hola a todos!! me he demorado mil, lo sé, pero la U no me deja más tiempo que este :S
ojala aun siga la motivacion y las ganas de leer el fic... quiero agradecer a la gente que siempre deja un review aunq son pocas las veces que los contesto (por el tiempo, sorry!!) siempre se los agradezo y a la srta stefania potter, le digo GRACIAS! todo lo que me has dicho lo tomo como una critica constructiva, para mejorar la historia, mas que mal solo soy una aficionada que desea entregar lo mejor de si misma
bueno no los aburro más y aki esta el 4º capitulo (nada de esto es mio, maldita JK por robarme la idea! jaja)
Conociendo al enemigo
Septiembre dio paso rápidamente a octubre y también al otoño, que trajo consigo un viento cálido y sereno, mientras que las hojas de los árboles caían suavemente por todos los terrenos del colegio.
Dentro del castillo, un joven moreno de pelo azabache revuelto corría por los pasillos esquivando a quien se le pusiese en el camino, llevaba firmemente agarrado un pergamino en su mano derecha. Al final del pasillo el chico vislumbró lo que llevaba más de treinta minutos buscando.
-¡Hey, Evans!-gritó a todo pulmón mientras que la chica que al parecer no lo había escuchado, doblaba hacia la derecha.
-¡Hey, pelirroja!-volvió a gritar más fuerte el chico, blandiendo con efervescencia el pergamino que traía consigo, la chica en cuestión, dio media vuelta al escuchar que la llamaban y vio como el moreno se acercaba a ella con paso cansado.
-¿Qué sucede?- preguntó Lily, mirando al chico que se agarraba un costado y respiraba con dificultad, James solo le extendió el pergamino para que lo viese ya que no podía articular palabra; la chica tomó con sus blanca manos el papel que el chico le pasaba y lo leyó.
-¿Qué se supone que debo hacer con esto, Potter?, son los horarios de las rondas que yo misma confeccioné, aprendí y repartí al resto de los chicos- la pelirroja no entendía el porque el chico le enseñaba algo que ya había visto.
-Has cometido un error, Evans- habló finalmente el premio anual, mostrándole a la chica las rondas de esta semana –me has puesto para las rondas y sabes que esta semana es luna llena.
En ese momento Lily abrió mucho los ojos y comprendió el apremio del chico por solucionar eso cuanto antes, Potter simplemente no podía hacer las rondas de esa semana, puesto que estaría en el bosque prohibido acompañando a su amigo Remus Lupin en sus dolorosas transformaciones de Licántropo.
-¡Lo había olvidado!- exclamó la chica golpeándose con la palma de la mano su cabeza –bien, pues arreglemos esto ahora mismo- ambos chicos se dirigieron hacia el primer salón que encontraran para disponer del nuevo orden de las rondas.
Y es que Lily sabía desde el año pasado la condición de Remus y lo apoyaba en un cien por ciento, este le había contado cuando la chica estaba al borde de descubrirlos y no sólo tuvo que contarle sobre sus transformaciones sino que también que sus queridísimos amigos lo ayudaban durante ese trance; con eso la visión de la prefecta había cambiado totalmente y se había convertido en una "cómplice" más de las salidas nocturnas de los chicos durante los días de luna llena, aunque la verdad era que Lily no hacia muchas preguntas, ya que no sabia si quería oír o no lo que los merodeadores le responderían.
Entraron a una sala en desuso y se sentaron en un escritorio mirando fijamente el pergamino, Lily miraba la forma de hacer calzar las rondas de tal manera que ni Remus ni Potter participaran de ellas por esos días.
-mmm, ¿Qué te parece si le pido a Joshua, que haga la ronda conmigo?- finalmente la chica parecía haber dado con la solución.
-¿Ese niño bonito de Ravenclaw?-En el tono de voz de James, existían claramente recelos había el prefecto de la casa de las águilas – Me parece que no va a poder ser, querida-
Lily lo miró de mala gana y colocando los brazos en jarra preguntó -¿Y porque no se puede, señor sabelotodo?- el pelinegro rió con aquel comentario y le señaló –el hizo las rondas la semana que pasó además de que pertenece al club de Gobstones y al de Ajedrez que se reúnen en esta semana- finalizó dándose aires de superioridad –¿Pero que tal si te acompaña, Christopher?- volvió a señalar con el dedo las intrincadas flechas que iban de aquí para allá sobre el papel y que reflejaban lo complicado que era planificar las rondas para que todos quedaran satisfechos con ellas.
-Imposible, Potter, Chris está en la enfermería; sufrió un golpe de una Bludger loca cuando fue a observar el entrenamiento de los Hufflepuff esta mañana – James frunció el ceño y se quedo mirando detenidamente el documento, hasta que sus ojos se iluminaron y formó una amplia sonrisa, había dado con la solución.
-Harás las rondas con Linda- pronunció y un silencio se apoderó de la habitación en la que se encontraban.
-¿Quéee?¿seguro que no hay otra persona disponible?- la pelirroja miró al chico con ojos implorantes, pero el gesto que tenía en su rostro no era muy reconfortante.
-¿Qué tiene de malo que hagas la ronda con Mi chica, Evans?-
-Pues la verdad es que además de ser una imitadora, creída y borde...- emm la verdad, nada -respondió finalmente –Muy bien, sino hay nadie más disponible lo haremos juntas, ¿puedes decirle tu mismo los cambios?-
-Por supuesto, pelirroja- el moreno hizo una reverencia muy pronunciada y la chica rió –ya verás que lo pasarás muy bien, Linda es genial-
Lily sonrió falsamente –genial, justo lo que necesito- ¡Claro! Se ve que Linda es una buena persona-
-Bueno, creo que eso es todo, nos vemos Evans- James se dirigió hacia la puerta y se marchó de allí, dejando a una Gryffindor pelirroja enojada y con los ánimos por el suelo.
Oooooo
La habitación de los chicos de séptimo año de Gryffindor era un caos. Todas las camas de dosel que allí habían están desechas, tumbas de ropa se acumulaban por todos y miles de pergaminos arrugados y manchados con tinta adornaban los pocos espacios de suelo que no están cubiertos por ropa. Y entre esa jungla de desorden se encontraban tres chicos tratando de poner algo de orden y limpieza a la pieza, Remus asqueado por la situación seleccionaba la ropa mal oliente de la que ya amenazaba con apolillarse, Sirius recogía los papeles del suelo y limpiaba el baño con un pinza en su nariz para aguantar el olor que emanaba un baño con más de dos semanas sin aseo; mientras Peter hacia las camas de los chicos. En eso estaban cuando la puerta de la habitación se abrió y se dejó ver un sonriente James Potter, aunque la sonrisa le duró poco al ver la habitación hecha un desastre y a sus amigos con mala cara por la ardua limpieza.
-¡Hasta que al fin te dignas a llegar!-bramó Black al ver a su amigo entrar a la habitación –toma una escoba y comienza a ayudarnos-exigió
El moreno puso cara de asco, pero al ver los ceños fruncidos de sus amigos tomó la escoba sin rechistar y comenzó a barrer el piso que de a poco comenzaba a verse de nuevo.
-No recordaba el color del piso- dijo de repente Peter –recuérdenme nunca más dejar que esta habitación se convierta en vertedero.
-No te preocupes Gus- dijo Remus- todos podremos de nuestra parte para que podamos llamar a esta habitación, un lugar habitable.
-Si, además si mantenemos medianamente limpio, los elfos no dejarán de venir y no nos harán la guerra como ahora- añadió el mayor de los Blacks- además extraño que no nos dejen entrar a las cocinas.
-Estoy de acuerdo con canuto, por cierto cornamenta ,¿arreglaste el asunto de la rondas con Evans?-preguntó el más pequeño de los merodeadores.
-Por supuesto, ya sabes que Evans por lunático hace cualquier cosa, demás no tendrá que hacer las rondas sola, ya que Linda la acompañará.
Los chicos se miraron con caras extrañas durante un minuto ¿a quién se le había ocurrido semejante idiotez? Era lo que se preguntaban, pero James ajeno a todo siguió limpiando y colocando los libros y pergaminos en orden dentro del baúl –¿pasa algo chicos?-preguntó finalmente al sentir el silencio que se apoderaba del cuarto.
-Nada corna, solo me preguntaba si crees que es buena idea juntar a las pelirrojas- la voz de Remus sonaba un tanto insegura.
-Obvio que si lunático, ¿porqué habría algún problema?-
-Pues yo no creo que ellas se tengan mucha simpatía- el bajito de Pettigrew, se asustó un poco al ver al premio anual alzar una ceja en señal de escepticismo.
-Yo también creo lo mismo amigo, es más- añadió Sirius- puede que estas rondas terminen mal.
-Pero ¿de que rayos hablan?- los lentes del muchacho apenas si se sostenían en el puente de su nariz – A Linda le cae muy bien Lily, ella misma me lo ha dicho y en cuanto a Evans, no tendría porque caerle mal Linda ¿no creen?
Pero era eso lo que dudaban los chicos, aunque prefirieron no hacer más comentarios al respecto; si era cierto lo que Remus había observado del comportamiento de la Gryffindor cuando Linda se aparecía por su campo visual, dudaban mucho de que estas rondas nocturnas trajeran algo más que malos ratos, para ambas y para cierto pelinegro envuelto en mares de cabellos pelirrojos y ojos verdes.
-¿Entonces todo listo para esta noche?- preguntó el moreno de ojos avellana.
-Todo listo, para que Canuto, Cornamenta, Lunático y Colagusano salgan a merodear- afirmó el castaño- los esperaré donde siempre debo irme donde Poppy- y con un gesto se despidió de los chicos.
-Bueno entonces es hora de que vayamos a cenar-dijo James mientras echaba la capa y mapa del merodeador en su mochila y Peter se dirigía a la puerta
-Vamos canuto, ¡muévete!-
Los chicos cerraron su habitación y se dirigieron hacia el gran comedor, uno pensando en que habría de comer, el otro en la aventuras que tendrían esa noche y uno esperando que al día siguiente no hubiese una pelirroja menos en Hogwarts.
Oooooo
-¿Y si vas y le dices que estoy enferma?-
-Lily, no pienso cubrirte las espaldas esta vez-
-¡Oh, vamos Mary!, sabes bien que no quiero encontrarme con esa pelirroja descolorida- ante ese último comentario la rubia no pudo más que reírse y ganarse la cara de fastidio de su amiga.
Ya llevaban exactamente media hora con la misma conversación: Lily le suplicaba a Mary que inventara algo para no hacer su ronda y la chica se negaba declarando que ese era su deber como premio anual.
-Además, ¿qué tiene de malo que hagas la ronda con Swan? Que yo recuerde el año pasado te caía bastante bien-
-Eso era antes, las cosas cambian y ahora no me cae bien, eso es todo- la chica se tiró sobre su cama, cerró los ojos y trató de pensar la verdadera razón por la cual no podía ni ver a esa chica sin que intentos homicidas se apoderarán de ella.
Respiró profundamente y una imagen desagradable invadió su mente, ahí estaba ella mirando como Potter y Swan se besaban y el la miraba con amor y mientras le acariciaba el rostro, la furia invadió su cuerpo y deseó con todas sus fuerzas ser ella, ser por un momento Linda Swan, la bateadora y prefecta de la casa de Ravenclaw y sentir los labios de Potter sobre los suyos no una, sino muchas veces, eternamente; y ese sentimiento hizo mella en Lily quien se incorporó sobre su cama –no puede ser, no puede ser- se repetía mentalmente mientras buscaba su varita y se marchaba de la habitación dejando a Mary con la palabra en la boca al ver a su amiga en tal estado.
Bajó hecha un rayo y no descansó hasta que se encontró en el hall del colegio, allí ya se encontraba una chica, la cual miraba con interés los relojes de arena llenos con piedras preciosas que marcaban la puntuación de las casas, ese año para su pesar iban terceros, la novedad era, por cierto que Hufflepuff se encontrara en primer lugar seguidos de cerca por Gryffindor y en el último lugar los Slytherin cosa muy extraña, pero era producto de que tenían el peor el equipo de Quidditch en años.
Se miraron a los ojos durante unos segundos y con apenas un movimiento de cabeza a modo de saludo comenzaron a realizar la ronda, ambas se sentían muy incómodas con el silencio que reinaba entre ellas, revisaron primero las mazmorras y confiscaron varias bombas fétidas y otros tantos artículos de Zonko, pero siempre en silencio, cuando mientras custodiaban el segundo piso una de ellas se atrevió a romper el mutismo presente.
-eemm, ¿Lily? ¿Evans?- la chica en cuestión miró perpleja su compañera – estee, mira yo quería pedirte perdón por lo del otro día, creo que fui muy pesada contigo y por cierto que no te merecías ese trato- finalizó la chica.
-No hay problema, Swan- la premio anual sonrió de forma condescendiente y su compañera mostró una hilera de blancos, perlados y parejos dientes –es que no puedes ser más perfecta, maldita-gruñó para sus adentros Lily.
-Bueno continuemos con la ronda ¿si? Mira que aun nos queda mucho por recorrer- dijo alegremente Linda y comenzó a subir las escaleras para continuar el paseo de esa noche. Y de nuevo el silencio se hizo entre ellas, pero mientras que Linda se sentía mucho mejor por haber pedido disculpas a Gryffindor, esta en cambio iba sumida en sus más profundos pensamientos tratando de negar lo que hace un rato se había vuelto evidente a sus ojos.
-¿Lily?- ahí estaba de nuevo ella, interrumpiendo sus cavilaciones –dime Linda ¿qué pasa?-Evans no tenia muy buena cara la verdad.
-Bueno pues, yo quería preguntarte cuál es tu relación con James, mejor dicho ¿sientes algo por MI novio?- la cara de pelirroja era un poema ¿por qué le tenia que preguntar eso?-
Metete en tus asuntos maldita mosca muerta- No siento nada por él, Swan sólo somos compañeros de curso y compartimos las tareas de premio anual-
-Bien, porque te diré una cosa, solo una y espero no sonar grosera, yo sé que James en algún momento estuvo muy enamorado de ti, pero ese momento ya pasó, así que no intentes siquiera entrometerte entre nosotros porque no lo voy permitir, tu ya tuviste tu oportunidad y no la aprovechaste- Linda soltó todo a boca de jarro y sin anestesia y Evans solo quería asestarle un golpe y dejarla inconsciente en la enfermería.
Sentía su cara roja por la rabia y tenia ganas de replicar, no entendía el comportamiento de la chica hace un rato le pedía perdón por ser tan borde y ahora estaba allí de nuevo, dispuesta a atacarla. obviamente no se iba a quedar callada, así que abrió su boca para reclamar, pero nuevamente la Ravenclaw se le adelantó.
-Yo sé como eres Evans, te tengo calada desde hace mucho tiempo casi desde el mismo tiempo en que me gusta James y sabía que tarde o temprano debía de enfrentarte, te he visto miles de veces sacar las garras para defenderte y ahora era el turno de mostrarte las mías, que sepas que soy una chica de armas tomar.
-Eso ha quedado claro, Swan, pero déjame decirte que haces un show de más, a mi no me interesa James Potter- la frialdad con la que Lily le respondió a la chica podrían haber dejado mudo y congelado a cualquiera, pero no a ella.
-Bien, sólo era una precaución por si las moscas, uno nunca sabe...-inspiró profundamente- esto no es la guerra Evans, no por el momento, pero si intentas algo con el que ahora es Mi novio te aseguro que te arrepentirás- y dicho esto dio media vuelta y comenzó la retirada hacia su sala común.
-Aceptaste hacer la ronda conmigo solo para decirme esto ¿cierto?- preguntó la Gryffindor antes que la otra chica desapareciera de su campo de visión
Linda Swan sólo se giró levemente y le contestó antes de seguir su camino -¿tú que crees?
chan, chan!! que pasara?? les ha gustado?? bueno siento no poder explayarme más quizas el proximo capítulo sea mas largo, de veras que lo intentare
besos a todos, si has llegado hasta aki mal no te hará continuar un poco más y dejar un review ¿¿no??
nos leemos pronto!!
