Hola a todos! Ya les tengo listo un nuevo capitulo. Y como les anuncie: un cambio radical se asoma al horizonte, se ve venir. Que ocurrira en este AU con Phineas e Isabella en aquel depa de la Ciudad de Mexico?

Vengan a ver el capitulo, adelante, pero les advierto, bajo su consentimiento, si son de mentes inocentes, no lo lean, por su seguridad, si aun asi lo quieren leer, adelante:


Era un sabado frio y tranquilo de Enero, Phineas habia decidido quedarse en el depa para las vacaciones decembrinas en vez de volver a Danville con su familia, ya que comprendio que si se iba, Isabella iba a pasarla muy mal sola, ya que todavia tenia en tramite su visa. Ahora bien, las cosas iban cambiando lentamente entre ellos, pero como ambos eran tan timidos para confesar cualquier cosa personal, las cosas parecian seguir igual. Sin embargo, cualquiera que los conociera un poco notaria esa tension en el ambiente.

Si, iban empezando a tener sentimientos por el otro, los cuales indicaban que no solo eran amigos que compartian piso. Ya habian ocurrido veces en los que Phineas se levanta en la madrugada, y de paso a tomar agua, echa un vistazo y observa a Isabella dormida como un angel. O tambien ocasiones en los que ella, en vez de hacer su tarea en la lap, hacia dibujos simples con un corazon y escribia el nombre de el dentro de este. Sin duda iban para mucho mas, aunque ninguno de los dos lo admitiera en sus cinco sentidos.

Pero volviendo al presente, Phineas se encontraba viendo cualquier cosa que hallara interesante en la TV, cuando justo en ese momento salio Isabella de su cuarto para ir a la cocina, tomar agua y regresar a la sala.

-Hola Phineas, que estas haciendo?

-Ah, estaba buscando algo interesante que ver. Aunque la verdad ahorita solo hay basura.

-Y, em, pues hoy hay partido: no se quien vs no se quien. Por que no vas a verlo?

-Porque para dormirme viendo un partido de futbol, mejor aqui, no crees?

Le tenia que dar la razon. Los partidos por esos tiempos eran muy aburridos. Sin embargo, no podia quedarse toda la vida en ese sillon. Tenia que salir, conocer. E Isabella sabia como.

-Em, que vas a hacer al rato?

-No lo se, la verdad no tengo a donde ir.

-Que te parece, si al rato vamos a tomar unos tragos, ya sabes, divertirnos un rato. Que dices?

Los ojos de Phineas brillaron ligeramente despues de esto: por mas que viniera a estudiar, tambien se merecia un rato de diversion y relajarse un poco.

-Si, claro, en la noche, vamos, dijo, sin tener ni idea de lo que les esperaba a ambos.


Mas tarde, ya en la noche

La noche habia tomado un giro muy, pero muy, frenetico. De haber pasado a un solo trago pasaron a dos, a tres, a toda la botella, en fin, le entraron con todo a la bebida, y los estados de animo habian cambiado, tambien.

-Wooooo... gritaba Phineas medio ebrio mientras se deslizaba con un vodka en mano en medio del bar.

-Phineas... que diablos crees... que estas haciendo? Pregunta una tambien tomada Isabella, quien le grita desde la barra mientras toma un tequila.

-Tu querias que me divirtiera... pero tu te ves triste, dice mientras se acerca a la barra.

-Y como quieres que este... tu al menos tienes familia... aun borracha, todavia oculta sus sentimientos, los cuales solo le dictaban una cosa, que todavia se resistia a hacer.

-Isabella, te conozco... se que no es por eso... dime, dicen que con alcohol... las penas se ahogan, insiste, ya que aunque tambien queria expresar algo a los cuatro vientos, habia decidido no decirlo, por el bien de ambos.

-En serio quieres saber? Un Phineas ya ebrio completo asintio. Bien, es esto...

Lo jala de la camisa, lo toma de la cabeza y lo besa como si no hubiera mañana, ni nunca mas. Se sorprendio bastante, pero incluso en medio de su embriaguez pudo sentirse realizado al probar sus labios exquisitos y divinos.

-Entendiste? O quieres otro? Decia despues de separarse y tomar aire.

-No quiero otro... Isabella se sentia hecha trizas y lo iba a cachetear de no ser porque siguio diciendo:

-Quiero muchos mas, todos tus besos... solo para mi, decia mientras ahora el era quien la sujetaba y besaba.


Despues de salir del bar como a la 1 AM, ambos ya borrachos iban caminando como Dios les daba a entender, hasta que dieron quien sabe como al edificio donde vivian.

Al ir subiendo en las escaleras, despues de cinco caidas de Phineas, cuatro de Isabella, tres resbalones de ella misma, dos mentadas de mother y un beso robado, llegaron... pero al piso equivocado, al 13. Les faltaba uno por llegar.

-Ohhh, rayos... Nos robaron un piso, se quejaba Phineas.

-No, cariñito, todavia falta uno por llegar, le responde Isabella.

-Oh, ya quiero llegar, me muero por comerte a besos, pequeña, dice impaciente.

-Solo... comerme a besos?

-No solo eso, quiero mucho mas, todo.

-Entonces... ven a mi, decia de manera seductora en el oido mientras subia las escaleras del piso faltante y llegaban a la puerta de su depa, mientras se devoraban a besos, preludio de lo que iba a ocurrir.


Se estaban entregando con todo ya dentro del depa, volaban las ropas a diestra y siniestra, mientras ambos simplemente quedaban embobados al ir desvistiendo al otro, hasta que despues de un rato, estando ambos ya en ropa interior, fueron a dar todavia tambaleantes a la habitacion de Phineas.

La cosa no iba a parar. Seguia todo en su esplendor, ambos quitandose todo, todo lo que estuviera en su camino, hasta quedar ambos completamente desnudos frente al otro, apreciando todo lo disponible con ojos llenos de lujuria y amor.

-Oh... por... Dios! Fue lo unico que pudo decir Phineas al poder ver por primera vez a Isabella en todo su esplendor, era mil veces mejor de lo que la habia imaginado nunca en sus sueños prohibidos.

-Te gusta? Pregunta seductoramente mientras mueve las caderas, brindando un aspecto aun mas impresionante, hecha como si fuera una perfecta mezcla de Venus y Minerva.

-Me... fascina... Dice mientras empieza a besarle el cuello suavemente.

-Oh... Phineas... llevame... fue la voluntad de Isabella, sabiendo que de alli, no habia vuelta atras.

Ya sin nada que los detuviera, siguieron las caricias prohibidas: Phineas se encargaba de poner registrado a su nombre cada centimetro habido y por haber de toda la piel de Isabella, ya fuera con sus manos o su boca, mientras ella hacia lo mismo con el, acariciandolo lenta suavemente. Ambos seres, libres de todo aquello que los atara a algo, eran libres para entregarse.

Y finalmente llego. El momento que los uniria para siempre, la entrega de sus virginidades, para posteriormente, despues de una pausa momentanea, entregarse completamente al otro, en cuerpo y alma, en la primera vez de ambos, la cual, a pesar de la borrachera, nunca olvidarian para el resto de su vida:

-Ah, Oh, Phineas!

-I... I... Isabella, me vengo!

-Sigue, sigue, ah... PHINEAS!

-Ah, ah... ISABELLA!

Y cuando llego el momento del climax, sintieron el mayor placer jamas sentido en sus vidas, terminando de demostrarse el amor que sentian por el otro, en ese momento en el que solo existian ambos, sintiendo tocar el cielo, para posteriormente dormirse en los brazos del otro:

-Te amo Isabella.

-Te... amo... Phineas, dijo antes de tambien caer dormida.


El frio sol del enero hace su aparicion en el ambiente, aunque la situacion en el cuarto de Phineas es muy distinta, se nota facilnente en la ventana el calor que hubo alli en la noche. Y tras las cortinas, se revela a ambos todavia en la cama solo cubiertos con una sabana blanca y con las huellas de la batalla en todo lo que se llamara piel.

-Hola Isabella, que estas haciendo? Dice mientras abre los ojos mientras observa a su diosa personal y particular despertar como una hermosa ninfa, quien lo mira ligeramente sorprendida de que haya usado su frase.

-Disculpa por levantarte, pero te tengo algo que preguntar, menciona mientras se endereza ligeramente, todavia estando en la cama, pero de frente a Isabella:

-Quieres ser mi novia?

Ella se quedo sorprendida por la declaracion. La verdad pensaba que Phineas la iba a dejar en la cama, no le iba a dar importancia a esto y la vida compartiendo depa seguiria como si nada hubiera pasado, pero no, para nada. A pesar de la sorpresa inicial, supo perfectamente que responder:

-Eres un tonto... no crees que la pregunta sale sobrando?

Ese fue el detonante final, para que nuevamente, Phineas la empiece a besar en la boca, y luego el cuello, descendiendo lentamente mas abajo, hasta cubrir todos los rincones de su cuerpo y volver a entregarse, a hacer el amor, a su antes amiga, ahora mujer.


Niños, vayanse de aqui. Chavos, busquense un rollo para la hemorragia. Y adultos... ustedes saben, a pa que les digo, solo espero no haber traumado a alguien. Al menos este no es primero de este tipo por aqui en español, pero eso si, tuve que moverle para que no fuera muy explicito.

Espero que les haya gustado, y tambien espero no haber sido tan vulgar, bueno, espero sus reviews, saludos!