor, ¿en donde queda el acto de inauguración? —tenía que apurarme, no sé cuánto tiempo había estado inconsciente,
— ¡Caray! Me olvidé por completo. Debemos apurarnos Calorine, debemos decirle a May que se apure.
Y rápidamente ambos se fueron, desde hace varios minutos que no veía a May, Diablos, hasta ahora no me he presentado correctamente, primero fue con Serena, luego con la extraña chica del barco y ahora con ella. Pensaba del porque nadie quería saber mi nombre y solo me llamaban por "mi" Nick en el juego. ¿Hum? Desde un momento siento que alguien me está observando.
La mirada de ese niño me daba mucho miedo.
—Ya veo, con que eres Phantom, jeje, desde ahora te ganaste mi curiosidad.
— ¿Tu curiosidad? —No entendía lo que sucedía— ¿Qué quieres decir con eso?
—Tendrás toda mi atención, te perseguiré día y noche, además de que sacaré a la luz todos los trapos sucios que tengas —sí que ahora tengo miedo—. No me presenté antes, pero me llamo Max.
Tendía su mano, no tengo otra opción que hacer lo mismo.
—Me llamo Ash Ketchum, un gusto el conocerte —podía sentir que estaba cavando mi propia tumba, aunque solo puede ser mi imaginación.
— ¡Esta bien iré! Pero me llevaré todo lo que traje conmigo —la voz de May atrajo toda mi atención, en sus manos trataba de levantar su maleta, pero de verdad que era pesado, ya me imagino el peso, vaya, debería agradecer a la divina providencia de que haya salido ileso de ser tumbado de semejante objeto.
—May ya te lo dijo tu madre, son muchas cosas las que llevas. No podrás con todas.
—Yo sí puedo, ya lo veraz…Hmmp… Hmmp.
Era imposible que ella lo hiciera, podía percibir la impotencia que tenía, no lo dudé ni una sola vez, yo la podría ayudar, al fin y acabo también necesito ir con ella para que me oriente. "Yo la puedo ayudar" Dije. La cara de May se puso alegre, además de que yo también le debo un favor.
No pasó mucho tiempo. Ella estaba preparada, me sorprendí mucho cuando el señor Norman indicó que no participaría de la competencia y en vez de él iría su hija, sin embargo ella no estaba feliz. Sentía algo de envidia al escuchar las tantas recomendaciones de sus padres hacia ella, yo en cambió salí por un juego y miren donde acabé. ¡Por cierto debo llamar a mi madre! Debo encontrar un teléfono.
Aunque, no creo que haya alguno por aquí.
—May sé que estas molesta ahora, pero ya sabrás que todo es por tu bien, además, también te ayudara en alcanzar tus sueños —mientras su padre decía eso le entregaba un navegador, ella solo desviaba su mirada y recibía el aparato.
—Está bien, lo entiendo, no necesito que me digas esas cosas —estaba bastante molesta —, además, que haré yo sola en un tonta isla —murmuró.
—Te aseguro que no es una tonta isla, ya lo veraz —finalmente sentenció su madre.
En fin, pronto nos despedimos de los señores Balance y de Max.
—Ash por favor cuida de nuestra hija.
—Por supuesto que lo haré.
Debía de corresponder al encargo de sus padres, y ahora, es hora caminar por esta selva. Me pregunto, ¿que habrá querido decir con que no es una tonta isla? Hum, seguro ya lo sabremos a su momento.
En todo el camino nadie habló, aunque yo quería comenzar la conversación no encontraba un tema para hablar, por lo que nos quedamos en silencio. Por lo que dijeron sus padres; el evento está a un par de kilómetros al este. Falta mucho por caminar. Además que este sol es muy sofocante. Veía como el cielo estaba totalmente despejado.
(OoO)
Pasaron como 30 minutos y literalmente estaba muriéndome, el sol estaba insoportable, y con el peso extra en mi brazo a causa del equipaje, mis fuerzas se estaban diluyendo lentamente. Me costaba seguir el paso de mi compañera, y bueno, para nada iba a pedir una ayuda o pedir un descanso. Yo mismo tenía que cumplir con mi deber. Pero… no creo que esté vivo cuando llegue al evento.
— ¿Te ayudo? —miré hacia el frente y ella estaba parando ofreciendo su ayuda. Rápidamente le contesté.
—No gracias —creo que a veces me comportaba demasiado terco como un niño.
Aun en mi obstinación, ella parecía aún más dispuesta en ayudarme, me adelanté unos pasos más para demostrar que aún me quedaban fuerzas. Sin embargo en el intento ella sujetó mi mano. No, sujetar no era la palabra correcta, más bien contacto directo, demasiado cercano. Nuestras manos se rozaban mientras sujetaban la manija de la maleta, parecía que a ella no le importaba, pero a mí sí. Estaba nervioso, era la primera vez que una chica hacia algo así, aunque ahora que lo recuerdo bien, Serena lo hizo antes, pero en ese momento sentía más dolor que vergüenza.
—Disculpa por dejarte todo el trabajo a ti, estaba algo molesta y pensaba lo que haría de ahora en adelante —decía mientras seguíamos el paso. Me causaba algo de curiosidad una cosa.
— ¿No te gusta viajar? —pregunté.
—En realidad es todo lo contrario, me encanta viajar y conocer lugares que no haya visto antes, es solo que no me gusta… —dudaba en seguir hablando.
Intuía la palabra que trataba decir.
—Pokémon ¿no? —Parece que acerté ya que ella desviaba la mirada, seguí hablando—, bueno, no a todos les puede agradar el juego.
Ella me miró algo perturbada.
—Tienes razón, por cierto no me presenté adecuadamente, me llamo May, ya sabrás que mis padres son presentadores de televisión y yo también pienso ser parte da la televisión, aunque como crítico de gastronomía.
— ¿Critico de gastronomía? ¿Te gusta mucha la comida?
—Me agrada deleitar cada plato que saboreo, es por eso que mi sueño es recorrer todo el mundo y probar todos los platos del planeta para encontrar la comida perfecta.
Rápidamente se puso mucho más alegre que antes, y, ya sabía por qué su padre le enviaba a esta travesía, era simple, May tenía que aprender lo duro que es viajar sola. Seguro ya lo comprendería más tarde.
—Ah sí, me llamo…
—Señor Phantom —cerraba uno de sus ojos de manera juguetona, mi expresión era bastante temerosa—. Es una broma señor Ash Ketchum —soltaba una risa.
—Aunque no entiendo mucho eso de jugar Pokémon. ¿Ash, te puedo pedir un favor? —continuó hablando.
—Claro.
—Me gustaría mucho que me enseñes a jugar Pokémon —podía ver lo sonrojada que estaba, trataba de ocultarlo dirigiendo su vista al cielo.
—Por supuesto, aunque te debo advertir que soy muy estricto cuando se trata de jugar el juego.
—Estoy muy preparada para lo que viene, "maestro" —me dejó perplejo esas palabras—. Ash, rápido o sino llegaremos tarde.
Inmediatamente me recompuse.
—Por cierto May, cuando pregunté que estábamos solos, ¿por qué respondiste que si?
—Bueno, este… la verdad es que supuse que era más divertido decirte eso que la verdad, ¿no es así?
—Creo, porque yo casi estaba yendo en busca de unos cocos…
Ella rió por lo que dije, no sé, pero hasta quisiera nunca llegar para así tener esta conversación tan divertida, y para ser sincero desde que comenzamos a hablar, para nada siento el peso de la maleta.
(OoO)
Desde hace varios minutos que observábamos anonadados el inmenso coliseo que estaba al frente de nosotros; se podía escuchar las voces que retumbaban en el interior, habíamos llegado demasiado tarde, ya el evento había comenzado.
Corrimos y entramos por la puerta principal, pasamos por algunos pasillos y al fin encontramos el escenario del coliseo; realmente estaba completamente lleno. No lo podía creer, ésta cantidad de personas era demasiada, pero que pienso, toda la elite está reunida aquí.
Para detallar lo que mis ojos veían, esto era más de 4 stadiums de 60.000 personas en una final de campeonato regional de Pokémon. No lo creía.
—Ash, ¡encontré unos asientos! —May me llamaba, había encontrado unos asientos; mientras iba; pensaba en lo que realmente intentaban hacer, cuando llegamos a la ciudad (y si era una ciudad) pareciera como si no estuviéramos en un simple isla y, suponiendo que habrían más, creo que está mal decir que llegamos a un isla.
Me abría paso entre varias personas, algunos se quejaban por mi repentino aparecimiento, pero finalmente llegué, nos sentamos mientras ahora si divisábamos mejor el escenario. Era increíble que el profesor Oak esté a unos metros de nosotros, hablaba al parecer sobre las reglas, la verdad es que no pude escucharlo muy bien, había mucha bulla cerca de nosotros y estábamos bastante alejados, mientras intentaba hacer el típico Shhhh De pronto todos se callaron.
— ¿Quién es él Ash?— preguntaba May señalando con su dedo el centro del coliseo, al parecer no estaba inmutaba como otros que tenían la boca abierta.
Cuando centré mi vista hacia donde ella apuntaba, la verdad es que inmediatamente reaccioné a diferencia de muchos. "¡Gary!" Grité tan fuertemente que se escuchó en todo el silencioso escenario, me levanté, era el único parado allí, algunos me miraron, pero yo solo podía sentir la mirada de aquel sujeto, me equivoqué de persona, no era mi archirecontra rival era aún más maduro y serio. La sonrisa del profesor Oak era visto por todos, y el sujeto de su a lado pareciera reírse de la cara todos.
Lo único que podía pronunciar era…
Green…
¿Qué diablos pasa aquí?
Eh… Me pasé como todo un capítulo con la introducción de Haruka, en realidad no estaba planeado eso, sin embargo uno nunca sabe de lo que es capaz cuando se pone a escribir. Vaya, aun me falta escribir la parte más interesante de esto. Y bien, ya conocemos a nuestras heroínas y a nuestro impostor; me alegro de que éste capítulo se haya terminado en una sola noche, fue realmente fácil.
Bien, nos vemos, quizás (otra vez) prontamente.
