-¡Tikki! ¿Qué ha pasado?- Fue lo primero en salir de su boca. No podía creer que su kwami hubiera deshecho su transformación así, de la nada. No debería ser posible ¿o si? sobretodo porque evitaba a toda costa, ver a la persona frente a si.
- Lo siento Marinette. Hola Adrien- continuo la kwami- Sé que ambos deben estar realmente confundidos, por eso Plagg y yo trataremos de responder sus dudas, verdad Plagg ¿Plagg?- La pequeña kwami voló hasta colocarse nuevamente frente al gatito.
-Ay! Purrfavor! ¿Qué más quieren saber, Ladybug este es Chat Noir, Chat, esta es tu Lady. Ahora si chico, puedes besarla- Los colores subieron al rostro de Adrien, que en ese momento quería que la tierra se lo tragara. Marinette, por su parte no sabía donde esconderse. - ¡Plagg, comportate!- Fue todo lo que el chico logro decir.
-Vamos chico, ¿acaso ahora quieres fingir que no has estado suspirando por este tiempo por ella?- Definitivamente esto era mucho para ambos jóvenes- Realmente, ambos son densos. Tikki, tendremos que ayudarles mucho esta vez.- La pequeña Kwami solo soltó una suave risa y con su vuelo se colocó justo en medio de Adrien y Marinette.
-Lo que Plagg quiere decir, es que la maldición poco a poco se ha ido rompiendo, dejándoles ver vistazos de su identidad. Pasa cada cierto tiempo, cuando los Miraculous de la creación y de la destrucción son despertados al mismo tiempo. Como ya saben, Plagg y yo somos el opuesto, pero eso no quiere decir que somos diferentes. El uno no puede existir sin el otro, más bien somos como una sola moneda, aunque esta tiene dos caras siguen siendo una misma.
-Pero, ¿Todo esto, que tiene que ver con nuestra identidad?- La portadora de Tikki puso de manifiesto lo que tanto Adrien como ella pensaban.
-Lo que sucede es que así como Tikki y yo somos uno, nuestros portadores tienen que ser uno mismo. Por eso es tan difícil encontrar portadores adecuados para nosotros, si cayéramos en malas manos, o si nuestros portadores no son los adecuados, alteraríamos el equilibrio que tratamos de conservar. -¿Ser uno?- Adrien se atrevio a abrir la boca. A este punto ambos jóvenes iban digiriendo la verdad a partes, aunque para ninguno paso desapercibida la mirada que ambos kwamis se lanzaron dejando entrever que había algo más.
Finalmente, fue Tikki la que habló- Almas gemelas. Solo los portadores con pureza de corazón pueden reconocer en el otro a su alma gemela.- Esto dejo sorprendido a los chicos.- Hace mucho tiempo, más de 5000 años- comenzó a relatar la Kwami.- Más les vale ponerse cómodos- Interrumpió Plagg. Intuyendo que las cosas iban para largo, Marinette y Adrien se acercaron a una de las vigas de la torre, sonriéndose entre sí, se sentaron lado a lado y volvieron su mirada a Tikki y Plagg, que en ese momento se tomaban de las manos con los últimos rayos del crepúsculo detrás.
-Cómo decía, en la primera dinastía Egipcia, vivió una princesa, cuyo nombre ya no recuerdo. Ella era amable con su pueblo, tal vez demasiado y por esa razón y por ser mujer su vida transcurría sometida a las ordenes de su padre. Vivió oculta para los demás cuando el Faraón se dio cuenta que su bondad sería un problema. Se enamoró perdidamente de uno de los jóvenes de su pueblo y este le correspondia, lo que enfureció terriblemente a su padre que juró separarlos. En esos tiempos un terrible mal sobrevino sobre sus tierras, un ente oscuro y malvado que amenazó con destruirlo todo. La princesa, clamó a los dioses porque le ayudarán a detenerlo, pues el Faraón que había ido a batalla había perecido con todo su ejercito, su joven amante acompañó su clamor. Estos, viendo a dos corazones siendo uno mismo y sin egoísmo ni maldad, les entregaron los Miraculous de la creación y la destrucción. Ambos combatieron el mal, fueron los primeros Ladybug y Chat Noir.
-Pero algo terrible pasó- Continuo Plagg- En el enfrentamiento final, este ser logró confundir la mente del gato, quien sin detenerse comenzó a atacar a su compañera. Ella, no queriendo herirlo porque lo amaba solo se defendia, pero no fue suficiente.-La voz de Plagg reflejaba la tristeza de su interior- Logro atravesar el corazón de Ladybug, destruyéndola.- Una lagrima solitaria escurrió de su mirada, Tikki, al verla, solo pudo abrazarlo y continuar. La noche había caído ya sobre la Torre y aunque la ciudad tendría su propio bullicio, para ellos Adrien y Marinette era como si solo existieran los cuatro en este momento. Ambos jóvenes sentían pena por los amantes de la historia- Con el corazón destrozado, logro liberarse del hechizo mental y acabar con el ser. Con su amada en brazos, rogó a los dioses se la devolvieran, pero estos, terriblemente enojados porque había destruido aquello por lo cual les habían entregado los Milagros en primer lugar, lo condenaron. Sellaron el alma de la princesa en el Miraculous de la creación y el del propio joven en el de la destrucción. Tendría a su amada, si, pero solo cuando el portador fuera capaz de reconocer a su alma gemela, reconocerla como el gato no pudo hacerlo. De esta manera se crearon los Milagros y los Kwamis.
-Eso quiere decir- La voz de Adrien se escuchó- ¿que ustedes son ellos? ¡Plagg! Cuando lo siento... Yo, yo de verdad...- Las palabras no salían de él. La pena inundaba su corazón. A su lado Marinette soltaba pequeños sollozos. Lagrimas se escurrían por su rostro.
-La verdad es, niño, que Chat Noir siempre corre detrás de Ladybug, ese es un impulso mío por querer estar al lado de mi galletita. Pero no todos los portadores son capaces de poner fin a la maldición, como ustedes dos. El que sean capaces de descubrir su identidad propia, quiere decir que han reconocido a su compañero de vida, y con ello, nos dan la oportunidad a Tikki y a mi, de estar juntos otra vez. Al menos hasta que seamos sellados nuevamente en los Miraculos y el ciclo comience de nuevo.- La mirada del pequeño gatito reflejaba en ese momento amor.
-Marinette, Adrien. Lo cierto es que el maestro Fu supo escoger bien esta vez. Estamos bastante orgullosos de que sean nuestros portadores.- La pequeña Kwami sonreía en ese momento a ambos. Lo que pasará después dependía solo de ellos dos. Ambos kwamis, viendo el estado de sus portadores decidieron darles su espacio.
Adrien solo observaba a Marinette. No se había dado cuenta en que momento, pero poco a poco con el tiempo, aquella a la que consideraba su amiga fue ganándose su corazón. Aquella noche atrás, de verdad estuvo seguro de encontrar su Lady y amarla doblemente. Marinette por su parte, estaba totalmente impactada, tanto por la revelación de Adrien siendo Chat Noir, como por la de los pequeños kwamis. Solo pudo darse cuenta que en realidad, su corazón no estaba confundido por pensar en dos personas, la verdad sea dicha, se alegraba enormemente. Puesto que cada día reía más con los chistes de gato y la actitud despreocupada de Chat Noir le transmitía una sensación de calidez al corazón. Que este fuera Adrien solo quería decir agregaba a toda la ecuación el gran amor que sentía por el modelo.
Adrien, logro tomar las manos de la joven entre las suyas y buscando que sus miradas conectaran deposito un beso en ellas. -Una vez, juré decirte esto en el momento en el que te viera.- Comenzó- Sé que podrás pensar que todo lo dicho por nuestros kwamis me ha confundido, pero siempre lo he tenido claro. Cuando ví a Ladybug por primera vez me pareció increíble, verla en acción fue la cosa mas asombrosa del mundo y ver el como enfrentó los problemas con determinación y valentía me cautivo y hasta me atrevo a decir que la amé desde ese momento- Las palabras del modelo, sin querelo lastimaron el corazón de Marinette ¿Acaso será posible que el solo quisiera su lado heroico?- Pero hoy puedo estar seguro de algo. El amor que sentía por ella se vuelve pequeño, comparado al amor que te tengo a ti Marinette- Los ojos de la chica se abrieron de asombro. Ahí estaba Adrien, su amor perfecto frente a ella, declarándose- Cuando aquella vez dormías y contemplaba lo perfecta que eres y pensaba que nadie más podría ser igual a ti, me di cuenta que era un mentiroso, pues yo ya conocía a alguien perfecta. Y cuando fui capaz de verte en realidad y no solo con la imagen que yo creía que eras, me di cuenta de lo doblemente increíble que eres y eso solo hace que te ame aun más. Te amo, Marinette. Te amo, Bugaboo- Finalizó el chico con una dulce sonrisa en su rostro y sus ojos brillando de emoción.
El corazón de Marinette estaba a punto de salir de su pecho, sin timidez se sintió segura de las palabras que debía decir. -Durante mucho tiempo sufrí por tratar de decirte lo mucho que me gustabas, Adrien, y mi gusto y admiración se fue transformando en amor por ti que no hizo más que crecer, al igual que mis sentimientos por Chat Noir, que de manera silenciosa se fueron instalando en mi corazón.-
La sorpresa invadió al joven, ¿acaso pudieron ambos ser tan ciegos?. -¿Cuanto tiempo exactamente, Bugaboo?
Una risa suave invadió el silencio y con ella, la felicidad los tomo a ambos. Pronto, ambos jóvenes se reían tomados de la mano y con las frentes unidas. Lagrimas en sus rostros corrian pero en su corazón no podían sentirse más que completos. Esa noche, la luna y dos Kwamis fueron testigos del amor verdadero que fue sellado con un dulce beso.
-Lo han hecho bien, Plagg. Juntos podrán enfrentarse a lo que sea- La vocecita de Tikki estaba llena de orgullo y admiración. Tomó de la mano a su compañero y en un abrazo continuaron observando a ambos jóvenes. Plagg en ese momento pensó que en realidad si había algo mucho mejor que su tan preciado Camembert, y eso era estar al lado de su galletita. ¡Cuanto se la amaba!
Lamento las faltas de ortografía:c por favor, no me vayan a comer por eso, son las tres de la mañana, piedad de mi hahahaha ¡Gracias a todos por su apoyo! Con este terminamos el Fic. Les mando besos y abrazos de osos. Nos leemos próximamente.
