PERSPECTIVAS

La luz desapareció y de nuevo la princesa Twilight Sparkel se encontraba frente todos sus amigos…

-Entonces… ¿Ya te has enterado?- la preguntó Spike en el acto

-Todavía no sé qué ha pasado con la princesa Luna y la princesa Celestia- respondió Twilight con los ánimos desinflados de nuevo

-Pero creo que se porque el bosque está actuando así- reveló Twilight, ganándose la atención de todos, incluso de Discord –Algo le está pasando al árbol de la armonía-

Todos, excepto Discord, compartieron miradas perplejas entre ellos…

-¿El árbol de qué…?- preguntó Rainbow Dash perdida en nombre de todos

-Es el lugar donde las princesas encontraron los elementos- les explicó Twilight –Creo que está en peligro-

-¡Pues bien entonces!- la dijo AppleJack con su marcado acento sureño –Vamos a salvar al… árbol-

Todas las demás portadoras de los elementos asintieron enérgicamente, dispuestas a dirigirse a donde quiera que estuviera ese árbol

-¿Dónde está exactamente?- la preguntó la pony de las manzanas

-Creo que esta, ahí-

Twilght se limitó a señalar con su casco al caótico bosque EverFree, y con eso ya fue suficiente para que las cinco abrieran sus ojos como platos, el pequeño dragón tragaran en seco, y Discord dijera…

-¡UUUUUUUUH, voy a necesitar más palomitas!- agitando una caja de palomitas medio vacía

Al principio se lo tomaron con calma, por el camino no pudieron evitar recordar la primera vez que todas se conocieron, cuando tuvieron que adentrarse en ese mismo bosque para impedir una noche eterna y salvar a la princesa Luna de sí misma, aquella vez salieron airosas y todas ganaron algo más importante que esas gemas, que ahora portaban para hacer frente a la oscuridad del bosque, ganaron una gran y sincera amistad; todo iba bien, todo lo bien que podía ir teniendo en cuenta que se estaban adentrando en un desmadrado EverFree Forest, pero los problemas y los obstáculos no tardaron en hacer su aparición: al adentrarse un poco más en la siniestra arboleda, se encontraron con un río infestado cragadilos, por desgracia se dieron cuenta de este pequeño detalle cuando Twilight ya llevaba la mitad del río recorrido sobre una hilera de rocas que sobresalían por encima del agua, que no eran ni más ni menos que parte del blindaje de la espalda de uno de esos enormes reptiles, Twilight fue zarandeada y arrinconada por la bestia rocosa, aunque para su suerte AppleJack pudo contener y someter al enorme cocodrilo con la ayuda del resto de la cuadrilla y con algunas lianas.

Todas se llevaron un gran susto, por un momento en verdad llegaron a pensar que perdía Twilight, y algo mucho más importante, a la única princesa que podría hacerse cargo del reino en ausencia de Celestia y Luna, así que, antes de adentrarse más, todas llegaran a la misma conclusión: Twilight, no podía acompañarlas, la princesa Sparkel debería de dar media vuelta y regresar PonyVille; Twilight no podía creer lo que oía, agachó la cabeza, hizo su mayor esfuerzo por contener sus lágrimas y las dejo proseguir, marchando hacía el pueblo acompañada por el pequeño dragón purpura, que se negaba en rotundo a dejarla sola.

Quizá Twilight estuviera tratando de contener sus lágrimas, pero no era la única, las demás no podía creer lo que la había dicho, lo que la habían hecho, habían dejado de lado a la pony a la cual la debían todo lo que habían vivido hasta ahora, pero era lo correcto… ¿verdad?

Twilight y Spike se encontraban caminando de regreso hacía PonyVille, la alicornio caminaba despacio, cabizbaja, y sin para de llorar, sus amigas la habían dejado de lado, porque "era demasiado peligroso para ella" Spike iba a su lado y de vez en cuando intentaba decir algo, lo que fuera con tal de alegrar a su amiga, pero simplemente las palabras no salían de su boca, estas situaciones siempre le superaban, y ahora se había formado un incómodo silencio, que era roto de vez en cuando por el llanto de la princesa, pero por fortuna el duro momento no duró demasiado…

-¿A qué vienen esos ánimos?- preguntó Robert, que de alguna manera ahora se encontraba caminando al lado de Twilight

-No somos expertos en las ciencias sociales…- comentó Rosalind mientras caminaba al lado del pequeño dragón púrpura

-Ni en la psicología-añadió Robert

-Pero no hace falta ser un genio en la materia…- continuó Rosalind

-Para saber que algo ocurre- finalizó el unicornio por su "hermana"

A Twilight y Spike casi les da un ataque cuando esos dos aparecieron de la nada, de nuevo; Spike hizo todo lo posible por recobrar la compostura y se detuvo, pero Twilight simplemente una vez recuperada del sobresalto, volvió a agachar la cabeza y siguió su camino hacia el pueblo, al ver que no se detenía los dos unicornios y el pequeño dragón la siguieron, y cuando volvieron a estar otra vez a su lado, los Lutece esperaron pacientemente a que la unicornio les contara la situación actual…

-Mis amigas…- empezó a decirles con la voz quebrada –Mis amigas, me han dicho que me marche… que pueden apañárselas sin mí… que no quieren que me ponga en peligro…-

Spike se acercó a la alicornio y se pegó más a su lado, para intentar conseguir que su amiga se sintiera menos sola…

-Si, dicen que si la pasara algo Equestria estaría perdida- les aclaró el pequeño dragón –Ya sabéis, ahora sin la princesa Celestia, ni la princesa Luna, ella es la única capaz de ocupar su cargo-

Los Lutece procesaron esta información durante unos segundos y dieron su veredicto…

-Jerarquía- dijo Robert

-Escala jerárquica- dijo Rosalind

-Preservar la línea de sucesión- concluyó Robert

-Algo bastante lógico- coincidió Rosalind

Twilight detuvo sus lloros, adelanto a los dos unicornios color melocotón, se dio la vuelta y les contestó enfadada, con los ojos rojos y vidriosos

-¡Ese no es el punto!-

Y se dio la vuelta una vez más, dispuesta a seguir su camino hacia el pueblo, pero de alguna forma los dos hermanos se encontraban ahora delante de ella cortándola el paso…

-Si ese no es el punto…- respondió Robert

-Entonces ilumínanos- finalizó Rosalind

El ceño fruncido en la cara de Twilight desapareció y fue remplazada una vez más por la tristeza

-El punto es: que mis amigas ya no me tratan como antes solo por... por… ¡Estas cosas!- les explicó, diciendo eso último algo colérica y agarrando sus alas, como si intentara desplumarlas o arrancárselas, hasta que notó unas pequeñas garras en el cuello

-Para mí sigues siendo la misma Twilight- la respondió Spike abrazándola

-Yo sigo siendo la misma de siempre- Twilight aun triste y con lágrimas saliendo de sus ojos, abrazó fuerte a su pequeño asistente -¿Por qué ellas no lo ven?-

-Todo en esta vida…- la dijo Robert

-Es según del modo en que se mire- la dijo Rosalind

-El lado…- comenzaron a enumerar

-El ángulo…-

-La perspectiva-

Twilight y Spike, algo perdidos, dirigieron la vista de nuevo hacía los hermanos Lutece, y vieron como Robert sacaba de dentro de su americana, con su magia, el mismo bit que la hicieron lanzar antes a Pinkie Pie en el pueblo, lo levitó, y lo puso entre su hermana y él

-Contantes y variables- concluyó Rosalind

-Cara…- dijo Robert

-O cruz- dijo Rosalind

El dragón y la alicornio posaron su atención en los dos unicornios

-¿En serio?- les preguntó Spike mosqueado –Creo que no es momento para lanzar monedas al aire-

-No pretendemos…- contestó Robert

-Lanzar ninguna moneda…- prosiguió Rosalind

-Solo intentamos…- continuó Robert

-Exponer un punto de vista…- finalizó Rosalind

-"Nuestro" punto de vista- concretó Robert

Lo habían conseguido, habían captado la atención del asistente y de la bibliotecaria, celebrando en sus mentes esta pequeña hazaña los dos "hermanos" prosiguieron con su explicación sirviéndose del bit…

-Yo veo cara- dijo Robert situando el bit

-Pero yo veo cruz- explicó Rosalind

-Los dos tenemos razón…- continuó Robert

-Y ninguno la tiene- completó Rosalind

El unicornio melocotón con su magia levito el bit frente la alicornio y continuó hablando

-Las caras de una misma moneda…-

-Todo es cuestión de perspectivas- aclaró Rosalind

Twilght se quedó completamente absorta mirando el reluciente bit flotando y girando lentamente en ese campo de magia naranja

-¿Lo ves?- la preguntó el unicornio

-¿Lo comprendes?- la preguntó la unicornio

-La misma moneda, varias caras, varias perspectivas- dijo Twilight mirando su reflejo en la reluciente moneda mientras seguía girando en el aire

-Por un lado: mi antiguo yo- dijo mirando la cara de la moneda

-Por otro: mi nuevo yo- dijo ahora con la cruz de la moneda

-Correcto- dijo Robert

-Pero…- se apresuró a añadir Rosalind

-Si cambiamos el punto de vista- continuó Robert

-La variable- puntualizó Rosalind

-Cambian las perspectivas- prosiguió Robert

-Lo pasado será nuevo- explicó Rosalind

-Lo nuevo fue pasado- expuso Robert

-Lo anterior es posterior-

-Y lo posterior es anterior-

Spike se perdió aún más, Twilight por su parte continuó mirando absorta el bit procesando en su mente lo que los dos unicornios la estaban contando

-La moneda es la constante, y sus caras las variables- contestó Twilight –Yo soy la moneda, la constante y mi situación, las caras de la moneda, unicornio, alicornio… la variable, yo… debo… ¿voltearme?-

-Ciertamente- respondió simplemente el semental unicornio

-Solo se debe voltear la moneda- recalcó la yegua unicornio

-Lo que intentáis decirme- dedujo Twilight –Es que no solo basta con serlo, debo mostrarlo, yo me sigo viendo igual pero solo desde mi punto de vista, debo de hacer que ellas ahora me vean como antes… ¡DEBO DE ACEPTAR MI NUEVO YO, PARA QUE VEAN A MI ANTIGUO YO, PORQUE SINO, LA MONEDA NO CAMBIARA!-

-En efecto- la felicitó Robert

-Me gusta- le dijo Rosalind a su hermano con una discreta sonrisa

-Al menos su percepción y aprendizaje es mayor que la del señor Dewitt- la comentó Robert

-A mí en lo personal me recuerda más a la joven Elizabeth- le contestó Rosalind

-"Nos" recuerda- puntualizó Robert

Mientras charlaban entre ellos, Twilight y Spike les miraban sin tener la menor idea de quienes estaban hablando…

-¿Quiénes?- preguntó confuso el pequeño dragón

-Nadie relevante- contesto Robert en el acto

-Al menos desde esta perspectiva- se apresuró en añadir Rosalind, antes de que Twilight jugase su carta

Pero la alicornio no pudo protestar, porque unos gritos que venían desde una zona más profunda del bosque la enmudecieron, eran los gritos de terror y horror de sus amigas…

-Debes apresurarte- la dijo Robert

-Deberías apresurarte- insistió Rosalind

-Este es el momento oportuno…- comenzó a explicar Robert

-Para hacer que la perspectiva de tus amigas cambie- concluyó Rosalind por su hermano

-¿De verdad lo creéis, estáis seguros?- preguntó aun con algo de inseguridad en su voz

Los dos unicornios compartieron una mirada unos segundos, asintieron a la vez y aunque aún vestían su seria y aburrida cara de pocker, Twilight sintió que la hablaron de corazón, con total sinceridad y una confianza absoluta, ¿O quizá fuese soberbia?

-Lo creo- la respondió Robert

-Lo creíamos- puntualizó Rosalind

-Lo seguimos creyendo- continuó Robert

-Y lo seguiremos creyendo igualmente- finalizó Rosalind

Twilight giró su cabeza y miró indecisa una vez más el camino que había recorrido hacia la salida del bosque, quizá ellas tuvieran razón, no debía de correr riesgos… pero por otra parte, no podía dejarlas hay solas, esa no era ella, jamás lo sería, y eso, era una constante

-¡Vamos Spike!- dijo decidida la alicornio subiendo al pequeño dragón a su espalda con su magia -¡Es hora de que todas vean lo que pude hacer y lo que sigue pudiendo hacer la princesa Twilight Sparkel!-

-¡Así se habla Twili!- la animó Spike mientras trotaba hacía donde estaban sus amigas –Aunque no me he enterado de mucho la verdad-

Twilight galopó hacía las entrañas del bosque como una loca, hacia donde se habían separado antes, pero no sin antes de alejarse más agradecer las palabras de ánimo que los gemelos la habían dedicado…

-¡Gracias!- les gritó

Y giró su cabeza para verles una última vez, mas cuando miro atrás, al camino, solo se encontró el sendero y al siniestro bosque mirándola, ni rastro de los dos unicornios color pastel…

-Rainbow Dash tenía razón- dijo en bajo para sí misma –Esos dos son muy raros-