Capitulo tres: Conectando corazones

Aquella tarde el ramen de Naruto había logrado enfriarse mientras hablaba animadamente con Shikamaru, contándole sobre su viaje con Jiraiya y todas las cosas interesantes que vio. El Nara sonreía mientras observaba como Naruto imitaba sonidos y gesticulaba con sus manos mientras narraba sus aventuras, y solo lo interrumpía brevemente para preguntar sobre algo que no entendía. Luego Shikamaru le contó a Naruto sobre su entrenamiento con su padre, alguna misión importante y las cosas que habían pasado en su ausencia.

El corazón de Naruto latía tan rápido como el de Shikamaru cuando se despidieron con un abrazo cálido cuando el sol ya se había ocultado y las calles de la aldea quedaban vacías.

Aquella situación, de ambos pasando tiempo juntos se repitió por dos meses. Saldrían a comer, pasear alrededor de la aldea o mirar las nubes pasando perezosamente por el cielo y luego se despedirían con un abrazo que a medida que pasaba el tiempo duraba cada vez más, como si no quisieran dejarse ir. El tiempo que pasaban juntos siempre era agradable, no les tomo demasiado tiempo darse cuenta la manera en que se complementaban mutuamente en ese aspecto; Naruto no necesitaba hablar para llenar aquellos incomodos silencios que solía tener con otras personas ya que la compañía de shikamaru, incluso en silencio era agradable, y a su vez shikamaru podía dejar caer su máscara de indiferencia y mostrarse como no lo había hecho con nadie antes

Pero un día cuando Shikamaru volvía de una misión y fue a aquel lugar donde solían juntarse, el rubio no estaba allí. El Nara dedujo rápidamente que Naruto había tenido una misión y no había podido presentarse, así que simplemente un poco deprimido volvió a su hogar.

Una semana había pasado y Naruto no se había presentado ni una sola vez a aquel lugar. Para Shikamaru ya era evidente que el rubio lo estaba evitando, pero no sabía el motivo ¿había dicho algo malo? ¿Había hecho algo que molesto a Naruto? Realmente Shikamaru no lo entendía, parecía que todo iba tan bien y de pronto se encuentra solo otra vez

No fue difícil para Shikaku darse cuenta que algo pasaba por la mente de Shikamaru, parecía distraído y los movimientos de sus piezas sobre el tablero parecían no tener estrategia alguna

– Shikamaru – dice el líder del clan Nara llamando la atención de su hijo –

– ¿hmm? – Murmura Shikamaru parpadeando un par de veces antes de mirar a su padre, se había quedado mirando el tablero por un largo tiempo –

– Sabes, lo que sea que te tiene de esta manera debes arreglarlo ya – dice Shikaku guardando las piezas del tablero – Es aburrido jugar así

– No es tan fácil hacerlo – responde Shikamaru estirando sus piernas que hace poco instantes se encontraban cruzadas –

– Entonces no has cambiado tanto como yo creía – dice Shikaku dando una última mirada a su hijo antes de abandonar el despacho.

Shikamaru da un suspiro antes de ponerse de pie, tomar las llaves y salir de su casa en dirección a la de cierto escurridizo rubio. Su padre tiene razón, el ya no es aquella persona que huye de sus problemas ahora los enfrenta sin temer las consecuencias

Los insistentes golpes en la puerta de entrada lograron despertar a Naruto, quien solo en una remera y su bóxer favorito con figuras de ranitas, abre la puerta frotándose los ojos y dando un pequeño bostezo

– Shika – El nombre del pelinegro cae de los labios de Naruto como un susurro, mientras se remueve incomodo al estar en aquellas fachas frente al joven –

– Naruto – saluda Shikamaru entrando sin ser invitado, sabe que es descortés de su parte, pero no puede evitarlo –

– ¿Necesitas algo? – Pregunta Naruto dándole la espalda a Shikamaru caminando hasta el comedor, removiendo las cosas que están sobre la mesa intentando parecer ocupado solo para no tener que enfrentar aquellos afilados ojos marrones–

– Mírame – pide Shikamaru manteniendo su distancia con Naruto –

– No puedo – responde el rubio mientras su mano se cierra sobre el envase a medio comer de patatas fritas – no sé lo que haría si te viera a los ojos ahora

– ¿por qué has estado evitándome? – pregunta Shikamaru acercándose a Naruto, su mano se posa gentilmente sobre la espalda del rubio sintiendo la calidez que emana de esta – ¿hice algo mal?

Naruto niega con la cabeza repetidas veces, el pulgar de shikamaru se encarga de dibujar figuras imaginarias en la espalda del rubio intentando tranquilizarse

– ¿Dije algo malo? – Pregunta shikamaru para recibir una negativa nuevamente– ¿Entonces, qué es?

Naruto inhala manteniendo el aire en sus pulmones para luego exhalar lentamente, su mano ahora tiene un fuerte agarre contra el borde de la mesa intentando encontrar el soporte necesario para las palabras que está a punto de decir, no puede seguir huyendo y sinceramente, ese tampoco es su modo de hacer las cosas

– Me gustas – Dice Naruto cerrando los ojos firmemente cuando las palabras caen de su boca – Lo sé desde hace al menos un mes y no había querido tomarle mayor importancia, pero las últimas semanas cada vez que nuestros dedos rozaban de manera accidental o tu rostro estaba cerca del mío tenia ciertos pensamientos que no son nada de lo que un amigo debe sentir por otro – Naruto suspira, sintiendo como la carga que llevaba sobre los hombros hasta ese momento parece disminuir – entonces creí que evitándote podría hacer que estos sentimientos desaparecieran y aquí estas tú, haciendo imposible que eso suceda

Shikamaru no dice nada, incluso la mano que tenía en la espalda de Naruto cae con peso muerto y su cuerpo se ha paralizado como si alguien estuviera ocupando su kagemane contra él. El silencio de Shikamaru no ayuda demasiado a Naruto, quien ya da por perdida su amistad con el Nara, casi con dolor se mueve de la posición que mantenía con anterioridad intentando caminar hasta la cocina o cualquier lugar de su casa en la que no se encuentre Shikamaru

– Entenderé si ya no quieres acercarte a mí – dice Naruto caminando hasta la cocina, sin escuchar los pasos que lo siguen; solo siente la mano que sujeta firmemente su muñeca impidiendo que siga caminando – No necesitas sentirte culpable, shikamaru.

– Me gustas también – dice el Nara, la sonrisa boba aun adornando sus labios al saber que Naruto siente lo mismo que él –

– No es necesario que mientas – dice Naruto, intentando seguir caminando –

Shikamaru voltea rápidamente al rubio desde su agarre, logrando que por primera vez en toda la noche sus miradas se encuentren y no le gusta como de los ojos azules que tanto adora caen pequeñas lágrimas. Sin poder reprimirse más Shikamaru apresa los labios de Naruto con los suyos, su mano derecha se enreda entre las rubias hebras de cabello mientras su mano izquierda sostiene al Uzumaki por la cintura. Naruto intenta infructuosamente alejar a Shikamaru con ambas manos empujándolo sobre el pecho, pero se siente tan débil y a la misma vez tan a gusto con esos labios comiendo frenéticamente los suyos

De a poco el beso pierde intensidad y las mejillas de ambos muchachos están teñidas de rojo

– No haría eso si solo fuera una mentira – Dice Shikamaru uniendo su frente contra la del rubio – Yo solo estaba muy impresionado de que tu sintieras lo mismo, eso es todo. Incluso venia aquí con esa intención, decirte mis sentimientos pero te me adelantaste

– ¿Qué pasa con nosotros ahora? – pregunta Naruto, él no sabe cómo funciona un amor reciproco ni nunca pensó que alguna vez tendría uno –

– Es evidente – responde Shikamaru robándole otro beso al rubio – Somos novios ahora

– Novios – repite Naruto con una sonrisa en sus labios mientras shikamaru limpia el pequeño rastro de las lágrimas que antes habían recorrido las mejillas del rubio–

– Debo ir a casa, si mamá se entera que salí sin avisarle soy hombre muerto – dice Shikamaru logrando que Naruto ría, el Nara siempre se queja que su madre es una mujer muy problemática y mandona –

Naruto acompaña a su nuevo novio hasta la puerta, dejando que este lo bese nuevamente mientras lo sostiene muy cerca de su cuerpo, embriagándose con aquel aroma que se le hace tan familiar pero que no logra identificar aun y el calor corporal que lo hace sentir tan cómodo. Cuando el beso finaliza y Naruto cierra la puerta apoyándose en está cubriendo con ambas manos su rostro sonrojado; por su parte shikamaru camina hacia su hogar mordiendo su labio inferior, intentando no gritar de la felicidad que amenaza con romper su pecho