hola! =D

aqui les dejo el 3er cap espero les guste.

dejen reviews quiero saber que piensan ^_^ please

los personajes de CCS pertenecen a clam


Cap. 3

-Pensado en casa ¿no?- escuche decir a Eriol mi mejor amigo a mis espaldas.

- La verdad si – dije al darme la vuelta y encontrarme con su rostro siempre sonriente, Eriol es un chico de mi misma estatura, cabello negro, piel pálida y ojos azul oscuro, que siempre están envueltos por un misterio de saber algo que los demás no.

- Estas ansioso de volver ¿o me equivoco?

- ¿Y tú no?, no he ido a casa desde hace años, ni visto a mi madre y hermanas desde entonces.

- Si, pues yo no puedo decir lo mismo, el estar allá y estar aquí no va hacer mucha diferencia solo que voy a tener más problemas que atender – dijo con una sonrisa burlona.

- Tú nunca cambias.

- Estoy seguro que dirás lo mismo que yo mi querido amigo, en cuando te digan que pronto te tienes que comprometer para ocuparte del negocio de la familia.

- No me lo recuerdes quieres.

- Pues yo conozco a mi futura prometida y la verdad es que no me quejo, Tomoyo es una chica encantadora.

- Es cierto, nunca me has dicho cuando la conociste.

- Fue hace un par de años, ella y su madre se hospedaron en mi casa y justo para esos días teníamos vacaciones y fui a visitar a mis padres.

- ¿Te refieres a esas vacaciones en las que desapareciste durante días y cuando volviste lo hiciste con cara de tonto? – dije con clara burla en mi voz.

- Si me refiero a esas y ¡no estaba con cara de tonto! – se quejo mi amigo.

- Como digas.

- Pero ya hablando en serio Shao, ¿no extrañaras nada de esto?

- Quizás un poco, pero necesito estar en casa.

- ¿Y cuando partiremos?

- ¿partiremos?

- Claro, no esperaras que regrese a casa tan pronto ¿o sí?

- No, supongo que no.

- ¿Y cundo nos vamos?

- Pasado mañana.

- Entonces calculo que nos tomara unos tres o cuatro días llegar.

- Si, aunque eso depende de cómo estén los caminos y el clima.

- Es cierto, bueno creo que ya es hora de irme, seguro ya están empezando con la revisión de cuartos.

- Si, ni en nuestros últimos días aquí, nos dejan en paz.

- Bueno nos vemos.

- Hasta mañana - respondió el joven antes de volver a perderse en sus pensamientos.


Sakura despertó al amanecer justo como todos los días, era su costumbre desde pequeña.

Luego de vestirse, bajo al patio trasero y en una de las esquinas completamente desoladas empezó con su práctica, en estos años no había olvidado todo lo enseñado por su hermano, seguía con sus prácticas de esgrima y artes marciales, había creado en esa zona un pequeño campo para practicar, que contaba con un gran tronco en el centro y otro un poco más pequeño colgado en una esquina, como espada utilizaba un sable viejo y practicaba dando estacazos a un adversario invisible.

Pasaron alrededor de un par de horas, antes de que escuchara el caminar de sus compañeros al empezar con sus actividades. Dando un último golpe al tronco que estaba colgado, regreso a la casa para empezar con sus deberes.

******(narra sakura)******

Al llegar a mi cuarto, me di un baño y me puse el primer vestido que encontré antes de salir, me encamine a la cocina y al llegar me encontré con que todos estaban bastante acelerados en sus deberes, algo extraño considerando que son las 7:00 am, y nuestra señora no despertara hasta las 9:00 am, me acerque a Kajo que estaba dándole ordenes a un grupo de mujeres, esta se dio la vuelta y me miro con unos ojos que desbordaban felicidad.

- ¿Qué sucede Kajo?

- Mi niño vuelve a casa.

- ¿Tu niño? ¿De que hablas? ¿Tienes un hijo?

- Jajaja no pequeña, me refiero a el joven Li, es como un hijo para mí, lo cuide desde que nació hasta que tuvo que partir por sus estudios.

- Oh, ya veo, ¿dijiste que volvía?

- Si, estará de regreso mañana, por lo que todo debe estar listo para recibirlo.

- Eso explica todo este alboroto.

- Si supongo, es que todos están felices de tenerlo de regreso.

- ¿Y cómo es él?

- Es un chico encantador, dulce, amable, cariñoso, terco y algo reservado, sin mencionar lo desconfiado, es muy diferente a sus hermanas, o al menos era así antes de irse.

- Ya veo, espero que nos llevemos bien.

- Yo no lo dudo, después de todo el es un buen chico, de hecho el fue el primero en verte cuando llegaste.

- En serio?, no recuerdo nada.

- Veras, el estaba leyendo cerca del lugar por el que entraste y…

El joven estaba recostado en el gran árbol que está en el centro del jardín trasero, era un hermoso día y justo cuando se distrajo un poco al mirar las nubes escucho un ruido cerca de él, se asomo a ver de que se trataba y lo que vio lo dejo sorprendido.

De entre las ramas de los arbustos que conectaban al bosque, salía una chica envuelta en ropa de dormir total mente sucia y desgarrada en algunas partes, se veía cansada y justo cuando se acercaba más al lugar la vio caer al suelo, corrió hacia ella y alerto a los demás con sus gritos, se arrodillo junto a ella y le dijo que resistiese cuando esta cerraba los ojos, los criados no tardaron en llegar al escuchar al chico pedir ayuda.

-¿Que sucede joven? – dijo el primero en llegar.

-Lleven a esta chica a un cuarto y llamen al doctor.

-Pero señor es una desconocida y no sabemos si…

-No importa, necesita ayuda.

-Pero es que su madre se…

-Díganle a mi madre que fue una orden mía.

-Como diga,- dijeron todos tomando a la chica y llevándola dentro.

El doctor de la familia llego un rato después y luego de examinarla dio las indicaciones para que se recuperara, mas el joven no se aparto de la chica hasta el anochecer y al día siguiente la acompaño toda la mañana, con la esperanza de ver sus ojos nuevamente, pues no podía sacar el color de estos de su mente.

- Pero el tubo que irse esa misma tarde al extranjero, por lo que no pudiste verlo al despertar.

- Entonces le debo mucho al joven Li.

- Bueno ya tendrás tiempo de agradecerle, ahora tenemos que empezar con los deberes – dijo dándole un pequeño guiño.

- ¡Tienes razón!


En una oscura habitación se llevaba a cabo una masacre, una figura encapuchada se encargaba de atravesar con su espada a un grupo de hombres encadenados a una pared, se veían ya bastante golpeados, como si hubieran sido torturados largamente.

- ¡Cómo es posible que una tonta niña sea más lista que un grupo de soldados entrenados por uno de los mejores asesinos! – se escucho gritar a la figura encapuchada.

- ¡No es posible que en casi cinco años aun no tengan noticias de esa mocosa!

- Señor Em…

- ¡No quiero más escusas!, y que te quede claro esto es una muestra de lo que te sucederá a ti y a tus hombres si no me traen lo que quiero – dijo sacando la espada del último de los apresados.

- Sí señor.

- Bien, espero noticias pronto- dijo saliendo del lugar.

- ¿Ya tienes el cuerpo? – le preguntó el comandante a uno de sus hombres.

- Sí, pero no cree que se podría dar cuenta de que no es la chica.

- Claro que no, nunca la conoció, y además esa mocosa ya debe estar muerta, es imposible que allá sobrevivido en el bosque aquella noche, y mucho más que este viva después de casi cinco años, sin utilizar su apellido o ser reconocida.

- Tiene razón- dijo el soldado con una sonrisa macabra formándose en sus labios.


****(narra shaoran)****

- Ahh, aun nos queda un día de viaje – dijo mirando por la ventana.

- ¿Que? No lo puedo creer ¿el siempre aventurero Eriol Hiraguisawa está cansado de viajar? – dije en tono burlón.

- ¡lo digo en serio Shaoran!, llevamos días viajando.

- eso ya lo sé, también quiero llegar.

- si no calculo mal llegaremos allá alrededor de las diez u once de la mañana.

- aun así es mucho tiempo – me queje.

- tu paciencia sigue siendo la misma que cuando niño, es increíble que no hayas tomado ya el lugar del conductor.

- si lo hubiera hecho ya estaríamos allá o en todo caso llegaríamos hoy mismo.

- quizás tengas razón, pero pondrías la vida de todos nosotros en peligro al querer llegar lo antes posible – dijo con claras intenciones de iniciar una nueva discusión conmigo.

- ¿y dime cuando veras a la señorita Tomoyo?- dije provocando que este se sonrojara y desviara la mirada.

- Pues… supongo que la veré en tu fiesta.

- ¿Mi fiesta?

- Por supuesto amigo, ¿no pensaras que tus hermanas no están organizando una fiesta de bienvenida verdad?

- Ehh, pensándolo mejor ¿porque no vamos primero a tu casa?

- Y perderme tu cara de fastidio, claro que no.

- Sabes Eriol, a veces creo que disfrutas verme sufrir.

- ¡Por supuesto que sí!, ¡me encanta ver cómo te frustras por estupideces!

- Que vamos a hacer contigo – dije en tono resignado.

- ¡Pues nada más que apreciarme!

- No tienes remedio – dije dándole un golpe en la cabeza, para luego comenzar una de nuestras acostumbradas peleas sin importancia…


El día por fin había llegado a su fin, nunca había terminado tan cansada, hicimos de todo el día de hoy, se arreglaron los cuartos para visitas, se lavaron los pisos, se limpiaron los jardines, y todas las demás aéreas de la casa.- pensaba la castaña antes de quedar dormida.

La mañana pronto llego despertando con los rayos del sol a Sakura.

(narra sakura)

- Hoy es el día, espero que nos llevemos bien.- me dije a mi misma.

Salí a practicar como de costumbre y luego regrese a mi cuarto me arregle y salí al jardín a cortar algunas flores.

- Creo que Kajo me dijo que las rosas son las preferidas del joven- me dije estando cerca de los rosales.

Tome un gran ramo de rosas y las coloque en un jarrón que lleve al cuarto del joven, la casa ya estaba llena de arreglos hechos el día anterior.

- Hola Sakura, ¿cómo amaneciste?- escuche a Kajo decirme.

- Muy bien ¿y tú?

- Igual, a ver creo que ya todo está listo – dijo inspeccionando el lugar con la mirada.

- Si así parece, ¿ya despertó la señora Li?

- Si pero aun no ha bajado, ¿Por qué?, ¿sucede algo?

- No es nada malo, solo que prefiero que no le diga la verdad al joven Li.

- Pero ¿por que?

- Es que no me sentiré muy cómoda si él lo llega a saber.

- Si así lo prefirieres no veo ningún problema- escuche desde mis espaldas.

- ¡Señora Li!, es decir... no es que tenga nada en contra de su hijo... pero es que…

- No te preocupes, si prefieres que se guarde tu secreto a si se hará.

- Gracias.

- Bueno el desayuno está listo.- dijo Kajo

- Si en un momento estaré allí.

- Como diga.

- Le agradezco que guarde mi secreto.

- No tienes nada que agradecer.

- Bueno con su permiso - dije al retirarme.

- Propio - le escuche decir antes de darse la vuelta hacia el comedor.


- ¿Ya estamos por llegar?

- Si, solo nos faltan unos minutos – le respondí aun mirando atreves de la ventana.

- ¡No comprendo como estas tan calmado, si estabas desesperado por llegar!

- Es que el saber que solo estoy a unos minutos de casa me tranquiliza.

- Entiendo, aunque por aquí nada ha cambiado.

- Tienes razón – dije ya observando a lo lejos la entrada de la residencia Li, la misma que no veía hace años y a la que pronto ingresaría.